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viernes, 26 de marzo de 2021

Helena Marcos: «En Medjugorje y luego en Garabandal vi confirmado mi camino con la Naprotecnología» 24032021

 

Esta doctora, que además es laica consagrada, es una de las pioneras de la Napro en España

Helena Marcos: «En Medjugorje y luego en Garabandal vi confirmado mi camino con la Naprotecnología»

Doctora Helena Marcos, médico de Naprotecnología
La doctora Helena Marcos además de médico es laica consagrada de los Apóstoles de los Corazones de Jesús y María

Javier Lozano / ReL

La doctora Helena Marcos es una de las pioneras en la Naprotecnología en España. Desde hace más de cinco años atiende a matrimonios que tienen problemas de fertilidad y que buscaban un método éticamente valido para poder lograr un embarazo. Hasta entonces, y todavía hoy, muchos cristianos se han sentido desamparados ante un problema al que la Iglesia parecía no prestar demasiada atención.

Aunque todavía falta un largo recorrido, la Naprotecnología es cada vez más conocida entre muchos cristianos y hay más pastores conscientes de la necesidad de poner el foco en una respuesta válida para los cristianos con respecto a la infertilidad. La doctora Marcos es consciente de este crecimiento, lo experimenta en su consulta con Naprotec y también es testigo directo de los frutos de esta técnica nacida en EEUU de manos del doctor Thomas Hilgers.

Pero además de médico experta en Naprotecnología, Helena Marcos es especialista en cuidados paliativos y medicina de Urgencias.

Si la medicina es su pasión la fe es la esencia de su vida. Conoció verdaderamente a Dios al empezar la universidad y se enamoró tanto de Él que acabó entregándose a Dios. La doctora Marcos es laica consagrada y pertenece a los Apóstoles de los Corazones de Jesús y María, donde su vocación es “ser corazón de Cristo en el mundo”, también en su trabajo ayudando médicamente a cientos de matrimonios.

En Religión en Libertad hemos charlado con la doctora Helena Marcos acerca de la Napro, sus desafíos, pero también sobre su papel como pionera en esta técnica y su profunda vida de fe:

-¿Cómo conociste la Naprotecnología? ¿En qué momento decidiste dedicarte a algo prácticamente inédito en España entonces?

-Conocí la Naprotecnología en un congreso mundial de Métodos Naturales de conocimiento de la fertilidad, en Milán. Aunque ya había leído algo de la Napro en algún blog, lo cierto es que no encontraba mucha información en español (tampoco en inglés) y me olvidé del tema. Cuando acudí a este congreso como monitora de método sintotérmico puede conocer allí médicos que ejercían la Napro. Muchos de ellos eran Médicos de Familia como yo, así que volví convencida de que iba a formarme en Naprotecnologia para ayudar más a mis pacientes.

La doctora Helena Marcos, en una charla sobre Naprotecnología

- Como médico, ¿te has encontrado incomprensiones de compañeros o incluso rechazo por apostar por la Napro?

-Muchas, la verdad es que se conoce poco y se entiende aún menos. En un mundo tan penetrado por las técnicas de Reproducción Asistida, se entiende muy poco la apuesta por una ciencia respetuosa con el acto conyugal y con la salud de los esposos. Como no se entiende, se desprecia muchas veces.

-¿Cuál es tu experiencia personal como médico especialista en Napro en estos años? ¿Cómo llegan los matrimonios desde el punto de vista clínico, psicológico o emocional?

-¡Podría contar muchísimas cosas! Mi experiencia desde luego es muy positiva. Los matrimonios llegan desgastados, a veces tras haber transitado por la reproducción asistida y haber sido defraudados. Otras veces somos los primeros a los que acuden, por convicciones morales, también a veces con poca esperanza. Suelen tener una “mochila” de pruebas a cuestas, casi siempre vienen sin un diagnóstico, y con un trabajo que hay que hacer de duelo y aceptación.

