Beato Giacomino de Canepaci, religioso
fecha: 3 de marzo
n.: 1438 - †: 1508 - país: Italia
otras formas del nombre: Jacobino de Crevacuore, de Canepacci
canonización: Conf. Culto: Gregorio XVI 5 mar 1845
hagiografía: Santi e Beati
n.: 1438 - †: 1508 - país: Italia
otras formas del nombre: Jacobino de Crevacuore, de Canepacci
canonización: Conf. Culto: Gregorio XVI 5 mar 1845
hagiografía: Santi e Beati
En
Vercelli, en el Piamonte, beato Jacobino de' Canepacci, religioso de la Orden
de los Carmelitas, preclaro por su dedicación a la oración y a la penitencia.

Los
más antiguos testimonios sobre el nombre, lugar de nacimiento y culto son los
que hay ya en su tumba, en la tierra cerca del campanario de la iglesia del
Carmelo de Vercelli: la imagen con la inscripción «MCCCCCVIII die III Martii.
Hic iacet B. Fr. Iacobinus de Crepacorio qui obiit tempore ut supra», y otras
dos imágenes con inscripciones (ex-votos) un poco posteriores, del 1509 y 1511,
que los peritos en dos procesos diocesanos (1728 y 1843) evalueron ser de
Giovenone, padre o hijo, anteriores a 1520. Una de las tres imágenes mostraba
al beato con la mochila en la espalda, de donde se deduce que era hermano
itinerante.
Que
era hermano lego (hermano converso) lo afirma explícitamente el carmelita
inglés Jacomino Bale en una Colectánea fruto de un viaje científico a la Europa
septentrional entre los años 1525-27 (no se sabe si estuvo también en
Vercelli): «In conventu Vercellarum provincie Lumbardie requiescit beatus pater
Iacobinus laicus frater cognomento de Ctepacorio» [en el convento de Vercelli
de la provincia de Lombardía descansó el beato padre Jacobino, hermano laico
llamado de Crevacuore], y agrega: «portarum custos quondam in conventu
Vercellarum, mira sed ignota hominibus sanctitate claruit» [en otro tiempo portero
del convento de Vercelli, que resplandeció con admirable -pero desapercibida
por los hombres- santidad], de su vida se sabe solo que el beato daba a los
pobres la porción de pan y vino que le correspondía a él, y que trabajaba y
oraba mucho. Murió en tiempos de peste, y fue sepultado en la huerta del
convento, aunque enseguida fue trasladado a un lugar más digno. Pero los
hermanos no querían que fuese puesto en el coro porque había sido simplemente
un hermano lego. Quizás ésta es la explicación de que su sepultura haya sido
cercana al campanario, que era el camino que comunicaba con el coro de la
iglesia.
Los
datos del apodo de Canepaci (con el que es conocido ahora), el año (1438) y el
lugar de nacimiento (Piasca, primero en la parroquia de Crevacuore y luego en
la de Ayloche), así como los milagros que obró en vida, aparecen más tarde. Hay
otro Giacomino carmelita, llamado "de Luino", quien en 1477 recibe
una donación para la construcción de un monasterio carmelita en Luino. Si se
trata o no de la misma persona, es imposible decidirlo en el estado actual de
la documentación. Muchas veces se intentó recuperar el cuerpo del beato, pero
siempre inútilmente. SS Gregorio XVI aprobó su culto «ab inmemoriabili» el 5 de
marzo de 1845.
Traducido
para ETF de un artículo de Ludovico Saggi en Enciclopedia del santi.
fuente: Santi e Beati
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o última modificación relevante: ant 2012
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Beatos Liberato Weiss, Samuel Marzorati,
y Miguel Pío Fasoli de Zerbo, presbíteros y mártires
fecha: 3 de marzo
†: 1716 - país: Etiopía
canonización: B: Juan Pablo II 20 nov 1988
hagiografía: Directorio Franciscano
†: 1716 - país: Etiopía
canonización: B: Juan Pablo II 20 nov 1988
hagiografía: Directorio Franciscano
En
Gondar, en Etiopía, beatos Liberato Weisss, Samuel Marzorati y Miguel Pío
Fasoli de Zerbo, presbíteros de la Orden de los Hermanos Menores y mártires,
que murieron lapidados a causa de su fe católica.

Liberato
Weiss (de seglar, Juan Lorenzo) nació en Konnersreuth
(Baviera, Alemania), el 4 de enero de 1675. A la edad de 18 años pidió su
ingreso en la Provincia franciscana de San Bernardino, en Austria. Comenzó el
noviciado en Graz (Stiria, Austria) el 17 de octubre de 1693. Recibió la
ordenación sacerdotal en Viena cinco años más tarde. Tan pronto como supo que
los superiores pedían voluntarios para la misión de Etiopía, se ofreció para
ser enviado.
Samuel
Marzorati (de seglar, Antonio Francisco) nació en Biumo
Inferiore, barriada de Varese (Italia), el 10 de septiembre de 1670, cerca del
convento franciscano de la Anunciación, donde pasó los primeros años de su
vida. A los 22 años entró en el convento franciscano, de los llamados
"Reformados", de Lugano (Suiza). Pronto pidió ir a misiones, y los
superiores lo enviaron a Roma, al Colegio erigido en San Pedro in Montorio para
preparar a los que iban a ser enviados a tierras de misión. Completada su
formación, se le confió otra tarea, pero luego se incorporó a la misión de
Etiopía.
