Anteojeras
Si te empeñas en que yo tenga
autoridad sobre ti, le decía el Maestro a un candoroso discípulo, te haces daño
a ti mismo, porque te niegas a ver las cosas por ti mismo.
Y, tras una pausa, añadió
apaciblemente: Y también me haces daño a mí, porque té niegas a verme como soy.
Humildad
A un visitante que a sí mismo se
definía como "buscador de la Verdad" le dijo el Maestro: Si lo que
buscas es la Verdad, hay algo que es preciso que tengas por encima de todo.
Ya lo sé: una irresistible pasión por
ella.
No. Una incesante disposición a
reconocer que puedes estar equivocado.
Aceptación
¿Cómo podría ser yo un gran hombre...como tú?
¿Y por qué ser un gran hombre?, dijo
el Maestro. Ser simplemente un hombre ya es un logro bastante grande.
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