martes, 28 de junio de 2022

Día 29 del mes del Sagrado Corazón de Jesús: El Santísimo Sacramento

 Mes del Sagrado Corazón de Jesús:

Día 29: El Santísimo Sacramento

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La devoción al Sagrado Corazón de Jesús nos ayuda a experimentar la presencia de Cristo en nuestros corazones y en nuestros hogares

El mes de junio está dedicado al Sagrado Corazón de Jesús. La Iglesia celebra la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús el viernes siguiente al segundo domingo después de Pentecostés.

Jesús reveló su Sagrado Corazón a Santa Margarita María Alacoque, manifestándose con un corazón humano encendido de amor. Él le dijo que Él estaría presente a aquellos que se dedicaran a Su Sagrado corazón y que Su presencia conduciría a la paz en las familias, la conversión de los pecadores, las bendiciones en abundancia y la perseverancia a los moribundos.

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús nos ayuda a experimentar la presencia de Cristo en nuestros corazones, en nuestros hogares y en la Eucaristía. Nos inspira a amar a nuestra familia, ser misericordioso con los demás, y ser caritativo para los pobres. En otras palabras, esta devoción nos ayuda a ser mejores discípulos.

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.

Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.

Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.

Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Amén.

3. Día 29: El Santísimo Sacramento.

Una dulce palabra sale del sagrario: "Venid a mí todos los que estáis cansados y agobiados, que yo os aliviaré". ¿Quién habla así? El Corazón de Dios. ¿A quien habla? A la pobre criatura débil y enferma. ¿Para qué te llama? Para ser tu fuerza, tu consuelo.

Jesús se ha hecho víctima en la Misa. Desea que tú lo recibas en la comunión. Quiere también ser visitado por ti, quiere hablar sólo con tu corazón.

¿Cómo practicas este deseo del Sagrado Corazón? ¿Vas cuando puedes a la iglesia a adorarlo, a ofrecerte a Él, a tomar fuerza, a hacer la comunión espiritual?

¿Le pides perdón por tus culpas pasadas, por los pecados de tu familia, de tus parientes? ¿Lo reparas por tantas almas ingratas, por tantos pecadores moribundos?

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.

Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.

Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.

Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:

"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.


Día 28 de junio del mes del Sagrado Corazón de Jesús. Devoción . La Santa Misa

 Sagrado Corazón de Jesús. Devoción día 28 de junio. La Santa Misa

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Día 28 de junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús. Él enfatiza especialmente el amor y la paciencia del corazón de Cristo hacia la humanidad

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús, es una de las devociones más ampliamente practicadas y bien conocidas. Toma el corazón físico de Jesús como la representación de su amor divino por la humanidad. Para el día 28 de junio, se mostrará el valor de la Santa Misa.

Junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús.

La devoción enfatiza especialmente el amor absoluto, la compasión y la paciencia del corazón de Cristo hacia la humanidad.
El Sagrado Corazón se representa a menudo en el arte cristiano como un corazón llameante que brilla con la luz divina, atravesado por la herida de la lanza, rodeado por la corona de espinas, coronado por una cruz y sangrando.
A veces la imagen del Sagrado Corazón de Jesús se muestra brillando en el seno de Cristo con sus manos heridas apuntando al corazón. Las heridas y la corona de espinas aluden a la manera de la muerte de Jesús, mientras que el fuego representa el poder transformador del amor divino.

1. Confía en al Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.
Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.
Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.
Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida. Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor. Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.
Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí. Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío. Amén.

3. Día 28 de junio: ¡La Santa Misa!

¡El Sagrado Corazón de Jesús se hace víctima por todos en la eucaristía! Es el sol de la tierra. En la Misa no eres tú el que rezas, es Jesús quien reza por ti.
Es la gloria y la alabanza a la Trinidad, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, la fuerza y la gracia de los justos, el refrigerio de las almas del Purgatorio, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, el beneficio de la Iglesia, la medicina contra las enfermedades espirituales.
San Isidro Labrador antes de irse al campo se empapaba de este bálsamo de adoración y amor. ¿Cómo vives tú la Santa Misa?
Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.
Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón. Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.
Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.
Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.
Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego. Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Meditación final.

El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.
El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:
"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".
Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Oración al Sagrado Corazón de Jesús.

Dios visita los hogares de cada una de las personas que honran su Santo Nombre. Jamás sus corazones quedarán defraudados y Él se encargará de llevarles felicidad. Confía..
"Acuérdate de mi, Señor, por el amor que tienes a tu pueblo; visítame con tu salvación, para que vea la felicidad de tus elegidos, para que me alegre con la alegría de tu nación y me gloríe con el pueblo de tu herencia". (Salmo 106,4-5)

Oraciones de confianza al Sagrado Corazón para tiempos difíciles.

