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sábado, 11 de noviembre de 2017

La Iglesia beatifica a 60 mártires de la Familia Vicenciana asesinados en España 11112017

La Iglesia beatifica a 60 mártires de la Familia Vicenciana asesinados en España

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(ADI).- El prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, el cardenal Angelo Amato, ha invitado a recordar a los mártires del siglo XX en España —entre ellos, los 60 que han sido beatificados este sábado en Madrid— para que no se repita “el terror de aquellos años oscuros”.
“Con frecuencia en España se realizan beatificaciones de mártires de la fatídica persecución religiosa de los años 36 al 39. La Iglesia celebra estos eventos con un doble propósito: para invitar a los fieles a permanecer firmes en la fe y para exhortar a todos a evitar el terror de aquellos años oscuros que cubrieron vuestra hermosa patria de la sangre de personas inocentes e indefensas”, ha indicado el purpurado italiano durante la ceremonia de beatificación de 60 mártires pertenecientes a la Familia Vicenciana y que ha tenido lugar en el Palacio de Vistalegre de Madrid.
En este sentido, ha insistido en que “no se puede ni se debe olvidar esa trágica historia, un ejemplo de heroísmo cristiano pero también una página oscura de crueldad gratuita contra personas indefensas e inocentes”, para “que no se repita una oleada similar de odio fraticida”.
Según ha precisado el cardenal Amato, en la documentación de la causa de beatificación se evidencia que la única razón de sus asesinatos fue “el hecho de ser católicos”.
En concreto, ha indicado que en aquellos años, “en muchas regiones españolas reinaba el hostigamiento y la arbitrariedad más absoluta con el único objetivo de aniquilar a la Iglesia católica” y ha lamentado que “los lugares de culto fueron incendiados, los conventos clausurados, las escuelas ocupadas y la gente encarcelada y asesinada”.
“Esta ola de vandalismo ciego e ignorante destruyó objetos y monumentos del pasado, precioso patrimonio artístico de España. No hubo ningún respeto a la libertad y dignidad de las personas, fue una tormenta que azotó violentamente a la nación cubriéndola de polvo, de humo, de sangre y de cadáveres; fue una macabra exaltación del mal y del odio”, ha lamentado el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos.
Por ello, ha puntualizado que celebrar a los mártires de la persecución religiosa es al mismo tiempo “celebrar el misterio del amor absoluto de Dios” y “acercarse al misterio del mal absoluto causado por el enemigo de Dios”.
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“Los mártires nos introducen en el luminoso horizonte de la auténtica humanidad, sus verdugos por el contrario, en las tinieblas del corazón humano. Los primeros nos edifican, los segundos nos obligan a repudiar sus malvadas acciones”, ha explicado.
En cualquier caso, el cardenal Angelo Amato ha ensalzado el coraje y la firmeza en la fe con la que estos sacerdotes, religiosos, religiosas y laicos católicos respondieron a esta “persecución ciega e inhumana”.
En concreto, ha puesto algunos ejemplos como el del padre Vicente Queralt, “un sacerdote culto, buen orador, que distribuía entre los necesitados todo lo que recibía de su familia”, que fue capturado y fusilado el mismo día; el de los jóvenes Manuel Trachiner Montañana y Vicente Cecilia Gallardo, capturados en la carretera de Canillas al ser encontrados llevando en sus maletas la sotana y el crucifijo; o el del religioso paúl José Ibáñez, que tras ser detenido cuando iba a celebrar misa en un hospital madrileño, “fue obligado a caminar desnudo, fusilado, abandonado y descuartizado”.
“Estos son solo algunos ejemplos de los atroces sufrimientos, ellos son testigos de la vida buena del Evangelio, sus asesinos no honran la dignidad de ser humano”, ha indicado el purpurado italiano. No obstante, ha añadido que los cristianos también deben “orar por los verdugos” y “perdonar” como lo hicieron los propios mártires cuando iban a ser asesinados.
Los nuevos beatos son 40 misioneros paúles —24 sacerdotes y 16 hermanos—, dos hijas de la Caridad, 13 laicos de las asociaciones vicencianas y cinco sacerdotes diocesanos de Murcia, asesores de esas asociaciones.
De todos ellos, 39 eran de Madrid: 14 misioneros y seis laicos del barrio de Chamberí, padres de familia y miembros de la Asociación Caballeros de la Virgen Milagrosa; diez misioneros de la Casa Misión de Atocha; seis pertenecían a la Casa Noviciado de Hortaleza; tres a la Casa Misión de Valdemoro y uno a la pequeña comunidad de la calle Fernández de la Hoz.
Los otros 21 fueron asesinados en Cataluña, Valencia y Murcia. Mártires en Barcelona fueron tres misioneros paúles y dos hijas de la Caridad; otro misionero paúl fue asesinado en Gerona; en Valencia, dos misioneros paúles y un joven hijo de María; en Murcia, un misionero paúl, cinco sacerdotes diocesanos y seis laicos hijos de María de la Medalla Milagrosa.
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(Fuente: Agencias)

