domingo, 31 de mayo de 2026

Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 1: Conociendo el Corazón de Dios

    Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 1: Conociendo el Corazón de Dios


Día 1 del mes del Sagrado Corazón de Jesús. Si queremos amar más a Dios vamos a comenzar por ir conociendo su Corazón que es fuente del amor

Al venerar al Sagrado Corazón de Jesús, la Iglesia alaba especialmente el infinito amor demostrado por Nuestro Señor Jesucristo a los hombres. Como su Corazón es el símbolo del amor, al venerar su corazón, la Iglesia celebra el amor. En el día 1 del mes del Sagrado Corazón de Jesús, vamos a ir conociendo las delicias a la que nos expondremos a su amor, que emanan de su Divino Corazón.
La devoción al Sagrado Corazón de Jesús comenzó alrededor del año 1672. En repetidas ocasiones, Jesús se apareció a Santa Margarita María de Alacoque y durante estas apariciones le explicó la devoción a su Sagrado Corazón como Él quería que la gente lo practicara.
El Sagrado Corazón nos recuerda que Cristo no es Dios simplemente apareciendo como hombre; es verdaderamente hombre, así como es verdaderamente Dios.
Jesús pidió ser honrado en el símbolo de su Corazón de carne; pidió actos de reparación con la comunión frecuente, la comunión en el primer viernes de cada mes, y mantener una Hora Santa.

Més del Sagrado Corazón de Jesús.

Estos 30 días que dedicaremos a amar al Sagrado Corazón de Jesús, debe lograr unir nuestros corazones al de Él, y dedicarnos a Él para hacer crecer nuestro Espíritu de caridad y así aumentar la adoración de Dios, especialmente de el de su sacratísimo corazón, y nuestro celo y respeto en la recepción de los sacramentos, especialmente la Eucaristía.
Todo esto podrá ayudarnos a vivir una vida centrada en Jesús en nuestro hogar, en la escuela, en el trabajo, y hasta en los momentos de recreación.

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús.

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.
Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.
Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.
Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor. Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.
Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.
Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío. Amén.

3. Día 1 de junio: El Sagrado Corazón de Jesús.

¡El Corazón de Jesús! Una herida, una corona de espinas, una cruz, una llama, "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres". ¿Quién nos ha dado aquel Corazón? Jesús mismo.
Él nos había dado todo: su doctrina, sus milagros, sus dones de la Eucaristía, su Madre divina. Pero el hombre permanece todavía insensible a tantos dones. Su soberbia les hace olvidar el Cielo, sus pasiones les hacen descender al fango.
Fue entonces cuando Jesús mismo dirigió una mirada piadosa sobre la humanidad; se apareció a su hija predilecta, Margarita María de Alacoque, para manifestarle los tesoros de su corazón
- Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.
Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.
Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.
Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.
Quiero sabe inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.
Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.
Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Meditación final.

El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.
El Sagrado Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:
"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".
Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.
El Sagrado Corazón representa el amor de Cristo por toda la humanidad, y nuestra devoción a él es una expresión de nuestra fe en su misericordia.

Oración al Sagrado Corazón de Jesús.

Para la oración del día 1 del mes de Junio, te ruego, oh Jesús mío, que quites la ceguera de mi corazón, para que te conozca; quita la dureza de mi corazón, para que te tema; quita la frialdad de mi corazón, para que pueda resistir todo lo que sea contrario a tu voluntad; quita su pesada y terrenal lentitud y egoísmo, para que pueda ser capaz de un sacrificio heroico por tu gloria, y por las almas que has redimido con tu más preciada sangre. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Oraciones de confianza al Sagrado Corazón para tiempos difíciles.

Sagrado Corazón de Jesús, manantial divino de paz y sosiego, dulce santuario de descanso, ven a mi vida a traer paz a mi alma y a fortalecer mi espíritu, especialmente en esta situación difícile que estou atravesando...
- Nombra aquí tu situación -
Prometo, oh Manso y Sagrado Corazón, poner todas mis preocupaciones y miedos en la herida de tu costado, para ser atendido de acuerdo con tu perfecta voluntad, que sólo desea el mejor y más alto bien para aquellos que recurren a ti.
Sagrado Corazón Jesús, sólo tu amor es suficiente para librarme de la ansiedad, me rindo ante él; aferrándome a la esperanza de una rápida resolución, confiando en todas tus promesas. Amén.