Sagrado Corazón de Jesús, manantial divino de paz y sosiego, dulce santuario de descanso, ven a mi vida a traer paz a mi alma y a fortalecer mi espíritu, especialmente en esta situación difícile que estoy atravesando...
- Nombra aquí tu situación -
Prometo, oh Manso y Sagrado Corazón, poner todas mis preocupaciones y miedos en la herida de tu costado, para ser atendido de acuerdo con tu perfecta voluntad, que sólo desea el mejor y más alto bien para aquellos que recurren a ti.
Sagrado Corazón Jesús, sólo tu amor es suficiente para librarme de la ansiedad, me rindo ante él; aferrándome a la esperanza de una rápida resolución, confiando en todas tus promesas. Amén.

Oración diaria de ofrecimiento.

Oh Jesús, a través del Inmaculado Corazón de María, Te ofrezco mis oraciones, trabajos, alegrías y sufrimientos de este día por todas las intenciones de su Sagrado Corazón, en unión con el Santo Sacrificio de la Misa en todo el mundo, por la salvación de las almas, la reparación de los pecados, la unidad de todos los cristianos, y en particular por las intenciones del Santo Padre este mes. Amén.

Promesas del Sagrado Corazón.

Jesús entregó doce (12) promesas a Santa Martagaria para quien honre su Sagrado Corazón con alguna devoción especial.
  1. Daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.
  2. Daré  paz en sus familias.
  3. Yo los consolaré en todos sus problemas.
  4. Seré su refugio en la vida y especialmente en la muerte.
  5. Bendeciré abundantemente todas sus empresas.
  6. Los pecadores encontrarán en mi corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia.
  7. Las almas tibias se volverán fervientes.
  8. Las almas fervientes se elevarán rápidamente a la gran perfección.
  9. Bendeciré los lugares donde la imagen de mi Sagrado Corazón será expuesta y venerada.
  10. Daré a los sacerdotes el poder de tocar los corazones más endurecidos.
  11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán sus nombres eternamente escritos en mi corazón.
  12. En el exceso de la misericordia de mi Corazón, os prometo que mi amor todopoderoso concederá a todos los que comulguen los primeros viernes, durante nueve meses consecutivos, la gracia del arrepentimiento final: no morirán en mi desagrado, ni sin recibir los sacramentos; y mi Corazón será su refugio seguro en esa última hora.
Recursos sobre el Sagrado Corazón de Jesús.

28 de junio: Institución del Ángelus de Nuestra Señora, Europa (1456)

 

28 de junio: Institución del Ángelus de Nuestra Señora, Europa (1456)

El Ángelus es una pequeña práctica de devoción en honor de la Encarnación repetida tres veces cada día: mañana , mediodía y al caer la tarde, al toque de Campana. Consiste esencialmente en la triple repetición del Ave María, a las cuales en subsiguientes tiempos, le fueron agregados, de forma intercalada, tres versos más, y uno de conclusión, y una pequeña oración. La oración es la que pertenece a la antífona de Nuestra. Señora “Alma Redemptoris”, y su recitación no es de estricta obligación para ganar indulgencia.

La devoción deriva su nombre de la primera palabra del primer verso: “El Angel del Señor anunció a María...” (. Angelus Domini nuntiavit Mariæ…). La indulgencia de 100 días por cada recitación -con indulgencia plenaria una vez al mes- fue concedida por Benedicto XIII, el 14 de septiembre de 1724, pero las condiciones prescritas habían sido levemente modificadas por León XIII, el 3 de abril de 1884.

Originalmente era necesario que el Ángelus se dijese de rodillas (excepto en domingos y tarde de los sábados, cuando las rúbricas prescribían postura de pie) , y que se recitara al toque de campanas; pero una más reciente legislación permite dispensar de éstas regulaciones por motivos justificados, con tal que la Oración sea dicha en las horas apropiadas – mañana, al mediodía y por la tarde. En éste caso, el Ángelus debe ser dicho como oficialmente ha sido impreso; pero aquellos que no conocen la oración de corazón, o no saben leer, pueden decir cinco avemarías en su lugar. Durante el tiempo pascual, la antífona “Salve Reina del cielo...” con sus versos y oración, sustituye al Ángelus. Las indulgencias del Ángelus son algunas de las que no se suspenden durante el año del Jubileo.


