“El Beso de Dios”, un documental que desde este mes llega a los cines de México a través de Cinemex y a muchos otros países de América Latina, de la mano del Festival Internacional de Cine Católico, podría ayudarte a comprender y amar mucho más la Santa Misa.
La película cuenta con testimonios de importantes figuras como Pietro Sarubbi, que interpretó a Barrabás en la película "La Pasión de Cristo" de Mel Gibson; y la narración del conocido actor mexicano Eduardo Verástegui.
También participan en el documental el famoso apologeta converso al catolicismo Scott Hahn; el Predicador de la Casa Pontificia, P. Raniero Cantalamessa; el ex director de Disney Channel Tony Gratacós; y la religiosa clarisa Briege McKenna.
La Misa que enmarca el documental es celebrada por el sacerdote español José Pedro Manglano, fundador del movimiento Hakuna.
“El Beso de Dios” llegó a Perú el 15 de septiembre, a través de la cadena de cines Cinemark; y se estrena este 22 de septiembre en México.
Desde el 29 de septiembre estará disponible en cines de Costa Rica, Panamá, El Salvador, Nicaragua, Honduras, Guatemala, Ecuador y Uruguay.
En declaraciones a ACI Prensa, el director de “El Beso de Dios”, el español Pietro Sarubbi, aseguró que la idea de realizar esta película fue “como un regalo de Dios”.
Sarubbi aseguró ser “una persona rescatada por el Señor”. Y en este “rescate” a mano de Dios, tuvo mucho que ver la Santa Misa, dijo, “que era incluso algo de lo que yo dudé”.
En su camino hacia Dios, recordó, leía “cada noche un fragmento del Evangelio”, y se encontró con “esa frase tan sublime del Señor, que dice ‘el que come Mi Carne y bebe Mi Sangre habita en Mí y yo en él’”.
“Yo estaba en un momento personal muy duro”, dijo, y recordó que “me veía como en una desesperación, tenía circunstancias vitales muy complicadas y no encontraba consuelo en nada. Mi familia me ayudaba en todo lo que podía, pero como que aquello no me terminaba de sanar, mis amigos intentaban comprenderme, pero tampoco”.
Además, el proceso de formación actoral “a veces pues te pone en dificultades”, y sentía que su vida se estaba “ensombreciendo mucho”.
Gracias a un sacerdote que conoció a través de una profesora universitaria numeraria del Opus Dei, recordó, “comencé a ir a la Misa, y además él me recomendó ir a diario, porque me iba a confirmar con la certeza de que Jesús había dicho eso, que ‘el que come Mi Carne y bebe Mi Sangre habita en mí y yo en él’”-
“Y yo, cuando empecé a ir a la Misa en ese estado tan pésimo que yo no quería ni mi vida, experimenté cómo en muy poco tiempo efectivamente Jesús vino a habitar en mí y me sané”.
“Como que todo lo que no conseguían mis amigos, mi familia, de sacarme para arriba, pues yo sentí como Jesús me rescató del hoyo en el que estaba metido, que era muy oscuro”, expresó.
Para Sarubbi, “definitivamente sí” que este documental puede servir para que los católicos “revaloremos la importancia de la Misa”, y destacó que a la Misa o a la Adoración Eucarística debemos ir “con la certeza de que Jesús va a estar ahí”.
“Estamos llamados a vivir la Misa con la conciencia de que Jesús está presente”.
El director de “El Beso de Dios” destacó que en el documental hay “testimonios fuertísimos”, y destacó que entre los que más le han conmovido se encuentra el de la hermana Bridge McKenna, que es “una de las personas con una fe más salvaje y más grande que he visto en mi vida”.
“Su testimonio me tocó mucho y creo que fue el que más me transformó y me cambió, porque ella hablaba de una fe firme pero sencilla”, dijo, y lo ayudó a darse cuenta de que si la hemorroísa del Evangelio confiaba en que son solo tocar el manto de Jesús se sanaría, cuánto más “podrá hacer el corazón realmente vivo de Jesús” al recibir la Eucaristía.
