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viernes, 19 de abril de 2019

El DESCONOCIDO HÉROE DE NOTRE DAME 17042019

miércoles, 17 de abril de 2019


El DESCONOCIDO HÉROE DE NOTRE DAME


(Historia que muchos medios ocultarán)

15 de Abril del año 2019. Caía la noche y París miraba con sorpresa y estupor el humo denso. El olor era intenso y se podía sentir kilómetros a la redonda. Los parisinos apuntaban al cielo desde todas las direcciones de la ciudad con sorpresa y horror. La gran catedral de Nuestra Señora, el EMBLEMÁTICO símbolo cristiano de la ciudad, joya arquitectónica universal construida hacía casi 800 años en el punto cero de Francia, estaba invadida por las llamas. Los bomberos se desgarraban ante la impotencia de calles congestionadas y puentes tomados por transeúntes que observaban la tragedia, aturdidos por la congoja y la frustración. Las llamaradas tragaban voraces la parte superior de “Notre Dame” con una fuerza que estremecía a todos. De pronto la “Flèche”, el símbolo del símbolo, la gran aguja de 750 toneladas y 93 metros de alto que coronó la gran catedral por 8 siglos y señalaba el centro de París a todo el planeta, caía derrotada DERRUMBADA en medio de gritos de angustia y horror. “Quelle tristesse!”

Copiosas lágrimas empezaron a asomar a través de miles de mejillas, desbordando el corazón de Francia en un sentimiento que parecía muerto pero solo estaba dormido. Fue entonces cuando una anciana emocionada, a duras penas pudo arrodillarse, unió sus arrugadas manos y mirando al cielo, con voz débil pero firme, empezó a tararear una tierna melodía, como intentando consolar y arrullar a “Nuestra Señora” ante semejante infortunio, ante la inmensidad de la tragedia. Quienes la vieron, no pudieron evitar la emoción ante un acto tan desgarrador como hermoso, muchos recordando que la misericordia de Dios siempre llega en nuestros momentos de mayor tribulación y dolor cayeron también de rodillas invadidos por la inercia de un corazón suplicante, imitándola. Fue así que el “Je vous Salue, Marie”, esa antigua y dulcísima canción dedicada a Nuestra Señora, empezó in crescendo a llenar todos los rincones de la ciudad, como el aroma de la rosa más hermosa en esa tarde de primavera. “María, yo te saludo, llena de Gracia”. “¡No te vayas!”. Francia, la hija preferida de la Virgen Madre así regresaba a sus brazos, entre el llanto, la desolación y la esperanza. “Sainte Marie, Mère de Dieu!” “¡No nos dejes!”. Finalmente, como si de un milagro se tratara, la vieja frase “La République est laïque, la France est catholique!” golpeaba los corazones de miles de hijos pródigos. “Amén, Amén, Aleluyah”.

Mientras, a unas calles de la tragedia, un SACERDOTE, capellán del Cuerpo de Bomberos de nombre Jean Marie Fournier, luchaba desesperado por llegar al corazón de Nuestra Señora. Conocía muy bien que la ahora destruída “Flèche” había tenido en su estructura no sólo un gallo, símbolo de Francia, sino también uno de los trozos de la Vera Cruz, unas espinas de la Corona de Jesús, además de las reliquias de San Denis y Santa Genoveva, los santos de París. Y ahora la estructura había caído entre las brasas. No podía permitir que el resto de las reliquias sagradas se perdieran. Y corrió como un loco, abriéndose paso entre la multitud, las bocinas y las luces de los camiones de bomberos, atropellando y rezando “Amada Nuestra Señora, ¡tu siervo te implora!”. El jefe del Cuerpo de Bomberos se encargaba que la restricción de no acercarse al edificio, se cumpliera. El sacerdote católico que había servido en Afganistán, consternado pero impulsado por ese eterno sentimiento de altruismo y amor que no es humano pero yace en nuestros corazones por ser un regalo divino, solo tenía en mente llegar hasta donde yacía Nuestra Señora. “Sentía” que era SU tarea y debía cumplirla, ¡cueste lo que cueste!

