Beato Elías del Socorro Nieves del
Castillo, presbítero y mártir
fecha: 10 de marzo
n.: 1882 - †: 1928 - país: México
canonización: B: Juan Pablo II 12 oct 1997
n.: 1882 - †: 1928 - país: México
canonización: B: Juan Pablo II 12 oct 1997
Cerca
de la ciudad de Cortázar, en México, beato Elías del Socorro (Mateo Elías)
Nieves del Castillo, presbítero de la Orden de San Agustín y mártir, que en el
furor de la persecución contra la fe de Cristo, hecho prisionero por desempeñar
ocultamente el ministerio, fue fusilado por odio al sacerdocio.
Ver más información en:
Mártires mexicanos (1915-1937)
Mártires mexicanos (1915-1937)

Mateo
Elías Nieves del Castillo nació el 21 de septiembre de 1882 en Yuriria,
Guanajuato. Fue frágil de salud desde su nacimiento, teniendo que ser bautizado
de urgencia, por el peligro que corría su vida. Después padecería tuberculosis
y una ceguera temporal que le dejó como secuela cierta debilidad visual. Su
infancia y juventud fueron difíciles. Principalmente por la pérdida de los
padres y de otras personas que, caritativamente, se habían interesado por él.
No tuvo oportunidad de estudiar ni de seguir su vehemente deseo de ingresar en
la Orden Agustiniana. Maduró su vocación religiosa en una intensa vida
cristiana, vivida en su parroquia, donde fue un joven comprometido con la
acción pastoral.
Sólo
muy tardíamente pudo incorporarse al seminario agustino. Cuando comenzó los
estudios secundarios era un joven que había madurado humanamente por los muchos
sufrimientos padecidos, y espiritualmente por su intensa vida cristiana.
Asumió, con humildad, compartir aula y régimen de seminario con compañeros
adolescentes. Tenía 28 años de edad cuando realizó su primera profesión. En ese
momento tan importante de su vida se puso en manos de María, añadiendo a su
nombre de bautismo el título agustiniano del Socorro.
Fue
ordenado sacerdote el 9 de abril de 1916, a los 33 años de edad. Eran tiempos
políticamente borrascosos. Sabía que le esperaba un ministerio difícil, pero le
urgía el amor a su gente. «¡Sálvalos, Señor, que perecen!», decía con
frecuencia. Después de ejercer el ministerio sacerdotal en Yuriria,
Aguascalientes, Maravatío y Pinícuaro, Michoacán, donde dejó buenos recuerdos,
fue asignado a la comunidad de la Cañada de Caracheo, Michoacán. Ejerció su
ministerio en medio de gentes sencillas, entregándose a ellas con alegría y
dedicación. La escuela de la pobreza hizo de él un hombre que supo vivir con
sobriedad. No eran momentos para empeñarse en grandes obras. El Padre Elías del
Socorro fue grande en la fidelidad a lo sencillo.
Fue
muy amigo de los pobres a los que socorría en sus necesidades; celebraba con
fervor la misa y era muy devoto de la Santísima Virgen. Concluyó su vida
después de un periodo de clandestinidad, para mantener su servicio pastoral. El
Padre Nieves no quiso acatar la orden del gobierno de concentrarse en la
capital, porque eso significaba abandonar su grey y no estaba dispuesto a
alejarse de ellos en horas de dificultad. Quería quedarse «a pesar de todo».
Por eso vivió 14 meses refugiado en una cueva, protegido por la caritativa
complicidad de sus fieles, que acudían a la gruta a orar, asistir a la
Eucaristía y recibir los Sacramentos.
Fue
aprehendido por los federales el 7 de marzo de 1928. El capitán Márquez lo
llevó con otros presos hacia Cortazar, Guanajuato. Las actas del proceso
ilustran las peripecias de su prendimiento y muerte, así como el conmovedor
acompañamiento de dos de sus fieles que, dejados en libertad por el pelotón
asesino, no quisieron abandonar a su pastor. A pesar de su insistente ruego
para que se fueran, prefirieron correr la misma suerte del sacerdote agustino,
fueron los laicos José Dolores y José de Jesús Sierra.
Al
llegar al lugar llamado "El Llano", los federales se detuvieron y
pusieron al Padre Nieves frente a un mezquite. El Padre Elías oró, entregó a
los soldados su gabán y pidió a los mismos que se hincaran para darles su
bendición. Fue asesinado el 10 de marzo de 1928, cuando tenía 45 años de edad.
Murió bendiciendo a los soldados que se disponían a ejecutarle y regalando su
perdón y sus escasos bienes a su propio verdugo. El momento de su muerte es de
una extraordinaria grandeza. Ningún testimonio tan impresionante como el del
ejecutor material de su muerte, el capitán Manuel Márquez Cervantes, quien,
años más tarde, manifestó: «El Padre Nieves murió como un héroe y como un
santo»; conservó como recuerdo los lentes y la cobija que le había regalado el
agustino antes de asesinarle. Los fieles le consideraron mártir desde la fecha
del fusilamiento. Su cuerpo fue trasladado a la Iglesia parroquial de Cañada de
Caracheo, Guanajuato, comunidad de unos 5 mil habitantes, la mayor del
municipio de Cortazar, donde descansa bajo el altar. Se le atribuyen decenas de
milagros y la gente acude en masiva peregrinación en el aniversario de su
muerte. Fue beatificado por SS Juan Pablo II el 12 de octubre de 1997.
Texto
que tomamos, con algunos cambios, de la página Oremos Juntos,
quienes indican como autor al Lic. Juan Manuel Robles Gil, de Coatzacoalcos,
Veracruz, México.
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o última modificación relevante: ant 2012
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biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una
fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia
completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
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