Santos del día 8 de junio








Santos del día 8 de junio








Una reflexión para cada día del mes de junio.

Corazón amantísimo de Jesús digno de todo amor y de toda mi adoración; movido por el deseo de reparar y de lavar las ofensas graves y numerosas hechas contra ti, y para evitar que yo mismo me manche de la culpa de la ingratitud, te ofrezco y te consagro enteramente mi corazón, mis afectos, mi trabajo y todo mi ser.
Por cuanto son pobres mis méritos, ¡oh Jesús!, te ofrezco mis oraciones, mis actos de penitencia, de humildad, de obediencia y de las demás virtudes que practicaré hoy y durante mi vida entera hasta el último suspiro.
Propongo hacer todo por tu gloria, por tu amor y para consolar a tu Corazón. Te suplico aceptes mi humilde ofrecimiento por las manos purísimas de tu Madre y Madre mía María.
Dispón de mí y de mis cosas, Señor, según el beneplácito de tu Corazón. Amén.
P. León Dehón
8.-EL ESCÁNDALO
El corazón más dulce y más humilde de la tierra es el Corazón de Jesús. Pero este corazón divino no puede quedar indiferente frente a la ruina de tantas almas y es entonces cuando se conmueve y grita: ¡Ay, del mundo por los escándalos!
Jesús trabaja por la salvación de las almas; el escándalo roba las almas a Jesús para dárselas al demonio. Jesús muere en la cruz para redimir a los pecadores; el escándalo hace estragos de la inocencia, destruye y arruina la obra de la redención.
Dice San Agustín que el escandaloso sufrirá tantos infiernos como las almas que él ha asesinado. Examínate bien. La Magdalena fue escandalosa, pero reparó y llegó a ser santa. Haz tú lo mismo.
Cuatro de Cuatro
Comentario primero:
Domingo del Cuerpo y Sangre de Cristo. C. A (07.06.2026): Juan 6,51-58. Tú y yo somos el cuerpo de Cristo. Lo medito y lo escribo CONTIGO,
La fiesta, celebración, liturgia y tradición de ‘El Corpus Christi’ (El Cuerpo y la Sangre de Cristo) completa el ciclo de los cuatro domingos dedicados a los dogmas centrales de la Religión de la Iglesia católica. Después, tendremos que transitar por el alargado ‘Tiempo Ordinario’ hasta llegar al mes de noviembre y el final del año eclesiástico. Por eso, desde el próximo domingo retomaremos la lectura del Evangelio de Mateo, el titular del llamado CICLO A de la Liturgia.
Para la celebración de este domingo del Corpus se nos propone la lectura y meditación del texto de Juan 6,51-58: “En aquel tiempo dijo Jesús a los judíos: Yo soy el pan...” (6,51). Espero que todos sigamos recordando ahora aquellas otras expresiones que este Cuarto Evangelio pone en labios de su Jesús de Nazaret: Yo soy... la luz, la puerta, el pastor, el agua, el camino, la verdad, la vida... Yo soy (en hebreo, YHVH como quedó escrito en el libro del Éxodo 3,14-16).
Según este narrador, Jesús de Nazaret dirige sus palabras a los judíos que se han ocupado y preocupado por acercarse a dialogar con él: “Al ver la gente que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaum en busca de Jesús” (6,24). Para comprender el mensaje de este texto conviene leerse completo el capítulo sexto del Evangelio de Juan. Y espero que se caiga bien en la cuenta de que el texto de Jn 6,51-58 es exactamente igual en estructura y contenido al inmediatamente anterior en Jn 6,35-50. Dicen los sabios investigadores que a algún lector de finales del siglo primero le pareció espléndido este ‘breve discurso de Jesús’ y se permitió el atrevimiento de glosarlo a su manera en otro semejante. Todo queda resumido en la expresión tan humana como divina de YO SOY EL PAN.
