San Leónidas y siete compañeras, mártires
fecha: 16 de abril
†: III/IV - país: Grecia
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa
†: III/IV - país: Grecia
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa
En Corinto, ciudad de Acaya, santos
mártires Leónidas y siete compañeras: Carissa, Galina, Teodora, Nica, Nunencia,
Callis y Basilisa, que, tras haber sufrido diversas torturas, fueron arrojados
al mar.

La narración tradicional sobre este santo
dice que era obispo de Atenas, y que fue arrestado en Trecén, en la Argólida,
junto con siete mujeres; es conducido a Corinto, donde el gobernador Venustus,
como no los pudo hacer apostatar, los arrojó al mar luego de someterlos a
torturas.
Esta noticia, aunque correcta en sus
líneas fundamentales, tiene algunas variantes según las diversas fuentes: que
Leónidas fuera obispo de Atenas es poco probable, ya que ninguno de los
testimonios antiguos de su martirio lo señalan como tal; es más bien una
convicción de los iconógrafos más tardíos, que lo han pintado con vestiduras
episcopales, y quizas provenga de una confusión: hubo en los siglos IV-V una
basílica en al isla de Llinos, cerca de Atenas, dedicada a San Leónidas (los
restos de esta construcción fueron redescubiertos en el siglo XX), de donde es
posible que alguien haya confundido el título de dedicación con la titularidad
episcopal.
También el grupo de acompañantes tiene
variaciones, a veces siete mujeres, a veces ocho confesores; sin embargo parece
que en este caso lo correcto es el grupo de siete mujeres. El Sinaxario
Constantinopolitano recoge estos nombres, de donde los ha tomado la redacción
actual del Martirologio Romano: Carissa, Galina, Teodora, Nica, Nunencia,
Callis y Basilisa.
El nombre del gobernador, Venustus, es
desconocido por otras fuentes, así como la época concreta en que sufrieron el
martirio, pero que en todo caso no pasa del siglo III. El día oscila según las
fuentes entre el 15 y el 17 de abril.
Un menologio antiguo indica que sufrieron
el martirio en Corinto, que fueron arrojados al mar con una piedra al cuello,
pero que los cristianos recuperaron sus cuerpo y los enterraron con honor de
mártires, en el sitio donde luego se alzó una iglesia.
Ver Enciclopedia dei santi, el detallado
artículo de Raymond Janin, que puede leerse en Santi e beati;
Acta Sanctorum, abril II, pág. 374, resulta inutilizable porque sólo trata la
cuestión del episcopado de Leónidas, sin referencia ni a la época ni al
martirio.
Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: 15-4-2013
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=1246
San Optato y sus diecisiete compañeros, mártires
fecha: 16 de abril
†: s. IV - país: España
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: s. IV - país: España
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En Zaragoza, en la Hispania
Tarraconense, conmemoración de san Optato y sus diecisiete compañeros,
mártires, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano fueron ejecutados,
después de ser atormentados. Prudencio compuso unos versos sobre su glorioso
martirio. Sus nombres son: Luperco, Suceso, Marcial, Urbano, Julia,
Quintiliano, Publio, Fronto, Félix, Ceciliano, Evodio, Primitivo, Apodemio y
otros cuatro que llevaban todos el nombre de Saturnino.
refieren a este santo: San Lamberto de
Zaragoza, San Vicente
Aunque Optato y sus diecisiete compañeros,
la virgen Engracia y Cayo y Cremencio pertenecen al mismo conjunto, el tipo de
organización del Martirologio Romano actual exige tres entradas separadas, por
lo que los reunimos nuevamente en la hagiografía de conjunto, ya que en
definitiva el conocimiento de estas gestas proviene por entero del poema de
Prudencio.

El poeta Prudencio afirmaba con orgullo
que en ninguna población de España hubo tantos mártires como en su ciudad natal
de Zaragoza. Durante la persecución de Diocleciano, san Optato murió por Cristo
con otros diecisiete compañeros, el año 304, bajo el gobernador Daciano.
Prudencio, que escribió un poema sobre el triunfo de estos mártires, cita sus
nombres; entre ellos había cuatro que se llamaban Saturnino. Aunque ignoramos
el género de muerte que padecieron, sabemos que dos de ellos, Cayo y Cremencio,
sucumbieron a resultas de las heridas que recibieron en la tortura.
En el mismo largo poema Prudencio habla de
la virgen Encratis (o Engracia) con mayor detenimiento. Se trataba,
indudablemente, de una mujer de gran valor, como lo demuestra su enérgico
testimonio de la fe; pero Prudencio no nos dice qué fue exactamente lo que le
mereció el título de "virgo violenta" ("doncella enérgica")
y qué fue lo que provocó el furor de los perseguidores, quienes la sometieron a
las más crueles torturas. Después de la flagelación acostumbrada, los verdugos
la desgarraron con garfios de hierro, le cortaron el pecho izquierdo y la
desentrañaron. El poeta cuenta que él vio las reliquias de la santa en una de
las iglesias de Zaragoza. Después de la tortura, los verdugos condujeron a
Encratis nuevamente a la prisión, pero el gobernador no quiso dejarla morir en
paz. Sin embargo, la santa tenía tal vitalidad, que parece haber sobrevivido a
la persecución, pues Prudencio habla de su casa como de un santuario viviente.
No sabemos si el martirio de Encratis tuvo lugar durante la persecución de
Diocleciano. La vívida descripción de Prudencio hace pensar que la santa vivió
en una época mucho más cercana a la del poeta:
A ninguno de los mártires aconteció
que habitara en nuestras tierras quedando aún en vida;
tú eres la única que permaneces en el mundo,
sobreviviendo a tu propia muerte.
Hemos visto parte de tu hígado arrancado
y apresado aún a lo lejos en las tenazas comprimidas,
ya tiene la muerte pálida algo de tu cuerpo,
aun cuando estás viva.
Ver Acta Sanctorum, abril, vol. II, donde
se cita por extenso el poema de Prudencio; cf. igualmente Delehaye, Les
origines du culte des martyrs, pp. 363-364 y Férontin, Liber mozarabicus
sacramentorum, col. 276. Hay muchas variantes del nombre de Santa Encratis, a
quien se veneraba muy especialmente en España y los bajos Pirineos. Las actas
del grupo de mártires de Zaragoza, al que pertenece la santa, se hallan en Acta
Sanctorum, abril, vol. II (texto y apéndice); hay otra recensión en noviembre,
vol. i, pp. 642-649. Ver también Florez, España Sagrada, vol. xxx, pp. 260-267,
y V. Dubart, Etudes hist. relig. Bayonne, vol. I, p. 188ss. La traducción del
pequeño fragmento del Peristephanon de Prudencio (Canto IV) intercalado
proviene de Año Cristiano (BAC, 2003), Tomo IV pp 341. Aquí el canto
completo en latín
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
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