“¡La Cruz de Espinas de Nuestro Señor!” gritó con firmeza. El jefe de bomberos y quienes le rodeaban intentaban impedir que llevara a cabo un acto por lo demás, suicida. “El fuego está muy avanzado. ¡No sabemos si Nuestra Señora está ya en peligro de colapsar!”. “Oficial, ya estoy aquí y debo terminar mi misión”, respondió Fournier mostrando su alzacuellos con la certeza de aquel que ante el infortunio está dispuesto a dar la vida. El jefe de bomberos comprendió que nada de lo que dijera iba a hacer cambiar de idea al sacerdote, al tiempo de entender lo que estaba en juego. Decidió entonces, que un grupo de bomberos acompañara al hombre de Dios a una de las entradas de la catedral. Al llegar, vio Fournier en el ennegrecido pórtico cerrado la escultura de la Virgen con el Niño en brazos y, supo que era una señal. Al abrir la puerta, la Gran Cruz del Altar Mayor fulgurante le enfundó fuerzas. El padre Jean Marie se movía como un autómata. “Amada Nuestra Señora, sé mi guía entre esta oscuridad”, oraba, mientras gajos de la estructura caían incesantes sobre su cabeza. El humo le penetraba los pulmones, los ojos, los huesos. “Nuestra Señora, ¡tiéndeme tu mano!”. Descendió sin pensar casi cayendo por unas escaleras de piedra inundadas de tinieblas. Llegó a la pequeña recámara y tanteando, la alcanzó. Tomó entre sus manos la Sagrada Corona de Espinas de Cristo y la apretó muy fuerte contra su pecho. Corrió. Se tropezó. Cayó. A tientas y casi sin fuerzas, se arrastró hasta la nave principal y nuevamente la Gran Cruz, incólume y resplandeciente, iluminó el camino que lo llevó directo hacia al Santísimo Sacramento. Caminó de prisa aun apretando en su pecho la rescatada reliquia más importante de la cristiandad. Luego, tomó el copón de oro, tembloroso, lo besó y entre lágrimas corrió hacia la salida, entre las chispas que caían del techo a punto de colapsar. “Gracias Nuestra Señora. Ave María Purísima!”. El alma le estallaba de emoción. Había salvado el corazón de Nuestra Señora: la Corona de Espinas del Amado Hijo Redimido y el Santísimo Sacramento del Hijo Vivo, en plena Semana Santa.

Horas después, sentado en una acera, escuchó a un oficial decir: “se ha salvado la estructura. ¡Reconstruiremos a Nuestra Señora!”. Y finalmente, el buen padre Fournier, se echó a llorar.

Mar Mounier

(Tienen ABSOLUTA libertad de compartir esta historia verídica, narrada con algunas inclusiones de la autora, siempre y cuando no olviden citar a la misma).

NOTA: Ilustra este post una impactante pintura de Gustave Fraipont (1849 - 1923). El cuadro corresponde al incendio que sufrió la catedral de Reims en 1914 durante la Primera Guerra Mundial.

jueves, 18 de abril de 2019

Con Notre Dame, la BBC ha vuelto a demostrar su ignorancia y anticatolicismo, señala una exempleada 18042019

Con Notre Dame, la BBC ha vuelto a demostrar su ignorancia y anticatolicismo, señala una exempleada