Ha muerto a los 103 años el actor Kirk Douglas. "En sus días finales estaba en casa, rodeado de su familia, en una casa llena de flores, tomado de la mano de su esposa de más de 60 años. Tuve el privilegio de recitar el vidui hebreo, la confesión final, junto a su lecho", escribe en The New York Timessu rabino, David Wolpe.
Kirk Douglas estuvo completamente desinteresado de la Biblia y alejado de Dios durante la mayor parte de su vida, volcado en sus películas y amoríos. La cosa cambió cuando ya era abuelo y estaba retirado, con los 70 años cumplidos, y se preguntaba por sus raíces y el sentido de la vida.
Su rabino escribe: "durante casi 25 años me reuní con Kirk Douglas, nacido Issuir Danielovich, una vez por semana para estudiar la Torá. Después de haber leído la BIblia y tocar todos los grandes - "ese es un papel que nací para interpretar", dijo del Rey David- pasamos a otros libros; la Mishná para la sabiduría rabínica, 'El Profeta' de Khalil Gibran; la poesía de Walt Whitman, y teología moderna de Abraham Joshua Heschel y Martin Buber. Al mismo tiempo, quedábamos sólo para charlar".
"Cuando conocí a Kirk ya con más de 70 años, ya había tenido un derrame cerebral, un ataque de corazón y había sobrevivido a un accidente de helicóptero que mató a otros dos ocupantes. En los 30 años que tuve tiempo de conocerle, Kirk, que murió el miércoles con 103 años, sufrió mucho. Perdió un hijo debido a su adicción y perdió amigo tras amigo por la edad, hasta quedar sin muchos contemporáneos", añade Wolpe.
'Senderos de gloria' (1957) y 'Espartaco' (1960) fueron las películas que dieron fama mundial a Kirk Douglas
Niño pobre con padres analfabetos
Ganó en 1996 un Óscar Honorífico por su vida en el cine. Fue nominado a Mejor Actor por "El loco del pelo rojo" (1956), por "Cautivos del mal" (en 1952) y por "El ídolo de barro" (1949), pero su fama mundial se consolidó con "Senderos de Gloria" (película antibélica de 1957) y Espartaco (de 1960). Era hijo de inmigrantes judíos bielorrusos, analfabetos y pobres. Su padre abandonó el hogar cuando él tenía 5 años. Él tenía 6 hermanas a las que intentar ayudar a mantener: de niño vendía refrescos y dulces en la calle, y fue repartidor de periódicos. Su origen ruso, sus simpatías de izquierdas y su personalidad fuerte le granjearon enemigos en la Guerra Fría, aunque en la Segunda Guerra Mundial había servido durante 2 años con técnico de comunicación en el Pacífico.
Kirk Douglas publicó varias autobiografías. En 1988, con 72 años, publicó "El hijo del trapero", más centrado en su vida familiar y artística. En 1997, con 81 años, publicaba su biografía espiritual Climbing the mountain, my search for meaning ("Escalando la montaña, mi búsqueda de significado").
Nuestras raíces en Abraham, Isaac... la Biblia
Esta búsqueda de significado iba ligada a la búsqueda de raíces y sentido en su ancianidad. Hubo un detonante: cuando su hijo, el también famoso actor Michael Douglas, le hizo abuelo, y le preguntó por sus raíces.
"Michael, quizá porque ahora era padre y tenía sentido de familia, empezó a hacerme preguntas sobre mis ancestros. Me avergoncé, no tenía respuestas. Las preguntas de Michael me perseguían", escribió Douglas en "Climbing the mountain".
En 2018 se fotografiaban juntos el abuelo (Kirk), el hijo (Michael) y el nieto (Cameron), los actores de la familia Douglas; Kirk acudió a la Biblia cuando su hijo Michael le preguntó por sus ancestros
Miró sus cuadros de temas bíblicos del pintor Marc Chagall (1887-1985), también de origen judío lituano-bielorruso. "Los había mirado muchas veces antes, pero esta era la primera vez que los veía de verdad. Los reconocí. Dios mío, ahí estaban mis ancestros. Se remontaban a miles de años y eran más famosos que las estrellas de cine. Chagall los había captado perfectamente: Abraham daba su bendición a Isaac. Rebeca, con su favorito, Jacob. Moisés, bajo la luz dorada, sosteniendo las tablas de los grandes mnadamientos en el Monte Sinaí. Salomón, el hombre más sabio de la tierra. Raquel, Ruth, Esther. David, que derrotó a Goliath, tocando el arpa. Había músicos en mi familia, guerreros, poetas, legisladores", constató el anciano actor retirado.
