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jueves, 23 de octubre de 2014

Escuchando más allá de las palabras (Ajahn Chah)

Escuchando más allá de las palabras                
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Realmente, todas las enseñanzas del Buda tienen sentido. Cosas que nunca os hubieseis imaginado, son así. Es algo extraño. Al inicio no tuve demasiada fe en sentarme para meditar. Estaba pensando sobre qué posible valor esto podría tener. Entonces, como había la meditación caminando, estaba caminando de un árbol al otro, ida y vuelta, ida y vuelta, hasta que me cansé de esto y pensé: “¿Para qué estoy caminando? El sólo hecho de caminar, ida y vuelta, no tiene propósito alguno.” Así es cómo estaba pensando. Sin embargo, la meditación caminando tiene mucho valor. Sentarse para practicar samadhi tiene mucho valor. Pero el temperamento de alguna gente hace que se confunda acerca de la meditación sentada o caminando.

Lp008Realmente, todas las enseñanzas del Buda tienen sentido. Cosas que nunca os hubieseis imaginado, son así. Es algo extraño. Al inicio no tuve demasiada fe en sentarme para meditar. Estaba pensando sobre qué posible valor esto podría tener. Entonces, como había la meditación caminando, estaba caminando de un árbol al otro, ida y vuelta, ida y vuelta, hasta que me cansé de esto y pensé: “¿Para qué estoy caminando? El sólo hecho de caminar, ida y vuelta, no tiene propósito alguno.” Así es cómo estaba pensando. Sin embargo, la meditación caminando tiene mucho valor. Sentarse para practicar samadhi tiene mucho valor. Pero el temperamento de alguna gente hace que se confunda acerca de la meditación sentada o caminando.
Nosotros no podemos meditar manteniendo una sola postura. Existen cuatro posturas de los seres humanos: estar de pie, caminar, estar sentado y acostado. Las enseñanzas hablan acerca de hacer las posturas consistentes y equitativas, así que podríais pensar que esto significa estar parado, caminar, estar sentado y acostarse durante el mismo número de horas en cada postura. Cuando escucháis semejante enseñanza, no podéis descifrar lo que la misma realmente significa, porque la misma está dicha en la manera del Dhamma y no en el sentido ordinario. “Está bien, me sentaré por dos horas, estaré parado por dos horas y luego me acostaré dos horas”. Probablemente, vosotros pensáis de esta manera. Así es cómo yo lo hacía. Estaba tratando de practicar de esta forma, pero esto no funcionaba.
Esto se debe a no escuchar de la manera correcta, a escuchar meramente palabras. “Hacer las posturas de forma ecuánime” se refiere a la mente y a nada más. Esto significa hacer la mente brillante y clara, [de tal manera] que surja la sabiduría, que haya conocimiento sobre cualquier cosa que ocurre en todas las posturas y situaciones. Cualquiera que sea la postura, vosotros conocéis los fenómenos y los estados mentales por lo que son, o sea que son impermanentes, insatisfactorios y no son vosotros mismos. La mente permanece estable en su conciencia todo el tiempo y en todas las posturas. Cuando la mente siente atracción, cuando siente aversión, vosotros no perdéis este camino, sino que conocéis las condiciones por lo que son. Vuestra conciencia es estable y continua y entonces, las dejáis ir firme y continuamente. No os volvéis locos por las condiciones favorables. Tampoco os volvéis locos por las condiciones adversas. Permanecéis en el camino recto. Ésto es lo que se llama “hacer las posturas de forma ecuánime”. Esto se refiere a lo interior y no a lo exterior; se está hablando acerca de la mente.
Cuando hacemos las posturas de forma ecuánime con la mente, entonces cuando nos alaban, ésto nos parece lo justo. Cuando nos difaman, ésto nos parece lo justo. No vamos a estallar por ello ni tampoco vamos a decaer, sino que permaneceremos firmes. ¿Por qué? Porque veremos el peligro en estas cosas. Vemos el mismo peligro en alabanzas y críticas; esto es lo que se llama hacer las posturas de forma ecuánime. Tenemos esta conciencia interior, sea que miremos los fenómenos internos o externos.
En la manera ordinaria de experimentar las cosas, cuando algo bueno sucede, manifestamos reacciones positivas, y cuando sucede algo malo, reaccionamos negativamente.
Pero de este modo, las posturas no se hacen de forma ecuánime. Cuando son ecuánimes, siempre estamos conscientes. Sabemos cuando nos aferramos a lo bueno y cuándo nos aferramos a lo malo -esto está mejor. Aún cuando todavía no podemos dejarlo ir, estamos conscientes de estos estados continuamente. Siendo continuamente conscientes de nosotros mismos y de nuestros apegos, llegaremos a ver que el hecho de aferrarse no es el camino. Lo sabemos, pero no lo podemos dejar ir: este es el 50 por ciento. Aunque no lo podemos dejar ir, entendemos que ésto nos traerá la paz. Vemos el peligro en cosas que nos gustan y nos disgustan. Vemos el peligro en alabanza y censura. Esta conciencia se vuelve continua.
Así que cuando somos alabados o criticados, somos continuamente conscientes. Para la gente del mundo, cuando son criticados y calumniados, no lo pueden soportar, esto lastima sus corazones. Cuando son alabados, se sienten complacidos y entusiasmados. Esto es algo natural en el mundo. Pero para aquellos que son practicantes, cuando aparece la alabanza, saben que aparece el peligro. Cuando aparece la censura, saben que aparece el peligro. Saben que estar apegado a ambos trae malos resultados. Todo es doloroso cuando nos aferramos a esto o le damos importancia.
Cuando tenemos esta clase de conciencia, conocemos los fenómenos mientras ocurren. Sabemos que si nos apegamos a los fenómenos, los mismos se convertirán en sufrimiento. Cuando no prestamos atención al aferramiento de lo que concebimos como bueno o malo, nace el sufrimiento. Cuando prestamos atención, vemos este aferramiento; vemos cómo nos aferramos a lo bueno y lo malo y cómo esto causa el sufrimiento. Así que primero nos aferramos a las cosas y luego, conscientemente vemos en ello la falta. ¿Por qué es así? Porque lo sujetamos fuertemente y experimentamos el sufrimiento. Entonces, empezamos a buscar la manera de soltarlo y estar libres. Pensamos: “¿qué debería hacer para estar libre?”
Según la enseñanza budista, no hay que tener apegos ni aferramientos, no hay que sujetar las cosas fuertemente. Nosotros no lo entendemos plenamente. El punto es sujetar, pero no fuertemente. Por ejemplo, yo veo este objeto enfrente. Estoy curioso por saber qué es y lo sujeto y lo miro; es como un destello. Ahora, ya lo puedo dejar. Esto es sujetar pero no fuertemente. Si se nos dijera que nada en absoluto podemos sujetar, entonces ¿qué podríamos hacer? Llegaríamos a pensar que no podemos practicar ni meditación sentados ni caminando. Así que primero, tenemos que sujetar sin un fuerte apego. Vosotros podréis decir que esto es tanha, pero esto llegará a ser parami. Por ejemplo, vosotros llegasteis aquí a Wat Pah Pong; pero antes de hacerlo, tendríais que tener el deseo de llegar. Sin deseo, no hubieseis llegado. Podríamos decir que llegasteis con deseo; esto es como sujetar algo. Después vais a retornar; esto es como falta de aferramiento. Al igual que cuando hay incertidumbre sombre qué es aquella cosa, se la recoge, se la mira -como un destello- y se la deja. Esto es sujetar pero no aferrarse, o hablando de una manera más simple, conocer y dejarlo ir. Sujetar para mirar, conocer y dejar ir -conocer y dejarlo. Se puede decir de las cosas que sean buenas o malas, pero vosotros simplemente las conocéis y las dejáis ir. Sois conscientes de los fenómenos buenos y malos, pero los dejáis ir. No os aferráis a ellos con ignorancia. Los sujetáis con sabiduría y los dejáis.
De esta manera las posturas pueden ser ecuánimes y consistentes. Esto significa que la mente es capaz. La mente es consciente y entonces surge la sabiduría. Cuando la mente posee sabiduría, ¿qué podría haber más allá de esto? Se toman las cosas, pero no hay prejuicio. No se las sujeta fuertemente, sino se las conoce y se las deja ir. Escuchando un sonido, sabremos esto: “el mundo dice que esto es bueno”, pero nosotros lo dejamos ir. El mundo puede decir: “esto es malo”, pero nosotros lo dejamos. Nosotros conocemos el bien y el mal. Alguien que no conoce el bien y el mal se apega al bien y al mal y sufre el resultado. Alguien con el conocimiento, carece de semejante apego.
Consideremos esto: ¿cuál es el propósito de nuestras vidas? ¿Qué es lo que queremos de nuestro trabajo? Estamos viviendo en el mundo, pero ¿con qué propósito vivimos? Hacemos nuestro trabajo; pero ¿qué queremos lograr con nuestro trabajo? De acuerdo a la manera del mundo, la gente trabaja porque quiere ciertas cosas y esto es lo que considera lógico. Pero la enseñanza del Buda va un paso más allá. Se dijo, haz tu trabajo sin desear nada. En el mundo, tú haces esto para obtener aquello. Siempre haces algo con el propósito de obtener otro tanto como resultado. Esta es la manera mundana de la gente. El Buda dice, trabaja con el propósito de trabajar, sin querer nada.
Siempre que trabajamos con el deseo de algo, sufrimos. Comprobadlo.