- ¿Nos podrías hablar de los resultados y efectividad de la Napro? Porque al final lo que quiere toda pareja que llega es poder tener un niño…

-A mí me gusta decir que nuestro éxito es del cien por cien. Porque éxito es un resultado feliz de algo y yo creo que el cien por cien de las personas (o un número cercano) se siente satisfecho en cuanto a restaurar la salud, tener un diagnóstico y un tratamiento, así como un acompañamiento. No nos gusta hablar de que el objetivo es “un niño” porque esto nos acercaría muchísimo a la mentalidad de que el hijo es un producto, que hay en la reproducción asistida.

Pero si hablamos de embarazo, aunque no he hecho una estadística todavía de la consulta (debido a que aún no llevamos tanto tiempo atendiendo) tendríamos que diferenciar entre las diferentes edades (es muy distinto atender a una mujer de 25 que a un de 43 por ejemplo) y patologías. Sin embargo las publicaciones de consultas de Napro en Irlanda y Canadá similares a la mía están en torno al 45% de consecución de embarazo.

- Aunque la Napro es un método médico y científico está relacionado en su esencia con la fe desde sus inicios ¿Cómo se conjugan aquí ciencia y fe?

-La verdad es que no hay en ella ningún tipo de contradicción (nunca la hay realmente entre ciencia y fe). En la Napro usamos la ciencia conocida para ahondar en las causas de la infertilidad y tratarlas. Es mucho más científica que las técnicas de reproducción asistida donde se desconocen las causas y mecanismos de la infertilidad para limitarse a “fabricar” un hijo.

-No sólo eres doctora, sino además católica y laica consagrada, ¿la Iglesia está dando respuesta al problema de cada vez más matrimonios que no pueden tener hijos o sigue pasando de lado ante esta problemática?

-Pienso que cada vez más la Iglesia es consciente de este tipo de problema pero es verdad que la pastoral requiere una respuesta concreta. Creo que en los cursos prematrimoniales o en la pastoral de novios se tiene mucho en cuenta las dificultades de tener una familia numerosa, pero se habla mucho menos de la posibilidad de la infertilidad. Cuando pensamos en “los hijos que Dios quiera” casi siempre pensamos en “muchos”, no en “ninguno”. La verdad es que desde los COF se puede y debe acompañar mucho a estas personas, y animo a los pastores a acompañar y animar a las familias a descubrir la fecundidad dentro de la infertilidad.

- Que métodos como la Napro no se promocionen ni se conozcan, ¿es por una mera cuestión económica y comercial en favor de la FIV o hay algo más?

-Desde luego hay una cuestión económica, grandes laboratorios y clínicas. Mucha gente se lucra con la fecundación in vitro (FIV). Luego está claro que hay también un plan en contra de Dios. Interesa, como vemos en la sociedad, que la familia se dañe e incluso desaparezca. La lucha por la familia es la primera línea en la batalla actual.

- Como hemos dicho eres laica consagrada. ¿Nos puedes hablar qué tipo de vocación vives y dónde la vives?

¡Claro! Mi Asociación se llama “Apóstoles de los Corazones de Jesús y María” (ACIM para abreviar). Nuestra vocación es “ser Corazón de Cristo en el mundo”, llevar el Corazón de Jesús  a todos los lugares donde no está, hacer que todos los hombres le conozcan y amen. Vivo en una comunidad donde todo nos ayuda a estar cerca de Dios, el centro de nuestra vida es la Eucaristía, el amor a la Virgen y a la Iglesia. Desde ahí debemos ir a todos los lugares que Dios nos envía a anunciarle, cada una en su ambiente y su trabajo. También en los Grupos de Oración del Corazón de Jesús, a los que pertenecemos y donde nos dedicamos especialmente al apostolado con jóvenes.

- ¿Cómo se fraguó esta vocación religiosa?

-Cuando conocí al Señor estaba yo comenzando la carrera de Medicina, a los dos años sentí que el Señor me llamaba a ser sólo suya, en un camino de dar a conocer su Corazón perteneciendo exclusivamente a él, pero a la vez permaneciendo en el mundo.

-¿Cómo se unieron en tu vida tus dos vocaciones?