Abraham y los ángeles, y Moisés y las tablas, vistos por Marc Chagall
A partir de ese momento Kirk Douglas empezó a leer la Biblia y a emocionarse con las historias de Abraham, Isaac, Raquel y Lía, Caín y Abel... historias que apenas conocía o recordaba deformadas de su infancia.
El sacrificio de Isaac: Dios no quiere ser causa de miedo
En Génesis 22 encontró la historia de cómo Dios pide a Abraham preparar el sacrificio de su hijo Isaac en el monte Moriah. Kirk Douglas explica que esta historia, a él como a tantos otros, le asustaba e inquietaba. Pero en un viaje a Israel, reflexionando sobre este pasaje, entendió: "La lección del Monte Moriah era precisamente que Dios no quiere sacrificios humanos, que Dios no es Alguien del que haya que estar asustado".
Eso le cambió, porque entendió que el Dios que asustaba era lo único que le había quedado de Dios desde que se alejó de Él a los 14 años. "Crecí, fui a la universidad, me casé, pero mi visión de Dios se había quedado atascada en un libro de escuela dominical de cuando tenía 14 años", escribe.
En el hospital en 1991, dolorido por su accidente de helicóptero, pensó en los dos compañeros que fallecieron en esa tragedia. Él se sentía impulsado a decir "¡Gracias, Dios!" por seguir vivo. Pero ¿y las familias de los difuntos? Pensó en otras ocasiones en las que casi se mató, incluyendo una escena en la que cayó entre rocas filmando "La luz al fin del mundo" en 1970, con 53 años, en España, en Cadaqués. "Ahora, en la cama, recuperándome de un accidente terrible, me preguntaba: ¿cuántas oportunidades recibe un hombre?" Atravesó años de depresión y reflexión, no siempre sabia, sobre la muerte.
Después, en 1995, sufrió un derrame cerebral. Escribiría mucho sobre su recuperación en su libro My stroke of luck ("Mi golpe de suerte"), un libro en el que detalla cómo aprendió a hablar de nuevo, y como cosas que daba por supuestas tenía que reaprenderlas. Para entonces ya era un lector habitual de la Biblia y sabía que podía enfadarse y discutir con Dios, con cercanía y amistad, igual que lo hacía Abraham.
Manejarse en la vida pensando en los demás
En la fragilidad y la humildad encontraba una relación reforzada con el Dios que es Señor. "Yo pensé que iba a escribir un manual de como manejarse tras un derrame cerebral y salió un manual de como manejarse en la vida", dijo en una entrevista. "Piensa en las otras personas, eso es muy importante. Somos todos muy egoístas: yo he sido muy egoísta mucho tiempo". Tanto él como su esposa y sus hijos pusieron en marcha fundaciones solidarias para ayudar a enfermos y otras causas.
En 1999 publicó "Jóvenes Héroes de la Biblia: un libro para compartir en familia". Son las historias de Abraham, de Rebeca, de José, de Moisés y Miriam y de David. El libro se enfoca en lo que hicieron estos personajes cuando aún eran niños o jovencitos y demostraron valentía. Douglas cuenta sus historias como un abuelo lo haría a chicos de 9 años, juntándolo con algunos recuerdos de su infancia.
En sus años tardíos, declaró: "Desde el accidente, desde mi derrame cerebral, pienso que me hice mejor persona. He vivido dando más de lo que soy y de lo que tengo. Así que pienso que todo sucede por una razón. A veces no conoces la razón, pero hay una razón. Igual que pienso que Dios responde a todas las oraciones. A veces, la respuesta es 'no'".