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El incendio de Notre Dame ha sido tratado por la BBC sin imágenes de oraciones, de liturgia ni alusiones a nada cristiano... como si fuera un castillo o edificio antiguo vacío
El incendio de Notre Dame ha sido tratado por la BBC sin imágenes de oraciones, de liturgia ni alusiones a nada cristiano... como si fuera un castillo o edificio antiguo vacío
Catherine Utley, que fue periodista de la BBC Mundo entre 1983 y 2012, ha criticado la cobertura mediática de la gran cadena pública inglesa sobre el incendio de Notre Dame de París y su significación, calificándolo de “ignorante” y “anticatólico”. 
“Fue toda una proeza para la BBC 1 News, a las diez de la noche de ayer, el producir todo un programa sin una sola mención a alguna de estas palabras: cristiano, cristianismo, católico, rendir culto, adoradores, sagrado, Misa, Semana Santa”, dijo la periodista el 15 de abril en una columna de opinión para el medio The Article.  
Algo más que una atracción turística
Criticó, además, que a ninguno de los periodistas y editores se les haya “ocurrido que el horrible fuego que envolvió la Catedral de Notre Dame, durante las varias horas que salieron al aire, era algo más profundo o más significativo para miles de millones, al menos, de cristianos en todo el mundo (especialmente católicos), que solo la trágica destrucción de una atracción turística”.
“¿Dónde se habló de sus espacios sagrados, santificados por las oraciones de los fieles católicos durante cientos de años? ¿Dónde se celebraron las imágenes de las grandes Misas? ¿Dónde están los videoclips del coro alzando sus voces en himnos de alabanza? ¿O las grabaciones de las multitudes que se reunieron afuera, mientras el fuego ardía, cantando himnos y rezando para que la catedral pudiera ser salvada?”.
“En resumen, ¿por qué el programa de noticias insignia de la BBC, cuando tuvo tiempo de preparar adecuadamente su cobertura, no reconoció la importancia de Notre Dame como la expresión más profunda de la civilización cristiana de Francia en la que se fundó todo un continente?”, se preguntó Utley.
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Catherine Utley, 29 años periodista en BBC
Gran ignorancia religiosa entre los periodistas
La veterana periodista advirtió que existe “putrefacción en la BBC” respecto a “la forma en que informa historias que tienen que ver con la fe cristiana” desde “hace muchos años” y como consecuencia de “la ignorancia”.
“Como católica, me sorprendió, en Bush House, cómo los colegas de la sala de redacción, educados en el Reino Unido, con un conocimiento de la escena geopolítica global que superaba con creces a la mía, podían ser tan ignorantes sobre el cristianismo”, expresó Utley.
En ese sentido, dijo que en un Viernes Santo había un solo periodista entre la “docena de brillantes y educados” colegas de la BBC con los que trabajaba ese día, que sabía qué evento se conmemoraba.
“Incluso ahora, mientras escribo, el experimentado periodista de la BBC, Hugh Schofield, le está diciendo a The World at One (programa de TV) que la calamidad de Notre Dame ocurrió en la semana de Pascua. No, Hugh. No estamos en la semana de Pascua. Estamos en la Semana Santa”, añadió la periodista.
La BBC milita en ideología liberal, cuando su público es plural
En contraparte, señaló que “el despliegue del vil escándalo del abuso sexual en la Iglesia Católica simplemente ha servido para confirmar el prejuicio ya bien establecido de la BBC contra el catolicismo”, y que “el abuso sexual se ha convertido en el único tema católico considerado digno de ser reportado”.
Sobre el incendio de Notre Dame del 15 de abril, Utley aseguró que fue “especialmente conmovedor para los cristianos”, especialmente “porque la imagen de las llamas que devoran la catedral les pareció un símbolo de destrucción, alimentada por la falta de comprensión de todo lo que creen”.
“Cuando comience la ardua reconstrucción, se tendrá que pensar mucho en el propósito para el que servirá la catedral. Mucha gente se involucrará. Tal vez, después del dolor y el sufrimiento de estas semanas tristes, los parisinos comenzarán a presenciar un nuevo comienzo, en un nivel más profundo del que podemos imaginar. ¡Nuestra Señora de Francia, ruega por nosotros!”, concluyó la periodista.

miércoles, 17 de abril de 2019

Tras el incendio de Notre Dame «Nuestra Señora de París» apareció intacta junto a los escombros 17042019

