domingo, 10 de mayo de 2026

Mes de mayo Día 11: El truco (Oración y reflexión)

  DOS IDEAS PREVIAS


Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día"; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en acabar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.

2 LO QUE NO ESTÁ ESCRITO ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con María.

 

ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:

"NO TIENEN VINO": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.

"HACED LO QUE ÉL OS DIGA": dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente.

"HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR": que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.


ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén

Día 11: El truco

"Pura lana virgen" "¡Da gusto un aire tan puro!" "Agua pura y cristalina". "Puro sabor americano"... Frases impactantes de anuncios publicitarios.

El gran elogio de cualquier cosa es la pureza: no contaminado, sin adulterar, genuino, no pasado, auténtico.

¡Santa María qué alegría!, que Tú, mi Madre, seas piropeada siempre como "Pura", por tu corazón puro, generoso, limpio, grande. Ayúdame a vivir siempre y en todo momento, la virtud de la pureza. En las tres Avemarías de la noche te pido, de rodillas (como para suplicártelo también con mi cuerpo) el regalo de la pureza para mí y para los míos.

Con qué sencillez y alegría se expresaba aquel chaval: "¡Las tentaciones de pureza ya no son un problema! ¡ya tengo el truco!, acudo enseguida a la Virgen "un Bendita sea Tu Pureza y siempre venzo". Después de tiempo luchando y siendo vencido, por fin se dio cuenta dónde tenía la verdadera fuerza para luchar: ¡En su Madre!


Perdona, Madre mía, porque muchas veces me parece que pedir ayuda es... lo de menos, lo menos importante. Lo que pienso, en el fondo, es que para vencer, para conseguir hacer algo que me cuesta, lo importante es lo que yo haga y yo consiga... Ahora me doy cuenta de lo equivocado que estoy. Gracias, Madre, porque ahora sé que lo más importante es lo que yo reciba de Ti y no lo que yo solo pueda hacer.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.


Santos del día 11 de mayo

 

                                          Santos del día 11 de mayo

En Bizacena, san Mayulo, mártir en Adrumeto, que fue condenado a ser devorado por las fieras. († s. II/III)
En Roma, en el vigésimo segundo miliario de la vía Salaria, san Antimo, mártir. († s. III)
En Bizancio, san Mocio, presbítero y mártir. († s. inc.)
En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Mamerto, obispo, que, ante una inminente desgracia, instituyó en esta ciudad unas solemnes letanías para el triduo preparatorio de la fiesta de la Ascensión del Señor. († c. 475)
En Varennes, de la región de Langres, también en la Galia, san Gangulfo. († s. VIII)
Cerca de Souvigny, en Borgoña, san Mayolo, abad de Cluny, quien, firme en la fe, seguro en la esperanza y repleto de una doble caridad, reformó numerosos monasterios de Francia e Italia. († 994)
En el monasterio de Esterp, cerca de Limoges, en la Galia, san Gualterio, presbítero, que fue superior de los canónigos, y educado desde su infancia en el servicio a Dios, resplandeció por su mansedumbre para con sus hermanos y por su caridad hacia los pobres. († 1070)
En Verucchio, cerca de Forlí, en la Romaña, beato Gregorio Celli, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín, de quien se dice que, rechazado por sus hermanos de religión, se retiró al monte Carnerio con los Hermanos Menores, en donde murió. († 1343)
En York, en Inglaterra, beatos Juan Rochester y Jacobo Walworth, presbíteros y monjes de la Cartuja de Londres, quienes, durante el reinado de Enrique VIII, por haberse mantenido fieles a la Iglesia católica, fueron colgados con cadenas en las almenas de la muralla de la ciudad hasta que murieron. († 1537)
En Nápoles, ciudad de Campania, san Francisco De Gerónimo, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús, que se dedicó a predicar misiones populares y al servicio pastoral de los marginados. († 1716)
En Cagliari, en Cerdeña, san Ignacio de Laconi, religioso de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, quien por plazas y tabernas del puerto pedía incansablemente limosnas para socorrer las necesidades de los pobres. († 1781)
En Saigón, en Cochinchina, san Mateo Lê Van Gâm, mártir, que, detenido por haber introducido con su barca en la región a los misioneros provenientes de Europa, al cabo de un año de estar en la cárcel fue decapitado por orden del emperador Thiêu Tri. († 1847)
En la isla Tiberina, Italia, beato Ceferino Namuncurá, laico. († 1905)
En Sobotín, Sumperk, República Checa, beata Maria Paschalis Jahn, religiosa de las Hermanas de Santa Isabel y mártir, que, a pesar de ser consciente de la violencia cometida por los soldados del Ejército Rojo, decidió permanecer cerca de las personas a las que cuidaba, los ancianos y los enfermos que no podian escapar. († 1945)
En Lezhë, Albania, beato Gjon Koda (Serafin), presbítero profeso de los Franciscanos Minoritas y mártir. († 1947)
En Ban Ban, Xieng Khouang, Laos, beato Vincent L’Hénoret, sacerdote profeso de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, y mártir. († 1961)