HISTORIA

La historia del Ángelus no es fácil de rastrear con seguridad, así como distinguir lo que tiene certeza de lo que es meramente conjetural.

En primer lugar, es cierto que el Ángelus en la mañana y al mediodía son de más tardía introducción que el de la tarde.

Segundo, es cierto que el Ángelus del mediodía, el más reciente de los tres, no fue meramente una imitación o desarrollo de aquellos de la tarde o la mañana.

Tercero no cabe duda de que la práctica de decir tres avemarías cerca de la caída del sol, se había generalizado a través de toda Europa durante la primera mitad del s. XIV, y que fue recomendada e indulgenciada por el papa Juan XXII en 1318 y 1327.

Estos hechos son admitidos por todos los investigadores en la materia; pero cuando profundizamos nuestra investigación, fuimos confrontados por ciertas dificultades. No parece necesario exponerlas; nos contentamos con establecer la semejanza con las conclusiones a las cuales T. Esser O.P. y el presente escritor han llegado, en dos series de artículos publicados de forma independiente el uno del otro.


EL ÁNGELUS DE LA TARDE

Aunque de acuerdo con el punto de vista del Padre Esser, de que no tenemos ejemplos de tres Avemarías recitados al toque de campanas antes del decreto del Sínodo Provincial de Gran en 1307, existen muy buenos hechos que sugieren que dicha práctica era común durante el s. XIII.

Así, hay una vaga y no muy bien confirmada tradición que adscribe al para Gregorio IX, en 1239, ordenando que una campana fuera añadida a la salutación y oraciones a Nuestra Señora. Y aún, hay una concesión del Obispo Félix de Brixen, a la Iglesia de Freins en el Tirol, también de 1239, que concede una indulgencia al recitar “Tres Avemarías al toque de campana de la Tarde”.

Ciertamente, lo anterior tiene sospecha de Interpolación, pero dicha objeción no puede ser aplicada a un decreto del Capítulo general Franciscano en tiempos e San Buenaventura (1239 o 1269), orando para que el pueblo se animase a decir Avemarías al toque de campana de completas. Más aún, éstas indicaciones están fuertemente confirmadas por inscripciones que aún se pueden leer en unas pocas campanas del s. XIII.

No tenemos testimonios más antiguos que éstos; pero, por otra parte, leemos en “Regularis Concordia”, una regla monástica redactada por Aethelwold de Winchester, ca. 975, que ciertos rezos, llamados las Tres Oraciones, precedidas por Salmos, eran dichos después del toque de completas, tanto como antes de Maitines y nuevamente antes de Prima; y aunque no hace mención de campanadas tras completas, hay una mención expresa de toques de campana para tres oraciones a diferentes horas. Esta práctica , parece, es confirmada por ejemplos alemanes (Mart ne, De Antiq. Eccles. Ritibus, IV, 39), y según pasaba el tiempo, fue más y más definitivamente asociado a tres tañidos de campana separados, más especialmente en Bec, San Denis y en las costumbres del Canon regular de San Agustín, (e.g. en el Priorato de Barnwell y otros lugares).

No tenemos en éstos ejemplos antiguos, menciones del Ave María, que en Inglaterra llegó a ser familiar como antífona del Oficio Parvo de Ntra. Señora, cerca del principio del s.XI (The Month. Noviembre, 1901), pero sería la cosa más natural del mundo, que una vez el Ave María llegó a ser una oración diaria, tomó para los laicos el lugar de las tres oraciones más elaboradas recitadas por los monjes; como en el caso del Rosario, en que ciento cincuenta salmos del Salterio fueron sustituidos por ciento cincuenta Ave Marías.

Más aún, en el decreto franciscano del tiempo de San Buenaventura referido anteriormente, es precisamente donde encontramos que los laicos en general fueron animados a rezar Ave Marías al toque de campana en completas durante, o más probablemente después, del oficio de los frailes. Una especial justificación para éstos saludos a Nuestra Señora, fue la creencia en que justo a ésta hora, era saludada por el Ángel.

Nuevamente, es de notar que algunos costumbrarios monásticos, hablando de las tres oraciones, expresamente prescriben observancia de rúbricas sobre arrodillarse o ponerse de pie de acuerdo con la estación, según la recitación del ángelus de ése día. De ello, podemos concluir que el Ángelus se trata de una imitación de las oraciones nocturnas de los monjes, y que nada tuvo que ver con las campanadas del toque de queda, como señal de la extinción de luces y fuego. Sin embargo, éste toque aparece primeramente en Normandía en 1061 y se le describe como una campana que sugiere al pueblo a decir sus oraciones y a cesar sus actividades.

