domingo, 28 de junio de 2026

Segundo de los cinco discursos del Jesús de Mateo - Comentario primero: Domingo 13º del TO. Ciclo A (28.06.2026): Mateo 10,37-42. Me gusta Mateo 7,12 y ¡10,40! y Comentario segundo: Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)

 Segundo de los cinco discursos del Jesús de Mateo

Recuerdo desde el comienzo de esta presentación de los comentarios para tenerlo siempre presente: En el Evangelio del Evangelista Mateo su autor nos ha dejado cinco discursos de su Jesús de Nazaret. Ningún otro Evangelista nos habla de estos cinco discursos. En la proclamación de los Evangelios en la celebración dominical la Iglesia tampoco ha sido cuidadosa con esta realidad de los cinco discursos. Ni se nos proclaman en orden ni se nos leen completos. 
Quienes se acercan a estos comentarios que propongo semana tras semana saben muy bien que en el segundo comentario que lleva por título 'CINCO MINUTOS' invito a leer y meditar este texto de Mateo de forma ordenada. Y espero finalizar la presentación de la obra de Mateo cuando estemos en el último domingo oficial de año eclesiástico. Así habremos, tú que lees y yo que escribo, realizado la tarea de leer de manera ordenada y total toda la 'evangelización' que Mateo organizó en la escritura de su Evangelio.
Desde los días y años finales del milenio y siglo pasados seguimos compartiendo esta tarea de leer y contemplar el libro del narrador Mateo. Sin haber realizado este ejercicio dudo que se pueda hablar de Evangelizar...
Repito intencionadamente el verbo 'evangelizar' porque entiendo que 'Evangelizar' es la primera y más principal tarea de los seguidores y de la iglesia de Jesús de Nazaret. Iglesia y seguidores tenemos una primera y principal misión, evangelizar. Y el primer paso de esta tarea misional es leer la obra de aquellos cuatro evangelistas de la segunda mitad del siglo primero de nuestra historia.
Estoy escribiendo de estas cosas tan elementales porque, precisa y explícitamente, el segundo discurso del Jesús de Mateo es el discurso sobre la misión.
Podría extenderme mucho más, pero no creo que sea necesario. Dicho y escrito queda una vez más. La misión. Evangelizar. ¿Salvar? ¿Sacramentalizar? ¿Catequizar?... Evangelizar. Leer, comprender y compartir los cuatro Evangelios llamados de Marcos, Mateo, Lucas y Juan.
Hasta el mes de julio, en una semana.
A continuación se encuentran los dos comentarios para este domingo día 28 de junio.

Carmelo Bueno Heras.

Comentario primero:

Domingo 13º del TO. Ciclo A (28.06.2026): Mateo 10,37-42. Me gusta Mateo 7,12 y ¡10,40! Lo medito y escribo CONTIGO,

Para el nuevo domingo se nos propone la lectura del Evangelio de Mateo 10,37-42, justamente la continuación del relato del domingo pasado. Y sabrá bien cada lector de estas líneas que con este mensaje del Jesús de Mateo se acaba el segundo de los cinco discursos de este nuevo y sorprendente Moisés para el pueblo judío y para quien decida hacerse hoy su seguidor.

 

Quiero recordar que este discurso comenzaba con unas palabras que Mateo nos dice que las pronunció su Jesús en alguno de los poblados de la región de Galilea: “Y llamando [Jesús] a los DOCE les dio poder... para curar toda enfermedad y dolencia... Y les decía: No vayáis a tierras y ciudades de paganos, ni entréis en poblados samaritanos...” (Mateo 10,1-7).

 

Seguramente que a ti y a mí nos sorprende este mensaje tan claro y directo de este Jesús de ahora. Este mismo Jesús, en la escena final del Evangelio de Mateo, dirá explícitamente lo contrario: “Id y haced discípulos a todas las gentes...” (Mateo 28,19). Tal vez, en alguna ocasión, así me lo imagino, el Evangelista Lucas leyó lo mismo que acabamos de recordar de Mateo y se atrevió a poner en labios de su Jesús aquella parábola de ‘El samaritano bueno’ para hablar de sí mismo al especialista en la Ley de Moisés (Lc 10,25-37). ¡Cuánto contraste!

