lunes, 15 de junio de 2026

Santos del día 15 de junio

                                           Santos del día 15 de junio


Santa María Micaela del Santísimo Sacramento Desmaisières, virgen, fundadora de la Congregación de las Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad, que, con tenaz empeño e inflamada en el deseo de ganar almas para Dios, consagró su vida a hacer volver al buen camino a las jóvenes descarriadas y a las meretrices, y falleció en Valencia, ciudad de España, el 24 de agosto. († 1865)

Conmemoración de san Amós, profeta, que, siendo pastor en Tecoa, y cuidador de sicómoros, fue enviado por Dios a los hijos de Israel para reafirmar su justicia y santidad divinas contra las abominaciones. († c. s. VIII a.C.)
En Silistra, lugar de Mesia, san Esiquio, soldado, que fue detenido junto con san Julio, y después de él obtuvo, bajo el prefecto Máximo, la corona del martirio. († 302)
  San Vito, mártir (4 coms.)   
En Lucania, san Vito, mártir. († s. inc.)
En Auvernia, en Aquitania, san Abrahán, monje, el cual, nacido a orillas del río Éufrates, se dirigió a Egipto para visitar a los eremitas, pero, detenido por los paganos, estuvo encarcelado durante cinco años. Más tarde, viajando a la Galia, se estableció entre los arvernios y se retiró al monasterio de Saint-Cyr, donde murió ya muy anciano. († 480)
En Saint-Crespin, en Hainaut, san Landelino, abad, que, convertido por san Autberto de una vida de latrocinio al ejercicio de la virtud, fundó el monasterio de Lobbes y, seguidamente, el de Saint-Crespin, donde terminó piadosamente sus días. († c. 686)
En Séez, lugar de Neustria, san Lotario, obispo, que, depuesto de sus funciones, se afirma que esperó su final viviendo como ermitaño. († 756)
En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, santa Benilde, mártir, que, ya anciana, encontró la muerte en la persecución desencadenada por los sarracenos. († 853)
En Mont-Joux, en Valais, san Bernardo de Menthone, presbítero, que, canónigo y arcediano de Aosta, durante muchos años habitó en las cumbres de los Alpes, donde construyó un renombrado monasterio y, para acoger a los viajeros, también dos refugios que llevan aún su nombre. († 1081)
En Ratzeburg, de Holstein, en Germania, san Isfrido, obispo, quien, manteniendo la observancia de vida de los canónigos premonstratenses, trabajó en la conversión de los vendos. († 1204)
En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Scryven, mártir, monje de la Cartuja de esta ciudad, que en tiempo del rey Enrique VIII fue encarcelado por su fidelidad a la Iglesia católica, y alcanzó la corona del martirio al morir de hambre en prisión. († 1537)
En York, también en Inglaterra, beatos mártires Pedro Snow, presbítero, y Rodolfo Grimston, los cuales, reinando Isabel I, fueron condenados a muerte y subieron juntos al patíbulo, el primero por ser sacerdote, y el segundo, por haber intentado liberarle. († 1598)
En Pibrac, en la región de Toulouse, santa Germana, virgen, que, hija de padres desconocidos, desde niña fue sometida a una vida servil pese a sus enfermedades, pero todo lo aguantó con ánimo decidido y rostro risueño, hasta fallecer con sólo veintidós años. († 1601)
En Bérgamo, ciudad de Italia, san Luis María Palazzolo, presbítero, que fundó la Congregación de Hermanitas de los Pobres y la de Hermanos de la Sagrada Familia. († 1886)
Cerca de la ciudad de Liushuitao, en el territorio de Qianshengzhuang, en la provincia china de Hebei, santa Bárbara Cui Lianzhi, mártir, que habiendo presenciado la muerte de su hijo, de noche escapó para salvarse, pero detenida por los enemigos de los cristianos, fue sometida a crueles torturas hasta que murió. († 1900)
En Saõ Luís, Imaruí, Brasil, beata Albertina Berkenbrock, virgen y mártir. († 1931)
EN Mong Ping, Myanmar, beato Clemente Vismara, presbítero del Pontificio Instituto para las Misiones Extranjeras, que por su trabajo apostólico y social en favor del pueblo birmano mereció ser llamado "Patriarca de Birmania". († 1988)

Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 15: El valor de la oración

  Mes del Sagrado Corazón de Jesús:

Día 15: El valor de la oración



Enciende en mi corazón el fuego de ese ardiente amor con el cual el tuyo está inflamado. Derrama tu gracia en mi corazón

  

Sobre la devoción al Sagrado Corazón de Jesús, Santa Gertrudis, famosa mística de la Iglesia, experimentó los exquisitos y divinos latidos del corazón de Jesús y se preguntó por qué San Juan, que también se había reclinado en el corazón de Jesús en la Última Cena, nunca había escrito sobre su experiencia.

