Santos Sergio y Baco, amantes, ¿y qué?
Pregunta: Gracias por tu trabajo y lo que nos aportas como iglesia. Tengo
una duda curiosa y un poco controversial para algunos. ¿Verdaderamente san
Segio y Baco fueron pareja? Nicaragua.
Respuesta: Gracias por tu lectura y seguimiento, de veras. A tu primera pregunta sobre si fueron pareja, pues te digo claramente que no, y luego lo aclaro. Primero veamos un poco de su historia y culto.
Santos Sergio y Baco, soldados mártires. 1 (Sergio) y 7
de octubre (ambos, en la Iglesia romana), y 20 de octubre (ambos),
9 de diciembre y 21 de agosto (Iglesia Siria).
Vida, martirio y culto.
Pues según unas actas griegas, tardías y que vienen a responder esta interrogante que el mismo culto motivaría, estos santos eran dos oficiales de alto rango del emperador Maximiano. Dicen las actas que en una ocasión el emperador fue al templo de Júpiter a sacrificar al dios con todo sus oficiales y guardia personal, y vio como dos de sus oficiales, Sergio y Baco, se quedaban fuera del templo. Mandándoles a adorar a Júpiter pero los dos santos se negaron. Entonces Maximiano mandó les degradasen, los vistiesen de mujer y los exhibiesen por las calles de la ciudad para escarnecerlos públicamente. Fueron enviados a Antíoco, gobernador de Augusta Euphratorum. Ante el gobernador fueron azotados cruelmente para que renegaran de Cristo. Baco murió producto de los azotes, y su cuerpo fue abandonado, pero unos cristianos piadosos lo recogieron y lo enterraron cristianamente en una cueva cercana. Sergio le sobrevivió a otro tormento: ponerse botas de hierro con clavos en las suelas que le atravesaron los pies, y de esta manera ir andando hasta Rasafa. Luego de esto fue decapitado e igualmente enterrado en el mismo lugar. Llegada la paz para la Iglesia, se levantó un oratorio en su memoria, que posteriormente se convertiría en una gran basílica.
Su culto consta desde el siglo V, aunque sería anterior, pues en 431 la iglesia sobre la tumba de Sergio, en Rasafa hubo de ser restaurada, así que ya tendría tiempo de elevada y por tanto el culto sólido. El historiador sirio Evagrio, que vivió en la segunda mitad del siglo VI describe la tumba y altar de esta iglesia como una maravilla realizada en plata. Tal vez serían relieves o placas de este metal que cubrían la primitiva tumba. En estas mismas fechas, Justiniano y Teodora donarían a la iglesia una cruz de oro, en honor a los mártires. Cruz que sería robada por los persas y recuperada pronto. Son estos pocos detalles, pero suficientes para intuir un culto conocido y profundo lo menos desde el siglo IV. En Roma igualmente tuvieron su iglesia desde muy pronto, embellecida por Gregorio III.
En el sitio de la sepultura de Baco igualmente se construiría una bella basílica en el siglo V, construida por San Alejandro de Gerápolis (7 de mayo), y que daría lugar a la ciudad nominada Sergiópolis por Justiniano. Testimonio da San Gregorio de Tours (17 de noviembre). Reliquias de ambos santos fueron donadas (o inventadas) durante siglos, sobre todo a Grecia e Italia. Algunas se concentraron después de las Cruzadas, robadas o compradas a vendedores inescrupulosos.
Respuesta: Gracias por tu lectura y seguimiento, de veras. A tu primera pregunta sobre si fueron pareja, pues te digo claramente que no, y luego lo aclaro. Primero veamos un poco de su historia y culto.
Vida, martirio y culto.