 

Y añado otro dato más en esta cuestión de la misión de entonces. ¿No fue esta evangelización a los judíos y a los gentiles o paganos una cuestión que enfrentó a los primeros seguidores después de la muerte de Jesús? Los lectores de estas líneas, y que leyeron también los comentarios del Libro de los Hechos, saben bien ya cuánto malestar y enfrentamiento suscitó esta realidad a lo largo del siglo primero de nuestra historia. Y la cuestión sigue y seguirá viva.

 

Se comprenderá ahora la importancia de asumir muy críticamente las orientaciones de este discurso que el narrador Mateo nos ha dejado como manantial de agua y luz, de alimento y energía y de proyecto para ahora y el futuro para cuantos deseamos conocer, acompañar y vivir como aquel hombre judío y laico de Galilea que fue una buena noticia de sentido común.

 

Y con ese y desde ese ‘sentido común’, creo, no necesitan otro más explícito comentario las tres o cuatro sugerencias orientativas con las que Mateo creyó comprender la misión evangelizadora de su Jesús. Y si me lo permiten me guardo para mis adentros esta imagen final del discurso: el vaso de agua fresca compartido y compartida (Mateo 10,37-42). Evangelizar es compartir el agua, como también ya lo había escrito Marcos en su relato del 9,41. Pero Mateo se atreve a añadir una caricia humanizadora con tan solo sugerir que el agua fuera ‘fresca’. ¿Qué dijo ‘real y verdaderamente’ aquel Jesús sobre la misión evangelizadora del agua? ¿Tenía que ser fresca? ¿Bastaba con ser agua? Y esa agua, creo, ¿no es ‘mi’ Jesús?

 

He escrito ahora ‘mi Jesús’ con la misma intencionalidad con la que suelo escribir ‘el Jesús de Mateo’ o ‘el Jesús de Saulo/Pablo’ o ‘el Jesús de la historia-Cristo de la fe’ de los doctores en Cristología o ‘el Jesús del catecismo’ o... Quiero recordar siempre aquella pregunta para no engañarme ni engañar: ¿Quién dices tú que soy yo? Y ahora me leo Mateo 10,40. ¡Definitivo!

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 28.06.2020. Y también en Madrid, 28.06.2026. 


Comentario segundo:

Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12) 

CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 31ª página del Evangelio de Mateo 16,21-17,21.

Creo no equivocarme demasiado si afirmo que el Evangelista Mateo invita a sus lectores a ‘caminar’ con su Jesús de Nazaret desde el norte de la tierra de Israel que está en los alrededores de Cesarea de Filipo (Mt 16,13-21) hasta Jerusalén, la capital, en el sur del país de Israel. El camino desde esta Cesarea hasta Jerusalén se hace, físicamente andando, en varias etapas, porque no son pocos los kilómetros, ni sencillo el recorrido. Según este Evangelista Mateo, que sigue muy de cerca el relato del Evangelista Marcos, la narración del recorrido de este ‘camino’ se inicia con estas palabras de su Evangelio “Empezó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén” (Mt 16,21). El final de este camino será la llegada a Jerusalén: “Al llegar a Betfagé, en el monte de los Olivos y a las puertas ya de Jerusalén, envió Jesús a dos de sus discípulos...” (Mt 21,1).

 

Ahora que sabemos bien el inicio y el final del camino podemos adentrarnos en su recorrido, que es la lectura contemplativa y crítica de la narración que nos ha dejado su autor. Todo lector caerá en la cuenta de tres referencias explícitas que suenan como una melodía y que, como dicen los investigadores de este Libro, marcan las tres etapas de este camino tan físico como literario y teológico. Se le suele llamar, por algo de esto, ‘el camino del seguimiento’.

