jueves, 18 de mayo de 2017

Día 18: Mayo, mes de María. Reflexión: La madre es la solución para todo

Día 18: Mayo, mes de María. Reflexión: La madre es la solución para todo


mayo mes virgen maria madre es solucion para todo dia

Comparte y vive la experiencia de estar 31 días con nuestra Madre amada María, reflexionando y creciendo en el amor de Dios

A dondequiera que vayamos, podemos crecer en nuestra relación con Jesús, si dejamos entrar en nuestro corazón a María, su Madre, nuestra Madre. Con ella, a la cabeza de una gran familia, podemos experimentar y encontrarnos con el amor de Dios de una forma más emotiva.
Ver a la Iglesia Católica como una familia con los santos y especialmente con la Santísima Virgen María, como sus miembros más importantes, es un primer paso importante en la comprensión del papel de María en nuestra relación con Jesús.
María y todos los santos están en el cielo experimentando la unión perfecta con Jesús, y quieren que cada uno de nosotros esté allí con ellos
María, al igual que los Santos, nos dejan sus ejemplos de cómo imitar a Jesús y nos ofrecen sus intercesiones para ayudarnos en el camino de la salvación.
Como una gran familia, los católicos oramos los unos por otros. La Virgen María es la Madre de la Iglesia y la Madre de cada uno de nosotros. Ella junto con todos los santos ora por nosotros.

1.- Háblale a Jesús sobre María

Jesús mío, me gusta orar a María, tu Santa Madre, ella me enseña con su manera de vivir, a ser dócil a tu Palabra, a tomarla en serio, y a dejarse guiar por ella; pero también María se presenta como una servidora, como una que sale a ayudar a su prima Isabel, cuando esta la necesita.
Así quiero ser yo, mi Señor y mi Dios, quiero ser uno que es dócil a tu Palabra y que sale de sí a servir a los hermanos que tanto necesitan de Ti.
Gracias por darme la oportunidad de ver a María y de aprender de ella, gracias por su amor de Madre y por todas las bendiciones que a través de ella, nos has dado a nosotros que la amamos y la descubrimos como modelo de discípulo que Tú nos has llamado a seguir.
Confío en tu compañía y en tu Bendición Señor, gracias por todo lo bueno que me das por ayudarme a ser cada día un mejor ser humanos.
Cómo mi madre María, me uno a sus eternas palabras de entrega que hacen y harán eco en nuestra historia de salvación: Hágase en mí según tu Palabra.
Amén

2.- Oración inicial

Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:
  • "No tienen vino": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.
  • "Hágan lo que Él les diga": dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente.
  • "He aquí la esclava del Señor": que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.

3.- Reflexión para el día 18: La madres es la solución para todo

Excursión montañera de alumnos de Primaria:
En un sencillo paso, con algo de pendiente y gran cantidad de barro, uno de los niños resbala y cae. Una mezcla de dolor y de vergüenza le llena la cara de lágrimas y la boca de gritos desesperados, invocando la ayuda de su madre... madre que en estos momentos se encontraba a bastantes kilómetros: "¡mamá, mamá!" Era absurdo, no podría escucharle, pero también natural, de pequeño, la madre es la solución para todo.
Madre mía, ojalá no deje nunca de ser pequeño en esto. ¿Por qué tantas veces me empeño en levantarme yo solo, en luchar yo solo, en sufrir yo solo?
Que en todas las circunstancias te llame. Además, a nosotros nunca nos separan los kilómetros...
¡Te llamaré! y perdona si sólo lo hago cuando te necesito, pero... ya sabes: los humanos siempre somos un poco egoístas con vosotras la madres. ¡No me sueltes de tu mano!

4.- Oración final

Amado Jesús, al igual que María, tu Santa Madre, quiero estar abierto siempre a la acción del Espíritu Santo, configurarme completamente a tu amor y tu misericordia.
Como ella, acepto también ser tu esclavo, tu siervo, atento siempre a escuchar tu Palabra y hacerla una acción de vida.
Deseo responderte siempre con generosidad y sencillez, como lo hizo María, quien supo escucharte y obedecerte desde siempre.
Y a ti, Oh María, amada universal del Verbo, la nueva Eva escogida, auxilio de los pecadores y de los que buscan tu intercesión, acógeme siempre bajo tu manto protector, soy también tu hijo y sé que te preocupas por mí.
Te ruego que poses tu mano sobre mis hombros y me guíes por el camino de tu hijo Jesús.
Como tú, quiero poder decir y sentir con toda la pasión de mi alma: "Mi espíritu se estremece de gozo en Dios, mi Salvador".
Amén

No hay comentarios:

Publicar un comentario