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lunes, 25 de julio de 2022

¿El Opus Dei es una secta? 23072022

 

¿El Opus Dei es una secta?


Tras conocerse una serie de nuevas disposiciones del Papa Francisco para el Opus Dei, resurge en algunos la pregunta sobre si esta institución es una secta de la Iglesia Católica.

La Real Academia Española define secta como “doctrina religiosa o ideológica que se aparta de lo que se considera ortodoxo” o correcto, o su “conjunto de seguidores”.

También la define como una “comunidad cerrada, que promueve o aparenta promover fines de carácter espiritual, en la que los maestros ejercen un poder absoluto sobre los adeptos”.

El Cardenal Christoph Schönborn, Arzobispo de Viena (Austria), escribió hace algunos años un trabajo titulado “Reflexiones sobre el concepto de secta y respuesta a algunas acusaciones dirigidas a grupos católicos”.

En él explica que al separarse de la Iglesia, una secta “se caracteriza sobre todo por el abandono de la verdad bíblico-apostólica común y de los contenidos centrales de la fe. Por eso, a juicio de la Iglesia, la secta siempre está vinculada con la herejía y el cisma”.

Este no es el caso de los sacerdotes y miembros del Opus Dei, que suelen destacarse por su ortodoxia, es decir por su fidelidad a la doctrina de la Iglesia Católica.

El Purpurado destacó que “no se necesita haber estudiado teología para reconocer la contradicción fundamental que implica el eslogan: ‘sectas intraeclesiales’”.

“La presunta existencia de sectas dentro de la Iglesia conlleva indirectamente también un reproche al Papa y a los obispos, que tiene la responsabilidad de examinar las asociaciones eclesiales para ver si su doctrina y sus actividades van de acuerdo con la fe de la Iglesia”, indicó.

Entonces, ¿es el Opus Dei una secta?

El sitio web del Opus Dei responde a la pregunta con dos artículos, uno publicado en 2005 y otro de 2021, que es una actualización del primero.

Los artículos responden a las acusaciones planteadas por Dan Brown en el libro el Código da Vinci, que luego se convertiría en una película; y en la que no solo se intenta mostrar al Opus Dei como una secta sino como una mafia con monjes asesinos, algo muy lejano a la verdad.

“¿Es el Opus Dei conservador o extremista? Como afirma el propio Brown, las personas del Opus Dei tratan de seguir los consejos del Santo Padre y las indicaciones que la Iglesia hace a todos los cristianos”, indica el texto de 2021.

“¿Es extremista un jugador de fútbol que sigue las indicaciones de su entrenador? ¿Practica un fútbol radical? ¿Carece de personalidad?”, cuestiona.

El texto recuerda además que “el Opus Dei es una institución reconocida por la Iglesia Católica desde 1943. Su fundador ha sido canonizado, por lo que se le ha propuesto como modelo de vida a todos los católicos del mundo”.

A la ceremonia, presidida por el Papa San Juan Pablo II en octubre de 2002, “acudieron a la plaza de san Pedro varios cientos de miles personas de todo el mundo. Si fuera una organización secreta, sería difícil esconder a sus miembros y simpatizantes”.

En resumen, el Opus Dei no es una secta.

El Cardenal Schönborn indica en su texto que “las comunidades eclesiales reconocidas se mantienen en contacto continuo con los responsables en la Iglesia. Sus estatutos y su estilo de vida son examinados”.

Por ello, advierte, “no es justo que ciertas instituciones, personas o medios de comunicación tachen de sectas a comunidades reconocidas por la Iglesia, o incluso que llamen ‘prácticas sectarias’ al estilo de vida” que les es propio.

¿Qué es el Opus Dei y qué implican las nuevas normas del Papa Francisco? 22072022

 

22 de julio de 2022 - 6:10 PM

¿Qué es el Opus Dei y qué implican las nuevas normas del Papa Francisco?


La Oficina de Prensa del Vaticano publicó este viernes 22 de julio un documento del Papa Francisco en el que se establece una serie de disposiciones para el Opus Dei, una institución católica fundada por San Josemaría Escrivá de Balaguer.

¿Qué es el Opus Dei?

El Opus Dei es una prelatura personal, la única que existe actualmente en la Iglesia Católica. Fue fundada en España en 1928 y hoy en día está presente en 68 países del mundo.

Una prelatura personal es una entidad al frente de la cual hay un pastor llamado Prelado, que puede ser obispo y que es nombrado por el Papa. El Prelado gobierna la institución como una jurisdicción, del modo similar al que un obispo gobierna su diócesis o territorio asignado.

Su nombre en latín significa Obra de Dios, por lo que familiarmente sus miembros se refieren a ella como “La Obra”. Su acento especial o carisma es la santificación a través del trabajo cotidiano.

En el Opus Dei hay sacerdotes, laicos consagrados que se llaman numerarios y agregados, y supernumerarios que son los miembros casados.

¿Qué dispuso el Papa Francisco y que implica para el Opus Dei?

El Vaticano publicó este viernes un documento pontificio, el motu proprio Ad charisma tuendum (Para tutelar el carisma) que establece una serie de cambios en el Opus Dei.

Entre estas disposiciones están que el Prelado en adelante ya no será obispo, el Opus Dei debe adecuar sus estatutos, presentar un informe anual; y ya no responderá al Dicasterio para los Obispos sino al Dicasterio para el Clero.

En una sección de preguntas y respuestas del sitio web del Opus Dei en España se precisa que con esto no se “introduce directamente modificaciones en el régimen de la Prelatura, ni en las relaciones de las autoridades de la Prelatura con los obispos”, eso quiere decir que proseguirá su marcha habitual.

Al establecer que se presente un informe anual sobre la situación de la Prelatura y el desarrollo de su trabajo apostólico, se modifica la anterior reglamentación que lo exigía cada cinco años.

El documento pontificio también establece la “adecuación” de los estatutos, algo que deberá ser propuesto por el mismo Opus Dei y que deberá ser aprobado luego por los órganos competentes del Vaticano.

Los estatutos, explica la Prelatura, son sus normas constitucionales o esenciales.

En ellos se describe la organización del gobierno siguiendo dos pautas “queridas explícitamente por San Josemaría: la colegialidad en la toma de las decisiones y una importante participación de los laicos (hombres y mujeres)”.

En cuanto a la decisión de que el Prelado ya no sea obispo, el Opus Dei explica que “se trata de una iniciativa y decisión de la Santa Sede” para reforzar “la dimensión carismática” en lugar de la jerárquica.