Tras el incendio de Notre Dame «Nuestra Señora de París» apareció intacta junto a los escombros


Imagen de la estatua de la Virgen, conocida popularmente como Nuestra Señora de París
Imagen de la estatua de la Virgen, conocida popularmente como Nuestra Señora de París
La catedral de Nuestra Señora de París, conocida mundialmente como Notre Dame, ardía este lunes ante la mirada impotente y triste de cientos de millones de personas, ya fuese en directo desde París o a través de las pantallas de móviles y televisores. Muchos católicos se acercaron a los alrededores para entonar el Ave María rezando a la Virgen a la que fue consagrada esta catedral que simboliza la rica herencia cristiana de Europa.
“Es dramático (…) Todo el tejado está siniestrado, toda la armadura quedó destruida, una parte de la bóveda se derrumbó, la aguja ya no existe“, declaró Gabriel Plus, portavoz de los bomberos de París. Los daños en muchos casos son irreparables, pero una vez que los expertos han podido ingresar en la catedral tras el incendio han podido también dar algunas buenas noticias.
La estatua de la Virgen, salvada por poco
Una de ellas es como casi de manera milagrosa ha quedado intacta la estatua de la Virgen más conocida y famosa que se conservaba en la catedral y popularmente conocida como “Nuestra Señora de París” o también como la Virgen del Pilar, imagen que muestra a la Virgen con el niño, y que estaba situada en la columna sudeste del crucero.
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La imagen de la Virgen ha quedado intacta pese a estar junto al techo caído
A pocos centímetros de la Virgen estaban ya los escombros después de que se viniera abajo el tejado de la casi milenaria catedral. Sin embargo, la imagen no ha sufrido ningún desperfecto.
La más conocida de las 37 representaciones de la Virgen
Según informa la propia catedral de Notre Dame, esta es la estatua más conocida de las 37 representaciones de la Virgen María que hay en todo este majestuoso templo. Fue tallada a mediados del siglo XIV y proviene de la capilla de Saint-Aignan, ubicada en el antiguo claustro de los cañones de la Isla de la Cité. En 1818 fue trasladada a la catedral, y en 1855 se colocó en su ubicación actual, un sitio histórico en el que desde finales del siglo XII se levantó un altar a la Virgen.
Fue precisamente junto a la imagen de esta Virgen donde se convirtió el poeta Paul Claudel, en la víspera de la Navidad de 1886.
Una catedral con una enorme presencia mariana
La de Notre Dame es una catedral especialmente mariana como no podía ser de otro modo. La puerta norte es conocida como la de la Virgen y en ella aparecen escenas relacionadas con María. Durante la Revolución Francesa fue muy mutilada y tuvo que ser reconstruida posteriormente.
fachada
Puerta de la Virgen (norte) de la catedral de Notre Dame de París
Está organizada en tres registros. En el superior y presidiendo la puerta se esculpió la escena de la Coronación de la Virgen, que aparece sentada junto al Todopoderoso. Les acompañan ángeles, dos arrodillados en los extremos, postura motivada por su emplazamiento, y un tercero coronando a la Virgen.
En el registro central se colocó la escena de la Dormición o Muerte de la Virgen. María aparece tumbada en su lecho, rodeada por los apóstoles y dos ángeles que inician el levantamiento de la Asunción.
En el registro inferior, en el lugar del dintel, se representan a los Patriarcas, que flanquean a un baldaquino bajo el que se encuentra el Arca de la Alianza, que contiene la Tablas de la Ley por la que Yahvé instauró la Antigua Ley por medio de Moisés, de gran valor simbólico.
En el parteluz aparece la Virgen de pie con el Niño en su brazo izquierdo. En las jambas aparecen santos, patriarcas del Antiguo Testamento, reyes y otro personajes. Entre ellos destaca la célebre estatua de San Denís con su cabeza cortada sujeta por la manos. Es una escultura del siglo XIX.