Otras celebraciones de santos o beatos no incluidas en el calendario general:

11 de mayo: Nuestra Señora de Aparecida

11 de mayo: Nuestra Señora de Aparecida

A unos cuantos kilómetros de Guaratinguetá, villa del Estado de Sao Paulo, se encuentra el pueblo de la Aparecida, que debe su nombre y origen al Santuario de la Virgen que fue levantado en 1743. En octubre de 1716 pasaba por Guaratinguetá con rumbo a Minas, el gobernador de San Pablo, Pedro de Almeida y Portugal. Los pescadores de la zona querían darle la mejor atención, por lo que tendieron sus redes al río Parahiba, pero con escasa fortuna. Viendo esto, uno de ellos llamado Juan Alves, corrió hasta el lugar denominado Itaguassú y habiendo allí lanzado sus avíos de pesca, sacó del primer lance entre las mallas de su red una imagen de la Virgen a la que falta la cabeza.

Volvió de nuevo a lanzar la red en otra dirección y esta vez logró aprisionar la cabeza de la imagen. Lleno de asombro ante tal hallazgo, dirigió su barca hacia la orilla y después de limpiarla descubrió que era una Virgen Inmaculada. Sus compañeros participaron de esta alegría y animados por este suceso volvieron a echar sus redes consiguiendo una abundante pesca. Aún se ignora el cómo vino a parar al río esta imagen pero todo hace creer que se remonta a los primeros tiempos de la colonización del Brasil. Los pescadores se llevaron a la imagen y en la casa de uno de ellos, le arreglaron un sencillo altar. Más tarde otro pescador al trasladarse a Itaguassú, construyó en su nuevo domicilio un oratorio y en él puso la imagen, ante la cual los vecinos se reunían para rezar el rosario y entonar himnos.

En 1904 fue coronada canónicamente, y en 1930 Pio XII la nombró Patrona de Brasil.

(fuente: www.aciprensa.com)

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Mes de mayo Día 10: Cambiar con ella (Oración y reflexión).

  DOS IDEAS PREVIAS


Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día"; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en acabar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.

2 LO QUE NO ESTÁ ESCRITO ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con María.

 

ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:

"NO TIENEN VINO": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.

"HACED LO QUE ÉL OS DIGA": dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente.

"HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR": que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.


ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén

Día 10: Cambiar con ella

Cuenta Anthony de Mehlo una fábula que, más o menos, dice así:

"Durante años fui un neurótico. Era introvertido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no me convencía la posibilidad de hacerlo por mucho que lo intentara.

Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo. De manera que me sentía impotente y como atrapado.

Pero un día mi amigo me dijo: no te preocupes si no consigues cambiar, pues yo te quiero porque eres mi amigo, independientemente de cómo seas.

Aquellas palabras sonaron en mis oídos, entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y cambié".

"Cuánta razón se encierra aquí: nadie es capaz de cambiar si no se siente querido, si no siente una fuerza interior suficiente para subirse por encima de sus fallos", comenta un autor espiritual.

Tú no eres neurótico quizás, pero sí tendrás cosas que cambiar. Cuéntaselas a la Virgen. Y que sepas que Ella te dice que te quiere como eres y que cuentas con toda su ayuda, que es bastante, para conseguir cambiar. Te quiere con tus defectos pero luchando por vencerlos. Con Ella puedes, y.. ¡qué fácil! Madre mía, que me sienta amado por ti. Que sepa y me dé cuenta de que me quieres, me conoces, me sigues, que sepa que te importo, que estás pendiente de mí,... ¡Ah! y.. gracias.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído.
Después termina con la oración final.

Quince Razones y más. - Domingo 6º de Pascua. Ciclo A (10.05.2026): Juan 14,15-21. Amaos unos a otros. Y nada más.- “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12) CINCO MINUTOS.

 Quince Razones y más.

