jueves, 21 de junio de 2018

“Padre, pan y perdón”: El Papa invita a “valorar lo sencillo” 21062018



Palacio de Exposiciones de Ginebra, Suiza © Vatican Media

“Padre, pan y perdón”: El Papa invita a “valorar lo sencillo”

Misa en Ginebra
(ZENIT – 21 junio 2018).- “Padre, pan y perdón”: El Papa Francisco ha usado estas tres sencillas palabras para desarrollar una profunda homilía de la Misa celebrada en este 23º viaje internacional, la peregrinación ecuménica a Ginebra, con motivo del 70º aniversario del Consejo Mundial de Iglesias.
Rezamos “en cristiano”: no a un Dios genérico, sino a un Dios que es sobre todo Papá, ha aclarado el Santo Padre. “De hecho, Jesús nos ha pedido que digamos «Padre nuestro que estás en el cielo», en vez de “Dios del cielo que eres Padre”. Antes de nada, antes de ser infinito y eterno, Dios es Padre”, ha matizado.
Sencillez del pan
Asimismo, Francisco ha expresado que “ninguno de nosotros está solo en este mundo”. No nos cansemos de decir «Padre nuestro»: nos recordará que no existe ningún hijo sin Padre y que, por tanto
En cuanto al pan, el Papa ha hecho una llamamiento a elegir “la sencillez del panpara volver a encontrar la valentía del silencio y de la oración, fermentos de una vida verdaderamente humana”. En este sentido, ha señalado que Jesús nos dice que “pidamos cada día el pan al Padre. No hace falta pedir más: solo el pan, es decir, lo esencial para vivir”.
Francisco ha exhortado a “valorar lo sencillo que tenemos cada día, protegerlo: no usar y tirar, sino valorar y conservar”, y ha puntualizado que “el «Pan de cada día», no lo olvidemos, es Jesús. Sin él no podemos hacer nada (cf. Jn 15,5). Él es el alimento primordial para vivir bien”.
Cambia el mal en bien
La tercera palabra que Francisco ha usado es el perdón: “No hay mayor novedad que el Perdón, que cambia el mal en bien”, ha dicho.
“Perdonarnos entre nosotros –ha propuesto el Papa– descubrirnos hermanos después de siglos de controversias y laceraciones, cuánto bien nos ha hecho y sigue haciéndonos. El Padre es feliz cuando nos amamos y perdonamos de corazón”.
“Pidamos esta gracia: no encerrarnos con un corazón endurecido, reclamando siempre a los demás, sino dar el primer paso, en la oración, en el encuentro fraterno, en la caridad concreta. Así seremos más semejantes al Padre, que ama sin esperar nada a cambio. Y él derramará sobre nosotros el Espíritu de la unidad”, ha concluido el Pontífice su homilía en Ginebra.
San Luis Gonzaga
La Misa ha estado dedicada al jesuita San Luis Gonzaga, Patrono de la juventud, cuya fiesta litúrgica se celebra el 21 de junio. Este gran santo vivió rodeado de otros santos, luchó por su vocación a la que se oponía su familia y fue desde niño un dechado de virtudes. Conquistó la gloria a temprana edad. Es una de las grandes figuras de la Compañía de Jesús.
Falleció el 21 de junio, con 23 años. Pablo V lo beatificó el 19 de octubre de 1605. Benedicto XIII lo canonizó el 13 de diciembre de 1726, declarándole Patrono de la juventud, título ratificado por Pío XI el 13 de junio de 1926.

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