Mostrando entradas con la etiqueta Sábana Santa. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Sábana Santa. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de julio de 2015

Arzobispo de Turín: Sábana Santa exhorta a no ignorar el dolor de cristianos perseguidos 01072015

Arzobispo de Turín: Sábana Santa exhorta a no ignorar el dolor de cristianos perseguidos

Por Marco Mancini
TURÍN, 20 Jun. 15 / 12:09 pm (ACI).- El Arzobispo de Turín (Italia) y custodio de la Sábana Santa, Mons. Cesare Nosiglia, señaló que existe una clara relación entre la Síndone –la tela que según la tradición cubrió el cuerpo de Jesús luego de la crucifixión– y el sufrimiento de muchos cristianos que actualmente son perseguidos a causa de su fe en diversos lugares del mundo.
En declaraciones a ACI Prensa y en la víspera del viaje que el Papa Francisco hará a Turín para venerar el Manto sagrado, el Arzobispo dijo que “hay una evidente relación entre la Síndone y la actual realidad histórica. Vemos esa tela que nos reclama contemplar la Pasión y la Muerte de Jesús junto a una narración de sufrimiento y dolor, algo que se une al presente trágico de muchos cristianos perseguidos por creer en Cristo”.
Actualmente los cristianos sufren persecución en distintos países del mundo como como Irak, Siria, Pakistán, República Centroafricana, Nigeria, India, China, Vietnam, entre otros.
“En la contemplación de la Síndone comprendemos que no somos nosotros quienes vemos ese rostro, sino que somos nosotros quienes debemos sentirnos mirados por él e invitados a no pasar superficialmente por encima de tanto sufrimiento a nuestro alrededor y en el resto del mundo”, afirmó el Prelado.
Para el Arzobispo, la Sábana Santa que este domingo 21 de junio venerará el Papa Francisco “es la prueba de que Cristo, nuestro Señor y Redentor, no ha querido pasar por encima de nuestra miseria sino que ha querido realmente compartir todos nuestros sufrimientos”.
“De esta intensa experiencia de amor Él nos invita a salir –de nuestras seguridades– para ir y anunciarlo a un mundo que no se da cuenta que lo necesita”.
La Síndone, dijo el Arzobispo de Turín, “es la participación de nuestra muerte que representa el amor más grande, la solidaridad más radical: Dios hecho hombre llega al punto de colocarse en la soledad extrema y absoluta del hombre, adonde no llega amor alguno, donde reina el abandono total sin palabras de consuelo”.
“Jesús, permaneciendo en la muerte, ha sobrepasado la puerta de esta soledad última para guiarnos y ayudarnos a pasarla con Él”.
“El amor más grande”, el lema de la ostensión (exhibición) de la Sábana Santa en este 2015, subraya “la profunda relación entre el amor de Dios por nosotros, ¡por cada uno!: el amor, la caridad que estamos llamados a vivir en el servicio a nuestros hermanos”.
Esta ostensión, resaltó el Prelado turinés, es ocasión para promover la “hermandad, el altruismo y la generosidad sobre todo en la coyuntura actual en la que está muy fuerte la amenaza del odio y del fanatismo”.
11013148_783189858466781_2911097243391586485_n

