miércoles, 8 de julio de 2026

Biografía del P. Antonio Oliver

                                                    Biografía del P. Antonio Oliver


Antonio Oliver Monserrat nació el 29 de mayo de 1926 en Vilafranca de Bonany (Mallorca), una tierra que siempre permaneció unida a su identidad. Falleció el 9 de enero de 1994 a causa de un paro cardíaco, dejando un legado intelectual y espiritual que continúa inspirando a miles de personas.

Sacerdote teatino, historiador, filósofo, humanista y extraordinario comunicador, Antonio Oliver fue una de las figuras más brillantes del pensamiento español de la segunda mitad del siglo XX. Ingresó muy joven en la Orden de Clérigos Regulares (Teatinos), donde profesó sus votos religiosos en 1943 y fue ordenado sacerdote en Roma el 4 de marzo de 1950.
Su insaciable vocación por el conocimiento le llevó a desarrollar una sólida formación académica internacional. Se licenció en 1952 en Historia de la Iglesia en la Universidad Gregoriana de Roma obteniendo el doctorado dos años más tarde. Diplomado en Biblioteconomía y Archivística por la Escuela Vaticana, amplió estudios en el Instituto Católico de París y en la Universidad de Friburgo. Durante cinco años fue alumno del filósofo Martin Heidegger, una experiencia que marcaría profundamente su forma de comprender al ser humano, la cultura y la trascendencia.

Especialista de referencia en la figura de Ramón Llull, fue profesor de la Maioricensis Schola Lullística, colaboró en la edición crítica de las obras latinas del pensador mallorquín en la Universidad de Friburgo y formó parte del Consejo Rector del Estudio General Luliano de Palma. Su actividad docente se extendió también a la Universidad Autónoma de Madrid donde impartió el curso de Humanidades Contemporáneas y a la Universidad Pontificia de Comillas, donde impartió Historia del Pensamiento.
 
Sin embargo, quienes lo conocieron coinciden en que su mayor talento no residía únicamente en su extraordinaria erudición, sino en su capacidad para hacer accesibles las grandes preguntas de la existencia. Orador excepcional, poseía un don poco común para comunicar ideas complejas con claridad, profundidad y belleza. A partir de 1981 impartió numerosos cursos y seminarios sobre humanidades, antropología, mitología y pensamiento, convirtiéndose en un maestro admirado por generaciones de alumnos.

Sus conferencias trascendían el ámbito académico y trataban en profundidad  al hombre y a Dios, focalizándose en el sentido de la vida, del mito, de la libertad y de la condición humana. Quienes asistían a sus clases recuerdan auditorios siempre llenos y un silencio absoluto ante una palabra capaz de despertar asombro, reflexión y esperanza. Décadas después de su fallecimiento, muchas de aquellas enseñanzas siguen escuchándose y continúan encontrando nuevos oyentes, prueba de la vigencia de un pensamiento que nunca perdió actualidad.

A lo largo de su vida desempeñó importantes responsabilidades dentro de la Orden Teatina, entre ellas las de Prefecto de Estudiantes, Superior del Seminario Teatino de Son Espanyolet, Director del Colegio de San Cayetano y Vicario Provincial, combinando siempre el servicio pastoral con una intensa actividad intelectual.

Fue también una referencia imprescindible para los estudios sobre Ramón Llull, la historia de la Iglesia y el pensamiento medieval, con numerosas publicaciones que siguen siendo objeto de consulta por investigadores y especialistas.
Como reconocimiento a una trayectoria dedicada al conocimiento, la enseñanza y el servicio, fue nombrado Hijo Ilustre de Vilafranca de Bonany tras su fallecimiento. Hoy una calle de Palma de Mallorca lleva su nombre, recordando a quien hizo del pensamiento una forma de iluminar la vida de los demás.

Antonio Oliver Monserrat fue siempre reconocido por sus alumnos como un maestro sabio y humilde cuya influencia no termina con su tiempo. Su voz continúa resonando porque supo responder, con inteligencia, sensibilidad y una profunda humanidad, a las preguntas que siguen acompañando al ser humano generación tras generación.