San Juan se le apareció en una visión y le respondió:

"Sí, escuché sus latidos y mi alma fue penetrada con su dulzura hasta en su centro mismo... no escribí sobre esto porque mi misión era escribir sobre la Palabra Eterna... Pues, ese lenguaje de las divinas pulsaciones del Sagrado Corazón de Jesús estaba reservado para tiempos posteriores, para que el mundo, desgastado por el tiempo, enfriado en el amor de Dios, pudiese calentarse al oír tales misterios".

Las experiencias místicas de Santa Gertrudis con el Sagrado Corazón de Jesús, así como las oraciones especiales que escribió en devoción a Él, están contenidas en el Heraldo del Amor Divino y La Vida y Revelaciones de Santa Gertrudis. Aquí hay una oración conmovedora al Sagrado Corazón que ella escribió:

"Te saludo, oh Sagrado Corazón de Jesús, fuente viva y vivificadora de la vida eterna, tesoro infinito de la Divinidad, ardiente horno del amor Divino; Tú eres el lugar de mi reposo y mi refugio.

Enciende en mi corazón el fuego de ese ardiente amor con el cual el tuyo está inflamado. Derrama en mi corazón las grandes gracias de las cuales tuya es la fuente, y concede que mi corazón esté tan unido al tuyo, que tu voluntad sea mía, y que mi voluntad sea eternamente conformada a la tuya, ya que deseo que, en adelante, Tu santa voluntad pueda ser la regla de todos mis deseos y todas mis acciones.

Amén."

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.

Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.

Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.

Amén.

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Amén.

3. Día 15: El valor de la oración.

Jesús invita, recomienda, impone la oración, une a ella toda gracia, toda bendición hasta la salvación eterna. Él mismo reza por todas partes y siempre: en el templo, en el Huerto de los Olivos, en el monte, sobre las aguas, en las plazas y en las sinagogas.

San Pedro corre el peligro de hundirse en las aguas y reza; la oración lo fortifica. Marta y María piden llorando ante Jesús en la hora del dolor y la oración las consuela.

Rezan los Apóstoles en el cenáculo y la oración hace descender al Espíritu Santo con sus dones celestiales. Y tú, ¿Cuándo rezas? ¿Sólo cuando estás enfermo o cuando quieres que algo te salga bien?

Reza siempre porque siempre tienes necesidad de permanecer junto a tu Dios

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4.- Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.

Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.

Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.

Quiero sabe inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:

"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

15 de junio: Nuestra Señora del Cirio

 

15 de junio: Nuestra Señora del Cirio

La estatua original de Nuestra Señora bajo esta advocación fue encontrada en la costa de Gales, de pie cerca del mar. Era una pequeña estatua sencilla de la Santísima Virgen, su Hijo en su brazo y con un cirio ardiente en la otra mano. La devoción a la imagen de Nuestra Señora del Cirio se inició inmediatamente.

Un examen de la estatua del obispo Barlow fue hecho el 16 de marzo de 1538, y en parte dice: "La imagen actual situada en el templo que se utiliza para una gran peregrinación hacia el día de hoy se encontró de pie sobre el río Teifi con su hijo en su regazo y el mismo icono de ardor en su mano. Dicha imagen se llevó a la Iglesia de Cardigan pero la imagen no se quedó allí, ya que fue encontrada tres o cuatro veces en el lugar donde ahora se construye la Iglesia de Nuestra Señora, y el cirio mantuvo su ardor en su mano que seguía ardiendo el término de nueve años."

En en el año 1158 una capilla especial finalmente fue construida para albergar a Nuestra Señora del Cirio, como la gente empezó a comprender que la Virgen María quería que fuera allí. El santuario es conocido por haber sido un lugar de peregrinación mucho antes del siglo XII.

La primera iglesia fue parte de un priorato benedictino, y los monjes vivían allí hasta el año 1538, hasta que el famoso Oliver Cromwell desalojó a los monjes y destruyó la estatua antigua; asimismo, había ordenado la destrucción de todas las imágenes de la Virgen y la devoción por desgracia casi olvidada.

