miércoles, 12 de octubre de 2022

Santos del día 11 de octubre

 

Santos del día 11 de octubre
Quinto Idus octobris
Santa Soledad (Manuela) Torres Acosta, virgen, que desde su juventud demostró gran solicitud hacia los enfermos pobres, a los que atendió con total abnegación, especialmente al fundar la Congregación de Siervas de María Ministras de los Enfermos. Murió en Madrid, ciudad de España. († 1887)
   San Juan XXIII, papa (1 coms.) - Memoria litúrgica   
Memoria de san Juan XXIII, papa, cuya vida y actividad estuvieron llenas de una singular humanidad. Se esforzó en manifestar la caridad cristiana hacia todos y trabajó por la unión fraterna de los pueblos. Solícito por la eficacia pastoral de la Iglesia de Cristo en toda la tierra, convocó el Concilio Ecuménico Vaticano II. Murió piadosamente en Roma el 3 de junio de 1963. († 1963)
Conmemoración de san Felipe, uno de los siete diáconos elegidos por los Apóstoles, que convirtió a los samaritanos a la fe en Cristo, bautizó al eunuco de Candace, que era la reina de los etíopes, y evangelizó todas las ciudades por las que pasaba hasta llegar a Cesarea de Palestina, donde, según la tradición, descansó en el Señor. († s. I)
En Anazarbe, de Cilicia, santos Táraco, Probo y Andrónico, mártires, que, en la persecución bajo el emperador Diocleciano, perdieron la vida por confesar a Cristo. († c. 304)
En la región de Vexin, en la Galia Lugdunense, conmemoración de los santos Nicasio, Quirino, Scubícolo y Piencia, mártires. († s. inc.)
En Verdún, también en la Galia, san Santino, obispo, que, según se cree, fue el primero en predicar el Evangelio en esta ciudad. († s. IV)
Conmemoración de san Sármata, abad en la Tebaida, en Egipto, que, siendo discípulo de san Antonio, recibió la muerte a manos de los sarracenos. († 357)
En Uzés, de la Galia Narbonense, san Fermín, obispo, discípulo de san Cesáreo de Arlés, que enseñó a su pueblo el camino de la verdad. († c. 552)
En la región de Ossory, en Hibernia, san Cánico, abad del monasterio de Achad-bó, hoy Aghaboe, uno de los muchos que fundó. († 599)
Cerca de la fortaleza de Suania, en las montañas del Cáucaso, muerte de san Anastasio, presbítero, apocrisario de la Iglesia Romana y compañero en la confesión de la fe católica y en el destierro de san Máximo el Confesor, que entregó su espíritu a Dios mientras pronunciaba en la celebración de la santa Sinaxis: «Lo santo para los santos». († 666)
En Lier, lugar de Brabante, san Gumaro, que, soldado devoto de Dios, con sus bienes construyó un oratorio, donde a su muerte fue enterrado. († c. 775)
En Colonia, en la región de Lotaringia, en Germania, san Bruno, obispo, que, siendo hermano del emperador Otón I, recibió conjuntamente el gobierno de Lotaringia y la función episcopal, y llevó a cabo su misión sacerdotal con gran fidelidad, mostrando a la vez su gran magnanimidad como príncipe. († 965)
En Gniezno, en Polonia, san Gaudencio o Radzim, obispo, hermano, según la carne y según el espíritu, de san Adalberto, obispo de Praga, compañero fiel suyo en los trabajos, testigo de su martirio y concautivo también en los encarcelamientos padecidos. († c. 1011)
En Riga, junto al mar Báltico, conmemoración de san Meinardo, obispo, que, siendo monje en Germania, ya anciano decidió dirigirse a Livonia para evangelizar a ese pueblo. Allí construyó la iglesia de Üxkül, de la que fue ordenado obispo, y puso así los cimientos de la fe cristiana en aquella región. († 1196)
En Bolonia, de la Emilia, beato Jacobo de Ulm Griesinger, religioso de la Orden de Predicadores, el cual, aunque analfabeto, era muy buen pintor de vidrieras, y dio ejemplo de constante trabajo y oración. († 1491)
En Calosso d'Asti, en el Piamonte, muerte de san Alejandro Sauli, que fue primero obispo de Aleria, en la isla de Córcega, y después de Pavía, y formó parte de la Congregación de Clérigos Regulares de San Pablo, donde trabajó con gran caridad en favor de los pobres. († 1592)
En Hanoi, población de Tonkín, san Pedro Le Tuy, presbítero y mártir, que por su fe en Cristo fue decapitado en tiempo del emperador Minh Mang. († 1833)
En Barcelona, en España, beato Ángel Ramos Velázquez, religioso de la Sociedad de San Francisco de Sales y mártir, que libró el buen combate de la fe en tiempo de persecución. († 1936)

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