domingo, 12 de julio de 2015

Santos Fortunato y Hermágoras - Beato David Gunston - San Juan Jones - Beatos Matías Araki y siete compañeros 12072015

Santos Fortunato y Hermágoras

image Saber más cosas a propósito de los Santos del día



Santos Fortunato y Hermágoras, mártires
En Aquileia, en los confines de Venecia, santos Fortunato y Hermágoras, mártires.
Según una tradición que data del siglo VIII, San Marcos el Evangelista, antes de ir a fundar la Iglesia de Alejandría, fue enviado por San Pedro a evangelizar Aquilea, al norte de Italia. El Apóstol predicó ahí el Evangelio, reforzó su predicación con milagros y convirtió a muchos paganos. Al partir de Aquilea, nombró obispo a un «distinguido personaje», llamado Hermágoras, a quien san Pedro confirió la consagración episcopal. Los cristianos de Istria y sus alrededores le veneran como primer obispo de Aquilea. San Hermágoras, acompañado por su diácono san Fortunato, predicó el Evangelio en Belluno, Como, Ceneda y otras ciudades.

Las actas de san Hermágoras, que son muy posteriores y carecen de valor histórico, cuentan que Nerón envió a Sebastio a Aquilea para que pusiese en vigor los edictos de persecución contra los cristianos. Sebastio encarceló y torturó a san Hermágoras. Una noche, el carcelero vio la celda donde estaba el santo, iluminada por una luz muy brillante; el prodigio le impresionó tanto, que se convirtió al cristianismo. Pero, lleno de un entusiasmo imprudente, salió a gritar por las calles de la ciudad: «¡Grande es el Dios de Hermágoras y grandes los prodigios que obra!» Muchas gentes acudieron entonces a la prisión y vieron la luz en la celda del santo, y se convirtieron. Aprovechando la oscuridad de la noche, Sebastio mandó decapitar inmediatamente a san Hermágoras y a san Fortunato.

El culto a Hermágoras y Fortunato en la región de Aquilea es verdaderamente antiguo, pero de ninguna manera tiene relación con la predicación de san Pedro o san Marcos. Hermágoras encabeza la lista de obispos del lugar, y vivió posiblemente a mediados del siglo III; Fortunato también fue un mártir local, pero no hay ninguna razón para relacionarlo con el obispo.

Véase Acta Sanctorum, julio, vol. III; Delehaye, Comentario sobre el Martirologium Hieronymianum, pp. 371-372, y Origines du Culte des Martyrs, pp. 331-332. N.ETF: he completado la noticia con datos tomados de Enciclopedia dei santi.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI



Beato David Gunston

image Saber más cosas a propósito de los Santos del día



Beato David Gunston, mártir
En Londres, en Inglaterra, beato David Gunston, mártir, caballero de la Orden de San Juan de Jerusalén, que por no reconocer el poder del rey Enrique VIII en los asuntos espirituales, fue ahorcado en el patíbulo de Southwark.
El día 12 de julio de 1541 fue ajusticiado en St. Thomas Waterings el caballero de Malta David Gunston o Gonson, acusado de traición al rey, pero en realidad fue a causa de su fe católica. Era hijo de William Gunston, vicealmirante de la flota inglesa y tesorero de la Marina. Había ingresado en la Orden de Malta y había estado en la isla de Malta hasta que por asuntos de la misma Orden tuvo que volver a Inglaterra. Enrique VIII había decidido suprimir la Orden en Inglaterra y apoderarse de todos sus bienes. Para ello llevó una ley al Parlamento que se la aprobó el 10 de mayo de 1540. Para entonces David ya había vuelto a Inglaterra.

Todo hace suponer que David no ocultaba el juicio religioso que le merecía la conducta del rey, al arrogarse la supremacía en materia religiosa, negar el primado universal del papa y reformar la religión a su gusto. En Malta ciertamente David no había dudado en calificar al rey de hereje por negar el primado del papa. Como negar la supremacía religiosa del rey era considerado delito de traición (ley 26, cap. 13), David fue formalmente acusado de traición el 8 de octubre de 1540 ante el Consejo Privado por sir John Stony, basándose en una declaración de un tal Philip Babbington. Como resultado David fue arrestado y encerrado en la Torre y el día de la Trinidad de 1541 fue procesado. A las acusaciones de haber hablado mal del rey y de negar su supremacía religiosa se añadió la de haber dicho que del Papa no se puede apelar a nadie en la tierra y desde luego no al rey. Ha habido discusiones sobre el tenor literal inglés de las palabras de David, pero lo que queda claro es que para él en materia religiosa las apelaciones eran al Papa, como cabeza de la Iglesia, y no al rey, a quien debían hacerse.

