sábado, 26 de septiembre de 2015

LO QUE DIOS DA, ES PARA TODOS LOS HOMBRES (Mons. Romero)


LO QUE DIOS DA, ES PARA TODOS LOS HOMBRES


VIGÉSIMOSEXTO DOMINGO DEL TIEMPO ORDINARIO


30 de Septiembre de 1979

Números 11, 25-29
Santiago 5, 1-6
Marcos 9, 37-42. 44. 46. 47


Queridos hermanos:
- Homenaje a Juan Pablo I en el aniversario de su muerte.
Anuncié desde el principio que celebraríamos esta misa en memoria del gran Pontífice, cuyo reinado ha sido el más breve en este siglo: Juan Pablo I. Ayer 29 de septiembre, se cumplió un año de su inesperada muerte.
- Solidaridad con Juan Pablo II en su viaje a Irlanda, Estados Unidos y las Naciones Unidas.
También, que con nuestra misa, que es imagen de la Iglesia peregrina en el mundo, acompañemos al gran peregrino que ayer salió para Irlanda y luego llegará a Estados Unidos y llevará un mensaje de la Iglesia a todos los pueblos del mundo.
Fijándonos en el primer motivo: Juan Pablo I, quiero destacar su figura de catequista. Aún ciñendo la dignidad más alta de la Iglesia se gozaba en el ser humilde catequista contando historia y haciendo un pontificado que se iniciaba bajo el signo de la sonrisa, de la sencillez. Sin duda que su breve pontificado fue suficiente para dar una nueva manera de ser, una nueva fisonomía al servicio del sumo pontificado. Este catequista escribió un libro -antes de ser Papa, naturalmente-, después ya divulgado bajo el título de "Ilustrísimos Señores".
- De las cartas a los "Ilustrísimos Señores"
De Obispo, él escribía mensualmente una carta a uno de los famosos personajes filosóficos, literatos, etc. de la humanidad, y las lecturas de hoy, de la Sagrada Biblia, me parece que coinciden con una carta escrita precisamente a Chesterton, Gilberto Chesterton, un inglés converso al catolicismo; una de sus obras se titula "La esfera y la Cruz". Juan Pablo I toma el tema en una forma muy sabrosa, muy catequística.
- Escena de la "Esfera y la Cruz"
Aparecen en esa novela dos personajes, el profesor Lucifer y el monje Miguel volando sobre Londres, precisamente sobre la cúpula de la catedral; el profesor Lucifer se ríe de la cruz y el monje Miguel lo reconviene para decirle: "¿qué sacas con esa burla? Te voy a contar una historia", y comienza el monje a contarle de un ateo, un renegado que subió a la cúspide de una iglesia para arrancar la cruz y la tiró abajo. Cuando bajó, comenzó a ver en las empalizadas de los bosques cruces y más cruces; y acababa con el bosque porque le parecía que había que arrancar del mundo la cruz. Llegó a su casa, y aquel obsesionado contra la cruz hasta en los muebles veía la figura de la cruz y desbarataba todo; al día siguiente lo encontraron muerto junto a un río, loco contra la cruz.
- "Comenzáis por despedazar la cruz y terminarás destruyendo el mundo"
Lucifer le dice a Miguel: "Esa historia te la has inventado tú". "¡Claro que sí! -le dice Miguel- pero representa cabalmente lo que tú acabas de blasfemar contra la cruz, y es que ustedes, los anticristianos, acaban, después de combatir a la cruz, destruyendo el mundo. ¿Qué sería un progreso sin la cruz?" "¡Ah -le dice Lucifer- nosotros luchamos por un progreso sin Dios, no es necesario Dios, basta el esfuerzo del hombre. Eso de un paraíso, de un Dios que da premios después, ha sido un Dios inventado o por los oprimidos para encontrar una evasión de su situación injusta o por los opresores para domesticar a los que tienen bajo su poder. Basta la lucha, esto es lo que salva al mundo. Ni fe en Dios que es una fe alienante, sino la lucha, la revolución y no vendrá un paraíso no alienante más allá de la historia, sino aquí, construido por el esfuerzo de los hombres".
- Iván Karamazov, ateo, protesta contra un paraíso obtenido por heroísmos pasados.
Miguel se sonríe y le dice: "Te voy a citar a un ateo" y le cita un escrito de Iván Karamazov, ateo que dice que él renuncia a una lucha en la cual solamente se van a beneficiar los de las generaciones venideras. No es justo que el trabaja por un mundo mejor no tenga una recompensa de justicia. Y Miguel le dice: "¿Dónde encontrará el que lucha por un mundo mejor esa recompensa y quién se la va a dar? ¿Qué sería un progreso sin Dios? ¿Qué sería una lucha solamente esperando un paraíso en la tierra? ¡No es más que pura ilusión!
"Es necesario. Hay un sentido innato de vida en el hombre que lo lleva precisamente a las justas luchas reivindicativas, no solamente pensando en las generaciones futuras, yo reniego, dice, de una lucha en la que yo trabaje hasta morir, no vaya a tener yo también una participación, una recompensa y este sentido innato de la vida y del más allá es la respuesta del Cristianismo. No puede haber una lucha por un mundo mejor si no es basándose en una justicia divina, en un Dios remunerado, de los esfuerzos de los hombres. Una lucha sin Dios no tiene sentido". "Al fin -le dice Miguel- lo que te pasa a tí y a mí, tal vez, es que nos hemos formado una idea falsa de Dios".
Lo que muchos combaten -estas ya son palabras del Papa Luciani, Juan Pablo I- no es al verdadero Dios sino la falsa idea que se han hecho de Dios. Un Dios que protege a los ricos, que no hace más que pedir y acuciar, que siente envidia de nuestro progreso, que espía continuamente desde arriba nuestros pecados para darse el placer de castigarlo. Querido Chesterton, tú lo sabes, Dios no es así; es justo y bueno a la vez: padre también de los hijos pródigos a los que desea ver no mezquinos y miserables, sino grandes, libres, creadores de su propio destino. Nuestro Dios, es tan poco rival del hombre que ha querido hacer al hombre, su amigo; llamándolo a participar de su misma naturaleza divina, de su misma eternidad feliz. Ni tampoco es verdad que Dios nos pida demasiado, al contrario, se contenta con poco porque sabe muy bien que no tenemos gran cosa.
Esta es la lección catequística de este gran catequista del mundo que sólo se asomó a la historia universal y Dios nos lo quita hace un año, apenas unos meses de darnos una esperanza de la palabra sencilla del Dios verdadero, frente a un mundo que se ha falsificado la idea de Dios.
Lo grande es que esta idea de Dios no es un invento del Papa Luciani. Yo cabalmente en las lecturas de hoy encuentro un título para mi homilía que coincide con el pensamiento del Papa, y así vamos a hacer de esta misa, un homenaje a la doctrina, al catequista, al hombre de la sonrisa, al que sabía enfrentarse a los ateísmos más absurdos con la sencillez de un catequista para decirles: no sean sencillos, una revolución sin Dios, un Dios sin los hombres o unos hombres sin Dios no es el panorama de la historia.