¿Acaso esta fiesta del Corpus no pudo haberse llamado ‘la fiesta del pan’? Pudo, pero no sucedió así. El Evangelio de Juan como casi todo el Nuevo Testamento de nuestras Biblias se escribió en tierras relacionadas con el mar Mediterráneo donde no se conocía aún ni el maíz, ni el mijo, ni la soja, ni la patata, ni el arroz... Ojalá un día la BIA (Biblia de la Iglesia de América) se atreva a leer en letra impresa, al menos en algunas de sus tierras: YO SOY EL MAÍZ.
Cuando sigo leyendo en Juan 6,51-58 me encuentro con una expresión que deseo contemplar unos momentos sin prisas y sin alteraciones: “Quien come mi carne y bebe mi sangre sigue conmigo y yo con él” (6,54 y 6,56). Después de las varias lecturas no dejo de recordar el único mandamiento de este Jesús que nos dejará en la sobremesa de otra comida-cena de otro día de Pascua judía: “Conocerán todos que sois mis discípulos, si os amáis unos a otros” (13,35). Y cuando leo de esta manera sinóptica el texto de Juan debo afirmar la presencia verdadera y real de Jesús tanto en comer su pan, como beber su sangre como amar y saberse amado. ¿No?
Y quiero acabar subrayando lo que no se nos leerá al final de la lectura en las eucaristías de este domingo, el verso 6,59: “Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando estaba en Cafarnaum”. Imagino a qué les sonaría a los judíos de aquella sinagoga escuchar de labios del galileo y laico Jesús del Evangelista Juan aquello de comer su carne y beber su sangre. Aquel Jesús de Juan estaba dejando vacíos de sentido los sacrificios para su ‘Yavé-Dios’ en el templo de Jerusalén.
Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 14.06.2020. Y también en Madrid, 07.06.2026.
Comentario segundo:
“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)
CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 28ª página del Evangelio de Mateo 15,21-39.
El Jesús de Nazaret del Evangelio de Mateo se está despidiendo de su tarea evangelizadora por la región de Galilea. Todo lector que llegó hasta aquí sabe que esta tarea había comenzado en Mateo 4,12: “Al oír Jesús que Juan había sido encarcelado, regresó a Galilea”. En cuanto este Jesús y sus seguidores lleguen a Cesarea de Filipo se habrá acabado la evangelización en estas tierras del norte de Israel (Mt 16,13). Aquí, se abrirá otra página en la ‘biografía’ de su Jesús.
En esta narración de Mateo 15,21-39 encuentra el lector tres acciones en las que se siembra la buena noticia del Evangelio de Jesús y que es su misma y propia persona. La primera acción (Mt 15,21-28) tiene lugar fuera de las fronteras de la tierra judía. A esa tierra, explícitamente, decide ir Jesús y sus discípulos le siguen (todas y todos). Éstos tienen aún mucho que aprender.
“Jesús... se retiró al país de Tiro y Sidón. Y hubo una mujer cananea de aquella región... Hijo de David, ten compasión... Qué grande es tu fe, mujer. Que se cumpla lo que deseas”. Cuando el pueblo de Israel salió de Egipto soñaba con llegar a la tierra de Canaán y vivir ahí en la seguridad de la libertad, como se lo había asegurado su Yavé Dios. Pero este sueño no llegó a ser realidad más que con David, el rey que expulsó definitivamente a todos los cananeos de sus tierras para establecer en ellas la independencia de Israel. Esta síntesis de dos líneas es el contexto de la historia en la que se encuentran, después de siglos, un nuevo judío y una nueva mujer cananea. Se encuentran y se reconocen. Y deciden dejar de ser enemigos y comenzar a ser ‘humanos’, personas, cercanos. Ni amos, ni perros... Humanos. Tanto en la historia como en la naturaleza no suele haber milagros del cielo, sino procesos.
La segunda acción (Mt 15,29-31) tiene lugar, de nuevo en la orilla del lago de Galilea. Dice el narrador que “Jesús subió al monte y se sentó” (Mt 15,29). Y no dejo de recordar cómo contó este Evangelista los comienzos evangelizadores de su Jesús en aquel ‘primer discurso de las bienaventuranzas del monte’. De nuevo ahora, el mismo mensaje compartido y hecho experiencia de vida: los mudos hablan, los cojos andan, los ciegos ven, lo sordos oyen... Este Jesús de Nazaret no fue ninguna milagrosa seguridad social gratuita. ¿No enseñó a pensar y a creer y a decidir...? Estos sí que son los caminos de los milagros entre los humanos.
