San Teotonio, presbítero y
fundador
fecha: 18 de febrero
n.: c. 1082 - †: c. 1162 - país: Portugal
otras formas del nombre: Theodón
canonización: Conf. Culto: Benedicto XIV (1740-1758)
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
n.: c. 1082 - †: c. 1162 - país: Portugal
otras formas del nombre: Theodón
canonización: Conf. Culto: Benedicto XIV (1740-1758)
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
En
Coimbra, en Portugal, san Teotonio, que peregrinó dos veces a Jerusalén y, tras
rehusar el cargo de custodio del Santo Sepulcro, volvió a su patria, donde
fundó la Congregación de Canónigos Regulares de la Santa Cruz.

San
Teotonio es muy venerado en Portugal. Era sobrino de Cresconio, obispo de
Coímbra y había sido destinado al sacerdocio desde muy joven. Después de su
ordenación fue enviado a Viseu, y al poco tiempo se había convertido en el
director espiritual de todos los habitantes de la población. A una vida muy
santa y austera, unía una gran elocuencia que pronto le valió mucha fama.
Renunció al cargo de arcipreste para hacer una viaje a Tierra Santa. A su
vuelta, siguió trabajando en Viseu. La reina y su esposo Enrique, conde de
Portugal, le rogaron repetidas veces que aceptara el gobierno de una diócesis,
pero el santo se rehusó siempre. San Teotonio profesaba un gran amor a los
pobres, así como a las almas del purgatorio, en cuyo honor cantaba una misa
solemne todos los viernes, a la que seguía una procesión de todo el pueblo al
cementerio, durante la cual recogían grandes sumas para los pobres. El santo
condenaba el vicio con gran libertad de palabra y era muy respetado, aun por
los principales personajes del lugar. Una vez que asistieron a un sermón suyo
la reina viuda y el conde Fernando, cuyas relaciones eran el escándalo de la
ciudad, san Teotonio pronunció un sermón tan violento contra ellos, aunque sin
nombrarles, que ambos personajes salieron apresuradamente del templo, llenos de
confusión. En otra ocasión, cuando se revestía para celebrar la misa de Nuestra
Señora, recibió un mensaje de la reina, rogándole que abreviase un poco las
ceremonias. Teotonio le respondió que la misa se celebraba en honor de un Soberano
más grande que todos los de la tierra, y que la reina estaba en libertad de
partir cuando quisiera. Tal respuesta llenó de santa confusión a la soberana,
que esperó hasta el fin de la misa para pedir perdón y penitencia al santo.
A
su regreso de una nueva peregrinación a Tierra Santa, Teotonio supo que su
antiguo preceptor, Tello, quería fundar en Coímbra un monasterio de Canónigos
Regulares de San Agustín y se decidió a ingresar en dicha comunidad. Pronto fue
elegido prior, aunque había sido el duodécimo en entrar. El rey Alfonso, que
tenía veneración por el santo, colmó de beneficios al monasterio de la Santa
Cruz. Otro tanto hizo la reina Mafalda, aunque no por ello le permitió Teotonio
penetrar en la clausura. En una época de relajación, san Teotonio se distinguió
por su insistencia en la celebración exacta y reverente de los divinos
misterios, y jamás se resignó a que sus monjes los celebrasen de prisa. El rey
atribuyó a sus oraciones las victorias que obtuvo sobre sus enemigos y el hecho
de haber recobrado la salud y, en prueba de gratitud, prometió libertar a todos
los prisioneros cristianos mozárabes. San Teotonio llegó a ser abad del
monasterio en el que pasó los treinta últimos años de su vida. Murió a los
ochenta de edad. Cuando el rey Alfonso recibió la noticia de su muerte,
exclamó: «Su alma llegará al cielo mucho antes de que su cuerpo toque la
tierra». Los obispos de Portugal lo consideraron santo ya al año siguiente de
su muerte, aunque al no ser una canonización en plena regla, durante el pontificado
del papa Benedicto XIV (1740-1758) se confirmó su culto.
La
vida de San Teotonio, escrita por uno de sus contemporáneos que fue monje del
monasterio de Santa Cruz, tan sabiamente gobernado por el santo, da la
impresión de un documento muy equilibrado y fidedigno. No hay en él trazas de
milagros extravagantes, a pesar de que cada linea de la biografía es un
testimonio de veneración. Dicha biografía se encuentra en Acta Sanctorum,
febrero, vol. III. Cf. también Florez, España Sagrada, vol. XXIII, pp. 105 ss.,
y Carvalho da Silva, Vida do admiravel Padre S. Theotonio (1764).
fuente: «Vidas
de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 719 veces
ingreso
o última modificación relevante: ant 2012
Estas
biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una
fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia
completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor,
al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel)
y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=616
Beato Juan de Fiésole, «Fra Angelico», religioso presbítero
fecha: 18 de febrero
n.: 1387 - †: 1455 - país: Italia
canonización: Conf. Culto: Juan Pablo II 3 oct 1982
hagiografía: Abel Della Costa
n.: 1387 - †: 1455 - país: Italia
canonización: Conf. Culto: Juan Pablo II 3 oct 1982
hagiografía: Abel Della Costa
En Roma, beato Juan de Fiésole, llamado
«Angélico», presbítero de la Orden de Predicadores, que, siguiendo de cerca a
Cristo, expresaba en sus pinturas lo que contemplaba interiormente, con objeto
de atraer a los hombres a los bienes eternos.
patronazgo: Patrono de los pintores y artistas
cristianos.
refieren a este santo: San Antonino de
Florencia, Beato Lorenzo de
Ripafratta, Beato Pedro
Capucci