Un Obispo Petit intentó restaurar el santuario en el siglo pasado, y Dom Vincent Dapre, OSB, fue el encargado de crear una nueva estatua usando la descripción sólo se conoce de Nuestra Señora del Cirio, escrito por un anglicano, el reverendo Silas M. Harris . En 1956 el nuevo estado fue colocado en Cardigan, mientras miles de fieles se reunieron para presenciar en una gran procesión. Esa estatua, sin embargo, no era lo suficientemente robusta como para soportar los años, y una estatua de bronce fue encargada y bendecida en 1986. El 18 de mayo de 1986, domingo de Pentecostés, que fue reinstalado solemnemente en la iglesia. El Papa Juan Pablo II encendió un cirio bendito que había puesto en la mano de la estatua.

traducido por mallinista 
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)

domingo, 14 de junio de 2026

Cinco meses por delante - Domingo 11º del T O A (14.06.2026): Mateo de 9,36 a 10,8. ¿IMPORTA CONOCER LOS ‘DICHOS’ Y ‘HECHOS’ DE JESÚS DE NAZARET? y “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12) CINCO MINUTOS?

 Cinco meses por delante

Lo acabas de leer y lo seguiré escribiendo: 'Cinco meses por delante', exactamente, día más o día menos, este es el tiempo de que disponemos tú y yo para darnos un baño de lectura inteligente del librito del Evangelio de Mateo. Recuerdo ahora que fue en el mes de noviembre y muy a finales cuando se nos anunció a bombo y platillo a las gentes de iglesia que comenzábamos un año dedicado a leer este relato de la persona de Jesús de Nazaret (crucificado y muerto hacia el año treinta del siglo primero) y de su tiempo, el de este siglo primero allá por los años setenta, más o menos, como dicen los investigadores. En resumen, cuando ya se conocía un primer relato a modo de biografía muy sui géneris sobre Jesús de Nazaret, cuando ya se conocía la narración evangélica del llamado Evangelio de Marcos, alguien más se sintió motivado para escribir una respuesta nueva a la pregunta por Jesús de Nazaret, aquel judío laico de Galilea. Este nuevo Evangelista pasó a la historia con el nombre de Mateo.
De este Evangelio de Mateo se nos ha invitado a leer en este Ciclo A de la liturgia vaticana tan sólo los cinco primeros capítulos de su Evangelio y no de manera completa y ordenada. Cosas de la peculiaridad de la liturgia vaticana. Sin embargo, desde el día 14 de nuestro mes de junio tenemos la oportunidad de releer todo el Evangelio, aunque se nos proponga hacerlo a partir de Mateo 9,36... Y, si se tiene buen humor curioso, recomiendo desde esta página de presentación iniciar la lectura en Mateo 4,23 y así se comprenderá de qué muchedumbre de gentes se trata...
Siempre seguiré pensando que tanto tú, como yo, como quien sea que lee, forma parte de esta muchedumbre que tuvo la oportunidad de estar con aquel Jesús de Nazaret y así se comprenderá también que estar con este Jesús de Nazaret es comulgar con él, respirar su mismo aire, dolerse con sus propios dolores y perseguir los mismos objetivos que a él le movieron a vivir, evangelizar y humanizar.
En este ejercicio de lectura invito a detenerse de manera muy particular en ese preciso instante en el que se llega a Mateo 7,12. Este versículo es una 'buena semilla', un tesoro; el tesoro. Bueno y sano. Tesoro y Semilla que se debe sembrar en los adentros de cada ser humano.
Tú y yo disponemos de cinco meses para sembrar y cuidar esta semilla tan sui géneris. Sembrar y contemplar su crecimiento.
Nada más por ahora. Y buena semana.
A continuación se encuentran los dos comentarios para este domingo día 14 de junio.
Carmelo Bueno Heras

Comentario primero:

Domingo 11º del T O A (14.06.2026): Mateo de 9,36 a 10,8. Así lo comento y comparto CONTIGO: ¿IMPORTA CONOCER LOS ‘DICHOS’ Y ‘HECHOS’ DE JESÚS DE NAZARET?

Ante ciertos acontecimientos de la vida, pequeños o grandes, se dice a veces aquello de ‘las aguas vuelven a su cauce’. Y ya era hora. Desde el comienzo del tiempo de la Cuaresma allá por el mes de febrero hasta ahora, en pleno junio, la liturgia parece que se había olvidado de Mateo y de su Evangelio. Concretamente, aquel pasado domingo de febrero se nos proclamó el texto final del capítulo quinto de este Evangelio. Desde entonces le hemos dejado al Jesús de Nazaret de Mateo con ‘la palabra en la boca’.

