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domingo, 8 de mayo de 2016

En el Día de la Madre el Papa Francisco las saluda y reza por ellas (Texto completo del Regina Coeli del papa Francisco – 8 de mayo de 2016)

En el Día de la Madre el Papa Francisco las saluda y reza por ellas

El Santo Padre recuerda a todas las mamás, también a aquellas que nos dejaron
Imagen de la Virgen María en la Plaza de San Pedro
Imagen De La Virgen María En La Plaza De San Pedro
(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- “Hoy en tantos países se celebra al fiesta de la madre, recordamos con gratitud y afecto a todas las mamás, las que que están hoy en la plaza, a nuestras mamás, a las que están entre nosotros o las que se fueron al cielo”.
Lo dijo este domingo el papa Francisco, después de rezar la oración del Regina Coeli en la Plaza de San Pedro, donde miles de peregrinos se encontraban reunidos.
Y concluyó sus palabras confiando todas ellas “a María la madre de Jesús y por todas ellas rezamos un Ave María” y rezó por ellas junto al público allí presentes, un Ave María…”.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

De cuando en España celebrábamos el día de la Madre en la Inmaculada 09122015

De cuando en España celebrábamos el día de la Madre en la Inmaculada

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9 diciembre 2015

            Cosa que aconteció en España durante veintitrés años, a saber, exactamente los que van desde el año 1942 hasta el año 1965 y que algunos de Vds. probablemente recordarán.

   
 

           Se trata de una bonita historia de la que yo no tengo recuerdos personales y de la que me informa mi gran amigo Pedro. Como quiera que sea, la cosa dura hasta que en el año 1965 se pone fin a la dedicación a las madres españolas de la festividad de la Inmaculada Concepción, y el encargado de notificarlo es ni más ni menos que uno de los hombres grandes del Régimen, el inefable Pepín Jiménez, cuya españolísima empresa Galerías Preciados publica en ABC un anuncio que puede Vd. ver a la izquierda y que reza como sigue:

            “La Delegación Nacional de Juventudes instituyó en España, con la debida autorización de la jerarquía eclesiástica, la fiesta del Día de la Madre que durante veintitrés años ha venido celebrándose tradicionalmente el día 6 de diciembre, festividad de la Inmaculada Concepción.
            Ahora la Delegación Nacional de Juventudes, consultada la jerarquía eclesiástica, ha decidido trasladar la fiesta del Día de la Madre al primer domingo de mayo”.

            Esa hemeroteca inconmensurable de la que ya me he valido otras veces, como cuando tuve que documentarme sobre la vestimenta que corresponde portar a la reina de España cuando visita al Papa (pinche aquí si le interesa el tema), aún aporta más información sobre el tema en el número del 8 de diciembre de 1942, primer día en que tiene lugar la celebración que comentamos, en el que, con un lenguaje un tanto ampuloso y rebuscado, difícil de entender hoy, pero propio de la época en España y fuera de España, y bajo el titular “Hoy se celebra el Día de la Madre, conmemoración del Frente de Juventudes”, se puede leer:

            “Esta gran fiesta espiritual, íntima y entrañable, adscrita por el Frente de Juventudes a la Inmaculada Concepción, exalta las grandes virtudes de aquello que en España ha seguido manteniéndose puro, pese a todas las mudanzas de la vida: el hogar de familia donde la madre reina como luz, ejemplo y consuelo. En la sucesión de los acontecimientos favorables, remontados los peligros y en el aire todas las asechanzas, el hogar español concentra y refleja las calidades más altas del espíritu, porque en ningún momento ha dejado de animarlo la presencia real de la madre, aureolada con las galas de una mística letanía que se traduce a lo humano [sic].
            Por la madre, por esta madre española, santa y heroína que cría a sus hijos y los entrega sin dolor a la patria; por esta madre que sabe pedir a Dios y sufrir y llorar sin lágrimas; por la madre buena, sencilla y valerosa, honesta, recatada y prudente, el hogar se ha salvado y hoy lo preside el Crucifijo, y con él la efigie del Caudillo invicto.
            A los sentimientos de catolicidad fervorosa que la fiesta de la Purísima despierta en todos los pechos [sic], se une hoy, por la iniciativa felicísima del Frente de Juventudes, el júbilo de sentirnos hijos del gran hogar nacional, donde las grandes virtudes de la madre española se sublimizan [sic] y arden como lámpara viva de nuestra tradición y de nuestro deber”.

            Y bien amigos, con este pequeño hallazgo de la pequeña historia reciente de España, me despido por hoy de Vds., no sin desearles como siempre, que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos.


            Dedicado a mi buen amigo Pedro Nasarre.


            ©L.A.
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