lunes, 22 de junio de 2026

Santos del día 23 de junio

                                             Santos del día 23 de junio


Conmemoración de muchos santos mártires de Nicomedia, que en tiempo del emperador Diocleciano, refugiados por montañas y cuevas, con ánimo sereno aceptaron el martirio por el nombre de Cristo. († 303)
En el monasterio de Ely, en Inglaterra oriental, santa Ediltrude o Eteldreda, abadesa, que, hija de reyes y asimismo reina de Northumbría, después de haber rechazado por dos veces el matrimonio, recibió el velo monacal de manos de san Wilfrido en el monasterio que ella misma había fundado, donde dirigió maternalmente a sus monjas con sus ejemplos y consejos. († 679)
En Dariórigo (hoy Vannes), en la Bretaña Menor, san Bilio, obispo y mártir, que fue asesinado por los normandos durante el saqueo de esta ciudad. († c. 914)
En Pavía, ciudad de Lombardía, san Lanfranco, obispo, varón de paz, que sufrió mucho por fomentar la reconciliación y la concordia en su comunidad. († 1194)
En Onhaye, en Hainaut, san Walhero, presbítero, que fue muerto a golpes de remo, mientras atravesaba el río Mosa, por un presbítero a quien recriminaba sus malas costumbres. († 1199)
En Oignies, también en Hainaut, beata María, que, dotada de dones místicos, con el permiso de su esposo se recluyó en una celda, y después inició y reglamentó el instituto llamado de las «Beguinas». († 1213)
En el eremo de Valmanente, del Piceno, en Italia, beato Pedro Jacobo de Pésaro, presbítero de la Orden de Ermitaños de San Agustín. († c. 1496)
En Londres, en Inglaterra, santo Tomás Garnet, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús y mártir, el cual, ordenado en el Colegio de los Ingleses de Valladolid, en España, al regresar a Inglaterra fue encarcelado dos veces y, finalmente, en tiempo del rey Jacobo I, ajusticiado en Tyburn. († 1608)
En Turín, en la región del Piamonte, en Italia, san José Cafasso, presbítero, que se dedicó a la formación espiritual y cultural de los futuros clérigos, y a reconciliar con Dios a los presos encarcelados y a los condenados a muerte. († 1860)
En Alatri, en la región del Lacio, en Italia, beata María Rafaela (Santina) Cimatti, virgen, de la Congregación de Hermanas Hospitalarias de la Misericordia, que llevó una vida humilde y oculta, y mostró constantemente su caridad atendiendo a los enfermos, especialmente a los pobres. († 1945)
En la prisión de Sighet, Maramures, Rumanía, beato Ioan Suciu, obispo titular de Moglaena, administrador apostólico de la Archieparquía de Alba Iulia y Fagaras, y mártir en un régimen enemigo de Dios y de la Iglesia. († 1953)

Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 23: Frente a tanto mal

 Mes del Sagrado Corazón de Jesús:

Día 23: Frente a tanto mal


El Sagrado Corazón de Jesús es la fuente de todas sus virtudes y la más sensibilizada encarnación de Su amor infinito por el hombre

  

El Sagrado Corazón de Jesúsdebe entenderse como el corazón tierno y cariñoso del Dios-Hombre, el hogar de todas sus emociones, la fuente de todas sus virtudes y la más sensibilizada encarnación de Su amor infinito por el hombre.

Jesús ha derramado Su sangre por nosotros, ha recibido heridas por nosotros que Él retuvo aun después de Su resurrección, como signos eternos de su inmenso amor por el hombre, los ha llevado con Él al Cielo y nos los mostrará en el Día del Juicio.

Cuánto más debe ser el Sagrado Corazón de de Jesús el objeto de nuestra devoción, puesto que todos los pensamientos, sentimientos y emociones de este corazón tan amoroso apuntan sólo a nuestra salvación y puesto que está siempre dispuesto a recibir a los pecadores verdaderamente arrepentidos para perdonarlos, para convertirlos a Su amor, y hacerlos partícipes en la bienaventuranza eterna.

Por lo tanto, desde el principio, los santos han alentado una tierna devoción a este Sagrado Corazón, como ya se ha dicho.

"Tu corazón, ¡oh buen Jesús!, es un verdadero tesoro, una perla preciosa, que hemos encontrado profundizando en el conocimiento de tu cuerpo (Mt 13,44-45). ¿Quién la rechazaría? Más bien, lo daría todo; a cambio, entregaré todos mis pensamientos y todos mis deseos para obtenerla, depositando todas mis preocupaciones en el corazón del Señor Jesús, y sin duda este corazón me alimentará". (San Buenaventura)

1. Confía en al Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.

Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.

Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.

Amén

2. Oración inicial

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Amén.

3. Día 23: Frente a tanto mal

Cuando San Juan Bautista desde la prisión envió a dos de sus discípulos a Jesús para pedirle si era verdaderamente el redentor prometido, Jesús, por toda respuesta se refirió a los frutos:

"Vayan y díganle a Juan que los ciegos ven, los cojos andan, los muertos resucitan, los pobres son evangelizados".

Jesús quiere nuestra salvación. Él vive y obra por nosotros; por nosotros muere en la cruz.

Siembra mucho, siembra a manos llenas el bien; no se perderá en la tierra; fructificará siempre para el cielo.

¡Cuántos defectos en las personas que tú conoces, que tú quieres! ¡Cuántas malas inclinaciones y quizá cuántos escándalos! Tú sabes que la caridad cristiana obliga a todos a la corrección fraterna

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.

Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.

Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.

Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:

"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

23 de junio: Nuestra Señora del Sasso de Bibbiena

 

23 de junio: Nuestra Señora del Sasso de Bibbiena

En una roca, ahora en la iglesia, en 1347 la Virgen se apareció a una niña de 7 años, le dio unos frijoles que recogió, y luego los encontró llenos de sangre, presagiando la terrible peste del año 1348 que no llego a Bibbiena.

Sucedieron también otros acontecimientos como una paloma blanca que sobrevoló durante un mes la roca, durante tres meses aparecieron globos de luz azul y dorados dentro y fuera de la Iglesia, y una extraña procesión de jóvenes de blanco rumbo a la Iglesia. Inmediatamente la población construyó una capilla junto a la roca, que luego se fue ampliando.

Bibbiena es una ciudad y comuna en la Provincia de Arezzo, en la Toscana, la mayor ciudad en el valle de Casentino. Está localizada a 60 km de Florencia, 30 km de Arezzo y 60 km de Siena.

Entre el Tíber y Arno, en el Casentino, a 11 kilómetros de Verna, sobre Bibbiena, surge aislado el santuario de la Madonna del Sasso (Sasso significa Roca), donde también se venera en la capilla menor Nuestra Señora de las Tinieblas.

La iglesia data del 1204, pero fue reconstruida en estilo renacentista entre el final del 1400 comienzo del 1500.

El Monasterio Dominico adyacente, ahora habitado por una comunidad de monjas Dominicas, parece haber sido fundada por Savonarola; el distinguido benefactor del Santuario y del Monasterio fue Lorenzo de Medici, el Magnífico.

El interior del Santuario es una joya de la elegancia del Renacimiento, rico en obras de arte, señal de gran devoción a María que ha representado para el Casentino a lo largo de los siglos.


LA HISTORIA

Se llama Santa María del Sasso porque al pie de una gran roca, ahora encerrada en la iglesia, el 23 de junio de 1347 la Virgen se apareció: una bella dama vestida de blanco que vio la pequeña vidente Caterina, de 7 años, le dio unos frijoles que recogió, y luego los encontró llenos de sangre: presagio de la terrible peste del año siguiente, 1348, de cuya infección se salvaron los habitantes de Bibbiena y sus alrededores.

La niña mientras su madre lavaba la ropa en el río Vessa, se separó un poco, poniéndose cerca de una piedra.

Aquí vio a una bella mujer vestida toda de blanco, entró en el campo cercano de frijoles, recogió varios y se los dio a la niña, le instó a buscar el “amor de Dios y la pureza”.

La madre mientras tanto, intentaba lavar la ropa, la muchacha le dijo del encuentro y le mostró los frijoles de regalo, pero la madre no le prestó mucha atención a su hija.

Volviendo entonces al pueblo, Caterina se quejó a su madre porque el peso de los frijoles era mucho y estaba cansada, pero su madre le dijo que tuviera paciencia que pronto regresarían a casa y descansarían.

Por la noche la madre quería cocinar un poco de los frijoles, pero descubrió que estaban llenos de sangre. Todo el pueblo corrió para ver el prodigio.

A la mañana siguiente todos fueron en procesión a la piedra y aquí se decidió construir una capilla en honor de Nuestra Señora.

La aparición de la Virgen fue precedida y seguida por otros acontecimientos milagrosos.

También en 1347, poco antes de la visión, una paloma blanca se apareció, por cerca de un mes, en la parte superior de la piedra y se acercaba a los niños y a un viejo ermitaño, el Beato Martino da Poppi.

