sábado, 16 de abril de 2016

San Magno de Orkney, mártir - San Drogón, peregrino (16 de abril)

San Magno de Orkney, mártir

fecha: 16 de abril
n.: 1075 - †: 1116 - país: Reino Unido (UK)
canonización: 
Conf. Culto: León XIII 5 jul 1898
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Escocia, san Magno, mártir, que, siendo príncipe de las Islas Orcadas, abrazó la fe cristiana, y enfrentado con el rey de Noruega por haber protestado contra la arrogancia de su pueblo, fue asesinado a traición cuando se presentó desarmado ante él para firmar la paz sobre el dominio de aquellas islas.
patronazgo: patrono de los trabajadores del pescado.
En la segunda mitad del siglo XI, gobernaban las islas Orkney (islas Orcadas del norte) dos hermanos, Pablo y Erlingo, que eran cristianos de nombre, como todos sus súbditos. Erlingo tenía dos hijos: Magno, nuestro santo, y Erlendo. El único hijo de Pablo era Haakon, joven tan ambicioso y pendenciero, que su padre tuvo que enviarle a la corte de Noruega para poner fin a sus intrigas. Pero el tiempo y la distancia no cambiaron el carácter de Haakon, quien logró que el rey Magno Descalzo equipase una flota para atacar las islas y costas de Escocia. La armada, a cuya cabeza iban el rey Magno y Haakon, se apoderó de las islas de Orkney. San Magno y su hermano Erlendo tuvieron que partir en los barcos a las Hébridas y después a las costas de Escocia y del Norte de Inglaterra.
Frente a Anglesey, los condes de Chester y Shewsbury, al mando de un numeroso ejército de galeses, presentaron batalla. San Magno se negó a tomar parte en ella, diciendo que no tenía derecho a hacer daño a quienes ningún daño le habían hecho. El rey le trató de cobarde y le mandó a la retaguardia, donde el santo se entretuvo recitando el salterio. Poco después, logró escapar a nado por el mar. En la corte del rey Malcolm III fue muy bien recibido. No sabemos exactamente si fue ahí o en la casa de un obispo que le dio albergue, donde Magno se arrepintió de los excesos de su juventud y empezó a llevar una vida de penitencia y oración, que no terminaría sino con la muerte. Después de la muerte del rey Magno Descalzo, quien pereció en una batalla contra los irlandeses, su hijo Sígurdo dio permiso a Haakon para volver a las islas Orkney, de las que quería ser amo y señor. Pero san Magno, cuyo hermano Erlando había también perecido, reunió un ejército y consiguió reinvindicar su derecho a compartir el gobierno con Haakon. Los dos primos se unían para combatir a los enemigos comunes, pero surgían entre ellos frecuentes disputas. Finalmente Haakon, cuyo espíritu altivo no podía soportar la presencia de un rival, invitó a Magno a ir con unos cuantos caballeros a la isla de Egilsay, con el pretexto de firmar una paz duradera. Magno acudió, sin sospechar la traición. Haakon, cuyos acompañantes eran mucho más numerosos que los de Magno, le asesinó, sin que el santo opusiese resistencia. San Magno fue sepultado en la catedral de Kirkwall (donde se descubrieron lo que se supone que son sus restos, en 1919). Hay muchas iglesias consagradas a San Magno, a quien se considera como mártir, a pesar de que su asesinato se debió a motivos más bien políticos que religiosos. Se dice que se apareció a Roberto Bruce la víspera de la batalla de Bannockburn y le prometió la victoria. Su fiesta se celebra todavía en la diócesis de Aberdeen.
Las fuentes sobre la historia de san Magno son mucho más fehacientes de lo que cabría esperar. La «legenda latina» del Breviario de Aberdeen, así como los himnos, etc., pueden verse en Acta Sanctorum, abril, vol. II. Sir G. W. Dansent (en el vol. II de Orkneyinga Saga, Rolls Series) publicó otra versión de la leyenda, tomada de un manuscrito diferente. La parte propiamente biográfica se basa en un antiguo texto islandés, acerca del cual dice el historiador Vigfusson: «Su estilo más elaborado y menos clásico no debe hacernos imaginar que fue escrito en una época tardía. Seguramente fue escrito cuando la muerte del santo conde estaba todavía viva en la memoria de sus contemporáneos y despertaba gran interés en ellos». Un tal Roberto amplió la narración con algunas adiciones; dicho autor era también originario de Orkney y parece haber escrito en 1136, veinte años después de la muerte de san Magno. Algunos fragmentos de la biografía retocada por Roberto fueron incorporados y traducidos en la Magnus Saga principal. El texto original y la traducción de las dos «sagas» se halla en los volúmenes de la Rolls Series citados arriba. Ver también G. Walker, St Magnus, Kirkwall (1926). J. Mooney publicó en 1935 un excelente estudio, con el título de St Magnus, Earl of Orkney; ver la obra del mismo autor The Cathedral and Royal Burgh of Kirkwall (2a. edic., 1947). Decreto de CC en ASS 31 (1898-99), pág 117.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1252





