San Salvio de Albi, monje y obispo
fecha: 10 de septiembre
†: 584 - país: Francia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: 584 - país: Francia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Albi, de Aquitania, san Salvio,
obispo, que, procedente de la vida claustral, fue promovido a la sede a su
pesar y, al declararse una fuerte epidemia, como buen pastor no quiso
ausentarse de su ciudad.

Salvio pertenecía a una familia de la
ciudad francesa de Albi. Fue doctor en derecho y también magistrado; pero su
amor por el retiro y su deseo por verse libre de distracciones le indujeron a
ingresar como monje en un convento, del que llegó a ser abad por elección de
sus hermanos. Vivía retirado en una celda construida a cierta distancia del
monasterio. Allí le atacó repentinamente una violenta fiebre que lo dejó
inconsciente y muerto en opinión de todos los que acudieron a verle; a decir
verdad, el propio santo estaba seguro de que había muerto y sostenía que el
cielo le había permitido esa experiencia para devolverle después a la vida.
Como quiera que haya sido, Salvio estaba vivo en el año 574, cuando fue sacado
de su retiro para que ocupase la sede de Albi.
En su puesto de obispo llevó la misma
existencia austera de siempre. Cualquier cantidad de dinero o de provisiones
que le caía en la mano, era distribuída entre los pobres. Cuando el patricio
Momolo pasó por Albi conduciendo a gran número de prisioneros, san Salvio lo
siguió hasta rescatar al último de los cautivos. Chilperico, el rey de Soissons
que se las daba de teólogo, hizo un tratado muy poco ortodoxo, y san Salvio
junto con su amigo san Gregorio de
Tours discutieron con el monarca y consiguieron devolverle
a la ortodoxia. En el año 584, una epidemia causó estragos entre los fieles de
su sede, y fue en vano que sus subordinados y amigos le recomendaran cuidados y
precauciones, porque el obispo, inflamado por la caridad, infatigable y
abnegado, iba por todas partes donde creía que era necesaria su presencia.
Visitaba a los enfermos, los consolaba y los exhortaba a prepararse para llegar
a la eternidad. No tardó en contagiarse y, al saber que su hora estaba próxima,
mandó traer su ataúd, se vistió con ropas humildes y, así, se dispuso a
comparecer delante de Dios. Murió el 10 de septiembre de 584.
Casi todo lo que sabemos sobre san Salvio
se encuentra en la Historia Francorum de San Gregorio de Tours. La ilustración,
del siglo XIV, representa la escena de san Salvio y san Gregorio ante
Chilperico.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_3269
San Teodardo de Tongres, obispo y mártir
fecha: 10 de septiembre
n.: c. 618 - †: c. 670 - país: Alemania
otras formas del nombre: Dodart, Diethard
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: c. 618 - †: c. 670 - país: Alemania
otras formas del nombre: Dodart, Diethard
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: Cerca de Spira, en la Renania, en Germania, pasión de san Teodardo,
obispo de Tongres y mártir, que fue asesinado yendo a visitar al rey
Childerico.
Patronazgos: patrono de los ganaderos.
refieren a este santo: San Lamberto de
Maastricht
Teodardo fue un enérgico obispo de
Tongres-Maastricht y un hombre alegre, simpático y bien dispuesto. Eso es
prácticamente todo lo que sabernos de su vida, aparte de algunos datos sobre
sus actos. Algunos nobles sin escrúpulos habían tomado posesión de las tierras
que, por derecho, pertenecían a su iglesia. Entonces, tomó la resolución de
presentarse ante Childerico II de Austrasia para pedirle que se hiciera
justicia. Al pasar por el bosque de Bienwand, cerca de Spira, fue asaltado por
unos bandoleros, que le mataron. Su biógrafo nos informa que san Teodardo tuvo
tiempo de pronunciar un largo discurso ante sus asesinos, quienes le
respondieron con una cita de Horacio... En vista de que su muerte ocurrió cuando
emprendía una jornada en defensa de los derechos de la Iglesia, fue venerado
como mártir, y su sucesor, san Lamberto,
trasladó sus restos a la iglesia de Lieja. Incluso el Martirologio Romano
actual conserva la catalogación de san Teodardo como mártir.
Hay una biografía anónima, escrita en el
siglo octavo y otra en fecha posterior, quizá por Heriger, abad de Lobbes. La primera,
se halla impresa en Acta Sanctorum, sept. vol. IV. Ver también a G. Kurth, en
Etude Critique sur Saint Larnbert (1876), pp. 67 y ss. y L. van der Essen,
Etude critique... (1907), pp. 135-143.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
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