El actual Prelado del Opus Dei, Mons. Fernando Ocáriz, tiene 77 años, no es obispo y en razón del documento pontificio no será consagrado como tal.

miércoles, 26 de junio de 2019

San Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei (26 de junio)

San Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei

san josemaria escriva de balaguer fundador del opus dei

San Josemaría Escrivá de Balaguer, fue un humilde y piadoso Sacerdote fundador del Opus Dei y de la Sociedad sacerdotal de la Santa Cruz

 
San Josemaría Escrivá de Balaguer fue un sacerdote católico oriundo de España que fundó el Opus Dei, una organización de laicos y sacerdotes dedicados a la enseñanza de que todos son llamados a la santidad por Dios y que la vida ordinaria puede resultar en santidad. Fue canonizado en 2002 por el Papa San Juan Pablo II, quien declaró que San Josemaría debía ser "contado entre los grandes testigos del cristianismo".

Fiesta: 26 de Junio

Martirologio Romano: En Roma, san Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote, fundador del Opus Dei y de la Sociedad sacerdotal de la Santa Cruz

Biografía de San Josemaría Escrivá

San Josemaría Escrivá de Balaguer nació en Barbastro (Huesca, España) el 9 de enero de 1902. Sus padres se llamaban José y Dolores. Tuvo cinco hermanos: Carmen (1899-1957), Santiago (1919-1994) y otras tres hermanas menores que él, que murieron cuando eran niñas.
El matrimonio Escrivá dio a sus hijos una profunda educación cristiana.

El llamado a la vocación

En 1915 quebró el negocio del padre, comerciante de tejidos, y la familia hubo de trasladarse a Logroño, donde el padre encontró otro trabajo.
En esa ciudad, San Josemaría Escrivá, después de ver unas huellas en la nieve de los pies descalzos de un religioso, intuye que Dios desea algo de él, aunque no sabe exactamente qué es. Se fijó en esas huellas, el fraile caminaba descalzo para ofrecerle al Señor un sacrificio, y para imitar a Jesús, que llevó una Cruz por nosotros. Sorprendido, San Josemaría Escrivá pensó:
"¿Si otros hacen tantos sacrificios por amor de Dios, yo no voy a ser capaz de ofrecerle nada?"
A partir de entonces, San Josemaría Escrivá empezó a ir a Misa todos los días, a confesarse con más frecuencia. Sentía que Dios le pedía algo, pero aún no sabía qué. Por eso, decidió hacerse sacerdote: para estar más libre para servir al Señor y a los demás. "Quiero ser sacerdote", le dijo Josemaría a su padre.
A don José se le saltaron las lágrimas: había pensado que su hijo iba a ser arquitecto o abogado. Fue la única vez que le vio llorar. Lloró de alegría, porque el padre de Josemaría era un buen cristiano, pero también le dio pena, porque el sacerdote tiene que ser una persona muy sacrificada.
Siguiendo un consejo de su padre, en la Universidad de Zaragoza, San Josemaría Escrivá estudia también la carrera civil de Derecho como alumno libre. D. José Escrivá muere en 1924, y Josemaría queda como cabeza de familia.
San Josemaría Escrivá recibe la ordenación sacerdotal el 28 de marzo de 1925 y comienza a ejercer el ministerio primero en una parroquia rural y luego en Zaragoza.
Celebró por primera vez la Misa por el alma de su padre, en la capilla de la Virgen del Pilar.

San Josemaría Escrivá: Fundación del Opus Dei

En 1927, San Josemaría Escrivá se traslada a Madrid, con permiso de su obispo, para obtener el doctorado en Derecho.
En Madrid, el 2 de octubre de 1928, Dios le hace ver lo que espera de él, y funda el Opus Dei. Desde ese día trabaja con todas sus fuerzas en el desarrollo de la fundación que Dios le pide, al tiempo que continúa con el ministerio pastoral que tiene encomendado en aquellos años, que le pone diariamente en contacto con la enfermedad y la pobreza en hospitales y barriadas populares de Madrid.
Al estallar la guerra civil, en 1936, San Josemaría Escrivá se encuentra en Madrid. La persecución religiosa le obliga a refugiarse en diferentes lugares.
San Josemaría Escrivá ejerce su ministerio sacerdotal clandestinamente, hasta que logra salir de Madrid. Después de una travesía por los Pirineos hasta el sur de Francia, se traslada a Burgos.
Cuando acaba la guerra, en 1939, regresa a Madrid. En los años siguientes dirige numerosos ejercicios espirituales para laicos, para sacerdotes y para religiosos. En el mismo año 1939 termina sus estudios de doctorado en Derecho.

Roma y el Concilio Vaticano II

En 1946, San Josemaría Escrivá fija su residencia en Roma. Obtiene el doctorado en Teología por la Universidad Lateranense. Es nombrado consultor de dos Congregaciones vaticanas, miembro honorario de la Pontificia Academia de Teología y prelado de honor de Su Santidad.
San Josemaría Escrivá sigue con atención los preparativos y las sesiones del Concilio Vaticano II (1962-1965), y mantiene un trato intenso con muchos de los padres conciliares
Desde Roma viaja en numerosas ocasiones a distintos países de Europa, para impulsar el establecimiento y la consolidación del trabajo apostólico del Opus Dei.
Con el mismo objeto, entre 1970 y 1975 hace largos viajes por México, la Península Ibérica, América del Sur y Guatemala, donde además tiene reuniones de catequesis con grupos numerosos de hombres y mujeres.

Su muerte

San Josemaría Escrivá fallece en Roma el 26 de junio de 1975. Varios miles de personas, entre ellas numerosos obispos de distintos países -en conjunto, un tercio del episcopado mundial-, solicitan a la Santa Sede la apertura de su causa de canonización
El 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II beatifica a Josemaría Escrivá de Balaguer. Lo proclama santo diez años después, el 6 de octubre de 2002, en la plaza de San Pedro, en Roma, ante una gran multitud.
En su homilía, San Juan Pablo II diría:
"Siguiendo sus huellas, difundid en la sociedad, sin distinción de raza, clase, cultura o edad, la conciencia de que todos estamos llamados a la santidad"
"Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado". (San Josemaría Escrivá de Balaguer)

martes, 25 de junio de 2019

San Josemaría Escrivá de Balaguer, 26 de junio

Statue of Saint Josemaría Escrivá de Balaguer (1902-1975) in the Vatican
San Josemaría Escrivá De Balaguer En El Vaticano © WIKIMEDIA COMMONS

