martes, 8 de diciembre de 2015

San Noel Chabanel - Santa Narcisa de Jesús Martillo Morán - Paul Yun Ji-Chung y 123 compañeros, Beatos 08122015

San Noel Chabanel

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San Noel Chabanel (2 de febrero de 1613Francia - 8 de diciembre de 1649Canadá) fue un santo y mártirjesuita.
Ingresó en el Noviciado de Toulousse a los 17 años. Fue profesor de retórica en varios colegios jesuitas.
En 1643viajó a Nueva Francia, después de haber estudiado la lengua algonquense.
Fue asignado a la Misión de Santa María de los indios hurones donde permaneció hasta su muerte.
Fue compañero de misión de Carlos Garnier. Sentía repulsión por los hábitos de los hurones pero hizo un voto de no dejar la misión.
Fue asesinado por un hurón renegado que se había plegado a los iroqueses.


Santa Narcisa de Jesús

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Santa Narcisa de Jesús Martillo Morán, virgen
En Lima, ciudad de Perú, santa Narcisa de Jesús Martillo Morán, virgen, que, privada de padres y desprovista de sustento, después de muchos trabajos fue recibida en la hospedería de un cenobio, donde se dio a la oración continua y a la áspera penitencia.
Narcisa de Jesús Martillo Morán nació en 1832, en la hacienda San José de Nobol, Daule, Ecuador. Los dominicos regentaban su parroquia desde hacía casi trescientos años. Fue hija de Pedro Martillo y Josefa Morán, campesinos propietarios, gente sencilla y profundamente creyente. Su padre, dotado de una inteligencia clara y espíritu de trabajo, reunió una apreciable fortuna. Era muy devoto de la futura Santa Mariana de Jesús y de San Jacinto de Polonia, que se venera con fervor en toda la provincia del Guayas. Los nueve hijos del matrimonio crecieron sanos y robustos, Narcisa ocupaba el sexto lugar. En 1838, cuando contaba 6 años, falleció su madre. Con la ayuda de una maestra particular y de su hermana mayor, se instruyó en las primeras letras. Aprendió a leer, escribir, cantar, tocar la guitarra, coser, arte que llegó a dominar con verdadera maestría, tejer, bordar, cocinar. Poseía grandes cualidades, con predisposición especial para la música. Con frecuencia su plegaria se hacía canción, y su cántico fue íntimo y piadoso, entregando el corazón a Quien bien lo merecía, como rezaba una composición que gustaba repetir cuando era jovencita.

Tuvo una clara percepción de su llamada a la santidad, especialmente a partir del sacramento de la Confirmación, que recibió a la edad de 7 años, el 16 de septiembre de 1839. Adquirió la costumbre de retirarse con frecuencia a un bosquecillo cercano a la casa, para entregarse libremente a la contemplación de las realidades divinas. El árbol de Guayabo junto al cual rezaba, es hoy el término de nutridas peregrinaciones. Convirtió en oratorio doméstico, un pequeño cuarto de su casa. Se propuso imitar a Santa Mariana de Jesús, identificándose con la vocación de víctima. Asumió un camino arduo de penitencia, para unirse más íntimamente a Cristo sufriente y ayudarle a la redención del mundo. Colaboraba en los trabajos domésticos y en los del campo. Era una joven reflexiva, amable, alegre, de carácter dulce y apacible, sumamente buena y obediente, caritativa, compasiva para con los pobres, extremadamente piadosa, amada por todo el vecindario. Joven muy hermosa, de ojos azules y cabello rubio, esbelta, fuerte y ágil. Se manifestó una excelente catequista. No podía menos de transmitir el fuego del amor divino a los suyos y a los niños del vecindario.

En enero de 1852 falleció su buen padre. Narcisa, que contaba 19 años de edad, pasó a Guayaquil, y se hospedó con una familia muy conocida que habitaba junto a la catedral. En esta ciudad permaneció hasta 1868, exceptuando unos meses que pasó en la ciudad de Cuenca. Mudó varias veces de morada para preservar su intimidad y dedicarse con mayor libertad a la oración y penitencia, viviendo del trabajo de costurera. Socorría a pobres y enfermos. Fue dócil a las directrices de sus directores espirituales, y compartió ideales, y a veces vivienda, con la Beata Mercedes de Jesús Molina.

