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miércoles, 19 de abril de 2023

María San Gil: «Aunque nos persigan, debemos hacer bandera de la fe y defender la verdad» 19042023

 

La expolítica valora en CREO TV la actualidad de la familia, la vida o la libertad religiosa

María San Gil: «Aunque nos persigan, debemos hacer bandera de la fe y defender la verdad»

María San Gil.
La expolítica vasca María San Gil llamó a los cristianos a profesar una vivencia pública de la fe, pese a las diversas formas de persecución.

G. de A.

"No podemos seguir enfadándonos en casa al ver la televisión y poco más. Hay que reactivarse": quien habla es María San Gil, una de las impulsoras de Neos, sobre la consigna que le llevó a profesar y "defender los principios del humanismo cristiano" desde esta  organización en el ámbito civil.

En conversación con el programa de Creo TV, De par en par, la expolítica vasca valoró las principales amenazas actuales a la vivencia de esos principios en la vida pública, materializadas entre otras "en la perversa agenda 2030".

Perversa porque bajo un "magnífico envoltorio" compuesto por los Objetivos de Desarrollo Sostenible -"habría que ser muy malvado para oponerse a ellos por principio", dice-, no hay más que "un caramelo envenenado".

La Agenda 2030, un "ataque directo" al cristianismo

"Si uno escarba un poco y se fija en sus metas, se da cuenta que es un contrabando ideológico y que debajo de buenas palabras nos meten ideología de género y atacan nuestra libertad. Quieren manipular nuestra forma de vida, es un ataque directo y claro a la formas de vida basada en el humanismo cristiano", denuncia.

Buena parte de esos ODS se plasman en la regulación de la natalidad, la anticoncepción y el aborto, extendidos en buena parte de las naciones occidentales. En el caso español, acusa directamente al "gobierno de la muerte" que legisla a favor "de que no nazcan niños y de que la gente mayor que moleste pueda ser eutanasiada", así como a otras "tropelías" como que "los menores se autodeterminen y mutilen en función de género".

Aspectos que le hacen suponer que las próximas generaciones acusarán a la presente de "salvaje" por "no proteger al ser más indefenso de la tierra que es el no nacido mientras protegemos el huevo del águila o casi no puedes matar una rata". Se trata, en su opinión, de las consecuencias de seguir "la corriente políticamente correcta" aunque sea a pesar de la ciencia, "que muestra que existe vida desde el momento de la concepción".

En este sentido, San Gil se mostró partidaria a la hora de actuar "a contracorriente" y animar a organizaciones como 40 Días por la Vida frente a los ataques gubernamentales que quieren penalizar a quien reza cerca de un abortorio.

La educación de los hijos en libertad 

En semejantes términos se refirió a los ataques a la familia. San Gil calificó como "un drama" que padre y madre "ya no son una institución", y aunque entiende que "pueden haber separaciones o divorcios", potenciar la natalidad o ayudar a las familias -especialmente las numerosas- son unos de los aspectos clave del ideario de su organización.

Precisamente por ello cuestionó la conocida como Ley Celáa avalada recientemente por el Tribunal Constitucional, por la que las asignaturas de corte ideológico, la supresión de Religión o la desprotección del español en las aulas son más que una mera hipótesis, entre otras amenazas a la libertad de elección educativa por parte de los padres.

"El Estado no puede decir a los padres como tienen que educar a sus hijos porque nadie quiere lo mejor para ellos tanto como sus propios padres, por eso nos parece importantísimo poder educar a nuestros hijos de la manera en que nosotros queramos", subrayó.

"Aunque nos persigan, hay mucho trabajo por hacer"

Las consigas pronunciadas por San Gil responden a su convicción de que "defender la verdad debe ser uno de los objetivos diarios" frente al relativismo. Algo que abarca desde el rechazo a los postulados ideológicos de género o la leyenda negra a, especialmente, "vivir de puertas a fuera la religión".