David fue sentenciado a muerte como traidor, entregado al mariscal y llevado a la cárcel de Marshalsea, de donde fue llevado al lugar de la ejecución. Fue beatificado el 15 de diciembre de 1929 por Pío XI.
fuente: «Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003



San Juan Jones

image Saber más cosas a propósito de los Santos del día


San Juan Jones, presbítero y mártir
También en Londres, san Juan Jones, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores y mártir, el cual, oriundo de Gales, abrazó la vida religiosa en Francia, y tras entrar en Inglaterra como sacerdote en tiempo de la reina Isabel I, fue condenado a la pena capital y consumó el martirio en la horca.
Juan Jones, que en religión llevó el nombre de Godofredo Mauricio y fue conocido en la misión inglesa con el pseudónimo de Juan Buckley, procedía de una familia católica de Clynog Fawr, en Caernarvonshire. Después de recibir en Roma el hábito de los Frailes Menores de la Observancia, fue enviado a la misión inglesa en 1592, a petición propia. Estuvo algún tiempo en Londres y ejerció el ministerio sacerdotal en diversas regiones hasta 1596. En dicho año, fue arrestado por orden del famoso perseguidor Topcliffe, quien le sometió a crueles torturas. Durante los dos años que pasó en la prisión, el P. Juan consiguió reconciliar con la Iglesia a Juan Rigby, quien durante algún tiempo había practicado el protestantismo y, posteriormente, en 1600, murió por la fe y fue canonizado.

El 3 de julio de 1598, tuvo lugar el juicio de Juan, por haber regresado a Inglaterra para ejercer su oficio de sacerdote. Juan protestó que jamás había cometido traición alguna, apeló a la conciencia de los jueces, haciendo a un lado a los ignorantes miembros del jurado. El abogado Clinch hizo notar que, según la ley, era reo de traición, a lo que el acusado replicó: «Si ser sacerdote y venir a Inglaterra a ganar almas para Cristo es un crimen, entonces soy reo de traición». El sitio que se designó para la ejecución fue Saint Thomas Waterings, en el antiguo camino de Kent. No mucho tiempo antes, los peregrinos que iban al santuario de santo Tomás Becket, solían hacer ahí el primer alto y abrevar sus monturas en un estanque, según cuenta Chaucer en el prólogo de «Canterbury Tales». El condenado fue conducido hasta ahí en una jaula, pero el verdugo había olvidado la cuerda, y la ejecución se retrasó una hora. El P. Juan la aprovechó para elevar sus plegarias y declarar a la multitud que todos los días oraba por la reina. La cabeza del mártir fue expuesta en Southwark, y sus miembros en los caminos de Lambeth y Newton. Dos jóvenes fueron apresados por haber intentado rescatar las reliquias, pero otros lo consiguieron.

Challoner, Memoires of Missionary Priests, pp. 234-239; Publications de la Catholic Record Society, vol. y, pp. 362-375; The Rambler, enero de 1859, pp. 49-55; Mason, Certamen Seraphicum (ed. 1885), p. 17.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI



Beato Matías Araki

image Saber más cosas a propósito de los Santos del día

Beatos Matías Araki y siete compañeros, mártires
En Nagasaki, ciudad de Japón, beatos Matías Araki y siete compañeros, que sufrieron el martirio por su fe en Cristo. Sus nombres son: beatos Pedro Arakiyori Chobioye y Susana, esposos; Juan Tanaka y Catalina, esposos: Juan Nagai Naisen y Mónica, esposos, y su hijo el niño Luis.
En la colina de los Mártires de Nagasaki, el 12 de julio de 1626, fueron martirizados por el nombre de Jesús ocho cristianos: cuatro hombres, tres mujeres y un niño. Las mujeres y el niño fueron degollados, los hombres fueron quemados a fuego lento. Todos ellos confesaron intrépidamente la fe de Jesucristo, y fueron beatificados por Pío IX el 7 de julio de 1867.

Matías (Cisayemón) Araki era miembro de una noble familia, ya cristiana al tiempo de su nacimiento. Él y su hermano el beato Manciovivían en Coxinotzu, reino de Arima. Decidieron ambos hospedar al beato Francisco Pacheco, provincial de la Compañía de Jesús en el Japón, pensando que su casa, por estar en un sitio lejano y oculto, sería segura. Pero la delación de un traidor trajo consigo su arresto, prisión en Ximabara y condena a muerte por negarse a apostatar del cristianismo.

