viernes, 28 de agosto de 2026

El collar de perlas (Reflexión en valores)

 

El collar de perlas

collar de perlasTeresa era una linda niña de cinco años de ojos relucientes. Un día mientras ella con su mamá visitaban la tienda, Teresa vio un collar de perlas de plástico que costaba 2.50 dólares. ¡Cuánto deseaba poseerlo! Preguntó a su mamá si se lo compraría, y su mamá le dijo: Hagamos un trato, yo te compraré el collar y cuando lleguemos a casa haremos una lista de tareas que podrás realizar para pagar el collar, ¿está bien? Teresa estuvo de acuerdo, y su mamá le compró el collar de perlas.

Teresa trabajó con tesón todos los días para cumplir con sus tareas. En poco tiempo Teresa canceló su deuda. ¡Teresa amaba sus perlas! Ella las llevaba puestas a todas partes: al kinder, a la cama, y cuando salía con su mamá.

Teresa tenía un padre que la quería muchísimo. Cuando Teresa iba a su cama, él se levantaba de su sillón favorito para leerle su cuento preferido. Una noche, cuando terminó el cuento, le dijo: "Teresa, ¿tú me quieres?", "¡OH!, sí papá". "Entonces, regálame tus perlas," le pidió él. "¡OH, papá! No mis perlas," dijo Teresa. "Pero te doy a Rosita, mi muñeca favorita. ¿La recuerdas?, tú me la regalaste el año pasado para mi cumpleaños. Y te doy su ajuar también, ¿está bien, papá?", "¡OH!, no hijita, está bien, no importa", dándole un beso en la mejilla. "Buenas noches, pequeña".

Una semana después, nuevamente su papá le preguntó al terminar el diario cuento: "Teresa, ¿tú me quieres?", "¡OH, sí papá, ¡tú sabes que te quiero!", le dijo ella. "Entonces regálame tus perlas". "¡OH, papá! No mis perlas; pero te doy a Lazos, mi caballo de juguete. Es mi favorito, su pelo es tan suave y tú puedes jugar con él y hacerle trencitas". "¡OH!, no hijita, está bien," le dijo su papá en la mejilla, "Felices sueños."

Algunos días después, cuando el papá de Teresa entró a su dormitorio para leerle un cuento, Teresa estaba sentada en su cama y le temblaban los labios. "Toma papá" dijo, y estiró su mano. La abrió y en su interior estaba su tan querido collar, el cual entregó a su padre. Con una mano él tomó las perlas de plástico y con la otra extrajo de su bolsillo una cajita de terciopelo azul. Dentro de la cajita había unas hermosas perlas genuinas. Él las había tenido todo este tiempo, esperando que Teresa renunciara a la baratija para poder darle la pieza de valor.

Y así es también con nuestro Padre Celestial. Él está esperando que renunciemos a las cosas sin valor en nuestras vidas para darnos preciosos tesoros. ¿No es bueno el Señor? Esto me hace pensar las cosas a las cuales me aferro y me pregunto: ¿qué es lo que Dios me quiere dar en su lugar?

Y a ti... ¿qué te dice el Señor?:

"En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: "Cuando  hagáis oración no habléis mucho, como los paganos, que se imaginan que a fuerza de mucho hablar, serán escuchados. No los imitéis, porque el Padre sabe lo que les hace falta, antes de que se lo pidan. . Del Evangelio Según San Mateo 6, 7-8


Reflexiones católicas

Santos del día 29 de agosto

                                        Santos del día 29 de agosto


  El martirio de san Juan Bautista (3 coms.) - Memoria litúrgica   
patronazgo: San Juan Bautista es patrono de muchos países, regiones y ciudades, entre ellos Malta y Jordania. También de muchos oficios: tejedores, curtidores, peleteros, talabarteros, trabajadores del alimento, bodegueros, toneleros, carpinteros, arquitectos, albañiles, canteros, deshollinadores, herreros, pastores, agricultores, cantantes, bailarines, músicos, exhibidores de cine, comunicadores de masas; protector también de los corderos, las ovejas, los animales de compañía y las vides; para invocar contra el alcoholismo, los dolores de cabeza, mareos, ansiedad, epilepsia, espasmos, ronquera, enfermedades de la infancia, el miedo.
país: Jordania - †: s. I
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
  
Memoria del martirio de san Juan Bautista, a quien el rey Herodes Antipas retuvo encarcelado en la fortaleza de Maqueronte, en la actual Jordania, y al cual mandó decapitar en el día de su cumpleaños, a petición de la hija de Herodías. De esta suerte, el Precursor del Señor, como lámpara encendida y resplandeciente, tanto en la muerte como en la vida dio testimonio de la verdad. († s. I)