Pues según unas actas griegas, tardías y que vienen a responder esta interrogante que el mismo culto motivaría, estos santos eran dos oficiales de alto rango del emperador Maximiano. Dicen las actas que en una ocasión el emperador fue al templo de Júpiter a sacrificar al dios con todo sus oficiales y guardia personal, y vio como dos de sus oficiales, Sergio y Baco, se quedaban fuera del templo. Mandándoles a adorar a Júpiter pero los dos santos se negaron. Entonces Maximiano mandó les degradasen, los vistiesen de mujer y los exhibiesen por las calles de la ciudad para escarnecerlos públicamente. Fueron enviados a Antíoco, gobernador de Augusta Euphratorum. Ante el gobernador fueron azotados cruelmente para que renegaran de Cristo. Baco murió producto de los azotes, y su cuerpo fue abandonado, pero unos cristianos piadosos lo recogieron y lo enterraron cristianamente en una cueva cercana. Sergio le sobrevivió a otro tormento: ponerse botas de hierro con clavos en las suelas que le atravesaron los pies, y de esta manera ir andando hasta Rasafa. Luego de esto fue decapitado e igualmente enterrado en el mismo lugar. Llegada la paz para la Iglesia, se levantó un oratorio en su memoria, que posteriormente se convertiría en una gran basílica.
Su culto consta desde el siglo V, aunque sería anterior, pues en 431 la iglesia sobre la tumba de Sergio, en Rasafa hubo de ser restaurada, así que ya tendría tiempo de elevada y por tanto el culto sólido. El historiador sirio Evagrio, que vivió en la segunda mitad del siglo VI describe la tumba y altar de esta iglesia como una maravilla realizada en plata. Tal vez serían relieves o placas de este metal que cubrían la primitiva tumba. En estas mismas fechas, Justiniano y Teodora donarían a la iglesia una cruz de oro, en honor a los mártires. Cruz que sería robada por los persas y recuperada pronto. Son estos pocos detalles, pero suficientes para intuir un culto conocido y profundo lo menos desde el siglo IV. En Roma igualmente tuvieron su iglesia desde muy pronto, embellecida por Gregorio III.
En el sitio de la sepultura de Baco igualmente se construiría una bella basílica en el siglo V, construida por San Alejandro de Gerápolis (7 de mayo), y que daría lugar a la ciudad nominada Sergiópolis por Justiniano. Testimonio da San Gregorio de Tours (17 de noviembre). Reliquias de ambos santos fueron donadas (o inventadas) durante siglos, sobre todo a Grecia e Italia. Algunas se concentraron después de las Cruzadas, robadas o compradas a vendedores inescrupulosos.
Los erastai, evolución del término.
En cuanto a lo segundo, si fueron
pareja, la cosa es de risa, pues los que así lo proclaman no aportan ni una
sola prueba, ni dicen de donde lo sacan. Dicen “las actas” una y otra vez, sin
decir a que Actas se refieren. ¿A las primitivas? A las de Simeón Metafrastre,
que son las más antiguas y conocidas, retomadas por La Vorágine, no se
refieren, porque los Bollandistas la traen en su “Analecta”, y no aparece ese
término, ni en latín ni en griego. Nadie aporta nada, por lo cual fácilmente puede
ser una invención. Pero vamos a suponer que efectivamente, en algunas Actas se
emplee el término “ερασταί” (erastai). Palabra que los
defensores de la fornicación “sergibaquiana” traducen como amantes,
simplemente. Pero yerran por malicia y, los más, por ignorancia, por repetirse
unos a otros.
El término ερασταί
(erastai), es el plural de εραστές (amante), pero este es un término utilizado en el griego antiguo
para referirse a la relación pedófila de un adulto con un jovencito, teniendo
que darse en dicha relación un εραστές (erastes) y un ερωμένο(eromenos). Es cierto que son palabras referidas a un contexto
de relación homosexual, pero el caso es que nunca podría usarse el plural ερασταί (erastai) para definir una relación de pareja, de amantes
o esposos. Los εραστές-ερωμένο (erastes)-(eromenos) no sonερασταί (erastai) entre sí, porque este plural alude a una
igualdad entre las dos personas en la relación que mantengan. Pero entonces, ¿a
qué se refiere que dos santos sean llamados ερασταί (erastai)?, (suponiendo siempre que sea verdad que Santos
Sergio y Baco son llamados así). Pues es sencillo, si traducimos el término al
latín ερασταί (erastai) = amatores (amadores o amantes). Resulta que la
palabra sí se refiere a amar, pero no necesariamente a gente que se ama entre
sí, sino que aman. Por ejemplo: “Juan y Miguel son ερασταί
(erastai, amatores), amantes del senderismo” ¿Son amantes Juan y Miguel? Sí,
claro, pero no entre ellos, sino que tienen un amor común a algo.