FUENTE:
“Listening Beyond Words” in Everything Is Teaching Us: A Collection of Dhammatalks by Ajahn Chah [en línea] http://www.ajahnchah.org/book/Listening_Beyond_Words.php Wat Nong Pah Pong, 2007.

Traducido y editado por Isidatta para el Bosque Theravada © 2009
Publicado por el Bosque Theravada © 2009
Términos del uso del Bosque Theravada: Puedes copiar, reformatear, reimprimir, volver a publicar y redistribuir este trabajo a través de cualquier medio, siempre que (1) hagas que estas copias, etc. sean disponibles de manera libre de costo; (2) indiques claramente que cualquier derivación de esta obra (incluida la traducción) debe señalar como fuente éste documento e (3) incluyas el texto completo de esta licencia en cualquier copia o derivación de esta obra. Por lo demás, todos los derechos reservados.

domingo, 12 de octubre de 2014

Miscelánea XI (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


193

Algunas veces, cuando estoy realizando meditación caminando, una suave lluvia empieza a caer y quiero ir adentro para dejar de hacerlo, pero luego pienso en los tiempos en los que solía trabajar en los campos de arroz. Mis pantalones estaban húmedos del día anterior pero tenía que levantarme antes del amanecer y ponérmelos de nuevo. Entonces tenía que ir debajo de la casa para sacar al búfalo de su corral. Era muy fangoso ahí. Tenía que agarrarlo de la soga que estaba cubierta de estiércol de búfalo. Entonces, la cola del búfalo se sacudía toda y me salpicaba con estiércol hasta el tope. Mis pies estaban llagados con pié de atleta y caminaba pensando, "¿Por qué la vida es tan miserable?" Y ahora aquí, yo querría detener mi meditación caminando... ¿qué sería un poquito de lluvia sobre mí? Pensando así me estimulo a mí mismo en la práctica.