Impulsada por un anhelo de mayor perfección y aconsejada por un religioso franciscano, se embarcó en junio de 1868 para Lima, Perú, y vivió como seglar interna en el convento dominicano del Patrocinio, fundado en 1688 en lugares donde solía apacentar su rebaño San Juan Macías. El Señor la favorecía con dones extraordinarios, y le mostraba cuán acepta le era su vida, también en medio de las pruebas del espíritu.

A finales de septiembre de 1869 se le declararon unas fiebres. Poco pudieron hacer los remedios médicos, pero continuó con su ritmo de vida normal, y así hasta finalizar la novena y celebrar con gran gozo, vestida de blanco, la Eucaristía en la solemnidad de la Inmaculada Concepción de María, 8 de diciembre de 1869, el mismo día en que el Beato Pío IX abría en Roma el Concilio Vaticano I. Al final de la jornada se despidió de las hermanas, porque iba a realizar un viaje muy largo. Lo tomaron a broma, pero al poco rato una de ellas, la encargada de bendecir las habitaciones, advirtió un resplandor y una fragancia especial en la suya. Acudió la comunidad y comprobaron que había muerto. Contaba 37 años de edad.

Se supo después que había hecho voto privado de virginidad perpetua, de pobreza, obediencia, clausura, eremitismo, ayuno a pan y agua, comunión diaria, confesión, mortificación y oración. Todos estos votos los mantuvo fielmente. Vivía en continua unión con Jesucristo. Sus mortificaciones fueron muy severas. Llevaba constantemente en su cuerpo la crucifixión del Señor. Tenía una fe firme y una admirable esperanza. Los médicos se maravillaban de que hubiera podido vivir con tan poco alimento. En su cadáver se advirtieron durante largo tiempo signos de flexibilidad y fragancia, y ante él se obraron múltiples gracias. Lima la aclamó como santa, y lo mismo hicieron las gentes de Guayaquil y Nobol. Las hermanas del Patrocino guardaron memoria de sus virtudes y custodiaron con suma veneración el sepulcro, hasta que su cuerpo, prácticamente incorrupto, se trasladó a Guayaquil en 1955.

El proceso diocesano de canonización fue entregado en la Congregación para las Causas de los Santos en 1964. El Papa Juan Pablo II la beatificó el 25 de octubre de 1992. El 22 de agosto de 1998 dedicaron un santuario en su honor en Nobol, donde se venera en la actualidad el sepulcro, con su cuerpo incorrupto. La devoción a la «Niña Narcisa» denota la espontánea identificación del pueblo sencillo con esta mujer de la costa ecuatoriana. El ejemplo de su vida pura y piadosa, trabajadora y apostólica, transmite un mensaje muy actual. Fue canonizada por SS Benedicto XVI el 12 de octubre de 2008, en la Plaza de San Pedro.

fuente: Vaticano



Paul Yun Ji-Chung y 123 compañeros, Beatos
Mártires, 8 de diciembre


Por: Xavier Villalta | Fuente: Catholic.net 



Mártires de Corea

Martirologio Romano: Beatos Paul Yun Ji-Chung, laico, coreano y de otros 123 compañeros, asesinados por odio a la fe en Corea. ( entre 1791 - 1888)
Fecha de beatificación: 15 de agosto de 2014 por S.S. Francisco.
Breve Biografía

Paul Yun Ji-chung nació en el año 1759 en el seno de una renombrada y noble familia de Janggu-dong, Jinsan, Jeolla . Su nombre adulto era "Uyong". Francis Yun Ji-heon, quien fue martirizado en Jeonju durante la Persecución Shinyu de 1801, era su hermano menor.