San Gil se considera "una privilegiada" por tener el don de la fe: "Cuando te sientes orgulloso de tener algo, lo cuentas. No entiendo por qué no puedo hacer bandera de mi religión y de mi fe. Estamos en un momento en que la religión católica está perseguida, los católicos molestamos, les incomoda que levantemos la voz porque seamos felices viviendo nuestra fe de forma pública".

La expolítica nunca se ha avergonzado de expresar su vivencia de la fe, como cuando salió "feliz, transformada y contenta" de un retiro de Emaús. Precisamente aludió a este y otros movimientos diocesanos que permiten esa profesión pública de la fe y que muestran también un "cierto protagonismo" que los laicos están asumiendo en la labor apostólica. Especialmente por la "alegría y la felicidad" de la fe que sus integrantes muestran al mundo con afán evangelizador.

La Iglesia, dijo parafraseando a Mayor Oreja, "es como un gigante dormido y hay que agitarla para que reaccione. La sociedad civil tiene la responsabilidad de hacer gala de la fe para que otros la puedan compartir también", destacó.

Con todo, llamó a no caer en el conformismo, en la tibieza o a no "pasar por la vida sin defender aquello en lo que se cree". Aunque nos persigan, concluyó, "hay mucho trabajo por delante que te dignifica por hacer aquello en lo que crees, y eso gratifica".  

sábado, 15 de enero de 2022

Primer semestre de eutanasia en España, 50 se ejecutaron: falta transparencia y sobra propaganda

 

Encuestas dudosa o inexistentes y reportajes edulcorados con música y churros para fomentarla

Primer semestre de eutanasia en España, 50 se ejecutaron: falta transparencia y sobra propaganda

Sanitario con un anciano pero... ¿le está cuidando o le está matando? Con la eutanasia, ¿quién sabe?
Sanitario con un anciano pero... ¿le está cuidando o le está matando? Con la eutanasia, ¿quién sabe?

Pablo J. Ginés/ReL

El año 2021 ha sido el año en que cambió la profesión médica en España.

Antes, desde Hipócrates, ser médico significaba curar, o al menos cuidar, o al menos no dañar. Con la legalización en España de la eutanasia (202 votos frente a 141; excepto Vox, PP y UPN todos los partidos son eutanasistas), ahora ser médico pasa a ser otra cosa: alguien que a veces cuida y a veces mata.

En sus primeros seis meses, al menos 50 personas en España han sido eliminadas por médicos según este procedimiento.

Controles ¿estrictos?... en el año de Dopesick

Se repite que se hace "con todas las garantías" y "con mucho control". Pero 2021 también ha sido el año en que ha triunfado la teleserie Dopesick, que explica el caso real de la epidemia de opiáceos en EEUU, con médicos repartiendo drogas, millones de adictos y el fallo sistemático y repetido de los controles, durante décadas.

Después de ver Dopesick, uno desconfía cuando las administraciones autonómicas y los comités de eutanasia españoles hablan de "estrictos controles".

También cabe desconfiar del eslogan repetido de que los eutanasiados mueren "en paz". ¿Qué inyección letal se les aplica? Parece que son "relajantes musculares" como los que se usan en la inyección letal a condenados a muerte en EEUU.

Pero el doctor Joel Zivot señala que este veneno es en realidad un paralizante. Autopsias a estos ejecutados muestran que murieron con los pulmones llenos de líquido, es decir, conscientes, paralizados, se ahogaban en su propia saliva hasta que no podían respirar más. Precisamente por estar paralizados no podían quejarse ni expresarlo. "Una forma angustiante de morir", detalla Zivot en The Spectator. ¿Quién asegura que no ha sido así con los 50 eutanasiados de primera ola?

El control en España, con sus 17 comunidades autónomas y sus mil normas de "confidencialidad y respeto a la intimidad" es muy difícil. No hay ninguna normativa prevista para evitar, por ejemplo, el gaslighting, la manipulación sutil para empujar al suicidio, o a pedir la eutanasia.