Miguel
Pío Fasoli nació en Zerbo, cerca de Pavía
(Italia), el 3 de mayo de 1670. Ingresó en la Provincia de San Diego de la
región de Insubria (Milán) y, ordenado sacerdote, comenzó su actividad
enseñando teología, pero enseguida se ofreció también para integrarse en la
misión de Etiopía.
Tres
vidas semejantes y divergentes, tres franciscanos que habrían recorrido caminos
diversos si la Providencia no los hubiera unido para siempre camino del
martirio.
Desde
hacía mucho tiempo la Iglesia católica se esforzaba grandemente por restablecer
la comunión plena y la unión con la Iglesia copta, sin conseguirlo. El 20 de
enero de 1697, la Santa Sede, por medio de la Congregación de Propaganda Fide,
abrió de nuevo la misión de Etiopía y la encomendó a los franciscanos. El
Ministro general de la Orden hizo entonces un llamamiento a sus religiosos
buscando voluntarios para tal misión, y muchos se ofrecieron. Entre ellos se hallaban
nuestros tres Beatos. La misión franciscana tenía como objetivo llevar de nuevo
a la Iglesia copta de Egipto y a la de Etiopía a la unión con la de Roma.
Los
padres Liberato y Miguel Pío fueron destinados a Etiopía; el padre Samuel, a la
isla de Socotra, en el Océano Indico, pero no consiguió su objetivo y regresó a
El Cairo, donde se unió a la segunda expedición de sus compañeros.
El
año 1705 un grupo de franciscanos salió de Egipto, junto a una caravana de
mercaderes, para llegar a Etiopía por la ruta del Nilo. Llegaron a Sudán y se
encontraron con una revuelta militar contra el rey de Sennar. No pudieron
proseguir su camino y ante una situación tan peligrosa se establecieron en
Allefun, ciudad que era respetada a causa de un famoso santuario musulmán que
había allí, hasta que llegasen tiempos mejores. En 1708, el rey, que había
vencido a los rebeldes, llamó a los misioneros a Sennar. Poco a poco, de los
ocho franciscanos que habían salido de El Cairo, sólo quedaban dos, los padres
Liberato y Miguel Pío, mientras los otros habían regresado al punto de partida
o habían fallecido. Nuestros dos beatos, por último, se volvieron a El Cairo en
1710 sin haber conseguido esta vez llegar a Etiopía.
Por
su parte, el padre Samuel, con otros compañeros, no logrando saber nada de los
cristianos de la isla del Océano Indico evangelizada por San Francisco Javier,
marcharon para El Cairo.
Propaganda
Fide decidió que se intentara de nuevo el viaje apostólico a Etiopía, esta vez
siguiendo la ruta del Mar Rojo, y el 20 de abril de 1711 encargó a los padres
Liberato, como prefecto apostólico, Miguel Pío y Samuel que se pusieran en
camino para llevar a cabo la misión que se les encomendaba. Salieron de El
Cairo el 3 de noviembre de 1711. Guiaba el grupo el padre Weiss. Llegaron a
Gondar, capital entonces de Etiopía, tras numerosas peripecias, en julio de
1712. El Rey Justos (el Negus) los acogió amistosamente, pero la situación del
reino no era pacífica, los europeos no eran gratos a la población y la
oposición al mismo Rey era fuerte, por lo que éste rogó a los misioneros que, a
la espera de que la situación mejorase, procuraran pasar desapercibidos, y no
discutieran con los coptos sobre cuestiones religiosas ni se declararan
"romanos": temía por su misma continuidad en el trono. Los frailes
llevaban una vida sencilla y pobre, vivían de la profesión que había aprendido
cada uno, curaban a los enfermos y aprendían las lenguas locales. Con todo, la
población nativa difundió habladurías contra los misioneros que fueron enrareciendo
la convivencia. El Rey Justos, para evitar males mayores, envió a los
franciscanos a otra provincia, Tigré.
Entretanto
la crisis política se agravó, el Rey Justos enfermó y sus adversarios
aprovecharon la situación para destronarlo y coronar a un nuevo Negus, David,
hijo de otro rey. Los misioneros fueron entonces localizados y trasladados a
Gondar para procesarlos. En el juicio, acusados de herejía contra la Iglesia
Copta de Etiopía, declararon abiertamente que eran cristianos y que habían sido
enviados por el Sumo Pontífice para enseñarles la verdadera fe cristiana.
Contra las creencias de los coptos monofisitas, proclamaron, entre otras cosas,
que Cristo tiene dos naturalezas, divina y humana, y no una sola. Afirmaron,
además, la presencia real de Cristo en la Eucaristía conforme a la fe profesada
por la Iglesia católica. Manifestaron que la circuncisión era innecesaria. En
sus muchas discusiones, los monjes coptos no consiguieron que los franciscanos
renunciaran a su fe y abrazaran las creencias de la Iglesia copta. Tras
rechazar los frailes por última vez la oferta de absolución si renegaban de su
credo, fueron condenados a muerte, trasladados a un lugar llamado Amba-Abo y
lapidados el 3 de marzo de 1716. El padre Liberato murió casi inmediatamente, poco
después falleció el padre Samuel, mientras el padre Miguel Pío, antes de
expirar, aún se levantó por tres veces del montón de piedras.
La
noticia del martirio llegó de inmediato a Europa por las relaciones escritas
que enviaron testigos presenciales de los hechos. Con todo, el proceso de
beatificación se retrasó considerablemente por diversas circunstancias. Los
beatificó Juan Pablo II el 20 de noviembre de 1988, puede leerse aquí la homilía en la
misa de beatificación (sólo en italiano).
fuente: Directorio Franciscano
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