domingo, 15 de mayo de 2016

San Reticio de Autún, obispo - San Caleb o Elesbaán, monje (15 de mayo)

San Reticio de Autún, obispo

fecha: 15 de mayo
†: s. IV - país: Francia
otras formas del nombre: Rhétice, Rheticius
canonización: culto local
hagiografía: «Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003

En Autún, en la Galia Lugdunense, san Reticio, obispo, de quien san Agustín refiere la gran autoridad de que gozaba como obispo, y san Jerónimo lo recuerda por gran exegeta de la Sagrada Escritura.
Fue obispo de Autún, Borgoña, a comienzos del siglo IV. Estuvo presente en el sínodo romano celebrado en Letrán, el año 313, por el papa san Melquíades y en el que se brindó apoyo al legítimo obispo de Cartago, Ceciliano, acosado por las maquinaciones de Donato y de su partido. Esta decisión sería Igualmente apoyada al año siguiente por el primer sínodo de Arlés. Fue amigo del emperador Constantino y se dice que fue este obispo el que puso al corriente al emperador de la doctrina cristiana.
Reticio sobresalió como insigne predicador de la divina palabra y su conocimiento de la Sagrada Escritura, que le valió cálidos elogios años más tarde por parte de san Jerónimo en su libro De viris illustribus, le dio un gran prestigio en la Iglesia de Occidente. Su memoria es igualmente evocada por san Agustín en su Tratado contra Pelagio como persona de gran autoridad en su tiempo. Murió posiblemente hacia el año 334.
fuente: «Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003
accedida 602 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?ids=1625




San Caleb o Elesbaán, monje

fecha: 15 de mayo
fecha en el calendario anterior: 27 de octubre
†: c. 535 - país: Etiopía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Santi e Beati

En Etiopía, san Caleb o Elesbaán, rey, que para reivindicar la muerte de los mártires de Nagrán se enfrentó victoriosamente en batalla a los enemigos de Cristo y, según se dice, en tiempo del emperador Justino envió a Jerusalén su corona real, viviendo luego como monje en respuesta a un voto que había hecho, hasta que partió al encuentro del Señor.
En casi dos milenios de cristianismo son muchos los casos de soberanos e incluso familias reales enteras que han ascendido a las más altas cotas de santidad; pero entre elllos, los menos conocidos son, indudablemente, los muchos monarcas etiopes, de nombres casi impronunciables para nosotros, venerados como santos locales por la Iglesia copta. Uno de ellos es, precisamente, san Elesbaan, que vivió en el siglo VI, y es conmemorado también por el Martirologio Romano, que inscribe su fiesta el 15 de mayo.
Sus hechos están estrechamente unidos a la muerte de los mártires de Nagrán, ciudad de la Península Arábiga, en el territorio del actual Yemén. Tal zona había sido conquistada por los etiopes a inicios del siglo VI, que se habían ocupado también de la difusión del cristianismo; pero un día el judeo Du Nuwas o Dun’an inició una revuelta que llevó a la muerte del príncipe Aretas, de su mujer, de sus cuatro hijos, y de un centenar de cristianos.
El Patrirca de Alejandría de Egipto escribió a los obispos orientales recomendándoles venerar a las víctimas de la matanza como mártires -que incluso los católicos festejamos-, y, con ayuda del en ese momento emperador Justino, empujó al rey axumita Elesbaan a vengar el asesinato. Esto no resultó del todo mal: reconquistó el Yemén, ajustició a Dun'an y tomó posesión de las principales plazas fuertes. Alban Butler sostenía que «luego de haber dado su escarmiento al tirano gracias a la bendición divina, gestionó su victoria con admirable clemencia y moderación», aunque puesto a la luz de los hechos esa reconstrucción no parece conforme a la realidad: sea en batalla, sea en los sucesivos encuentros con los hebreos, Elsebaan demostró siempre gran ferocidad y crueldad.
La tradición cuenta, sin embargo, que al fin de su vida el monarca quiso abdicar en favor de su hijo, donó su corona a la iglesia del Santo Sepulcro, en Jerusalén, y transcurrió sus últimos días llevando una vida de eremita ejemplar en la Ciudad Santa. Allí murió hacia el año 555 [o 535, según indican otras fuentes].
Traducido, con algunos cambios, de una artículo de Fabio Arduino.
fuente: Santi e Beati
accedida 1480 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=1626

No hay comentarios:

Publicar un comentario