130 empezaron trámites, 50 ya eutanasiados

Para recoger datos sobre los 6 primeros meses de eutanasia, el diario ABC ha necesitado recurrir a varios periodistas y consultar a cada consejería de Sanidad del país. Algunas han respondido dando datos: Cataluña, País Vasco, Valencia, Madrid, Galicia, Murcia, Castilla y León, Castilla-La Mancha, Extremadura y Navarra. Las otras 7 no dan información, alegando que la ley sólo les exige pasar un informe anual al Ministerio de Salud. No hace falta más transparencia, parece.

La eutanasia en España a finales de diciembre de 2021... datos recogidos por ABC

Según estos datos parciales, 130 personas han pedido la eutanasia en 2021 en España y unas 50 la recibieron antes de acabar el año. Muchas de esas personas aún están en trámite. Otras se murieron de causas naturales. Tres de cada cuatro eutanasias ya practicadas se han dado en Cataluña y País Vasco, que tramitan 6 de cada 10 peticiones (insistimos, faltan datos de 7 comunidades).

El caso vasco detallado

El País Vasco, con apenas 2,1 millones de habitantes, presenta unas cifras de eutanasia asombrosamente altas y atendidas con rapidez. A la eficacia en matar enfermos las autoridades le llaman "datos muy positivos" o "aplicación muy positiva".

La consejera de Salud, Gotzone Sagardui, ha informado al Parlamento vasco con detalle. Se han producido 34 peticiones, sólo se ha denegado un caso. Ya se ha matado a 13 (oficialmente se llama "procedimiento eutanásico completado"). Otros 20 murieron de causas naturales durante el proceso. Eran personas con unos 65 años de media, la más joven con 45. De los solicitantes, 15 tenían cáncer, 9 enfermedades neurodegenerativas.

Ninguno de ellos se autoadministró el veneno: a todos los mató un médico por "administración intravenosa directa" (inyección letal). Todo es eutanasia, no hay suicidio asistido.

En cada hospital vasco, eutanasiadores dispuestos

El Gobierno vasco había preparado grupos de médicos especiales, 85 sanitarios dispuestos a acudir donde fuera a hacer eutanasias. Pero no se les ha necesitado: casi todos los solicitantes han acudido a sus médicos habituales o a médicos pro-eutanasia que ya conocían para iniciar el proceso. De estas 34 peticiones en País Vasco, sólo 4 médicos implicados han rechazado practicarla. En los 4 casos, el hospital implicado enseguida encontró un eutanasiador dispuesto.

Como sucedió con el aborto, la inmensa mayoría de sanitarios contrarios a la eutanasia no se inscriben en las listas de objetores. Simplemente, tratan de no llamar la atención. Si alguien les pide en concreto a ellos que se impliquen en la eutanasia, entonces sí irán a apuntarse a la lista. Aún así, en el País Vasco se han inscrito como objetores 156 médicos, 29 enfermeros y 3 psicólogos clínicos.

Para formar a los sanitarios vascos en esta nueva cultura, la de médicos que a veces matan, 5.000 profesionales del sistema público (y sólo 28 de otros ámbitos sociosanitarios) han recibido un curso de vídeo online de 4 horas. La consejera anuncia un futuro curso "con casuística práctica".

Cataluña: de 53 peticiones, sólo 3 se deniegan

En Cataluña preside la Comisión de Garantía Albert Tuca, paliativista oncológico entusiasta de la eutanasia. "Es sobre todo autonomía, y ese es el paradigma de la dignidad. Es un paso de gigante en la humanización de la Medicina", decía en La Vanguardia.

Pero entonces cabe preguntarse: si la dignidad es sobre todo autonomía ¿no deberíamos ensalzar todo tipo de suicidios, los duelos a muerte, volver a los gladiadores, la prostitución o vender partes de nuestro cuerpo?