 

Este relato nos lo deja escrito el Evangelista en alguno de los años de la década de los setenta o de los ochenta del siglo primero. Para entonces ya han transcurrido más de cuarenta años de la vida y, sobre todo, de la muerte violenta e injusta de su Jesús de Nazaret. Estas certezas son las que Mateo se atreve a poner en labios de Jesús mientras va de camino. Estas certezas que son tres y una sola y la misma suelen titularse en las biblias como ‘primer anuncio (Mt 16,21-23), segundo anuncio (Mt 17,22-23) y tercer anuncio de la pasión, muerte y resurrección de Jesús’ (Mt 20,17-19). Los tres anuncios acotan las tres etapas del camino del seguimiento.

 

Dicho todo esto, se entiende que en el texto de Mateo 16,21 a 17,21 se nos está contando la primera etapa del camino del seguimiento de Jesús. Y en toda esta etapa se debe llegar a comprender qué significa llamar ‘mesías’ a este hombre y laico de Galilea que fue Jesús. Se destaca desde el comienzo que fue Pedro la primera persona que lo proclamó públicamente ‘mesías’ de una manera satánica. Este Pedro-Simón-Piedra esperaba que Jesús se proclamara el liberador político frente a los romanos y el liberador religioso frente al Sacerdocio judío.

 

Sin embargo, la liberación que propone, ofrece, regala y comparte Jesús es la liberación escondida en la semilla que crece dentro de cada uno. Ya lo había enseñado en las parábolas del tercer discurso suyo en Galilea (Mt 13,1-52). Y ahora lo vuelve a recordar: “Si tenéis fe como un grano de mostaza... nada os será imposible” (Mt 17,19-21). Ahora que este Jesús de Mateo centra toda su atención en la enseñanza a sus seguidores conviene actualizar de nuevo la semilla sembrada por este mesías liberador dentro de todo ser humano: “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás. Ésta es toda la Ley. Ahí están todos los Profetas”. Ésta es la semilla (¿la fe?) que transforma todo en reinado de Dios.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 30.06.2019. Y también en Madrid, 28.06.2026.

Santos del día 28 de junio

Santos del día 28 de junio: XIII Domingo del Tiempo Ordinario, solemnidad


   San Ireneo de Lyon, obispo y doctor de la Iglesia   

La Memoria litúrgica litúrgica no se celebra hoy, porque hay una celebración de mayor rango
Memoria de san Ireneo, obispo y doctor de la Iglesia, que, como atestigua san Jerónimo, de niño fue discípulo de san Policarpo de Esmirna y custodió con fidelidad la memoria de los tiempos apostólicos. Ordenado presbítero en Lyon, fue el sucesor del obispo san Potino y, según cuenta la tradición, murió coronado por un glorioso martirio. Debatió en muchas ocasiones acerca del respeto a la tradición apostólica y, en defensa de la fe católica, publicó un célebre tratado contra la herejía. († c. 202)
En Alejandría de Egipto, en tiempo del emperador Septimio Severo, santos mártires Plutarco, Sereno, Heráclides, catecúmeno, Herón, neófito, otro Sereno, Heraidis, catecúmena, Potamiena y Marcela, su madre, todos discípulos de Orígenes, que, por confesar a Cristo, unos fueron degollados y otros entregados a las llamas. Entre ellos destacó la virgen Potamiena, que sufrió innumerables pruebas en defensa de su virginidad y, después de padecer por su fe atroces tormentos, finalmente fue quemada viva junto con su madre. († c. 202)
En Roma, san Pablo I, papa, quien, afable y misericordioso, de noche visitaba en silencio las viviendas de los enfermos pobres y les prestaba ayuda. Defensor de la fe ortodoxa, escribió a los emperadores Constantino y León para que restituyeran el culto a las sagradas imágenes. Muy devoto de los santos, trasladó entre himnos y cánticos los cuerpos de los mártires desde los cementerios en ruinas a los diversos títulos y monasterios del interior de la ciudad, y promovió su culto. († 767)
En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Argimiro, mártir, que en la persecución llevada a cabo por los sarracenos bajo el reinado de Mohamed II, siendo monje y ya avanzado en edad, el juez musulmán le invitó a negar a Cristo y, por perseverar en la confesión de la fe, fue atormentado en el potro y finalmente traspasado por una espada. († 856)
En Burghasungen, en el territorio de Hesse, san Heimerado, presbítero y eremita, el cual, expulsado del claustro y expuesto al escarnio y desprecio de muchos, por amor a Cristo peregrinó incesantemente. († 1019)
En Londres, en Inglaterra, san Juan Southworth, presbítero y mártir, que, por ejercer su ministerio sacerdotal en este país, tuvo que soportar cárceles y destierros, y bajo Oliverio Cromwell fue condenado a muerte. Cuando vio el patíbulo preparado en Tyburn, exclamó que era para él lo que la Cruz fue para Cristo. († 1654)
En Lovere, en Lombardía, santa Vicenta Gerosa, virgen, que fundó, junto con santa Bartolomea Capitanio, la Congregación de Hermanas de la Caridad. († 1847)
En la aldea de Wanglajia, cerca de Dongguangxian, en la provincia de Hebei, en China, santas mártires Lucía Wang Cheng, María Fan Kun, María Qi Yu y María Zheng Xu, las cuales, habiendo sido educadas en un orfanato cristiano, durante la persecución llevada a cabo por la secta Yihetuan, cogidas de las manos y alegres como si fueran a la celebración de boda, fueron decapitadas. († 1900)
En el lugar de Jieshuiwang, cerca de la ciudad de Shenxian, en la misma provincia china de Hebei, santa María Du Zhaozhi, mártir, madre de un sacerdote, que desistió de la fuga por no querer traicionar su fe en Cristo y sometió serenamente su cuello al hacha de sus perseguidores. († 1900)
En la ciudad de Drohobych, en Ucrania, beatos mártires Severiano Baranyk y Joaquín Senkivskyj, presbíteros de la Orden Basiliana de San Josafat y mártires, que, en tiempo de persecución contra la fe, con su martirio fueron partícipes de la victoria de Cristo. († 1941)
En Roma, beata María Pía Mastena, virgen y fundadora. († 1951)

Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Devoción día 28 de junio: La Santa Misa

 Sagrado Corazón de Jesús. Devoción día 28 de junio. La Santa Misa


Día 28 de junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús. Él enfatiza especialmente el amor y la paciencia del corazón de Cristo hacia la humanidad

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús, es una de las devociones más ampliamente practicadas y bien conocidas. Toma el corazón físico de Jesús como la representación de su amor divino por la humanidad. Para el día 28 de junio, se mostrará el valor de la Santa Misa.

Junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús.

La devoción enfatiza especialmente el amor absoluto, la compasión y la paciencia del corazón de Cristo hacia la humanidad.
El Sagrado Corazón se representa a menudo en el arte cristiano como un corazón llameante que brilla con la luz divina, atravesado por la herida de la lanza, rodeado por la corona de espinas, coronado por una cruz y sangrando.
A veces la imagen del Sagrado Corazón de Jesús se muestra brillando en el seno de Cristo con sus manos heridas apuntando al corazón. Las heridas y la corona de espinas aluden a la manera de la muerte de Jesús, mientras que el fuego representa el poder transformador del amor divino.

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.
Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.
Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.
Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida. Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor. Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.
Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí. Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío. Amén.

3. Día 28 de junio: ¡La Santa Misa!

¡El Sagrado Corazón de Jesús se hace víctima por todos en la eucaristía! Es el sol de la tierra. En la Misa no eres tú el que rezas, es Jesús quien reza por ti.
Es la gloria y la alabanza a la Trinidad, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, la fuerza y la gracia de los justos, el refrigerio de las almas del Purgatorio, la alegría de los ángeles, el camino del perdón de los pecadores, el beneficio de la Iglesia, la medicina contra las enfermedades espirituales.
San Isidro Labrador antes de irse al campo se empapaba de este bálsamo de adoración y amor. ¿Cómo vives tú la Santa Misa?
Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.
Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón. Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.
Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.
Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.
Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego. Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Meditación final.

El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.
El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:
"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".
Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Oración al Sagrado Corazón de Jesús.

