viernes, 4 de marzo de 2016

San Juan Antonio Farina, obispo y fundador - Beato Zoltan Lajos Meszlenyi, obispo y mártir (4 de marzo)

San Juan Antonio Farina, obispo y fundador

fecha: 4 de marzo
n.: 1803 - †: 1888 - país: Italia
canonización: 
B: Juan Pablo II 4 nov 2001 - C: Francisco 23 nov 2014
hagiografía: Vaticano

En Vicenza, ciudad de Italia, san Juan Antonio Farina, obispo, cuyo trabajo en el campo de la pastoral fue intenso. Fundó el Instituto de Hermanas Maestras de Santa Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones, para la formación de las jóvenes pobres y de todas las personas afligidas por la marginación.
Sacerdote de extraordinaria espiritualidad y de gran generosidad apostólica, Juan Antonio Farina puede ser considerado uno de los obispos más insignes del siglo XIX italiano. Fue el fundador de las Hermanas Maestras de S. Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones, que actualmente se encuentran en varias partes del mundo con actividades educativas, asistenciales y pastorales.
Originario de Gambellara (Vicenza), lugar en el que nació el 11 de enero de 1803 de Pedro y Francisca Bellame, Juan Antonio Farina recibió la primera formación bajo la tutela de su tío paterno, un santo sacerdote que fue para él un verdadero maestro del espíritu además de su preceptor, ya que todavía no existían las escuelas públicas en los pueblos pequeños. A los quince años entró en el seminario diocesano de Vicenza donde asistió a todos los cursos distinguiéndose por su bondad y una particular aptitud para el estudio. A los 21 años, mientras todavía asistía a los cursos de Teología, fue destinado a la enseñanza en el mismo seminario, revelando así sus marcadas dotes como educador.
El 14 de enero de 1827 recibió la ordenación sacerdotal y poco después obtuvo el diploma que lo habilitaba a la enseñanza en las escuelas de primaria. En los primeros años de su ministerio se ocupó de varios encargos: la enseñanza en el seminario durante 18 años, la capellanía en la parroquia de S. Pedro en Vicenza por 10 años y la participación en distintas instituciones culturales, espirituales y caritativas de la ciudad, entre las cuales la dirección de la escuela pública primaria y superior.
En 1831 dio inicio a la primera escuela popular femenina y en 1836 fundó las Hermanas Maestras de S. Dorotea Hijas de los Sagrados Corazones, un instituto de «maestras de auténtica vocación, consagradas al Señor y dedicadas totalmente a la educación de las niñas pobres». Poco después, quiso también que sus religiosas se dedicasen a las hijas de familias acomodadas, a las sordomudas y a las ciegas; más tarde las envió a la asistencia de los enfermos y de los ancianos en los hospitales, en los asilos y en sus domicilios. El 1 de marzo de 1839 obtuvo el decreto de alabanza del Papa Gregorio XVI; la Regla por él redactada permaneció en vigor hasta 1905, año en que el Instituto fue aprobado por el Papa Pío X, quien había sido ordenado sacerdote por el obispo Farina.
En 1850 fue nombrado obispo de Treviso y recibió la consagración episcopal el 19 de enero de 1851. En esta diócesis desarrolló una variada actividad apostólica: en seguida inició la visita pastoral y organizó en todas las parroquias asociaciones para la ayuda material y espiritual de los pobres, incluso llegó a ser llamado «el obispo de los pobres». Propagó la práctica de los Ejercicios espirituales y la asistencia a los sacerdotes pobres y enfermos; cuidó la formación doctrinal y cultural del clero y de los fieles, y la instrucción y catequesis de los jóvenes. Los diez años de su episcopado en Treviso fueron marcados por el sufrimiento debido a cuestiones jurídicas con el Cabildo de la Catedral; esta situación condicionó la realización de su programa pastoral obstaculizando varias iniciativas y llegando a impedir la celebración del Sínodo diocesano.
El 18 de junio de 1860 fue trasladado a la sede episcopal de Vicenza, donde puso en acto un amplio programa de renovación y desarrolló una importante obra pastoral orientada a la formación cultural y espiritual del clero y de los fieles, a la catequesis de los niños, a la reforma de los estudios y de la disciplina en el seminario. Convocó el Sínodo diocesano, que no había sido celebrado desde el 1689; en su visita pastoral a veces recorría kilómetros a pie o a lomos de una mula para poder llegar a los pueblos de montaña que no habían visto nunca un obispo. Instituyó numerosas confraternidades para socorrer a los pobres y sacerdotes ancianos y para la predicación de ejercicios espirituales al pueblo; propagó una profunda devoción al Sagrado Corazón de Jesús, a la Virgen María y a la Eucaristía. Entre diciembre de 1869 y junio de 1870 participó en el Concilio Vaticano I, donde hacía parte de los que sostenían la definición de la infalibilidad pontificia.
Los últimos años de su vida fueron señalados con públicos reconocimientos por su labor apostólica y su caridad, pero también con fuertes sufrimientos e injustas acusaciones frente a las cuales él reaccionó con el silencio, la paz interior y el perdón, en fidelidad a su propia conciencia y a la regla suprema de la «salvación de las almas». Después de una primera grave enfermedad en 1886, sus fuerzas físicas se fueron debilitando gradualmente hasta el momento en que un ataque de apoplejía lo llevó a la muerte el 4 de marzo de 1888. Fue beatificado por SS Juan Pablo II en 2001 y canonizado por SS Francisco en 2014.
fuente: Vaticano
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ingreso o última modificación relevante: 12-1-2015