Un mejor ejemplo, situado en
contexto, lo hallamos en los “Diálogos” de Platón, en boca de Sócrates: En este
diálogo, los ερασταί (erastai) son dos jóvenes que discuten por sus aficiones;
uno el deporte y otro la poesía y filosofía. O sea, que nada de fornicación. Y
es que en este diálogo, estos jóvenes son llamados ερασταί
(erastai) porque defienden con pasión su actividad, física uno, intelectual el
otro. La defienden con ἔρως (érōs). Y para entenderlo,
explico brevemente lo que es el “eros” y su evolución del paganismo al
cristianismo.
La filosofía distingue cuatro amores:
1. ἔρως (érōs), un amor que incluye
el cuerpo y sus sentidos e instintos. Es natural y
físico. El eros es un amor que comprende a toda la persona, incluido su cuerpo
y sexualidad en tanto que esta es parte integral de todo ser humano. Somos
seres sexuados. Incluye, pero no es exclusiva, las relaciones sexuales entre
hombre y mujer. Esto último es importante resaltarlo, pues no se consideraban
las relaciones homosexuales verdadero “eros”.
2. Ετοργη (estorgé), cariño, es un amor entre amigos, o los miembros
de la familia.
3. Φιλíα (philia), filia, un amor desinteresado por la humanidad, y
por sujetos u objetos.
4. Αγα´πη (ágape), es el amor incondicional, el cristiano por
excelencia: la caridad.
Estas cuatro formas de amor se
integran entre sí, no son entes separados. Quien vive el Αγα´πη (ágape), esa
caridad que impele a darse del todo, lo hace con su ἔρως (érōs), su forma de ser y
sentir, con su sexualidad masculina o femenina. No hay, o no debe haber una disociación. Por eso la caridad conlleva la
compasión, la sensibilidad, la delicadeza, la dulzura, los movimientos del
corazón. Comprendo que es algo difícil de entender en una sociedad tan
sexualizada donde el término ἔρως (érōs) enseguida lleva a pensar en la genitalidad y las relaciones sexuales. Algo
erótico hoy se entiende exclusivamente como algo que sirve para la fornicación,
así, tal cual, sin más matiz. Pero en origen este término no se reduce a la
mera cuestión sexual, aunque la incluye.
Benedicto XVI en su magnífica “Deus
Caritas est” nos dice sobre el ἔρως (érōs):
“Los antiguos griegos dieron el nombre de eros al amor entre
hombre y mujer, que no nace del pensamiento o la voluntad, sino que en cierto
sentido se impone al ser humano.
(…) Los griegos
—sin duda análogamente a otras culturas— consideraban el eros ante todo como un
arrebato, una “locura divina” que prevalece sobre la razón, que arranca a
hombre de la limitación de su existencia y, en este quedar estremecido por una
potencia divina, le hace experimentar la dicha más alta. De este modo, todas
las demás potencias entre cielo y tierra parecen de segunda importancia: “Omnia
vincit amor”, dice Virgilio en las Bucólicas —el amor todo lo vence—, y añade:
“et nos cedamus amori”, rindámonos también nosotros al amor. En el campo de las
religiones, esta actitud se ha plasmado en los cultos de la fertilidad, entre
los que se encuentra la prostitución “sagrada” que se daba en muchos templos.
El eros se celebraba, pues, como fuerza divina, como comunión con la divinidad.
A esta forma de religión que, como una fuerte tentación,
contrasta con la fe en el único Dios, el Antiguo Testamento se opuso con máxima
firmeza, combatiéndola como perversión de la religiosidad. No obstante, en modo
alguno rechazó con ello el eros como tal, sino que declaró guerra a su
desviación destructora, puesto que la falsa divinización del eros que se
produce en esos casos lo priva de su dignidad divina y lo deshumaniza.