-Dentro de la medicina siempre me han atraído más las especialidades donde se estaba más de cerca con el paciente, Medicina de Familia (especialidad que finalmente hice en la Residencia), también me especialicé en Cuidados Paliativos (porque pensaba que Dios podía llevarme por ese camino) y las Urgencias. Finalmente en una peregrinación a Medjugorge y otra posterior a Garabandal, vi confirmado mi camino con la Naprotecnología. Quería encontrar ayuda para los matrimonios católicos que sufrían la infertilidad, me parecían los desahuciados de la Medicinad de hoy en día. Es un camino precioso en el que me siento privilegiada de conocer y acompañar a personas maravillosas todos los días. 

jueves, 7 de noviembre de 2019

Creyó la «Humanae Vitae» y pagó un alto precio: su premio, crear el «milagro» de la Naprotecnología 07112019

Entrevista con el doctor Thomas Hilgers, creador de esta técnica revolucionaria y ética

Creyó la «Humanae Vitae» y pagó un alto precio: su premio, crear el «milagro» de la Naprotecnología

El doctor Thomas Hilgers, ginecólogo y obstetra, es el creador del método Creighton y de la Naprotecnología
El doctor Thomas Hilgers, ginecólogo y obstetra, es el creador del método Creighton y de la Naprotecnología
El 8 y 9 de noviembre se celebra en Madrid el I Congreso Internacional de Naprotecnología que organiza Fertilitas en la Universidad Francisco de Vitoria y que tendrá como invitado estrella al doctor Thomas Hilgers, creador de esta técnica que de manera natural y ética se ha convertido en una “revolución” en la fertilidad.
Numerosos matrimonios que no podían tener hijos han sido padres gracias al método Creighton y a la Naprotecnología, ambos desarrollados por este ginecólogo estadounidense que sacrificó su carrera profesional para ser coherente con la Humanae Vitae que tanto le fascinó. Desde entonces dedicó todo su empeño en ayudar en la fertilidad desde una perspectiva natural, mostrando al mundo una alternativa más eficaz, sana y respetuosa con la mujer que los anticonceptivos y las técnicas de reproducción asistida.
Fundador del Instituto San Pablo VI para la Reproducción Humana con sede en Omaha (Nebraska), Hilgers está casado con Susan y es padre de cinco hijos. Durante décadas se ha dedicado no a ‘crear’ hijos sino a buscar las causas que provocaban la infertilidad. Y ahí radica el éxito de la Naprotecnología, pues diagnostica, cura y en muchos casos cumple el sueño de ser padres.
En Religión en Libertad hemos hablado con el creador de la Napro sobre los orígenes de esta técnica, los sacrificios personales que tuvo que realizar y el papel que la Humanae Vitae ha jugado en todo este proceso desde que a principio de la década de los años 1970 se involucrara en dar respuesta a un problema que afecta a muchas familias.
- ¿Cómo surgió la Naprotecnología? ¿Usted realmente buscaba crear todo lo que hoy conocemos o realmente en principio se conformaba con haber desarrollado el modelo Creighton?
- Iniciamos en 1975 un programa de educación sobre planificación familiar natural y conforme las mujeres comenzaron a seguir su ciclo empezamos a ver distintos patrones dentro del ciclo de las mujeres. Al principio no sabíamos muy bien qué significaba. Eso era porque en 1975 todavía no había un lenguaje para interpretar estos patrones que veíamos.
hilgers-fertilitas
Thomas Hilgers, junto a su esposa Sue, y Álvaro Ortega, director de la clínica Fertilitas
Entonces desarrollamos un lenguaje universal para interpretar esos patrones. Siendo ya ginecólogo lo que empecé a recomendar a todas mis pacientes fue que graficaran su ciclo. Cuando veíamos algún tipo de anomalía para las que no teníamos ningún tipo de explicación  las comenzamos a ligar con determinados patrones. Después de 15 años recogiendo datos publicamos en 1991 el libro la Guía América de la Naprotecnología.
-Usted afirma que la Naprotecnología es mucho más que un método de planificación familiar natural sino más bien una “nueva ciencia de la salud de la mujer”.
- Esto es especialmente cierto para las mujeres que están en edad fértil. En estos momentos no existe ninguna especialidad médica que se dedique de manera específica a las mujeres que están en edad reproductiva. De tal manera que la píldora anticonceptiva es la solución para todo, cuando tienen ciclos irregulares se les recomienda, cuando tienen dolores menstruales también se les recomienda siempre… El único tratamiento médico para este tipo de mujeres es siempre la píldora anticonceptiva.
Entonces lo que pensé es que en vez de simplemente eliminar los síntomas recetando la píldora anticonceptiva merecía la pena investigar las causas que hay detrás de esos problemas ginecológicos. Y en el momento que nos pusimos a aplicar métodos científicos y a investigar fuimos encontrando esas causas detrás de esas anomalías, y es ahí donde estamos ahora.
-¿Cuál es la efectividad de la Naprotecnología y sus ventajas con respecto a otras técnicas de fertilidad?
La Naprotecnología puede tratar muchos problemas. Por ejemplo, el síndrome premenstrual. Cuando la causa es el síndrome premenstrual las tasas de éxito son de cerca del 95%. Cuando hablamos del síndrome postparto se elimina prácticamente en el 90% de las situaciones. Hemos sido capaces de reducir la tasa de niños prematuros de un 12% de media a cerca de un 7% siendo la prematuridad una causa de riesgo médico.