San Josemaría Escrivá de Balaguer, 26 de junio

Santo de la vida ordinaria
«Fundador del Opus Dei. Juan Pablo II lo denominó el santo de la vida ordinaria. Piadoso desde la infancia, creció bajo el amparo de María. Fue un intrépido apóstol. Pudo ver en vida cómo su obra recibía la estima de papas y prelados»
«Cristo no nos pide un poco de bondad, sino mucha bondad. Pero quiere que lleguemos a ella no a través de acciones extraordinarias, sino con acciones comunes, aunque el modo de ejecutar tales acciones no debe ser común», decía el fundador del Opus Dei, un hombre que no ha dejado a nadie indiferente; no lo hizo en vida, ni después de traspasar las fronteras del cielo. Le han escoltado luces y sombras. Sin embargo, fue un aragonés noble, sencillo, que iba creciendo sin otro afán que abrir surcos en su acontecer para llenarlos de Dios, un apóstol que no cesó de evangelizar a tiempo y a destiempo, una persona con un carisma innegable que tuvo la gracia de llegar al corazón de la gente, un apasionado de Cristo y de María, fiel a la Iglesia.
Nació en Barbastro, Huesca, España, el 9 de enero de 1902, y tuvo en su hogar la primera escuela de fe. Envuelto en ternura, se nutrió con la piedad que le inculcaron sus padres. Se percibe en su vida el influjo del remanso de paz y de cariño que vistió su cuna. La promesa materna de llevarlo ante la Virgen al santuario de Torreciudad, le rescató de una previsible muerte a sus 2 años. Inquieto, enredado a veces en infantiles rabietas y escudado en su timidez, escuchaba de su madre sentencias de gran valor espiritual: «Josemaría, vergüenza sólo para pecar». Los ecos de la sabiduría que tuvo cerca se aprecian en «Camino», que ha alumbrado espiritualmente a muchas generaciones.
Vivió la dolorosa pérdida de tres hermanos. Sus ojos infantiles, aturdidos por las desgracias, le hacían temer su propia muerte, pero su madre le tranquilizaba recordándole que a él le protegía la Virgen. En su adolescencia la familia se trasladó a Logroño por haber quebrado el comercio que regentaban en Barbastro. Era muy observador y en las gélidas navidades de 1917 se percató de la presencia de un carmelita que caminaba descalzo por la nieve llevado de su amor a Dios. Las huellas que fue dejando impregnaron su espíritu de un irresistible deseo de ofrecer su vida. Abrió las puertas de su corazón y por ellas penetró la vocación al sacerdocio. Sus padres le apoyaron. Cursó estudios en Logroño y en Zaragoza, donde el cardenal Soldevilla, que apreció sus virtudes y cualidades, le designó inspector del seminario.
En 1923 inició la carrera de derecho. Solía acudir a la basílica del Pilar haciendo confidente a la Virgen de todas sus cuitas. Su padre murió en 1924, y al año siguiente fue ordenado sacerdote. Su primer destino fue Perdiguera. Allí en su breve estancia realizó una edificante labor pastoral dejando un recuerdo inolvidable en los fieles, labor también manifiesta en la parroquia zaragozana de san Pedro Nolasco, entre otras. Tenía don de gentes y gran sentido del humor.
En 1927 fue autorizado a culminar su preparación en Madrid, y comenzó a impartir clases de derecho en una academia. Los destinatarios de su apostolado fueron, además de los enfermos del patronato regido por las Damas Apostólicas, moradores de barrios de la periferia: modestas familias; un entorno cuajado de carencias y marcado por el dolor. Esta vertiente no colmaba del todo sus anhelos. De su interior brotaba la urgencia de llevar el evangelio por doquier. El 2 de octubre de 1928 en la iglesia de los Paules vio la inmensidad de un camino de santidad fraguado en la vida ordinaria al que todos eran llamados. Cada uno desde su lugar de trabajo se convertiría en heraldo para los demás de esa verdad que es Cristo, siempre al servicio de la Iglesia. Adelantándose al Concilio Vaticano II, recordó la invitación universal a la santidad, algo inusual en la época. Poco a poco, a través de amigos, profesores, estudiantes y sacerdotes fue constituyéndose el Opus. Rosario, misa y comunión diarias, oración, lecturas espirituales, disciplinas…, conformaban el ideario a seguir. Comenzó con varones, y a partir febrero de 1930 lo hizo extensivo a las mujeres. Un ingeniero argentino se afilió a la Obra y tras él fueron llegando otros miembros. En agosto de 1931, a través de una moción divina percibida mientras oficiaba la misa, entendió que «los hombres y mujeres de Dios» izarían «la Cruz con la doctrina de Cristo sobre el pináculo de toda actividad humana… Y vi triunfar al Señor, atrayendo a Sí todas las cosas».
Los inicios no fueron fáciles. Se refugiaba en la oración y ofrecía sus mortificaciones. Sufrió la pérdida de tres de los integrantes principales, y tuvo que volver al punto de partida. Mientras, iba adentrándose en los senderos de la mística, invadido de amor por el Padre, conciencia filial que forma parte del carisma que dio a la fundación. Hacía partícipes de sus sueños apostólicos a los estudiantes de Dya, academia fundada por él, animándoles a leer la vida de Cristo y a meditar en su Pasión.
Entre 1934 y 1935 trasladó este centro docente a una de las calles principales madrileñas, donde escribió Consideraciones Espirituales, el conocido «Camino» que vería la luz como tal en 1939. La Guerra Civil le puso en peligro de muerte; tuvo que refugiarse en un psiquiátrico y padeció incontables penalidades. Huyó a Barcelona y a Andorra. Luego pasó por Pamplona y se estableció en Burgos; allí dio nuevo impulso a la Obra. En 1939 volvió a Madrid. Comenzó a impartir numerosos retiros espirituales, y en 1941 surgieron sus detractores cargados con dardos de incomprensión, maledicencia, calumnias y falsedades, carcomidos por la envidia. En 1944 se ordenaron los primeros sacerdotes.
En 1946 viajó a Roma buscando la aprobación que le concedió Pío XII; luego se entrevistaría con Juan XXIII y con Pablo VI. La Obra se extendió por el mundo, alumbrada por él con su palabra, oración y penitencia, amparado en Cristo y en María, viajando incansablemente dentro y fuera de España. Gozó del apoyo de los pontífices y de muchos prelados. Padecía diabetes, y al final sufrió severas cataratas. Murió en Roma el 26 de junio de 1975. Juan Pablo II lo beatificó 17 de mayo de 1992 y lo canonizó el 6 de octubre del año 2002, denominándole el santo de la vida ordinaria.