Santos del día 1 de junio

                                                           Santos del día 1 de junio


  San Justino, mártir - Memoria litúrgica   
Memoria de san Justino, mártir, que, como filósofo que era, siguió íntegramente la auténtica sabiduría conocida en la verdad de Cristo y la confirmó con sus costumbres, enseñando lo que afirmaba y defendiéndola con sus escritos. Al presentar al emperador Marco Aurelio, en Roma, su Apología en favor de la religión cristiana, fue conducido al prefecto Rústico, ante quien se declaró cristiano, siendo condenado a la pena capital. († c. 165)

También en Roma, santos Caritón y Cariti, Evelpisto y Jeracio, Peón y Liberiano, mártires, todos los cuales fueron discípulos de san Justino, y junto con él recibieron la corona eterna. († c. 165)
En Alejandría de Egipto, santos mártires Amón, Zenón, Ptolomeo e Ingenuo, soldados, y el anciano Teófilo, los cuales, estando presentes en un proceso, al darse cuenta de que uno de los cristianos que era martirizado flaqueaba y se inclinaba a apostatar, con el rostro, la mirada y los gestos intentaron animarle, y al ser objeto de recriminaciones por parte del populacho, se adelantaron confesándose cristianos, y así es cómo por medio de su victoria, Cristo, que les infundió constancia, triunfó en ellos gloriosamente. († 249)
En Licópolis, también en Egipto, santos mártires Isquirión, oficial del ejército, y otros cinco soldados, que, por orden del prefecto Arrio, y en tiempo del emperador Decio, por su fe en Cristo fueron muertos con variadas formas de martirio. († c. 250)
En Bolonia, ciudad de la Emilia, san Próculo, mártir, que por su fe cristiana fue crucificado. († c. 300)
En Montefalco, en la Umbría, san Fortunato, presbítero, de quien se dice que, siendo pobre, con su trabajo constante ayudó a los desvalidos, y que entregó su vida en favor de los hermanos. († s. IV/V)
En la isla de Lérins, en la Provenza, san Caprasio, ermitaño, que, juntamente con san Honorato, se retiró a aquel lugar y dio comienzo a la vida monástica. († 430)
En Auvernia, en Aquitania, san Floro, que dio nombre al monasterio que se edificó sobre su tumba, así como a la ciudad y a la sede episcopal. († s. inc.)
En Bretaña Menor, san Ronón, obispo, que, habiendo llegado por mar desde Hibernia, llevó vida eremítica en los bosques del lugar. († c. s. VIII)
En la región de Lichester, en Inglaterra, san Vistano, mártir, perteneciente a la estirpe real de Mercia, que, por oponerse al matrimonio incestuoso de su madre, fue asesinado por la espada del tirano. († 849)
En Tréveris, ciudad de Renania, en Lotaringia, san Simeón, el cual, nacido de padre griego en Siracusa, después de haber llevado vida eremítica en Belén y en el Sinaí, murió finalmente recluido en la torre de la Puerta Negra de esta ciudad. († 1035)
  San Iñigo, abad (1 coms.)   
En el monasterio de Oña, en el territorio de Burgos, de la región de Castilla, en Hispania, san Iñigo, abad, varón de paz, cuya muerte fue llorada también por judíos y musulmanes. († c. 1060)
En la ciudad de Alba, en el Piamonte, beato Teobaldo, que por amor a la pobreza dio todo su dinero para socorrer a una viuda y, trabajando como mozo de cuerda, por humildad llevó las cargas de los demás. († 1150)
En Urbino, del Piceno, beato Juan Pelingotto, de la Tercera Orden Regular de San Francisco, que primero, siendo comerciante, procuraba favorecer más a los otros que a sí mismo, y luego, habiéndose recluido en una celda, solamente salía para atender a pobres y enfermos. († 1304)
En Londres, en Inglaterra, beato Juan Storey, mártir, que, experto en derecho, fue fidelísimo al Romano Pontífice. Tras haber padecido la cárcel y el exilio, por su fe católica fue condenado a muerte y ahorcado en Tyburn, alcanzando así los gozos eternos. († 1571)
En Omura, en Japón, beatos mártires Alfonso Navarrete, de la Orden de Predicadores, Fernando de San José de Ayala, de la Orden de los Ermitaños de San Agustín, y León Tanaka, religioso de la Compañía de Jesús, que, por decisión del comandante supremo Hidetada, fueron decapitados a causa de la fe cristiana. († 1617)
En una nave prisión anclada frente al puerto de Rochefort, en Francia, beato Juan Bautista Vernoy de Montjournal, presbítero y mártir, que, canónigo de Moulins, durante la Revolución Francesa fue encarcelado por el hecho de ser sacerdote y murió a consecuencia de la enfermedad que contrajo en prisión. († 1794)
En la ciudad de Hung Yen, en Tonkín, san José Tuc, mártir, joven campesino que se negó a pisar la Cruz, por lo que fue encarcelado y martirizado varias veces, hasta ser decapitado en tiempo del emperador Tu Duc. († 1862)
En Piacenza, en Italia, san Juan Bautista Scalabrini, obispo, quien trabajó incansable por el bien de su iglesia y mostró un especial interés por los sacerdotes, los agricultores y los obreros, llevando particularmente en su corazón a los que emigraban a los países de América, para los cuales fundó dos Pías Sociedades del Sagrado Corazón. († 1905)
En Mesina, ciudad de Sicilia, de nuevo en Italia, san Aníbal María Di Francia, presbítero, que fundó la Congregación de Padres Rogacionistas del Corazón de Jesús y la de Hijas del Divino Celo, para rogar al Señor santos sacerdotes para su Iglesia y cuidar a huérfanos sin recursos. († 1927)

