San Filiberto, abad
fecha: 20 de agosto
n.: c. 608 - †: c. 684 - país: Francia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: c. 608 - †: c. 684 - país: Francia
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En el monasterio de Noirmoutier, en la
isla de Hero, en la costa de Aquitania, san Filiberto, abad, que, educado en la
corte del rey Dagoberto, todavía adolescente se hizo monje, y fundó y dirigió
primeramente el cenobio de Jumièges y después aquel de Hero.
refieren a este santo: San Aicardo, San Audeno de
Rouen

Filiberto nació en Gascuña hacia el año
608. Su padre, Filibaldo, después de recibir las órdenes sagradas, fue elegido
obispo de Aire. Filiberto pasó con él los primeros años y luego fue enviado a
la corte de Dagoberto I. El ejemplo y los consejos de san Ouén,
canciller del rey, produjeron tal efecto en el joven, que a los veinte años
tomó el hábito en la abadía de Rebais, fundada por el canciller. Sucedió a san
Aile en el gobierno de la abadía; pero, como fuese aún inexperto en el
gobierno, la rebelión de algunos monjes refractarios le obligó a abandonar el
cargo. Tras haber visitado numerosos monasterios para familiarizarse con las
distintas observancias, se retiró a Neustria, donde Clodoveo II le regaló un
terreno en el bosque de Jumiéges. Ahí fundó Filiberto un monasterio, el año
654. La comunidad de Jumiéges creció rápidamente. El santo fundó también un
convento de monjas en Pavilly. Filiberto se trasladó a la corte para arreglar
algunos negocios y, una vez ahí tuvo el valor de echar en cara sus injusticias
al mayordomo de palacio, Ebroín. Enfurecido por ello, Ebroín le calumnió ante
san Ouén. Como consecuencia, San Filiberto estuvo prisionero algún tiempo en
Rouen y hubo de abandonar Jumiéges. Cuando recobró la libertad, se retiró a
Poitiers. Más tarde, se transladó a la islita de Herio, en la costa del Poitou,
donde fundó el monasterio que después se llamó de Noirmoutier. También fundó
cerca de Poitiers el monasterio de Quincay, cuyo gobierno confió a san Acardo.
Más tarde, nombró a este santo abad de Jumiéges. San Filiberto pobló los nuevos
monasterios con monjes de Jumiéges. El obispo de Poitiers, Ansoaldo, fundó un
monasterio en Luçon y lo puso bajo la supervisión de san Filiberto. Un dato
digno de notarse es que el santo se preocupó por el bienestar espiritual y
temporal de los vecinos de sus diversos monasterios.
En Mabillon y en Acta Sanctorum, agosto,
vol. IV, hay una biografía antigua de San Filiberto. Pero la obra de mayor
valor sobre el santo es la de R. Poupardin, «Monuments de l'histoire des
abbayes de Saint-Philibert» (1905); en ella se encontrará un estudio sobre el
autor de la biografía primitiva y sobre los diferentes textos, además de un
catálogo de los milagros del santo y muchos otros documentos suplementarios.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 1363 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2958
Santos Leovigildo y Cristóbal, monjes y mártires
fecha: 20 de agosto
†: 852 - país: España
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
†: 852 - país: España
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En Córdoba, en la región hispánica de
Andalucía, santos mártires Leovigildo y Cristóbal, monjes, los cuales, durante
la persecución llevada a cabo por los musulmanes, profesaron espontáneamente la
fe en Cristo ante el juez, y por esto fueron decapitados, obteniendo así la
palma del martirio.
En el siglo IX, la mitad de la población
de Córdoba, ciudad de Andalucía, en el sur de España, era musulmana, desde la
época de la conquista de los árabes. Muchos católicos fueron martirizados por
los infieles invasores en el año de 852, como aquellos dos monjes, Cristóbal y
Leovigildo, que marcharon de buen grado por el camino del santo heroísmo.
Cristóbal era originario de Córdoba, pariente y discípulo de san Eulogio, el
historiador de sus hechos. Era de sangre árabe, pero criado en la fe cristiana
con tanto fervor que, cuando tuvo edad suficiente, ingresó al monasterio de San
Martín, cerca de Córdoba, en la montaña llamada la Rojaná. Este santo
religioso, animado al martirio por las ejecuciones precedentes, fue a la ciudad
a enfrentarse con el juez y confesó en voz alta su fe, por lo que fue
inmediatamente encarcelado. Leovigildo de Granada, monje del monasterio de San
Justo y San Pastor, cerca de Córdoba, llegó también a proclamar su cristianismo
ante el juez. Fue igualmente arrojado a la prisión, luego de soportar palizas y
malos tratos. Los dos prisioneros se reconfortaban mutuamente. Cristóbal pedía
a Leovigildo, porque era el mayor, recibir primero los honores del martirio.
Sus cuerpos debían de ser quemados, pero los cristianos los robaron antes de
que se consumieran y sepultaron los restos en la basílica de San Zoilo. Usuardo
los incluye el 20 de agosto en su martirologio. El Martirologio Romano precisa
que fueron decapitados: este detalle se introdujo en 1578, pero no figura en
las crónicas de Eulogio.
Eulogio, Memoriale sanctorum, II, XI. Acta
Sanctorum, 20 de agosto, vol. IV, pp. 97-100. Florez, España Sagrada, vol. X
(1753), pp. 395-396. F. J. Simonet, Historia de los Mozárabes de España; p.
433.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 509 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=2959
No hay comentarios:
Publicar un comentario