Dios visita los hogares de cada una de las personas que honran su Santo Nombre. Jamás sus corazones quedarán defraudados y Él se encargará de llevarles felicidad. Confía..
"Acuérdate de mi, Señor, por el amor que tienes a tu pueblo; visítame con tu salvación, para que vea la felicidad de tus elegidos, para que me alegre con la alegría de tu nación y me gloríe con el pueblo de tu herencia". (Salmo 106,4-5)

Oraciones de confianza al Sagrado Corazón para tiempos difíciles.

Sagrado Corazón de Jesús, manantial divino de paz y sosiego, dulce santuario de descanso, ven a mi vida a traer paz a mi alma y a fortalecer mi espíritu, especialmente en esta situación difícil que estoy atravesando...
- Nombra aquí tu situación -
Prometo, oh Manso y Sagrado Corazón, poner todas mis preocupaciones y miedos en la herida de tu costado, para ser atendido de acuerdo con tu perfecta voluntad, que sólo desea el mejor y más alto bien para aquellos que recurren a ti.
Sagrado Corazón Jesús, sólo tu amor es suficiente para librarme de la ansiedad, me rindo ante él; aferrándome a la esperanza de una rápida resolución, confiando en todas tus promesas. Amén.

Oración diaria de ofrecimiento.

Oh Jesús, a través del Inmaculado Corazón de María, Te ofrezco mis oraciones, trabajos, alegrías y sufrimientos de este día por todas las intenciones de su Sagrado Corazón, en unión con el Santo Sacrificio de la Misa en todo el mundo, por la salvación de las almas, la reparación de los pecados, la unidad de todos los cristianos, y en particular por las intenciones del Santo Padre este mes. Amén.

Promesas del Sagrado Corazón.

Jesús entregó doce (12) promesas a Santa Margarita para quien honre su Sagrado Corazón con alguna devoción especial.
  1. Daré todas las gracias necesarias para su estado de vida.
  2. Daré  paz en sus familias.
  3. Yo los consolaré en todos sus problemas.
  4. Seré su refugio en la vida y especialmente en la muerte.
  5. Bendeciré abundantemente todas sus empresas.
  6. Los pecadores encontrarán en mi corazón la fuente y el océano infinito de la misericordia.
  7. Las almas tibias se volverán fervientes.
  8. Las almas fervientes se elevarán rápidamente a la gran perfección.
  9. Bendeciré los lugares donde la imagen de mi Sagrado Corazón será expuesta y venerada.
  10. Daré a los sacerdotes el poder de tocar los corazones más endurecidos.
  11. Las personas que propaguen esta devoción tendrán sus nombres eternamente escritos en mi corazón.
  12. En el exceso de la misericordia de mi Corazón, os prometo que mi amor todopoderoso concederá a todos los que comulguen los primeros viernes, durante nueve meses consecutivos, la gracia del arrepentimiento final: no morirán en mi desagrado, ni sin recibir los sacramentos; y mi Corazón será su refugio seguro en esa última hora.
Recursos sobre el Sagrado Corazón de Jesús.

28 de junio: Institución del Ángelus de Nuestra Señora, Europa (1456)

 

28 de junio: Institución del Ángelus de Nuestra Señora, Europa (1456)

El Ángelus es una pequeña práctica de devoción en honor de la Encarnación repetida tres veces cada día: mañana , mediodía y al caer la tarde, al toque de Campana. Consiste esencialmente en la triple repetición del Ave María, a las cuales en subsiguientes tiempos, le fueron agregados, de forma intercalada, tres versos más, y uno de conclusión, y una pequeña oración. La oración es la que pertenece a la antífona de Nuestra. Señora “Alma Redemptoris”, y su recitación no es de estricta obligación para ganar indulgencia.

La devoción deriva su nombre de la primera palabra del primer verso: “El Angel del Señor anunció a María...” (. Angelus Domini nuntiavit Mariæ…). La indulgencia de 100 días por cada recitación -con indulgencia plenaria una vez al mes- fue concedida por Benedicto XIII, el 14 de septiembre de 1724, pero las condiciones prescritas habían sido levemente modificadas por León XIII, el 3 de abril de 1884.