San Drogón, peregrino

fecha: 16 de abril
n.: c. 1118 - †: c. 1189 - país: Francia
otras formas del nombre: Dragon, Dreux, Drugo, Druon
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Sebourg, en Hainaut, san Drogón, pastor y peregrino por el Señor, que, buscando una vida sencilla y solitaria, acabó sus días recluso en una pequeña celda.
patronazgo: patrono de las cafeterías, de los pastores, del pastoreo, protector contra hernias y cólicos nefríticos.
tradiciones, refranes, devociones: Una apreciada cerveza de la región de Sebourg lleva su nombre e imagen.
San Drogón, patrón de los pastores, nació de padres nobles en Flandes. Pero su padre murió antes de que naciera él y su madre murió en el parto. A los diez años de edad, Drogón supo que se había sacrificado la vida de su madre para salvar la suya e imaginó que él la había asesinado. Su pena fue tan grande que, según dice su biógrafo, «lloraba amargamente, acusándose de todos los crímenes». Felizmente esos remordimientos morbosos no le impidieron ponerse, con toda confianza, en las manos de Dios, aunque no dejó de expiar sus pecados con la penitencia, la oración y distribuyendo entre los pobres cuanto dinero caía en sus manos. Hacia los dieciocho años de edad, se dedicó a peregrinar en hábito de penitente; así visitó los santuarios de varios países. Dejando aparte los beneficios espirituales de las peregrinaciones, debieron hacer mucho bien a aquel joven, tan dado a la introspección, el cambio de aire, el ejercicio y el interés que despertaban en él las gentes que encontraba en el camino y el ejemplo de los santos cuyos santuarios visitaba. Al cabo de algún tiempo, Drogón se estableció en Sebourg, cerca de Valenciennes, donde empezó a trabajar como pastor al servicio de una buena señora llamada Isabel de la Haire. No obstante su humilde situación, su ama y los habitantes de la región, empezaron a estimarle muy pronto; le consideraban como santo y afirmaban que se bilocaba para asistir a la misa, sin dejar de cuidar el ganado. De ahí se originó más tarde el dicho de la región: «Como no soy san Drogón, no puedo estar en dos sitios a la vez».
Seis años más tarde, el varón de Dios recomenzó sus peregrinaciones, pero iba de cuando en cuando a visitar a su antigua ama. Había visitado ya nueve veces la ciudad de Roma, cuando una repugnante hernia, que no podía ocultar, vino a interrumpir su carrera de peregrino. Se hallaba entonces en Sebourg. Al punto se retiró a la celda de una iglesia, donde podía seguir la misa por una ventanita, sin molestar a los demás fieles. Jamás volvió a salir de ahí, ni siquiera cuando se declaró un incendio en la iglesia. Vivió todavía cuarenta años, a pan y agua, sufriendo lo indecible, pero con gran resignación. Las gentes del lugar le veneraron como santo desde el momento de su muerte. Su tumba sigue siendo todavía un sitio de peregrinación.
Prácticamente todas las noticias que tenemos sobre san Drogón provienen de una biografía latina, escrita en 1320, que se halla en Acta Sanctorum, abril, vol. II. En francés y en flamenco existen varias biografías cortas, de tipo popular.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1253

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