Incongruencia
Todas las preguntas que se suscitaron
aquel día en la reunión pública estaban referidas a la vida más allá de la
muerte.
El Maestro se limitaba a sonreír sin
dar una sola respuesta.
Cuando, más tarde. Los discípulos le
preguntaron por qué se había mostrado tan evasivo, él replico: ¿no habéis
observado que los que no saben qué hacer con esta vida son precisamente los que
más desean otra vida que dure eternamente?.
Pero ¿hay vida después de la muerte o
no la hay?, insistió un discípulo.
¿Hay vida antes de la muerte? ¡Esta es
la cuestión!. Replico enigmáticamente el Maestro.
Inversión
¿Cómo puedo librarme del miedo?
¿Cómo puedes librarte de aquello a lo
que te aferras?
¿Pretendes acaso insinuar que en
realidad me aferro a mis propios miedos?.
No puedo estar de acuerdo con eso.
Piensa qué es aquello de lo que tu
miedo te protege y estarás de acuerdo. Y podrás ver además tu insensatez.
Entusiasmo
A una mujer que se quejaba de que las
riquezas no habían conseguido hacerla feliz le dijo el Maestro:
Hablas como si el lujo y el confort
fueran ingredientes de la felicidad, cuando, de hecho, lo único que necesitas
para ser realmente feliz, querida, es algo por lo que entusiasmarse.
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