En cualquier caso, parece que éste toque de queda se originó en previas campanadas de oraciones, y no viceversa. Si éste toque de queda y las campanadas del Ángelus coincidieron más tarde, fue puramente accidental.


EL ÁNGELUS MATUTINO

La última sugerencia sobre las tres oraciones también ofrece alguna explicación del hecho de que poco tiempo después de que el rezo de las tres Ave Marías vespertinas se hizo familiar, se estableció la costumbre de tocar la campana en la mañana y proceder al rezo de las oraciones.

La más antigua referencia se halla en las crónicas de la ciudad de tejas de Parma, en 1318, siendo la campana municipal la que tañía en éste caso. El obispo exhortaba a quienes escuchaban éste tañido, a decir tres Padrenuestros y tres Ave marías por la conservación de la paz, por lo que fue llamada la “campana de la paz” La misma designación fue aplicada a las campanadas de la tarde en todo sitio. A pesar de algunas dificultades, parece suficientemente probable que ésta campana matutina era una imitación también del triple llamado monástico a las oraciones del mismo momento del día; por ello, como se notó antes, se tocaba al oficio matutino de Prima tanto como en Completas.

El Ave María matutino pronto se volvió familiar en las naciones de Europa, sin exceptuar Inglaterra, y fue casi tan observado como el Ángelus vespertino. Pero, mientras en Inglaterra, el Ave María verspertino fue hecho obligatorio por el obispo John Stratford de Winchester tan temprano como 1324, ningún conocimiento formal se tiene antes de la instrucción del Arzobispo Arundel en 1399.


EL ÁNGELUS DEL MEDIODIA

Ello sugiere un mucho más complicado problema que no puede ser adecuadamente discutido acá. El hecho claro que parece resultar distinto de los estatutos de varios sínodos alemanes en los siglos XIV y XV, tanto como de devocionarios de más tarde, es que el toque de campana del medio día, a menudo calificado como de la Paz y formalmente recomendado por Luis IX de Francia en 1475 por tal razón, fue estrechamente asociado con la veneración de la Pasión de Cristo.

Primero pareció que éste tañido –como en Praga en 1386 o en Mainz en 1423 -, solamente se llevaba a cabo en viernes, pero la costumbre gradualmente se extendió a los otros días de la semana. En el English Horæ y en el German Hortulus Animæ de inicios del siglo XVI, prefieren proveer largas oraciones conmemorando la Pasión para ser rezadas al toque del medio día, en adición a las ordinarias Ave Marías.

Más tarde (ca. En 1575), en diversos libro de devoción (como el Thesaurus de Coster), donde ya aparecen los versos del Ángelus tal como los conocemos ahora –aunque sin la oración final-, una forma alternativa conmemorando la muerte del Señor en la cruz es sugerida para la campanada del mediodía. Estas instrucciones, que pueden ser halladas traducidas en un manuscrito inglés de 1576 (MSS. Hurlelan 2327) sugieren que la Resurrección debía ser honrada en la mañana, la Pasión al mediodía y la Encarnación en la tarde, pues son los momentos del día en que dichos grandes Misterios ocurrieron.

En algunos libros de oración de ésta época, se sugiere para cada una de las tres oraciones del día, diferentes devociones -como el Regian Coeli para la mañana (Esser 784)- oraciones de Pasión para el mediodía y los actuales versos para la caída del sol. A alguna de ésas prácticas indudablemente se debe el cambio del Regina Coeli por el Ángelus durante el tiempo pascual. Esta sustitución fue recomendada por Angelo Rocca y Quarti a principios del siglo XVII. Nuestro presentes tres versos parecen haber hecho primeramente su aparición en un catecismo italiano impreso en Venecia en 1560 (Esser 789 ); pero la forma completa, universalmente adoptada no puede ser rastreada antes de 1612.

Nótese que en algún momento antes de esto, la práctica en Italia de rezar “De profundis” por las benditas Animas inmediatamente tras el Ángelus vespertino, empezaba a manifestarse. Otra costumbre, también de origen italiano, es aquella de añadir tres Glorias al Ángelus, en acción de gracias a la Bendita Trinidad por los privilegios concedidos a Nuestra Señora.