viernes, 17 de mayo de 2019

Guadalupe Ortiz, primera persona laica del Opus Dei en ser beatificada 17052019

Exposición sobre Guadalupe Ortiz © Opus Dei
Exposición Sobre Guadalupe Ortiz © Opus Dei

Guadalupe Ortiz, primera persona laica del Opus Dei en ser beatificada

La Misa será en Madrid el 18 de mayo
(ZENIT – 17 mayo 2019).- Mañana, sábado 18 de mayo de 2019, la Iglesia contará con una nueva beata, la doctora química e investigadora española Guadalupe Ortiz de Landázuri (1916-1975), que será beatificada en una ceremonia que presidirá el cardenal Becciu, prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, y que se celebrará en el recinto de Vistalegre a partir de las 11 horas.
Once mil personas de más de 60 países participarán en los actos el sábado 18, estima la Prelatura del Opus Dei.Una beatificación, que en consonancia con el moderno perfil de esta mujer, será digital y deslocalizada que se retransmitirá por streaming. Cuenta con una app, varios libros electrónicos, un multimedia y un recorrido de geocaching.
Al día siguiente se celebra la Misa de Acción de Gracias en el mismo lugar, a las 12 del mediodía, presidida por monseñor Fernando Ocáriz, prelado del opus Dei.
Asimismo, durante los días de la beatificación se puede ir a rezar ante los restos de Guadalupe en el Oratorio de Caballero de Gracia (Gran Vía 17/Caballero de Gracia 5, Madrid), y visitar una exposición sobre Guadalupe, con objetos personales, puede visitarse en el Colegio Tajamar (Pío Felipe, 12, Madrid) del 14 al 30 de mayo.
¿Qué significa ser numeraria?
Guadalupe es la tercera persona del Opus Dei que llega a los altares. El fundador, Josemaría Escrivá de Balaguer, fue canonizado en 2002. Su sucesor al frente del Opus Dei, Álvaro del Portillo, fue beatificado en 2014.
Guadalupe es, al mismo tiempo, la primera mujer y el primer fiel laico del Opus Dei que es beatificado (san Josemaría era sacerdote y el beato Álvaro era obispo). Guadalupe era numeraria. Los numerarios son fieles del Opus Dei —hombres y mujeres— que viven el celibato, como un don de Dios y por motivos apostólicos. Esto les permite una mayor dedicación a tareas formativas, sin modificar en nada su condición laical, su situación profesional, su posición en la Iglesia y en la sociedad.
Además, la española fue una de las colaboradoras más cercanas del fundador san Josemaría. “La alegría contagiosa, la fortaleza para afrontar las adversidades, el optimismo cristiano y su entrega a los demás”, son algunas de las notas que la caracterizan, según el decreto de la Congregación de las Causas de los Santos.
Modelo para la mujer del S. XXI
Guadalupe estudia Ciencias Químicas cuando un ocho por ciento de las mujeres va a la Universidad en el Madrid de 1933 –describe Cristina Abad, biógrafa de la nueva beata– ejerce una profesión a la altura de sus estudios, lo que es algo muy poco usual entonces; viaja sola por España para dar a conocer el Opus Dei, salta el Charco a México en 1950, pone en marcha iniciativas promotoras de mujeres con más posibilidades, recursos e inquietudes -como dos de las primeras residencias universitarias femeninas de España y México-, y de la mujer rural indígena, en este último país, con centros de capacitación profesional; pone sus conocimientos al servicio de la dignificación y profesionalización del trabajo del hogar, etc.
Por todo ello, Cristina Abad, autora del relato biográfico de Guadalupe Ortiz “La libertad de amar” (Palabra), piensa que “es un ejemplo para la mujer del siglo XXI de determinación a la hora de perseguir los sueños y hacer rendir los talentos que Dios nos da aportando el genio femenino a todos los sectores, de superación de techos sociales, laborales y personales, de espíritu emprendedor y de conciliación entre el deber y el querer haciendo de la propia vida una aventura apasionante”.
Duras pruebas en su vida
La madrileña, del barrio de Malasaña, supo vivir la fe con fortaleza, sencillez y alegría en lugares y situaciones muy dispares. Tuvo un corazón físicamente débil pero grande y fuerte para desarmar odios, recelos y tensiones. Contagió el optimismo que nacía de su confianza en Dios.
La laica del Opus Dei se enfrenta a la sentencia de muerte de su padre durante la Guerra Civil, pone en marcha proyectos insospechados: dos residencias universitarias, en Madrid y México; vive cambios sucesivos de país, de actividad, con multitud de contratiempos; sufre una enfermedad cardiaca grave durante casi 20 años…
“Lo que se observa, sin embargo, es una confianza muy grande en Dios, en su vocación y en lo que le propone San Josemaría –relata la periodista Cristina Abad– Vive con el deseo permanente de amar a Dios y a los demás”.
Y eso, unido a una fortaleza y valentía grandes, le lleva a vivir sin miedo, con libertad para volar alto y lejos. Una frase muy suya es: ‘Y yo tan contenta’. Está igual de feliz en Madrid, que en México o Roma. Dispuesta a trabajar con salud o sin ella, y ya en sus últimos momentos, a ayudar aquí en la tierra o ser más eficaz en el Cielo”.
Curación inexplicable  
El milagroatribuido a la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri, aprobado el 8 de junio de 2018 por el Papa Francisco, se trata de la curación de un carcinoma basocelular, en la noche entre el 28 y el 29 de noviembre de 2002.
Guadalupe Ortiz © Youtube
Antonio Jesús Sedano Madrid, de 76 años de edad, viudo desde 1991, sufría este cáncer, localizado en el ojo derecho. Él invocó a Guadalupe con fe e intensidad antes de acostarse y, al levantarse al día siguiente, descubrió que estaba curado: la lesión había desaparecido completamente y sin dejar ninguna señal. Los peritos médicos de la Congregación juzgaron que este hecho no tiene explicación científica. Los consultores teólogos y, más tarde, los cardenales y obispos, valoraron que puede atribuirse a la intercesión ante Dios de Guadalupe.
Cuando el cirujano plástico revisó al paciente, comprobó la absoluta desaparición del cáncer, por causas desconocidas. Su impresión inicial fue de susto. La primera pregunta que le hizo fue: “¿Dónde le han operado?”. A continuación, Antonio le contó los detalles de su curación y la intercesión de Guadalupe Ortiz de Landázuri. La curación, acaecida de la noche a la mañana, era inexplicable. En la historia clínica de esa fecha quedó escrito: “Ha desaparecido la lesión tras rezarle a la sierva de Dios Guadalupe Ortiz de Landázuri”. En sucesivas revisiones la curación fue confirmada.
El postulador de la causa, don Antonio Rodríguez de Rivera,asegura Guadalupe “encarna el ‘espíritu de las bienaventuranzas’ del que habla el Papa Francisco en Gaudete et Exultate porque “su vida muy normal y al mismo tiempo llena de Dios, es una invitación espléndida a abrirse a los demás”. Y añade que “su ejemplo anima a sacudirse la comodidad para entregarse al servicio de los demás.
“Olvido de sí”
Lo que más ha impresionado a este experto en la vida de Guadalupe Ortiz ha sido el “olvido de sí” de la laica. “Pensaba constantemente en el Señor y en los demás”. Un ejemplo es lo que sucedió en México, en 1952. Fue durante un curso de retiro espiritual para estudiantes universitarias, en una casa recién construida y casi sin amueblar. El penúltimo día dio una charla sobre las virtudes cristianas. Ella y las demás estaban sentadas en el suelo. Notó un gran dolor por el picotazo de un insecto venenoso, pero no quiso interrumpir la charla hasta el final, para que no se preocuparan, y ninguna se dio cuenta de lo que había pasado. Se enfermó con fiebre muy alta y tuvo que estar en cama unos quince días.
“En ningún momento se quejó. Es más, desde la cama siguió sacando adelante sus deberes hasta que otra mujer del Opus Dei la sustituyó. Quienes la atendían fueron testigos, no solo de que no se quejaba ni hablaba de su enfermedad, sino de que se interesaba por quienes iban a verla e impulsaba el trabajo apostólico”, recuerda el sacerdote de la Prelatura.

