martes, 20 de junio de 2023

Día 20 Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Valorar la Castidad

 Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 20: Valorar la Castidad


Día 20 de junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús. Santa Margarita María Alacoque se esforzó apasionadamente en esparcir esta devoción.

Santa Margarita María Alacoque se esforzaba con un celo casi increíble para esparcir la Devoción de Sagrado Corazón de Jesús a todo el mundo

  

Cuán grandes fueron los obstáculos que la sierva de Dios, Santa Margarita María Alacoque, experimentó para llevar a cabo los mandatos de Cristo en difundir su devoción al Sagrado Corazón en todos los rincones del mundo

Dotada de una fuerza dada por el Señor mismo y ayudada por sus piadosos directores espirituales, Santa Margarita se esforzaba con un celo casi increíble. Hasta el momento de su muerte no cesaba de cumplir fielmente el deber que Dios le había confiado desde el cielo.

Finalmente, en el año 1765, el Sumo Pontífice Clemente XIII aprobó la Misa y el Oficio en honor del Sagrado Corazón de Jesús; y Pío IX extendió la fiesta a la Iglesia universal.

Desde entonces, el culto al Sagrado Corazón, ha fluido como un río desbordante, lavando todos los obstáculos, de sobre toda la tierra y, en los albores del nuevo siglo, León XIII, habiendo proclamado jubileo, decidió dedicar toda la raza humana al más Sagrado Corazón.

Esta consagración se llevó a cabo realmente con ritos solemnes en todas las Iglesias del mundo católico, y produjo un gran aumento de esta devoción, llevando no sólo a las naciones, sino también a las familias particulares, que en innumerables números se consagraron al Divino Corazón, y se sometieron a su dominio real.

1. Confía en al Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.

Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.

Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.

Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Amén.

3. Día 20: Valorar la castidad.

El Corazón de Jesús es el emblema de la inocencia. Él quiere ser el cordero sin mancha que se alimenta en un jardín de lirios.

En su vida terrena, Jesús escoge un precursor, mártir de la castidad; ofrece sus confidencias a un discípulo, Juan, que es virgen.

"Bienaventurados los limpios de corazón porque ellos verán a Dios".

La Iglesia amará la castidad como el ornamento más delicado y suave de sus ministros ... y los santos la magnificarán como la virtud angélica... creadora de los ángeles sobre la tierra

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.

Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.

Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.

Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:

"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.



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