San Ivo Helory, presbítero
fecha: 19 de mayo
n.: 1253 - †: 1303 - país: Francia
otras formas del nombre: Ives, Yves, Ivo de Kermartin
canonización: C: Clemente VI 26 jun 1347
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: 1253 - †: 1303 - país: Francia
otras formas del nombre: Ives, Yves, Ivo de Kermartin
canonización: C: Clemente VI 26 jun 1347
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En un castillo cercano a Tréguier, en
Bretaña Menor, en Francia, san Ivo, presbítero, que por el amor de Cristo ejerció
la justicia sin distinción de personas, favoreció la concordia, defendió las
causas de los huérfanos, viudas y pobres, y acogió en su casa a los
desfavorecidos.
patronazgo: patrono de Bretaña, de los jueces,
abogados y notarios, así como de los sacerdotes; protector de los pobres y los
huérfanos, para pedir en los procesos judiciales.

San Ivo Hélory, patrono de los juristas,
nació en Kermartin, cerca de Tréguier de Bretaña, donde su padre era señor
feudal. A los catorce años, Ivo fue a estudiar a París. Diez años después,
había ya obtenido títulos en filosofía, teología y derecho canónico en las
mejores escuelas. Entonces se trasladó a Orléans a estudiar derecho civil bajo
la dirección del célebre jurista Pedro de la Chapelle. Desde sus años de
estudiante, San Ivo empezó a practicar la mortificación y sus austeridades
aumentaron con el tiempo. Vestía una camisa de cerdas, se abstenía de la carne
y del vino, ayunaba a pan y agua durante la cuaresma, el adviento y otros
períodos de penitencia y, las pocas horas que consagraba al descanso, las
pasaba recostado en un colchón de paja, con una piedra por almohada. Cuando
volvió a Bretaña, al terminar sus estudios, el archidiácono de Rennes le nombró
juez del tribunal eclesiástico. En el ejercicio de su cargo, san Ivo protegió a
los huérfanos, defendió a los pobres y administró justicia con tal imparcialidad
y bondad que aun aquellos a quienes castigaba le tenían afecto.
Al poco tiempo, el obispo de Tréguier,
Alan de Bruc, reclamó los servicios del santo, quien volvió a su tierra natal
para ejercer de nuevo el oficio de juez. Su bondad le ganó ahí el título de
«abogado de los pobres». No contento con hacerles justicia en su propio
distrito, Ivo se trasladaba con frecuencia a otras cortes a defenderlos, a
menudo pagaba los gastos de sus clientes y los visitaba en la prisión. Aunque
existía la costumbre de hacer costosos regalos a los jueces, el santo se negó
siempre a aceptarlos. Hacía lo posible por reconciliar a los enemigos y los
exhortaba a dirimir sus querellas, sin recurrir a la corte; así consiguió
evitar que muchas personas tuviesen que pagar los gastos tan costosos de los
procesos. San Ivo había recibido en Rennes las órdenes menores; en 1284, fue
ordenado sacerdote y se le concedió el beneficio de Trédrez. Tres años más
tarde, renunció al oficio de juez y consagró los últimos quince años de su vida
al trabajo parroquial, primero en Trédrez y después en una parroquia más
importante de Lovannec.
San Ivo construyó un hospital, donde
asistía personalmente a los enfermos. Con frecuencia se despojaba de sus ropas
para darlas a los pobres. En una ocasión, se enteró de que un vagabundo había
pasado toda la noche acurrucado junto a la puerta de su casa; a la noche
siguiente, san Ivo cedió al vagabundo su lecho y se fue a dormir junto a la
puerta. Se mostraba tan solícito del bienestar temporal de sus feligreses, como
de su bienestar espiritual y no perdía la ocasión de instruirlos. Con
frecuencia predicaba en otras iglesias, además de la suya y lo hacía en tres
lenguas: latín, francés y bretón. Las gentes acudían en todos sus litigios al
arbitraje de san Ivo, al que se atenían fielmente por lo general.