 

 

194

No sé como hablar de eso. Hablamos sobre cosas a ser desarrolladas y cosas a ser abandonadas, pero realmente no hay nada que desarrollar ni nada que abandonar.

 

 

Una invitación,

Todo lo que he dicho hasta ahora han sido meras palabras. Cuando la gente viene a verme tengo que decir algo. Pero lo mejor es no hablar demasiado sobre estas cosas. Es mejor comenzar con la práctica sin demora. Soy como un buen amigo, invitándolo a ir a alguna parte. No dude, sólo comience. No se arrepentirá.

 

Ajahn Chah

 

Glosario

A menos que se indique de otro modo, las palabras que se citan más abajo están en lengua Pali.

 

Ajahn (Thai): Maestro.

Anagami: "El que no retorna", la tercera etapa en la realización del Nibbana.

Arahant: "El Santo", un ser iluminado libre de toda ilusión hasta la realización del Nibbana en la cuarta y última etapa en la que está liberado del renacimiento.

Bodhisatta: En la Escuela Theravada, se refiere a un ser destinado a la iluminación.

Dhamma: La enseñanza del Buda; la Verdad Última.

Cuatro Nobles Verdades: La primera enseñanza del Buda en la cuál señaló las verdades del sufrimiento, su causa, su terminación y el camino que lleva a su terminación.

Sakadagami: "El que retorna una vez más", la segunda etapa en la realización del Nibbana.

Samsara: El ciclo del renacimiento.

Sotapanna: "El que ha entrado en la corriente", la primera etapa en la realización del Nibbana.

Wat (Thai): Monasterio, Templo.

 


 

 

Agradecimientos del Traductor al Español:

 

Buenos Aires, 25 de Agosto de 2004

 

Deseo expresar mi agradecimiento a las personas que colaboraron con esta traducción al español de esta compilación de reflexiones de Ajahn Chah: a Natalia Espíndola, profesora de inglés, por su esfuerzo, sugerencias y oportunos consejos, a María Cristina Giménez, mi esposa, por su revisión de los primeros originales, borradores y edición en español y al Dr. Miguel Ángel Romero, por su excelente labor en la corrección final.

 

¡Que los méritos de esta labor los acompañen y estimulen su camino hasta alcanzar la completa felicidad del Nibbana!

¡Que todos los seres estén bien, felices y en paz!

 

Sergio Logares

sábado, 11 de octubre de 2014

Miscelánea X (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


189

Árboles, montañas y viñas, todos viven de acuerdo con su propia verdad. Surgen y mueren siguiendo su naturaleza. Permanecen impasibles. Pero nosotros, las personas, no. Hacemos alboroto sobre todo. Aún el cuerpo sigue sólo a su propia naturaleza: nace, crece hasta hacerse viejo, y con el tiempo, muere. Así, sigue a su propia naturaleza. Quienquiera que desee que esto sea de otro modo sufrirá.


 

190

No ande pensando que aprendiendo mucho y sabiendo mucho conocerá el Dhamma. Eso es como decir que lo ha visto todo sólo por que tiene ojos, o que lo ha escuchado todo sólo por que tiene oídos. Usted puede ver, pero no ve completamente. Usted puede ver únicamente con el "ojo externo", no con el "ojo interno". Usted escucha con el "oído externo" pero no con el "oído interno".

 

191

El Buda nos enseñó a abandonar todas las formas de maldad y a cultivar la virtud. Éste es el camino correcto. Enseñando de esta manera es como el Buda está levantándonos y colocándonos en el principio del sendero. Habiendo alcanzado el sendero, tanto si caminamos a lo largo de él o no, depende de nosotros. El trabajo del Buda ha terminado justo allí. Nos muestra el camino, eso que es correcto y eso que no es correcto. Este tanto es suficiente, el resto depende de nosotros. Usted debe conocer el Dhamma por usted mismo. Puede depender de un maestro sólo el cincuenta por ciento del camino. Aún la enseñanza que yo le he dado es completamente inútil en sí misma, aunque haya valido la pena escucharla. Pero si usted fuera a creer en toda ella sólo por que yo lo digo así, no estaría usando la enseñanza adecuadamente. Si me ha creído absolutamente, entonces ha sido un tonto. Para escuchar la enseñanza, ver sus beneficios, póngala en práctica usted mismo, véala dentro suyo... eso es mucho más útil.

 

 

viernes, 10 de octubre de 2014

Miscelánea IX (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


185

El Buda enseñó a dejar aquellas cosas que están ausentes de esencia verdadera y permanente. Si usted abandona todo verá la verdad. Si no lo hace, entonces no la verá. Así es como son las cosas. Y cuando la sabiduría despierte dentro de sí mismo, verá la Verdad por donde mire. La Verdad es todo lo que verá.

 

186

Un corazón "vacío" no significa que esté vacío como si no hubiese nada dentro de él. Está vacío de maldad, pero está lleno de sabiduría.

 

187

La gente no reflexiona sobre la vejez, la enfermedad y la muerte. A ellos sólo les gusta hablar sobre el no-envejecimiento, la no-enfermedad, la no-muerte, de este modo, ellos nunca desarrollan el sentido correcto para la práctica del Dhamma.