En casos de abortos de repetición, mujeres que no tienen problemas en concebir pero luego pierden los niños, la tasa de éxito es del 80%. Y cuando tienes un problema de infertilidad y vas en primer lugar a un médico Napro y no a otros tratamientos alternativos puedes conseguir tasas de éxito del 70%. Si eres una mujer que primero ha ido a otro tipo de clínicas y otros tratamientos y luego acudes a la Naprotecnología la tasa de éxito del 50%.
- Pese a los resultados y datos que ofrece, ¿se ha sentido alguna vez incomprendido por la comunidad científica e incluso en el seno de la Iglesia Católica?
- Al ser un acercamiento nuevo a este tipo de problemas de infertilidad es normal que haya un periodo de incomprensión tanto en la comunidad científica como incluso dentro de la Iglesia. Pero mi esperanza es poder ir explicando todo esto poco a poco tanto a la comunidad científica como a la Iglesia en general e irlos educando sobre este tipo de temas que no son necesariamente conocidos. Hay un proceso de educación.
- Usted era residente en uno de los mejores hospitales del mundo y tenía una prometedora carrera, pero tras haber hecho suya la Humanae Vitae y negarse a practicar abortos tuvo que dejar la clínica Mayo. ¿Estos principios sólidos en los que ha fundamentado su vida han sido la clave para nadar contracorriente y crear algo tan diferente como la Naprotecnología? O dicho de otra manera, ¿cree que era el plan de Dios para usted?
- Cuando estaba estudiando Medicina era un miembro del club John Henry Newman donde íbamos a misa y nos educábamos en la fe.  Y le pregunté al sacerdote que estaba a cargo que donde podía hacerme con una copia de la Humanae Vitae y la contestación fue: '¿Para qué quieres leer esa porquería?’.  Al final insistiendo conseguí una copia, la leí y lo que me encontré era muy diferente a lo que me habían dicho de manera prejuiciosa que iba a encontrar. Era una maravilla.
En la parte final de Humanae Vitae hay una apelación a siete tipos de profesionales, entre ellos a los hombres de ciencia y a los médicos, y esto me inspiró para basar en ello mi vida profesional. Todo esto sucedió antes de ir a la clínica Mayo. Cuando yo estaba de residente fue cuando se dictó la sentencia Roe vs. Wade (que legalizó el aborto n.d.a.) y entonces nos implicamos más en este tipo de investigación, pero lo que no podíamos imaginar era dónde nos acabaría llevando.
-La Naprotecnología está basada totalmente en la ciencia pero a su vez anclada en la fe gracias a la Humanae Vitae y el Magisterio de la Iglesia. ¿Es la Napro un ejemplo de que ciencia y fe no son incompatibles sino que pueden ser complementarias?
La verdad es que es un ejemplo perfecto. Se ve claramente aquí que la ciencia y la fe pueden ir perfectamente de la mano. Aunque a veces se pueda tener prejuicios y diga que sacamos este tipo de conclusiones porque somos católicos. Pero en realidad hay mucha ciencia detrás.
thomas-hilgers
- Toda esta obra comenzó con la lectura de la Humanae Vitae. Ha pasado ya más de medio siglo y en estas décadas la ciencia ha avanzado mucho. ¿Sigue teniendo vigencia esta encíclica?
- La realidad es que la ciencia que viene después de la Humanae Vitae se está haciendo cada vez mejor. Aunque siempre habrá gente que diga que todos estos avances científicos y médicos se deben simplemente a un efecto espejismo, que creemos esto porque la Iglesia lo dice, en vez de poner el foco en los resultados científicos.
La verdad es que dentro de las investigaciones que se hacen alrededor de la Naprotecnología se encuentran conclusiones y hechos que tienen significación estadística tan alta o mayor que la mayor parte de los conocimientos científicos que se van logrando.
-Viendo todo esto, ¿por qué la Naprotecnología no está más extendida por el mundo y no se conoce más, incluso entre los propios médicos?
Una de las cosas que tiene la Napro es que ahora mismo va en contra del espíritu del tiempo. La tecnología nos está llevando a querer tener respuestas inmediatas a todo. Y cuando hablo con los matrimonios infértiles que me vienen una de las primeras cosas que les digo es que la paciencia es una virtud.
La verdad es que todo el mundo está muy atado a los Smartphone y a la inmediatez, y que conste que un teléfono es una cosa buena. Pero cuando se hizo el primer trasplante de corazón no había teléfonos móviles y se hicieron operaciones en animales para ver cómo funcionaba todo.  Tenemos un mundo que no está acostumbrado a vivir con la paciencia. La paciencia no quiere decir lentitud, sino que las cosas tienen sus tiempos.
Por otro lado, hay un prejuicio enorme de la ciencia “establecida” que dice que el único método para espaciar embarazos es la píldora anticonceptiva y todo lo que la rodea, y que la única solución para los problemas de infertilidad es la reproducción asistida. Son como dos dogmas.
Hay que tener en cuenta que el texto definitivo de la Naprotecnología se ha publicado en 2004 y ya tenemos programas de formación en todos los continentes. Entendemos que va a llevar tiempo pero vamos en el buen camino. Nuestro trabajo está guiado por la excelencia, de tal modo cuando enseñamos y formamos a alguien queremos que sean excelentes. Es un gran reto.