LO QUE DIOS DA ES PARA TODOS LOS HOMBRES

1. Los bienes espirituales, magnanimidad de Dios y mezquindad de los hombres.
2. Los bienes materiales, justicia de Dios y egoísmo de los hombres.
3. (Perdonen que insista mucho) La trascendencia, clave para entender la mente de Dios y fuerza para realizarla.
(Sin trascendencia no puede haber una verdadera lucha de liberación en el mundo.)

1. LOS BIENES ESPIRITUALES: MAGNANIMIDAD DE DIOS Y MEZQUINDAD DE LOS HOMBRES.

A) Milagros fuera de los apóstoles... (mezquindad)
El pasaje del evangelio es pintoresco, porque sin duda, cuando Marcos escribía este episodio sucedían estas cosas en la primitiva Iglesia, donde él escribía el evangelio dictado por San Pedro, en Roma o en Jerusalén. Es el pasaje donde le dicen a Cristo: "Hemos visto que alguien está haciendo milagros en tu nombre, lanzando demonios en tu nombre. ¡Prohíbeselo!"
Respuesta de Jesús... (magnanimidad)
La respuesta magnánima de Jesús es la que vamos a aprender: "No se lo impidáis, porque uno que hace milagros en mi nombre no puede luego hablar mal de mí. El que no está contra nosotros está a favor nuestro. El carisma, dones maravillosos que Dios da para el bien de toda su Iglesia no los debe de monopolizar nadie. Nadie debe sentirse mezquino porque hay otro que predica mejor, porque hay alguien que tiene dones del Señor. Sería la mezquindad más absurda querer cortar, querer mutilar lo que Dios está dando, tal vez, al más insignificante. Qué hermosa la respuesta de Jesús: "Si hace milagros en mi nombre, aunque a ustedes les parezca que no está con nosotros, está con nosotros".
B) Episodio de la profecía y Moisés.
Más claro está todavía, en la primera lectura, el episodio de Moisés cuando recibiendo de Dios el don de profecía y compartiéndolo con los setenta ancianos, alguien le dice: "Faltan dos, Eldad y Medad, no han venido a la cita y allá están, en su tienda profetizando".
Mezquindad humana.
Y un muchacho corrió a contárselo a Moisés y Josué el colaborador de Moisés, le dice: "Moisés, ¡prohíbeselos!".
Magnanimidad de Moisés.
Moisés le responde: "¿Estás celoso de mí? Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el espíritu del Señor". Estos son los corazones magnánimos. Los que saben que Dios da sus carismas, sus dones, no para el uso antojadizo del hombre que los ha recibido, sino para construir con ellos el reino de Dios.
San Pablo dice: a unos les dio dotes de doctores, a otros de consejeros, otro don de lenguas, de interpretación, diversos carismas, pero todos convergen hacia la edificación del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia. Esta es la doctrina que nos da la primera fase de nuestra reflexión de hoy.
C) Espíritu e Institución.
Aquí aprendemos, de paso, las instituciones y el Espíritu. Hoy está muy de moda ese antagonismo entre la Iglesia como institución y la Iglesia como carisma, como Espíritu. Hay quienes quieren ver como una oposición el Espíritu y la institución, de tal manera que no quisieran nada que ver con la jerarquía, con la institución y solamente quieren dejarse llevar del espíritu como ellos lo conciben. Otros, al revés quieren hacer prevalecer lo jerárquico de tal manera que sin él, ya no se puede usar el don que el Espíritu Santo ha dado. La armonía de estos dos dones, el carisma y la institución, es lo que constituye la Iglesia.
Cristo desborda la Iglesia.
Fuera hay elementos de verdad y de gracia.
Tanto es así, que el Concilio Vaticano II tiene cosas reveladoras para muchos, sin duda, cuando dice que: Cristo, con sus dones, no se circunscribe a la Iglesia Católica, que fuera de los límites de la Iglesia Católica entre las confesiones protestantes, entre los musulmanes, entre los judíos, en el mundo entero hay muchos elementos de verdad y de gracia que se deben al único redentor de los hombres: Cristo Jesús. No queremos decir que sólo en la Iglesia Católica está todo Cristo, sería empequeñecer a Cristo. Tenemos que decir que Cristo ha venido a salvar a todos los hombres aún a aquellos que no han conocido el bautismo cristiano pero que con buena voluntad están cumpliendo su religión entendida a su manera.
Claro, que el mismo Concilio dice: en la Iglesia fundada por Cristo, sobre la base de los apóstoles, dejó todos los medios de satisfacción, de tal manera que una persona que dude de que en la Iglesia Católica puede estar la plenitud de la salvación y no hace un esfuerzo para conocerla y para hacerse miembro suyo, sí estaría en pecado, estaría pecando porque ya hay duda y la duda hay que sacarla a flote conociendo la verdad. Pero, mientras una persona con buena voluntad está adorando a Dios a su manera, allí hay elementos de verdad y de gracia porque sin la gracia nadie se puede salvar. ¿Y quién sabe, queridos hermanos católicos, si fuera de los límites de la Iglesia Católica hay gente más santa que en la misma Iglesia Católica? ¿Y quién sabe si los que nos gloriamos de estar en la institución Iglesia jerárquica los mismos jerarcas no seremos tan santos como los que viven fuera, tal vez, de la Iglesia con un corazón más sencillo, con un respeto más grande a la persona, con un sentido de Dios y de espíritu, de agradecimiento al Señor?.
Esta es la gran lección de los bienes espirituales.
Ejemplos de institución y espíritu.
Fíjense ¡qué armonía más maravillosa la de Dios! Allí tenemos esas apariciones o revelaciones que Dios ha hecho en el transcurso de la historia. Generalmente no lo hace a la Iglesia institución, sino al humilde pueblo de Dios. Allá en Lourdes, una muchachita, Bernardita Soubirous, la cual la Virgen la manda al obispo para que le edifique un templo. Y en el Tepeyac, de México, al indito Juan Diego es a quien la Virgen le da el Espíritu. Pero sí se necesita que la Jerarquía analice, dé validez a esa inspiración, y la ordene a la construcción del reino de Dios. Pero aquí está lo maravilloso, para que el jerarca no se enorgullezca del Espíritu, viene por un humilde miembro del pueblo de Dios y para que ese miembro del pueblo de Dios no se equivoque en su espíritu, tiene que ir a comprobarlo con la jerarquía. Las dos: institución y espíritu, hacen la Iglesia verdadera.
