sábado, 30 de mayo de 2026

Santos del día 30 de mayo

                                                            Santos del día 30 de mayo


  San Fernando III, rey - Memoria litúrgica   
San Fernando III, rey de Castilla y de León, que fue prudente en el gobierno del reino, protector de las artes y las ciencias, y diligente en propagar la fe. Descansó finalmente en la ciudad de Sevilla. († 1252)

  San Gabino, mártir (1 coms.)   
En Porto Torres, de Cerdeña, san Gabino, mártir. († c. s. IV)
En Cesarea de Capadocia, santos Basilio y Emelia, que fueron padres de los santos obispos Basilio Magno, Gregorio de Nisa y Pedro de Sebaste, y de santa Macrina, virgen. Estos santos esposos, desterrados de su ciudad en tiempo del emperador Galerio Maximiano, habitaron en las soledades del Ponto, y después de la persecución reposaron en paz, tras dejar a sus hijos como herederos de sus virtudes. († 349 y 372)
En Pavía, ciudad de Lombardía, san Anastasio, obispo, el cual, habiendo abandonado la herejía arriana, profesó firmemente la fe católica. († c. 680)
En Gehele, de Brabante, en Austrasia, santa Dimpna, virgen y mártir. († s. VII/IX)
En Tervueren, también en Brabante, en Austrasia, tránsito de san Huberto, obispo de Tongres y Maastricht, discípulo y sucesor de san Lamberto, que se dedicó con todas sus fuerzas a la difusión del Evangelio por Brabante y las Ardenas, donde terminó con las costumbres paganas. († 727)
En Rouen, en la región de Normandía, en Francia, santa Juana de Arco, virgen, conocida como la doncella de Orleans, que después de luchar firmemente por su patria, al final fue entregada al poder de los enemigos, quienes la condenaron en un juicio injusto a ser quemada en la hoguera. († 1431)
En la ciudad de México, san Juan Diego Cuauhtlatoatzain, de la estirpe indígena nativa, varón provisto de una fe purísima, humildad y fervor. Su memoria litúrgica se celebra el 9 de diciembre, aniversario de la primera vez que se le apareció la Madre de Dios, invocada como Nuestra Señora de Guadalupe. († 1548)
En Londres, en Inglaterra, san Lucas Kirby, presbítero y mártir, que en la persecución durante el reinado de Isabel I fue colgado en la triple horca de Tyburn después de muchos tormentos. Con él padecieron el suplicio en el mismo patíbulo los beatos presbíteros y mártires Guillermo Filby y Lorenzo Johnson, así como Tomás Cottam, de la Compañía de Jesús. († 1582)
En la misma ciudad y treinta años después, reinando Jacobo I, beatos Guillermo Scott, de la Orden de San Benito, y Ricardo Newport, presbíteros y mártires, que por ser sacerdotes fueron estrangulados, aunque el segundo, como aún respiraba al terminar el suplicio, fue rematado a espada y descuartizado. († 1612)
En Kampala, en Uganda, san Matías Kalemba, de sobrenombre «Mulumba» o «el Fuerte», mártir, que, tras abandonar el culto mahometano, recibió el bautismo en Cristo y, renunciando al cargo de juez, se dedicó con tesón a propagar la fe cristiana, por lo cual, en tiempo del rey Mwanga, fue sometido a torturas y, privado de todo consuelo, entregó finalmente su espíritu a Dios. († 1886)
En Savona, en Italia, tránsito de san José Marello, obispo de Acqui, en la región del Piamonte, que fundó la Congregación de Oblatos de San José, dedicada a la formación moral y cristiana de la juventud. († 1895)
En Burdeos, Francia, beata María Celina de la Presentación (Jeanne Germaine Castang), virgen. († 1897)
En Sniatyn, Ucrania, beata Marta María Wiecka, virgen. († 1904)
En el campo de concentración de Buchenwald, en la región de Turingia, en Alemania, pasión del beato Otón Neururer, presbítero y mártir, que, por haber convencido a una joven católica para que no simulase la celebración del matrimonio con un partidario, ya casado, del régimen hostil a Dios y a los hombres, fue encerrado en la cárcel, donde, a pesar de todo, continuó clandestinamente con su ministerio entre todo tipo de tribulaciones, hasta que consumó el martirio al ser colgado por los pies cabeza abajo. († 1940)
En Orneta, Lidzbark, Polonia, beata María Gunhilda (en el siglo Dorothea Steffen), religiosa profesa de las Hermanas de Santa Catalina, Virgen y mártir, cruelmente asesinada en la persecución comunista en Polonia. († 1945)

Mes de mayo Día 30: ¡No dejarles... aunque está hecho un desastre! (Oración y reflexión).