El noble y el granjero (Reflexión en valores)

 

El noble y el granjero

Alexander FlemingSu nombre era Fleming, y era un granjero escocés pobre. Un día, mientras intentaba ganarse la vida para su familia, oyó un lamento pidiendo ayuda que provenía de un pantano cercano. Dejó caer sus herramientas y corrió al pantano. Allí, entró hasta la cintura en el estiércol húmedo negro. Se trataba de un muchacho aterrado, gritando y esforzándose por liberarse. El granjero Fleming salvó al muchacho de lo que podría ser una lenta y espantosa muerte. Al día siguiente, llegó un carruaje elegante a la granja. Un noble elegantemente vestido salió y se le presentó como el padre del muchacho que el granjero Fleming había ayudado.

-"Yo quiero recompensarle", dijo el noble. "Usted salvó la vida de mi hijo."

-"No, yo no puedo aceptar un pago por lo que hice," contestó el granjero escocés . En ese momento, el hijo del granjero vino a la puerta de la familia de la cabaña. "¿Es su hijo?" el noble preguntó.

-"Sí," el granjero contestó orgullosamente.

- "Le propongo un trato. Permítame proporcionarle a su hijo el mismo nivel de educación que mi hijo disfrutará. Si el muchacho se parece a su padre, no dudo que crecerá hasta convertirse en el hombre del que nosotros dos estaremos orgullosos".

Y el granjero aceptó. El hijo del granjero Fleming asistió a las mejores escuelas y con el tiempo, se graduó en la Escuela Médica del St. Mary's Hospital en Londres, y siguió hasta darse a conocer en el mundo como el renombrado Dr. Alexander Fleming, el descubridor de la Penicilina.

Winston ChurchillAños después, el hijo del mismo noble que fue salvado del pantano estaba enfermo de pulmonía. ¿Qué salvó su vida esta vez? La penicilina.

¿El nombre del noble? Sir Randolph Churchill.
¿El nombre de su hijo? Sir Winston Churchill.
Alguien dijo una vez: Lo que va, regresa.

Trabaja como si no necesitaras el dinero.

Ama como si nunca hubieses sido herido.

Baila como si nadie estuviera mirando.

Canta como si nadie escuchara.

Vive como si fuera el Cielo en la Tierra.

Nada pasará si no lo haces. Pero si lo haces, alguien sonreirá gracias a ti.

Haz el bien y no mires a quién.


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Santos del día 8 de julio

                                                       Santos del día 8 de julio


Conmemoración de los santos esposos Águila y Prisca o Priscila, colaboradores del apóstol Pablo, a quien acogían en su casa y por cuya protección expusieron sus propias vidas. († s. I)
En Heraclea, de Tracia, santa Gliceria, mártir. († s. inc.)
En Cesarea de Palestina, san Procopio, mártir, que en tiempo del emperador Diocleciano fue conducido desde la ciudad de Scytópolis a Cesarea, donde, por manifestar audazmente su fe, fue decapitado de inmediato por el juez Fabiano. († c. 303)
En Taormina, en Sicilia, san Pancracio, mártir, que al parecer fue el primer obispo de esta Iglesia. († s. inc.)
En Toul, en la Galia Bélgica, san Auspicio, obispo. († s. V)
En Renania, san Disibodo, ermitaño, que, habiendo reunido algunos compañeros, fundó un monasterio junto al río Nahe. († s. VII)
En el monasterio de Bilsen, en Brabante, santa Landrada, abadesa. († 690)
En Herbipoli (Würzburg), ciudad de Austrasia, san Quiliano, obispo y mártir, natural de Irlanda, desde donde viajó a esta región para predicar el Evangelio, y en la cual fue martirizado por velar diligentemente para que se observase en ella la vida cristiana. († s. VII ex.)
En Constantinopla, muerte de los santos monjes abrahamitas, que, en tiempo del emperador Teófilo, sufrieron el martirio por defender el culto de la sagradas imágenes. († s. IX)
En Spilamberto, de la Emilia, tránsito del papa san Adriano III, que con gran empeño buscó la reconciliación de la Iglesia de Constantinopla con la de Roma, pero, afectado de una grave enfermedad, murió santamente en un viaje a las Galias. († 885)
En Tívoli, en el Lacio, tránsito del beato Eugenio III, papa, discípulo amado de san Bernardo, que, elegido pontífice después de haber sido abad del monasterio de los santos Vicente y Anastasio ad Acquas Salvias, defendió con tesón al pueblo cristiano de Roma de las insidias de los herejes y renovó también la disciplina eclesiástica. († 1153)
En Shimabara, en Japón, beato Mancio Araki, mártir, que por haber hospedado en su casa al beato Francisco Pacheco, presbítero, fue encerrado en la cárcel, donde murió consumido por la tisis. († 1626)
En Rencurel, Francia, beato Pedro Vigne, presbítero, fundador de la congregación de las «Hermanas del Santísimo Sacramento». († 1740)
En la ciudad de Youngnian, en Hebei, provincia de China, san Juan Wu Wenyin, mártir, que, siendo catequista, por negarse a renunciar a la fe cristiana y abrazar el paganismo, fue decapitado durante la persecución desencadenada por los seguidores del movimiento Yihetuan. († 1900)
En Goma, República Democrática del Congo, beato Floriberto Bwana Chui bin Kositi, laico perteneciente a la Comunidad de San Egidio, que, resistiendo a las presiones para que dejara pasar por la frontera cargamentos de arroz en mal estado, fue secuestrado en venganza, y, sometido a torturas y palizas, consumó su martirio. († 2007)