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=769





Beato Zoltan Lajos Meszlenyi, obispo y mártir

fecha: 4 de marzo
n.: 1892 - †: 1951 - país: Hungría
canonización: 
B: Benedicto XVI 31 oct 2009
hagiografía: Santi e Beati

En Kistarcsa, Hungría, beato Zoltan Lajos Meszlenyi, obispo auxiliar de Esztergom, y mártir de un régimen contrario a Dios.

Nació el 2 enero 1892 en una familia de sólida tradición católica. Llamado al sacerdocio, obtuvo en la Pontificia Universidad Gregoriana el doctorado en filosofía y en teología, así como la titulación en derecho canónico. El 28 octubre 1937 fue ordenado obispo y nombrado auxiliar de la archidiócesis de Esztergom, en Hungría. Su preparación y celo pastoral le permitieron realizar un gran trabajo tanto como pastor como en los aspectos culturales. Enseguida después de la Segunda Guerra Mundial, el régimen comunista húngaro comenzó una guerra contra la Iglesia Católica, aplicando en sus enfrentamientos formas de intolerancia que derivaron muchas veces en momentos de persecución violenta y sanguinaria. Un hecho emblemático de este período de terror y de verdadera y propia opresión fue el arresto del Primado de Hungría, el arzobispo Jozsef Mindszenty.
En 1950, en contraste con el deseo del gobierno, los canónigos de la catedral de Esztergom-Budapest eligieron al beato como nuevo Vicario capitular, reconociendo su rectitud y firmeza. Mons. Meszlényi, incluso conociendo los riesgos, aceptó el nombramiento con prontitud y disponibilidad. La represión del régimen no se hizo esperar. Diez días después, el obispo fue arrestado y, sin ningún proceso, fue internado en el establecimiento penal de Recsk y luego deportado al campo de concentración de Kistarcsa, en Budapest, en aislamiento. Comenzaron así ocho meses de crueles prisiones, falta de comida y abrigo, exceso de trabajos forzados y violencias y torturas indecibles, de las cuales son maestros los opresores de toda época. Enfrentado al dilema "fidelidad-traición", el beato confirmó con fortaleza su fidelidad al Evangelio, viviendo en la perversidad de los hechos confiado en la misericordia y en la providencia divina. Soportó todo con amor. Murió colmado de agotamiento el 4 marzo de 1951. La inhumana prisión lo había literalmente matado. El motivo de su martirio fue el "odium Fidei", el odio de los verdugos en el enfrentamiento con Jesús, con el Evangelio, con la Iglesia. Es el misterio del mal que genera odio, dejando una estela de muerte, destrucción y dolor indecible.
Apenas se supo la noticia de su muerte, aquellos que lo habían conocido vieron en las vicisitudes de Mons. Meszlényi el sello del martirio. El régimen obstaculizó de todas las maneras posibles el desarrollo y profundización de las investigaciones. Pero, como es sabido, la mentira no puede vencer largo tiempo a la verdad. Después de la caída del régimen la verdad se afirmo en toda su evidencia por los múltiples testimonios de documentos y de personas.
Tomado y traducido para ETF de la alocución de Mons. Angelo Amato en Radio Vaticana con motivo de la beatificación.

fuente: Santi e Beati
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=4943

          

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