01 de junio: Nuestra Señora de Kevelaer

 

01 de junio: Nuestra Señora de Kevelaer

En 1642 un hombre oraba frente a una cruz y sintió una voz que le pedía la construcción de una capilla. Su esposa soñó con una imagen de Nuestra Señora de Luxemburgo. En ese lugar se edificó el santuario mas concurrido de Alemania…

Donde hoy esta la Capilla de Gracia un vendedor paró a rezar en una cruz cerca de la navidad de 1641 y oyó una voz misteriosa que vino de la cruz: “Constrúyeme una capilla en este lugar”.

Poco después de la Pascua de 1642, su esposa vio una luz blanca pura y una capilla con un cuadro de Nuestra Señora de Luxemburgo. Una impresión del cuadro de cobre de Nuestra Señora de Luxemburgo le había sido ofrecida recientemente para la venta.

Era el retrato de Nuestra Señora de Luxemburgo que había sido expuesto durante la epidemia de peste de 1623, como la “Consoladora de los Afligidos”. Y lo compraron.

El domingo 1 de junio de 1642 la capilla fue acabada y colocada la estatua en la Capilla de Gracia.

Entonces comienzan los milagros de curaciones. En los siguientes 15 años la capilla se fue ampliando hasta lo que es hoy.


LA CONSOLADORA DE LOS AFLIGIDOS

En el corazón de Europa se situa Nuestra Señora de Kevelaer, “Consoladora de los Afligidos”, situado en el Bajo Rhin, en la región entre los ríos Rin y Maas, siempre plagado por guerras y batallas, este santuario dedicado a María es el más concurrido de Alemania y el más popular, uno de los principales santuarios marianos del Norte.

Más de 800,000 los peregrinos van a Kevelaer cada año desde de muchos otros países para visitar la “Capilla de Gracia” o la “Capilla de Velas”.

La “Gnadenkapelle” se construyó originalmente encima de la gruta al lado del camino original en 1654 y las decoraciones interiores están en el estilo de Neo-Renacimiento que se agregaron entre 1888 y 1892.