viernes, 24 de noviembre de 2017

No podían tener hijos y conocieron la Naprotecnología: una ayuda «cristiana» contra la infertilidad 24112017

Venan y Jordina son ahora padres y promotores del primer encuentro que se celebrará en España

No podían tener hijos y conocieron la Naprotecnología: una ayuda «cristiana» contra la infertilidad

No podían tener hijos y conocieron la Naprotecnología: una ayuda «cristiana» contra la infertilidad
Venan y Jordina han sido padres gracias a la Naprotecnologías y ahora son promotores del I Encuentro Nacional

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24 noviembre 2017
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Venan y Jordina llevan siete años casados y no lograban tener hijos. Tras visitar a varios ginecólogos de Barcelona, éstos no lograban explicar las causas de su infertilidad. Finalmente, acudieron a una doctora en Zaragoza que aplicaba la Naprotecnología y diez meses después estaban embarazados. Su hijo Marc nació en 2016.

Este matrimonio católico no podía tener hijos, y al igual que ellos, no encontraban una solución que fuera compatible con la moral cristiana hasta que conocieron este método. Ahora son promotores de Naprotec, que engloba a médicos, monitores y matrimonios como el suyo, y que ayudan a decenas de matrimonios por toda España. Actualmente, son unas 200 parejas y ya han conseguido 40 embarazos.

Para dar a conocer la Naprotecnología, muy desconocida todavía en España y también en ambientes católicos, se celebrará en Madrid el I Encuentro de Naprotecnología los próximos 8 y 9 de diciembre. Allí, se explicará en qué consiste esta técnica, por qué es compatible con la moral católica, y se podrán conocer a los profesionales que la llevan a cabo y el testimonio de matrimonios que han pasado por sus consultas.