Inmediatamente después de la cosecha, san Ivo repartía entre los pobres el
grano que había recogido, o una cantidad de dinero equivalente a su valor. Una
vez, alguien le aconsejó que almacenase la cosecha para obtener más tarde un
precio mayor por ella; pero el santo replicó: «Nadie me asegura que voy a vivir
tanto tiempo». A principios de la cuaresma de 1303, la salud de Ivo empezó a
debilitarse, pero no por ello dejó de practicar las mortificaciones acostumbradas.
La víspera de la Ascensión, predicó todavía y celebró la misa, aunque estaba ya
tan débil, que no podía tenerse en pie sin que le sostuvieran. Después de la
misa, el santo se recostó y recibió los últimos sacramentos. Murió el 19 de
mayo de 1303, a los cincuenta años de edad. Fue canonizado en 1347.
Los datos sobre la vida de san Ivo Hélory
son particularmente abundantes. En Acta Sanctorum, mayo, vol. IV, los
bolandistas publicaron la mayor parte de los documentos reunidos, veintiocho
años después de la muerte de Ivo, para el proceso de canonización. A. de la
Borderie los reeditó, con otros documentos suplementarios, en Monuments
Originaux de l'Histoire de S. Yves (1887). Se hallarán algunos otros materiales
en Analecta Bollandiana, vol. VI y VII. Véase también BHG., nn. 4625-4637.
Existen varias biografías de tipo popular, como, por ejemplo, la de C. de la
Ronciére (1925) en la colección Les Saints. Ver A. Masseron, S. Ivés d'aprés
les témoins de sa vie (1952).
El cuadro es «Ivo», de Roger van der Weyden, de hacia 1450, en la National Gallery de Londres.
El cuadro es «Ivo», de Roger van der Weyden, de hacia 1450, en la National Gallery de Londres.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1677
Beato Agustín Novelli, monje y presbítero
fecha: 19 de mayo
†: 1310 - país: Italia
otras formas del nombre: Matteo de
canonización: Conf. Culto: Clemente XIII 1759
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: 1310 - país: Italia
otras formas del nombre: Matteo de
canonización: Conf. Culto: Clemente XIII 1759
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En Siena, en la Toscana, beato Agustín
Novelli, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, cultivador de la
verdadera humildad y amante de la observancia religiosa.
refieren a este santo: Beato Clemente
de Osimo

Mateo de Termini o de Taormina, en
Sicilia, tomó en religión el nombre de Agustín Novello. Después de una
brillante carrera en Bolonia, donde estudió y enseñó leyes, llegó a ser
canciller del rey Manfredo. Dicho monarca pereció en la batalla de Benevento.
En la misma batalla Mateo recibió tales heridas, que sus compañeros le
abandonaron al creerlo muerto. Mateo prometió entonces consagrarse enteramente
al servicio de Dios si salía con vida de aquel trance. En cumplimiento de su
promesa, ingresó como hermano lego en la orden de los Ermitaños de San Agustín,
sin identificarse. En una ocasión en que el convento se vio envuelto en un
proceso muy complicado, Agustín se ofreció a redactar un informe; lo hizo en
forma tan clara, inteligente y persuasiva, que el abogado de la otra parte
exclamó, según se dice: «Este informe es obra de un ángel o de un demonio, o
quizás de Mateo de Termini; pero Mateo murió en la batalla de Benevento». El
mismo abogado manifestó su deseo de conocer al autor del informe; al reconocer
en el monje Agustín a Mateo, felicitó al superior porque contaba entre sus
hijos a un jurista tan distinguido. Agustín acompañó al beato Clemente
Osimo a Roma, donde ambos redactaron las constituciones de
la Orden. El Papa Nicolás IV nombró a Agustín penitenciario de la corte
pontificia y Bonifacio VIII le envió de legado a Siena. El beato fue elegido
prior general de su orden en 1298; pero dos años más tarde, renunció al cargo y
se retiró a la ermita de San Leonardo, que él mismo había construido cerca de
Siena. Allí murió el 19 de mayo de 1309.
En Acta Sanctorum. mayo, vol. IV, hay una
biografía escrita, según se dice, por un contemporáneo del santo. Ver también
Analecta Augustiniana, vol. IV (1908), p. 326 ss, y vol. VI (1910), pp.
120-133. Existen, además, varias biografías de tipo popular, como la de P.
Sanfilippo (1835).
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
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