HERBERT THURSTON Transcribed by Carl Horst Traducido por Carlos Posadas Ruíz. 
(fuente: ec.aciprensa.com)

Santos del día 28 de junio

 

Santos del día 28 de junio
Quarto Kalendas iulii
Memoria de san Ireneo, obispo y doctor de la Iglesia, que, como atestigua san Jerónimo, de niño fue discípulo de san Policarpo de Esmirna y custodió con fidelidad la memoria de los tiempos apostólicos. Ordenado presbítero en Lyon, fue el sucesor del obispo san Potino y, según cuenta la tradición, murió coronado por un glorioso martirio. Debatió en muchas ocasiones acerca del respeto a la tradición apostólica y, en defensa de la fe católica, publicó un célebre tratado contra la herejía. († c. 202)
En Alejandría de Egipto, en tiempo del emperador Septimio Severo, santos mártires Plutarco, Sereno, Heráclides, catecúmeno, Herón, neófito, otro Sereno, Heraidis, catecúmena, Potamiena y Marcela, su madre, todos discípulos de Orígenes, que, por confesar a Cristo, unos fueron degollados y otros entregados a las llamas. Entre ellos destacó la virgen Potamiena, que sufrió innumerables pruebas en defensa de su virginidad y, después de padecer por su fe atroces tormentos, finalmente fue quemada viva junto con su madre. († c. 202)
En Roma, san Pablo I, papa, quien, afable y misericordioso, de noche visitaba en silencio las viviendas de los enfermos pobres y les prestaba ayuda. Defensor de la fe ortodoxa, escribió a los emperadores Constantino y León para que restituyeran el culto a las sagradas imágenes. Muy devoto de los santos, trasladó entre himnos y cánticos los cuerpos de los mártires desde los cementerios en ruinas a los diversos títulos y monasterios del interior de la ciudad, y promovió su culto. († 767)
En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Argimiro, mártir, que en la persecución llevada a cabo por los sarracenos bajo el reinado de Mohamed II, siendo monje y ya avanzado en edad, el juez musulmán le invitó a negar a Cristo y, por perseverar en la confesión de la fe, fue atormentado en el potro y finalmente traspasado por una espada. († 856)
En Burghasungen, en el territorio de Hesse, san Heimerado, presbítero y eremita, el cual, expulsado del claustro y expuesto al escarnio y desprecio de muchos, por amor a Cristo peregrinó incesantemente. († 1019)
En Londres, en Inglaterra, san Juan Southworth, presbítero y mártir, que, por ejercer su ministerio sacerdotal en este país, tuvo que soportar cárceles y destierros, y bajo Oliverio Cromwell fue condenado a muerte. Cuando vio el patíbulo preparado en Tyburn, exclamó que era para él lo que la Cruz fue para Cristo. († 1654)
En Lovere, en Lombardía, santa Vicenta Gerosa, virgen, que fundó, junto con santa Bartolomea Capitanio, la Congregación de Hermanas de la Caridad. († 1847)
En la aldea de Wanglajia, cerca de Dongguangxian, en la provincia de Hebei, en China, santas mártires Lucía Wang Cheng, María Fan Kun, María Qi Yu y María Zheng Xu, las cuales, habiendo sido educadas en un orfanato cristiano, durante la persecución llevada a cabo por la secta Yihetuan, cogidas de las manos y alegres como si fueran a la celebración de boda, fueron decapitadas. († 1900)
En el lugar de Jieshuiwang, cerca de la ciudad de Shenxian, en la misma provincia china de Hebei, santa María Du Zhaozhi, mártir, madre de un sacerdote, que desistió de la fuga por no querer traicionar su fe en Cristo y sometió serenamente su cuello al hacha de sus perseguidores. († 1900)
En la ciudad de Drohobych, en Ucrania, beatos mártires Severiano Baranyk y Joaquín Senkivskyj, presbíteros de la Orden Basiliana de San Josafat y mártires, que, en tiempo de persecución contra la fe, con su martirio fueron partícipes de la victoria de Cristo. († 1941)
En Roma, beata María Pía Mastena, virgen y fundadora. († 1951)

lunes, 27 de junio de 2022

Domingo 13º del TO Ciclo C (26.06.2022): Lucas 9,51-62. El Camino del Seguimiento y MINUTOS con la otra Biblioteca de la BIBLIA entre las manos (Semana 31ª: 26.06.2022: Cita de Khaled Hosseini, Mil soles espléndidos, Salamandra)

 

Camino

El Camino, un Camino, de Camino, por el Camino, en el Camino...  

De manera oficial en la semana del 20-26 de junio dejaremos para siempre la primavera de este 2022 y comenzaremos el verano. Esto, según los patrones de funcionamiento del cosmos en el hemisferio norte de nuestra casa del mundo llamada Tierra. En los lares del Sur el clima será bien distinto. Sin embargo, también en esta página virtual nos compartimos la mesa y mantel de la palabra, además del aire y del agua, del día y de la noche, del sol y de la luna. Aunque los ritmos vitales sean tan distintos, la vida del Evangelio se nos comunica por igual a uno y a otros se sea del hemisferio que se sea.

