martes, 28 de agosto de 2018

México: hallan el cuerpo sin vida de otro sacerdote, ¿pero quién está detrás de estos asesinatos? 28082018

México: hallan el cuerpo sin vida de otro sacerdote, ¿pero quién está detrás de estos asesinatos?

El P. Miguel Gerardo Flores, sacerdote asesinado en México
El P. Miguel Gerardo Flores, sacerdote asesinado en México
La Archidiócesis de Morelia, en México, ha confirmado a través de un Comunicado de Prensa el hallazgo del cuerpo sin vida del P. Miguel Gerardo Flores, reportado como desaparecido el 18 de agosto de 2018: “Nos unimos al dolor y expresamos nuestras condolencias a los Misioneros de la Sagrada Familia por la muerte del P. Miguel Gerardo Flores Hernández, M.S.F., a quien lamentablemente se encontró sin vida en Nueva Italia, Municipio de Múgica, Michoacán.
Un sacerdote comprometido con la formación familiar infantil y juvenil
Asimismo, en el Comunicado se recuerda que, el P. Miguel Gerardo Flores servía como Vicario Parroquial en la Parroquia Santa Catarina de Alejandría, en Jucutacato, en el Estado de Michoacán, así como también estaba al frente del Centro de formación familiar infantil y juvenil “Nazareth”.
El P. Miguel Gerardo Flores, de 39 años, fue visto por última vez el 18 de agosto de 2018 en el Municipio de Uruapan, el segundo Municipio más grande de Michoacán, y habría desaparecido tras la celebración de la Santa Misa.
 
¿Quién está detrás de los crímenes contra sacerdotes en México?
Ser sacerdote en México se ha convertido en una “profesión de riesgo”. En los últimos seis años suman una treintena los presbíteros asesinados en este país. ¿Pero quién está detrás de esta violencia contra la Iglesia?
EWTN ha entrevistado recientemente al P. Omar Sotelo, director del Centro Católico Multimedial (CCM), quien ha explicado que el fenómeno de la violencia contra los sacerdotes mexicanos “es extremadamente complejo”. Sin embargo, la unidad de investigación del CCM ha llegado a algunas conclusiones sobre los varios factores del asesinato a sacerdotes en México.
“Ciertamente hay algunas cuestiones personales, pero en más del 85% de los asesinatos que hemos estudiado hemos visto un modus operandi: hay extorsión, hay tortura, el levantamiento, el secuestro, el asesinato, la difamación o criminalización de los sacerdotes”, dijo el sacerdote.
“Detrás de la gran mayoría de los casos que se han registrado está el crimen organizado”, aseguró. El P. Sotelo destacó que “la Iglesia ha comenzado a aportar muchísimo sobre el tema”, aunque reconoció que “en un principio fue difícil entender y aceptar esta tremenda realidad”.
“Algunos sacerdotes están trabajando y colaborando directamente en la pastoral”, dijo, y señaló el caso del Obispo de Chilpancingo-Chilapa, monseñor Salvador Rangel, quien ha dialogado con cabecillas de grupos criminales para evitar asesinatos a candidatos políticos y a sacerdotes.
Pero este trabajo, subrayó, “se tiene que hacer desde el fondo, exigiendo y pidiendo a las autoridades que profesionalicen sus capacitaciones y la eficacia en el ejercicio de la justicia y la seguridad”. “Hay una situación de corrupción muy grande al interior de las instituciones”, lamentó.
El sacerdote precisó que “la Iglesia no es profeta de desgracias, no anuncia desgracias”, sino que “anuncia esperanza, anuncia siempre la renovación y la posibilidad de siempre resucitar”. “Una resurrección nacional tiene que partir mucho de los ciudadanos, de los cristianos, quienes hoy encaramos una situación difícil en nuestro país”, afirmó.

“Tenemos una de dos: o pasamos a la historia como una generación que se agachó, que tuvo miedo y que se retiró ante una situación de peligro y gran violencia que vivimos. O podemos pasar a la historia como una generación que encaró, que puso los cimientos para que otros puedan seguir construyendo una sociedad más justa”, señaló.
El P. Sotelo reconoció que en estos 9 años de investigación ha sido “verdaderamente doloroso anunciar” la muerte de los sacerdotes asesinados. “No me gustaría hablar de este tema, creo que a nadie le hubiera gustado anunciar este tema. Pero también como Iglesia tenemos que anunciar y denunciar”.
“Yo he conocido a algunos de los sacerdotes que han asesinado y es verdaderamente tremendo lo que está pasando. Y no se daba a conocer, poco se conocía del caso”, dijo.
El P. Sotelo indicó que “por eso nosotros lo señalamos: para que no vuelvan a ocurrir derramamientos de sangre, ni de sacerdotes, ni de periodistas, ni de mujeres ni de niños, ni de ninguna otra persona que está sufriendo esta lamentable situación en nuestro país, México”.

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