En nuestra Arquidiócesis.
Por eso, queridos hermanos, y yo aquí ya bajando a la realidad de nuestra Arquidiócesis, quiero admirar y darle gracias al Señor porque en ustedes, pueblo de Dios, comunidades religiosas, comunidades eclesiales de base, gente humilde, campesinos, ¡cuántos dones del Espíritu! Si yo fuera un celoso como los personajes del evangelio y de la primera lectura diría: ¡prohíbasele, que no hable, que no diga nada, sólo yo Obispo puedo hablar!" ¡No!, yo tengo que escuchar qué dice el Espíritu por medio de su pueblo; y, entonces, sí, recibir del pueblo y analizarlo y junto con el pueblo, hacerlo construcción de la Iglesia.
Así tenemos que construir nuestra Iglesia: respetando el carisma jerárquico del que discierne, del que unifica, del que lleva a la unidad los diversos carismas variados; y los jerarcas, los sacerdotes, respetando lo mucho que en el pueblo de Dios deposita el Espíritu. Porque muchas veces sucede lo que deseó Moisés: "¡Ojalá todo el pueblo del Señor fuera profeta y recibiera el Espíritu del Señor!". Yo creo que en nuestra Arquidiócesis está pasando esto: es el pueblo que está recibiendo el espíritu de Dios. Yo cuando visito las comunidades las respeto y trato de orientar la mucha riqueza espiritual que yo encuentro hasta en la gente más humilde y sencilla. Esta construcción en la armonía es lo que el Señor nos pide.
Yo quisiera bajar esta consideración a la situación de nuestra patria. Queridos hermanos, nadie tiene la clave para resolver la situación del país, él solo. Si una organización política popular no quiere entrar en dialogo con otras fuerzas liberadoras del país, está cometiendo el pecado de mezquindad y está diciéndole a Moisés: "¡Prohíbeselo, los otros no tiene razón, sólo yo tengo la razón!". ¡En una hora tan grave de nuestra historia nadie tiene toda la verdad! Es necesario un esfuerzo, esfuerzo que tenemos que hacer entre todos: pedirle a Dios! Y lo que nos inspire como individuo, como grupo, como organización, aportarlo al bien de todos, al bien común. Esta es la gran lección que, en la mezquindad de los que criticaban a los profetas, tenemos que aprender. El fin de todos esos dones que da el Señor es la construcción del reino.
Espíritu apostólico y organización pastoral.
Yo, en mi carta pastoral, en la parte ya pastoral, cuarta parte, hago una distinción entre el espíritu apostólico y la organización pastoral. Esto me interesa mucho que lo tengamos bien claro. Hay en nuestra Iglesia muchos movimientos: carismáticos, cursillos de cristiandad, movimientos conyugales, una serie de inspiraciones divinas que yo le doy gracias a Dios, y no sintamos la mezquindad de que Dios esté dando estos dones tan maravillosos, pero sí quiero decirles, como allá en la carta pastoral, que una cosa es el espíritu apostólico que surge donde quiera que el Espíritu habla y otra cosa es la organización pastoral. Un espíritu evangélico, apostólico, sin pastoral, se parece a esos torrentes sin canalizarse: en vez de hacer el bien, muchas veces se estorban las corrientes diversas. Es el pastor responsable de la organización de todo ese espíritu que Dios nos da, el que tiene que organizar pastoralmente la pastoral de conjunto; en que nadie se sienta más que nadie, en que todos sintamos que hemos recibido una partecita de Dios y que esa partecita de Dios tenemos que ponerla al conjunto de todo el bien de Dios que constituye una Iglesia particular.
La Iglesia particular no es toda la Iglesia, la fisonomía de nuestra Arquidiócesis es muy nuestra, y habrá otras aún en El Salvador y más allá de Centro América que tiene su propia fisonomía y dice el Concilio, "de la variedad de iglesias particulares, surge la belleza de la gran Iglesia universal, unificada en el magisterio del Papa, la autoridad del Papa, que es el que le da coordinación, le da pastoral a toda la riqueza espiritual del don carismático del Señor.
En otras palabras, queridos hermanos, en este primer punto de mi meditación, procuremos ver cuáles son mis carismas. Mis carismas de mi grupo; cuando mire a mi alrededor y vea otros carismas tal vez más llamativos, más hermosos que los que Dios me ha dado a mí, no sentirme envidioso como los discípulos de Jesús o de Moisés: "¡prohíbeselo!" ¡De ninguna manera! Oigamos más bien a Jesús: "Si profetizan en mi nombre, no pueden estar contra nosotros, déjenlos". "Ojalá -dice Moisés- todo el pueblo se sintiera inundado del Espíritu. De verdad, es la profecía que se cumplió en nuestro bautismo. Por el bautismo todos los que nacemos nos incorporamos al gran carisma de la Iglesia. Vocaciones, carismas, modos de ser. ¡Qué diferencia más enorme! A unos nos da vocación de sacerdotes, a otros de religioso, a otro de matrimonio, a otros de la vida soltera, a otros para una profesión, a otros para jornaleros; el mal no está en tal o cual oficio sino en saberlo aportar al bien de la comunidad. Si Dios les da a ustedes la vocación política y organizan para bien del pueblo, aprovechen ese don del Señor, también es una vocación. Es una vocación la política, no todos la tienen y por eso no se puede organizar a todos; así como yo no puedo empujar a todos; vénganse por el sacerdocio, o un casado no puede empujar a todos: métanse por el matrimonio, sino que tienen que buscar su propia vocación. Respetemos qué le dice Dios a este hombre, a esta mujer, pero sí, entre todos aportemos a la unidad, bellísima y pluriforme, del reino de Dios de la Iglesia.