Al igual que la propia Tierra, también el Evangelio es la 'casa común'. Esta buena noticia de Jesús de Nazaret nos pertenece a todos y nadie la debe poseer en exclusiva. Es uno, entre muchos más, de los Bienes de Interés Cultural Mundial.

Dentro ya de nuestra realidad eclesial y, en concreto, en la celebración de la liturgia del domingo último del mes de junio se nos propone la lectura del primer paso o primera etapa de un camino. El Camino de Jesús de Nazaret desde su Galilea natal en el norte hasta Jerusalén la capital en el sur del país. Iremos viendo que se trata de un camino muy peculiar. Este Camino nos lo cuentan los tres Evangelistas Sinópticos, pero cada uno de ellos a su manera. En este año seguimos paso a paso a Lucas.

La narración de Lucas comienza este Camino que es su Jesús de Nazaret en 9,51. Que tengamos buena lectura.

¿Se trata de un diario del Camino? Creo que no. Aunque algo tendrá en común con esos diarios de caminos de tantísimos caminantes. Los relatos evangélicos siempre nos sorprenden. Caeremos en la cuenta desde los primeros pasos de este caminar con el galileo de Nazaret. No es un diario de un camino... 

Creo que quienes se ponen en camino hacia 'algún punto o rincón concreto de esta Tierra' deberían en algún momento empaparse de esta narración del Camino que es Jesús de Nazaret, según nos los dejó escrito la mano de Lucas, el Evangelista identificado con un toro, según la visión del Libro del Apocalipsis.

Desde ahora hasta finales del mes de noviembre seremos unos muy peculiares caminantes con aquel Jesús que llevamos dentro.

Me pareció oportuno sugerir desde ahora, a tantos como vamos a sentirnos caminantes, la narración de unos acontecimientos propios de tierras y sensibilidades 'afganas'. La mano narradora de estos caminos de las gentes afganas nos han dejado el testimonio de las 'Cometas en el cielo' y los 'Mil soles espléndidos'. Estas dos narraciones impresionan por su inmensa delicadeza humana y su profunda denuncia de las creencias y prácticas que nos apartan del camino que nos hace ser una humanidad entrañable.

Y cuando escribo esto se me viene a la mente aquel refrán de las gentes de antes, antropólogas sabias: 'Arrieros somos y en el camino nos encontraremos'. ¿Arrieros? Sí, porque quienes ya comienzan a viajar hasta las estaciones espaciales también son arrieros. 

Hasta dentro de una semana y ya muy conscientes de haber comenzado a dejar huellas.

A continuación se encuentran los comentarios del domingo 26 de junio.

 

Domingo 13º del TO Ciclo C (26.06.2022): Lucas 9,51-62.

El Camino del Seguimiento. Lo comento y escribo CONTIGO,

Jesús de Nazaret, dice el Evangelista Lucas, decidió subir a Jerusalén y envió a alguno de sus seguidores por delante para ir preparando el camino. Después de los años de Infancia (Lucas 1-2) y de los muchos años de silencio por su Nazaret y alrededores; después de su encuentro con Juan el Bautista en el Jordán y de sus tiempos del desierto (Lucas 3,1 a 4,11); y después de su no muy larga tarea evangelizadora en la región de la Galilea en el norte de Israel (Lucas 4,12-9,50) inicia un largo camino sin retorno que tendrá su final en la ciudad de Jerusalén, la capital judía.

Tendremos que leer ahora en Lucas 19,29-30 estas palabras: “Y sucedió que, al acercarse a Betfagé y Betania, al pie del monte llamado de los Olivos, envió a dos de sus discípulos, diciendo: Id al pueblo que está enfrente”. Así, pues, 9,51 a 19,28 es una narración completa a propósito del camino recorrido por Jesús de Nazaret y sus seguidores. A partir de la experiencia física de recorrer este camino, trata el narrador de presentar el ‘camino del Evangelio de Jesús’.

Puedo imaginarme también y ‘bautizar’ este camino como: De Galilea a Jerusalén, el Camino de la Subida, el Camino del Evangelio, el Camino del Seguimiento o, como se atrevió a escribir el cuarto Evangelio mientras hablaba de Jesús de Nazaret: ‘Yo soy el camino’. Y a todo esto habría que añadirle otro dato más: El Reino o Reinado de Dios, que está dentro de cada uno de aquellos caminantes y de cuantos se atrevieron a serlo desde entonces (leer despacio en Lc 17,21).