Luego varias personas vieron durante tres meses globos de luz azul y dorado dentro y fuera de la iglesia.

El alcalde, junto con algunos familiares y amigos, que regresaban de una partida de caza, a unos 300 metros de distancia de la piedra sagrada, vieron un montón de jóvenes vestidos de blanco que se dirigían en procesión a la iglesia.


EL SANTUARIO

Junto a la piedra de inmediato se construyó una pequeña capilla, más tarde ampliada para incluir dentro de ella toda la roca de la aparición.

La imagen se mantuvo intacta milagrosamente del incendio que en 1486 destruyó completamente la iglesia.

Los Padres Dominicos los custodios del santuario desde 1468, reformaron inmediatamente la construcción del santuario, en puro estilo renacentista.

Un buen impulso a todo el edificio, santuario y el convento, fue dado por Savonarola en 1495, que instó a la ayuda de familias nobles de Florencia y de los Medici en particular.

En la cripta, al pie de la piedra, en 1500 se estableció una hermosa estatua de madera de la Madonna del Sasso, valiosa labor de la escuela de Donatello: las crónicas del tiempo, documentan la desaparición y reaparición de esta estatua del santuario Bibbiena dos veces: la segunda vez en la noche del 22 de marzo de 1512, después de haber dejado las huellas de los pies sobre la nieve que acaba de caer.

Por el lugar oscuro donde fue colocada en la cripta, esta estatua fue pronto llamado por los fieles con el título de Nuestra Señora de las Tinieblas: título con el que aún hoy se venera esta hermosa imagen de María.

Todo el complejo de S. Maria del Sasso fue reconocida en 1899 como un monumento nacional y santuario en 1947 por el papa Pío XII.

Las dos imágenes de la Virgen, la del Sasso y la de las Tinieblas fueron solemnemente coronadas con corona de oro en el centenario de la aparición de 1947.

El santuario es un complejo arquitectónico de gran valor histórico, artístico y religioso, único original renacentista Casentino, declarado Monumento Nacional en 1899.

El santuario, con una simple y sencilla fachada fue construido con un diseño de Giuliano da Maiano. En el bisel por encima del portal hay un fresco de Gherardino Fora, con fecha de 1486; parte de un antiguo portal reza “En los años 1347, la víspera de la fiesta de Juan Bautista apareció aquí la Virgen María”.

El campanario se elevó en 1851. El porche, sencillo y armónico en el estilo florentino de 400, presenta frescos del S XVII con algunos milagros de la Madonna del Sasso.

La iglesia de cruz latina con cúpula que contiene en el centro un pequeño templo es una obra maestra de Bartolomé Bozzolini da Fiesole. Al pie del altar despunta la piedra de la aparición. Muy probablemente esta roca se extendió en el muro para cerrar el templo en la parte de atrás: en esta pared frontal en el interior del templo se halla el fresco de la Madonna del Sasso de Bicci di Lorenzo (1435) y en la parte de atrás la Anunciación de Giovanni del Brina (1567) con cuatro paneles en la parte inferior que recuerdan los acontecimientos de la aparición.

En el compartimento detrás del altar, sobre la pared izquierda, el órgano de Thomas Cortona (1525) y en la pared de enfrente el retrato de Fra Girolamo Savonarola, considerado el fundador de este convento. En las capillas adyacentes se puede ver “la Natividad de María” de Jacobo Ligozzi (1607) y “San Jacinto” de L. Buti (1600).

El coro, diseñado por Stefano Lunetti de Florencia (1513 – 1522), y un gran altar con columnas de piedra arenisca talladas por Feo de Bibbiena. Sobre el altar se halla un majestuoso óleo, trabajo conjunto de dos pintores dominicos, Fra Bartolomeo della Porta en el diseño, y Fra Paolino de Pistoia en la pintura.

La cripta es el corazón del santuario. Aquí apareció la Virgen a las pequeña Caterina. La Iglesia inferior, construida en apoyo del coro (1513-1523): en la pequeña capilla central de la izquierda se halla una Virgen con los Santos Cosme y Damián de Lappoli (1535); en la pared del fondo aparece un cuadro de Santa Catalina de Siena, que hasta 1954 custodiaba el fresco de la Madonna del Sasso en la iglesia superior.

El antiguo monasterio junto al Santuario es un complejo arquitectónico único, durante casi un siglo alberga una comunidad de vida contemplativa de religiosas Dominicas que viven el carisma de Santo Domingo en la oración, penitencia y clausura, y colaborando con el cuidado y la custodia del Santuario.