Para conocer un poco más la Naprotecnología, Religión en Libertad ha conversado con Venan y Jordina, promotores de Naprotec, y explican que “el camino que les proponemos, además de médico, evita la causa de estas heridas. Nos preocupamos por los pacientes y por su historia personal”.


Jordina, embarazada, tras siete años sin conseguir tener hijos

- Hasta ahora, muchos matrimonios cristianos que no podían tener hijos sólo tenían como salida la adopción, y sus interminables procesos. ¿Es esta una respuesta a ellos?
- Sí, la Naprotecnología es una respuesta para el matrimonio estéril/infértil, pero no solo para los cristianos. La Naprotecnología es ciencia médica que nace de una visión cristiana del hombre, todo lo que se propone es muy racional y puede ser aceptado por todos, no solo por los cristianos. Esto lo hemos podido comprobar hablando con matrimonios de diferentes culturas y credos.

En la pregunta se hace mención a la adopción. Nos gustaría comentar que si bien la ausencia del hijo puede ser un punto de partida para plantearse la adopción, la adopción es una vocación radicalmente distinta. No recomendamos a nadie acudir a la adopción como el “sustituto” de los hijos que no vienen. En la adopción, los esposos ofrecen su paternidad a un hijo que tiene derecho a tener unos padres, pero los padres no tienen derecho a tener hijos.

- La Naprotecnología es “aceptable” para la moral católica. ¿Por qué es así?
- Cuando se hace medicina de verdad, es difícil que se pongan pegas desde la moral católica. Podríamos decir que la naprotecnología no es que sea simplemente conforme a la moral católica, es que es medicina de verdad. Entrando en detalles concretos, en todo el proceso de diagnóstico no se va a pedir nada que no respete la naturaleza del acto conyugal. Un ejemplo sería la recogida de semen dentro de la relación conyugal. Es desconocido por muchos, incluso por los sacerdotes. No conocen la existencia de colectores y las pautas para la recogida de la muestra. Esta es nuestra experiencia después de más de quinientas llamadas de asesoría durante este primer año de Naprotec.es

- ¿Por qué es tan importante que así sea?
La moral católica es una ayuda para proteger lo más importante, la vida y el amor personal que en último término es amor esponsal. Todas las personas, incluso las consagradas, están llamadas a un amor esponsal. El modelo lo tenemos en la entrega de Cristo a su Iglesia, es pues un aspecto fundamental, lo que da sentido a todas las vocaciones. Algunos pensarán que el problema moral se da solo por la fecundación en placas de Petri o por los embriones sobrantes de las técnicas de reproducción que son congelados etc. y sí, es verdad, pero no solo por eso. Hay una parte esencial que es el significado del acto conyugal. La vivencia de la sexualidad es esencial al matrimonio. La naprotecnología cuida la naturaleza del acto conyugal respetando sus significados.

- ¿En qué consiste y qué porcentaje de éxito tiene?
- La Naprotecnología estudia el ciclo femenino para mejorar los problemas de salud de la mujer y en el caso de matrimonios ofrece un estudio para detectar las causas de la infertilidad/esterilidad, de ambos, para llegar a un diagnóstico. Después del diagnóstico se hará todo lo posible por mejorar la salud de ambos sin romper el amor matrimonial. Además, desde Naprotec.es, ofrecemos seguimiento en todo el proceso. Los matrimonios pueden consultar dudas y hablar con otro matrimonio que ya ha vivido el proceso.

La pregunta sobre el éxito es muy comercial, se corre el riesgo de pensar solo en el porcentaje de éxito para lograr un hijo y en esto no consiste la naprotecnología. Mejora la salud y eso logra la mejora de la fertilidad. Los matrimonios lo que quieren saber es la causa de su infertilidad, no buscan un hijo a toda costa y así lo vemos cada día en nuestra asesoría.