miércoles, 4 de marzo de 2015

Canonización de beatas de Tierra Santa también alegrará a Palestina, dice Cardenal 04032015

Canonización de beatas de Tierra Santa también alegrará a Palestina, dice Cardenal

Por Marta Jiménez

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Beatas María Bwardy de Jesús Crucificado y María Alfonsina Ghattas. Imagen: Latin Patriarchate of Jerusalem
Beatas María Bwardy de Jesús Crucificado y María Alfonsina Ghattas. Imagen: Latin Patriarchate of Jerusalem




ROMA, 04 Mar. 15 / 02:16 am (ACI/EWTN Noticias).- El Cardenal Angelo Amato, Prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, espera que la canonización el próximo 17 de mayo de dos beatas de Tierra Santa, María Bwardy de Jesús Crucificado y María Alfonsina Ghattas, den alegría al pueblo palestino.
María Bwardy de Jesús Crucificado, de la Orden de las Carmelitas descalzas y María Alfonsina Ghattas, fundadora de la Congregación de las Hermanas delRosario de Jerusalén, vivieron en la segunda mitad del siglo XIX y fueron ejemplos de santidad durante toda su vida, parte de la cual transcurrieron en Palestina.
El anuncio de su canonización llegó el pasado 14 de febrero, durante elConsistorio Ordinario Público en el Vaticano, donde el Papa Francisco dijo que las dos religiosas serán canonizadas en una ceremonia conjunta junto a Sor Giovanna Emilia de Villeneuve, una religiosa francesa fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Inmaculada Concepción de Castres.
Al ser preguntado por ACI Prensa en Roma sobre estas Beatas, el Cardenal Amato dijo que “la santidad no se acaba nunca. La santidad anima, especialmente a un pueblo como el palestino, que tiene necesidad de estos ejemplos positivos que hacen mucho bien”.
La autoridad vaticana hizo estas declaraciones al finalizar un encuentro organizado el pasado 27 de febrero por la Librería Editora Vaticana en Roma para hablar sobre el tema “¿Para qué sirven los santos?”.
Sor María Bwardy de Jesús Crucificado
María de Jesús nació en el pueblo galileo de Ibillin. La religiosa carmelita fue fundadora del Carmelo de Belén, en Palestina, donde todavía es posible visitar su habitación.
En su vida recibió la gracia de los estigmas, y fue considerada una figura mística por experimentar numerosos sueños en los que entró en relación con Jesús.
En su beatificación en 1983, San Juan Pablo II dijo de ella que reflejó los diferentes rostros de la Iglesia greco-católica en la que fue bautizada y creció, y la Iglesia Latina (de Roma), donde se preparó para la vida carmelitana.
Además se unió a las comunidades cristianas en el Líbano, Egipto, Francia y la India, y fue una de las pocas santas que recibieron gracias de alto valor, enriquecidas con abundantes estigmas, éxtasis, conocimiento de los corazones, profecías, posesión angelical y, lo más inesperado para una joven analfabeta, el don de la poesía.
Hermana María Alfonsina Ghattas
Por su parte, la hermana M. Alfonsina nació en Ein Karem, Jerusalén, y fue co-fundadora de la Congregación de las Hermanas Dominicas del Santísimo Rosario de Jerusalén, dedicadas a ayudar a las personas de edad avanzada, niños, familias pobres, así como a luchar contra la pobreza moral, dando a cada individuo, a través de la cultura y la educación, los medios para desarrollar la fe y la dignidad.
En su beatificación en 2009, el Patriarca de Jerusalén dijo que “la Madre Ghattas nació en una familia muy piadosa en Jerusalén, donde trabajaban y oraban en familia”.
La religiosa sintió que el Señor la llamó a abrazar la vida religiosa y se unió a la Congregación de las Hermanas de San José de la Aparición. Después de la primera profesión, la madre superiora le confió la misión de la enseñanza delCatecismo en la escuela de las Hermanas de Belén.
Sor María Alfonsina era un catequista incomparable, una humilde educadora, y una apóstol incansable. Tuvo la gracia de vivir visiones repetidas de Nuestra Señora, quién la instó a establecer para las niñas de su país una congregación que llevaría el nombre de Hermanas del Rosario.
Desde su propia familia, vivió una piedad profunda, una fuerte fe en la Providencia y una completa confianza en la Virgen María. Aunque sobresalió en dos virtudes especiales: por un lado el amor por el silencio y la vida retirada, y por el otro el amor a la cruz y el sacrificio por el otro.

