Alemania: El auge del Islam. por Giulio Meotti. Gatestone Institute | |||||||||||
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Alemania: El auge del Islampor Giulio Meotti . Traducción del texto original: Germany: The Rise of Islam. Traducido por El MedioJan Fleischhauer, periodista del semanario Der Spiegel, acuñó una expresión para definir la caída libre del cristianismo alemán: Selbstsäkularisierung ("autosecularización"). ¿Está liquidándose la Iglesia? La Conferencia Episcopal alemana acaba de hacer públicos los datos del debilitamiento del catolicismo en Alemania en 2016. En un año, la Iglesia Católica alemana perdió 162.093 fieles y cerró 537 parroquias. Desde 1996 hasta hoy, una cuarta parte de las comunidades católicas han cerrado. "La fe se ha evaporado", dijo el cardenal Friedrich Wetter, arzobispo de Múnich y Freising desde 1982 hasta 2007. Los cristianos de Alemania se convertirán en una minoría en los próximos veinte años, según Die Welt. En torno al 60% del país es actualmente cristiano, con 24 millones de católicos y 23 millones de protestantes. Pero esa cifra está disminuyendo en 500.000 cada año sólo por motivos de fallecimiento. "Esas estadísticas se reflejan en lo que ven los que visitan las ciudades alemanas los domingos: grandes iglesias vacías", escribió el teólogo católico George Weigel. El protestantismo alemán también se está enfrentando a la misma crisis. Die Zeit informó de que en 2016 fallecieron 340.000 protestantes y sólo hubo 180.000 bautismos. Unas 190.000 personas abandonaron la Iglesia y sólo 25.000 decidieron unirse a ella. En su conferencia más famosa, el papa Benedicto XVI dijo que Occidente, incluidos los que no aceptaban la trascendencia, debían actuar "etsi Deus daretur", como si Dios existiera. La sociedad cristiana tradicional nunca volverá, pero es vital que incluso un Occidente laico siga basándose —e inspirándose profundamente— en sus valores judeocristianos. La próxima etapa será al parecer un paisaje cultural y religioso alemán dominado por los ateos y dos religiones minoritarias: el islam y el cristianismo. Si los laicistas no se toman en serio el patrimonio occidental cristiano —o al menos los valores judeocristianos de los que surgió—y empiezan a defenderlo, tanto los ateos como los cristianos estarán pronto dominados por la religión política y supremacista ascendente, el islam. Una destacada organización fundamentalista musulmana de Alemania, prohibida por el Gobierno federal, se autodenomina "La Verdadera Religión" ("Die Wahre Religion"). Aparentemente piensan que están imponiéndose a los valores judeocristianos. Hay casos dramáticos de decadencia cristiana en Alemania. En la diócesis de Trier, por ejemplo, lugar de la comunidad católica más antigua y cuna de Karl Marx, el número de parroquias se reducirá de las 903 a las 35 en 2020, según el obispo Stephan Ackermann, lo que supone un descenso del 90%. En la diócesis de Essen han cerrado más de 200 parroquias; su número ha bajado de las 259 a las 43. También hay implicado un descenso demográfico en esta crisis religiosa. "El cristianismo está literalmente muriendo en Europa", dijo Conrad Hackett, jefe de los investigadores que redactaron un informe del Pew Forum hace unos pocos meses. En Europa, entre 2010 y 2015, las muertes de cristianos superaron a los nacimientos en casi seis millones. Sólo en Alemania, hubo alrededor de 1.400.000 muertes de cristianos más. Este descenso también es visible en la crisis del reclutamiento para el sacerdocio. La web oficialde la Iglesia Católica alemana informó en mayo de que la diócesis de Osnabrück y Mainz no iban a recibir ningún cura nuevo este año. La archidiócesis de Múnich recibió el año pasado un solo candidato. Hoy hay en toda la archidiócesis de Múnich sólo 37 seminaristas en distintas fases de formación, para unos 1.700.000 católicos. En comparación, la diócesis estadounidense de Lincoln (Nebraska), tiene actualmente 49 seminaristas para unos 96.000 católicos. En EEUU, el cristianismo es fuerte; en Alemania está literalmente muriendo. Un arquitecto alemán, Joaquim Reinig, dijo a Die Tageszeitung que para integrar mejor a los inmigrantes musulmanes, habría que demoler las iglesias y sustituirlas por "mezquitas muy visibles". Puede sonar un poco loco, pero contiene una verdad radical. En su libro The Last Days of Europe (Los últimos días de Europa), el historiador Walter Laqueur escribió que "Alemania tenía unas 700 mezquitas pequeñas y salas de oración en los años ochenta, pero hay más de 2.500 en el presente". Si, en Alemania, el cristianismo se está evaporando, el islam está proliferando. La Unión Turco-Islámica para los Asuntos Religiosos (DITIB) acaba de abrir una nueva megamezquita para el culto en la ciudad alemana de Colonia. La nueva megamezquita alemana tiene un aforo de 1.200 personas y el minarete más alto de Europa. Según Deutsche Welle, "los líderes cristianos se encresparon ante la idea de que la afamada Catedral de Colonia compartiera skyline con los minaretes". Cuando se planificó la mezquita en 2007, se lanzó una iniciativa ciudadana para decir que "queremos la catedral aquí, no los minaretes". Las autoridades musulmanas anunciaron entonces un plan para "duplicar" el número de mezquitas.
