miércoles, 17 de febrero de 2016

San Fintán, abad y fundador - San Fian de Lindisfarne, abad y obispo (17 de febrero)

San Fintán, abad y fundador

fecha: 17 de febrero
†: s. VI - país: Irlanda
otras formas del nombre: Fintano
canonización: pre-congregación
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

En el monasterio de Clúain Ednech, en Irlanda, san Fintán, abad, fundador de dicho cenobio y prestigioso por su austeridad.
En uno de los tratados que se conservan del Libro de Leinster 1, san Fintán aparece como una imagen de san Benito. Por otra parte, es indudable que su monasterio de Cloneenagh, en Leix, gozó de gran fama entre los contemporáneos del santo. Unas letanías antiguas hablan de «los monjes de Fintán, descendiente de Eochaid, que sólo comían hierbas y bebían agua; no es posible nombrarles a todos, pues fueron innumerables». En el mismo tono se expresa Oengus: «El generoso Fintán, nunca comió más que pan de avena silvestre, ni bebió más agua que la del pantano». La biografía latina del santo, exagera todavía más los detalles de su vida de penitente. Según ella, un ángel predijo a la madre de Fintán la santidad de su futuro hijo. El niño tuvo, desde la infancia, el don de profecía; fue educado por san Columbano de Tir de Glas, quien le aconsejó retirarse a la soledad. En el desierto, Fintán llevó una vida de gran austeridad, y, con el tiempo, llegó a reunir una gran multitud de discípulos. Lo que sabemos, aparte de esto, se reduce a una lista de milagros, aunque no son estos tan extravagantes, como en la mayoría de los documentos hagiográficos irlandeses. La biografía de San Fintán deja la impresión de que se trataba de un hombre extraordinario, severo consigo mismo y muy bondadoso con los demás. Una vez, cuando los monjes de las comunidades vecinas se quejaron de que las reglas de San Fintán eran demasiado severas para la fragilidad humana, el santo las aligeró un poco a sus compañeros, pero las conservó intactas para sí mismo.
En la narración de la vida de San Fintán aparecen muchos rasgos del modo de vida de los primitivos monjes irlandeses. Por ejemplo, algunos monjes de Cloneenagh, «que deseaban ardientemente llevar vida de peregrinos y no querían permanecer en su lugar de origen, partieron del monasterio sin permiso del santo abad» y fueron a Bennchor y a Inglaterra. Fintán no parece haber tomado a mal la falta y recibió bondadosamente a uno de los fugitivos que volvió más tarde. La brutalidad y violencia de aquella época aparece en otro hecho que al mismo tiempo pone de manifiesto el respeto de san Fintán por los muertos: un grupo de bandidos volvió triunfante de una incursión por los pueblos vecinos, con las cabezas de los enemigos ensartadas en las puntas de las lanzas. Los bandidos dejaron aquellos despojos a las puertas del monasterio y san Fintán se encargó de darles sepultura en el cementerio de los monjes. Cuando los vecinos preguntaron al santo por qué había enterrado las cabezas, éste respondió: "Porque confiamos en que el día del juicio Dios no condenará al infierno a estos hombres, en virtud de los méritos y la gloria de todos los siervos de Dios que se hallan sepultados en este santo lugar y que oraron durante su vida por todos los que iban a ser enterrados en su compañía. Como la cabeza es la parte principal del cuerpo, esperamos que Dios tendrá misericordia de ellos». Por infantil que sea esta concepción teológica, es indudable que el deseo de estar enterrado en compañía de quienes más esperanza podían tener de resucitar gloriosamente, estuvo muy extendido, desde la época de las catacumbas hasta fines de la Edad Media. Uno de los bandidos que habían decapitado a sus enemigos ingresó más tarde en el convento de Cloneenagh.
Se cuenta que, en cierta ocasión, uno de los monjes siguió por curiosidad a san Fintán hasta el sitio solitario en que acostumbraba orar; el cuerpo del santo despidió una luz tan viva, que casi dejó ciego al curioso monje. También se cuenta que san Columbano, hallándose en la isla de Iona, tenía todos los domingos por la noche una visión de san Fintán sentado entre los ángeles, frente al trono de Jesucristo. Columbano rogó a uno de sus discípulos que buscase al santo en Irlanda, y le describió como un hombre de aspecto angelical, con la tez rosada, ojos brillantes y cabello blanco.
Ver Vitae Sanctorum Hinberniae, vol. II. pp. 96-106 (cf. vol. I, pp. 70-71), y Colgan, Acta Sanctorum Hiberniae, pp. 349-353. El texto de los bolandistas (Acta Sanctorum, febrero, vol. III, pp. 17-21) es una superposición de dos recensiones diferentes del mismo original. Cf. J. Ryan, Irish Monasticism (1931) pp. 127-128.
1: El Libro de Leinster, recopilado hacia el 1160 y que se conserva en Dublin, es una de las fuentes más importantes para la genealogía, la mitología y la literatura irlandesa antigua. Ver la referencia en la Wikipedia en español o, un poco más completa, en inglés.
Nota importante de ETF: la edición castellana del Martirologio Romano trae como año el 440. Aunque la versión castellana del MR está plagada de erratas y descuidos de toda clase, posiblemente en este caso el error provenga de la versión latina, porque se reproduce del mismo modo en una fuente independiente como es el Ökumenisches Heiligenlexikon. Todas las fuentes que he podido consultar apuntan a que el santo vivió en el siglo VI o el VII (ver AS feb. III, pág 16,5), aunque no debe descartarse que la mención del Martirologio no sea un error sino una variante en la leyenda.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=604