LA HISTORIA

Un vendedor viajero Hendrik Busman, alrededor de la Navidad en 1641, hace más de 300 años y durante la guerra de los 30 años, en su viaje de Weeze a Geldern paró en una cruz en Kevelaer y, como era su costumbre, rezó allí por algunos minutos. Hoy la capilla de la Gracia está en ese punto.

De repente él oyó una voz misteriosa que vino de la dirección de la cruz: “Constrúyeme una capilla en este lugar”. Él al principio el dio poco crédito a lo que oyó, (Hendrik era un sobrio y sensible alemán), pero oyó esta voz misteriosa en tres distintos días.

Con el permiso y la ayuda del sacerdote de parroquia local de entonces de Kevelaer, Juan Schink, él comenzó puntualmente con la construcción del edificio de la capilla.

Poco después de la Pascua de 1642, la esposa de Hendriks, Mechel Schouse, tuvo una visión de noche. Ella vio una luz blanca pura y una capilla con un cuadro de Nuestra Señora de Luxemburgo.

La historia de la visión en esa noche es apoyada por un vigilante nocturno que, durante sus rondas nocturnas, había visto una luz extraña en el hogar del Busmans. Además, una impresión de del cuadro de cobre de Nuestra Señora de Luxemburgo le había sido ofrecida recientemente para la venta por dos soldados de Hessische. Ella no lo compró porque pensó que era demasiado costoso. Ésta fue para Hendrik la confirmación de su designio divino.

Él envió entonces a su esposa para obtener este retrato impreso en cobre, y con mucha dificultad tuvo éxito. Era el retrato de Nuestra Señora de Luxemburgo que había sido expuesto durante la epidemia de peste de 1623, como la “Consoladora de los Afligidos”. Ahora esto aseguraba a Hendrik de que la Capilla iba a ser construida.

El domingo 1 de junio de 1642 la capilla fue acabada. El padre Juan Schink colocó el retrato, también conocido como la estatua de Gracia en la Capilla. El retrato es una impresión de cobre simple que mide 7.5 cm x el 11cm. El texto en el cuadro dice, “Una representación fiel de la Madre de Jesús, Consoladora de los Afligidos, reconocida por sus milagros y bendecida por mucha gente”. Cantidad de gente curiosa vino en ese día. La historia de estos acontecimientos maravillosos corrió como un “fuego salvaje” en el distrito. Kevelaer se convirtió en un lugar del peregrinaje.

El 8 de septiembre, el día de la fiesta de nacimiento de Nuestra Señora, Reinier y Margaretha van Volbroek (que vivía en Hassum cerca de Kleef) viajó con su hijo enfermo Peter, en un peregrinaje a Kevelaer. Peter estaba paralizado desde hacía cinco años y no podía caminar ni pararse. Habían hecho de todo para curar la enfermedad de Peter. Finalmente, como último recurso, buscan refugio en Nuestra Señora de Kevelaer. Apenas dos días después de su visita, Peter puede caminar otra vez sin ningún problema. Esta historia maravillosa aumenta el interés por Kevelaer. La primera procesión ocurre en 1643, cuando un grupo grande de peregrinos viaja a pie desde Rees, cerca de Emmerich, a Kevelaer, orando y cantando todo el camino.

En 1643 también oímos hablar de un milagro de Over-Betuwe. La historia es revelada al Lord Major de Huissen y sus concejales por la Secretaria de Huissen, Lucas Verhoevens, que relata la historia como sigue: Eerutgen Dircks, una señora soltera que vivía en Huissen, había sufrido por años con las heridas abiertas de sus piernas. Ella había visitado previamente a la Srta.Walraven Mom. Se conocía a esta señorita por tratar tales dolencias con buenos resultados, pero resultó inútil. Las historias de los milagros en Kevelaer la persuadieron de ir allí. Después de apenas dos visitas sus piernas curaron milagrosamente sin ninguna medicación. Esto fue observado especialmente por varios testigos.