En Sirmio, de Panonia, santa Basila. († s. III/IV)
En Roma, conmemoración de santa Sabina, cuya iglesia titular construida en el monte Aventino recibe su nombre, digno de veneración. († 422-432)
En Metz, de la Galia Bélgica, san Adelfo, obispo. († s. V)
En la región de Nantes, en la Bretaña Menor, san Víctor, solitario, que vivió recluido en un pequeño oratorio, construido por él mismo junto a Bonchamp. († c. s. VII)
En Londres, en Inglaterra, conmemoración de san Sebbo, rey de los sajones orientales muy devoto del Señor, que dejó la corona y quiso morir con el hábito monacal, deseado desde largo tiempo atrás. († c. 693)
En París, en Neustria, san Mederico, presbítero y abad de Autun, que vivió en una celda cercana a la ciudad. († c. 700)
En Valencia, de España, beatos mártires Juan de Perugia, presbítero, y Pedro de Sassoferrato, religioso, ambos de la Orden de los Hermanos Menores, que enviados a predicar la fe entre los musulmanes de aquel lugar, alcanzaron la palma del martirio al ser decapitados en la plaza pública por orden del rey. († 1231)
Cerca de Cracovia, en Polonia, beata Bronislava, virgen de la Orden Premonstratense, que quiso llevar una existencia humilde y retirada, y destruido su monasterio por los tártaros, vivió a solas con Dios en una choza. († 1259)
En Lancaster, en Inglaterra, beato Ricardo Herst, mártir, padre de familia y labrador, que, acusado falsamente de un homicidio, por su fe en Cristo fue condenado a morir en la horca, en tiempo del rey Jacobo I. († 1618)
En el litoral frente a Rochefort, en Francia, beato Luis Vulfilocio Huppy, presbítero y mártir, que encarcelado de manera inhumana, por ser sacerdote, en una vieja nave durante la Revolución Francesa, murió víctima de enfermedad. († 1794)
En Waterford, en Irlanda, beato Edmundo Ignacio Rice, que con gran entusiasmo y perseverancia se entregó a la formación de los niños y de los jóvenes de condición modesta y, para el auge de esta obra, fundó la Congregación de los Hermanos Cristianos y la de los Hermanos de la Presentación. († 1844)
Cerca de Renes, en Francia, santa María de la Cruz (Juana) Jugan, virgen, que fundó la Congregación de las Hermanitas de los Pobres para pedir limosna para los necesitados y para Dios, pero injustamente alejada de la dirección del Instituto, pasó el resto de su vida en la oración y en la humildad. († 1879)
En Cizre, Turquía, beato Flaviano Miguel Melki, presbítero de los Hermanos de San Efrén, eparquía de Jazira de los Sirios, muerto por odio a la fe. († 1915)
En Valencia, en España, beato Constantino Fernández Álvarez, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que en el tiempo de persecución llevó a cabo su prueba por la fe. († 1936)
En la localidad de Híjar, cerca de Teruel, también en España, beato Francisco Monzón Romero, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, durante la misma persecución, confirmó con la propia sangre su fidelidad para con el Señor. († 1936)
En Liendo, Cantabria, también en España, beato Pedro de Asúa, presbítero de la diócesis de Vitoria y mártir, testigo cruento de la fe en los años de la Guerra Civil. († 1936)
En Úbeda, Jaen, España, beato Aquilino Pastor Camberos, presbítero de los sacerdotes operarios diocesanos y mártir, muerto en la cruel persecución religiosa que acompañó a la guerra civil española († 1936)
En Cádiar, Granada, beato José Rescalvo Ruiz, presbítero y mártir, víctima de la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil Española. († 1936)
En El Abriojal, Rioja, Almería, beato José Almunia López-Teruel, presbítero diocesano, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Pedro Abad, Córdoba, beato Antonio Pérez Vacas, presbítero, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Villaviciosa, Córdoba, beato Blas Jesús Barbancho González, presbítero, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En el cementerio de Iznatoraf, Jaén, beato Ildefonso Muñoz Pretel, laico casado, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En el campo de concentración de Dachau, cercano a la ciudad de Munich, en Alemania, beato Domingo Jedrzejewski, presbítero y mártir, que en el furor de la guerra, deportado de Polonia y encarcelado en aquel lugar, murió por Cristo bajo crueles torturas. († 1942)
En Poznan, en Polonia, beata Sancha (Joanina) Szymkowiak, virgen, de la Congregación de las Hijas de la Virgen de los Dolores, que, en medio de las dificultades de la guerra, se ocupó con gran entrega de la asistencia a los encarcelados. († 1942)
En la aldea de Santa Giulia, en la región del Piamonte, en Italia, beata Teresa Bracco, virgen y mártir, que en tiempo de guerra, cuando estaba trabajando en el campo, murió a causa de las heridas que le causaron los golpes de unos soldados, al defender valientemente su castidad. († 1944)
En Trichur, India, santa Eufrasia del Sagrado Corazón de Jesús (Rosa) Eluvathingal, virgen. († 1952)