Beato Honorato de
Biala Podlaska, religioso presbítero
fecha: 16 de diciembre
n.: 1829 - †: 1916 - país: Polonia
otras formas del nombre: Wenceslao Kazminski, Kozminski
canonización: B: Juan Pablo II 16 oct 1988
hagiografía: «L`Osservatore Romano»
n.: 1829 - †: 1916 - país: Polonia
otras formas del nombre: Wenceslao Kazminski, Kozminski
canonización: B: Juan Pablo II 16 oct 1988
hagiografía: «L`Osservatore Romano»
Elogio: En Nowe Miasto, en Polonia, beato Honorato de Biala Podlaska
(Florencio) Kazminsky, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores
Capuchinos, el cual se dedicó admirablemente a la administración de la
penitencia, a la predicación de la Palabra de Dios y al consuelo de los presos.

Honorato
(de seglar, Wenceslao Kozminski) nació en Biala Podlaska (Polonia), el 16 de
octubre de 1829. La muerte de su padre le produjo una crisis de fe y se declaró
ateo. Sospechoso de participar en un complot contra el régimen ruso invasor,
fue encarcelado y en la prisión enfermó de tifus: estas nuevas pruebas le
hicieron recuperar la fe. Fue liberado por insuficiencia de pruebas y se hizo
capuchino. Recibió la ordenación sacerdotal el 27 de diciembre de 1852. Se
dedicó a la predicación y a la dirección de almas, ejerciendo al mismo tiempo
varios cargos en su Orden. Su gran actividad estaba sostenida por una intensa
vida interior. Se sirvió del confesonario y de la correspondencia para dirigir
a personas y orientarlas en su vocación; fundó comunidades religiosas, de las
que salieron numerosas congregaciones: todavía hoy existen 17. Fue un precursor
de los institutos seculares. Debido a la supresión de los conventos, se iba
trasladando de uno a otro, hasta llegar al de Nowe Miasto, en el que vivió los
últimos 24 años de su vida, dedicado a la oración y al apostolado epistolar; la
sordera le había obligado a dejar el confesonario. Como sus congregaciones
habían pasado a la jurisdicción de los obispos, se dedicó a escribir numerosas
obras y cartas a sus hijos espirituales. Falleció a la edad de 87 años, el 16
de diciembre de 1916. Lo beatificó Juan Pablo II el 16 de octubre de 1988.
De la homilía
de SS Juan Pablo II en la misa de beatificación
He aquí
a aquel a quien el Señor ha dado su gracia (cf. Sal resp.): religioso entregado
con magnanimidad y generosidad a su ideal de hermano menor capuchino. Verdadero
hijo espiritual de San Francisco. Sacerdote y apóstol. Asiduo ministro del
sacramento del perdón y de la reconciliación, su heroico servicio en el
confesonario fue una verdadera dirección espiritual. Tuvo un profundo don de
saber descubrir y mostrar los caminos de la vocación divina. Era hombre de
continua oración, especialmente de la adoración del Santísimo Sacramento;
inmerso en Dios y al mismo tiempo abierto a la realidad terrena. Un testigo
ocular dijo de él que «caminaba siempre con Dios».
Vivió,
como es sabido, en tiempos difíciles: tiempos difíciles para la patria y para
la Iglesia. Polonia había sido dividida. En el llamado Reino de Polonia había
sido proclamado, después de la insurrección de enero, el estado de guerra. Se
habían suprimido todas las Ordenes religiosas, y habían quedado sólo algunos
monasterios, condenados prácticamente a la muerte, porque los noviciados habían
sido cerrados. En todos los campos de la vida escolástica gravaba el terror
policial. Fue entonces cuando nuestro Beato formuló el principio que se
convirtió en la inspiración para su actividad apostólica: «El
"estado" de los religiosos y de las religiosas es una institución
divina, por tanto no puede desaparecer, porque sin él el Evangelio no se
realizaría, por lo cual puede y debe cambiar sólo de forma» (Noticias sobre las
nuevas congregaciones religiosas, Kraków 1980, pág. 45). Buscaba a
personalidades eminentes y compartía con ellas su solicitud por la suerte de la
patria, de la iglesia y de los institutos religiosos en Polonia.
Cuán
elocuente es su confidencia: «Hay que orar fervientemente, el Señor quiere algo
de mí... cada vez más a menudo vienen a mí las almas de diversos estados,
instrucción, libres y piden que les indique la dirección, desean entrar en un
convento, y sobre todo solicitan el permiso de hacer voto de castidad. No hay
conventos. ¿Adónde y cómo guiar a estas almas? Ante todo no es lícito mandarlas
al extranjero, porque son fruto de esta tierra; aquí deben permanecer, no es
lícito privar a esta tierra del fruto maduro y más hermoso que ella ha dado.
¿Qué quedará aquí cuando quitemos a las almas santas, llamadas? Dios quiere
algo, Él proveerá... Rogad también vosotros para que obtengamos la luz de Dios,
para que Dios revele lo que quiere que hagamos por estas almas» (J. Chudzynska,
Diario, págs. 10-11).
Así
pensó y actuó el Beato Honorato, a quien el Señor dio su gracia y a quien
impulsaba una fuerza interior. Indicaba el camino hacia la perfección que nacía
de la lectura del Evangelio y de la contemplación. Animaba a permanecer en su
ambiente y a imitar la vida de Jesús y María en Nazaret, a practicar los
consejos evangélicos ocultamente, sin signos externos. Fue un innovador en la
vida monástica y fundador de una nueva forma semejante a los actuales
institutos seculares. Mediante sus hijas e hijos espirituales trataba de
regenerar en la sociedad el espíritu de celo de los primeros cristianos, y
llegaba a través de ellos a todos los ambientes. Todavía hoy 17 congregaciones,
procedentes del círculo de su espiritualidad, trabajan en 19 países de cuatro
continentes. «El que quiera ser grande -dice Cristo-, sea vuestro servidor; y
el que quiera ser primero, sea esclavo de todos» (Mc 10,43-44).
Fuente:
los dos fragmentos, el biográfico inicial y los recortes de la homilía fueron
publicados en «L'Osservatore Romano, edición semanal en lengua española», el 16
y el 23 de octubre de 1988, respectivamente; nosotros lo tomamos de franciscanos.org, donde hay más material
para leer sobre el beato.
fuente: «L`Osservatore Romano»
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modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de
santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta
ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y
servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar
esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el
siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_4540
can.: B: Juan Pablo II 30 sep 1984
país: Italia - n.: 1833 - †: 1903
país: Italia - n.: 1833 - †: 1903
En Rivalba, asimismo
en Italia, beato Clemente Marchisio, presbítero, que siendo párroco de este
lugar fundó el Instituto de Religiosas Hijas de San José.
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