EL PEREGRINAJE Y LA BASÍLICA

Ya en 1643, se construyó una iglesia para peregrinaje, conocida hoy como la Capilla de las Velas. Aquí se puede ver velas grandes ofrecidas en acción gracias por diversos grupos de peregrinos. Y los muchos ex votos atestiguan la larga tradición de peregrinajes.

En 1654 la capilla simple construida por Hendrik Busman, fue substituida por la capilla de forma hexagonal de hoy, conocida como la Capilla de Gracia. En el lado norte se puede encontrar una abertura donde está la estatua que es visible desde la calle durante el tiempo del peregrinaje.

Después que el Congreso de Viena, con el restablecimiento de la paz en Europa, la afluencia de peregrinos se hace grandiosa y siempre creciente, por lo cual se hace indispensable la construcción de una nueva Iglesia. La Basílica de Nuestra Señora fue construida entre 1858 y 1864.

La iglesia de Kevelaer fue elevada a la categoría de basílica papal en 1923. La Basílica es donde la gran peregrinación se celebra.

Aquí es donde el pueblo de Dios se reúne en oración con María, al igual que en los Hechos de los Apóstoles. La imagen de “La Asunción de la Santísima Virgen en el cielo” es un recordatorio de la meta de la peregrinación terrena. La pintura es la obra de Friedrich Stummel.

Se basa en la idea de la “biblia pauporum”: El peregrino que pasa tiempo en la Basílica en busca de la paz interior miradas en las pinturas y puede meditar sobre un acontecimiento en la vida de Cristo, la historia de la iglesia, la vida cristiana en los sacramentos, la Escritura o la Liturgia. Los innumerables adornos nunca se repiten. Al igual que su mensaje, su patrón es siempre nuevo. El esquema de color es claramente inspirado en la Santa Capilla en París.

La Nave y los cruceros sur y oeste se completaron en 1864 según los planos de Vincenz Statz, mientras que la torre, que tiene más de 90 metros de altura, se terminó 20 años después.

En el interior de la basílica, se encuentran las grandes masas de peregrinos. Aquí el pueblo de Dios se encuentra a sí mismo con la experiencia unificada en la oración con María, que está recogida en los Hechos de los Apóstoles.

El diseño neogótico de la iglesia de peregrinación alcanzó su punto por la contribución de Friedrich Stummel. A finales del siglo XIX él y sus estudiantes se hicieron cargo de la responsabilidad de la pintura del edificio y el diseño de las ventanas, que duró hasta bien entrado el siglo XX.

El presbiterio, enfrente de la capilla de Gracia fue construido en 1647. En 1889 fueron hechas las Estaciones de la Cruz en el borde de la ciudad. En 1934 fue hecha una renovación del gran escala. En el llamado Parque de María, se construyó un memorial a la guerra.

Durante la segunda guerra mundial, aunque el santuario estuvo situado en zona de operaciones, se salvó por la plegaria a la Virgen de los habitantes del lugar y por el coraje de un oficial alemán que no obedeció las órdenes de “volar” la Basílica y las Capillas de la Gracia y de la Luz.

Después de la guerra el peregrinaje se multiplicó y en el 1948 se hizo el Congreso de Pax-Christi, con el recuerdo en que fue construida la Capilla Pax-Christi.

Una lámpara, situada a la izquierda del altar, contiene un plato llevado por tres palomas y contiene la Luz de la Paz que fue traída a Kevelaer desde Lourdes, vía Altötting en 1949. Las tres palomas retratan los tres lugares de gran gracia: Lourdes, Altötting y Kevelaer. Una serpiente mira maliciosamente la lámpara. Esta representación nos advierte de rezar continuamente por la Paz a Nuestra Señora que pisó la cabeza de la serpiente.

Hoy, como en el pasado, este santuario de la “Consoladora de los Afligidos” en Kevelaer, es el destio para muchos peregrinos. Vienen de lejos y de cerca; del hogar y desde el exterior. Buscan la consolación para sus dolores y necesidades diarios en el viaje de su largo peregrinar en la vida terrenal. Ellos serán confortados por Nuestra Madre, que nos fue dada por el Señor mismo.