A finales de 2021 Tuca contabilizaba 53 peticiones recibidas en Cataluña: sólo 3 se denegaron por no cumplir los requisitos, otros 6 murieron de causas naturales.

En Castilla y León, sólo fue eutanasiada una persona: una mujer de 43 años con ELA avanzada.

En la región de Madrid, el consejero de Sanidad, Enrique Ruiz Escudero, respondía a una pregunta parlamentaria el 9 de diciembre que había habido 10 solicitudes, con 3 enfermos ya eutanasiados en sus domicilios y otros 2 con la ejecución ya aprobada. Detallaba que 2.600 profesionales se habían inscrito como objetores (Madrid cuenta con un Colegio de Médicos especialmente concienciado al respecto).

En Galicia habría habido 9 peticiones, con al menos un enfermo de cáncer eutanasiado ya.

La administración andaluza es quizá la menos entusiasta de la eutanasia y también de las que menos datos da. Con una ley de muerte digna desde 2010, su estructura de cuidados paliativos y alternativas terapéuticas es muy amplia. Las asociaciones eutanasistas hablan de 12 personas interesadas en pedirla, pero no hay constancia de que ningún caso haya superado los primeros trámites.

Opacidad innecesaria: un web nacional daría transparencia

El doctor Álvaro Gándara, experto paliativista y miembro del Comité de Bioética de España, muy contrario a la eutanasia, denunciaba en ABC la opacidad y la dificultad para conseguir datos sobre cómo se aplica en España y en cada autonomía.

Álvaro Gándara, experto paliativista, pide transparencia sobre la eutanasia y pide una web única actualizada diariamente

Álvaro Gándara, experto paliativista, pide transparencia sobre la eutanasia y pide una web única actualizada diariamente.

"La Comisión de Evaluación y Garantía es el único organismo que puede ofrecer esa la información", señala. «Bastaría con una página web a la que tengan acceso los médicos y los medios de comunicación con la casuística actualizada todas las semanas sin necesidad de poner ningún dato personal», asegura.

El doctor Gándara denuncia que tras una «pátina garantista», no hay una garantía real que proteja la vida ni los derechos de verdad, y que la ley está llena de agujeros. Por ejemplo, ¿cómo valora un médico la "capacidad del paciente" de pedir la eutanasia? Los médicos más proeutanasia dirán que casi cualquiera tiene capacidad, mientras que los que se oponen verán presiones, depresión, miedo, posible gaslighting, ganas de aliviar a la familia, etc...

Otro agujero es el testamento vital: "el caso de un paciente sin capacidad suficiente para solicitar una eutanasia, pero con una familia que te entrega un testamento vital con la petición de la eutanasia. Aunque el médico no esté de acuerdo, esto obliga al médico responsable a poner en marcha su ejecución porque es un documento válido», recuerda Gándara. Y podría tratarse perfectamente de un paciente que no sufre y que se puede cuidar (en coma, con alzheimer...)

Encuestas dudosas y churros para "normalizar" la eutanasia

En la prensa generalista, y no sólo en la prensa de izquierda, durante medio año se ha intentado presentar la eutanasia como algo poco menos que relajante. Reportajes televisivos y despedidas por vídeo han mostrado a unos pocos eutanasiados muy alegres y hablando de despedirse con chocolate, flores, churros, el amor de su familia y música suave de fondo. Con churros y chocolate, todo entra mejor (algo que ya enseñaban los suicidadores de Suiza, que cobran 600 euros por suicidio).

Mucha menos atención televisiva han recibido los enfermos de ELA indignados porque la administración les ofrece eutanasia pero no ayudas, cuidados o enfermeros, como protestaba Jordi Sabaté.

También han circulado encuestas más que dudosas. En octubre Europa Press publicó que "el 60 por ciento de los profesionales de Enfermería en la provincia de Jaén estaban a favor de la eutanasia". Así lo publicaba también la web del Colegio de Enfermería. Parece raro, porque Jaén es estadísticamente el lugar más religioso de España.