 

188

La felicidad de la mayoría de la gente depende de que las cosas vayan del modo en el que a ellos les gusta. Tienen que tener a todo el mundo diciendo sólo cosas agradables. ¿Es así como usted encuentra la felicidad? ¿Es posible tener a todo el mundo diciendo únicamente cosas agradables? Si es así, ¿cómo es que alguna vez encontrarán felicidad?

 

jueves, 9 de octubre de 2014

Miscelánea VIII (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


 

182

Para convertirnos en un Noble, tenemos que padecer cambios de continuo hasta que sólo quede el cuerpo. La mente cambia completamente, pero el cuerpo todavía existe. Hay calor, frío, dolor y enfermedad, como de costumbre. Pero la mente ha cambiado y ahora ve nacimiento, vejez, enfermedad y muerte bajo la luz de la verdad.

 

183

Alguna vez alguien le pidió a Ajahn Chah que hablara sobre su propia iluminación; ¿podría él describir su propia iluminación?. Frente a todo el mundo que esperaba ansiosamente escuchar su respuesta, dijo: "La iluminación no es difícil de entender. Sólo tome una banana y colóquela dentro de su boca, entonces sabrá cómo es su sabor. Usted tiene que practicar para experimentar la realización, y tiene que perseverar. Si fuera tan fácil llegar a estar iluminado, todo el mundo lo estaría haciendo. Comencé yendo al templo cuando tenía ocho años, y he sido monje por más de cuarenta años. Pero usted quiere meditar durante una o dos noches e ir directo al Nibbana. Usted no sólo se sienta y... ¡ya está!, ahí lo tiene, lo sabe. Usted tampoco puede hacer que alguien sople en su cabeza y lo convierta en un iluminado."

 

184

La manera terrenal es hacer las cosas con el objetivo de obtener algo a cambio, pero en el budismo hacemos las cosas sin ninguna idea de ganancia. Pero, si no queremos nada de nada, ¿Qué obtendremos? ¡No obtendremos nada! Cualquier cosa que obtenemos es tan sólo una causa de sufrimiento, así que practicamos no obtener nada. Sólo pacifique la mente y dese por satisfecho con eso.

miércoles, 8 de octubre de 2014

Miscelánea VII (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


179

Era Navidad y los monjes extranjeros habían decidido celebrarla. Invitaron a algunos laicos, así como también a Ajahn Chah, a unirse a ellos. Los laicos, en general, estaban molestos y se mostraban escépticos. ¿Por qué, preguntaron, estaban celebrando la Navidad los budistas? Entonces Ajahn Chah dio una charla sobre religión en la que dijo: "Hasta donde yo entiendo, el cristianismo le enseña a la gente a hacer el bien y a evitar el mal, así como lo hace el budismo, así que, ¿cuál es el problema? No obstante, si la gente está molesta por la idea de celebrar la Navidad, eso puede ser fácilmente subsanado. No la llamaremos Navidad. Llamémosla "Navibudadád". Cualquier cosa que nos inspire a ver lo que es verdadero y a hacer lo que es bueno es una práctica adecuada. Ustedes pueden llamarlo con cualquier nombre que les guste."

 

180

Durante el tiempo en el que refugiados de Laos y Camboya estaban entrando a raudales en Tailandia, fueron muchas las organizaciones de caridad que salieron para brindar ayuda. Esto provocó que algunos monjes occidentales ordenados pensaran que no era correcto que los monjes y las monjas budistas únicamente estuviesen sentados en el bosque mientras que otras organizaciones religiosas estaban participando tan activamente en procura de aliviar las difíciles condiciones de los refugiados. De modo que se acercaron a Ajahn Chah para expresar su preocupación, y esto es lo que él les dijo: "Ayudar en los campos de refugiados es bueno. De hecho, es nuestro mutuo deber, natural y humano. Pero pasar a través de nuestra propia locura para que podamos guiar a otros a través de la suya, ésa es la única cura. Cualquiera puede distribuir ropas y erigir tiendas de campaña, pero ¿cuántos pueden internarse en el bosque y sentarse a conocer sus mentes? Hasta tanto no sepamos como "vestir" y "alimentar" las mentes de las personas, siempre habrá un problema de refugiados en alguna parte del mundo."

 

181

Ajahn Chah escuchó a uno de sus discípulos recitar el Sutra del Corazón. Cuando hubo terminado, Ajahn Chah dijo, "no-vacuidad tampoco... no Bodhisatta." Entonces preguntó, "¿De dónde vino este sutra?" "Es célebre por haber sido dicho por el Buda," contestó el devoto. "No Buda," reconvino Ajahn Chah. Entonces dijo, "Este es un discurso sobre la sabiduría profunda, más allá de todas las convenciones. ¿Cómo podríamos enseñar sin ellas? Tenemos que tener nombres para las cosas, ¿no es así?"

 

martes, 7 de octubre de 2014

Miscelánea VI (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


175

Algunas personas se convierten en monjes a causa de su fe, pero después pisotean las enseñanzas del Buda. No se conocen bien a sí mismos. Los que realmente practican en estos días son muy pocos por que hay demasiados obstáculos que superar. Pero, si no es bueno, déjalo morir; si no muere, haz que sea bueno.