viernes, 26 de junio de 2015

"Puso el Cuerpo" por nosotros, como se ve en el santo Sudario 26062015

"Puso el Cuerpo" por nosotros, como se ve en el santo Sudario

Santo Sudario - RV
26/06/2015 19:53
REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz
El santo sudario permanece en la memoria. El tren flecha rosa, que viaja a 300 kilómetros por hora, deja atrás velozmente el inolvidable Turín que me recibió por 5 días, fundamentalmente en torno al misterioso Santo Sudario y la peregrinación de Francisco a ese "rostro que nos mira con los ojos cerrados" y a las raíces de su árbol genealógico en la zona.
Esta segunda vez de peregrinación a la Sábana Santa (la 1ra fue en 2010), regreso con la imagen muy fuerte de alguien que "puso el cuerpo", que no trato de zafar, de mezquinar la propia vida en beneficio propio, mandando al frente a los demás para quedarse después con la mejor parte, sino que dio, ofrendó, sacrificó su vida entera por amor y perdonando a los enemigos. Y así, no los humanos, pero sí el padre Dios,  le dio la mejor parte a él y a todos los que lo siguen poniendo el cuerpo como él, como Mons. Romero y tantos mártires de Cristo hoy. A esto se refiere Francisco cuando habla de salir de sí, de la comodidad, para ir al encuentro con el otro.
En el Santo Sudario se ve un largo “poner el cuerpo”, entregar la vida. Por eso, esta vez, en lugar del frente del cuerpo del crucificado envuelto muerto en el Sudario y sepultado, con la forma del rostro tenue, la mancha de sangre de la frente; la herida del pecho; claramente las llagas de las manos juntas delante y de los pies con la mancha de sangre, me queda más presente el torso de este cuerpo martirizado, con la cabeza con los rastros del casco de espinas, la espalda con los latigazos hasta las piernas, con el látigo de cuero con puntas de plomo que arrancaban pedazos de carne.
Jesús cargo nuestros pecados y en sus llagas somos curados dice la escritura. Esta sería la idea, pero con la formula "puso el cuerpo". Jesús puso el cuerpo al sacrificio de amor y por amor, conquistando para sí y para todos la Vida plena. Pero después de pasar por el rechazo, el desprecio, la burla, la traición, la desilusión ansiosa de muchos de los suyos, el abandono, la tortura, la pasión, muerte y el descenso a los infiernos.
Esta imagen es muy fuerte porque me lleva a pensar y sentir que no soy verdaderamente cristiano sino pongo el cuerpo al sacrificio de amor como Jesús. La fe no se trata de una idea sino de la imitación, seguimiento, servicio de una persona, Jesucristo que trazó su camino por la senda del servicio humilde y paciente, humillándose hasta la muerte de cruz, como muestra en detalle el Santo Sudario, que se entiende y completa con el Evangelio.
¿Mi testimonio cristiano es "poner el cuerpo" por los otros?

domingo, 21 de junio de 2015

Los Rastros de sangre del Santo Sudario 21062015

Los Rastros de sangre del Santo Sudario

Visita del Papa a la Sindone en Turín - ANSA
21/06/2015 11:45
(RV).- ¡Sí! Fundamentalmente son los rastros de sangre los que permiten comprobar que la figura humana; ese ‘cuerpo impreso’ en la Sábana Santa o Santo Sudario-, es el cuerpo de un hombre de 1,80 mts que fue flagelado, coronado de espinas, cargó sobre sus hombros el leño transversal de la cruz, cayó varias veces, y finalmente fue atravesado por clavos en las manos y en los pies, y punzado en el pecho por una lanza, así como refiere el Evangelio sobre la pasión y muerte de Jesús de Nazaret.
Cuando lo bajaron muerto de la cruz lo envolvieron en una sábana que trajo José de Arimatea y lo sepultaron. El lienzo tiene restos de flores de abril de 25 plantas distintas, de las cuales una crece solamente en Jerusalén. Y en la parte de la cabeza en el Santo Sudario, hay restos de la ‘fagonia mollis’ famosa por sus espinas.
Es un misterio grande este sudario celosamente custodiado durante 2000 años. ¿Cómo se imprimió esta figura humana en la sábana, de modo que resulta como el negativo de una fotografía? La ciencia hasta ahora no ha podido explicar cómo se ha formado la imagen y tampoco construir artificialmente algo parecido. Para los cristianos es una invitación a leer y contemplar el Evangelio; a conocer a Jesús Hijo de Dios para amarlo y servirlo en nuestros hermanos.
(jGO- RV)

El móvil de Jesús fue indefectiblemente el Amor 21062015

El móvil de Jesús fue indefectiblemente el Amor


Imagen de la Sábana Santa
21/06/2015 12:00
REFLEXIONES EN FRONTERA, jesuita Guillermo Ortiz
(RV).- Un amor capaz de perdonar y de dar una oportunidad nueva incluso al enemigo que lo condena injustamente, lo castiga cruelmente, le hace morder el polvo, lo desfigura, lo crucifica, lo mata. Su amor es el más grande; es más fuerte que todo; capaz de transformarlo todo… Pero sin imposición. Es de algún modo “tenue”, como el rostro que se ve en el Santo Sudario, en Turín.
Ésta es la fuerza con la que graba su profunda impronta en el corazón del creyente. ¿Cómo puede devolver bien por mal, así como lo hace Jesús en la pasión?, ¿Cómo puede perdonar así tan generosamente al que lo hiere?, ¿Cómo puede invertir y entregar todo, hasta su cuerpo y sangre por mí?, ¿Cómo puede arriesgar su vida toda, sin que yo lo merezca en absoluto y sabiendo que yo hasta puedo ser indiferente y hasta llegar a tirar a la basura su sacrificio por mí, como lo hicieron ayer sus coetáneos?
Pero la acción que su fuerte impronta engendra en sus discípulos, es también “tenue” como la imagen de su Rostro en el Santo Sudario, porque debe aparecer poco a poco, a través del testimonio de sus testigos mártires de amor como él. Y más que con el impacto del milagro, con la firmeza suave de la caricia de amor. Esto es lo que Jesús genera, lo que él nos pide, lo que él ofrece y da: un amor fuerte, probado y victorioso, pero que a la vez es una invitación suave y hasta tenue a salir de la esclavitud en la que estamos, hacia la libertad, hacia el otro, hacia el hermano, hacia la paz, hacia la alegría, hacia la vida.
Con este ‘sacerdocio’ ejercido así, él nos dona el Espíritu de Amor santo, generado por el Padre y el Hijo. ¿Qué pensás de la imagen de este ‘Rostro tenue’ del Santo Sudario capaz de imprimir semejante impronta en nuestro corazón?