Me voy a decidir en estos momentos por llamar a este relato de Lucas 9,51 a 19,28 ‘El Camino del Seguimiento de Jesús de Nazaret’. Un camino que no es para curas o sacerdotes, monjes, frailes, religiosas, hermanas, consagradas, consagrados o bautizados. Este Camino del Seguimiento de Jesús de Nazaret es para aquellas personas que desean vivir como lo hizo aquel hombre de Galilea, es para aquellas personas que hablan de la humanidad entrañable y la practican. Tan elemental, tan sencillo, tan humano y tan de sentido común.

Por esta razón, nunca dejaré de recordar las primeras palabras que pone este Evangelista Lucas en labios de los dos atronadores seguidores de Jesús. Éstas son las primeras palabras de los primeros seguidores del laico y galileo Jesús: “Santiago y Juan dijeron: Señor, ¿quieres que digamos que baje fuego del cielo y los consuma?” (Lucas 9,54). ‘Atronadores terriblemente deshumanizados y deshumanizadores’. Suena increíble e intragable. ¿Se puede expresar más alto y más claro el proyecto de estos discípulos? Las gentes del idioma de Cervantes lo dirían rica y simbólicamente así: ‘Al enemigo, ni agua’. ¿Cuál fue la respuesta de Jesús? Lc 9,55 y ver notas.

Este relato del Evangelio de la liturgia del domingo 26 de junio es sólo el primer paso de este Camino del Seguimiento de Jesús de Nazaret. ¿Será posible desmontar todo el argumentario que sostiene una concepción de la RELIGION verdadera como la que anida en Santiago y Juan?

Todo será posible para quienes comprenden y aceptan que la utopía es inalcanzable, porque ella sólo sirve para caminar atraídos por ella, la utopía del nazareno Jesús, la utopía de la humanidad entrañable, el proyecto de comprender y aceptar que este mundo es la casa de todos, en la que todos tienen un lugar, mesa, comida, mantel, cama, descanso, sosiego, felicidad, paz y salud. Y desde aquí cuanto más de esto, mejor que mejor. Esto es el REINO.

El Seguimiento y el Reino. Y como decía antes, a este Camino del Seguimiento le podemos llamar por fin, también, ‘el Camino del Reino’, que ni es una iglesia ni es ningún cielo. El Reino es ese Camino de los caminantes por los surcos de los… ¡Mil soles espléndidos! Carmelo Bueno Heras.

 

MINUTOS con la otra Biblioteca de la BIBLIA entre las manos

Tú y yo, entre otras muchas actividades, solemos también leer. En ocasiones, quedamos sorprendidos por lo que leemos. Es más, y nos ocurre a veces, llegamos a pensar que lo que leemos nos hubiera gustado haberlo escrito nosotros mismos. Por esta sola razón, me he decidido a compartir CONTIGO, semana a semana, durante este año eclesiástico, 52 libros. Creo que, en la inmensa BIBLIA de todos los textos, como en el cuerpo de toda persona, ¡todo está relacionado!

Ahora, Semana 31ª: 26.06.2022: Cita de Khaled Hosseini, Mil soles espléndidos, Salamandra, Barcelona, 2009, 414 páginas.

 

Este libro está dedicado a Haris y Fará, ambos la nur de mis ojos, y a las mujeres afganas.

Primera parte. 1.

Mariam tenía cinco años la primera vez que oyó la palabra harami.

Fue un jueves. Tenía que ser un jueves, porque Mariam recordaba que había estado nerviosa y preocupada ese día, como sólo le ocurría los jueves, cuando Yalil la visitaba en el kolba. Para pasar el rato hasta que por fin llegara el momento de verlo cruzando el claro de hierba que le llegaba hasta la rodilla y agitando la mano, Mariam se había encaramado a una silla y había bajado el juego de té chino de su madre. El juego de té era la única reliquia que la madre de Mariam, Nana, conservaba de su propia madre, muerta cuando Nana tenía dos años. Nana adoraba cada una de las `piezas de porcelana azul y blanca, la grácil curva del pitorro de la tetera, los pinzones y los crisantemos pintados a mano, el dragón del azucarero, que protegía de todo mal.

Fue esta última pieza la que le resbaló de los dedos a Mariam, cayó al suelo de madera del kolba y se hizo añicos.

