miércoles, 29 de abril de 2020

La canción “La Tendresse”, el “Resistiré” de los franceses 26042020

La canción “La Tendresse”, el “Resistiré” de los franceses



            Se trata de un tema muy antiguo, más incluso que nuestro “Resistiré”, en realidad un cuarto de siglo anterior, compuesto por Hubert Giraud e interpretado por Bourvil. Un éxito de 1963 que a iniciativa del guitarrista francés Valentin Vander han interpretado en una nueva versión hasta cuarenta y cinco cantantes franceses para aliviar el confinamiento de sus compatriotas. En un gesto que les honra hacia los dos países que más han sufrido esta pandemia, España e Italia, se han incluído algunas frases de la letra en español e italiano.
             No voy a hacer mayor comentario al tema. Sólo quiero traerles aquí la letra, llamándoles la atención sobre la última estrofa, la más bonita de todas, que reza como sigue:
 Ay Dios, Dios mío, Dios mío...
En tu inmensa sabiduría
y tu inmenso fervor
haz que llueva sin cesar
en el fondo de nuestro corazón
torrentes de ternura
para que reine el amor
             Preciosa interpelación a Dios que muchos españoles no habrían esperado de la republicana Francia, y que, sin embargo, donde se antoja más imposible, más improbable, es en nuestra desarraigada España, que con mayor encono cada día, se empeña en negarse a sí misma, mientras reniega de su pasado, de su historia y de su tradición.
             Sin más dilación pues, he aquí la bonita letra de "La tendresse", el "Resistiré" de los franceses.
  

On peut vivre sans richesse
presque sans le sou
Des seigneurs et des princesses
y’en a plus beaucoup

Mais vivre sans tendresse
on ne le pourrait pas
Non, non, non, non
On ne le pourrait pas

On peut vivre sans la gloire
qui ne prouve rien
Etre inconnu dans l’histoire
et s’en trouver bien

Mais vivre sans tendresse
il n’en est pas question
Non, non, non, non
Il n’en est pas question

Que le douce faiblesse
quel joli sentiment
ce besoin de tendresse
qui nous vient en naissant

Vraiment, vraiment, vraiment

Le travail est nécessaire
mais s’il faut rester
des semaines sans rien faire
eh bien... on s’y fait

Mais vivre sans tendresse
le temps vous paraît long
Long, long, long, long
Le temps vous parait long

Dans le feu de la jeunesse
naissaient les plaisirs
et l’amour fait des prouesses
pour nous éblouir

Oui mais sans la tendresse
l’amour ne serait rien
Non, non, non, non
l’amour ne serait rien

Quand la vie impitoyable
vous tombe dessus
on n’est plus qu’un pauvre diable
broyé et déçu

Alors sans la tendresse
d’un cœur qui nous soutient
Non, non, non, non
on n’irait pas plus loin

L’abrasso d’un bambino
l’abbiamo resso felice
Se marcha la tristeza
al verlo así vivir

Ay Dios, Dio mio, mon Dieu...

Dans votre immense sagesse
immense ferveur
faites donc pleuvoir sans cesse
au fond de nos cœurs

des torrents de tendresse
pour que règne l’amour
règne l’amour
jusqu’à la fin des jours


Se puede vivir sin riqueza
sin tener un duro
Señores y de princesas
ya no quedan tantos

Pero vivir sin ternura
eso no se puede
No, no, no, no
Eso no se puede

Se puede vivir sin gloria
que no prueba nada
Ser desconocido en la historia
y encontrarse bien

Pero vivir sin ternura
está fuera de toda cuestión
No, no, no, no
está fuera de toda cuestión

Que dulce debilidad
Que dulce sensación
La necesidad de ternura
que nos viene de nacimiento

Verdaderamente, verdaderamente

El trabajo es necesario
pero si hay que quedarse en casa
dos semanas sin hacer nada…
y bien… pues se hace

Pero viviendo sin ternura
el tiempo se te hace largo
Largo, largo, largo, largo
el tiempo se te hace largo

En el flor de la juventud
nacen los placeres
y el amor hace proezas
para encandilarnos

Si, pero sin ternura
el amor no sería nada
No, no, no, no
el amor no sería nada

Cuando la vida despiadada
se te viene encima
no se es más que un pobre diablo
hecho polvo y decepcionado

Así que sin la ternura
de un corazón que nos sostenga
no, no, no, no,
no llegaremos muy lejos

Con un abrazo a un niño
lo hacemos feliz
se marcha la tristeza
al verlo así vivir

Ay Dios, Dios mío, Dios mío...

En tu inmensa sabiduría
y tu inmenso fervor
haz que llueva sin cesar
en el fondo de nuestro corazón

torrentes de ternura
para que reine el amor
reine el amor
hasta el final de los días


            Que hagan Vds. mucho bien y que no reciban menos.

            ©L.A.
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