Kirk Douglas en el año 2000 habla de su libros héroes bíblicos para niños y jóvenes; había "reaprendido" a hablar con esfuerzo (y humor, dice él) después de su derrame cerebral
(ZENIT – 16 oct. 2019).- Por fin, llega a las plataformas digitales Lukas Storyteller, una serie de CCC of America, que además de entretener a los niños, logrará que tengan un corazón más grande y cercano a Jesús.
En la serie Lukas Storyteller, a través de sus episodios de 12 minutos, conoceremos a Lukas, Noah, Peter, Paul, Anna y Agnes, quienes nos compartirán las más grandes aventuras en un mundo lleno de color, música y aprendizaje.
Creada y producida en México por Juan Carlos Carredano, Director de CCC of America, está llegando a todo el mundo y ganando premios internacionales donde a través de divertidas historias entre Lukas y sus amigos, conoceremos episodios de vidas de grandes santos como Juan Pablo II, la Madre Teresa, el Padre Pio y muchos más para aprender importantes virtudes a partir de su ejemplo.
Forman parte del imaginario colectivo, inspirando a pequeños y a grandes. Pero si bien al inicio prevalecía en sus hazañas un código de valores positivos, con el paso del tiempo han aumentado los aspectos ideológicos, e incluso los rasgos de ocultismo. Mario Iannacone habla de superhéroes en un artículo publicado en Il Timone.
La magia de los Superhéroes
por Mario Iannacone
En la novela corta Tiempo de un centenario [El hombre sin edad, llevada al cine por Francis Ford Coppola en 2007], Mircea Eliade cuenta la historia del profesor Dominic, que se convierte en un verdadero superhéroe tras haber sido alcanzado por un rayo: rejuvenece, aprende muchos idiomas y vive amores imaginarios (pero más verdaderos que la realidad) con su Shakti, la contraparte femenina mágica. La novela ofusca los saberes tántricos en los que Eliade fue iniciado en la India y arroja luz sobre la idea de fondo del superhéroe: es un gnóstico iluminado.
Crecí leyendo los cómics de los superhéroes de Marvel, y no reniego de la diversión que tuve en esas largas horas transcurridas en su compañía. Cuando dejé atrás mi primera juventud, me di cuenta de que contienen muchos mensajes a través de los cuales se puede pasar indemnes, es cierto, pero que pueden influir profundamente en las conciencias jóvenes. Es mejor ser conscientes de esto, porque las historias de los superhéroes están por todas partes hoy en día. Narran la historia de hombres o mujeres normales que se transforman en seres con superpoderes al entrar en contacto con energías alienígenas, una radioactividad preternatural o una serie de influjos mágicos.
El tema mítico común (tropo) es el despertar gnóstico, la iluminación. Dicho tema, presente ya en las populares novelas de ciencia-ficción y fantasía de la primera mitad del siglo XX, deriva de la popularización del esoterismo oriental (sobre todo del tantrismo), de la cábala hebrea y del esoterismo occidental.
Ilustración romántica del siglo XIX: el rabino Loew, maharal de Praga, crea al golem, hecho de barro (como el hombre); tiene fuerza, pero no inteligencia; poder sin sabiduría; es un protector poderoso, pero puede dañar por descontrol; quitándole la letra e de "emet" (verdad) queda "met" (muerte) y se detiene
Los primeros dibujantes y guionistas de los superhéroes, al ser en su gran mayoría judíos de la diáspora, conocían la cábala. Así, los autores Marvel (antes Timely, después Atlas), fueron Kurtzenberg, Lieber, Khane, Siegel, Schuster y Simon.
Robert Khane (Bob Kane) creó Batman en 1939 para la DC Comics, mientras que Jerry Siegel y Bob Schuster idearon Superman en 1929. Los volcánicos Stanley Lieber (Stan Lee) y Jacob Kurtzenberg (Jack Kirby) lanzaron Capitán América en 1940 -héroe que representaba la fuerza mágica de los Estados Unidos-, y muchos otros personajes. Batman, a pesar de su ambigüedad, o Superman, son héroes positivos. El segundo, en especial, es una especie de mesías alienígena.