En ReL contactamos por teléfono y e-mail con el Colegio de Enfermería pidiendo esa encuesta, sus datos y metodología a principios de noviembre y nunca nos supieron decir dónde estaba o quién la hizo. A día de hoy, 11 semanas después, siguen sin respondernos y Google muestra muchas veces ese titular pero en ningún lugar aparece la ficha técnica, el cuestionario ni dato real alguno. ¿Una invención pura y dura?

En enero de 2021, el Barómetro del CIS (de Tezanos) señalaba -de creérnoslo- que el 72% de los españoles estaría de acuerdo con la eutanasia y sólo un 15% estarían en contra. Claro que en ese CIS -como ya analizamos- los votantes de Vox eran la mitad que en la vida real y los del PP una cuarta parte menos que en la vida real.

Los votantes de derechas, ¿un tercio pro-eutanasia?

Más trabajado y ambicioso es el esfuerzo del diario El País, entusiasta de la eutanasia, de un año después, el 9 de enero de 2022, con un estudio según el cual la eutanasia le parece bien o muy bien al 64% de los españoles, casi un 16% la tilda de regular y únicamente un 20% la rechazaría. Así lo detectaría su rápido estudio de 2.000 entrevistas online en la última semana de diciembre.

Estudio de El País sobre la eutanasia - entrevistas sólo online en la última semana de 2021

Estudio -dudoso- de El País sobre la eutanasia según votantes - entrevistas sólo online en la última semana de 2021

Este estudio, a partir de 252 encuestados votantes del PP y 169 votantes de Vox, asegura que ¡la eutanasia le parece "bien o muy bien" al 36% de los votantes del PP y a otros tantos de Vox! Y pese a voces de socialistas históricos contrarios a la eutanasia como los expolíticos Vázquez, Leguina y Corcuera, sólo un 7% de votantes socialistas dice que la eutanasia les parece "mal o muy mal". (La pregunta concreta es: "cómo valoras el reconocimiento del derecho a la eutanasia").

Claro que los votantes de mayor edad -socialistas o de otros partidos-, que son los que más se oponen a la eutanasia, quedarán infrarrepresentados en una encuesta exclusivamente online.

Por otra parte, a esa encuesta de El País le pasa como al CIS de Tezanos: mientras en la vida real en las últimas elecciones votaron al PP un 21% y a VOX un 15%, en la muestra de esta encuesta sólo un 8% votó Vox (la mitad que en la realidad) y sólo un 12,6% votó PP. Es decir, en la encuesta las personas de voto conservador son un tercio menos que en la vida real.

Así, entre encuestas dudosas o inventadas y reportajes con chocolate y churros, la eutanasia -médicos que matan enfermos, un cambio de civilización y algo contrario a la Asociación Médica Mundial- intenta ganar respetabilidad

miércoles, 5 de junio de 2019

Holanda permitió eutanasia a adolescente que sufría de depresión 04062019


Holanda permitió eutanasia a adolescente que sufría de depresión


Un nuevo caso que ha conmocionado al mundo, se trata de Noa Pothoven, una adolescente de 17 años a quien la ley holandesa permitió que el domingo una “clínica para el final de la vida” le aplicara la eutanasia debido a la depresión que sufría.