La familia, ya con el pequeño Marc

En acompañamiento y diagnóstico sí podemos hablar de un 100% de éxito, esto es lo que hacemos con mucho empeño. Los embarazos van llegando, cuando Dios quiere, en el momento en que la salud está dispuesta. Hasta el mes pasado eran unos 40 embarazos en tan solo un año de trabajo. La estadística americana está en nuestra web, en algunos casos se puede hablar de un 80% de éxito. Las circunstancias de partida son muy diversas por lo que habría que determinar muy bien qué grupo de población queremos analizar estadísticamente. La Naprotecnología estudia la fertilidad de la mujer mientras tenga menstruación y por eso podemos encontrar a mujeres de 47 a 50 años. También nos llegan los que vienen de in vitro fallidas, y algunos ya están esperando su primer hijo gracias a la Naprotecnología. Todo esto afecta al resultado estadístico y son muchas variables las que se deben considerar. Estamos trabajando para ofrecer datos de Naprotecnología en España en los próximos años.

Un dato iluminador es ver los testimonios de personas concretas: Señora de 41 años se queda embarazada después de 10 años de matrimonio; otro matrimonio después de tres in vitro fallidas; nosotros mismos nos quedamos después de 7 años de matrimonio… Hay un éxito objetivo en el sistema de trabajo, en cómo se llega al diagnóstico y se empieza un tratamiento para reparar lo que no funciona.

- A ustedes no sólo les llegarán parejas supuestamente infértiles sino que muchas llegarán además anímicamente rotas…
-Así es, la gente se desahoga explicando todo lo que han tenido que pasar, los sentimientos de culpabilidad ante el esposo o la esposa, el ceder ante el otro que quería acudir a técnicas de reproducción, etc. Nuestra misión es ayudarles a comprender que la mayor fecundidad es el amor de Dios que pasa por el amor entre ellos. El amor entre dos personas es fecundo por definición, por él pasa el amor de Dios que es la fuente de la fecundidad. Los hijos son una muestra de esta fecundidad, pero no la única. Desde esta perspectiva ayudamos al matrimonio a crecer en su amor. El camino que les proponemos, además de médico, evita la causa de estas heridas. Nos preocupamos por los pacientes y por su historia personal.

Algo que ayuda a los matrimonios es conocer las causas de su infertilidad. Conocer la verdad ayuda a decidir en libertad. Es un camino muy distinto a lanzarlos a los ciclos y a las probabilidades que luego pasan factura. Después de las conversaciones rezamos por cada matrimonio que atendemos.



- Ustedes han sido además los primeros padres a través de esta técnica en España, ¿cuál ha sido vuestra experiencia? ¿Ha merecido la pena esperar tanto tiempo en vez de haber intentado otras vías como el FIV?  
-A decir verdad somos los quintos, pero el primero de Cataluña y el primero en salir en prensa, de ahí la confusión. Cuando miras hacia atrás entiendes todo el camino recorrido. Jordina reconoce que la fecundidad que Dios nos está permitiendo experimentar ahora sobrepasa todo lo que podíamos imaginar. No somos más fecundos porque hayamos tenido un hijo, para nosotros la fecundidad es poder atender a los matrimonios que nos abren su corazón, con los cuales compartimos su dolor, porque también lo hemos sufrido nosotros durante siete años de infertilidad.

El camino ha sido duro, pero sí, ha merecido la pena, después de siete años dimos la vuelta al puzzle y la imagen que se está formando ya se intuye y es muy hermosa. Acudir a la fecundación in vitro (FIVE) sabemos que no hubiera solucionado nuestro problema, se requería regular niveles muy precisos de estrógenos y progesterona en Jordina y esto no se hace en la FIVE. Además me han diagnóstico que soy celíaco y seguir la dieta me ha permitido mejorar la salud, dudo que esto se hubiera logrado acudiendo a la in vitro.

- Un dato que me llama la atención es que tratan 200 parejas y ha habido 40 embarazos. ¿Están sorprendidos? ¿Cómo reaccionan estas parejas cuando lo consiguen?
- La web ha sido visitada por dieciocho mil usuarios distintos, nos han llamado unos quinientos matrimonios y en consulta con las doctoras deben ya superar los doscientos casos.

