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lunes, 20 de julio de 2015

Alepo muere de sed, las parroquias siguen siendo “faros de esperanza” 20072015



20/07/2015 - Alepo muere de sed, las parroquias siguen siendo “faros de esperanza”


Alepo, abrumada desde hace más de cuatro años por la guerra civil siria, los hombres, las mujeres y los niños bajan por las calles en busca de un poco de agua para beber.

AIN.-(Agencia Fides) Este es el escenario desolador que describe a la Agencia Fides el siro-católico Damasceno Samaan Daoud, ex guía turístico, que lleva tiempo trabajando en programas sociales y de asistencia de las comunidades cristianas de Siria, como las puestas en marcha por la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco.

La emergencia de agua - refiere Samaan - se hace insoportable por el calor sofocante de estos días. Las Iglesias distribuyen agua potable ininterrumpidamente que extraen de sus pozos, pero la demanda es muy alta y no se consigue satisfacer completamente”.

 La sed de la población también se utiliza como arma de presión por parte de la guerra civil que azota al país: “Alepo es una ciudad rica en recursos hídricos - explica Samaan - pero los grupos armados que controlan las bombas de agua cierran los grifos para presionar a la ciudad. No se sabe que negociaciones están tratando de imponer al gobierno de Damasco, y usan el agua como instrumento de chantaje. Los que pagan el precio más alto son los civiles que no tienen nada que ver”.

Sobre la base de las operaciones militares, los últimos acontecimientos confirman que la solución para Alepo sólo se puede encontrar en el ámbito internacional. “La ciudad está muy cerca de la frontera con Turquía - recuerda Samaan - y los rebeldes no tienen problemas en recibir apoyo logístico, armas y todo tipo de ayuda en esa dirección. A nivel local, sólo se pueden encontrar soluciones temporales basadas en equilibrios muy precarios”.

Mientras tanto, en la metrópoli sedienta y desfigurada por la guerra - dice a Fides Samaan Daoud – las iglesias cristianas que no han sido destruidas por las bombas siguen manteniendo viva la esperanza “contra toda esperanza”.

 “En la parroquia de los Franciscanos se reúnen cada día más de 150 jóvenes - informa Saaman - y también en el Oratorio de los Salesianos se organizan actividades de verano para 500 niños y niñas. Allí se trata de mantener en los chicos la memoria de Alepo como era antes: una ciudad vital y alegre, con muchas posibilidades de encuentro. Si se va a esas parroquias, todavía se encuentra una luz de esperanza. Son como faros que iluminan las noches de tormenta, y reavivan la esperanza de los marineros que se han perdido en un mar oscuro y hostil”.

Fotografías

  • Una niña busca agua en Alepo

miércoles, 27 de agosto de 2014

Siria: 'Peor que las armas son los predicadores de violencia' 27082014

Siria: 'Peor que las armas son los predicadores de violencia'

El vicario apostólico de Alepo, explica la actual situación de la ciudad, en un país de musulmanes moderados. Y la evolución de la primavera árabe a la guerra de las milicias extranjeras

Lo peor no es solo la ocupación armada, sino también que las milicias del Estado Islámico llevan a los predicadores que se establecen en las mezquitas y templos para predicar el odio, y enrolar a los pequeños.

  
Lo indicó este martes en una rueda de prensa durante el Meeting de Rimini, el vicario apostólico de Alepo, Mons. George Abou Khazen, acompañado por su antecesor, el obispo Giuseppe Nazzaro.

Respondiendo a ZENIT sobre la impresión existente de que los musulmanes de estos países sean todos extremistas, indicó: “En Siria la población musulmana es muy moderada y siguen siéndolo, están convencidos, predican esto en las mezquitas”, dijo.

Y Mons. Khazen añadió que ahora las milicias extranjeras “no solamente trajeron las tropas, sino también los ulemas y sauditas que comenzaron a predicar un islam absolutamente diverso, e incluso enrolan a los niños”. Además, indicó que instituyeron los tribunales islámicos en los cuales un sirio puede ser juzgado por un extremista ceceno. O sea si un papá ve que su hija está siendo secuestrada por un islámico, al dirigirse al tribunal encontrará a otro miliciano igual al agresor.

Para tener idea de quienes son --indicó Mons. Nazzario-- el año pasado, el Gran Muftí de Arabia Saudita, emitió una fatua publicada en los periódicos, en la que declara: 'Quien crea que la tierra gira entorno al sol es un infiel porque así lo dijo mi predecesor de los años 70, y quien omite esto no merece vivir', en base a esto pueden imaginarse lo que es el ejército del Isis.
Interrogado por ZENIT sobre la situación actual de Alepo, después de tres años de guerra, Mons. Kazhen, precisó que se trata de situación difícil, con problemas de agua, luz y falta de seguridad, donde hay golpes de morteros y cada día nuevos muertos. La ciudad está dividida, hay barrios dominados por los rebeldes y otros con el Gobierno. Los rebeldes habían sitiado y dominado la ciudad, hoy el Ejército ha abierto una zona y logran abastecerla. El aeropuerto está cerrado porque “esos disparan también sobre los vuelos civiles”. Recordó que hasta hoy de los obispos y sacerdotes secuestrados no se sabe nada y que los monasterios de religiosas residentes en Alepo siguen siempre allí.

Sobre el financiamiento a estas milicias le indicó a ZENIT que “todos lo saben, llega desde Arabia Saudita y Qatar. Turquía en cambio da menos apoyo, solamente de tipo logístico. Si realmente quisieran que la situación terminara, no enviarían gente, no adestrarían gente, no armarían a estos”. Y precisó que se encuentra involucrado “También algún otro país”.

“Hasta hace un año atrás --prosiguió el vicario apostólico-- cuando los rebeldes eran solamente sirios las cosas eran otras, había respeto, no había esta violencia ni este extremismo, ahora son los milicianos mayoritariamente extranjeros. Ahora hay mucha gente que antes esperaba que esta primavera floreciera, se dieron cuenta que no era así”.

Sobre la visita del Papa en Tierra Santa, indicó que la población lo ha sabido. Las informaciones llegan cuando hay y luz pueden ver las noticias, “además lo hemos transmitido también nosotros” dijo. Precisó que la gente decía: 'ojalá el Papa viniera también aquí'.

Sobre la emigración de los cristianos, indicó que en 1968 cuando el gobierno anterior al padre de Assad nacionalizó las escuelas fue el primer éxodo de cristianos hacia el Líbano, porque querían poder dar instrucción cristianas a sus hijos, una época de terror. El padre de Assad al inicio fue duro, aunque fue el último que hizo un golpe de estado para tomar el poder. No era sunita sino alawita. El padre de Assad en los últimos años de su vida inició a aflojar, y con su hijo la apertura fue más grande, casi total en alguno sectores, como turismo, comercio y con bastante seguridad".

Mons. Khazen añadió que "no hay estadísticas de los cristianos que han quedado en Siria, aunque precisó que antes de la Guerra los cristianos total eran unos 250 mil, en una ciudad con 4,5 millones. Hoy aproximadamente el 60 por ciento de los cristianos se han ido".

Y concluyó expresando un deseo: “Que Siria actual como país laico, pluralista y moderado pueda seguir existiendo”.