 DOS IDEAS PREVIAS


Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día"; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en acabar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.

2 LO QUE NO ESTÁ ESCRITO ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con María.

 

ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:

"NO TIENEN VINO": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.

"HACED LO QUE ÉL OS DIGA": dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente.

"HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR": que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.


Día 30: ¡No dejarles... aunque está hecho un desastre!

Cuenta San Alfonso María este sucedido: en 1604, a dos jóvenes de Flandes, que llevaban una mala vida, al pasar una noche en casa de una mujer pecadora, de vida deshonesta, les ocurrió lo que se cuenta a continuación:

Ricardo, uno de los jóvenes, salió de aquella casa y cuando llegó a la suya se acostó. Una vez en la cama se acordó de no haber rezado las tres Avemarías, que acostumbraba rezar todos los días a su Madre la Virgen. El sueño ya le había vencido, pero venciendo la pereza las rezó, aunque sin mucha devoción y luego se acostó de nuevo.

Apenas había empezado a dormir notó que alguien golpeaba con fuerza la puerta de su habitación.

Quien golpeaba la puerta era el alma de su amigo. (Cuando morimos, nuestra alma sigue viviendo, y en algunas ocasiones permite Dios que, de forma extraordinaria, actúe físicamente. En este caso lo permitió Dios para que Ricardo cambiase de vida).

Ricardo se levantó y sin abrir la puerta preguntó: -¿Quién eres?

-¿Es que no me reconoces?, ¡soy un desgraciado, -exclamó triste el alma del amigo- estoy condenado!

- ¿Cómo así?

-Tienes que saber, Ricardo que, al salir de aquella casa me atacaron y caí muerto ahogado; mi cuerpo quedó tendido en la mitad de la calle y mi alma está en el infierno. Lo mismo te hubiera pasado a ti, pero Santa María te salvó de él por las tres Avemarías que le rezas cada noche. Y acabó diciendo: aprovecha esta revelación de la Madre de Dios, tú que tienes tiempo. Y desapareció.

La Virgen quiso que el alma de su amigo le revelase a Ricardo lo sucedido para que cambiase de vida. Ricardo se puso a llorar y a dar gracias a la Virgen; sonaban entonces las campanas de la iglesia y decidió ir a confesarse y hacer penitencia.

Fue y se lo dijo a los sacerdotes; estos, que no lo creían, se dirigieron a la calle donde estaba el cuerpo de su amigo y lo vieron muerto y tendido en mitad de la calle; comprobaron así que Ricardo no había mentido. A partir de entonces Ricardo cambió de vida e hizo muchas cosas por Dios y por los demás.

Perdona, María, las veces que rezo el Avemaría sin atención, como de carrerilla, sin darme cuenta de que te lo estoy diciendo a Ti. Procuraré fijarme más en los pronombres en segunda persona (Tú, te, contigo). De todas formas, aunque me siga distrayendo, no me preocupa: sé que te gusta lo que digo, y sabes que te lo digo porque te quiero. Todas las noches te daré las buenas noches rezándote las tres Avemarías... ¡con atención!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.


ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén

30 de mayo: Nuestra Señora del Sagrado Corazón

 

30 de mayo: Nuestra Señora del Sagrado Corazón

Cuando los ejércitos de Hitler derrotaron a los franceses y entraron en la ciudad de París durante la última parte de 1939, una joven llamada María Hendizabal huyó de Francia a vivir en México.

Al llegar a la Vera Cruz, se fue a la capital mexicana para hacer un nuevo hogar. Entre sus pocas posesiones que tenía una gran imagen de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, que deseaba dar a alguna iglesia para su custodia, ya que ella se vería obligada a vivir en un pueblo pequeño y esperaba tener nada más que una pequeña habitación para ella. El sacerdote Padre Juan Gómez de la Iglesia de San José le permitió colocar la imagen en la pared del vestíbulo, el día 2 de febrero de 1940.

Esa misma noche, un niño de nueve años que padecía de parálisis infantil, se curó inmediatamente después de rezar ante la hermosa imagen de Nuestra Señora del Sagrado Corazón. El joven dejó sus muletas en el suelo del vestíbulo y se apresuró a casa para decirle a su madre. La noticia de su curación se extendió rápidamente y al día siguiente cientos de fieles visitaron la iglesia, donde antes, nunca hubo una asistencia de más de un centenar en la misa dominical. Esta cura fue seguido por otros, y día a día las multitudes crecieron más grande.