Originalmente era necesario que el Ángelus se dijese de rodillas (excepto en domingos y tarde de los sábados, cuando las rúbricas prescribían postura de pie) , y que se recitara al toque de campanas; pero una más reciente legislación permite dispensar de éstas regulaciones por motivos justificados, con tal que la Oración sea dicha en las horas apropiadas – mañana, al mediodía y por la tarde. En éste caso, el Ángelus debe ser dicho como oficialmente ha sido impreso; pero aquellos que no conocen la oración de corazón, o no saben leer, pueden decir cinco avemarías en su lugar. Durante el tiempo pascual, la antífona “Salve Reina del cielo...” con sus versos y oración, sustituye al Ángelus. Las indulgencias del Ángelus son algunas de las que no se suspenden durante el año del Jubileo.


HISTORIA

La historia del Ángelus no es fácil de rastrear con seguridad, así como distinguir lo que tiene certeza de lo que es meramente conjetural.

En primer lugar, es cierto que el Ángelus en la mañana y al mediodía son de más tardía introducción que el de la tarde.

Segundo, es cierto que el Ángelus del mediodía, el más reciente de los tres, no fue meramente una imitación o desarrollo de aquellos de la tarde o la mañana.

Tercero no cabe duda de que la práctica de decir tres avemarías cerca de la caída del sol, se había generalizado a través de toda Europa durante la primera mitad del s. XIV, y que fue recomendada e indulgenciada por el papa Juan XXII en 1318 y 1327.

Estos hechos son admitidos por todos los investigadores en la materia; pero cuando profundizamos nuestra investigación, fuimos confrontados por ciertas dificultades. No parece necesario exponerlas; nos contentamos con establecer la semejanza con las conclusiones a las cuales T. Esser O.P. y el presente escritor han llegado, en dos series de artículos publicados de forma independiente el uno del otro.


EL ÁNGELUS DE LA TARDE

Aunque de acuerdo con el punto de vista del Padre Esser, de que no tenemos ejemplos de tres Avemarías recitados al toque de campanas antes del decreto del Sínodo Provincial de Gran en 1307, existen muy buenos hechos que sugieren que dicha práctica era común durante el s. XIII.

Así, hay una vaga y no muy bien confirmada tradición que adscribe al para Gregorio IX, en 1239, ordenando que una campana fuera añadida a la salutación y oraciones a Nuestra Señora. Y aún, hay una concesión del Obispo Félix de Brixen, a la Iglesia de Freins en el Tirol, también de 1239, que concede una indulgencia al recitar “Tres Avemarías al toque de campana de la Tarde”.

Ciertamente, lo anterior tiene sospecha de Interpolación, pero dicha objeción no puede ser aplicada a un decreto del Capítulo general Franciscano en tiempos e San Buenaventura (1239 o 1269), orando para que el pueblo se animase a decir Avemarías al toque de campana de completas. Más aún, éstas indicaciones están fuertemente confirmadas por inscripciones que aún se pueden leer en unas pocas campanas del s. XIII.

No tenemos testimonios más antiguos que éstos; pero, por otra parte, leemos en “Regularis Concordia”, una regla monástica redactada por Aethelwold de Winchester, ca. 975, que ciertos rezos, llamados las Tres Oraciones, precedidas por Salmos, eran dichos después del toque de completas, tanto como antes de Maitines y nuevamente antes de Prima; y aunque no hace mención de campanadas tras completas, hay una mención expresa de toques de campana para tres oraciones a diferentes horas. Esta práctica , parece, es confirmada por ejemplos alemanes (Mart ne, De Antiq. Eccles. Ritibus, IV, 39), y según pasaba el tiempo, fue más y más definitivamente asociado a tres tañidos de campana separados, más especialmente en Bec, San Denis y en las costumbres del Canon regular de San Agustín, (e.g. en el Priorato de Barnwell y otros lugares).