HECHOS DE LA SEMANA



EN NUESTRA ARQUIDIOCESIS

Aquí podíamos detenernos un poquito antes de pasar al segundo pensamiento para ver si nuestra Iglesia particular se está construyendo de acuerdo con estos principios de generosidad. Echemos una mirada a las realidades eclesiales de nuestra semana y alegrémonos de tantos dones y tan variados que el Señor nos da.
Hoy es día de San Jerónimo, 30 de septiembre, es el patrono de la parroquia de Nejapa, allá están en fiesta patronal; los saludo y les digo que el patrono también da una fisonomía a la parroquia. El hombre de la Biblia fue San Jerónimo.
También San Jerónimo es el patrono de nuestro querido hermano Monseñor Rivera Damas, que está cumpliendo años hoy y a quien le enviamos nuestra cariñosa felicitación... Que sienta nuestro querido Monseñor Rivera en este aplauso la simpatía y la comunión de nuestra Arquidiócesis, con su diócesis de Santiago de María y con su inteligente dirección de la diócesis.
Quiero decir que en el plan de sacerdotes, esta semana han estado haciendo sus ejercicios espirituales los sacerdotes de la vicaría de la Asunción, Flor Blanca y que del 8 al 12, la vicaría de Cuscatlán hará igualmente sus ejercicios.
Con gran satisfacción -esto prometí comunicarlo a ustedes- un misionero de la India vino, precisamente -dice- que ha oído hablar mucho de nuestra Arquidiócesis y siente que es una inspiración para la Iglesia universal; quería vivir entre nosotros unos días "y de veras -dice-, siento que lo que aquí se está viviendo, es algo milagroso". Le digo: "Tal vez nosotros porque ya nos hemos acostumbrado a esta vida de persecución y de aventura no nos damos cuenta, pero sí le agradezco esta palabra que yo comunicaré a mi Arquidiócesis de los que en otras partes se espera para que no defraudemos estas esperanzas y estas ilusiones que se ponen en nuestra pastoral arquidiocesana".
Hubo una reunión de la Vicaría de Mejicanos con los sacerdotes de aquella vicaría para dar un homenaje fraternal al P. Nicolás González, Párroco de Paleca, por haber obtenido su título de licenciado en filosofía.
Esta misma Vicaría de Mejicanos, está preparando para esta semana desde mañana lunes, hasta el sábado, una semana, un curso de cristología bíblica, que tendrá lugar en el Externado San José, de las 6 y media de la tarde hasta las 9 de la noche. Hacen un llamamiento a quienes quieran aprovechar este esfuerzo de la comisión de evangelización y crecimiento en la fe de aquella vicaría que se está organizando muy bien.
Saludamos a la parroquia de la Merced, que celebró su fiesta patronal el 24 de septiembre, patrona también de las cárceles, la Virgen de la Merced. Quiero dar un voto de admiración a las queridas religiosas del Buen Pastor, por el trabajo de promoción, de cariño maternal que están llevando en la cárcel de mujeres, a donde fui a celebrar.
Los padres, religiosas y seminaristas somascos, también celebraron a su patrona esta semana: María, Madre de los Huérfanos es el título que les dejó San Jerónimo Emiliani. Y compartimos allá con los sacerdotes que estaban en los Ejercicios Espirituales.
Lo mismo con los paulinos y hermanas de la caridad, que celebraron esta semana a su Patrono y Fundador San Vicente de Paúl.
Me he alegrado mucho que en la comunidad parroquial de San Pedro Perulapán, el padre ha organizado una especie de congreso parroquial de catequistas para promover este gran trabajo de la catequesis del cual hacía tanto honor el Papa que estamos homenajeando, Juan Pablo I y el actual Juan Pablo II.
En la parroquia de la Divina Providencia tendremos esta tarde el aniversario de la Legión de María.
En el Hospital de la Divina Providencia, tendremos mañana, la hora santa a las 5 de la tarde. Yo quiero decirles, como un voto de admiración a la Providencia que de veras se siente en aquel lugar, sobre lo que prometieron las hermanas: comprar el terreno para hacer allí una casa para los huérfanos de las enfermas que mueren; ayer, precisamente, era el plazo fijado y pudieron ya terminar el contrato aunque todavía les falta mucho dinero, pero ya se puede decir que el terreno es de ellas y que nuestro compromiso para la caridad cristiana está aquí tendiéndonos la mano. ¡Ayudémosles con toda generosidad!
En el Seminario menor de Chalatenango, el lunes de esta semana, a las 9 y media de la noche fueron sorprendidos los muchachos y el Rector por el Ejército de Chalatenango. Les habían informado que había una reunión subversiva y los pobres muchachos dormían muy tranquilamente. Los levantaron y los pusieron manos arriba. Yo creo que ya hemos dicho mucho de Chalatenango. ¿Qué de especial hay en Chalatenango que hay tanta desconfianza para nuestra iglesia, para nuestro seminario, para nuestra vicaría episcopal?. Si viven al lado de la iglesia los soldados y los militares, ¿qué no ven que no tenemos ninguna pretensión de escondernos y que estamos haciendo el trabajo del reino de Dios a la luz del sol? Yo les suplicaría que tuvieran más cuidado al recibir informaciones y que no hicieran el ridículo que hicieron con estos pobres muchachos...
En nuestros medios de comunicación social, tengo buenas noticias. Nos comunica Orientación que el periódico se agotó, ya casi desde ayer. Yo quiero agradecer a la prensa y a la radio por la gran propaganda que nos están haciendo, y ojalá que aumentemos la circulación de este periódico que está llegando hoy a más hogares...
Quiero protestar contra ciertas anomalías del correo. Me consta que el corresponsal de Excelsior en Guatemala, no lo recibe a pesar de que se lo mandamos por correo. El Padre Juan Deplank de Bélgica tampoco; el Dr. Segovia, muy conocido en San Miguel, también se queja de no recibirlo a pesar de que se lo estamos enviando. ¿Qué no se han dado cuenta que estamos ya sin Estado de Sitio y que nos están violando la correspondencia?...
En cambio nuestra Emisora YSAX ha tenido que sufrir el retiro de varios anunciantes por amenazas de la UGB. Yo quisiera proponerles a los queridos católicos que ojalá un día tengamos una emisora que no tenga que depender de lo comercial y que la sostuviéramos, de veras, como una emisora cultural de los católicos. Si nos proponemos, creo que pudiéramos llegar a esto, no estar pendientes de la UGB que solamente permite a aquellos que no hablan contra los abusos que la UGB defiende...
Una noticia muy grata es que la carta pastoral se está vendiendo con mucha rapidez. En esta semana dos veces ha sido agotado el depósito de la Librería San Pablo. En Excelsior de México se ha publicado un resumen, quiero agradecer al corresponsal de aquel importante periódico. Lo mismo que se ha enviado a diversas oficinas del Continente y del mundo.
Quiero agradecer -y esto lo digo para que vivamos en comunión estas satisfacciones pastorales- una invitación que desde Estados Unidos me hace el Consejo Nacional de Iglesias y en el programa de esa visita me señala algunos contactos con la conferencia episcopal de aquel gran país, por eso les encomiendo a ustedes, para que se resuelva lo mejor...
Quiero agradecer los elogios que el FAPU ha hecho a la pastoral de la Arquidiócesis, lo mismo al servicio informativo PAI-NEWS que sigue reproduciendo íntegras las homilías e informa con toda lealtad lo que nadie quiere informar: las relaciones, las solidaridades que llegan al Arzobispado de diversas partes, como la que llegó del obispo de Cuernavaca y la solidaridad de Puerto Rico a través del periódico El Visitador.
Quiero pedirles, queridos hermanos, por nuestra Catedral, que está en un momento muy difícil y allá está la secretaría donde pueden ayudarnos llevando ayudas, ya sea en efectivo o en los materiales que ya pueden indicar.