Noa había sufrido acoso sexual a los 11 y 12 años, y a los 14 fue violada por dos hombres. La joven holandesa no denunció el hecho porque había tenido la fuerza para afrontar los recuerdos.
La violación le ocasionó estrés postraumático, anorexia y depresión. En su libro autobiográfico “Ganar o aprender”, donde relató sus problemas psíquicos, sus intentos de suicidio y en el que lamentó que en Holanda no existieran estructuras especializadas donde los adolescentes recibieran apoyo físico y psicológico en casos similares.
Sin embargo, Noa no pudo superar sus problemas internos y pidió a las autoridades que le permitieran acceder a la eutanasia.
Según se informó, sin avisar a su familia, Photoven tomó contacto con la clínica The Hague para recibir la muerte asistida. Las primeras conversaciones sobre este punto se dieron en diciembre, cuando dijo que quería morir sin dolor y acompañada de sus seres queridos.
El procedimiento se le aplicó el domingo en su casa, junto a su madre que no logró disuadirle de la idea.
Un día antes escribió en sus redes sociales que estuvo “deliberando por un tiempo si debería o no compartir esto, pero decidí hacerlo de todos modos”. “Tal vez esto sea una sorpresa para algunos, dado mis publicaciones sobre hospitalización, pero mi plan no es impulsivo. Tras años de luchar y pelear, estoy agotada. He dejado de comer y beber por un tiempo y, después de muchas discusiones y evaluaciones, decidí dejarme ir porque mi sufrimiento es insoportable”, expresó.
Alberto Gambino, presidente de la asociación Ciencia y Vida, recordó que en Holanda, donde la eutanasia fue aprobada en 2002, se apoya la aplicación de este procedimiento para “ayudar a morir” a personas que sufren “patologías insoportables”.
Esto ha hecho que desde su legalización, cerca de siete mil personas hayan recurrido a la eutanasia.
“Los estados depresivos se curan, pensar lo contrario, de que el éxito sea poder llegar a la muerte artificial es una gran derrota de la humanidad”, expresó.
En Holanda los menores de edad también pueden solicitar la eutanasia. Con el consentimiento de los padres para los que tienen entre 12 y 16 años inclusive; y sin el consentimiento, aunque participando en la decisión final, los que tienen entre los 16 y 17 años.
Etiquetas: EutanasiaHolandadepresión

martes, 21 de mayo de 2019

Bélgica: la eutanasia de personas presas 20052019

Bélgica: la eutanasia de personas presas
Por María del Pilar de Olazábal
20 de mayo de 2019
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Una investigación del Instituto Europeo de Bioética informa que 23 presos han requerido la eutanasia entre 2011 y 2017 en Bélgica. Dos de ellos invocaron enfermedades terminales y los otros 21 sufrimientos psíquicos.