Cuando Nana vio el azucarero, enrojeció y el labio superior empezó a temblarle, y sus ojos, tanto el perezoso como el bueno, se clavaron en Mariam, fijos, sin pestañear. Parecía tan furiosa que Mariam temió que el yinn volviera a apoderarse del cuerpo de su madre. Pero el yinn no apareció esa vez. Nana agarró a Mariam por las muñecas, la atrajo hacia sí, y con los dientes apretados le dijo:

-Eres una harami torpe. Ésta es mi recompensa por todo lo que he tenido que soportar. Una harami torpe que rompe reliquias.

Mariam no lo entendió entonces. No sabía lo que significaba la palabra harami, ‘bastarda’. Tampoco tenía edad suficiente para reconocer la injusticia, para pensar que los culpables son quienes engendran a la harami, no la harami, cuyo único pecado consiste en haber nacido. Pero, por el modo en que Nana pronunció la palabra, Mariam dedujo que ser una harami era algo malo, aborrecible, como un insecto, como las cucarachas que corretean por el kolba y su madre andaba siempre aborreciendo y echando a escobazos.

Mariam lo comprendió al crecer, cuando se hizo mayor. Fue la manera de pronunciar la palabra, o más bien de escupirla, lo que más le dolió. Entendió entonces a qué se refería Nana, que una harami era algo no deseado, que Mariam era una persona ilegítima que jamás tendría derecho legítimo a las cosas que disfrutaban otros, cosas como el amor, la familia, el hogar, la aceptación.

Yalil nunca llamaba a Mariam por este nombre. Para Yalil ella era su pequeña flor. Le gustaba sentarla sobre su regazo y relatarle historias, como el día que le contó que Herat, la ciudad donde Mariam había nacido en 1959, fue en otro tiempo la cuna de la cultura persa, hogar de escritores, pintores y sufíes.

-No podías estirar una pierna sin darle a un poeta un puntapié en el trasero -dijo entre risas.

Yalil le refirió la historia de la reina Gauhar Shad, que en el siglo XV había erigido los famosos minaretes como tierna oda a Herat. Le describió los verdes trigales de la ciudad, los huertos, las vides cargadas de uvas maduras, los atestados bazares amparados bajo los soportales.

Texto completo, en las páginas 7-12.   

Día 27 del mes del Sagrado Corazón de Jesús: El premio final

 Mes del Sagrado Corazón de Jesús:

Día 27: El premio final

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La devoción al Sagrado Corazón de Jesús nos ayuda a recordar su gran amor a la humanidad y a demostrar amor y gratitud a cambio


Practicar la devoción al Sagrado Corazón de Jesúsnos ayuda a recordar su gran amor y a demostrar amor y gratitud a cambio. Como resultado, nuestro profundo amor por Cristo nos ayuda a vivir mejor de acuerdo con Sus mandatos y nos anima a reparar a nosotros mismos y a los demás cuando fallamos.

Además de los muchos beneficios inherentes a la devoción, muchas bendiciones y recompensas adicionales se asocian con la devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

También hay una serie de prácticas específicas asociadas con la devoción al Sagrado Corazón, algunas de las cuales llevan la promesa de bendiciones especiales. Algunas prácticas incluyen:

  • Veneración de la imagen del Sagrado Corazón
  • La consagración / entronización del propio hogar al Sagrado Corazón de Jesús (y la consiguiente obligación de vivir de acuerdo con la consagración)
  • Actos de reparación al Sagrado Corazón de Jesús
  • Uso de la insignia del Sagrado Corazón
  • Devoción de los Nueve Primeros Viernes
También se pueden realizar actos especiales de veneración o reparación especialmente en los días festivos y durante el mes de junio.

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.

Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.

Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.
Amén

2. Oración inicial

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Amén.

3. Día 27: ¡El premio final!

Qué premio tan hermoso te ha reservado el Sagrado Corazón. Es el momento en que, el solo pensamiento hace estremecerse: el momento de la muerte.

Ante este pensamiento, el hombre tiembla, se agita; sin embargo, debe afrontarlo con amor y con la esperanza puesta en la misericordia de Dios.

Jesús te sonríe y quiere asegurarte la muerte santa, la muerte del justo. Entre las promesas que hizo a Santa Margarita María quiere recordar este punto:

"Mi corazón será para todos mis devotos el seguro asilo en vida y especialmente en el momento de la muerte".

Si quieres, pues, afrontar la muerte con la calma del justo, trata de creer en Jesús, de vivir en Jesús. Entonces será cuando Él te dirá estas dulces palabras: "Hoy estarás conmigo en el paraíso"

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.

Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.

Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.

Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:

"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.