Las autoridades turcas no sólo querían construir una megamezquita en la ciudad que alberga a la catedral más grande de Alemania, sino que también se permitieron la ironía de encargar al arquitecto Paul Böhm que diseñara la mezquita. Resulta que el padre y el abuelo de Böhm fueron los dos arquitectos de iglesias más radicales y admirados de sus generaciones. En la "nueva Alemania", nadie le había pedido a Böhm que diseñara una nueva catedral. Desde que llegó al poder en Turquía, Recep Tayyip Erdogan ha construido 17.000 lugares de oración islámicos en su país. El presidente turco está comprometido con la construcción de mezquitas también en las capitales europeas. Turquía controla 900 mezquitas en Alemania y se siente con la libertad de decir que "una mezquita liberal" en Alemania es "incompatible" con el islam, según el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung. Esa es la razón por la que el 57% de los alemanes temen el auge del islam en su país. Cuando la canciller Angela Merkel abrió su país a la inmigración masiva en 2014, parece que no vio ningún problema cultural en aceptar a más de otro millón de musulmanes. Pero, en palabras de Erdogan, "nuestros minaretes son nuestras bayonetas, nuestros domos son nuestros cascos, nuestras mezquitas son nuestros barracones". Los regímenes islámicos, en realidad, están ofreciéndose a llenar los espacios vacíos del paisaje religioso alemán. Arabia Saudí propuso construir 200 nuevas mezquitas en Alemania, "una para cada cien refugiados". ¿Se pueden imaginar a Alemania ofreciendo a Irak, Siria y Egipto construir "200 nuevas iglesias" para reconstruir a las abandonadas y desposeídas comunidades cristianas de allí? No, porque en Oriente Medio, los cristianos han sido erradicados mediante una descristianización forzosa. En Europa, los cristianos también se están extinguiendo a través de un proceso de "autosecularización". Nos arriesgamos a perder no sólo nuestras iglesias; también, y lo que es más grave, nuestra fortaleza cultural e incluso nuestra seguridad en los valores de nuestra propia civilización. NOTAS https://es.gatestoneinstitute.org/11163/alemania-islam-ascendente | |||||||||||
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jueves, 19 de octubre de 2017
Alemania: El auge del Islam. por Giulio Meotti. Gatestone Institute 18102017
jueves, 25 de mayo de 2017
Mensajes urgentes al mundo musulmán. por Nonie Darwish. Gatestone Institute 24052017
Mensajes urgentes al mundo musulmán. por Nonie Darwish. Gatestone Institute | |||||||||||
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Mensajes urgentes al mundo musulmán. por Nonie Darwish. Gatestone Institute
Cuando el anterior presidente de EEUU, Barack Obama, pronunció su primer discurso presidencial de importancia, en El Cairo en 2009, sus invitados de honor, sentados en primera fila, fueron líderes de la Hermandad Musulmana. Los regímenes militares del Medio Oriente, menos radicales que los islamistas, fueron dejados de lado y, así, debilitados. (Imagen: la Casa Blanca). La primera reacción de EEUU tras el 11-S debería haber sido cancelar los visados de todos los países de mayoría musulmana, salvo los de máxima importancia. Pero nuestros políticos tenían las manos atadas, no por temor a una reacción violenta de los países islámicos, que probablemente esperaban un boicot de EEUU, sino por temor a una reacción negativa de los medios y los progresistas de Occidente. La decisión de permitir que los musulmanes, refugiados y demás sigan entrando en EEUU tras el 11-S fue un error, y no ha hecho ningún favor al islam y a los reformistas musulmanes. He aquí por qué: El caos y el derramamiento de sangre en el mundo musulmán, incluso en los países musulmanes más moderados, como Turquía, se produce entre los musulmanes que quieren aplicar la ley islámica de la sharia, de manera total y sobre todos mediante un gobierno teocrático, y los que quieren menos sharia adoptando un régimen militar. Occidente no entiende que la única forma de gobierno que puede hacer frente a una teocracia islámica totalitaria es un gobierno militar, y ningún otro. ¿Quién podría imaginar que una junta militar podría considerarse el único salvador frente a las tiranías islámicas que quieren que todos vivan totalmente, al ciento por cien, bajo las leyes de la sharia? Cuando el ex presidente de EEUU Barack Obama honró a los Hermanos Musulmanes con su primer gran discurso como presidente, ¿quiénes eran