En el interior de la clausura hay hermoso claustro del 1500 (que pueden ser visitado) y una gran “Última Cena” de Raffaellino del Colle (1534).

El claustro, el único ejemplo del siglo XV en el Casentino, tiene arcos y capitales no todos iguales (el ala más antigua es el extremo norte de fecha 400), con su corazón que da a un pozo de 1502-1504. Los arcos están todos pintados con los milagros de la Madonna del Sasso.

El salón de la antigua biblioteca, ahora “Sala P. Cordovani “, amplio local siglo XV, dividida en tres espacios iguales a partir del 8 de columnas. Reproduce en pequeño la biblioteca de San Marcos en Florencia, diseñado por Michelozzo. Esta sala se utiliza en conferencias, reuniones, conferencias. Recientemente se le dio algunas grandes vitrinas que contienen sagrados ornamentos y mobiliario del Santuario.

(fuente: forosdelavirgen.org)

Santos del día 22 de junio

                                                Santos del día 22 de junio


  San Paulino de Nola, obispo (1 coms.) - Memoria litúrgica   
San Paulino, obispo, que, recibido el bautismo en Burdeos, renunció a la dignidad consular y, de noble y rico, se hizo pobre y humilde por Cristo. Habiéndose trasladado a Nola, cerca del sepulcro de san Félix, presbítero, para seguir el ejemplo de su conducta, practicó una forma de vida ascética con su mujer y sus compañeros. Ordenado obispo, se distinguió por su erudición y santidad, por acoger a los peregrinos y por ayudar a los desvalidos. († 431)
  Santos Juan Fisher y Tomás Moro, mártires (1 coms.) - Memoria litúrgica   
San Juan Fisher, obispo, y santo Tomás Moro, mártires, que, por haberse opuesto al rey Enrique VIII en la controversia sobre su matrimonio y sobre la primacía del Romano Pontífice, fueron encarcelados en la Torre de Londres, en Inglaterra. Juan Fisher, obispo de Rochester, varón conocido por su erudición y por la dignidad de su vida, por mandato del rey fue decapitado este día frente a la cárcel, y Tomás Moro, padre de familia de vida integérrima y presidente del consejo real, por mantenerse fiel a la Iglesia católica murió el día 6 de julio, uniéndose así al martirio del obispo. († 1535)

En Roma, conmemoración de san Flavio Clemente, mártir, a quien el emperador Domiciano, con el cual había compartido el consulado, condenó bajo la acusación de ateísmo, aunque realmente fue por su fe en Cristo. († 96)
En Verulamio, en Gran Bretaña, hoy Inglaterra, san Albano mártir, que, según narra la tradición, todavía no bautizado se entregó ocupando el lugar de un clérigo que acogió en su casa, y de quien había recibido instrucción en la fe cristiana, cambiando sus vestidos por los de él, motivo por el cual, después de ser azotado y torturado, fue finalmente decapitado. († c. 287)
En Caerleon, en Gales, santos Julio y Aarón, mártires, que, en la persecución bajo el emperador Diocleciano, consumaron su pasión después de san Albano, al mismo tiempo que otros numerosos cristianos que, torturados de diversas formas y cruelmente ejecutados, terminaron su combate entrando gozosamente de la ciudad celeste. († s. IV in.)
En Dólica de Siria, san Eusebio, obispo de Samosata, que en tiempo del emperador arriano Constancio, vestido de militar, visitaba de incógnito las iglesias de Dios para confirmarlas en la fe católica. Posteriormente fue desterrado a Tracia por el emperador Valente, pero, recuperada la paz de la Iglesia, regresó del exilio y volvió a recorrer las comunidades, hasta que murió mártir herido en la cabeza por una teja que desde una altura le arrojó una mujer arriana. († 379)
Conmemoración de san Nicetas, obispo de Remesiana, en Dacia, a quien alaba san Paulino de Nola en uno de sus poemas por haber pacificado a los bárbaros al enseñarles el Evangelio, por convencerles de vivir unidos en paz y por haber obtenido que gente inculta y desalmada aprendiese a cantar a Cristo con un corazón romano. († c. 414)
En Roma, en Letrán, beato Inocencio V, papa, el cual, perteneciente primero a la Orden de Predicadores, enseñó teología en París y ocupó, a su pesar, la sede episcopal de Lyon. Junto con san Buenaventura preparó el II Concilio Ecuménico de Lyon, para tratar de la unión entre latinos y griegos. Elevado a la cátedra de san Pedro, desempeñó su magisterio por breve tiempo, apenas sin poder manifestarse a la Iglesia Romana. († 1276)