Contracultura en los cómics
Los personajes de Marvel ya tenían, respecto a los de la inicial DC Cómics, una inclinación más evidente hacia la magia y las metáforas esotéricas. La pareja Kirby-Lee creó Los cuatro fantásticos (1961), Thor (1961), el dios nórdico sobre la tierra, Spiderman (1962) y Iron Man (producto de una tecnología superior) y Doctor Extraño (1963). Este último es un mago que lucha por el bien de la humanidad contra demonios de otras dimensiones; es un personaje "psicodélico", que gozaba de una gran popularidad en la California de los años sesenta por sus referencia al Tíbet.
Thor y el Doctor Extraño son los dos héroes clásicos de la Marvel que nacieron ligados a lo mágico y sobrenatural, y no a tecnología o ciencia descontrolada; en los cómics y las películas a veces la "magia" se presenta como, simplemente, energía de otras dimensiones
Para la DC Comics, Kirby desarrolló también personajes que glorificaban los "nuevos dioses" (New Gods), la contracultura de la droga (The Forever People: superhéroes hippies) y The Fourth World, una mitología gnóstica en la que el autor revelaba sus creencias más secretas: la "fuente" (The Source), origen de la potencia que inspira el hashmal (o electrón) cabalístico, una radiación procedente de los "dioses antiguos" o "alienígenas-ángeles", criaturas angelicales o demoníacas.
Un poder que "despierta" y potencia, ilumina y convierte en dominadores. La "fuente" en general despierta los poderes de los sujetos adolescentes y está vinculada, de manera evidente, al hecho de madurar sexualmente. A veces la referencia es muy obvia -el personaje de Metron recuerda al cabalístico Metratron-, pero otras veces está más oculta, aunque siempre está presente.
Los X-Men (unos cuarenta personajes que evolucionan continuamente) nacen de la idea según la cual existe una fuerza misteriosa que se manifiesta de distintas maneras, y que produce tanto las criaturas malvadas como las buenas con el fin de equilibrar los poderes del Universo.
Las referencias a la magia de la cábala del universo Marvel y DC Comics -editoriales históricas de los Estados Unidos- son evidentes y han sido estudiadas por historiadores como Michael Lieb o Jeffrey Kripal. Proceden, no sólo del misticismo mágico, sino también de sus formas transformadas por la cultura pop que, a partir de los años sesenta, incluía estos temas en sus propias creaciones.
El antiguo código de honor y la corrección política
Si bien un viejo estudio de Fredric Wertham dedicado a los superhéroes titulado La seducción de los inocentes ponía en guardia contra la jungla de símbolos que había en ellos, hay que observar que, en su primera fase, los héroes de Marvel y DC Comics eran positivos, seguían un código de honor, eran leales, valientes y combatían para mantener el bien (o mejor, el "equilibrio") del universo.
La seducción de los inocentes fue publicado en 1954 por el psiquiatra Fredric Wertham (1895-1981), quien también escribió posteriormente sobre aspectos positivos de los cómic.
La transformación tuvo lugar a inicios del siglo XXI, tras la crisis que afectó a Marvel Comics y de la que nacieron los Estudios Marvel (ahora controlados por la Walt Disney Company), productores de películas, cómics y videojuegos. A partir de ese momento los superhéroes se convirtieron en personajes "políticamente correctos" y en armas poderosas de propaganda.
Los X-Men, por ejemplo, son "distintos", son una "minoría que busca derechos", son "pneumáticos", poseedores de una gnosis que los hace superiores a los humanos comunes. ¿Recuerda a algo? Protegen a los "ilici", los que ignoran las fuerzas que invaden el universo. Sobra decir, aunque es algo notorio desde siempre, que los superhéroes -con la excepción de alguna referencia al pasado-, viven en un mundo poscristiano. Y tal vez no pase desapercibido que el estatus de los superhéroes puede ser utilizado (como se hace) para llevar adelante agendas ideológicas.