    sábado, 20 de junio de 2015

    Una víctima de amor 20062015

    Una víctima de amor

    Fieles visitando la Sábana Santa de Turín - AP
    20/06/2015 12:43
    (RV).- Juan Pablo II dijo: Mirando el Sudario podemos sentirnos estimulados a poner en relación el sufrimiento que se ve en la imagen con aquello que leemos en el Evangelio sobre la pasión y muerte de Jesús de Nazaret.
    Yo me pregunto…  ¿Jesús es víctima de amor? La palabra víctima tiene hoy un sentido negativo. En todo  caso, Jesús es una víctima victoriosa porque él carga libremente con los sufrimientos por amor para mostrarnos el camino, el modo; esta humildad, este servicio, este perdón; el modo en el que se vence el mal y la muerte por el amor, por el servicio, por el perdón y no por la continuación de la violencia.
    Luchando contra el egoísmo tenemos que hacer de nuestra vida una donación de amor como él, como Jesús. Y la resurrección es el triunfo del amor que transforma el mundo, el signo de que Jesús es el Hijo de Dios y su cuerpo el templo del amor de Dios que no pudo ser destruido y que resurge victorioso.
    Testimonio de esto, de la muerte, de la sepultura  y resurrección de Jesús, es la tumba vacía de Jesús en Jerusalén; lo que hoy llamamos Santo Sepulcro o Iglesia de la Resurrección, que me gusta más como nombre, porque no es una tumba vacía lista para ser ocupada; sino que es el sepulcro donde pusieron el cuerpo de Jesús muerto aquel Viernes Santo, después que lo bajaron de la Cruz. Cuando el Domingo las mujeres fueron a la tumba para terminar de amortajar el cuerpo, encontraron solamente la sábana en la que lo habían envuelto y  la tumba vacía. El ángel les dice “por qué buscan entre los muertos al que vive” y otro signo es este Santo Sudario que tenemos acá en Turín, y al que peregrina Papa Francisco ahora. Este Santo Sudario que es la sábana en la que envolvieron a un crucificado con todos los signos que nos refiere el Evangelio de la pasión y muerte de Jesús de Nazaret; pero es el signo también de su resurrección, porque; Cómo puede ser que haya quedado así grabado, sino como por un flash o luz interior  que se imprime, en esta sábana; el cuerpo de Jesús en el mismo momento de la Resurrección .
    Con Francisco peregrino desde Turín, jesuita Guillermo Ortiz.

    El Testimonio del Amor más grande es el Santo Sudario 20062015

    El Testimonio del Amor más grande es el Santo Sudario

    La Sábana Santa de Turín - RV
    20/06/2015 10:10
    PEREGRINO CON FRANCISCO, desde Turín, jesuita Guillermo Ortiz
    "Es un desafío para la inteligencia" dijo Juan Pablo II hablando del Santo Sudario, cuando aclaró, en 1998, que la demostración científica de si el lienzo es o no, el que cubrió al mismo Jesús en su sepultura, no es tarea de la Iglesia.
    Si el santo sudario no es una pintura, ni algo hecho por manos humanas; si la ciencia no puede explicar cómo se formó esta imagen que es, como el negativo de una fotografía, de modo que cuando se fotografía el santo sudario aparece la estructura tridimensional del cuerpo del hombre que crucificado que fue envuelto en ella, a los cristianos esto nos habla no solamente de la pasión y muerte de Jesús, sino también del misterio de la resurrección que, según yo, es la clave del porque y el cómo quedó impresa la imagen en esta reliquia. Para el cristiano las dos cosas, la muerte y la resurrección de Jesús se unen estrechamente en la donación de Amor de Jesús hasta el extremo. Un amor capaz de dar la vida por los que ama. Un amor que no puede ser vencido por la muerte, el mal, el egoísmo, la infidelidad humana.
    Esta unidad del gesto supremo de Amor que vence el mal aparece claramente en la Última Cena. Jesús es entregado, apresado, condenado a muerte y ejecutado, pero es Jesús el que le da sentido a su muerte ofreciendo libremente su vida por amor: “Mi cuerpo que será entregado por ustedes… mi sangre que será derramada por ustedes para el perdón de los pecados”.