viernes, 17 de junio de 2016

Beato Pedro Gambacorta, fundador - Beato José María Cassant, religioso presbítero (17 de junio)

Beato Pedro Gambacorta, fundador

fecha: 17 de junio
n.: 1355 - †: 1435 - país: Italia
otras formas del nombre: Pedro de Pisa
canonización: 
B: Inocencio XII 1693
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En Venecia, beato Pedro Gambacorta, fundador de la Orden de Eremitas de San Jerónimo, cuyos primeros religiosos fueron antiguos ladrones que él mismo había convertido.
El fundador de los Ermitas, o Hermanos Pobres de San Jerónimo, nació en Pisa en 1355, cuando su padre, Pietro Gambacorta, gobernaba aquella república. Al cumplir los veinticinco años, el joven Pedro huyó en secreto de la corte, con el disfraz de un peregrino y se refugió en las soledades de Monte Bello, en Umbría. Ahí subsistió con las limosnas que le daban en las poblaciones vecinas. En 1380, buscó los medios para construir un oratorio y las celdas necesarias para dar albergue a una docena de compañeros que se habían agrupado en torno suyo (de acuerdo con la tradición popular, eran doce asaltantes de caminos a quienes el santo había convertido). Pedro elaboró una regla para su comunidad, complementada por algunas constituciones tomadas de los escritos de san Jerónimo, a quien se había elegido como patrón de la nueva congregación. Los monjes observaban cuatro cuaresmas al año, ayunaban los lunes, miércoles y viernes y diariamente, después de los maitines, oraban durante dos horas. Pedro, por su parte, dedicaba su tiempo a la plegaria y los ejercicios de penitencia. Se le atribuyeron numerosos milagros.
En 1393, a raíz de una disputa, Giacomo Appiano asesinó al padre y los hermanos de Pedro, y éste se sintió fuertemente tentado a abandonar su retiro para castigar al que había perpetrado el crimen; sin embargo, venció las tentación de venganza y siguió el ejemplo de su hermana, la beata Clara Gambacorta (17 de abril) para perdonar generosamente al asesino. En 1421, el Papa Martín V aprobó la congregación del beato Pedro, y en seguida ésta comenzó a extenderse por Italia. El fundador vivió catorce años más: murió en Venecia, en 1435, a la edad de ochenta años, y fue beatificado en 1693. Hubo una época en que se contaron cuarenta y seis casas de los Hermanos Pobres en las provincias de Ancona y Treviso; varios grupos pequeños de ermitaños o terciarios se afiliaron a la orden, y en 1668 el Papa Clemente IX unió la comunidad de San Jerónimo de Fiésole, que había sido fundada por Carlos Montegranelli, a la regla del Beato Pedro. Pero en 1933 eran tan pocos los miembros de la Orden que fue suprimida por la Santa Sede.
En el Acta Sanctorum, junio, vol. IV, hay un relato fundado en materiales de información muy antiguos. El breve para la supresión, se encuentra en Acta Apostolicae Sedis, vol. XXV (1933), pp. 147-149.
Cuadro: Sebastián Conca, Urbano VI aprueba la Regla del beato Pietro Gambacorta, óleo sobre tela del siglo XVIII, Museo Nazionale di Palazzo real, Pisa.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2055




Beato José María Cassant, religioso presbítero

fecha: 17 de junio
n.: 1878 - †: 1903 - país: Francia
canonización: 
B: Juan Pablo II 3 oct 2004
hagiografía: Vaticano

En Toulouse, Francia, beato José María Cassant, monje trapense y presbítero.
Joseph-Marie Cassant nació el 6 de marzo de 1878 en Casseneuil, en el Lot-et-Garonne (diócesis de Agen, Francia) en una familia de agricultores que ya contaba con un hijo varón de nueve años. Estudió en el internado de los hermanos de San Juan Bautista de la Salle de Casseneuil, donde tuvo dificultades debido a su falta de memoria. Tanto en su casa como en el internado recibió una sólida formación cristiana y, poco a poco, creció en él el deseo profundo de ser sacerdote. Su párroco, D. Filhol, le apreciaba mucho y le ayudó en sus estudios por medio de un vicario, pero su poca memoria siguió siendo un obstáculo para su ingreso en el seminario menor. Mientras tanto, el adolescente fue introduciéndose en el silencio, el recogimiento y la oración. El párroco Filhol le sugirió que se dirigiera a la Trapa: el joven de 16 años aceptó sin dudarlo. Tras un tiempo de prueba en la casa parroquial, Joseph entró en la abadía cisterciense de Santa María del Desierto (diócesis de Toulouse, Francia) el 5 de diciembre de 1894.
En ese momento el maestro de novicios era el padre André Malet. Él sabia captar las necesidades de las almas y responder a ellas con humanidad. Desde el primer encuentro manifestó su benevolencia: «!Confía! yo te ayudaré a amar a Jesús». Los hermanos del monasterio no tardaron en mostrar aprecio por el recién llegado: Joseph no era ni discutidor ni gruñón, sino que siempre estaba contento y sonriente.
Contemplando frecuentemente a Jesús en su pasión y en la cruz, el joven monje se impregnó del amor a Cristo. El «camino del Corazón de Jesús», que le enseñó el padre André, es una llamada incesante a vivir el instante presente con paciencia, esperanza y amor. El Hermano Joseph-Marie es consciente de sus lagunas y su debilidad. Pero se fía cada vez más de Jesús que es su fuerza. No le gustan las medias tintas. Quiere darse totalmente a Cristo. Su divisa lo atestigua: «Todo por Jesús, todo por María». Fue admitido a pronunciar sus votos definitivos el 24 de mayo del 1900, en la fiesta de la Ascensión.
A partir de entonces comenzó su preparación al sacerdocio. El Hermano Joseph-Marie lo deseaba sobre todo en función de la Eucaristía. Ésta es para él la realidad presente y viviente de Jesús: el Salvador entregado totalmente a los hombres, cuyo corazón traspasado en la cruz, acoge con ternura a los que acuden a Él con confianza. Los cursos de teología que le dio un hermano poco comprensivo causaron afrentas muy dolorosas en la viva sensibilidad del joven monje. En todas las contradicciones él se apoya en Cristo presente en la Eucaristía, «la única felicidad en la tierra», y confía su sufrimiento al padre André que lo ilumina y reconforta. Finalmente, habiendo aprobado los exámenes, tiene la inmensa alegría de recibir la ordenación sacerdotal el 12 de octubre de 1902.
Pronto constatan que está afectado de tuberculosis. El mal está muy avanzado. El joven sacerdote no revela sus sufrimientos hasta el momento en que no puede ocultarlos más: ¿por qué quejarse cuando se medita frecuentemente el Vía Crucis del Salvador? A pesar de su estancia de siete semanas con su familia, a petición del Padre Abad, sus fuerzas declinan cada vez más. A su regreso al monasterio, lo mandan a la enfermería donde tuvo una nueva ocasión de ofrecer, por Cristo y la Iglesia, sus sufrimientos físicos cada vez más intolerables, agravados por las negligencias de su enfermero. Más que nunca, el Padre André le escucha, le aconseja y le sostiene. Joseph-Marie dijo: «Cuando no pueda celebrar más la Misa, Jesús podrá retirarme de este mundo». El 17 de Junio de 1903, por la mañana, tras comulgar, el Padre Joseph-Marie alcanzó para siempre a Cristo Jesús. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 3 de octubre de 2004.
fuente: Vaticano
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=4704

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