(fuente: forosdelavirgen.org)

sábado, 30 de mayo de 2026

Centenario del Nacimiento del P. Antonio Oiver (Recordatorio)


 

Tres de Cuatro - Domingo de la Santísima Trinidad. Ciclo A (31.05.2026): Juan 3,16-18. Nicodemo comprendió a Jesús, ¿cuándo? y “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12) CINCO MINUTOS

 Tres de Cuatro

Dos han sido los domingos que hemos dedicado a celebrar el recuerdo y presencia de la fiesta de la Ascensión y de la Venida del Espíritu Santo o Pentecostés. La tercera celebración de esta serie es la dedicada a la Santísima Trinidad. Dogma central de la Religión Católica y Vaticana denominada Cristianismo.
Para las celebraciones de esta tercera fiesta se nos propone la proclamación del texto evangélico de Juan 3,16-18. Tres versículos y, curiosamente, no aparece alusión explícita a la Trinidad en este trocito seleccionado del relato único y completo de un encuentro de Jesús de Nazaret y de un importante judío de nombre Nicodemo que ninguno de los Evangelios sinópticos debió de conocer. Sólo este cuarto Evangelio, escrito en la última década de nuestra historia, se atrevió a legarnos un relato redactado en modo de ese género narrativo llamado 'realismo mágico'. No importa si tal encuentro y, aquello que en tiempo y lugar sucedió, fue real o imaginado, pero que contiene la realidad de aquello que el narrador y sus destinatarios creían y comprendían. 
Me gustaría que las posteriores opciones y decisiones de la autoridad litúrgica nos propusiera la proclamación y meditación del relato del encuentro completo del magistrado Nicodemo y el judío galileo Jesús de Nazaret en Jerusalén. Creo que sólo así se comprenderá la teología y mensaje de esta buena noticia a propósito de la fe-espiritualidad judía en relación con la fe-espiritualidad del judío de Nazaret.
Por esta razón transcribo este tal acontecimiento como lo he encontrado en la traducción apócrifa que comparto en su integridad para que cada lector de esta presentación lea, comprenda y valore el mensaje que nos atreveremos a confesar como palabra de Dios en palabra humana. Me pareció oportuno realzar en letra negrita las tres preguntas del sabio judío Nicodemo y que el propio, sabio judío también, Jesús de Nazaret responde con transparente y definitiva claridad. Y ahora, que cada oyente o lector tome nota, investigue y decida asumir o marginar esta buena noticia. Así, pues, leemos esta versión apócrifa:

Juan 3,1-21

1Había un hombre del grupo de los fariseos llamado Nicodemo, jefe judío. 2Este fue a ver a Jesús de noche y le dijo: «Rabí, sabemos que has venido de parte de Dios, como maestro; porque nadie puede hacer los signos que tú haces si Dios no está con él».

 

3Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el reino de Dios».

 

4Nicodemo le pregunta: «¿Cómo puede nacer un hombre siendo viejo? ¿Acaso puede por segunda vez entrar en el vientre de su madre y nacer?». 5Jesús le contestó: «En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de agua y de Espíritu no puede entrar en el reino de Dios. 6Lo que nace de la carne es carne, lo que nace del Espíritu es espíritu. 7No te extrañes de que te haya dicho: “Tenéis que nacer de nuevo”; 8el viento sopla donde quiere y oyes su ruido, pero no sabes de dónde viene ni adónde va. Así es todo el que ha nacido del Espíritu».

 

9Nicodemo le preguntó: «¿Cómo puede suceder eso?».

 

10Le contestó Jesús: «¿Tú eres maestro en Israel, y no lo entiendes? 11En verdad, en verdad te digo: hablamos de lo que sabemos y damos testimonio de lo que hemos visto, pero no recibís nuestro testimonio. La única manera de poder florecer es saber dónde echar raíces. 12Si os hablo de las cosas terrenas y no me creéis, ¿cómo creeréis si os hablo de las cosas celestiales? 13Nadie ha subido al cielo sino el que bajó del cielo, el Hijo del hombre. 