El padre Fournier, el «héroe» que entró a Notre Dame entre las llamas y salvó la Corona de Espinas 16042019

El padre Fournier, el «héroe» que entró a Notre Dame entre las llamas y salvó la Corona de Espinas


El padre Fournier, considerado un héroe para los parisinos, es el capellán del Cuerpo de Bomberos de París
El padre Fournier, considerado un héroe para los parisinos, es el capellán del Cuerpo de Bomberos de París
El sacerdote Jean-Marc Fournier es ya considerado entre los parisinos como un auténtico héroe. Este capellán del Cuerpo de Bomberos de París que durante años sirvió como sacerdote castrense fue el que entre las llamas y acompañado de algunos bomberos entró en la catedral de Notre Dame para salvar las Hostias consagradas y algunas de las reliquias como la Corona de Espinas o la túnica de San Luis.
El rector de la catedral, Patrick Chauvet, informó que finalmente todas estas reliquias de incalculable valor para los cristianos pudieron ser salvadas de las llamas, y el padre Fournier tuvo que ver mucho en que esto se pudiera llevar a cabo.
"No mostró ningún temor"
Etienne Loraillere, editor de la televisión católica KTO, informó que el padre Fournier decidió arriesgar su vida y entrar en la catedral en llamas, cuya aguja y tejado se vinieron abajo, para rescatar las Sagradas Formas y la Corona de Espinas.
Fuentes de los servicios de emergencia, recoge la agencia France Press, aseguran que este capellán es un “héroe absoluto”.
“No mostró ningún temor en absoluto. Fue directamente a por las reliquias y se aseguró de ponerlas a salvo. Se ocupa de la vida y de la muerte todos los días, y no muestra miedo”, relataba esta fuente.
Este religioso, que supera la cincuentena, comenzó su ministerio sacerdotal en Alemania y luego se trasladó a Francia. En 2004 se unió a la Diócesis Castrense y estuvo durante siete años en misiones internacionales. Precisamente, en Afganistán estuvo involucrado en una emboscada en la que murieron diez soldados.
No es la primera vez que como capellán de bomberos tiene que estar en la primera línea durante un suceso en París. En 2015, recuerdan los medios franceses, el padre Fournier estuvo también en la Sala Bataclan justo tras el atentado terrorista islamista. En el lugar del ataque estuvo rezando y ayudando a las víctimas y a sus familiares.