 

176

Dice usted que ama a su novia en un cien por ciento. Bueno, déle vuelta de adentro hacia fuera (como un guante) y vea cuánto porcentaje de ella ama todavía. O, si extraña tanto a su amante cuando no está con usted, ¿por qué no le pide que le mande un frasco con sus deposiciones dentro de él? Así, en cualquier momento en el que piense en ella con nostalgia, puede abrir el frasco y olerlo. ¿Repugnante? ¿Qué es eso entonces, eso que ama? ¿Qué es eso que hace que su corazón golpee como una maza trituradora de arroz cada vez que una chica, con una figura de verdad atractiva, llega caminando por ahí o huele su perfume en el aire? ¿Qué es eso? ¿Qué fuerzas son esas? Lo atraen y lo aspiran, pero usted no presenta una pelea verdadera, ¿o no? ¡Hay un precio que pagar por ello al final, usted lo sabe!

 

177

Un día, Ajahn Chah se encontró con una rama grande y  pesada que yacía en su camino, la cual él quería quitar del sendero. Le indicó a un discípulo que la sostuviese por un extremo mientras él levantaba el otro. Entonces, cuando la sujetaban, ya lista para arrojarla, levantó la vista y preguntó: "¿Está pesada?" Y después de que la habían arrojado dentro del bosque, le preguntó de nuevo: "Ahora, ¿está pesada?" Era así como Ajahn Chah enseñó a sus discípulos a ver el Dhamma en cada cosa que ellos decían o hacían. En este caso, demostraba el beneficio de "dejar ir".

 

178

Uno de los discípulos de Ajahn Chah estaba desconectando una grabadora cuando tocó accidentalmente uno de los aguijones de metal del empalme mientras todavía estaba conectada. Recibió una descarga eléctrica y la dejó caer de inmediato. Ajahn Chah se dio cuenta y dijo: "¡Oh! ¿Cómo fue que pudiste soltar eso con tanta facilidad? ¿Quién te dijo que lo hicieras?."

 

lunes, 6 de octubre de 2014

Miscelánea V (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


171

A uno de los discípulos de Ajahn Chah se le preguntó si alguna vez iba a dejar los hábitos o si moriría vistiendo la túnica amarilla. El discípulo dijo que era difícil pensar en ello y que, aunque no tenía planes de dejar los hábitos, en realidad no se hallaba en condiciones de decidir si alguna vez lo haría. Cuando lo analizaba, dijo, sus pensamientos parecían no tener sentido. Ajahn Chah, entonces, contestó diciendo, "Eso que no tiene sentido es el verdadero Dhamma".

 

172

Cuando alguien le preguntó a Ajahn Chah por qué había tanto crimen en Tailandia, un país budista, o por qué en Indochina todo era un desorden, dijo: "No son budistas esos que están haciendo esas maldades. ¡Eso no es budismo! El Buda nunca enseñó nada como eso. ¡La gente está haciendo esas cosas!"

 

173

Una vez, un visitante le preguntó a Ajahn Chah si él era un Arahant. Él dijo: "Yo soy como un árbol en el bosque. Los pájaros vienen al árbol, se posan en sus ramas y comen de su fruto. Para los pájaros, el árbol puede ser dulce o amargo, o lo que sea. Los pájaros dicen dulce o amargo, pero desde el punto de vista del árbol, eso es sólo el parloteo de los pájaros."

 

174

Alguien comentó: "Puedo observar al deseo y a la aversión en mi mente, pero es difícil observar la ilusión." "¿Usted está montando un caballo y preguntándose dónde está el caballo?", fue la respuesta de Ajahn Chah.

domingo, 5 de octubre de 2014

Miscelánea IV (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


167

Algunas personas le tienen miedo a la generosidad. Sienten que serán explotados u oprimidos. Cuando estamos cultivando la generosidad sólo estamos oprimiendo a nuestra codicia y a nuestro apego. Esto permite que nuestra verdadera naturaleza se exprese por sí misma y se vuelva más clara y más libre.

 

168

Si usted toma un tizón encendido en la casa de su vecino, el fuego lo quemará. Si usted se acerca al tizón encendido en su propia casa, ese fuego, también lo quemará. Por lo tanto, no se aferre a nada que pueda quemarlo, no importa qué sea o dónde esté.


 

169

La gente de afuera puede decir que estamos locos por vivir así en el bosque, sentados como estatuas. ¿Pero cómo viven ellos? Se ríen, lloran, y están tan cercados por la codicia y el odio que de vez en cuando se matan a ellos mismos y unos a otros. Ahora bien, ¿quiénes son los que están locos?

 

170

Más que simplemente enseñar a la gente, Ajahn Chah los entrenaba a través de la creación de un ambiente general  y situaciones específicas en las que ellos pudieran aprender sobre sí mismos. Él hubiera dicho cosas como: "De lo que yo le enseño, usted entiende, quizás, el quince por ciento" ó "Él ha sido monje durante cinco años, así que entiende un cinco por ciento." En respuesta a esto último, un joven monje le dijo: "Entonces yo debo tener un uno por ciento ya que he estado aquí desde hace un año." "No", fue la respuesta de Ajahn Chah, "los primeros cuatro años no tienes porcentaje, pero el quinto año tienes el cinco por ciento."

 

 

sábado, 4 de octubre de 2014

Miscelánea III (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


163

Algunas personas se aburren, se hartan, se cansan de la práctica y haraganean. Parece que no pueden conservar el Dhamma en su mente. Aún así, si usted va y los regaña, nunca lo olvidarán. Algunos pueden acordarse durante el resto de sus vidas y no perdonarlo nunca. Pero cuando llega la enseñanza del Buda, diciendo que seamos moderados, templados, que practiquemos concienzudamente, ¿por qué siguen olvidándose de estas cosas? ¿Por qué la gente no toma estas cosas con el corazón?