 

14Lo mismo que Moisés elevó la serpiente en el desierto, así tiene que ser elevado el Hijo del hombre, 15para que todo el que cree en él tenga vida, porque resucitar es vivir. 

 

16Tanto amó Dios al mundo, que entregó a su Hijo, para que todo el que cree en él no perezca, sino que tenga vida. 17Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. 18El que cree en él no será juzgado. 

 

21El que obra la verdad se acerca a la luz, para que se vea que sus obras están hechas según Dios». 

 

Edición de Carlos Buendía Hervás con presencia de Sara González Manso.

Versión apócrifa del texto de la Biblia de la Conferencia Episcopal Española.


A continuación se encuentran los dos comentarios del domingo 31 de mayo.


Carmelo Bueno Heras


Comentario primero:

Domingo de la Santísima Trinidad. Ciclo A (31.05.2026): Juan 3,16-18. Nicodemo comprendió a Jesús, ¿cuándo? Medito y lo escribo CONTIGO,

En este domingo de mayo llegamos a la penúltima semana antes de comenzar el Tiempo Ordinario en las liturgias dominicales de la Iglesia católica. Y en este día volvemos a constatar las afirmaciones del dogma católico en torno a la santa, Santísima Trinidad. Dios único en tres personas: padre, madre, hijo. Ahora que escribo esto recuerdo a la persona de Patricio y su evangelización que le aupó hasta llegar a ser santo de peana en la historia de la verde Irlanda.

 

¿Quién no recuerda las hojas del trébol? Tres en uno. Uno y Trino. Persona. Naturaleza. Voluntad.  Procesión... Y todo ello tanto en singular, como en plural. Sucede, a veces, que uno se encuentra en donde menos se piensa un trébol de cuatro hojas y es posible que el andamiaje teológico, pastoral o sacramentalizador comience a hacer aguas en la barca eclesiástica. A menudo pienso que este trébol ‘rara avis’ no es otro que el Evangelio de Jesús.

 

Como digo, este trébol de cuatro hojas es en este domingo de la Trinidad el relato del cuarto Evangelio que se nos propone leer, escuchar, meditar y asumir. En el texto de Juan 3,16-18 no aparece citada explícitamente la Trinidad. Por ser tan breve, copio aquí la lectura completa: “Tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo único para que no perezca ninguno de los que creen en él, sino que tengan vida eterna. Porque Dios no mandó a su Hijo al mundo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él. El que cree en él no será juzgado; el que no cree ya está juzgado, porque no ha creído en el nombre del Hijo único de Dios”.

 

Este es el mensaje completo. ¿Dónde y cómo se habla aquí de la s. Trinidad? Estoy convencido de mi equivocación si afirmo que ocho de cada diez participantes en la liturgia de este domingo saben perfectamente el contexto literario y teológico en el que se inserta este mensaje del cuarto Evangelio. Sea cierta o errónea esta estadística diré que el Evangelista pone estas palabras en boca de su Jesús de Nazaret que está en rigurosa y secreta entrevista, no contigo ni conmigo, sino con alguien de la alta magistratura religiosa y política de Israel.

 

Me suelo preguntar por qué sólo este cuarto Evangelio nos ha transmitido este encuentro de Jesús con Nicodemo, autoridad que deseó pasar desaperciba en todo tiempo y lugar. Nada ni nadie advirtió a los tres Evangelistas anteriores, Marcos, Mateo y Lucas, sobre la importantísima conversación de su Jesús con el representante del Sanedrín judío a propósito de Dios. Sí, a propósito de Dios, del Dios judío Yavé-YOSOY y que el Jesús de Juan dice que no es uno y único, sino familia, amor, tres, padre-madre-hijo.