martes, 12 de febrero de 2019

Guadalupe Ortiz de Landázuri © Opus Dei
Guadalupe Ortiz De Landázuri © Opus Dei

España: Presentación del reportaje multimedia ‘Guadalupe Ortiz de Ladázuri’

Con motivo de su beatificación, el próximo 18 de mayo
(ZENIT – 12 febrero 2019).- El jueves, 14 de febrero de 2019, se presentará en el cine Proyecciones de Madrid, España, el reportaje multimedia Guadalupe, realizado con motivo de la beatificación de la química e investigadora madrileña Guadalupe Ortiz de Landázuri, que tendrá lugar el próximo 18 de mayo de 2019, en Madrid.
Familiares y amigos de la futura beata participarán en el acto, nacida en Madrid en 1916, Gonzalo del Prado, periodista de A3TV conducirá el acto,
El reportaje multimedia cuenta con la intervención de historiadores, biógrafas, un médico cardiólogo, el vicepostulador de la Causa y el prelado del Opus Dei, ya que Guadalupe Ortiz de Landázuri es la primera fiel laica de esta institución de la Iglesia que será beatificado.
Cada uno de los siete vídeos aborda alguno de los episodios más significativos de la vida de química madrileña: infancia, familia, carrera profesional, encuentro con san Josemaría, etc.
Aunque los vídeos se pueden ver juntos, la idea del reportaje es navegar entre los diferentes elementos; las infografías, los mapas, los audios, sus cartas o una tabla periódica de elementos diseñada para la ocasión. Se ha buscado una proximidad al personaje y un enfoque narrativo actual, para  romper la distancia generacional. Una estética vintage y una técnica de collage acercan al personaje a la actualidad.
El multimedia podrá visitarse a partir del día 15 en la página web del Opus Dei y está prevista su traducción a diferentes lenguas.
Del barrio de Malasaña
Nacida en el barrio de Malasaña, Guadalupe vivió con su familia en la Plaza de Santa Bárbara. Después de estudiar bachillerato en el Instituto Miguel de Cervantes, se matriculó en 1933 en la carrera de Ciencias Químicas en la entonces Universidad Central, siendo una de las 5 mujeres de una clase de 70 estudiantes.
Perteneciente al Opus Dei desde 1944, Ortiz de Landázuri desarrolló su vida profesional en España, México e Italia, países en los que llevó a cabo una intensa evangelización y promoción social, especialmente dedicada a la mujer.
Doctora en Químicas
La próxima beata era doctora en Químicas con una tesis sobre “Refractarios aislantes con cenizas de cascarilla de arroz”, y en 1965 recibió el “Premio Juan de la Cierva” de investigación. Descubrió que la cascarilla del arroz se podía utilizar como aislante térmico y sacarle el rendimiento oportuno.
A partir de los años 40, Guadalupe enseñó Física y Química en varios centros de Madrid, como el Colegio de las Irlandesas, el Liceo Francés, la Escuela femenina de Maestría Industrial, el Instituto Santa Engracia y el Instituto Ramiro de Maeztu.
Tras su trabajo en España, México e Italia, Guadalupe es recordada por su “pasión universitaria e investigadora”, su “compromiso social lleno de disponibilidad y alegría”.

martes, 26 de junio de 2018

San Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei (26 de junio)

San Josemaría Escrivá de Balaguer. Fundador del Opus Dei

san josemaria escriva de balaguer fundador del opus dei

San Josemaría Escrivá de Balaguer, fue un humilde y piadoso Sacerdote fundador del Opus Dei y de la Sociedad sacerdotal de la Santa Cruz

 
San Josemaría Escrivá de Balaguer fue un sacerdote católico oriundo de España que fundó el Opus Dei, una organización de laicos y sacerdotes dedicados a la enseñanza de que todos son llamados a la santidad por Dios y que la vida ordinaria puede resultar en santidad. Fue canonizado en 2002 por el Papa San Juan Pablo II, quien declaró que San Josemaría debía ser "contado entre los grandes testigos del cristianismo".

Fiesta: 26 de Junio

Martirologio Romano: En Roma, san Josemaría Escrivá de Balaguer, sacerdote, fundador del Opus Dei y de la Sociedad sacerdotal de la Santa Cruz

Biografía de San Josemaría Escrivá

San Josemaría Escrivá de Balaguer nació en Barbastro (Huesca, España) el 9 de enero de 1902. Sus padres se llamaban José y Dolores. Tuvo cinco hermanos: Carmen (1899-1957), Santiago (1919-1994) y otras tres hermanas menores que él, que murieron cuando eran niñas.
El matrimonio Escrivá dio a sus hijos una profunda educación cristiana.

