Tú ya eres
felicidad
Despertarse es la
única experiencia que vale la pena. Abrir bien los ojos para ver que la
infelicidad no viene de la realidad, sino de los deseos y de las ideas
equivocadas. Para ser feliz no has de hacer nada, ni conseguir nada, sino
deshacerte de falsas ideas, ilusiones y fantasías que no te dejan ver la realidad.
Eso sólo se consigue manteniéndote despierto y llamando a las cosas por su
nombre.
Tú ya eres
felicidad, eres la felicidad y el amor, pero no lo ves porque estás dormido.
Te escondes detrás de las fantasías, de las ilusiones y también de las miserias
de las que te avergüenzas. Nos han programado para ser felices o infelices
(según aprieten el botón de la alabanza o de la crítica), y esto es lo que te
tiene confundido. Has de darte cuenta de esto, salir de la programación y
llamar a cada cosa por su nombre.
Si te empeñas en no
despertar, nada se puede hacer. "No te puedes empeñar en hacer cantar a
un cerdo, pues perderás tu tiempo y el cerdo se irritará." Ya sabes que
no hay peor sordo que el que no quiere oír. Si no quieres oír para despertar,
seguirás programado, y la gente dormida y programada es la más fácil de
controlar por la sociedad.
Dentro de mí suena una melodía cuando llega mi amigo, y
es mi melodía la que me hace feliz; y cuando mi amigo se va me quedo lleno de
su música
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