 

164

Estar observando que somos mejores que otros, no es correcto. Estar observando que otros son iguales a nosotros, no es correcto. Estar observando que somos inferiores a otros, no es correcto. Si creemos que somos mejores que otros, aparece el orgullo. Si creemos que somos iguales a otros, dejaremos de mostrar respeto y humildad en el  momento debido. Si creemos que somos inferiores a otros, nos deprimimos pensando en eso y tratamos de echarle la culpa de nuestra inferioridad al hecho de haber nacido bajo un mal signo y cosas por el estilo. ¡Sólo deshágase de todas esas cosas!

 

165

Debemos aprender a liberarnos de las condiciones y no tratar de oponernos a ellas o resistirlas. Y sin embargo, apelamos a ellas para cumplir con nuestros deseos. Buscamos toda clase de medios para ponerlas en orden o llegar a un acuerdo con ellas. Si el cuerpo se enferma y duele, no queremos que así sea, de modo que buscamos varios suttas para cantar. No queremos controlarlo. Estos suttas se convierten en alguna clase de ceremonia mística, haciendo que nos enredemos más con el apego. Eso es porque los cantamos con el propósito de alejar la enfermedad, prolongar la vida y así. En realidad, el Buda nos dio estas enseñanzas con el objetivo de ayudarnos a conocer la verdad sobre el cuerpo, para que podamos dejar ir y abandonar nuestros anhelos, pero terminamos cantándolos sólo para incrementar nuestra ilusión.

 

166

Conozca a su propio cuerpo, corazón y mente. Conténtese con poco. No esté aferrado a las enseñanzas. No vaya y se aferre a grandes emociones.

viernes, 3 de octubre de 2014

Miscelánea II (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


159

Hoy en día el budismo, en Oriente, es como un gran árbol, que puede parecer majestuoso pero que únicamente puede dar fruto pequeño y desabrido. El budismo en Occidente es como un árbol joven, que no es capaz de producir frutos todavía, pero que tiene el potencial de dar frutos, grandes y dulces.

 

160

La gente, en estos tiempos, piensa demasiado. Hay demasiadas cosas en las que puede tener interés, pero ninguna de ellas conduce a ninguna realización verdadera.

 

161

Sólo porque usted vaya y llame al alcohol "perfume" no significa que éste se convierta en perfume, usted lo sabe. Pero ustedes, las personas, cuando quieren tomar alcohol, dicen que es perfume, entonces siguen adelante y lo beben. ¡Deben estar locos!

 

162

Las personas siempre están mirando hacia fuera, a la gente y a las cosas que los rodean. Por ejemplo, miran este salón y dicen: "¡Oh, qué grande que es!" En realidad no es grande para nada. Si parece grande o no depende de la percepción del mismo. De hecho este salón tiene exactamente el tamaño que tiene, ni grande, ni pequeño. Pero la gente va detrás de sus sentimientos todo el tiempo. Están tan ocupados mirando alrededor y opinando sobre lo que ven, que no tienen tiempo para observarse en sí mismos.

jueves, 2 de octubre de 2014

Miscelánea (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones



 
Miscelánea

 

154

Uno de los discípulos de Ajahn Chah tenía un problema en la rodilla que sólo podía ser corregido con cirugía. Aunque los doctores le aseguraron que su rodilla estaría mejor en un par de semanas, los meses pasaron y aún no se había curado en forma adecuada. Cuando vio de nuevo a Ajahn Chah, se quejó diciendo: "Dijeron que no tomaría tanto tiempo. No debería ser así." Ajahn Chah se rió y le dijo: "Si no debiera ser así, no sería así."

 

155

Si alguien le ofreciese una linda y gorda banana amarilla, dulce y fragante, pero envenenada, ¿la comería? ¡Por supuesto que no! Sin embargo, aún cuando sabemos que el deseo es venenoso, seguimos adelante y lo "comemos" de todos modos.

 

156

Observe sus impurezas, conózcalas como se conoce al veneno de la cobra. Usted no agarrará la cobra por que sabe que puede matarlo. Vea el peligro en las cosas peligrosas y el beneficio en las cosas beneficiosas.

 

157

Siempre estamos insatisfechos. En la fruta dulce echamos de menos el gusto ácido, en la fruta ácida, extrañamos lo dulce.

 

158

Si tiene algo que huele mal en su bolsillo, olerá mal dondequiera que vaya. No le achaque la culpa al lugar.

miércoles, 1 de octubre de 2014

La Virtud II (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


149

La atención y el esfuerzo correcto no tienen que ver con lo que se hace externamente, sino con la percepción interna constante y la atemperación. Así, la caridad, si se realiza con buena intención, puede traer felicidad a uno mismo y a los demás. Pero, para ser pura, la virtud debe ser la base de esta caridad.

 

150

El Buda nos enseñó a abstenernos de lo que es malo, a hacer el bien y a purificar el corazón. Nuestra práctica, entonces, es deshacernos de lo que no vale la pena y quedarnos con lo que es valioso. ¿Todavía guarda alguna cosa mala o algo que no está del todo bien en su corazón? ¡Por supuesto! Entonces, ¿por qué no limpia la casa?  Aunque la práctica verdadera no consiste únicamente en deshacernos de lo que es malo y cultivar lo bueno. Esto es tan sólo una parte. Al final debemos ir más allá de ambos, de lo bueno y de lo malo. En definitiva, hay una libertad que lo incluye todo, y un absoluto abandono del deseo, desde donde el amor y la sabiduría fluyen con naturalidad.