No tenemos en éstos ejemplos antiguos, menciones del Ave María, que en Inglaterra llegó a ser familiar como antífona del Oficio Parvo de Ntra. Señora, cerca del principio del s.XI (The Month. Noviembre, 1901), pero sería la cosa más natural del mundo, que una vez el Ave María llegó a ser una oración diaria, tomó para los laicos el lugar de las tres oraciones más elaboradas recitadas por los monjes; como en el caso del Rosario, en que ciento cincuenta salmos del Salterio fueron sustituidos por ciento cincuenta Ave Marías.

Más aún, en el decreto franciscano del tiempo de San Buenaventura referido anteriormente, es precisamente donde encontramos que los laicos en general fueron animados a rezar Ave Marías al toque de campana en completas durante, o más probablemente después, del oficio de los frailes. Una especial justificación para éstos saludos a Nuestra Señora, fue la creencia en que justo a ésta hora, era saludada por el Ángel.

Nuevamente, es de notar que algunos costumbrarios monásticos, hablando de las tres oraciones, expresamente prescriben observancia de rúbricas sobre arrodillarse o ponerse de pie de acuerdo con la estación, según la recitación del ángelus de ése día. De ello, podemos concluir que el Ángelus se trata de una imitación de las oraciones nocturnas de los monjes, y que nada tuvo que ver con las campanadas del toque de queda, como señal de la extinción de luces y fuego. Sin embargo, éste toque aparece primeramente en Normandía en 1061 y se le describe como una campana que sugiere al pueblo a decir sus oraciones y a cesar sus actividades.

En cualquier caso, parece que éste toque de queda se originó en previas campanadas de oraciones, y no viceversa. Si éste toque de queda y las campanadas del Ángelus coincidieron más tarde, fue puramente accidental.


EL ÁNGELUS MATUTINO

La última sugerencia sobre las tres oraciones también ofrece alguna explicación del hecho de que poco tiempo después de que el rezo de las tres Ave Marías vespertinas se hizo familiar, se estableció la costumbre de tocar la campana en la mañana y proceder al rezo de las oraciones.

La más antigua referencia se halla en las crónicas de la ciudad de tejas de Parma, en 1318, siendo la campana municipal la que tañía en éste caso. El obispo exhortaba a quienes escuchaban éste tañido, a decir tres Padrenuestros y tres Ave marías por la conservación de la paz, por lo que fue llamada la “campana de la paz” La misma designación fue aplicada a las campanadas de la tarde en todo sitio. A pesar de algunas dificultades, parece suficientemente probable que ésta campana matutina era una imitación también del triple llamado monástico a las oraciones del mismo momento del día; por ello, como se notó antes, se tocaba al oficio matutino de Prima tanto como en Completas.

El Ave María matutino pronto se volvió familiar en las naciones de Europa, sin exceptuar Inglaterra, y fue casi tan observado como el Ángelus vespertino. Pero, mientras en Inglaterra, el Ave María verspertino fue hecho obligatorio por el obispo John Stratford de Winchester tan temprano como 1324, ningún conocimiento formal se tiene antes de la instrucción del Arzobispo Arundel en 1399.


EL ÁNGELUS DEL MEDIODIA

Ello sugiere un mucho más complicado problema que no puede ser adecuadamente discutido acá. El hecho claro que parece resultar distinto de los estatutos de varios sínodos alemanes en los siglos XIV y XV, tanto como de devocionarios de más tarde, es que el toque de campana del medio día, a menudo calificado como de la Paz y formalmente recomendado por Luis IX de Francia en 1475 por tal razón, fue estrechamente asociado con la veneración de la Pasión de Cristo.

Primero pareció que éste tañido –como en Praga en 1386 o en Mainz en 1423 -, solamente se llevaba a cabo en viernes, pero la costumbre gradualmente se extendió a los otros días de la semana. En el English Horæ y en el German Hortulus Animæ de inicios del siglo XVI, prefieren proveer largas oraciones conmemorando la Pasión para ser rezadas al toque del medio día, en adición a las ordinarias Ave Marías.