Juan Nagai Naisen era de noble familia de Ximabara y, cristiano desde su nacimiento, en la adolescencia hizo el propósito de vivir siempre cristiano y llegar al martirio si era menester con tal de mantener la fe. A los 24 años contrajo matrimonio con Mónica y tuvieron un hijo y dos hijas. El matrimonio decidió abrir su casa a los misioneros y correr los riesgos que ello llevaba. Distribuyó los bienes a los pobres y se quedó con lo necesario. Acogió a Juan Bautista Zola en otoño de 1622, y avisado de que levantaba sospecha preparó la huida del misionero la noche del día 22, pero al mediodía la casa fue asaltada por guardias y todos quedaron arrestados. Tras ser sometido a interrogatorio y juicio y haberse mantenido firme en la fe, desnudaron ante él a su mujer Mónica y amenazaron con violarla delante de él si no apostataba. Aterrorizado, Juan se avino a lo que se le pedía y él y su mujer quedaron libres. Pero arrepentido enseguida, hizo penitencia y decidió presentarse nuevamente al gobernador y confesar la fe. Así lo hizo, y otra vez con su mujer y sus hijos fue llevado a la cárcel de Omura donde padecería muchísimo y de donde salió para el martirio.

Mónica Nagai era de familia noble y cristiana fervorosa. Casada con Juan Nagai, compartió la fe y las opciones religiosas de su esposo y cuando fue encarcelada e interrogada se negó a apostatar. Torturaron delante de ella a sus dos hijas pequeñas pero no renegó por ello, y salía ya para el martirio cuando sus hijas le fueron quitadas dejando con ella a su hijo Luis. Había soportado con increíble fortaleza el tormento del agua regurgitada. Al llegar a la colina del martirio vio a su esposo atado ya al poste en que iba a ser quemado; se puso de rodillas y se dedicó a orar. Luego fue decapitada.

Luis Nagai era un niño de siete años, hijo de Juan y Mónica, que estaba siendo educado en la fe por sus padres. A causa de las duras condiciones de la cárcel estaba tan débil que un soldado hubo de llevarlo en brazos al sitio del martirio. El soldado lo soltó y el niño corrió a buscar a su madre, que estaba orando. La madre no interrumpió la oración y entonces desde el poste el padre le dirigió palabras de aliento. Asistió espantado a la decapitación de su madre y estaba mirando su cabeza cortada cuando él mismo fue degollado.

Pedro Arakiyori Chobioye era un fervoroso cristiano que vivía en Coxinotzu y que daba albergue en su casa al hermano jesuita Gaspar Sadamatzu, motivo por el que fue arrestado, sometido a interrogatorios y torturas para que apostatara, pero se mantuvo firme en la fe. De la cárcel fue sacado para ser quemado vivo en la colina de Nagasaki.

Susana Arakiyori era la esposa de Pedro, con quien estuvo de acuerdo en hospedar en su casa al jesuita, que, cuando fue hallado, sirvió de motivo para su detención. Se la aisló para ver si su resistencia se venía a menos, y al no apostatar, fue paseada desnuda por las calles, colgada por los cabellos de la rama de un árbol y teniendo a su hijita pequeña desnuda y muerta de frío a sus pies; así estuvo ocho horas sin que la resistencia de la mártir se viniera abajo. Se le hizo entonces el tormento del agua regurgitada y luego se la ató a la pared con una argolla, debiendo estar así los meses siguientes hasta su martirio. A la salida para el mismo le quitaron la niña.

Juan Tanaka había nacido en el seno de una familia ya cristiana y era un cristiano convencido y fervoroso desde su juventud. Preparado por los jesuitas pudo ser catequista y puso lo mejor de sí mismo en el desempeño de este encargo. Casado con Catalina, ofreció su casa para albergue de los misioneros, lo que sirvió de motivo para su detención y posterior martirio, puesto que hallaron en su casa al P. Baltasar Torres y al hermano Miguel Tozó, ambos jesuitas. Llegado al lugar del martirio, fue atado al poste y, prendido el fuego, las cuerdas se quemaron y se vio suelto. Entonces le dio un abrazo al cadáver del Beato Mancio Araki; luego besó las manos de los otros mártires que estaban siendo quemados y a la vista de todos volvió a su poste y allí consumó su martirio.

Catalina Tanaka era la esposa de Juan, Participaba de sus mismos sentimientos religiosos y estuvo de acuerdo en acoger misioneros en su casa. Arrestada y encarcelada, se negó a apostatar y se mantuvo fiel a Cristo hasta que fue degollada.

fuente: «Año Cristiano» - AAVV, BAC, 2003

No hay comentarios:

Publicar un comentario