El llamado a la vocación

En 1915 quebró el negocio del padre, comerciante de tejidos, y la familia hubo de trasladarse a Logroño, donde el padre encontró otro trabajo.
En esa ciudad, San Josemaría Escrivá, después de ver unas huellas en la nieve de los pies descalzos de un religioso, intuye que Dios desea algo de él, aunque no sabe exactamente qué es. Se fijó en esas huellas, el fraile caminaba descalzo para ofrecerle al Señor un sacrificio, y para imitar a Jesús, que llevó una Cruz por nosotros. Sorprendido, San Josemaría Escrivá pensó:
"¿Si otros hacen tantos sacrificios por amor de Dios, yo no voy a ser capaz de ofrecerle nada?"
A partir de entonces, San Josemaría Escrivá empezó a ir a Misa todos los días, a confesarse con más frecuencia. Sentía que Dios le pedía algo, pero aún no sabía qué. Por eso, decidió hacerse sacerdote: para estar más libre para servir al Señor y a los demás. "Quiero ser sacerdote", le dijo Josemaría a su padre.
A don José se le saltaron las lágrimas: había pensado que su hijo iba a ser arquitecto o abogado. Fue la única vez que le vio llorar. Lloró de alegría, porque el padre de Josemaría era un buen cristiano, pero también le dio pena, porque el sacerdote tiene que ser una persona muy sacrificada.
Siguiendo un consejo de su padre, en la Universidad de Zaragoza, San Josemaría Escrivá estudia también la carrera civil de Derecho como alumno libre. D. José Escrivá muere en 1924, y Josemaría queda como cabeza de familia.
San Josemaría Escrivá recibe la ordenación sacerdotal el 28 de marzo de 1925 y comienza a ejercer el ministerio primero en una parroquia rural y luego en Zaragoza.
Celebró por primera vez la Misa por el alma de su padre, en la capilla de la Virgen del Pilar.

San Josemaría Escrivá: Fundación del Opus Dei

En 1927, San Josemaría Escrivá se traslada a Madrid, con permiso de su obispo, para obtener el doctorado en Derecho.
En Madrid, el 2 de octubre de 1928, Dios le hace ver lo que espera de él, y funda el Opus Dei. Desde ese día trabaja con todas sus fuerzas en el desarrollo de la fundación que Dios le pide, al tiempo que continúa con el ministerio pastoral que tiene encomendado en aquellos años, que le pone diariamente en contacto con la enfermedad y la pobreza en hospitales y barriadas populares de Madrid.
Al estallar la guerra civil, en 1936, San Josemaría Escrivá se encuentra en Madrid. La persecución religiosa le obliga a refugiarse en diferentes lugares.
San Josemaría Escrivá ejerce su ministerio sacerdotal clandestinamente, hasta que logra salir de Madrid. Después de una travesía por los Pirineos hasta el sur de Francia, se traslada a Burgos.
Cuando acaba la guerra, en 1939, regresa a Madrid. En los años siguientes dirige numerosos ejercicios espirituales para laicos, para sacerdotes y para religiosos. En el mismo año 1939 termina sus estudios de doctorado en Derecho.

Roma y el Concilio Vaticano II

En 1946, San Josemaría Escrivá fija su residencia en Roma. Obtiene el doctorado en Teología por la Universidad Lateranense. Es nombrado consultor de dos Congregaciones vaticanas, miembro honorario de la Pontificia Academia de Teología y prelado de honor de Su Santidad.
San Josemaría Escrivá sigue con atención los preparativos y las sesiones del Concilio Vaticano II (1962-1965), y mantiene un trato intenso con muchos de los padres conciliares
Desde Roma viaja en numerosas ocasiones a distintos países de Europa, para impulsar el establecimiento y la consolidación del trabajo apostólico del Opus Dei.
Con el mismo objeto, entre 1970 y 1975 hace largos viajes por México, la Península Ibérica, América del Sur y Guatemala, donde además tiene reuniones de catequesis con grupos numerosos de hombres y mujeres.

Su muerte

San Josemaría Escrivá fallece en Roma el 26 de junio de 1975. Varios miles de personas, entre ellas numerosos obispos de distintos países -en conjunto, un tercio del episcopado mundial-, solicitan a la Santa Sede la apertura de su causa de canonización
El 17 de mayo de 1992, Juan Pablo II beatifica a Josemaría Escrivá de Balaguer. Lo proclama santo diez años después, el 6 de octubre de 2002, en la plaza de San Pedro, en Roma, ante una gran multitud.
En su homilía, San Juan Pablo II diría:
"Siguiendo sus huellas, difundid en la sociedad, sin distinción de raza, clase, cultura o edad, la conciencia de que todos estamos llamados a la santidad"
"Lo que se necesita para conseguir la felicidad, no es una vida cómoda, sino un corazón enamorado". (San Josemaría Escrivá de Balaguer)
 
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sábado, 12 de mayo de 2018

Beato Álvaro del Portillo (12 de mayo)

Beato Álvaro del Portillo

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Obispo y Prelado
de la Prelatura Personal de la Santa Cruz
y del Opus Dei

 En Roma, Italia, beato Álvaro del Portillo y Diez de Sollano, español, obispo y prelado de la Prelatura Personal de la Santa Cruz y del Opus Dei. ( 1994)
Hijo de Clementina Diez de Sollano (mexicana) y de Ramón del Portillo y Pardo (español), Álvaro del Portillo nació en Madrid el 11 de marzo de 1914. Era el tercero de ocho hermanos.

Después de cursar el bachillerato en el Colegio El Pilar (Madrid), ingresó en la Escuela de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos, en la que terminó sus estudios en 1941. Posteriormente trabajó en diversas entidades oficiales con competencia en materia hidrográfica. A la vez, estudió Filosofía y Letras (Sección de Historia) y se doctoró en 1944 con la tesis Descubrimientos y exploraciones en las costas de California.

En 1935 se incorporó al Opus Dei, institución de la Iglesia Católica que había sido fundada siete años antes por san Josemaría Escrivá de Balaguer. Recibió directamente del fundador la formación y el espíritu propios de aquel nuevo camino en la Iglesia. Desarrolló una amplia labor de evangelización entre sus compañeros de estudio y trabajo, y desde 1939 realizó numerosos viajes apostólicos por diferentes ciudades de España.