…el eros ebrio e indisciplinado no es elevación, “éxtasis”
hacia lo divino, sino caída, degradación del hombre. Resulta así evidente que
el eros necesita disciplina y purificación para dar al hombre, no el placer de
un instante, sino un modo de hacerle pregustar en cierta manera lo más alto de
su existencia, esa felicidad a la que tiende todo nuestro ser.
…entre el amor y lo divino existe una cierta relación: el
amor promete infinidad, eternidad, una realidad más grande y completamente
distinta de nuestra existencia cotidiana. Pero, al mismo tiempo, se constata
que el camino para lograr esta meta no consiste simplemente en dejarse dominar
por el instinto. Hace falta una purificación y maduración, que incluyen también
la renuncia. Esto no es rechazar el eros ni “envenenarlo”, sino sanearlo para
que alcance su verdadera grandeza.
… el modo de
exaltar el cuerpo que hoy constatamos resulta engañoso. El eros, degradado a
puro “sexo”, se convierte en mercancía, en simple “objeto” que se puede comprar
y vender; más aún, el hombre mismo se transforma en mercancía. En realidad,
éste no es propiamente el gran sí del hombre a su cuerpo. Por el contrario, de
este modo considera el cuerpo y la sexualidad solamente como la parte material
de su ser, para emplearla y explotarla de modo calculador. Una parte, además,
que no aprecia como ámbito de su libertad, sino como algo que, a su manera,
intenta convertir en agradable e inocuo a la vez. En realidad, nos encontramos
ante una degradación del cuerpo humano, que ya no está integrado en el conjunto
de la libertad de nuestra existencia, ni es expresión viva de la totalidad de
nuestro ser, sino que es relegado a lo puramente biológico. La aparente
exaltación del cuerpo puede convertirse muy pronto en odio a la corporeidad. La
fe cristiana, por el contrario, ha considerado siempre al hombre como uno en
cuerpo y alma, en el cual espíritu y materia se compenetran recíprocamente,
adquiriendo ambos, precisamente así, una nueva nobleza. Ciertamente, el eros
quiere remontarnos “en éxtasis” hacia lo divino, llevarnos más allá de nosotros
mismos, pero precisamente por eso necesita seguir un camino de ascesis,
renuncia, purificación y recuperación.” (DCE.
I, 3, 4, 5)
En este link podéis leer y descargar
esta excepcional carta:http://www.vicariadepastoral.org.mx/3_magisterio_pontificio/deus_caritas_est/deus_caritas_est.pdf
¿Por qué he traído a colación toda
esta argumentación de lo que es el eros y su visión cristiana? Pues para
remarcar la equivocación de los que tienen a Sergio y Baco por amantes entre sí
a partir de dos errores:
1. Un error gramatical, que es emplear el término ερασταί
(erastai) “amantes” como plural literal de εραστές (erastes) “amante”, pensando que significan lo mismo, cuando
tienen diferente connotación. No estamos hablando en castellano.
2. Valorar
el término ἔρως (érōs) y su significado con juicios del siglo XXI, olvidando el
contexto original de la palabra y el significado que en el cristianismo,
especialmente en Oriente, se le da al el ἔρως (érōs).
Cristo, el primer
"erastai".
El monaquismo, y luego la vida
religiosa han tenido un perenne lucha entre el ἔρως (érōs) y Αγα´πη (ágape). La
lucha del espíritu contra el cuerpo, la visión terrible de lo corpóreo y sexual
frente a la superioridad del espíritu ha lastrado siglos y siglos de espiritualidad. Y, paradójicamente, aquellos que más han
gozado de la presencia de Dios, de la elevación del espíritu, que son los
místicos, son los que más han integrado el cuerpo en su relación con Dios. Han
sido verdaderos ερασταί (erastai), porque han amado con alma, cuerpo, espíritu:
con toda su persona. Desde los tiempos bíblicos y su “Cantar de los cantares”,
escandaloso para sabios, y riquísimo para espirituales, pasando por místicos de
grandeza probada, como San Bernardo, Santa Teresa o San Juan de la Cruz.