Después de una semana, el pastor tuvo que tomar la foto desde la pared del vestíbulo y lo coloca en la parte delantera de la iglesia donde podría ser más fácilmente visto por las multitudes que clamaban para verlo. Desde México abunda en plata, la forma habitual de reconocimiento de favores es para hacer un regalo de plata precioso. En la actualidad, toda la pared izquierda de la iglesia se cubre con recuerdos de plata donadas por los destinatarios de los favores recibidos de Nuestra Señora del Sagrado Corazón.

A pesar de que el santuario de Nuestra Señora ha existido desde hace sólo 27 años (desde 1966), ha habido miles de curaciones realizadas a través de la intercesión de la Santísima Virgen. Estas curas han sido verificados por declaraciones juradas firmadas por médicos fiables en presencia de los notarios; los documentos se pueden ver todavía en el día de hoy en el santuario. Un padre, en agradecimiento por la curación de su hija, tuvo un platero crea un nuevo marco para la foto. El marco es un buen regalo, y es de una belleza indescriptible .

traducido por mallinista
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)

viernes, 29 de mayo de 2026

Santos del día 29 de mayo

                                                  Santos del día 29 de mayo


  San Pablo VI, papa - Memoria litúrgica   
Memoria litúrgica de san Pablo VI, papa, cuyo nacimiento en el cielo ocurrió el 6 de agosto. († 1978)

En Antioquía de Siria, san Hesiquio Palatino, mártir, que en la persecución bajo el emperador Diocleciano, al escuchar la orden de que quien no sacrificase a los ídolos debía abandonar el ejército, se despojó inmediatamente de las armas, y por este motivo fue arrojado al río Orontes con una gran piedra atada a su brazo derecho. († c. 303)
En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Maximino, obispo, que, como valiente defensor de la integridad de la fe frente a los arrianos, acogió fraternalmente a san Atanasio de Alejandría y a otros obispos desterrados, y al ser expulsado de su sede por sus enemigos, murió en Poitiers, su tierra natal. († c. 346)
En Val de Non, en el territorio de Trento, santos mártires Sisinio, diácono, Martirio, lector, y Alejandro, ostiario, capadocios de origen, que tras fundar una iglesia en aquella región e introducir el uso de los cantos de alabanza al Señor, fueron asesinados por algunos paganos que estaban ofreciendo sacrificios lustrales. († 397)
En Ravena, de la Flaminia, san Exuperancio, obispo, que gobernó prudentemente esta Iglesia en la época en que el rey Odoacro se apoderó de Italia y de la ciudad. († 430 o 476/7)
En Milán, de la Liguria, san Senador, obispo, a quien el papa san León Magno había enviado como legado a Constantinopla cuando era aún presbítero. († c. 480)
En Mâcon, en Borgoña, san Gerardo, que, monje en primer lugar y elegido después obispo de esta ciudad, llevó finalmente vida solitaria en un bosque. († c. 940)
En Pisa, de la Toscana, santa Bona, virgen, que peregrinó piadosa y repetidamente a Tierra Santa, Roma y Compostela. († 1207)
En Avignonet, cerca de Toulouse, en Francia, beatos Guillermo Arnaud y sus diez compañeros, los cuales, unidos en la tarea de contrarrestar el daño causado por los cátaros, mediante engaño fueron apresados por su fe en Cristo y su obediencia a la Iglesia Romana, siendo muertos a espada en la noche de la Ascensión del Señor, mientras entonaban a una voz el Te Deum.
Son sus nombres: beatos Bernardo de Roquefort, García d’Aure, Esteban de Saint-Thierry; Raimundo de Cortisan, de sobrenombre Escribán, canónigo; Bernardo; Pedro d’Arnaud, Fortanerio y Ademaro, clérigos; y el Prior de Avignonet, cuyo nombre se ignora. († 1242)
En Pisa, de la Toscana, beata Gerardesca, viuda, que pasó su vida en una celda cercana al monasterio camaldulense de San Sabino, dedicada a alabar a Dios y a la intimidad con el Señor. († c. 1269)
En York, en Inglaterra, beato Ricardo Thirkeld, presbítero y mártir, que en tiempo de la reina Isabel I, condenado a muerte por ser sacerdote y por haber reconciliado a muchas personas con la Iglesia católica, fue conducido al suplicio del patíbulo. († 1583)
En el lugar llamado Roma, en Basutolandia, en África del Sur, beato José Gerard, presbítero de los Misioneros Oblatos de María Inmaculada, que primero anunció a Cristo en la provincia de Natal, y luego, principal e infatigablemente, entre el pueblo de los basutos. († 1914)
En Roma, tránsito de santa Úrsula (Julia) Ledóchowska, virgen, que fundó el Instituto de Religiosas Ursulinas del Sagrado Corazón de Jesús Agonizante, y afrontó fatigosos viajes a través de Polonia, Escandinavia, Finlandia y Rusia. († 1939)