San Fian de Lindisfarne, abad y obispo

fecha: 17 de febrero
†: c. 656 - país: Reino Unido (UK)
otras formas del nombre: Finan, Finnian, Finiano, Finian de Iona
canonización: 
Conf. Culto: León XIII 5 jul 1898
hagiografía: Catholic Encyclopedia

En Lindisfarne, de Northumbria, san Fian, obispo y abad, célebre por su doctrina y por su celo en la evangelización.
Finan era un monje irlandés, que había recibido su formación en Iona, y que había sido especialmente elegido por los monjes de Columba para suceder al gran san Aidan (635-651) en la sede de Lindisfarne, de la que fue el segundo obispo. San Beda lo describe como un gobernante capaz, y encomia su obra en la conversión de Northumbría. Realizó la catedral «al estilo irlandés», empleando «madera tallada, con una cubierta exterior de cañas», y fue consagrada a San Pedro. Su celo apostólico resultó en la fundación de Santa María, en la desembocadura del río Tyne; Gilling, un monasterio en el lugar donde el rey Oswin fue asesinado, fundado por la reina Eanfled; y la gran abadía de Streannaeshalch, o Whitby.
San Finan convirtió a Peada, hijo de Penda, rey de los Anglos del Centro, «con todos sus nobles y súbditos», y les dio cuatro sacerdotes, incluyendo a Diuma, que bajo el rey Oswy fue consagrado obispo de los Anglos del Centro y de Mercia. El Breviario de Aberdeen habla de él como «hombre de vida venerable, obispo de gran santidad, elocuente maestro de increible trayectoria, destacado por sus virtudes y su educación liberal, que sobrepasaba a sus pares en todas las formas de conocimiento, así como en la circunspección y la prudencia, dedicado principalmente a las buenas obras y a ofrecer su vida como el mejor ejemplo de virtud.»
En los misteriosos caminos de la Providencia, la abadía de Whitby, su principal fundación, fue el escenario de la famosa controversia pascual que dio lugar a la escición de los monjes irlandeses de Lindisfarne. El inconveniente de que se mantuvieran juntos los dos sistemas, el irlandés y el romano, se hizo sentir especialmente en una ocasión en la que el rey Oswy y su corte celebraban el domingo de Pascua con san Finan, mientras el mismo día la reina Eanfleda y los suyos ayunaban y preparaban el domingo de Ramos. San Finan no llegó a estar presente en el sínodo de Whitby, que acabó con la división.

Traducido para ETF de «St. Finan» (1909), artículo de William Grattan-Flood. Acta de confirmación de culto en ASS 31 (1898-99) pág. 117.

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Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=605

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