los invitados de honor en las primeras filas? Los líderes de los Hermanos Musulmanes. Las formas de gobierno islamistas militares de Oriente Medio, menos radicales, fueron marginadas y por lo tanto debilitadas. El entonces presidente de Egipto, Hosni Mubarak, cuya relación con los Hermanos Musulmanes había sido muy turbia, entendió el mensaje. No asistió. Con la jugada de Obama, el equilibrio de poder entre dos fuerzas que combaten por el control del gobierno se inclinó inmediatamente a favor de los Hermanos Musulmanes. Por primera vez desde su fundación en 1928, se hizo oficialmente con el control del gobierno egipcio tras el caos en 2011 de la “Primavera Árabe”. Un año después, 22 millones de egipcios tuvieron que sufrir una sangrienta contrarrevolución para traer de vuelta el tipo de gobierno que los egipcios siempre habían favorecido frente a la teocracia islámica. Al asumir que los Hermanos Musulmanes no son peligrosos para las sociedades libres, y dejando entrar a refugiados de las áreas infestadas de terrorismo en Oriente Medio, estamos enviando un mensaje a los musulmanes moderados de Oriente Medio: Los ciudadanos de Occidente ni siquiera se molestan en proteger su sistema libre para que no sea conquistado por los fanáticos de la sharia, así que tal vez los sueños del Califato no son algo tan malo, al fin y al cabo.Ahora, la izquierda occidental está lanzando otro peligroso mensaje a los ciudadanos de a pie del mundo musulmán: ¡No deben temer nada los musulmanes moderados y otros por la posible infiltración del islam radical! ¡Miradnos, gobiernos occidentales! Estamos metiendo refugiados a los que no pueden vetar aunque sean infiltrados del ISIS. Aunque los Hermanos Musulmanes son ilegales y está considerada organización terrorista en varios países musulmanes, a nosotros en Occidente no nos preocupan en absoluto. De hecho, nosotros los occidentales somos tan bondadosos y generosos que estamos animando a muchas organizaciones a operar legalmente en Occidente bajo la bandera de los Hermanos Musulmanes, ¡incluso organizaciones que simpatizan con el grupo terrorista Hamás, que están jurando derrocarnos! ¡Mirad qué valientes somos, qué confiados y libres de “islamofobia”! Occidente, al aceptar a todos los refugiados sirios, no sólo está enviando el “involuntario” mensaje anterior; también está dejando Siria sin ningún tipo de resistencia ante el Califato (ISIS). La compasión de Occidente al aceptar a los refugiados que escapan del ISIS acabarán permitiendo que los radicales sean los únicos que gobiernen sin oposición en Siria e Irak. Se ha defendido como un gesto de compasión una política exterior estadounidense que recomienda absorber sin vetos a los refugiados musulmanes, pero en realidad es pura negligencia y pone temerariamente en peligro a los ciudadanos, las libertades occidentales y la democracia. Rescatar a todos los refugiados musulmanes tiene algunas consecuencias indeseadas: Les estamos diciendo equivocadamente a los reformistas musulmanes, y en especial a los de Oriente Medio, que no tienen nada que temer por la infiltración del ISIS. Al no declarar a los Hermanos Musulmanes organización terrorista estamos volviendo a legitimarla y reforzarla. Al no mostrar la adecuada respuesta agresiva al terrorismo islámico, Occidente no es percibido como gentil, sino como débil. Al aceptar al islam y sus refugiados sin los vetos adecuados, Occidente no está haciendo ningún favor al islam ni a los musulmanes: para los reformistas, está acabando con cualquier esperanza de reforma. Se necesita imperiosamente una mano firme para tratar con el mundo musulmán. Debemos decir: no, no podemos aceptar vuestras aspiraciones yihadistas. No podemos aceptar vuestra imposición al mundo de vuestro estilo de vida; vuestro estilo de vida es inaceptable para nosotros. Antes de enviar a vuestros refugiados, debéis acabar con vuestra cultura yihadista de “nosotros contra ellos”. El mundo civilizado ya no considera tolerables vuestras aspiraciones a un Califato islámico. Si Occidente tiene el coraje de hacer esto, tal vez un día la historia atribuya la reforma del mundo musulmán a, en parte, la fuerza y la convicción de Occidente contra la tiranía y el sufrimiento humano. Traducción del texto original: Urgent Messages to the Muslim World Traducido por El Medio NOTAS https://www.gatestoneinstitute.org/10036/messages-to-muslim-world | |||||||||||
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