08 de julio: Nuestra Señora de la Nieve de Adro

 

08 de julio: Nuestra Señora de la Nieve de Adro

El 8 de julio de 1519, la Virgen se apareció a sordomudo pidiendo que los habitantes de Adro le construyan una iglesia en su honor y se enmienden de sus pecados. Y les dejó el milagro de que el joven Battista comenzó a hablar.

Adro es una ciudad y comuna en la provincia de Brecia, en la región de Lombardía, en Franciacorta, al norte de Italia.

El Santuario ha surgido tras la aparición de Madonna en este lugar para a un sordo-mudo de nacimiento, Battista Comino Bajoni, el 8 de julio de 1519. La Virgen se apareció diciendo que era la Madre de Dios y dando un mensaje a los habitantes de Adro.

El mensaje de Nuestra Señora contenía una referencia a una vida cristiana y a la construcción de un santuario. Debían construir una iglesia en el lugar de aparición, también enmendarse de sus pecados, el cambio a una vida no pecaminosa, santificar las fiestas, no blasfemar el santo nombre de Dios y abstenerse de otros pecados. Si no lo hacen, deberán esperar una gran pena.

Añadió, entonces, María: “Y si te preguntan si tu has hablado di que has estado con la Abogada de los Pecadores, y háblales, así como todo el mundo sabe que eres mudo, te creerán, toma esta piedra y dala a los que la quieran ver, que cambiará de color cada cierto tiempo”.


LA FIESTA

La fiesta central de Nuestra Señora de las Nieves se celebra el 5 de agosto.

En el primer tiempo, inmediatamente después de la aparición, no se llamaba “Virgen de las Nieves”, se la llamaba “Madonna della Cava”, por el lugar donde había aparecido la Virgen al pastor, y la fiesta se celebraba el 8 de julio, fecha de aniversario de aparición.

Más tarde, sin embargo, las autoridades eclesiásticas trasladaron el 8 de julio al 5 de agosto, el día que se conmemora la dedicación de Santa Maria Maggiore en Roma, también conocida como “Santa María de las Nieves”, construido por el Papa Liberio después del milagro de la nieve (que sucedió en Roma). Fue entonces que este Santuario tomó el nombre de “Nuestra Señora de las Nieves.”

En temporada de peregrinaciones (de abril a octubre) llegan grupos de peregrinos de las provincias vecinas, especialmente de Brescia, Bérgamo, Como, Varese, Milán, Cremona, Mantua y Verona. El domingo es preferido por las familias. Todos se ofrecen oportunidades para el crecimiento espiritual a través de la predicación y los sacramentos.

Es tal la fascinación que produce la Virgen sobre los peregrinos que quien va una vez luego regresa.

