viernes, 15 de abril de 2016

San Marón, mártir - San Abundio, laico (15 de abril)

San Marón, mártir

fecha: 15 de abril
†: s. inc. - país: Italia
otras formas del nombre: Mauro
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa

En el Monte Áureo, en el Piceno, en Italia, san Marón, mártir.
De san Marón, mártir (que no debe confundirse con el más famoso eremita del siglo V venerado especialmente por los maronitas) apenas puede trazarse algún perfil. Su nombre aparece junto con los de Eutiques y Victorino en las «Actas» de Nereo y Aquileo, y por tanto su martirio se sitúa tradicionalmente en el reinado de Trajano (anterior al 117). Sin embargo esas actas son plenamente reconocidas como espurias, y por tanto la identificación resulta sin base (ver artículo sobre los santos Nereo y Aquileo).
Quedamos entonces reducidos a lo más elemental: el testimonio de un culto antiguo en la ciudad del Piceno de la que es patrono, Civitanova Marche, en el centro de Italia, sobre el Adriático. Se erige allí un templo dedicado al santo, que muestra trazas arqueológicas que se remontan al siglo IV, con lo que es posible que la tradición oral que relaciona el templo con el lugar del martirio del santo sea en lo sustancial correcta. No así con la época, ya que situar ese martirio a fines del siglo I solo dependía de la tradición de las actas inauténticas.
El culto en la ciudad mencionada y en otras de la región permanece vivo, y su fiesta se celebra localmente el 18 de agosto, aunque hay también otras fechas en los calendarios locales, testigos seguramente de las diversas traslaciones de reliquias. No sabemos cómo fue su martirio, las estampas y representaciones dependen, desde luego, de las mencionadas actas.
Ver Acta Sanctorum, abril II, 370, y la bibliografía citada en los santos Nereo y Aquileo. En 2009 se publicó en Italia el estudio póstumo del P. Umberto Picciafuoco, titulado «San Marone Vescovo di Tripoli di Siria “Primo Apostolo e Martire del Piceno” (97 - 98 d. C.)», donde sostiene los postulados del título, y discute las diversas cuestiones hagiográficas, pero al tiempo de redactar esta breve hagiografía no he podido acceder a un ejemplar para seguir la argumentación.

Abel Della Costa
accedida 217 veces
ingreso o última modificación relevante: 15-4-2013

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1239





San Abundio, laico

fecha: 15 de abril
†: c. 564 - país: Italia
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa

En Roma, en la basílica de San Pedro, conmemoración de san Abundio, que, como narra el papa san Gregorio Magno, fue humilde y fiel mansionario de esta iglesia.
"Hace no mucho tiempo, según cuentan nuestros mayores, hubo un cuidador en la iglesia de San Pedro, llamado Abundio, hombre serio y de gran humildad, que servía al Dios Omnipotente con tal fidelidad, que el bienaventurado apóstol san Pedro, por medio de un signo, dejó de manifiesto la estima que tenía por este hombre. Había una joven que frecuentaba la Iglesia, y que estaba lastimosamente paralítica, por lo que andaba arrastrándose sobre sus manos, y tan débil, que apenas podía separar un poco el cuerpo del suelo. Por largo tiempo había rogado a san Pedro que la sanara de su enfermedad, y una noche tuvo una visión del santo, que le habló así: «Ve a Abundio el mansionario, y pídeselo, que él restablecerá tu salud.»
"La joven no dudó de la veracidad de la visión, el problema es que no conocía a Abundio, así que se desplazó arriba y abajo de la iglesia, arrastrándose y preguntando quién era el hombre. De repente se encontró con él mismo, a quien dijo: «te ruego padre que me digas quién es Abundio el guardia». A lo que él respondió: «Soy yo». La joven le dijo: «Nuestro pastor y patrono, el bienaventurado san Pedro apóstol, me ha enviado a ti para que me ayudes en mi enfermedad.» «Si él te ha enviado», respondió Abundio, «entonces levántate», y tomándola de la mano la hizo parar sobre sus pies. Y desde aquella hora todas las partes de su cuerpo enfermo sanaron, y se pusieron robustos, y no quedaron rastros del mal. 
"Pero si yo contara detalladamente todos los milagros que se conoce que ha hecho en esa iglesia, no quedaría espacio para hablar de todos los hombres santos que han sido famosos en los diversos lugares de Italia."
Con estas palabras transmite san Gregorio Magno en sus Diálogos el recuerdo de la figura de este santo; no obstante, no parece que haya un culto antiguo de este guardia del templo o «mansionario», incorporado recién en la revisión actual del Martirologio Romano.
Ver san Gregorio el Grande, Diálogos, III, cap. 25, traducido directamente del latín para este santoral, ya que no parece haber edición castellana completa de esta obra de san Gregorio.

Abel Della Costa
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ingreso o última modificación relevante: 15-4-2013
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1240

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