Ninguno de estos “amatores” han separado el eros de su relación con Dios. Usan
imágenes perturbadoras (para algunos) como caricias, besos, reclinarse,
adentrarse en lo escondido, etc. Por ejemplo, en estos versos de San Juan de la
Cruz:
Entrádose ha la esposa
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos deI Amado.
en el ameno huerto deseado,
y a su sabor reposa,
el cuello reclinado
sobre los dulces brazos deI Amado.
Las imágenes son de un ἔρως (érōs) integrado
perfectamente en la relación entre dos, donde la Esposa es el alma, y el Amado
es Cristo.
Otro ejemplo, tomado del monaquismo
oriental:
“Το μαρτύριο της κόλασης θα είναι η
αδυναμία να αναγνωρίσουμε τον Χριστό στο Πρόσωπο του Νυμφίου και Εραστή των
ψυχών μας”. Esta frase dice literalmente “El tormento del infierno es la
imposibilidad de reconocer a Cristo en la persona del Esposo y Amante de
nuestras almas”. Utiliza el ἔρως (érōs) de la humanidad de
Cristo, que ama y se entrega como Dios y hombre.
Resumen.
Para terminar esta parte, resumo:
aunque las actas (que recordemos no lo sabemos) les llamasen ερασταί
(erastai) no hay que entender que sea el plural de amante sexual, pues no es un
simple plural, sino una categoría diferente. Que todo lo que hoy sea erótico
sea genitosexual, no implica que en la antigüedad significara lo mismo. Es verdad
que es una expresión que tiende a confundir, pero es solo eso. Y si ya entramos
en el campo de la hagiografía, lo más probable es que Sergio y Baco ni siquiera
se hayan conocido jamás, puesto que sus lugares de culto están diferenciados,
los días de martirio y celebración son distintos y es en Occidente donde se les
une a 7 de octubre.
Por otro lado, ¿de verdad alguien
puede creer que siendo el cristianismo contundente con el tema de la
homosexualidad iban a escribirse unas actas tardías y laudatorias donde se
dijera que dos hombres eran una pareja homosexual? Los defensores de esta tesis
pretenden decir que sería una prueba de que la Iglesia primitiva aprobaría las
relaciones y aún los matrimonios homosexuales, pero sin embargo, no pueden
aportar otra prueba ni documento, eclesiástico o no. Tendría gracia que la
misma Iglesia que reprueba los actos homosexuales redacte unas actas en las que
dos santos son tratados como homosexuales.
![]() |
|
Los santos con
Cristo, falsamente identificado como
"padrino" de la boda. |
Iconografía y errores.
Luego está el asunto del conocido
icono anterior, en el cual aparecen los dos santos y en medio de ellos, Cristo.
Según los defensores del fornicio de ambos santos esto evidenciaría que Cristo
avala su amor, ya que aparece en la función de padrino de bodas. Por tanto,
concluyen, la Iglesia primitiva casaba hombres entre sí. Podríamos reírnos de
semejante tontería, y lo haremos. A este “argumento” baste responder que:
1. la figura del padrino-madrina en las bodas no cumple función
sacramental ni legal alguna. Es una mera costumbre, cuya función es asignada al
padre de la novia y la madre del novio.
2. no es una figura antigua en la celebración cristiana, ni mucho
menos. No se conoce antes del siglo XVI.
3. en la iconografía de los santos no es nada extraño ver a Cristo
en medio.
Y aquí lo dejamos. Sin juzgar lo que
cada quien haga en su vida, pero refutando la creencia de los matrimonios
homosexuales cristianos y su supuesta prueba, que sería la “pareja” de Sergio y
Baco.
Fuentes:
-http://isagiastriados.com.
-"Plato. De philosophia, vel
dialogus qui inscribitur Erastai sive Amatores". D. JOANN JOS. STUTZMANN. 1806.


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