 

151

Debemos comenzar aquí mismo, donde estamos, sencilla y directamente. Cuando estos dos pasos iniciales, virtud y entendimiento correcto, se hayan completado, el tercer paso, el desarraigo de las impurezas, sucederá con toda naturalidad, sin deliberación. Cuando aparece la luz, no nos preocupamos más por salir de la oscuridad, ni nos preguntamos adónde se fue. Sólo nos damos cuenta que hay luz.

 

152

Obedecer los preceptos consta de tres niveles. El primero consiste en comprometernos con ellos como las reglas de entrenamiento que nuestros maestros nos han indicado. El segundo nivel surge cuando las entendemos y las respetamos nosotros mismos. Pero para aquellos que se encuentran en el nivel más alto, los Nobles, no es necesario hablar de preceptos, de correcto o incorrecto. Esta es la auténtica virtud que proviene de la sabiduría que conoce a las Cuatro Nobles Verdades y actúa conforme a ese entendimiento.

 

153

Algunos monjes dejan los hábitos para ir al frente de batalla, adonde los proyectiles pasan volando todos los días. Lo prefieren así. De veras quieren ir. El peligro los rodea por todos lados y, a pesar de eso, están dispuestos a ir. ¿Por qué no ven el peligro? Están dispuestos a morir debido a un arma de fuego, pero nadie quiere morir desarrollando la virtud. De verdad es asombroso ¿no es así?

martes, 30 de septiembre de 2014

La Virtud (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


 

La Virtud

 
144

Tenga cuidado al observar nuestros preceptos. La virtud es un sentido de vergüenza. Si tenemos dudas respecto a algo, no deberíamos hacerlo o decirlo.

La pureza consiste en estar más allá de toda duda.

 

145

Hay dos niveles de práctica. El primer nivel constituye el fundamento, que es el desarrollo de la virtud, los preceptos, con el propósito de traer felicidad y armonía entre la gente. El segundo nivel es la práctica del Dhamma con el único objetivo de liberar al corazón. Esta liberación es la fuente de la sabiduría y la compasión y el verdadero cimiento de las enseñanzas del Buda. Comprender estos dos niveles es el principio básico de la verdadera práctica.

 

146

La virtud y el comportamiento ético son la madre y el padre del Dhamma que crece dentro de nosotros. Ellos le proporcionan los nutrientes apropiados y su guía.

 

147

La virtud es un principio básico para un mundo armonioso en el que la gente pueda vivir realmente como humanos y no como animales. Desarrollar la virtud es el corazón de nuestra práctica. Mantenga los preceptos, cultive la compasión y el respeto para con toda clase de ser viviente. Sea consciente de todas sus acciones y de su lenguaje. Use la virtud para lograr que su vida sea pura y simple. Con la virtud como fundamento de todo lo que hace, su mente se volverá más amable, lúcida y tranquila. En este ambiente de meditación crecerá con soltura.

 

148

Cuide su virtud como el jardinero cuida a sus plantas. No se apegue a grande o pequeño, importante o insignificante. Algunas personas quieren atajos. Dicen: "Olvídense de la concentración, iremos directamente a la percepción de la naturaleza interior de las cosas; olvídense de la virtud, comenzaremos con la concentración." Tenemos muchas excusas para nuestros apegos...

 

lunes, 29 de septiembre de 2014

El Entendimiento y la Sabiduría II (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


140

El estudio externo de las escrituras no es importante. Por supuesto, los libros del Dhamma son acertados, pero no son correctos. No pueden darle entendimiento correcto. Ver impresa la palabra "ira" no es lo mismo que experimentarla. Sólo la experiencia personal puede brindarle una fe verdadera.

 

141

Si usted ve las cosas con verdadera lucidez, entonces no hay adherencia en su relación con ellas. Vienen – agradables y desagradables –, usted las ve, y no hay apego. Llegan y pasan. Aún si aparecen las peores clases de impurezas, tales como la codicia y la ira, hay suficiente sabiduría como para ver su naturaleza impermanente y tan sólo dejar que se desvanezcan. Sin embargo, si usted reacciona frente a ellas, con gusto o aversión, no hay sabiduría. Sólo está creando más sufrimiento para usted mismo.

 

142

Cuando conocemos la verdad, nos convertimos en gente que no tiene que pensar demasiado, nos convertimos en personas con sabiduría. Si no sabemos, tenemos muchos más pensamientos que sabiduría o nada de sabiduría. Mucho pensamiento sin sabiduría significa sufrimiento en extremo.

 

143

En estos días la gente no busca la Verdad. La gente sencillamente estudia con el propósito de alcanzar el conocimiento necesario como para ganarse la vida, criar a sus familias, y velar por ellos, eso es todo. Para ellos, ser astutos es más importante que ser sabios.

domingo, 28 de septiembre de 2014

El Entendimiento y la Sabiduría (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


El Entendimiento y la Sabiduría

 
136

Nada ni nadie puede liberarlo, excepto su propio entendimiento.

 
137

Ambos, el loco y el Arahant sonríen, pero sólo el Arahant sabe por qué, mientras que el loco no lo sabe.

 
138

La persona sagaz observa a los otros, pero con sabiduría, no con ignorancia. Si uno observa con sabiduría puede aprender mucho. Pero si uno observa con ignorancia únicamente encuentra defectos.

 
139

El problema concreto con la gente, hoy en día, es que saben pero no hacen. Es otra cosa si no hacen porque no saben, pero si ya saben, y aún así, no hacen, entonces ¿cuál es el problema?