Paul Yun, era inteligente y digno de confianza, se dedicó a estudiar desde muy pequeño Aprobó el primer examen del estado en la primavera de 1783. Fue en alrededor de esa época en la que Paul Yun conoció sobre la fe católica por medio de su primo John Jeong Yak-yong, hijo de la hermana de su padre.

Comenzó a leer libros acerca de la fe y finalmente fue bautizado por Peter Yi Seung-hun en 1787, luego de haber estudiado la doctrina católica por tres años.

Paul Yun le enseñó el catecismo a su madre, a su hermano más joven Francis Yun y a James Kwon Sang-yeon, hijo de la hermana de su madre, introduciéndolos así a la Iglesia Católica. También, junto con Augustine Yu Hang-geom -un pariente político- intentó proclamar el Evangelio.

El Obispo de Pekín, A. Gouvea, en 1790, publicó un decreto prohibiendo la práctica de los ritos ancestrales, Paul Yun y su primo James Kwon quemaron la tableta ancestral. Cuando su madre -tía de James Kwon- murió en el verano del año siguiente, se realizó la ceremonia fúnebre según el rito católico en vez del rito confuciano. Esto fue también deseo de su madre.

Very soon, a rumor was spread that Paul Yun did not offer the funeral ancestral rite and, that he had burned the ancestral tablet. When the rumor reached the royal court it was furious. After a while the royal court ordered the magistrate of Jinsan to ´arrest Yun Ji-chung and Kwon Sang-yeon.´

Muy pronto se exparció la noticia de que Paul Yun no había ofrecido el rito fúnebre ancestral y que había quemado la tableta ancestral. Cuando el rumor llegó a la corté real causó enojo. Al cabo de poco tiempo la corte real ordenó al magistrado de Jinsan arrestar a Yun Ji-chung y a Kwon Sang-yeon.

Al conocer la noticia Paul Yun se ocultó en Gwangchoen, Chungcheong-Hace y James Kwon en Hansan, Chungcheong-Hace. Entonces, el magistrado de Jinsan ordenó arrestar al tío de Paul Yun en lugar de a ellos. Cuando Paul Yun y James Kwon oyeron estas noticias, dejaron sus escondites, y se entregaron al magistrado de Jinsan. Esto ocurrió alrededor de mediados de octubre de 1791.

Inicialmente el magistrado de Jinsan trató de persuadirlos de renunciar a su fe. Pero ellos contestaron que eso era bajo ninguna circunstancia lo harían, enfáticamente afirmaron que la verdad tan sólo la doctrina católica era la verdadera. El magistrado, al ver que no podía hacerlos cambiar de opinión, ordenó que ellos fueran transferidos a la oficina del gobernador de Jeonju.

Paul Yun y James Kwon fueron interrogados al día siguiente de su llegada a Jeonju. El gobernador usó todos los medios posibles para conseguir que ellos le diera nombres de otros católicos, pero su esfuerzo fue en balde. Defendieron su fe con determinación y no pronunciaron palabra alguna que pudiera dañar a la Iglesia o a otros católicos. Paul Yun, en particular, indicó -artículo por artículo- la irracionalidad de los ritos ancestrales confucianos, explicando a la vez la doctrina de la Iglesia Católica. Esto enfureció al gobernador y ordenó que los sean severamente castigados.

Paul Yun and James Kwon were already prepared to die for God. Their only answer was; "We serve God as our ´Great Father´, therefore, we cannot worship Him by disobeying His Commandments."

Paul Yun y James Kwon estaban listos para morir por Dios. Su única respuesta fue; "servimos a Dios como nuestro "Gran Padre", por lo tanto, nosotros no podemos venerarlo desobedeciendo Sus Mandamientos".

El gobernador de Jeonju por último los hizo escribir sus declaraciones finales y se los sometió a la corte real. Allí los ministros de la corte exigieron que "Yun Ji-chung y Kwon Sang-yeon debían ser decapitados". El rey aceptó la opinión de los ministros, y por último autorizó la ejecución.