El 25 de junio de 1944 fue ordenado sacerdote por el obispo de Madrid, Mons. Leopoldo Eijo y Garay, junto con José María Hernández Garnica y José Luis Múzquiz: son los tres primeros sacerdotes del Opus Dei, después del fundador.

En 1946 se trasladó a Roma, pocos meses antes de que fijara allí su residencia san Josemaría, con el que convivió también en los años siguientes. Se trata de un periodo crucial para el Opus Dei, que recibe entonces las primeras aprobaciones jurídicas de la Santa Sede. Para Mons. del Portillo empieza también una época decisiva en la que, entre otras cosas, realizará —con su actividad intelectual junto a san Josemaría y con su trabajo en la Santa Sede— una honda reflexión sobre el papel y la responsabilidad de los fieles laicos en la misión de la Iglesia, a través del trabajo profesional y las relaciones sociales y familiares. “En un hospital —escribirá años más tarde, para ejemplificar esta realidad— la Iglesia no está solo presente por el capellán: también actúa a través de los fieles que, como médicos o enfermeros, procuran prestar un buen servicio profesional y una delicada atención humana a los pacientes; en un barrio, el templo será siempre un punto de referencia indispensable: pero el único modo de llegar a los que no lo frecuentan será a través de otras familias”.

Entre 1947 y 1950 empujó la expansión apostólica del Opus Dei en Roma, Milán, Nápoles, Palermo y otras ciudades italianas. Promovió actividades de formación cristiana y atendió sacerdotalmente a numerosas personas. De la huella que su labor ha dejado en Italia hablan hoy las numerosas calles y plazas que se le han dedicado en distintos núcleos urbanos del país.

El 29 de junio de 1948, el fundador del Opus Dei erigió en Roma el Collegio Romano della Santa Croce, centro internacional de formación del que Álvaro del Portillo fue primer rector y en el que enseñó teología moral (1948-1953). En ese mismo año (1948) obtuvo el doctorado en Derecho Canónico en la Universidad Pontificia de Santo Tomás.

Durante sus años en Roma, los diversos Papas que se suceden (desde Pío XII hasta Juan Pablo II) le llamaron a desempeñar numerosos encargos, como miembro o consultor de 13 organismos de la Santa Sede. 

Participó activamente en el Concilio Vaticano II. Juan XXIII le nombró consultor de la Sagrada Congregación del Concilio (1959-66). En las etapas previas al Vaticano II, fue presidente de la Comisión para el Laicado. Ya en el curso del Concilio (1962-65) fue secretario de la Comisión sobre la Disciplina del Clero y del Pueblo Cristiano. Terminado este evento eclesial, Pablo VI le nombró consultor de la Comisión postconciliar sobre los Obispos y el Régimen de las Diócesis (1966). Fue también, durante muchos años, consultor de la Congregación para la Doctrina de la Fe.

La vida de Álvaro del Portillo está estrechamente unida a la del fundador. Permaneció siempre a su lado hasta el mismo momento de su muerte, el 26 de junio de 1975, colaborando con san Josemaría en las tareas de evangelización y de gobierno pastoral. Con él viajó a numerosos países para disponer y orientar los diversos apostolados del Opus Dei. “Al advertir su presencia amable y discreta al lado de la dinámica figura de Mons. Escrivá, me venía al pensamiento la modestia de san José”, escribirá a su muerte un agustino irlandés, el Padre John O´Connor.

El 15 de septiembre de 1975, en el congreso general convocado tras el fallecimiento del fundador, don Álvaro del Portillo fue elegido para sucederle al frente del Opus Dei. El 28 de noviembre de 1982, cuando el beato Juan Pablo II erigió el Opus Dei en prelatura personal, le designó Prelado de la nueva prelatura. Ocho años después, el 7 de diciembre de 1990, le nombró obispo y, el 6 de enero de 1991, le confirió la ordenación episcopal en la basílica de San Pedro.

A lo largo de los años en que estuvo al frente del Opus Dei, Mons. Álvaro del Portillo promovió el comienzo de la actividad de la prelatura en 20 nuevos países. En sus viajes pastorales, que le llevaron a los cinco continentes, habló a miles de personas de amor a la Iglesia y al Papa, y predicó con persuasiva simpatía el mensaje cristiano de san Josemaría acerca de la santidad en la vida ordinaria.

Como Prelado del Opus Dei, Mons. Álvaro del Portillo estimuló la puesta en marcha de numerosas iniciativas sociales y educativas. El Centre Hospitalier Monkole (Kinshasa, Congo), el Center for Industrial Technology and Enterprise (CITE, en Cebú, Filipinas) y la Niger Foundation (Enugu, Nigeria) son ejemplos de instituciones de desarrollo social llevadas a cabo por fieles del Opus Dei, junto a otras personas, bajo el impulso directo de monseñor del Portillo.

Asimismo, la Universidad Pontificia de la Santa Cruz (desde 1985) y el seminario internacional Sedes Sapientiae (desde 1990), ambos en Roma, así como el Colegio Eclesiástico Internacional Bidasoa (Pamplona, España), han formado para las diócesis a miles de candidatos al sacerdocio enviados por obispos de todo el mundo. Son una muestra de la preocupación de monseñor del Portillo por el papel del sacerdote en el mundo actual, tema al que dedicó buena parte de sus energías, como se puso de manifiesto en los años del Concilio Vaticano II. “El sacerdocio no es una carrera —escribió en 1986— sino una entrega generosa, plena, sin cálculos ni limitaciones, para ser sembradores de paz y de alegría en el mundo, y para abrir las puertas del Cielo a quienes se beneficien de ese servicio y ministerio”.

Mons. Álvaro del Portillo falleció en Roma en la madrugada del 23 de marzo de 1994, pocas horas después de regresar de una peregrinación a Tierra Santa. La víspera, el 22 de marzo, había celebrado su última misa en la iglesia del Cenáculo de Jerusalén.

Álvaro del Portillo es autor de publicaciones sobre materias teológicas, canónicas y pastorales: Fieles y laicos en la Iglesia (1969), Escritos sobre el sacerdocio (1970) y numerosos textos dispersos, gran parte de ellos recogidos póstumamente en el volumen Rendere amabile la Verità. Raccolta di scritti di Mons. Álvaro del Portillo, publicado en 1995 por la Libreria Editrice Vaticana. En 1992 se publicó el volumen Intervista sul Fondatore dell´Opus Dei, fruto de sus conversaciones con el periodista italiano Cesare Cavalleri, sobre la figura de san Josemaría Escrivá, que ha sido traducido a varias lenguas.