EN LA IGLESIA UNIVERSAL

En cuanto a la Iglesia Universal ya dijimos que estamos celebrando esto en homenaje también al Papa, que en este momento está de viaje, de peregrinación y espera Él que el viaje a Irlanda sirva para promover la gran causa de la paz y la reconciliación. El periódico comentaba el gran contraste del Boston de hace 200 años y el gran homenaje que hoy espera al Papa. Hace 200 años se quemaba la efigie del Papa junto con la imagen grotesca del demonio y hoy es un homenaje de fe católica al sucesor de Pedro.
Así va la Iglesia, como dice el Concilio, "entre las persecuciones del mundo y los consuelos de Dios". No nos asustemos que todavía en San Salvador no hemos llegado a quemar efigies, pero quizás hay algo más grave y es que se publica con toda impunidad toda clase de calumnias contra la Iglesia, aun fingiendo firmas de campos pagados que sabemos que se van a cobrar no a las personas que allí dice sino a ANEP o a otras instituciones...
El Papa recordó que el aborto es tan serio como el uso de la fuerza física y la opresión. Hay una consideración sumamente útil para tener en cuenta la ligereza con que legisladores y gobiernos tratan asuntos que pisotean la moral. El Sumo Pontífice expresó que el fin prematuro de la vida humana es tan serio como el uso de la fuerza física y de la opresión, y dijo esto: "Toda la historia de derechos demuestra que las leyes pierden su estabilidad y autoridad moral, cuando son usadas para restringir con fuerza física o cuando renuncian lo que es incumbente en ellas con respecto al niño no nato o en cuanto a la santidad del casamiento. En el plano internacional no podemos renunciar a la ley para los oprimidos o a una búsqueda de la verdad, la que si es abandonada, dejaría espacio libre a peligrosas formas de relativismo. La búsqueda de la verdad es difícil pero necesaria y ningún jurista puede evitarla"...
Digo que esto es muy profundo porque muchos creen que ya porque lo aprobó la Asamblea -el aborto, el divorcio- ya esa legalización convertiría en moral un acto. Y el Papa lo que está diciendo aquí es que la Iglesia tiene sus criterios propios que aun cuando mil legislaciones legislaran contra sus principios cristianos, sería un pecado contra la moral; la iglesia no puede claudicar, aunque todo el mundo acepte una ley, si esa ley está contra las fuentes de la vida, contra la santidad del niño que está para nacer, siempre es una ley que hay que respetar, no depende de los hombres sino de Dios...
Miremos, queridos hermanos, cómo la Iglesia en esta pluriforme inspiración del Espíritu en el Papa, en los obispos, en las comunidades, está trabajando lo que decía Cristo: "Si en mi nombre están lanzando demonios, haciendo milagros, están con nosotros". Cuántas cosas no veremos nosotros nunca, pero pertenecen a nuestra vida. ¡Qué hermoso pensar en la universalidad de la Iglesia, de su moral, de su dogma, que dondequiera que haya alguien que confiese esta fe, es nuestro, aunque no lo conocemos nunca en esta tierra, pero sí formamos Iglesia.
Me he imaginado muchas veces yo, como el árbol corpulento una ramita al extremo y otra ramita al otro extremo, nunca se conocerán pero están recibiendo la sabia de un mismo tronco y pertenecen a la misma vida. Así también el Papa no conocerá a mucha gente de la que está aquí ahora, pero sabemos que entre el Papa y nosotros hay una comunión de vida y que en la medida en que nosotros vamos enriqueciendo ese espíritu que se nos da, estamos haciendo Iglesia junto con el Papa. Lo importante no es ser Papa, obispo, sacerdote, sino dejarse llevar por el Espíritu de Dios porque esto es lo que hace grandes, el Espíritu de Dios que se posesiona del hombre para que cumpla su misión y si no la cumple está haciendo más mal que bien.