En su fiesta, ya a las 6 am del Santuario esta repleto. Y así se mantiene a lo largo del día. Es una ceremonia en la que se tiene que entrar en la cripta “para ver a la Madonna”.


EL SANTUARIO

El milagro del sordo-mudo que comenzó a escuchar y hablar hizo surgir en tiempo récord un pequeño santuario (1521). De él se mantiene solo el ábside con el fresco de la aparición, junto al actual altar mayor. El fresco es de aproximadamente 1550.

El Santuario de Nuestra Señora de la Nieve está inmerso en la comarca de Franciacorta, en el verde, lejos de la ciudad, junto al Lago de Iseo y al pie del Monte Alto (600 mts).

Fue visitado por San Carlo Borromeo en 1581 y visitado por Juan XXIII y Paulo VI siendo cardenales.

Venido demasiado pequeño para la afluencia de peregrinos, en 1750 fue demolido para dar cabida al actual. Fue construido sobre diseño del arquitecto Gaspare Turbini e inaugurado en 1776.

Su vida empezó a florecer una vez que tuvo la asistencia adecuada con los Carmelitas de Santa Teresa, que construyeron un monasterio con su próximo seminario.

En términos de la arquitectura santuario es realmente valioso. El centro espiritual, después del tabernáculo, es la cripta (scuròlo) bajo el altar mayor.

El interior del Santuario es una cruz griega (planta central). La cúpula es de 23 metros de altura. La superficie para los fieles es de unos 300 metros cuadrados.

La actual estatua en madera dorada es de escultor Poisa di Brescia, que sustituye a la primitiva de Fantoni.

Junto al santuario un discreto y bien sombreado parque, con mesas y bancos ofrece un refresco de bienvenida a los peregrinos.

(fuente: forosdelavirgen.org)

martes, 7 de julio de 2026

Comer en familia (Reflexión en valores)

 

Comer en familia

comer en familiaComer, como tantas otras necesidades de nuestro cuerpo, se puede satisfacer de varias maneras: a solas, como mera necesidad fisiológica; socialmente, ajustándose a las normas de la urbanidad; finalmente, en familia, como cristianos, como conviene a hijos de Dios que saben y confiesan que el Padre del cielo es quien nos da el pan nuestro de cada día.

Comer es una necesidad de nuestro organismo. La auténtica tradición judeocristiana le encontrará a la necesidad orgánica de comer una forma que satisface los tres niveles: el orgánico, el social y el cristiano: comer en familia. Es casi un sacramento, vale decir, una forma de hacer presente a Jesús resucitado en medio de nosotros. Comer en familia, al menos una vez al día, eleva esa necesidad material de comer a un acto social y cristiano; se convierte en una sinfonía de arpegios y melodías prácticamente celestiales.

Comer en familia: No se trata ya de un acto privado y egoísta de engullir rápidamente alimentos como quien en contados minutos llena el tanque de su automóvil, sino de poner en artística ejecución a la orquesta más humana y divina que haya creado Dios: la familia. El comedor era y debería volver a serlo, el lugar más importante de la casa. El centro del hogar, que recoge bajo un mismo techo y alimenta con un mismo pan a todos los miembros de una familia. La vida moderna, con sus distancias entre oficina, colegio y hogar; sus múltiples faenas y ruidos, su caótica escala de intereses, acaba con el comedor, con la comida en familia y, lamentablemente, va acabando hasta con la familia.

Cada hogar, si quiere volver a ser tal, deberá imponerse el deber de sentarse todos los días a la mesa, por lo menos, una vez al día y, ciertamente, en fin de semana. Todos sentados al tiempo, sin afanes, sin radio ni televisión. Por supuesto, sin estar pendientes del teléfono móvil, ni de las redes sociales o del whatsapp, sin partidos de fútbol, prensa ni revista que distraigan la atención ni el ritmo de la vida en familia. Todos sentados a la mesa aprendiendo cultura y urbanidad, oyendo las tradiciones familiares, y oyéndose mutuamente lo que cada uno hace, sufre y goza. Allí, sentados a la mesa, se deben hacer las deliberaciones y tomar las grandes y pequeñas decisiones de familia. Así, los hijos aprenden a deliberar y decidir, y a caer en la cuenta de que son importantes en la familia. La vida en familia da seguridad a los hijos, los aparta de los vicios y las malas compañías, les ayuda a despejar sus dudas religiosas y morales, les compensa las fatigas del día. Recuerden cómo fuimos educados los que ya peinamos canas. Comimos juntos y crecimos juntos. Al calor de los "viejos" bebimos tradiciones, cultura y amor. Comimos y oramos juntos antes de lanzarnos a la vida, como hombres, a cumplir la misión que nos asignó el Señor. Jamás se nos ocurrió la fuga hacia el licor, la droga, la calle o la perdición. El hogar, el dulce hogar, nos educó y nos defendió. Padres de familia: si quieren formar hijas e hijos seguros, libres de todo mal, educados y valiosos, vuelvan a comer en familia.

