sábado, 16 de abril de 2016

San Leónidas y siete compañeras, mártires - San Optato y sus diecisiete compañeros, mártires (16 de abril)

San Leónidas y siete compañeras, mártires

fecha: 16 de abril
†: III/IV - país: Grecia
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa

En Corinto, ciudad de Acaya, santos mártires Leónidas y siete compañeras: Carissa, Galina, Teodora, Nica, Nunencia, Callis y Basilisa, que, tras haber sufrido diversas torturas, fueron arrojados al mar.
La narración tradicional sobre este santo dice que era obispo de Atenas, y que fue arrestado en Trecén, en la Argólida, junto con siete mujeres; es conducido a Corinto, donde el gobernador Venustus, como no los pudo hacer apostatar, los arrojó al mar luego de someterlos a torturas.
Esta noticia, aunque correcta en sus líneas fundamentales, tiene algunas variantes según las diversas fuentes: que Leónidas fuera obispo de Atenas es poco probable, ya que ninguno de los testimonios antiguos de su martirio lo señalan como tal; es más bien una convicción de los iconógrafos más tardíos, que lo han pintado con vestiduras episcopales, y quizas provenga de una confusión: hubo en los siglos IV-V una basílica en al isla de Llinos, cerca de Atenas, dedicada a San Leónidas (los restos de esta construcción fueron redescubiertos en el siglo XX), de donde es posible que alguien haya confundido el título de dedicación con la titularidad episcopal.
También el grupo de acompañantes tiene variaciones, a veces siete mujeres, a veces ocho confesores; sin embargo parece que en este caso lo correcto es el grupo de siete mujeres. El Sinaxario Constantinopolitano recoge estos nombres, de donde los ha tomado la redacción actual del Martirologio Romano: Carissa, Galina, Teodora, Nica, Nunencia, Callis y Basilisa. 
El nombre del gobernador, Venustus, es desconocido por otras fuentes, así como la época concreta en que sufrieron el martirio, pero que en todo caso no pasa del siglo III. El día oscila según las fuentes entre el 15 y el 17 de abril.
Un menologio antiguo indica que sufrieron el martirio en Corinto, que fueron arrojados al mar con una piedra al cuello, pero que los cristianos recuperaron sus cuerpo y los enterraron con honor de mártires, en el sitio donde luego se alzó una iglesia.
Ver Enciclopedia dei santi, el detallado artículo de Raymond Janin, que puede leerse en Santi e beati; Acta Sanctorum, abril II, pág. 374, resulta inutilizable porque sólo trata la cuestión del episcopado de Leónidas, sin referencia ni a la época ni al martirio.
Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: 15-4-2013

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=1246





San Optato y sus diecisiete compañeros, mártires

fecha: 16 de abril
†: s. IV - país: España
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Zaragoza, en la Hispania Tarraconense, conmemoración de san Optato y sus diecisiete compañeros, mártires, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano fueron ejecutados, después de ser atormentados. Prudencio compuso unos versos sobre su glorioso martirio. Sus nombres son: Luperco, Suceso, Marcial, Urbano, Julia, Quintiliano, Publio, Fronto, Félix, Ceciliano, Evodio, Primitivo, Apodemio y otros cuatro que llevaban todos el nombre de Saturnino.
refieren a este santo: San Lamberto de ZaragozaSan Vicente
Aunque Optato y sus diecisiete compañeros, la virgen Engracia y Cayo y Cremencio pertenecen al mismo conjunto, el tipo de organización del Martirologio Romano actual exige tres entradas separadas, por lo que los reunimos nuevamente en la hagiografía de conjunto, ya que en definitiva el conocimiento de estas gestas proviene por entero del poema de Prudencio.
El poeta Prudencio afirmaba con orgullo que en ninguna población de España hubo tantos mártires como en su ciudad natal de Zaragoza. Durante la persecución de Diocleciano, san Optato murió por Cristo con otros diecisiete compañeros, el año 304, bajo el gobernador Daciano. Prudencio, que escribió un poema sobre el triunfo de estos mártires, cita sus nombres; entre ellos había cuatro que se llamaban Saturnino. Aunque ignoramos el género de muerte que padecieron, sabemos que dos de ellos, Cayo y Cremencio, sucumbieron a resultas de las heridas que recibieron en la tortura.
En el mismo largo poema Prudencio habla de la virgen Encratis (o Engracia) con mayor detenimiento. Se trataba, indudablemente, de una mujer de gran valor, como lo demuestra su enérgico testimonio de la fe; pero Prudencio no nos dice qué fue exactamente lo que le mereció el título de "virgo violenta" ("doncella enérgica") y qué fue lo que provocó el furor de los perseguidores, quienes la sometieron a las más crueles torturas. Después de la flagelación acostumbrada, los verdugos la desgarraron con garfios de hierro, le cortaron el pecho izquierdo y la desentrañaron. El poeta cuenta que él vio las reliquias de la santa en una de las iglesias de Zaragoza. Después de la tortura, los verdugos condujeron a Encratis nuevamente a la prisión, pero el gobernador no quiso dejarla morir en paz. Sin embargo, la santa tenía tal vitalidad, que parece haber sobrevivido a la persecución, pues Prudencio habla de su casa como de un santuario viviente. No sabemos si el martirio de Encratis tuvo lugar durante la persecución de Diocleciano. La vívida descripción de Prudencio hace pensar que la santa vivió en una época mucho más cercana a la del poeta:

A ninguno de los mártires aconteció
que habitara en nuestras tierras quedando aún en vida;
tú eres la única que permaneces en el mundo,
sobreviviendo a tu propia muerte.

Hemos visto parte de tu hígado arrancado
y apresado aún a lo lejos en las tenazas comprimidas,
ya tiene la muerte pálida algo de tu cuerpo,
aun cuando estás viva.
Ver Acta Sanctorum, abril, vol. II, donde se cita por extenso el poema de Prudencio; cf. igualmente Delehaye, Les origines du culte des martyrs, pp. 363-364 y Férontin, Liber mozarabicus sacramentorum, col. 276. Hay muchas variantes del nombre de Santa Encratis, a quien se veneraba muy especialmente en España y los bajos Pirineos. Las actas del grupo de mártires de Zaragoza, al que pertenece la santa, se hallan en Acta Sanctorum, abril, vol. II (texto y apéndice); hay otra recensión en noviembre, vol. i, pp. 642-649. Ver también Florez, España Sagrada, vol. xxx, pp. 260-267, y V. Dubart, Etudes hist. relig. Bayonne, vol. I, p. 188ss. La traducción del pequeño fragmento del Peristephanon de Prudencio (Canto IV) intercalado proviene de Año Cristiano (BAC, 2003), Tomo IV pp 341. Aquí el canto completo en latín
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1247

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