Este país aprobó la eutanasia el 28 de mayo de 2002, a través de una ley que entró en vigor en septiembre de ese mismo año. En su artículo 3 inc. 1 dispone: “El médico que practica una eutanasia no comete un delito si se asegura de que: el paciente sea mayor de edad o menor emancipado, capaz y consciente en el momento de formular su petición; la petición sea efectuada de forma voluntaria, razonada y reiterada, y que no resulte de una presión exterior; el paciente se encuentre en una situación médica con pronóstico de no recuperación y padezca un sufrimiento físico o psíquico constante e insoportable, sin alivio posible resultado de una afección accidental o patológica grave e incurable; y que respete las condiciones y los procedimientos prescritos por la presente ley (…)”.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) define la eutanasia como aquella “acción del médico que provoca deliberadamente la muerte del paciente”. La Asociación Médica Mundial (AMM) afirma que la eutanasia, es decir, el acto deliberado de poner fin a la vida de un paciente, aunque sea por voluntad propia o a petición de sus familiares, es contraria a la ética.
Bélgica es uno de los países donde la eutanasia está permitida no solo en personas mayores de edad, sino también en los menores. En esta ley se fundan muchos de los presos para pedir que se acabe con su vida, ya que creen que no vale la pena seguir con ella. Según la investigación realizada por el Instituto Europeo de Bioética, estos reclusos generalmente están condenados a prisión perpetua y consideran su situación como “desesperada”; es por eso que piden se les aplique dicha técnica.
¿Realmente quieren morir? O, ¿solo quieren dejar de encontrarse en esa situación “desesperada”?  Es entendible su pedido. Son personas que viven en soledad, con falta de perspectiva, de proyectos, apartados de la sociedad y hasta rechazados por ella.  Personas que de sentirse seres con poder absoluto llegan a lo más oscuro del ser, absolutamente dependientes de todo.  Es entendible para ellos, pero es nuestro deber mostrarles que hay otro camino. Se necesita muy poco para convertirse de canalla en santo: ¡Cristo, con el ejemplo del ladrón crucificado, nos lo ha enseñado! En cualquier caso, basta que el canalla se avergüence de ser canalla.
Caroline Devynck, criminóloga en Vrije Universiteit Burssel, ha investigado acerca de diversos casos de reclusos en Bélgica que piden eutanasia. Pero luego, ha corroborado que al recuperar esperanzas del mundo exterior deciden rechazar su pedido.
Detrás de la demanda de los presos para terminar (con su vida), a menudo se esconde una llamada de ayuda o consideración. Somos nosotros los que debemos enseñarles que existe otra realidad. La eutanasia no es la vía que se debe seguir, no debe ser opción. La opción aquí es lograr una correcta reinserción, a través del amor, del acompañamiento, de la empatía. Poder conseguir que luego de sus años en prisión puedan llevar una vida digna, con trabajo, acompañados de sus familiares, amigos. No debemos dejar que siquiera piensen en la eutanasia como opción, ya que no lo es. “El homicidio del que va a morir inmediatamente no deja de ser homicidio” afirmaba el penalista Carlos Creus.
Estando legalizada la eutanasia desde el año 2002, muchos de los reclusos ven esta como única solución. ¿Qué me queda por vivir?, se preguntan muchos de los prisioneros en Bélgica. Un futuro, una vida sin remordimientos, con proyectos, con esperanza, logros. Lejos de la realidad que han vivido durante tantos años. Una vida que merece la pena vivir.  Todo eso les queda por delante, y ya que ellos no lo pueden ver es nuestro deber enseñárselos.