Guido o Guidolino (pronúnciese «Güi») nace en Vicchio
di Mugello (Toscana) a finales del siglo XIV; se solía indicar como año el
1387, pero los estudiosos actuales lo ponen en duda, prefiriendo unos años más
tarde. Ya en su adolescencia se formó y ejerció en una escuela de pintura en
Florencia. Pero más tarde, poco antes de 1423, se sintió llamado al claustro, e
ingresó junto con su hermano Benito al convento dominicano de Fiésole,
recientemente fundado en la observancia regular estricta por el beato Juan
Dominici. Allí tomó el nombre de Juan de Fiésole.
En aquella casa permaneció hasta 1437, y en ese
período, luego de ordenado presbítero, fue dos veces vicario y una prior del
convento. Pero también ejercía allí el arte de la pintura, que le daría fama
universal. En 1438 fue a Florencia, y allí, bajo el priorato de san Antonino y
hasta 1445, pintó los famosos frescos de San Marcos de Florencia, que pueden
verse en el claustro, el aula capitular, las celdas y los pasillos. Pero además
de esto, y por los mismos años trabajó en Roma pintando dos capillas en la
basílica de San Pedro y en el palacio Vaticano, y realizó muchos otros trabajos
donde va consiguiendo la síntesis entre la contemplación espiritual y la
expresión artística.

En 1446 el papa Eugenio IV lo propuso para el
arzobispado de Florencia, pero el beato declinó, sugiriendo en cambio la figura
de san Antonino. Murió en Roma, en el convento de Santa María sopra Minerva, el
18 de febrero de 1455, y allí permanece su sepulcro en tierra, decorado con una
lápida de mármol con su imagen en relieve. Ya en 1469 se le aplica por primera
vez el apelativo de Angélico, en el Theotocón de fray Domingo da Corella,
nombre que adquirió ciudadanía inmediata entre los admiradores de su arte y de
su vida.
Giorgio Vasari, que escribió sus famosas biografías un
siglo después, dice que era «juzgado de todos no por menos santo que
sobresaliente artista. Tenía el hábito de no retocar sus pinturas, sino
dejarlas siempre como habían quedado la primera vez, por creer (según decía)
que era la voluntad de Dios. Dicen algunos que fray Giovanni no tomaba los
pinceles sí en primer lugar él no había hecho oración. Ni hizo nunca un
Crucifijo, en que él no bañase de lágrimas su cara, por lo que ciertamente se
conoce en las aptitudes de las figuras suyas, la bondad del gran espíritu suyo
fundado en la religión cristiana» La ausencia de retoque ayuda a explicar la
asombrosamente extensa producción.
Se lo conoce en la historia del arte como Fra Angelico
o como Beato Angelico, indistintamente, aunque en realidad su
"canonización" había sido popular, no formal. Sin embargo el papa
Juan Pablo II reconoció en octubre de 1982 el culto inmemorial al beato, al
conceder a la orden misa y oficio propio para la celebración, y en 1984 lo
proclamó patrono de los artistas.
Imágenes: es difícil encontrar representaciones del
beato Angélico, la que ilustra la hagiografía es de Rafael, un detalle dentro
de la monumental «Disputa del Sacramento» (1508-11), en la Stanza de la
Segnatura, en el Vaticano (el link abre a una visita virtual a
la sala: la figura de Fra Angelico está en el extremo izquierdo de la sección
de la iglesia militante). La otra imagen es la lápida que cubre su tumba, en el
convento de Santa Maria sopra Minerva, de los PP Dominicos. Pero lo mejor es
recorrer su propia obra; hay en internet varias colecciones: unas pocas obras,
pero bien seleccionadas y reproducidas pueden verse en al Galería de Arte
de ETF, con una biografía en castellano; y más completa en datos
y en obras, en la Web Galllery of
Art.
Una fuente principal para el conocimiento del
beato es la biografía escrita por Vasari, que se puede leer en español aquí.
Abel
Della Costa
accedida 1299 veces
ingreso o última modificación relevante: 17-2-2013
Estas biografías de santo son propiedad de
El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo
como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino
que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía,
referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.org/lectura/santoral.php?idu=617
No hay comentarios:
Publicar un comentario