 

Él había comenzado el primero de sus cinco discursos. Recordaremos, si es posible después de tantos domingos, aquello de ‘habéis oído que se dijo…, pero, en cambio, yo os digo’. Este discurso llamado de las Bienaventuranzas quedó cortado entonces y para siempre, porque jamás se volverá a leer la continuación en la liturgia de la eucaristía. Jamás se nos ha proclamado a la Asamblea del Pueblo el relato, ordenado y completo, de Mateo 5,1 hasta 7,29. Jamás. Nunca.

 

Y algo más, también grave, según mi comprender, este año tampoco se nos leerá el relato, también ordenado y completo, de Mateo 8,1 a 9,34 donde se ha recogido por parte del inspirado autor de este Evangelio ‘los hechos significativos’ (llamados milagros) de su Jesús de Nazaret. Y me digo con tristeza contenida que es pecado grave del dicasterio vaticano silenciar tan olímpicamente, desde la tenida como ‘cátedra de la palabra de Dios’, la mitad de los ‘dichos’ y la totalidad de los ‘hechos’ de este Jesús del Evangelista Mateo. ¿Se le tiene miedo al Evangelio?

 

Ahora comprendo muy a las claras la denuncia que aquel Jesús hizo de las autoridades religiosas judías y que hoy se nos leerán con el mismo sentido, valor y actualidad: “al ver Jesús a las gentes, se compadecía de ellas, porque estaban extenuadas y abandonadas, como ovejas que no tienen pastor”. Otras traducciones, en vez de los calificativos extenuadas y abatidas, escriben ‘vejadas y abatidas’. Existe semejanza, pero hay matices significativos. Si se desea constatarlo, consúltense otras traducciones y se sorprenderán. Hay ideologías que orientan las traducciones.

 

Dicho esto, llego a la convicción de que debo recomendar a quien esto está leyendo que se tome en serio la lectura personal, ordenada, completa y hasta crítica del largo relato de este Evangelio de Mateo desde 4,23 hasta 9,35. Es todo un relato del ‘decir’ y del ‘hacer’ de este Evangelizador llamado Jesús de Nazaret. Mateo nos lo ha contado de manera excelente. Y la pedagogía de la Iglesia y de sus liturgias dogmáticas nos siguen cerrando el acceso a este ‘evangelio’.

 

Mateo 9,35 a 10,8 es el relato que se nos anunciará en las eucaristías de este domingo. Y me estoy imaginando un elevado puñado de homilías en las que se hablará de los DOCE, de su identidad y de sus sucesores. Y hasta se citarán sus nombres y apellidos y debo decir, con el susurro de mi voz de hormiga, que ese DOCE y sus sucesores tiene que ver con el inmenso pueblo de los creyentes en Jesús y casi nada con la estructura jerárquica del sacerdocio, desde el papado hasta el último diácono recién ordenado.

 

Este Jesús del Evangelista Mateo ha comenzado a desgranar su segundo discurso que tiene como centro de interés la misión de toda aquella persona que se ha encontrado con aquel judío y laico de Galilea llamado Jesús de Nazaret y ha escogido hacerse presencia, palabra y práctica de este Jesús viviente que nunca se fue de este mundo de los humanos, sino que eligió permanecer en los adentros de sus seguidores (cfr. Mt 28,16-20, leído hace poco en la asamblea de la misa). De este segundo discurso del Moisés de Mateo hablaré en una semana.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 18.06.2023. Y también en Madrid, 14.06.2026. 


Comentario segundo:

“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)

CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 29ª página del Evangelio de Mateo 16,1-12.

Estamos leyendo las últimas tareas de la misión de Jesús de Nazaret por Galilea que nos está compartiendo el Evangelista Mateo: “Se acercaron los fariseos y saduceos y le pidieron a Jesús con mala idea: Muéstranos una señal que venga del cielo. Él les respondió... Los dejó plantados y se marchó” (Mateo 16,1-4).

 

Antes de comentar el asunto de esta señal que se le pide a Jesús quiero indicar que el relato del Evangelista continúa con otro asunto relacionado con varios temas de los que ya escribió este narrador. Este va a ser el penúltimo o el último mensaje de la evangelización en sus tierras de Galilea: “Jesús les dijo a sus seguidoras y seguidores: ¡Atención! Mucho cuidado con la levadura del pan de los fariseos y saduceos...” (Mt 16,5-12).

 

Quiero también recordar aquí que conviene leerse ahora el capítulo vigesimotercero completo de este mismo Evangelio. Las personas de las que se habla y con quienes se habla en estos contextos son las mismas. Y los mensajes de estos relatos se acaban comprendiendo con la sola lectura de los mismos y sin otro criterio de interpretación que la relación de los textos como si se tratara de la relación entre las personas. Relacionar relatos es relacionar personas...