Más tarde (ca. En 1575), en diversos libro de devoción (como el Thesaurus de Coster), donde ya aparecen los versos del Ángelus tal como los conocemos ahora –aunque sin la oración final-, una forma alternativa conmemorando la muerte del Señor en la cruz es sugerida para la campanada del mediodía. Estas instrucciones, que pueden ser halladas traducidas en un manuscrito inglés de 1576 (MSS. Hurlelan 2327) sugieren que la Resurrección debía ser honrada en la mañana, la Pasión al mediodía y la Encarnación en la tarde, pues son los momentos del día en que dichos grandes Misterios ocurrieron.

En algunos libros de oración de ésta época, se sugiere para cada una de las tres oraciones del día, diferentes devociones -como el Regian Coeli para la mañana (Esser 784)- oraciones de Pasión para el mediodía y los actuales versos para la caída del sol. A alguna de ésas prácticas indudablemente se debe el cambio del Regina Coeli por el Ángelus durante el tiempo pascual. Esta sustitución fue recomendada por Angelo Rocca y Quarti a principios del siglo XVII. Nuestro presentes tres versos parecen haber hecho primeramente su aparición en un catecismo italiano impreso en Venecia en 1560 (Esser 789 ); pero la forma completa, universalmente adoptada no puede ser rastreada antes de 1612.

Nótese que en algún momento antes de esto, la práctica en Italia de rezar “De profundis” por las benditas Animas inmediatamente tras el Ángelus vespertino, empezaba a manifestarse. Otra costumbre, también de origen italiano, es aquella de añadir tres Glorias al Ángelus, en acción de gracias a la Bendita Trinidad por los privilegios concedidos a Nuestra Señora.

HERBERT THURSTON Transcribed by Carl Horst Traducido por Carlos Posadas Ruíz. 
(fuente: ec.aciprensa.com)

viernes, 26 de junio de 2026

Santos del día 27 de junio

                                              Santos del día 27 de junio


San Cirilo, obispo y doctor de la Iglesia, que, elegido para ocupar la sede de Alejandría de Egipto, mostró singular solicitud por la integridad de la fe católica, y en el Concilio de Éfeso defendió el dogma de la unidad y unicidad de las personas en Cristo y de la divina maternidad de la Virgen María. († 444)

En Cartago, santa Gudena, mártir, la cual, por orden del prefecto Rufino, fue sometida por cuatro veces al suplicio del potro, lacerada con garfios, vejada en una sórdida cárcel y finalmente degollada. († 203)
En Córdoba, en la provincia hispánica de Bética, san Zoilo, mártir. († 303)
En Constantinopla, san Sansón, presbítero, que, refugio de los pobres, se dice que logró que edificase un hospital el emperador Justiniano, a quien había curado de una enfermedad. († 560)
En Chinon, en la Galia Turonense, san Juan, presbítero, nacido en Bretaña, que por el amor de Dios se escondía de la mirada de los hombres, recluido en una pequeña celda construida junto a la iglesia del lugar. († s. VI)
En Milán, de Lombardía, san Arialdo, diácono y mártir, que combatió esforzadamente las deplorables costumbres del clero simoníaco y depravado, y, por su celo en favor de la casa de Dios, fue asesinado cruelmente por dos clérigos tras atroces sufrimientos. († 1066)
En Corneto, cerca de Bovino, en la Apulia, beato Bienvenido de Gubbio, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que se conformó con la vida de Cristo pobre por su humilde servicio a los enfermos. († c. 1232)
En la ciudad de Nam Dinh, en Tonkín, santo Tomás Toán, mártir, el cual, siendo catequista y responsable de la misión de Trung Linh, en tiempo del emperador Minh Mang sufrió, por su fe en Cristo, nuevos y terribles suplicios en la cárcel, hasta que falleció de hambre y sed. († 1840)
En el cantón de Friburgo, en Suiza, santa Margarita Bays, virgen, la cual, ejerciendo en familia el trabajo de modista, se esforzó en atender las múltiples necesidades del prójimo sin abandonar nunca la vida de oración. († 1879)
En Moulins, en Francia, beata Luisa Teresa Montaignac de Chauvance, virgen, que fundó la Congregación de Oblatas del Sagrado Corazón de Jesús. († 1885)