sábado, 4 de octubre de 2014

Beatificación de una joven del siglo XX, sor Miriam Teresa Demjanovic 04102014

Beatificación de una joven del siglo XX, sor Miriam Teresa Demjanovic




(RV).- (con audio) RealAudioMP3 El enviado del Papa Francisco, el Card. Angelo Amato, prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, preside este sábado, en la Basílica Catedral del Sagrado Corazón en Newark, Nueva Jersey (EE.UU), la celebración de la beatificación de la religiosa Miriam Teresa Demjanovic, de la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Isabel.

La primera beata que nació y vivió en Estados Unidos en el siglo XX – destaca la postuladora de la Causa de Beatificación, Silvia Correale – brinda un testimonio de santidad juvenil muy importante para las nuevas generaciones, mostrando cómo se pueden vivir los valores cristianos en la cultura de su propio país y tiempo.

Hija de inmigrantes eslovacos, Teresa (el nombre Miriam se añadirá ingresando en la vida religiosa), nació en Bayona en 1901 y creció junto a las refinerías de petróleo que marcan el paisaje de esa parte de Nueva Jersey. Muy aplicada en sus estudios, se graduó en letras con reconocimiento de honor, en la Universidad de Santa Isabel, en Convent Station. Ya desde muy joven, sin embargo, anhelaba dedicarse a la vida consagrada, y, en 1925 ingresa en la Congregación de las Hermanas de la Caridad de Santa Isabel. Como postulante y novicia, Miriam Teresa se distingue por una intensa espiritualidad basada en la experiencia de la comunión trinitaria, llegando a ganarse el apodo cariñoso de "Santa Teresita del Niño Jesús de América." En 1926, su director espiritual le pide que escriba una serie de conferencias sobre la vida espiritual para las otras novicias. Ella escribe 26, que después de su muerte prematura en 1927, se publican en un libro, titulado Perfección Mayor. Su fama de santidad se difundió de inmediato y numerosas gracias y curaciones se atribuyen a su intercesión, llegándose al reconocimiento milagroso de la vista en un niño ciego, que abrió el camino para la beatificación de esta joven religiosa.

Las Hermanas de la Caridad fueron fundadas en 1809 en Emmitsburg, Maryland (EE.UU.) por Santa Isabel Ana Seton, en el espíritu de San Vicente de Paúl y de Santa Luisa de Marillac. En 1859, la Madre María Javier Mehegan fundó en Nueva Jersey la congregación religiosa conocida como Hermanas de la Caridad de Santa Isabel.

En la actualidad, la congregación desarrolla su apostolado en los ámbitos de la educación, la salud, los servicios sociales y pastorales en 19 diócesis de los Estados Unidos, El Salvador y Haití.

(CdM - RV)