San Miguel de Sinnada, obispo y
confesor
fecha: 23 de mayo
†: 826 - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003
†: 826 - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003
En Sinnada (Çifitkasaba), lugar de
Frigia, san Miguel, obispo, hombre pacífico, que favoreció la paz y la
concordia entre griegos y latinos, pero enviado al exilio por defender el culto
de las imágenes sagradas, murió lejos de su patria.
refieren
a este santo: San Teofilacto
de Nicomedia
Nació
a mediados del siglo VIII en Sinada, Frigia, en el seno de una familia rica, de
la que él fue el único vástago. Educado esmeradamente, fue enviado a estudiar a
Constantinopla, y cuando tenia unos veinticinco años decidió hacerse monje.
Ingresó en el monasterio de la orilla asiática del Bósforo que había fundado
Nicéforo, futuro patriarca de Constantinopla. Lo era por entonces el insigne san Tarasio,
quien ordenó de sacerdote al monje Miguel.
Acreditado
como monje culto y piadoso, fue elegido metropolita de su patria Sinada y en
calidad de tal asistió al Il Concilio de Nicea en el 787. Hombre pacífico y
amable, fue empleado por el emperador Nicéforo I como emisario suyo ante el
califa Harún-Al-Raschid en orden a un tratado de paz, que consiguió, pero que
el propio emperador rompería posteriormente. Igualmente lo empleó el emperador
como mensajero suyo incluyéndolo en la embajada que envió el año 811 a
Occidente y que visitó al papa León IlI, en Roma, y a Carlomagno, quien firmó
un tratado con Bizancio (812).
Vuelto
ya a Constantinopla, fue testigo de la convulsión del Imperio tras la derrota
de Miguel I por los búlgaros, lo que trajo su destronamiento y sustitución por
León V el Armenio. Este emperador convocó una asamblea de eclesiásticos y
funcionarios en Constantinopla en 814 y anunció su decidida voluntad de acabar
con el culto a las sagradas imágenes. En esta asamblea Miguel dijo con toda
claridad que él estaba por la fe ortodoxa proclamada en el II Concilio de Nicea
y que no se avendría a los deseos del Emperador. Entonces fue depuesto y
desterrado y llevado de prisión en prisión hasta la muerte de León V. Le fue
devuelta la libertad pero no pudo volver a su sede. Vivió con modestia y santidad
hasta su muerte en brazos de su amigo san Teodoro
Estudita el 23 de mayo del 826.
fuente: «Año
Cristiano» - AAVV, BAC, 2003
accedida 700 veces
ingreso o última modificación relevante: ant
2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1737
San Guiberto, monje
fecha: 23 de mayo
n.: c. 900 - †: 962 - país: Bélgica
otras formas del nombre: Wigberto
canonización: culto local
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: c. 900 - †: 962 - país: Bélgica
otras formas del nombre: Wigberto
canonización: culto local
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Cerca de Gemboux, en la comarca de
Lieja, en Lotaringia, sepultura de san Guiberto, monje, que, habiendo
abandonado sus insignias militares y abrazado la disciplina de la vida
monástica, construyó un cenobio en un terreno de su heredad, retirándose
después al monasterio de Gorze.

Gembloux
de Brabante, que es actualmente un centro de agricultura y manufactura de
cubiertos, se levanta en el sitio que ocupaba antiguamente un célebre
monasterio benedictino. Dicho monasterio fue fundado por san Guiberto, quien,
el año 936, regaló el terreno para la construcción de la abadía. Guiberto
descendía de una de las más ilustres familias de Lotaringia. Después de una
brillante carrera militar, Guiberto se sintió llamado por Dios a abandonar el
mundo y practicar la vida solitaria en una de sus posesiones. Durante sus años
de vida eremítica, maduró el proyecto de fundar un convento en que los monjes,
totalmente retirados del mundo, se consagrasen a cantar incesantemente las
divinas alabanzas. La abuela de san Guiberto, que se llamaba Gisla, contribuyó
a la dotación de la fundación. El primer abad fue un hombre de Dios, llamado
Herluino. En cuanto el nuevo convento quedó organizado, San Guiberto se retiró
a la abadía de Gorze, en la que tomó el hábito; así pudo librarse de las
muestras de respeto que le prodigaban los monjes de Gembloux y evitar toda
forma de complacencia.
El
santo esperaba vivir en Gorze como el último de los monjes, olvidado de todos;
pero pronto comprendió que era imposible interrumpir de golpe toda relación con
Gembloux. Las tierras que había regalado a la abadía formaban parte de un feudo
imperial y no faltaron quienes persuadieron al emperador Otón I de que Guiberto
no tenía derecho a disponer de ellas. El monarca convocó a Guiberto a la corte
para que se justificase: tan bien supo el santo defender sus derechos, que Otón
I confirmó por un documento la fundación de la abadía y, más tarde, le concedió
grandes privilegios. Pero el documento imperial no bastó para que se dejase en
paz a los monjes. El conde de Namur, cuñado de san Guiberto, reclamó, en nombre
de su esposa, las tierras de la abadía y confiscó las rentas. Así pues, san
Guiberto tuvo que volver, durante algún tiempo, a Gembloux para defender sus
derechos y proteger la abadía que había fundado. Aprovechó la ocasión para evangelizar
la región y convirtió a muchos de los húngaros y eslavos que se habían
establecido ahí, después de la invasión del año 954. San Guiberto pasó los
últimos años de su vida en Gorze, donde sufrió una dolorosa enfermedad. Murió a
los setenta años de edad, el 23 de mayo de 962. Su tumba se vio honrada con
numerosos milagros.
El
cronista Sigeberto de Gembloux escribió unos cien años más tarde una biografía
bastante detallada de san Guiberto. Puede verse en Acta Sanctorum, mayo, vol.
V. Varios historiadores han escrito acerca de la fundación de Gembloux. Véase
en particular U. Berliére, Monasticon Belge, vol. i, pp. 15-26, y Revue
Bénédictine, vol. iv (1887), pp. 303-307.
nota de ETF: el artículo está literalmente tomado del Butler-Guinea, sin embargo, dice al principio «Dicho monasterio fue fundado por san Guiberto, quien, el año 963, regaló...», fecha manifiéstamente imposible, y que seguramente se trata de una errata del tipógrafo; hemos restaurado 936 basándonos, aunque con dudas, en otras fuentes.
nota de ETF: el artículo está literalmente tomado del Butler-Guinea, sin embargo, dice al principio «Dicho monasterio fue fundado por san Guiberto, quien, el año 963, regaló...», fecha manifiéstamente imposible, y que seguramente se trata de una errata del tipógrafo; hemos restaurado 936 basándonos, aunque con dudas, en otras fuentes.
fuente: «Vidas
de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
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