¿Quién es Dios? ¿Qué sabemos de Dios? ¿Se puede hablar de Dios? ¿Se debe hablar de Dios? ¿Existe el Dios del judaísmo? ¿Dios es mujer? ¿Dios es Uno, Dos (padre-madre), Trinidad, Muchos? Estos son los siete primeros interrogantes que nos podemos hacer para 'saber' de Dios. Y junto a estos podríamos colocar otra larga lista de, al menos, siete por siete cuestiones sobre Dios. Nunca se acabará este asunto. 
Planteo estas cuestiones al comenzar la meditación de las narraciones bíblicas para este domingo segundo de mayo y último ya del tiempo de la Pascua. Creo que al fin nos ha quedado clarificado que Resucitar es vivir. La liturgia nos coloca para esta nueva semana la continuación del relato del Evangelio del pasado domingo. En boca de Jesús se coloca una 'catequesis sobre Dios', ¿el Dios en quien Jesús creía o el dios en quien creía el autor del Evangelio de Juan 14? 
En este contexto me ha parecido oportuno colocar 'un punto de humor'; precisamente, el humor que me ofrece Carlos Buendía Hervas cuando escribe aquella página suya titulada 'Razones por las que Dios no ganará nunca unas oposiciones a catedrático'. Y son estas:
1ª. Sólo posee una sola publicación.
2ª. Y no está escrita en inglés, sino en hebreo, aunque ha sido traducida con mayor o menor fortuna a todos los idiomas conocidos.
3ª. Dicha publicación no contiene referencias bibliográficas
4ª. No ha publicado en ninguna revista con Comité de Revisión.
5ª. Hay quienes dudan de que lo haya escrito él mismo. De hecho, se nota la mano de un buen puñado de colaboradores.
6ª. Tal vez creó el mundo, pero... ¿Qué ha hecho o publicado desde entonces?
7ª. Se le conocen pocos colaboradores.
8ª. La comunidad científica tiene muchas dificultades para reproducir sus resultados.
9ª. Su principal colaborador cayó en desgracia al intentar abrir una línea de trabajo propia.
10. Nunca pidió autorización al Comité de Ética para trabajar con sujetos humanos.
11ª. Si los resultados no le satisfacían, intentaba ahogar a la población.
12ª. Si un sujeto no se comportaba como había predicho, lo eliminaba del muestreo.
13ª. Da pocas clases y si quieres aprobar tienes que leer solo su Libro.
14ª. Según parece, las clases las suele dar su Hijo en su lugar.
15ª. Actúa con nepotismo haciendo que traten a su Hijo como si fuera él mismo.
16ª. Sus horas de tutoría son poco frecuentes y, a menudo, las hace en la cumbre de una montaña. Y
17ª. Expulsó a sus dos primeros estudiantes por aprender demasiado.
Es suficiente como curiosidad y como invitación a la lectura de los dos comentarios sobre el Evangelio. A continuación se pueden leer estos dos comentarios.

Carmelo Bueno Heras. 

Comentario primero:

Domingo 6º de Pascua. Ciclo A (10.05.2026): Juan 14,15-21. Amaos unos a otros. Y nada más. Así lo escribo CONTIGO,

En la primera línea de esta página se nos informa de que estamos en la sexta semana del tiempo de pascua. Seis semanas ya desde aquel ‘primer día’ después de la fiesta de Pascua de la que nos dejó constatación escrita el Evangelista Juan. Y ahora, los responsables de las lecturas del Evangelio en la liturgia nos proponen, como el domingo pasado, un relato de la sobrecena de la pascua judía de Jesús y sus seguidores en el Cenáculo de Jerusalén (Jn 14,15-21). Un nuevo despropósito, me digo. ¿Podremos así entender el mensaje de este Evangelista?

 

Volveré a decirlo: esta pedagogía de la liturgia eucarística se sirve del Evangelio al que llega incluso a manipular, tal vez, por ignorancia. La liturgia se sirve, o aprovecha, del Evangelio para sus propios intereses. Y lo expreso así porque debe entenderse que todo texto dice lo que dice siempre dentro del contexto en el que se escribe. Sólo así podrá ser luz para otros contextos.

 

Escribo esto después de leerme un largo texto sobre la realidad del Covid-19 y su presencia en la vida cuaresmal de la Iglesia y de su liturgia: ‘Ánimo, no tengáis miedo’ (Mc 6,50) (Carta a todas las mujeres y hombres viri-coronables). Pliego de Vida Nueva 3170. La carta es muy sugerente y nada despreciable, pero en ningún momento se comenta nada a propósito de la cita expresa de Marcos. Ni una leve alusión. A la mente creadora del Evangelio le han robado la expresión sin detenerse a contemplar la luz de su mensaje. No se lo explican mis neuronas.  