El 8 de diciembre de 1791 (13 de noviembre según el calendario lunar), fueron decapitados por odio a la fe mientras oraban a Jesús y María. Paul Yun tenía 32 años.

Este grupo de mártires está conformado por:
Paul Yun Ji-chung
James Kwon Sang-yeon
Peter Won Sijang
Paul Yun Yuil
Matthew Choe Ingil
Sabas Jihwang
Paul Yi Dogi
Francis Bang
Lawrence Pak Chwideuk
Jacob Won Sibo
Peter Jeong Sanpil
Francis Bae Gwangyeom
Martin In Eonmin
Francis Yi Bohyeon
Peter Jo Yongsam
Barbara Simagi
Johannes Choe Changhyeon
Augustine Jeong Yakjong
Francis Xavier Hong Gyoman
Thomas Choe Pilgong
Luke Hong Nakmin
Marcellinus Choe Changju
Martin Yi Jungbae
Johannes Won Gyeongdo
Jacob Yun Yuo
Barnabas Kim Ju
Peter Choe Pilje
Lucia Yun Unhye
Candida Jeong Bokhye
Thaddeus Jeong Inhyeok
Carol Jeong Cheolsang
Jacob Chu Munmo
Paul Yi Gukseung
Columba Gang Wansuk
Susanna Gang Gyeongbok
Matthew Kim Hyeonu
Bibiana Mun Yeongin
Juliana Kim Yeoni
Anthony Yi Hyeon
Ignatius Choe Incheol
Agatha Han Sinae
Barbara Jeong Sunmae
Agatha Yun Jeomhye
Andrew Kim Gwangok
Peter Kim Jeongduk
Stanislaus Han Jeongheum
Matthew Choe Yeogyeom
Andrew Gim Jonggyo
Philip Hong Pilju
Augustine Yu Hanggeom
Francis Yun Ji-heon
Johannes Yu Jungcheol
Johannes Yu Munseok
Paul Hyeon Gyeheum
Francis Kim Sajip
Gervasius Son Gyeongyun
Carol Yi Gyeongdo
Simon Kim Gyewan
Barnabas Jeong Gwangsu
Anthony Hong Ikman
Thomas Han Deokun
Simon Hwang Ilgwang
Leo Hong In
Sebastian Kwon Sangmun
Lutgrada Yi Suni
Matthew Yu Jungseong
Pius Kim Jinhu
Agatha Magdalena Kim Yundeok
Alexis Kim Siu
Francis Choe Bonghan
Simon Kim Gangi
Andrew Seo Seokbong
Francis Kim Huiseong
Barbara Ku Seongyeol
Anna Yi Simi
Peter Ko Seongdae
Joseph Ko Seongun
Andrew Kim Jonghan
Jacob Kim Hwachun
Peter Jo Suk
Teresa Kwon
Paul Yi Gyeongeon
Paul Pak Gyeonghwa
Ambrose Kim Sebak
Richard An Gunsim
Andrew Yi Jaehaeng
Andrew Pak Saui
Andrew Kim Sageon
Job Yi Ileon
Peter Sin Taebo
Peter Yi Taegwon
Paul Jeong Taebong
Peter Gim Daegwon
Johannes Cho Haesong
Anastasia Kim Joi
Barbara Kim Joi

Anastasia Yi Bonggeum
Brigida Choe
Protasius Hong Jaeyeong
Barbara Choe Joi
Magdalena Yi Joi
Jacob Oh Jongrye
Maria Yi Seongrye
Thomas Jang
Thaddeus Ku Hanseon
Paul Oh Banji
Mark Sin Seokbok
Stephan Kim Wonjung
Benedict Song
Peter Song
Anna Yi
Felix Peter Kim Giryang
Matthias Pak Sanggeun
Anthony Jeong Chanmun
Johannes Yi Jeongsik
Martin Yang Jaehyeon
Peter Yi Yangdeung
Luke Kim Jongryun
Jacob Heo Inbaek
Francis Pak
Margarita Oh
Victor Pak Daesik
Peter Joseph Yun Bongmun

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