 

Situados ya en este contexto de relaciones, comento la cuestión de ‘la señal y de la levadura’. Si el lector se siente curioso y crítico constatará que el Evangelista Marcos ya habló de este asunto de ‘la señal’ que le piden a Jesús gentes perversas e idólatras (Mc 8,11-13). En Marcos, Jesús no comenta ni comparte señal alguna. En Mateo se nos dice: “No existe otra señal que la de Jonás” (Mt 16,4). Y para mí lector de ahora, ¿cuál fue entonces esta señal de Jonás?

 

El motivo de esta pregunta que acabo de hacerme ha despertado en muchos investigadores bíblicos el proyecto de su tesis doctoral en asuntos de estudios bíblicos. Y hay respuestas bien diversas. La señal de Jonás es el barco, ‘multirreligioso’, en el que viajaba rumbo a España (la Tarsis del occidente y del acabamiento de la tierra, para los judíos). La señal de Jonás es el embravecimiento del mar que sólo se calmó cuando Yavé Dios quiso.  La señal de Jonás es su pez salvador del naufragio...   La señal de Jonás es la predicación de la conversión, el ricino que nace y se seca... Pero hay otra señal desconcertante en el viejo mito del Jonás de este Israel.

 

La señal de Jonás es la utopía de un judío herético que piensa y cree, desde su humanidad de creyente, que su enemigo el conquistador opresivo y ninivita, también es persona, hijo de hombre, hijo de Dios y por lo tanto ‘otro yo’ humano, amigo, hermano, cercano, prójimo, en definitiva. Así lo ha experimentado Jesús en su encuentro con la mujer cananea (Mt 15,21-28).

 

¿No es esta ‘señal’ de Jonás la comida que alimenta la experiencia de la fe de Jesús de Nazaret, según nos cuenta el Evangelista Mateo? ¿No es esta misma ‘señal’ la que impulsa a este Jesús a gritar por dos veces a los suyos aquel profético y humanizador ‘dadles vosotros de comer’ de las dos multiplicaciones de la comida que nos cuenta el Evangelista? 

 

¿No es esta señal de Jonás la levadura que ha fermentado la evangelización de Jesús en su tierra de Galilea y que está encontrando la incomprensión entre sus propios seguidores de ayer, de hoy y de siempre? La señal de Jonás es la utopía de un judío herético.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 16.06.2019. Y también en Madrid, 14.06.2026.

Santos del día 14 de junio

                                              Santos del día 14 de junio


En Samaria o Sebaste, en Palestina, hoy Israel, conmemoración de san Eliseo, que fue discípulo de Elías y profeta en Israel desde el tiempo del rey Jorán hasta los días de Joás. Aunque no dejó oráculos escritos, con sus milagros anunció la salvación que había de llegar para todos los hombres. († c. s. IX a.C.)
En Aquileya, en la región de Venecia, san Proto, mártir. († s. inc.)
Cerca de Soissons, en la Galia Bélgica, santos Valerio y Rufino, mártires. († s. IV)
En Nápoles, en la Campania, san Fortunato, obispo. († s. IV)
En Vienne, en Burgundia, san Eterio, obispo. († s. VI)
En Constantinopla, san Metodio, obispo, que, siendo monje, se dirigió a Roma, en el pontificado del papa Pascual I, para defender el culto de las sagradas imágenes y, elevado al episcopado, celebró solemnemente el triunfo de la fe ortodoxa. († 847)
En Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, santos mártires Anastasio, presbítero, Félix, monje, y Digna, virgen, que murieron el mismo día. Anastasio, por confesar su fe cristiana ante los jueces musulmanes, fue decapitado, y con él murió también Félix, originario de Getulia, en África del Norte, que había profesado la fe católica y la vida monástica en Asturias. Digna, aún joven, por haber reprendido al juez por la muerte de los dos anteriores, fue decapitada de inmediato. († 853)
En Baependi, Minas Gerais (Brasil), beata Francisca de Paula de Jesús, llamada popularmente «Nhá Chica», que vivió en su estado laical una consagración completa al Señor. († 1895)
En San Pedro Nonualco, Zacatecoluca, El Salvador, beato Cosme Spessotto, sacerdote franciscano de la orden de los Frailes Menores, y mártir, asesinado en el banco de la iglesia, junto al tabernáculo, por su predicación de la justicia, la caridad, el amor fraterno y el perdón a todos. († 1980)