 

Lo lamento mucho en esta ocasión, José Ignacio González Faus, teólogo y jesuita, que sabes de la centralidad de cada uno de los libros de la Biblia en las reflexiones de los servidores del Evangelio. Este silencio en tu documento no me lo puedo callar, porque no me ha dejado saborear en paz lo que has escrito. Al evangelizar, ¿no debe tratarse a la Biblia con más cariño?

 

Al comentar ahora el relato de Juan 14,15-21 me recuerdo que se trata de una de las teselas del mosaico de este simposio elaborado por su narrador en el capítulo decimotercero y decimocuarto del cuarto Evangelio. Y con más precisión, estas palabras que se le ponen en boca a Jesús de Nazaret están dirigidas a Felipe (14,8) que le preguntó explícitamente por ‘el Padre’: “Preséntanos al Padre” (14,8). ¡Qué atrevimiento, desear ver al Padre nuestro! En este impresionante mosaico del simposio de Juan atrae y atrapa mi atención la tesela del único mandamiento de aquel Jesús de Galilea. Ella es la luz que todo lo ilumina en este mensaje tan sencillo como plenamente humano y humanizador. Un mandamiento que lo escribe dos veces para que nunca nadie lo malinterprete: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos (amigos, de Jesús, seguidores, cristianos, personas, humanos, mujeres, varones), si os amáis unos a otros” (Jn 13,35). Es el único mandamiento de este Jesús. Toda su religión.

 

¿Quién es el Padre? Sea quien sea o esté donde esté, sólo se le comprenderá o se le verá si os amáis unos a otros. ¿Quién es Jesús? Sea quien sea y esté donde esté, sólo se le comprenderá o se le verá si os amáis unos a otros. ¿Quién es el Espíritu? Sea quien sea y esté donde esté, sólo se le comprenderá o se le verá si os amáis unos a otros. Esto que acabo de escribir y que acabas de leer, ¿no es una manera de expresar el mismo mensaje de Jn 14,15-21? Así lo creo.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 17.05.2020. Y también en Madrid, 10.05.2026.

 

Comentario segundo:

“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)

CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 24ª página del Evangelio de Mateo 13,53-58.

El texto de Mateo 13,53-58 completa la tercera parte de la palindromía que había comenzado en Mateo 12,46-50. Y ya adelanté que se trata de una palindromía tanto literaria como teológica sobre ‘la familia de Jesús’. Según mi propia comprensión este asunto de ‘la familia de Jesús’ es otra forma de responder a la pregunta que me hago: ¿Qué significa ser Jesús de Nazaret y pertenecer a su familia?

 

Después de contar las parábolas a las gentes reunidas en la orilla del mar de Galilea se fue Jesús a su cercana tierra de Nazaret y allí “enseñaba en su sinagoga” (Mt 13,54). ¿Qué enseñaba en aquella sinagoga de su pueblo? Enseñaba lo que había enseñado hasta ahora y que he tenido la oportunidad de leer desde Mateo 4,23 hasta 13,52. Y seguramente que entre estas enseñanzas no faltó jamás hablar de ‘el reino-reinado’. Este reino, ¿no era una semilla?

 

La enseñanza de Jesús despertaba comentarios maravillados en aquellas gentes de su tierra y su pueblo que le oían expresarse en la sinagoga. Es más, apunta este narrador Mateo, estas gentes reconocen la sabiduría y los milagros de este paisano suyo. ¿Cómo no iba a llamar la atención la enseñanza de Jesús si enseñaba a desobedecer la Ley o, al menos, a dejarla de lado y vivir de otra manera? ¿Acaso se pueden olvidar aquellos ‘se os dijo... pero yo os digo’ (Mt 5)?

 

¿Cómo no iba a llamar la atención su mensaje si se atrevía a reemplazar toda la tradición religiosa de Israel por el deseo que se despierta en el interior de cada persona y que le invitaba a ser ella misma toda la LEY y los PROFETAS? Jesús enseñaba a vivir sin una religión que les dijera a las personas qué debían hacer o no hacer, creer o no creer, orar no orar. Para este Jesús, y de ello hablaba abiertamente, no era necesaria una Ley, unos Profetas, un Templo, un Sacerdocio y unas Tradiciones que hablaban de comer así o asá, de beber así o asá, de vestir de tal o cual manera...