Una escena de violencia humorística-chusca en Deadpool (sobre todo al final); sus películas son de humor grosero con violencia, sexo y chabacanería gamberra; no son para niños aunque Marvel las promocione
Una nueva agenda y la impronta de Crowley
A partir de 2015, los antiguos personajes empiezan a ser sustituidos o a perder fuerza (Thor, Spiderman), tanto en los cómics como en las películas que recaudan millones de dólares.
Llegan nuevos personajes, más ambiguos en la concepción del bien y el mal, a veces homosexuales como Iceman, Northsat, Batwoman, Rictum o Deadpool. Estos nuevos héroes son considerados más adecuados para la nueva pedagogía.
El productor y activista gay Greg Berlanti, de la DC, después de llenar de personajes gays las teleseries de Arrow (Flecha Verde), Leyendas del Mañana y Supergirl, ofrece ahora a Batwoman como protagonista abiertamente lesbiana; a su colega Andrew Kreisber lo expulsaron en 2017 por acoso sexual; ReL lo contaba ya aquí
La tendencia se refuerza también en las películas de los Estudios Marvel. Los superhéroes no proceden sólo de las fábricas DC Comics y Marvel, sino también de editores menores (que después se unieron a los grandes), como Alan Moore, Todd McFarlane o Michael Mignola.
En ellos el discurso es más serio y sombrío. Todos son seguidores de Aleister Crowley, uno de los principales protagonistas y divulgadores de la magia negra en el siglo XX. Moore es autor de verdaderos cómics mágicos en los que los superhéroes son demonios que son "doblegados" a la utilidad del hombre (cábala nocturna).
MacFarlane, sobre las mismas bases, creó Spawn (1992) y Mignola creó Hellboy (1993), demonio que ha huido del infierno y que protege a la humanidad. Estos autores están declaradamente vinculados al ocultismo y sus creaciones son enciclopedias de alusiones directas o indirectas al mundo de la magia tántrica o crowleyana, a veces con alusiones al satanismo. También estos cómics, que se venden muchísimo, han sido convertidos en películas con efectos especiales espectaculares. En comparación, los personajes de Marvel son tranquilizadores.
Una explicación de Hellboy en 15 minutos; es un personaje paradójico, al haber sido engendrado como medio-demonio, pero se ha educado con el amor de un padre humano, tiene buen corazón y quiere defender a la humanidad; usa agua bendita y reliquias de santos para combatir a los demonios, pero el rosario y otros signos sacros le pueden dañar; en realidad, como todos nosotros, tiene que intentar controlar su parte mala; Mignola, en el cómic, y el mexicano Guillermo del Toro (en la película de 2004) lo acompañan de símbolos católicos
Hoy, los mundos oscuros que antes estaban cerrados en libros o conciliábulos difíciles de alcanzar, están abiertos, tienen el aspecto inocuo de los cómics, están llenos de color y son atractivos. Atraen porque las películas que los convierten en protagonistas (como el nuevo Hellboy de 2019) las ven niños que luego leen los cómics. Entonces, ¿qué decir de los superhéroes?
Bien por Batman, Spiderman y Los Vengadores, pero cuidado con el resto: Spawn es un personaje fascinante, Hellboy hace chistes simpáticos, pero no nos olvidemos que son… demonios.
Ashley Judd es una de las actrices secundarias más conocidas de Hollywood, pero prácticamente más por su activismo político que por sus interpretaciones. En su trayectoria ha estado en el reparto de película como Divergente o Heat y fue candidata al Globo de Oro y al Emmy por el telefilme Norma Jean & Marilyn.
Esta actriz estadounidense es una firme defensora del aborto y fue una de los artistas de Hollywood que firmó el manifiesto para boicotear al estado de Georgia, que ofrece ventajas fiscales al mundo del cine, tras aprobar la ley del “latido”, según la cual se prohíbe abortar una vez que se percibe el latido del feto.
Esta mujer se casó en 2001 aunque anunció que no tendría hijos porque “es inconcebible reproducirse con el número de niños que están muriendo por inanición en países empobrecidos”.