2. LOS BIENES MATERIALES. JUSTICIA DE DIOS Y EGOISMO DE LOS HOMBRES

a) Condena el abuso de la propiedad.
Esto es más grave, o mejor dicho, más visible, los bienes materiales. Alguien me dijo una vez: "En vez de sus discursos incendiarios, ¿por qué no lee simplemente el evangelio? Y a mí se me ocurría hoy no hacer otra homilía más que leer el texto de Santiago. Fíjense si hay algo más incendiario que Santiago cuando hoy nos dice: "Ahora, vosotros, los ricos, llorad y lamentaos por las desgracias que os han tocado. Vuestra riqueza está corrompida y vuestros vestidos están apolillados. Vuestro oro y vuestra plata herrumbrados, y esa herrumbre será un testimonio contra vosotros y devorará vuestra carne como el fuego"... Que conste que están aplaudiendo al apóstol Santiago... Y continúa el apóstol: "¡Habéis amontonado riqueza, precisamente ahora, en el tiempo final! El jornal defraudado a los obreros que han cosechado vuestros campos está clamando contra vosotros; y los gritos de los segadores han llegado hasta el oído del Señor de los ejércitos. Habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al placer. Os habéis cebado para el día de la matanza, condenaste y mataste al justo; Él no os resiste". Aquí encuentro, nada más para ordenar el pensamiento de Santiago, los tres grandes males de la riqueza cuando se abusa de ella. No se condena la riqueza sino el abuso de la riqueza.
- Lo primero es absolutizar un bien limitado. Su abundancia injusta, es testimonio contra el mismo propietario.
Cuando habla de oro que se enmohece, y de abundancia de vestidos que se están picando, en vez de darlos a los pobres, está diciendo: esa abundancia es un testimonio de que no hay que absolutizar lo que se tiene, sino compartirlo. Es lo segundo: pervertir el fin de la riqueza. Compartir con los trabajadores que te ayudan a levantar la cosecha...
Y tercero, lo que yo digo en mi carta pastoral, destruir al propietario injusto. La idolatría de la riqueza no sólo ofende a Dios sino que destruye al mismo que la posee. Y es lo que dice Santiago en la carta de hoy: "...habéis vivido en este mundo con lujo y entregados al placer, os habéis cebado para el día de la matanza".
El domingo pasado yo no me acordaba del autor de aquella frase que les cité en italiano y cuando salíamos, Televisión Italiana que había estado con nosotros me dijo: "Esa frase es del Cardenal Montini, cuando era obispo de Milán. El Papa Pablo VI, dicen que llamó a todos los empresarios de Milán y les dijo esa famosa frase: "Spogliatevi, se non, vi spoglieranno", es decir: "Despojaos, sino no os despojarán". Yo creo que antes que nos quiten por la sangre y la violencia, demos por amor...
b) Discurso de Juan Pablo II en Puebla.
Y ya que estamos también en un homenaje a Juan Pablo II yo quisiera que hiciéramos un contrato con todos ustedes y los que están oyendo por radio: que vamos a aceptar todo lo que diga el Papa en las Naciones Unidas y que nuestros periódicos no manipulen solamente un aspecto de la noticia... Yo desde ya quiero decirles que quiero ser fiel al Papa hasta la muerte y que lo que diga Juan Pablo II en las Naciones Unidas será para mí también una orientación; yo trataré de repetir y de acomodar mi pensamiento -como siempre lo hago- al pensamiento del magisterio del Papa, que habla en nombre de Dios...
Miren como en Puebla, el Papa, cuando les dice a los obispos: "Ustedes son defensores y promotores de la dignidad" y recuerda como la historia de la Iglesia recoge figuras de obispos profundamente empeñados en la valiente defensa de la dignidad humana, de aquellos que el Señor les ha confiado dice: "Nace -son palabras de Juan Pablo II en Puebla- la constante preocupación de la Iglesia por la delicada cuestión de la propiedad. Una prueba de ello son los escritos de los padres de la Iglesia a través del primer milenio del cristianismo". Quien lee los padres de los primeros siglos francamente que ya se les podía llamar comunistas y no es más que los intérpretes de la doctrina tradicional de la Iglesia.
Aquí cita a San Ambrosio y otros papas y dice: "Lo demuestra claramente la doctrina vigorosa de Santo Tomás de Aquino, repetida tantas veces -el gran teólogo de la Edad Media habla de que la propiedad privada no es un derecho absoluto sino relativo-. En nuestros tiempos -palabras del Papa- la Iglesia ha hecho apelación a los mismos principios en documentos de tan largo alcance, como son las encíclicas sociales de los últimos papas. Con una fuerza y profundidad particular, habló de este tema el Papa Pablo VI en su encíclica Populorum Progressio.
Esta voz de la Iglesia, eco de la voz de la conciencia humana, que no cesó de razonar a través de los siglos en medio de los más variados sistemas y condiciones socio-culturales, merece y necesita ser escuchada también en nuestra época, cuando la riqueza creciente de unos pocos sigue paralela a la creciente miseria de la masa...
"Es entonces -continúa diciendo Juan Pablo II- cuando adquiere carácter urgente la enseñanza de la Iglesia, según la cual sobre toda propiedad privada grava una hipoteca social".
El otro día alguien me dijo que no había entendido esta frase y por si alguno necesita esta explicación, el Papa quiere decir que así como cuando uno tiene una casa hipotecada no es toda de él, si no paga la deuda se la quitan. El Papa dice lo mismo, la propiedad privada, aunque tengas bien hechos tus registros, tus escrituras, no es un derecho absoluto, está hipotecada al bien social, y el bien común es la pauta para la propiedad privada. Por eso decimos que es necesaria una reestructuración de nuestro sistema económico y social, porque no puede ser esta absolutización, esa idolatría de la propiedad privada que es francamente un paganismo. El cristianismo no puede admitir una propiedad privada absoluta...
"Con respecto a esta enseñanza -dice el Papa-, la Iglesia tiene una misión que cumplir: debe predicar, educar a las personas y a las colectividades, formar la opinión pública, orientar a los responsables de los pueblos. De este modo estará trabajando en favor de la sociedad, dentro la cual este principio cristiano y evangélico terminará dando frutos de una distribución más justa y equitativa de los bienes, no sólo al interior de cada nación, sino también en el mundo internacional en general, evitando que los países más fuertes usen su poder en detrimento de los más débiles". La carta de Santiago apóstol puesta al día y para América Latina, por Juan Pablo II.
Por tanto, cuando se nos critica de estar aquí predicando cosas incendiarias, nosotros decimos: no estamos haciendo más que recordar un principio que se ha olvidado y que es necesario a la base de las transformaciones de nuestra sociedad. Si queremos que cese la violencia y que cese todo ese malestar, hay que ir a la raíz. Y la raíz está aquí: la injusticia social...
Es necesario educarse, como dice el Papa, y aquí, desde la palabra de Dios, yo hago un llamamiento a todos los queridos hermanos salvadoreños, sobre todo a aquellos que han pervertido en su mente y en su corazón, en su apego, la doctrina verdadera y cristiana de la propiedad privada: que revisen y verán que son más felices cuando por amor se desprenden para sus hermanos y comparten con todos lo que no es felicidad disfrutarlo uno solo.