 

Si al leer esto que escribo sientes que me sobrepaso o soy parcial o trato de engañar, te invito a que medites muy despacio la síntesis de toda la enseñanza de este Jesús que nos ha transmitido el narrador Mateo en el primer discurso llamado de las bienaventuranzas y que dice lo que ya recuerdas tan acertadamente: “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás. En esto consiste toda la Ley y los Profetas” (Mt 7,12).

 

Aquellas gentes se hacían una gran pregunta. Y creo que también se la han hecho muchas personas lectoras de sus mensajes. Y tú y yo nos hacemos estas grandes preguntas: ¿Dónde aprendió aquel Jesús estas cosas? ¿Quién se las enseñó? ¿Participó en cursos de formación teológico-catequética inicial, avanzada y de investigación por medio de doctorados y másteres de sublime creación universitaria a lo divino?: ¿De dónde le vino aquella sabiduría suya? Cuando pienso en estas cosas vuelvo a releer el discurso de las parábolas y comprendo que aquel Jesús, tan humano como tú y yo, se pasó la vida como un contemplativo de la realidad y desde ella aprendió a estar y mirar a las personas y cuanto les dolía, alegraba y necesitaban...

Carmelo Bueno Heras. Madrid, 12.05.2019. Y también en Madrid, 10.05.2026.

Santos del día 10 de mayo: VI Domingo de Pascua, solemnidad


                    Santos del día 10 de mayo: VI Domingo de Pascua, solemnidad


   San Job, santo del AT   

Conmemoración del santo Job, varón de admirable paciencia, que vivió en el país de Hus.
En Mira, de Licia, san Dioscórides, mártir. († s. inc.)
En Lentini, en Sicilia, santos Alfio, Filadelfio y Cirino, mártires. († s. III)
En Roma, en la vía Latina, san Gordiano, mártir, que fue sepultado en la cripta de la iglesia donde, desde hacía tiempo, ya se veneraban las reliquias de san Epímaco. († c. 300)
También en Roma, conmemoración de los santos Cuarto y Quinto, mártires. († c. s. IV)
En Irlanda, san Comgall, abad, que fundó el célebre monasterio irlandés de Bangor y fue un padre sabio y un guía prudente de numerosos monjes. († c. 600)
En el lugar de Taranto, en la región de Apulia, san Cataldo, obispo y peregrino, procedente, según se cree, de Escocia. († c. s. VII)
En Bourges, en Aquitania, santa Solangia, virgen, de quien la tradición ha transmitido que sufrió el martirio en defensa de su virginidad. († c. s. IX)
En Pontoise, cerca de París, san Guillermo, presbítero de origen inglés, que ejerció su ministerio de párroco y resplandeció por su entrega a las almas y por su fervor religioso. († 1192)
En Padua, en el territorio de Venecia, beata Beatriz de Este, virgen, que fundó el monasterio de Gémmola, situado en los montes Euganeos, y aunque su vida fue breve, recorrió hasta el final el arduo camino de la santidad monástica. († 1226)
En Siena, en la región de Toscana, beato Nicolás Albergati, obispo de Bolonia, que ingresó de joven en la Orden de Padres Cartujos y, una vez ordenado obispo, prestó un gran servicio a la Iglesia con su celosa labor pastoral y con su participación en legaciones pontificias. († 1443)
La Memoria litúrgica litúrgica no se celebra hoy, porque hay una celebración de mayor rango
Memoria de san Juan de Ávila, presbítero y doctor de la Iglesia, que falleció en Montilla, lugar de Andalucía, en España; había recorrido toda la región de la Bética predicando a Cristo, y después, habiendo sido acusado injustamente de herejía, fue recluido en la cárcel, donde escribió la parte más importante de su doctrina espiritual. († 1569)
En la ciudad de Zagreb, en Croacia, beato Iván Merz, que, dedicado al estudio de las letras y a la enseñanza, dio a los jóvenes el ejemplo de un maestro fiel a Cristo y de un laico creyente entregado al bien de la sociedad. († 1928)
En Cremona, en Italia, beato Enrique Rebusquini, presbítero de la Orden de Ministros de los Enfermos (Camilos), que sirvió con sencillez a los afectados por dolencias. († 1938)
En Bucarest, Rumanía, beato Vasile Aftenie, obispo de Ulpiana y auxiliar de la Archieparquía de Alba Iulia y Fagaras, y mártir en un régimen enemigo de Dios y de la Iglesia. († 1950)