La tercera acción (Mt 15,32-39), en este ámbito en el que nos ha situado el Evangelista, es la nueva ‘multiplicación de los panes y peces’ para los cerca de cuatro mil varones y adultos, porque no se contaron ‘las mujeres y los niños’, que seguramente que los había y que también participaron de aquella mesa abundante y compartida. Nadie que lea esto olvidará aquel ‘dadles vosotros de comer’ de la primera multiplicación del pan (Mt 14,13-23). ¿El ánimo de lucro de unos pocos se ha convertido en generoso reparto de beneficios para todas y todos? Me encanta detenerme en el final de este inmenso milagro de la multiplicación de la felicidad de los humanos que nos está contando Mateo a propósito del Jesús de Nazaret en quien cree: “Despidió a la gente, se embarcó y llegó a la comarca de Magadán” (Mt 15,39). Desde ayer y ahí, nadie sabe ni se ha encontrado rastro alguno de esta Magadán. ¿Está dentro de cada uno?
Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 09.06.2019. Y también en Madrid, 07.06.2026.
Mes del Sagrado Corazón de Jesús:
Día 7: El pecado mortalNuestro Señor, le pidió a Santa Margarita un día de fiesta especial para honrar a su Sagrado Corazón mediante actos de reparación. |
Nuestro Señor Jesucristo le mostró a Santa Margarita Su Sagrado Corazón envuelto en llamas por amor a nosotros, el cual contenía una cruz y una corona de espinas que nos recuerdan Su Pasión y Su gran amor no siendo recompensado por mucha de la humanidad. Cuando Santa Margarita estaba delante de Jesús en el Santísimo Sacramento un día, Él le mostró Su Divino Corazón, diciendo: "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres, hasta el cansancio y desgaste para Manifestarles su amor; y en cambio, de la mayor parte de los hombres no recibe nada más que ingratitud, desprecio, irreverencia, sacrilegio y la indiferencia en este sacramento de amor". Nuestro Señor, le pidió a Santa Margarita un día de fiesta especial para honrar a su Sagrado Corazón mediante devocionales actos de reparación y satisfacción, por aquellos que reciben la comunión indignamente.Esta Fiesta tendrán lugar el primer viernes después de la octava de Corpus Christi: 19 días después de Pentecostés. "Te prometo que Mi Corazón se expandirá para derramar abundantemente la influencia de su amor divino sobre aquellos que lo honren, y haga que se le honre". (Jesús a Santa Margarita) 1. Confía en el Sagrado Corazón de JesúsAmado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío. Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí. Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón. Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida. Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor. Amén 2. Oración inicial.Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones. Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí. Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí. Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío. Amén. 3. Día 7: El pecado mortal.Jesús llora ante la muerte de su amigo Lázaro. ¿Sabes tú por qué Jesús ante el cadáver de su amigo llora, vibra, reza?Porque era cadáver. He aquí tu imagen cuando te duermes en el pecado. No bastan las invitaciones del ángel custodio, las oraciones de la madre, los consejos de los amigos, las correcciones del confesor. Queremos un milagro de Jesús. Es Jesús mismo quien debe llorar, gritar, rezar por ti, alzar su voz. ¿Y tú tan fácilmente te abandonas al pecado? Con un pecado mortal pierdes todo, todo está perdido. Tú eres sensible a todos los afectos más tiernos y delicados. ¿no sientes nada al ofender a Dios, al ponerlo de nuevo en la cruz? Sobre tu frente está esculpida la imagen de Dios y tú la manchas para echarla en el fango. Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.4.- Oración final.Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados. Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón. Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad. Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso. Quiero sabe inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo. Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego. Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío. Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque: "Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí" Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío. |
Santos del día 7 de junio