El Maestro III (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


135

En realidad, un maestro no puede resolver nuestras dificultades. Es sólo un recurso para investigar el Sendero. Él no puede despejarlo. De hecho, lo que dice no vale la pena escucharlo. El Buda nunca elogió la creencia en otros. Debemos creernos a nosotros mismos. Esto es difícil, si, pero es así como realmente es. Miramos hacia fuera pero en realidad nunca vemos. Tenemos que decidirnos a practicar de verdad. Las dudas no desaparecen preguntándole a los otros, sino a través de nuestra propia práctica incesante.

sábado, 27 de septiembre de 2014

El Maestro II (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


129

No enseño a mis discípulos a vivir ni a practicar con desatención. Pero eso es lo que hacen cuando no ando cerca. Cuando la policía anda cerca, los ladrones se comportan como se debe. Cuando les preguntan si hay ladrones alrededor, por supuesto que todos dicen que nunca han visto a ninguno. Pero tan pronto como el policía se ha ido, todos ellos están allí de nuevo. Incluso es como en los tiempos del Buda. De modo que ponga atención a sí mismo y no se preocupe por lo que hacen otros.

 
130

El verdadero maestro solamente habla de las dificultades en la práctica, de renunciamiento o del desprendimiento del "yo". Frente a cualquier cosa que pase, no deje al maestro. Permita que lo guíe, por que es fácil olvidarse del Camino.

 
131

Sus propias dudas sobre su maestro pueden ayudarlo. Tome de su maestro lo que es bueno y preste atención a su propia práctica. La sabiduría, para usted, es observar y desarrollar.

 
132

No crea en el maestro, sólo porque él lo dice, que una fruta es dulce y deliciosa. Pruébela por usted mismo y todas las dudas se acabarán.

 
133

Los maestros son aquellos que señalan el rumbo del Sendero. Luego de escuchar al maestro, tanto si caminamos por el Sendero practicando nosotros mismos y cosechamos así los frutos de nuestra práctica o no, depende, estrictamente, de cada uno de nosotros.

 
134

A veces enseñar es un trabajo difícil. Un maestro se parece a un bote de basura dentro del cuál la gente arroja sus frustraciones y problemas. Cuanto mayor es la cantidad de personas a las que usted enseña, más grande es el recipiente de basura de los problemas. Pero enseñar es una maravillosa manera de practicar el Dhamma. Los que enseñan crecen en paciencia y entendimiento.

viernes, 26 de septiembre de 2014

El Maestro (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


El Maestro

 
125

Usted es su propio maestro. Estar buscando maestros no puede resolver sus propias dudas. Investíguese a sí mismo para encontrar la verdad – adentro, no afuera. Lo más importante es conocerse a sí mismo.

 
126

Uno de mis maestros comía muy rápido. Hacía ruidos mientras comía. Aún así nos decía que comiésemos lenta y concienzudamente. Yo solía observarlo y me enojaba mucho. Yo sufría, ¡pero él no! Es que yo prestaba atención a la forma exterior. Tiempo después aprendí que algunas personas conducen rápido, pero con cuidado, y que otras conducen con lentitud, pero tienen muchos accidentes. No se apegue a las reglas, a la forma exterior. Si presta atención a los otros en un diez por ciento del tiempo y se observa a sí mismo en un noventa por ciento, su práctica está bien.

 
127

Los discípulos son difíciles de enseñar. Algunos saben, pero no se molestan en practicar. Otros no saben y tampoco tratan de averiguar. No sé qué hacer con ellos. ¿Por qué razón los humanos tienen mentes así? Ser ignorante no es bueno, pero aún si se los digo, a pesar de eso, no escuchan. Las personas están colmadas de dudas en su práctica. Siempre dudan. Quieren ir al Nibbana pero no quieren recorrer el camino. Es frustrante. 

  Cuando les digo que mediten, se asustan, y si no se asustan, lisa y llanamente se adormecen. En la mayoría de los casos les gusta hacer cosas que yo no enseño. Este es el dolor de ser maestro.

 
128

Si pudiésemos darnos cuenta de la enseñanza del Buda fácilmente, no necesitaríamos tantos maestros. Cuando entendemos las enseñanzas sólo hacemos lo que se requiere de nosotros. Pero lo que hace a las personas tan difíciles de instruir es que no aceptan las enseñanzas y polemizan con el maestro y con las enseñanzas. Frente al maestro se comportan un poco mejor, ¡pero a sus espaldas se convierten en ladrones! La gente de veras es difícil de enseñar.

jueves, 25 de septiembre de 2014

El Sufrimiento IV (No Ajahn Chah).Libro de reflexiones


122

Si usted ve certeza en lo que es incierto, entonces estará en vías de sufrir.

 

123

El Buda siempre está aquí, enseñando. Véalo por usted mismo. Aquí hay felicidad y allí descontento. Hay placer y hay dolor. Y siempre están allí. Cuando usted comprende la naturaleza del placer y del dolor entonces ve al Buda, entonces ve al Dhamma. El Buda no está separado de ellos.

 

124

 Contemplándolos en conjunto, observamos que la felicidad y el sufrimiento son iguales, del mismo modo que el calor y el frío. El calor del fuego puede quemarnos hasta morir, así como el frío del hielo puede congelarnos hasta la muerte. Ninguno de los dos es más importante que el otro. Así ocurre con la felicidad y el sufrimiento. En el mundo, todos desean felicidad y nadie desea sufrimiento. En el Nibbana no hay deseo. Sólo hay tranquilidad.