Estamos sorprendidos por todo esto, la fecundidad de Dios, cuando te prestas, te supera y te sorprende. Cuando los matrimonios nos llaman o nos mandan una foto del predictor nos llena de alegría pues cada embarazo es un milagro. En varios casos esto ha sucedido después de diez meses. Ahora hay que rezar para que lleguen a término, además del control hormonal que les continúan haciendo las doctoras.

- ¿Cree usted que los católicos y la jerarquía conocen este tipo de técnicas y las promocionan o aún está por decirlo así, en fase embrionaria? 
-Se han hecho esfuerzos por dar a conocer esta técnica, ha llegado a la Conferencia Episcopal Española. Personalmente hemos visitado a obispos. Pero la sensación es que hay mucho desconocimiento y poca reflexión sobre la pastoral ante la infertilidad. No se llega a entender el problema si no se vive en primera persona, me imagino que hay muchas preocupaciones pastorales, pero ésta es fundamental, pues afecta a la esencia del matrimonio es decir, a la vivencia de la sexualidad.

Algunos obispos  ya están comprometidos, en el próximo encuentro de Madrid participarán  agentes de pastoral  de varias diócesis. Se puede hacer mucho más, hay que formar a los sacerdotes. La moral católica sobre la vivencia de la sexualidad es un gran regalo que hay que profundizar, realmente santifica al matrimonio y esto es lo que se propone la Naprotecnología, crecer en el amor y no romper el amor conyugal.



- ¿Por qué es importante celebrar un congreso como el que han convocado?
- Este primer Encuentro responde a la necesidad de encontrarse que tienen los matrimonio que viven la infertilidad y al mismo tiempo de poder compartir su historia. Pero además, es una oportunidad de conocer a los profesionales que estamos detrás de este proyecto; las doctoras, las monitoras de Creighton y los matrimonios promotores. El encuentro contará con ponencias de las doctoras especialistas en Naprotecnología, las monitoras de Creighton, algunas de ellas especialistas también en otros métodos y, como matrimonio promotor, explicaremos el nacimiento de Naprotec.es y el futuro inmediato. El Encuentro ha despertado tanto interés que en esta semana estamos trabajando en el cambio de ubicación del encuentro para poder acoger a todos los participantes, de hecho podemos informar que El Instituto de Bioética de la Universidad Francisco de Vitoria, acogerá el acto.

- Para dicho congreso no sólo se exponen las técnicas sino que además habrá testimonios…
Sí, así es. Cada día habrá la oportunidad de escuchar algunos testimonios de matrimonios, que nos explicarán cómo llegaron al diagnóstico. Algunos ya saben que su problema es casi imposible de resolver; otros están de 12 y 30 semanas de embarazo, algunos estarán muy próximos al alumbramiento y quizás no podrán acudir…

La parte del testimonio matrimonial es muy importante, pues la Naprotecnología no es una teoría bonita, sino que es el camino para que muchos matrimonios que no saben nada sobre su infertilidad/esterilidad, puedan llegar a un diagnóstico.

- ¿Qué le diría a una pareja que no puede tener hijos y que prácticamente ha arrojado la toalla?
Cada día atendemos a matrimonios, la mayoría de España, pero también de Francia, Italia y de toda América Latina. Los matrimonios en esta situación nos pueden llamar y así revisamos su caso y les ayudamos a iniciar este camino si es su deseo. Pueden contactar con nosotros en la web, www.naprotec.es por medio del formulario de contacto o escribiendo al whatsApp. +34 659 68 23 27.

Son muchos los que este camino les ha devuelto la esperanza. La Naprotecnología no ofrece hijos, pero ayuda conocer cuál es el problema de la infertilidad, a corregirlo y mejorar así su salud.

Hace dos semanas nos escribió un matrimonio que, después de 10 meses, había logrado el embarazo. La situación inicial precisamente era la descrita. Es normal que con 41 años y después de varios años de matrimonio tires la toalla, pero los que, como ellos, quieren encontrar la causa de su infertilidad, no se dan por vencidos, se ponen en camino. Este es el testimonio de Matilde y Mariano que en diciembre de 2016 leyeron nuestra historia en Religión y Libertad y ahora están esperando su primer hijo.