"Agradecida" por abortar
En un congreso de mujeres, Judd presumió de haber abortado en el pasado. “Como todos sabéis, y soy muy abierta al respecto, soy una superviviente de tres violaciones. Y una de las veces en que me violaron hubo una concepción”, afirmó a los presentes.
A continuación, añadió que “estoy muy agradecida de haber podido acceder a un aborto seguro y legal” porque de otro modo hubiera compartido su maternidad con el violador. "Entonces, tener un acceso seguro al aborto fue personalmente importante para mí, y como dije antes, la democracia comienza con nuestra piel. Se supone que no debemos regular lo que elegimos hacer con nuestras entrañas”, agregó. Sus declaraciones fueron aplaudidas en el mundo del espectáculo y utilizadas para defender la importancia de leyes que permitan abortar.
Yohanka, con su hijo Pedro, al que concibió en una violación
Sin embargo, existe el otro lado de la moneda aunque en general no aparezca en los grandes medios. Se trata de mujeres que también fueron violadas y quedaron embarazadas. Pero a diferencia de Ashley Judd decidieron dar a luz y considerar que su hijo no era el culpable de lo sucedido.
Una de estas mujeres es Yohanka, una mujer cubana residente en Estados Unidos, que antes de los 15 años quedó embarazada tras ser violada por su padrastro. Tuvo al bebé, al que llamó Pedro, y recientemente acaba de ser abuela. Sabe también lo que es abortar, pues antes de tener a su hijo había sido también violada por su padrastro e igualmente había quedado embarazada.
Ante las declaraciones de Judd y la campaña mediática a su favor Yohanka ha querido escribir una carta abierta a esta actriz contando su experiencia sobre ser madre tras una violación. La recoge el blog Salvar el 1:
Sólo mira estas caras, la de mi hijo y mi nieto
"Primero, me gustaría decirle que lamento lo que le ha sucedido. Sé muy bien cómo se siente y las heridas y cicatrices que deja la violación en el alma. También siento que haya prometido boicotear al Estado de Georgia debido a la aprobación de la Ley de latido del corazón (heartbeat) que prohíbe el aborto una vez se detecte el latido del corazón del bebé.
Yo también tuve acceso a un aborto legal en Cuba donde mi padrastro abusó de mí sexualmente cuando era niña y me violó cuando me convertí en una dama. Como consecuencia, a la edad de 13 años quedé embarazada. Él me llevó a abortar para cubrir su crimen de esta manera y fue capaz de continuar, así, con las violaciones. No mucho después, volvió a embarazarme y, por supuesto, una vez más me llevó a abortar. Esta vez los médicos se negaron, ya que mi aborto anterior había sido muy reciente y era muy joven. Afortunadamente, el 21 de noviembre de 1990 nació mi hijo.
La razón por la que lamento que haya dado este paso es porque mi aborto cumplió tres propósitos y ninguno fue positivo.
Lo primero fue ocultar el crimen de mi padrastro. El segundo fue victimizarme más, ya que el aborto deja cicatrices que no podemos negar. Nunca he sabido de una mujer que haya celebrado el hecho de que va a asesinar a su hijo, independientemente de las circunstancias en que se haya concebido. Sin embargo, el tercero y más importante es el hecho de que el aborto sesgó la vida de un ser humano inocente.
Pedro y su hijo, nieto de Yohanka
También lo siento porque, según sus estándares, mi hijo, que tiene 28 años y tiene una hermosa familia, no debería estar vivo y, por lo tanto, tampoco debería hacerlo mi nieto.
Pude curarme de la violación y el aborto, pero si también hubiera abortado a mi segundo hijo, hoy no sabría qué es ser madre ya que nunca pude volver a concebir.
Ashley, espero que tú también hayas podido curarte tanto del aborto como de las violaciones, pero, por favor, luchemos para castigar a los violadores. Esto significa que no sólo reciban un castigo más severo que el que reciben actualmente, sino también que sus derechos paternales sobre el hijo concebido en la violación sean impensables.
Sólo mira estas caras, la de mi hijo y mi nieto, ¿tendrías el coraje de decir que están mejor muertos?”.