 

Creo que Nicodemo quedó ‘seriamente’ tocado o alterado en sus dogmas de la Ley de Moisés. ¿Cómo un judío laico y de Galilea hablaba tan abiertamente de un Dios que es familia? Este Jesús de Juan no habla de Trinidad, al menos de la Trinidad de la Tradición Católica. Este diosfamiliaydelamor del que se nos habla en este capítulo tercero del cuarto Evangelio es bastante más humano, cercano y natural que, con perdón, elgalimatíastrinitario que desencadenó, en la iglesia de Jesús en los primeros siglos, enfrentamientos irreconciliables que aún duran. Este Nicodemo de Jn 3 estuvo también en la cena de Jn 13. Ahí comprendió a Jesús.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid 07.06.2020. Y también en Madrid 31.05.2026. 


Comentario segundo:

“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)

CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 27ª página del Evangelio de Mateo 15,1-20.

El narrador Mateo está contando a sus lectores las últimas tareas de su evangelizador Jesús de Nazaret por las tierras de la región de Galilea, la región del gran Lago de Genesaret. Una de estas últimas tareas es un encuentro de este Jesús con fariseos y letrados llegados explícitamente desde Jerusalén, por un lado (Mt 15,1-9); con la gente que le acompaña, por otro (Mt 15,10-11) y con sus propios seguidores, en tercer lugar (Mt 15,12-20). El relato está tan clarito que no sería necesario ningún comentario. Cuantas más veces se lea el texto del Evangelista mejor se caerá en la cuenta de la fuerza revolucionadora que le ha imprimido el autor a su Jesús de Nazaret. Una vez más, en este encuentro se denuncia el vacío de la Religión de Israel. Una Religión que se ha quedado en el rito de prácticas sin sentido.

 

El asunto, pues, que nos propone el Evangelista es contemplar a su Jesús de Nazaret, el judío galileo y laico, comprometido con la tarea de quitar las máscaras y engaños con las que la autoridad de una Religión pretende servirse interesadamente de los practicantes de la misma. Esta realidad de una Religión de ‘postureo’, diríamos hoy, siempre estuvo y estará presente en las pretensiones y proyectos de todo movimiento religioso. Nuestro narrador Mateo reconoce, por boca de su Jesús, que las denuncias del vacío y sin sentido de toda práctica externa de una Religión, en este caso la Religión judía de Moisés y del Templo, vienen de muy lejos. Vienen desde el tiempo de las personas con el sentido común despierto que fueron los profetas. Estos profetas siguen escandalizando a los fariseos (15,12).

 

La cita de la denuncia que Mateo nos selecciona pertenece al gran Isaías, el primero, el del siglo octavo antes de aquel tiempo del siglo primero (Is 29,13 que se lee en Mt 15,8-9). Y al releerlo ahora y constatar la vigencia de su mensaje, uno se pregunta ¿por qué nos falta a los seres humanos tanta sensibilidad, ternura, acogida, humanización y libertad?

 

Creo no estar demasiado despistado si afirmo que las palabras que este Jesús de Nazaret le dice a la gente son el centro de su mensaje evangelizador. Estas palabras son, en síntesis, la semilla de su buena noticia: Escuchad y entended: No mancha a la persona lo que entra por su boca. Lo que sale de su boca es lo puede manchar a la persona” (Mt 15,11). En imperativo.

 

Y cómo no me voy a recordar ahora, lector despierto, de aquella otra semilla sembrada por el Evangelista en el corazón del primer discurso de su Evangelizador Jesús: “Cuanto deseas que te hagan los demás, házselo a ellos. Esta es toda la Ley y todos los Profetas” (Mt 7,12). Estos deseos nacen desde dentro, nadie los impone desde fuera a no ser que sea una falsa Religión.

        

Reconozco sentir un cierto alivio consolador al constatar cuánta ignorancia o incapacidad habita en Pedro, y en los demás, para comprender esta buena noticia de la evangelización de Jesús. “Explícanos la parábola”, pide Pedro, en plural, a Jesús (Mt 15,15). Obedecer normas externas es la fuerza esclavizadora de toda Religión. En cambio, decidir desde dentro de uno mismo libera, compromete y humaniza. La Religión es cumplimiento. Sólo quien decide cree.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 02.06.2019. Y también en Madrid, 31.05.2026.