HECHOS DE LA VIDA CIVIL

Finalmente, o mejor dicho aquí, en este aspecto de la justicia social, yo quiero poner antes de terminar los acontecimientos de nuestra semana civil.
En primer lugar, denunciar más violencia. Cabalmente estamos diciendo que la raíz no se toca, que está fértil, tiene que seguir produciendo malestar una injusticia social a base de una aberración de la propiedad y de una absolutización de la riqueza, que para colmo se trata de defender con la represión. Allí está la causa de todo: injusticia social y represión... que no es otra cosa que contradecir la doctrina que hoy hemos leído en la misma Biblia: Que Dios no ha dado el oro, los vestidos, las riquezas, para que se apolillen y se herrumbren, porque así están dando testimonio del egoísmo del que los posee, sino para que se compartan y para que se hagan felices a todos aquellos que cada día se van haciendo más débiles porque está imperando esa idolatría de la riqueza y de la propiedad entre nosotros.
Por eso tenemos que denunciar la violencia en formas cada vez más vergonzosas. Esta semana ha sido de muchas violencias pero más que enumerar los diversos casos concretos yo quisiera llamar la atención, hermanos, en la forma embustera con que se trata de encubrir verdaderos crímenes. He analizado, por ejemplo, las diversas informaciones que se dieron de los tres que fallecieron allá junto a Casa Presidencial. ¡Qué contradicciones en una y en otra información!, hasta terminar diciendo que habían sido como encontrados en una violencia. Ahora se presenta como que el vehículo quedó atrapado entre dos fuegos, después de haber dicho que dispararon también. Una serie de contradicciones que lo mejor es lo que hemos dicho, que se investiguen hechos como estos, que no queden impunes. Es inútil ya atraer nuevos inversionistas al país tratando de encubrir lo deteriorado de nuestra imagen con una ligera capa de pintura. Son estos hechos que quedan sin aclarar ni sancionar los que ahuyentan el turismo, la inversión, y manifiestan la imagen real de represión que vive nuestra patria.
También otro caso inmoral por su información. La muerte de la señora María Gladis Molina de Jarquín, cerca del Cuartel de la Guardia Nacional. Cuántas versiones se han querido dar pero los testigos presenciales hablan de una bala que mató a la señora, procedente de la Guardia Nacional...
Se quiso presentar, también, a los cuatro muertos de Panchimalco como víctimas de un enfrentamiento, pero varios de los que fueron a reconocer los cadáveres notaron que sus dedos los tenían completamente ceñidos por las pitas.
Algunos de los que resultaron muertos el martes pasado entre los disturbios del centro fueron alcanzados por balas y eran gente transeúnte, de paz. ¡Cuántas versiones también se han querido inventar al respecto!
Yo quiero que oremos por tanto muerto, víctima de tanta injusticia y que las familias de todas estas personas sientan que la Iglesia está con ellos y que no puede compartir el engaño de la información sino que sabe que tiene que reclamar la injusticia y llevar a los tribunales a los culpables. Y al fin y al cabo, si en la tierra no hay justicia para la Iglesia está el último pensamiento que vamos a analizar hoy, la trascendencia.
Se informa de otras violencias. De parte de los grupos guerrilleros, se desalojó el Ministerio de Trabajo. El ministro denuncia a las LP-28 de haber usurpado algunos documentos. Esperamos que las Ligas expliquen, así como me ha gustado la explicación que dio cuando dicen que el bus de la Ruta 41 no fue quemado por ellos. Y me parece muy ejemplar esta consideración: manifiestan que ellos saben que los trabajadores de la industria del transporte son parte del pueblo y que en vez de tratar de hacerles daño en sus medios de ganarse la vida, están tratando de que se incorporen a la defensa justa del pueblo. Respetamos al pueblo, dice, sus símbolos patrios y sus creencias, en la misma medida que respetamos la necesidad de reivindicar a cada uno de todos los salvadoreños...
De parte del Socorro Jurídico -quiero decir también el gran bien que está haciendo esta institución de nuestra Iglesia- se han denunciado el desaparecimiento del campesino Mariano Escobar Rivera, desde el 5 de agosto, deja cinco hijos y su familia ha presentado Recurso de Exhibición Personal que no se responde. Denuncia también las capturas de Carlos Alberto Aldana, desde el 10 de septiembre; de la doctora María Teresa Hernández Saballos, desde el 15 de septiembre; de José Adrián Minero, desde el 17 de septiembre; de Ricardo Cisneros Castro, de José Humberto Sorto, de Raúl Mercado Amaya, de Víctor Manuel Rivera Valencia, de Germán Flores Cañas, Jacinto Huezo, de Ovidio López Mejía y de José Oscar López Mejía. De todos estos se ha presentado recurso de exhibición personal y aún no se sabe nada de ellos. Han llegado otras denuncias, pero yo quisiera decirles que mientras no comprobemos, nosotros tenemos como principio solamente decir cosas que están plenamente seguras, no estamos inventando aquí falsas.
Los familiares de Félix Antonio Abrego denunciaron el asesinato de éste. Con éste ya son tres miembros de su familia que son asesinados: Pedro Abilio Abrego y José Osmín Abrego. ¡Qué triste suerte la de ciertas familias destinadas a morir asesinadas por falta de una justicia en nuestro ambiente!
En el campo laboral, se solucionó la huelga de Cartotécnica. Esta semana se originaron conflicto en Lido, en Santa Mercedes. Continúan conflictos en IMES, COGEFAR, DURAMAS, ARCO.
Apex ha acudido al Arzobispado para denunciar que hace ya 44 días está una huelga que no tiende a terminar; son cerca de 300 trabajadores que necesitan una solución y hay también un rehén el Señor Escobar Ezeta. Suplicamos que se haga lo posible de un diálogo que resuelva estas situaciones inhumanas.
Se indemnizaron otros 125 empleados al cerrar el Gran Hotel San Salvador y así tenemos más desocupados en nuestro ambiente.
La Unión Nacional Jornalera ha publicado una plataforma reivindicativa sobre la base de lo que una familia jornalera de seis personas, gastaría diariamente, ¢10,41.
La Asamblea aprobó que los dueños de fincas paguen a cada uno de sus trabajadores ¢1,50 si no les proporcionan la comida y ¢0,50 si les dan alimentos sin cocinar. Se aprobó aumentar a las enfermeras el salario mensual a ¢725.
Finalmente, queridos hermanos, quiero referirme como una nota de esperanza al llamamiento que hace ANEP: enumeró varios factores que están influyendo en la situación anárquica de nuestro país, pero nos sorprende que lo que no se menciona es lo que nosotros estamos diciendo como raíz y fuente de todo el malestar: la absolutización de la riqueza y la propiedad privada. ANEP invitó a los empresarios a examinar lo que pueden ofrecer y esto ya es una esperanza. Decimos que no basta ver el camino que hay que recorrer sino dar pasos en ese camino. Y cuando se pregunta qué se puede ofrecer, creo que se están dando pasos ya iluminados por ese Dios que quiere los bienes para todos. Sugirió aunar esfuerzos para asegurar el goce de la libertad, de la salud, bienestar económico y la justicia social a todos los habitantes de El Salvador. Esto nos llena de esperanza, cuando ya se deja de mirar mi salud, mi bienestar económico, y se ve el bienestar de todos los habitantes del país. Bendito sea Dios y ojalá nos den estos horizontes, las reflexiones que estamos haciendo. Reconoció que es mucho lo que aún queda por hacerse, individual y gremialmente, que hay que interesarse más por la distribución de las riquezas.
Yo espero que esta esperanza se lleve adelante, que todavía estamos a tiempo de no tener que comprar con tanto dolor y sangre lo que todavía podemos alcanzar por amor por racionalidad.