martes, 16 de abril de 2019

Notre Dame: no arde un templo, arde una época 16042019

Notre Dame: no arde un templo, arde una época

 Opinión
En ocasiones, la carga emblemática de un hecho puede legítimamente disociarse de sus causas objetivas. El incendio de la catedral de Notre Dame es una de esas ocasiones. Tal vez el fuego ha tenido un origen fortuito o negligente que desalienta cualquier interpretación. Tal vez fue obra de autores intencionados, y entonces la interpretación deba centrase en ellos. Sin embargo, cuando se contempla una y otra vez la espiga del templo derrumbándose, o la imagen pavorosa de su planta de cruz en llamas, es difícil creer que solo haya caído un edificio, aun si ese edificio era la casa de Dios (o tal vez una casa donde Dios parecía un invitado accesorio).
La cúpula de San Pedro encarna, sí, la Iglesia, pero siglos antes de que esa cúpula se recortase sobre el cielo de Roma, la catedral de Notre Dame simbolizaba ya la Cristiandad, aquel periodo de la historia en que “la filosofía del Evangelio gobernaba los Estados”, según describió el Papa  León XIII en la encíclica Immortale Dei (1885): "En aquella época la eficacia propia de la sabiduría cristiana y su virtud divina habían penetrado en las leyes, en las instituciones, en la moral de los pueblos, infiltrándose en todas las clases y relaciones de la sociedad. La religión fundada por Jesucristo se veía colocada firmemente en el grado de honor que le corresponde y florecía en todas partes gracias a la adhesión benévola de los gobernantes y a la tutela legítima de los magistrados".
Fueron los siglos en los que se edificó Notre Dame, y a pesar de avatares que aplicaron la piqueta contra esa civilización (la Reforma protestante, la Revolución Francesa, la ideología liberal, el comunismo, el modernismo teológico), Occidente aún entró en la década de los 60 con algunos vestigios de la civilización cristiana en pie. Medio siglo después, cuando, como alertó Benedicto XVI, “la fe corre el riesgo de apagarse como una llama que se extingue”, los últimos de ellos parecieron volar confundidos con las pavesas de la catedral de París.
A sus pies humeantes lloraban por el templo cuyo Dios aborrecen los mismos que llevan meses asistiendo impasibles a decenas de profanaciones en toda Francia. Macron habló de “esperanza” y de “reconstrucción”, sí, pero se equivoca de monumento. Él pretende levantar de nuevo un edificio vacío de alma para solaz de turistas. Pero la verdadera reconstrucción la estaban haciendo, al otro lado del Sena, los cientos de jóvenes que rezaban de rodillas cantando una tras otra las avemarías de un Rosario. Es en esa “otra Francia”, en la “América profunda”, en Brasil, Colombia, Italia, Austria, Hungría o Polonia, en España también, donde hay signos de vida de una Cristiandad que renace -todavía informe e indecisa- entre el humo de la Cristiandad que se quemó este Lunes Santo.
Bien está si Notre Dame se levanta de nuevo. Pero quienes hacían hoy pucheros ante sus ruinas no son los llamados a reponer a Cristo en el lugar central del templo y de la sociedad que le corresponde por derecho.

Macron promete reconstruir Notre Dame tras meses de silencio ante decenas de iglesias profanadas 15042019

Se ha salvado la estructura de la catedral

Macron promete reconstruir Notre Dame tras meses de silencio ante decenas de iglesias profanadas