Gallardo, Federico; “No permanecer caído”; Ed. Logos, año 2017; pág. 163.
Carnelutti, Francesco; “Las miserias del Derecho Penal”; Librería El Foro, año 2006; pág. 45.

Artículo del Instituto Europeo de Bioètica: “Qu’est-ce qui conduit à les prisonniers à demander l’euthanasie?”, 21/2/2019, disponible en https://www.ieb-eib.org/fr/bulletins/quest-ce-qui-conduit-a-les-prisonniers-a-demander-leuthanasie-519.html

lunes, 20 de mayo de 2019

Donación de órganos, nueva frontera de la eutanasia: no esperar a la muerte, matar trasplantando 20052019

Empieza a pedirse en congresos médicos y revistas especializadas

Donación de órganos, nueva frontera de la eutanasia: no esperar a la muerte, matar trasplantando

Con la normalización de la eutanasia para un número creciente de supuestos, se abre la posibilidad de una eutanasia específica para donación de órganos, incrementado brutalmente la presión sobre algunos pacientes.
Con la normalización de la eutanasia para un número creciente de supuestos, se abre la posibilidad de una eutanasia específica para donación de órganos, incrementado brutalmente la presión sobre algunos pacientes.
¿Existirá en un futuro más o menos próximo el concepto de "muerte por donación", es decir, que la extracción de órganos sea la causa inmediata y directa del fallecimiento del paciente? Hoy por hoy es ilegal: el ordenamiento jurídico exige que se haya producido la muerte del donante para que pueda procederse a la operación quirúrgica que rescate alguna parte de su cuerpo para salvar la vida de otra persona.
Sin embargo, ya existen voces que piden que se elimine esta exigencia. "En congresos médicos internacionales a lo largo de 2018 y 2019", cuenta el doctor E. Wesley Ely en un artículo publicado recientemente en USA Today, "he asistido al debate, por parte de cientos de especialistas en trasplantes y atención de emergencia, en torno a la 'donación después de la muerte'. Se refiere a un escenario en rápida expansión en Canadá y algunos países de Europa Occidental, en el que una persona muere a consecuencia de la eutanasia, mediante una inyección letal que ella misma ha pedido, y enseguida se le opera para coger órganos para donación".
El doctor E. Wesley Ely.
Pues bien, continúa, en cada uno de esos congresos ha surgido la cuestión de la 'muerte por donación', esto es, "acabar con la vida de una persona con su consentimiento informado, llevándoles al quirófano para allí, bajo anestesia general, abrirles pecho y abdomen cuando aún están vivos para quitar órganos vitales y trasplantarlos a otra persona".
Se trata de ganar unos minutos preciosos para disminuir el tiempo de isquemia, esto es, el tiempo durante el cual el órgano trasplantado deja de recibir sangre del organismo muerto. Los 5 o 10 minutos que tarda en producirse la muerte por inyección letal podrían así ganarse para mejorar la calidad del órgano obtenido y mejorar las posibilidades de una implementación exitosa en el receptor.
El doctor Ely no oculta su preocupación ante esta nueva línea roja que parece estar dispuesta a cruzar la mentalidad eutanásica en aquellos países donde se ha instalado al calor de la legalización, como Canadá, Bélgica u Holanda. Él es catedrático en la facultad de Medicina de la Vanderbilt University de Tennessee (Estados Unidos) y co-director de su centro para la enfermedad crítica, la disfunción cerebral y la supervivencia, como lo fue del programa de trasplantes de pulmón. Asimismo es director asociado del centro estatal para investigación geriátrica. Conoce, pues, bien toda la problemática de los pacientes en proximidad a la muerte.
"La 'muerte por donación' obviaría el principio, tanto tiempo respetado, del 'donante muerto', que prohíbe quitar los órganos vitales hasta que se declare el fallecimiento del donante. Actualmente la 'muerte por donación' sería considerada un homicidio dirigido a acabar con una vida y conseguir órganos", advierte, pero ya empieza a solicitarse la mitigación de ese criterio. Dos médicos y un bioeticista proponían recientemente en The New England Journal of Medicine que se anulase ese criterio, considerando la mejora en la calidad del trasplante como una justificación ética suficiente para ese 'homicidio'.
Ely, por el contrario, sabe lo que ocurriría: se estaría lanzando un mensaje de estigmatización sobre personas con discapacidades físicas y psíquicas proponiéndoles "hacer algo noble" con sus órganos sanos y solicitar la eutanasia voluntariamente con ese fin, al mismo tiempo que se hurtaría la posibilidad de decidir a los pacientes que no pueden expresarse por sí mismos.
Ben Mattlin escribe para diversos medios en torno a la enfermedad y la lucha por la superación. Tiene 57 años, lleva 30 años casado, tiene dos hijos y se licenció en Harvard, todo ello padeciendo una severa atrofia muscular degenerativa.
Cita el caso de uno de ellos, Ben Mattlin, quien en 2012 relató en The New York Times la realidad de las personas que, como él (víctima de una atrofia muscular espinal), son sometidas a presiones muy duras que se añaden a su problema físico: "¡Qué fácil es que alguien te influya sin darse cuenta para que te sientas subestimado y sin esperanza, presionándote suavemente pero con determinación… para aligerar a los demás de tu carga!", exclamaba con realismo. Y añadía: "No podéis ni imaginar la cantidad de fuerzas sutiles -invariablemente bienintencionadas, bondadosas, incluso amables, y sin embargo tan persuasivas como un tsunami- que se despiertan cuando tu autonomía física está comprometida y sin esperanza de recuperación".
En efecto, el doctor Ely cita estudios según los cuales en el 27% de las eutanasias practicadas en Bélgica se ha acelerado la muerte sin el consentimiento del paciente, algo que la Sociedad Belga de Medicina de Cuidados Intensivos considera "admisible".
"Cuando los médicos participan en procedimientos dirigidos a quitarle la vida a una persona", concluye, "¿se sentirán los pacientes 100% seguros de que su médico juega firmemente del lado de la curación? ¿Qué mensaje se manda sobre el valor de toda vida humana cuando los médicos respaldan el intercambio de una vida por otra?"