Tras su muerte en 1994, miles de personas han testimoniado por escrito su recuerdo de monseñor Álvaro del Portillo: su bondad, el calor de su sonrisa, su humildad, su audacia sobrenatural, la paz interior que su palabra les comunicaba.

sábado, 21 de enero de 2017

El Opus Dei Inicia en Roma la elección de su nuevo prelado 21012017


El Opus Dei Inicia en Roma la elección de su nuevo prelado

La primera votación corresponde a las mujeres. El escrutinio de su voto abrirá el lunes el Congreso electivo

Bóveda de la iglesia prelaticia del Opus Dei en Roma
Bóveda De La Iglesia Prelaticia Del Opus Dei En Roma
(ZENIT – Roma).- El Opus Dei ha iniciado hoy sábado en Roma –con una misa del Espíritu Santo en la iglesia de Santa María de la Paz– el proceso que culminará en la elección de su próximo prelado, el tercer sucesor de san Josémaría Escrivá. A continuación el prelado electo deberá a ser confirmado por el santo padre Francisco.
La elección se realiza después que el pasado 12 de diciembre falleció Mons. Javier Echevarría, obispo español y segundo sucesor después de Álvaro de Portillo, del fundador de la prelatura del Opus Dei.
Una prelatura personal es una institución a la que la Santa Sede encomienda una determinada labor no circunscrita a un territorio particular, por lo tanto personal y no territorial. La potestad del prelado se extiende a la misión de la prelatura, mientras que en todo lo demás los laicos dependen del obispo diocesano.
Así hoy 38 mujeres de diversos países, integrantes de la Asesoría central del Opus Dei, votan en sobre cerrado el nombres del sacerdote que consideran más apto para transformarse en el futuro ‘número uno’ de la prelatura, de los 94 sacerdotes procedentes de 45 países con los requisitos necesarios para ser elegidos.
Los votos permanecerán en una urna sellada hasta el lunes 23, cuando abre el Congreso electivo integrado en total por unas 150 personas entre laicos y los 94 sacerdotes candidatos. La sesión iniciará con el escrutinio del voto femenino, el cual indicará la preferencia de quienes componen el 57 por ciento de los más de 90 mil católicos de la prelatura.
De este modo, los electores del Congreso electivo votarán teniendo en cuenta los nombres señalados por el organismo de gobierno central de las mujeres y quien resulte elegido debe manifestar si acepta o si, a su juicio, existen obstáculos graves que le impidan aceptar el cargo.
Desde la fundación de la obra, ‘el número dos’ del Opus Dei fue elegido como prelado, si bien Mons. Ocáriz, actualmente vicario auxiliar, al frente de la prelatura desde el fallecimiento de Mons. Echevarría, señaló que esa no es una regla y que “hay muchos candidatos válidos, buenos y prudentes que podrían tomar el relevo”. Los candidatos deben tener al menos 40 años de edad, estar desde hace al menos 10 años en el Opus Dei y deben ser sacerdotes desde al menos cinco años.
Además de los 90 mil laicos del Opus Dei, hay más de dos mil sacerdotes encardinados y un número levemente menor de sacerdotes diocesanos que viven la espiritualidad del Opus Dei, pero con dependencia única y exclusiva de su propio obispo.
“El Opus Dei —indica su web— ayuda a encontrar a Cristo en el trabajo, la vida familiar y el resto de actividades ordinarias”. Y precisa que “es en medio de las cosas más materiales de la tierra donde debemos santificarnos, sirviendo a Dios y a todos los hombres”, y que “la familia, el matrimonio, el trabajo, la ocupación de cada momento son oportunidades habituales de tratar y de imitar a Jesucristo, procurando practicar la caridad, la paciencia, la humildad, la laboriosidad, la justicia, la alegría y en general las virtudes humanas y cristianas”.

martes, 13 de diciembre de 2016

Pésame del Santo Padre por la muerte del prelado del Opus Dei 13122016


Pésame del Santo Padre por la muerte del prelado del Opus Dei

Monseñor Javier Echevarría falleció este lunes en Roma  

El vicario auxiliar celebró la primera misa de sufragio en el "Campus Bio-Medico" (Roma) - © Opus Dei
El Vicario Auxiliar Celebró La Primera Misa De Sufragio En El "Campus Bio-Medico" (Roma) - © Opus Dei
(ZENIT – Ciudad del Vaticano).- El papa Francisco ha querido hacerse cercano a la prelatura del Opus Dei, tras el fallecimiento de monseñor Javier Echevarría, prelado. Esta mañana a las 8.15, el Santo Padre llamó por teléfono al vicario auxiliar, monseñor Fernando Ocáriz Braña, para expresar su cercanía. Además, le ha enviado también un telegrama. 
De este modo, el Pontífice manifiesta en la misiva que apenas recibida la “triste noticia del inesperado fallecimiento de monseñor Javier Echevarría Rodríguez, obispo prelado del Opus Dei” desea hacer llegar a todos los miembros de la prelatura “mi más sentido pésame”. Al mismo tiempo, el Santo Padre se una a su acción de gracias a Dios “por su paternal y generoso testimonio de vida sacerdotal y episcopal”. A ejemplo de san Josemaría Escrivá y del beato Álvaro del Portillo, a quienes sucedió al frente de toda esa familia, “entregó su vida en un constante servicio de amor a la Iglesia y a las almas”, precisa el Santo Padre.
Por ello, Francisco indica en el telegrama que eleva al Señor “un ferviente sufragio por este fiel servidor suyo para que lo acoja en su gozo eterno” y lo encomienda con afecto “a la protección de nuestra Madre, la Virgen de Guadalupe, en cuya fiesta entregó su alma a Dios”.
Con estos sentimientos –concluye Francisco– y como signo de fe y esperanza en Cristo resucitado, les otorgo a todos la confortadora bendición apostólica.
Los restos mortales del prelado han sido trasladados esta mañana a Santa María de la Paz, iglesia prelaticia del Opus Dei.  Los fieles que lo deseen pueden velar al prelado desde  las 12.30 de hoy. Hasta el momento del traslado, monseñor Echevarría había permanecido en la capilla del hospital “Campus Bio-Medico”, donde estaba ingresado, y allí acudieron numerosas personas durante toda la noche.
La misa de funeral por el eterno descanso de Javier Echevarría tendrá lugar el próximo jueves 15 de diciembre a las 19.00 en la basílica de SAn Eugenio.