El esfuerzo heroico de los bomberos de París ha logrado mitigar los daños del incendio. Foto: Bomberos.
El esfuerzo heroico de los bomberos de París ha logrado mitigar los daños del incendio. Foto: Bomberos.
Emmanuel Macron visitó en la madrugada del martes los alrededores de la catedral de Notre Dame en cuanto lo permitieron las labores de extinción del incendio declarado este lunes. Acompañado por el arzobispo de París, Michel Aupetit, y de la alcaldesa de la ciudad, Anne Hidalgo, el presidente francés hizo una declaración ante los medios en la que se comprometió a reconstruir la catedral: "Esta historia es nuestra historia, es nuestra historia la que arde. Pero quiero tener una palabra de esperanza. Esta esperanza es el orgullo que debemos tener por todos aquellos que han luchado para que no sucediese algo peor". Macron se refería así al esfuerzo heroico de todas las dotaciones disponibles en París, que acudieron al lugar para intentar salvar la estructura del templo, lo que consiguieron al final a pesar de los gravísimos daños sufridos. Un miembro del cuerpo de bomberos está herido de consideración, pero todas las labores de evacuación y extinción se han realizado sin daños personales.
Macron, junto a Anne Hidalgo (a la izquierda de la foto) y monseñor Aupetit (a la derecha de la foto).
"Esta catedral tiene más de 800 años, hemos sabido construirla y, a través de los siglos, engrandecerla y mejorarla. Todos juntos reconstruiremos esta catedral", recalcó, antes de anunciar que a partir de este martes se abrirá una suscripción nacional y serán llamados "los mejores talentos" para la reconstrucción: "Reconstruiremos Notre Dame", concluyó Macron.
Se da la circunstancia de que en las últimas semanas han sido atacadas, incendiadas y profanadas decenas de iglesias en toda Francia, en medio de un silencio prácticamente total de las autoridades políticas y de los medios de comunicación, y con un perfil bajo adoptado ante estos hechos por la conferencia episcopal.
Conmoción nacional
En torno a las 18.50 horas de este lunes se desató un incendio en la catedral de Notre Dame de París, que obligó a evacuar el templo y por el momento ha provocado el derrumbe de la aguja del templo, de 93 metros y 750 toneladas de peso, que ha caído sobre la cubierta, que también se ha hundido. Sin embargo, los bomberos parecen confirmar que la estructura de la catedral quedará a salvo.
No se han registrado heridos.
El ayuntamiento de París ha convocado un gabinete de crisis para una tragedia de dimensiones históricas. Los alrededores de la catedral han sido evacuados.
El origen del incendio se puede deber a los trabajos de renovación que se estaban llevando a cabo en su interior. Según parece, el último operario abandonó la catedral a las 17.30 horas, hora y veinte minutos antes de que se declarase el incendio. La fiscalía de París ha abierto diligencias de investigación, en principio considerándolo un hecho fortuito vinculado a alguna anomalía técnica de las obras de restauración.
El techo, devorado por el fuego, ha sido destruido, y también la bóveda.
Cada año pasan unos 13 millones de personas por la iglesia, que tiene más de 8 siglos de historia.
Tras el incendio, la artista ecuatoriana Cristina Correa Freile colgó en su cuenta de Instagramun dibujo que se ha viralizado. Representa a Quasimodo, el personaje creado por Víctor Hugo en Nuestra Señora de París, presentado en la versión de la película de Disney El jorobado de Notre Dame, abrazando al templo donde vivía.
Ante este suceso, y mientras todavía las llamas devoraban el histórico templo, jóvenes católicos franceses se concentraban junto a su catedral para rezar y cantar el Ave María.
Eduardo, un guía turístico español en París, declaraba al diario ABC: "Lo primero que vi es la aguja, construida por Viollet-le-Duc, en llamas entera. Ha sido increíble. Me he quedado mirándola y ha empezado a caerse lentamente. La gente ha empezado a gritar como si estuvieran tirando a alguien de un balcón», contaba
«Parecía una película de desastres. La aguja se ha caído sobre el techo y ha empezado a incendiarse todo. Al lado de la flecha había vidrieras y han explotado. No hay nada. Estoy viendo el fuego. Es como ver una imagen del infierno dentro de la catedral, es la destrucción de lo sublime. Estoy temblando. La gente llora y se abraza», explicaba Eduardo.
Jóvenes católicos franceses se han reunido junto a la catedral en llamas para rezar y entonar el Ave María
El periodista Nicolas Delasalle, en el periódico de izquierdas Libération, publicó: «Todas las obras de arte han sido salvadas. El tesoro de la catedral está intacto, la corona de espinas, los santos sacramentos».
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, canceló el discurso que iba a pronunciar este lunes en su "Gran Debate de la Nación". El mandatario acudió al lugar y desde Twitter escribió: «Emoción de toda la nación. Pensamiento para todos los católicos y todos los franceses. Como todos nuestros compatriotas, estoy triste de ver arder esta parte de nosotros».
Donald Trump, ha calificado de «terrible» lo ocurrido en París. «Es tan terrible asistir a este gigantesco incendio de Notre Dame. Quizá habría que movilizar bomberos para apagarlo. Hay que actuar rápido», ha señalado. La canciller alemana, Angela Merkel, lamenta la pérdida, dice, de «un símbolo de Francia y de nuestra cultura europea».
Notre Dame estaba en restaurándose para evitar su deterioro. El Arzobispado de París estaba intentando recaudar 100 millones de euros para salvar y restaurar las esculturas de quimeras (del siglo XIX, en el tejado) y los arcos góticos de su edificio, en mal estado: la polución y el paso del tiempo han causado desprendimientos de piedra.
La catedral se encontraba en obras de restauración desde julio de 2018, y parece que el incendio podría haberse originado en uno de los andamios. El pasado jueves fueron retiradas 16 estatuas de cobre de la aguja que ha caído, por lo cual se han salvado del fuego. Medían 3 metros de largo y se habrían restablecido en su lugar en el año 2022, una vez finalizada la restauración.