viernes, 7 de febrero de 2020

San Jerónimo Emiliani, fundador (8 de febrero)


San Jerónimo Emiliani, fundador
fecha: 8 de febrero
fecha en el calendario anterior: 20 de julio
n.: 1486 - †: 1537 - país: Italia
canonización: 
B: Benedicto XIV 29 sep 1747 - C: Clemente XIII 16 jul 1767
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: San Jerónimo Emiliani, que en su juventud se dejó llevar por la cólera y la lujuria, pero tras ser encarcelado por sus enemigos se convirtió a Dios, entregándose al cuidado de los más necesitados, especialmente los huérfanos y enfermos. Junto con los compañeros que logró reunir, dio inicio a la Congregación llamada de los Clérigos Regulares de Somasca, y tiempo después, mientras atendía a los enfermos en esta misma población de Somasca, cercana a Bérgamo, en la Lombardía, contrajo la peste y falleció piadosamente.
Patronazgos: patrono de los niños huérfanos y abandonados, de los directores de escuelas y orfanatos.
refieren a este santo: San Cayetano de Thiene

Oración: Señor, Dios de las misericordias, que hiciste a san Jerónimo Emiliani padre y protector de los huérfanos, concédenos, por su intercesión, la gracia de permanecer siempre fieles al espíritu de adopción que nos hace verdaderamente hijos tuyos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos. Amén (oración litúrgica).
Jeronimo nació en Venecia el año 1486. Era hijo de Ángel Emiliani y Leonor Mauroceni. En el turbulento período de principios del siglo XVI Jerónimo combatió en el ejército de la República de Venecia. Cuando se formó la Liga de Cambrai contra los venecianos, el joven fue nombrado comandante de la fortaleza de Castelnuovo, en las montañas de Treviso. Después de la caída de dicha ciudad, Jerónimo fue hecho prisionero y encarcelado en un calabozo. Hasta entonces había llevado una vida disipada e indiferente; pero en la prisión se volvió a Dios y santificó sus sufrimientos con la oración. Finalmente, consiguió evadirse en circunstancias casi milagrosas y se refugió en una iglesia de Treviso, donde más tarde colgó sus cadenas como exvoto, ante el altar de la Virgen María, a quien se había consagrado. Durante algún tiempo, ejerció el cargo de alcalde de la ciudad; después, retornó a Venecia para encargarse de la educación de sus sobrinos y proseguir sus estudios eclesiásticos. En 1518 recibió la ordenación sacerdotal.
El hambre y las epidemias habían causado grandes estragos en Venecia. San Jerónimo se consagró al socorro de los necesitados, particularmente de los huérfanos. Pronto alquiló una casa para darles albergue y se encargaba de vestirlos y alimentarlos, además de instruirlos en la doctrina cristiana y en la virtud. El santo contrajo la peste cuando asistía a los enfermos, pero logró restablecerse. En 1531, resolvió consagrar su vida y sus bienes para beneficio del prójimo y fundó orfanatorios en Brescia, Bérgamo y Como; también estableció en Verona una casa para mujeres arrepentidas y un hospital. En 1532, con otros dos sacerdotes, inició una congregación religiosa cuyo noviciado estaba en Somasca, entre Bérgamo y Milán. Por ello, los miembros de la congregación tomaron el nombre de Clérigos Regulares de Somasca. Los fines principales de dicha congregación eran -y son en la actualidad-, el cuidado de los huérfanos, la instrucción de la juventud y la dirección de seminarios menores. Según se dice, san Jerónimo Emiliano introdujo la práctica de enseñar el catecismo a base de preguntas y respuestas. Los campesinos de los alrededores de Somasca, por quienes trabajó incansablemente, afirmaban que poseía el don de curar a los enfermos. El santo solía compartir con los labriegos las labores del campo y aprovechaba la ocasión para hablarles de Dios. En 1537, al cuidar de los enfermos, contrajo el mal que le llevó al sepulcro en febrero del mismo año. Fue canonizado en 1767. Pío XI proclamó a san Jerónimo Emiliano patrono de los huérfanos y niños abandonados, en 1928. La congregación fundada por el santo, después de muchas vicisitudes, obtuvo el apoyo de san Carlos Borromeo y fue aprobada por Pablo III en 1540. En la actualidad se encuentra presente no sólo en Italia sino también en varios países del mundo.
Ver Acta Sanctorum, febrero, vol. II, donde se halla el texto íntegro de la biografía de san Jerónimo escrita por A. Tortora. Existen, además, las biografías de Scipio Albani (1600), Andrés Stella (1605) y W. Hubert (en alemán, 1895). Con ocasión del cuarto centenario de la fundación de los Clérigos Regulares de Somasca, se publicó un volumen conmemorativo, L'Ordine dei Chierici Regolari Somaschi, 1528-1928 (1928). La biografía oficial es la de G. Landini, S. Girolamo Miani (1947). El web de la Provincia de México de los Clérigos Somascos proporciona algo de información de las actividades y la presencia actuales de la Orden.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
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