3. LA TRASCENDENCIA CLAVE PARA ENTENDER LA MENTE DE DIOS Y FUERZA PARA REALIZARLA

a) La meta
Yo he repetido mucho esta palabra de la trascendencia y creo que cada día se hace más necesaria porque sólo allí podemos encontrar la explicación racional de lo que estamos diciendo. Trascendencia, como lo he repetido varias veces, es la perspectiva no sólo a la mirada terrenal, sino a los horizontes del Creador, del Señor, y es allí donde nos invita a mirar las lecturas de hoy, sobre todo.
- Sobre los bienes el gran bien
Señala una meta. Habla de los bienes y del gran bien. Cuando habla de los dos pies, de las dos manos, de los dos ojos, son los bienes; pero cuando dice que si es necesario cortarse un pie, o una mano, por el gran bien del reino, hay que preferir entrar tuerto, o manco, o cojo al reino de los cielos y no hundirse con los dos ojos, y las dos manos, y los dos pies al fracaso. Los bienes hay que subordinarlos al bien y el hombre no tiene que perder de vista lo único absoluto, lo trascendente, Dios, el gran bien. También como una meta, entrar en la vida, entrar en el reino.
Con una motivación para caminar hacia esa meta, Cristo ha mencionado: en mi nombre.
Mirar en el pequeñuelo alguien que representa a Cristo.
Y volvemos aquí a la opción preferencial por los pobres. No es demagogia, es evangelio puro, si no nos preocupamos de los intereses del pobrecito, del pequeñuelo, pero no de cualquier modo, sino porque representa a Jesús, por la fe que abre el humilde, el marginado, el pobre, el enfermo; mirar en él a Jesús, esa es la trascendencia. Cuando no se mira más que un rival, un imprudente, alguien que viene a aguarme mis fiestas, naturalmente, el pobre, estorba. Pero cuando se abraza como abrazó Cristo al leproso, y cuando levanta el buen samaritano al herido del camino porque lo que le haga a él se lo hace a Cristo, ésta es la trascendencia, sin la cual no es posible una perspectiva de justicia social, Cristo presente en los pequeñitos.
Reflexión de lo transitorio: "en el tiempo final..."
La segunda lectura nos habla también de una reflexión de lo transitorio. "Ahora están amontonando riquezas, dice, cuando ya llega el juicio final". Según la mente de los apóstoles el juicio ya estaba a las puertas y parecía ridículo que los hombres viendo lo transitorio de la historia y del tiempo, estuvieran almacenando cosas que se van a quedar aquí en la vida. ¡Ah, si pensáramos qué transitorias son las cosas de la tierra!, no sería alienación, sino sería darle el justo valor relativo a los bienes de la tierra para comprar con ellos -como dice el evangelio- las amistades del cielo y no para hundirse con ellos en las mazmorras del abismo. Por eso el estorbo lo menciona Cristo hoy, bien claro. El estorbo de los que no quieren entender; esto es, cuando apartan a otros de los criterios cristianos: El que escandaliza a uno de estos pequeñuelos.
Queridos hermanos, aquí quisiera yo pensar en cuántas ideologías políticas que han envenenado la mente de tantos cristianos. Yo quisiera decirles a todos los que sienten la vocación política que la incorporen a esta trascendencia de Cristo, que no traten de matar el espíritu sobrenatural y trascendente de aquellos jóvenes, de aquellos hombres que de veras sienten la necesidad de luchar. Porque como decía Juan Pablo I en su famosa carta a Chesterton: "El Dios que nosotros profesamos no es un Dios alienante, sino que quiere darnos ya también a los que trabajamos por la liberación de la tierra, el premio eterno si sabemos incorporarlo a la trascendencia, ese esfuerzo".
Los signos actuales: "se quitará con sangre lo que no se dé con amor".
Cuando la tentación arrecia dentro de nosotros mismos es, entonces, hermanos, la hora en que hay que cumplir con esa palabra paradójica, oriental del Evangelio: Si tu pie te escandaliza, córtatelo; si tu mano te estorba, arráncatela; si tu ojo te es ocasión de escándalo, es decir, si los bienes de la tierra los quieres tanto como quieres una mano, un pie, un ojo, no dudes en arrancártelos, por el gran bien. Si tú quieres salvar tus ojos, tus manos, tus bienes y no quieres compartirlos ni someterlos a una justicia según el pensamiento de Dios, lo perderás todo. Demos por amor para que no tengamos que dar después por la fuerza y tener que entrar sin los bienes y sin el bien, a la eternidad.
Los signos actuales nos urgen a una sociedad según el pensamiento de Dios. Ojalá hagamos nuestra la frase de Moisés: "Ojalá todo el pueblo profetizara", ojalá los dones del Señor no los mezquináramos sino que deseáramos que vengan a todo el pueblo de Dios". Y como Cristo, también: "el que no está contra nosotros, está con nosotros".

ES EL DIOS DE JUAN PABLO I

Voy a terminar leyendo el final de la bonita carta del Papa Luciani -no nos olvidemos que en su nombre hemos hecho esta reflexión- y dice: "Querido Chesterton: estoy convencido como tú, este Dios se hará conocer y amar cada vez más y de todos, incluidos los que hoy lo rechazan no porque sean malos, (son quizás mejores que nosotros dos) sino porque le miran desde un punto de vista equivocado". Queridos cristianos, miremos a Dios desde su plena perspectiva, no lo rechacemos antes de mirarlo desde la verdad -y el Papa termina diciendo con esta pregunta- ¿Qué ellos siguen sin creer en Dios? Dios les responde: "Pero yo sí creo en vosotros". Así sea...

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