(Reflexión basada en el texto de Alfonso Llano Escobar, S.J.)


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Santos del día 7 de julio

                                                Santos del día 7 de julio


Conmemoración de san Panteno de Alejandría, varón lleno de celo apostólico, enriquecido con toda clase de sabiduría, conocedor en alto grado de la Palabra de Dios y amante apasionado de la misma, acerca del cual la tradición cuenta que su fe y ardiente caridad le impulsaron a ir a predicar el Evangelio a pueblos desconocidos de lejanas regiones de Oriente, y que al volver finalmente a Alejandría, en Egipto, allí descansó en paz, en tiempo del emperador Antonino Caracalla. († s. III)
En Ebreuil, en la región de Meaux, en Aquitania, santa Edilburga, abadesa del monasterio de Faremoutiers, que, siendo hija del rey de los anglos orientales, dio gloria a Dios con su severa abstinencia y su perpetua virginidad. († 695)
En Winchester, en Inglaterra, san Edda, obispo de la Sajonia occidental, varón de preclara sabiduría, que desde Dorchester trasladó el cuerpo de san Birino a esta ciudad, en la que fijó su sede episcopal. († 706)
En Dryopolis (Eichstätt), en Franconia, san Willibaldo, obispo, el cual, habiendo profesado como monje, peregrinó a lo largo de lugares santos y muchas regiones para renovar en ellos la vida monástica, hasta que san Bonifacio le ordenó obispo de esta ciudad e hizo de él un valioso colaborador en la evangelización de Germania, pues convirtió a muchos pueblos a Cristo. († 787)
En Tallaght, en Irlanda, san Máel Rúain, obispo y abad, que renovó con gran empeño la celebración de la sagrada liturgia, el culto de los santos y la disciplina monástica. († c. 789)
En Urgel, ciudad de Cataluña, en el reino de Aragón, san Odón, que, elegido obispo por aclamación popular cuando era aún seglar, confirmado seguidamente defendió a los más humildes y fue bondadoso para con todos. († 1122)
En Perugia, de la Umbría, tránsito del papa beato Benedicto XI, de la Orden de Predicadores, que, benigno y bondadoso, conciliador y amante de la paz, promovió durante su breve pontificado la concordia en la Iglesia, la renovación de la disciplina y el enaltecimiento de la devoción religiosa. († 1304)
En Fossano, en el Piamonte, beato Oddino Barotti, presbítero, párroco pobre y austero, que consumió su vida entregándose día y noche al cuidado de enfermos y moribundos durante el transcurso de una peste contagiosa. († 1400)
En Winchester, en Inglaterra, beatos Rogelio Dickinson, presbítero, y el labrador y padre de familia Raúl Milner, pobre e iletrado pero firme en la fe, que en tiempo de la reina Isabel I fueron encarcelados, cruelmente atormentados y, finalmente, condenados al patíbulo. Con ellos se conmemora al beato Lorenzo Humphrey, que había abrazado la fe católica en su juventud y que murió ahorcado en fecha incierta. († 1591)
En el mar, frente a la población de Rochefort, en Francia, beato Juan José Juge de Saint-Martin, presbítero y mártir, que, siendo canónigo de Limoges, fue detenido durante la Revolución Francesa por ser sacerdote, y encerrado en condiciones inhumanas en un nave, pasó de este mundo al Señor consumido por la enfermedad. († 1794)
En Orange, también en Francia, beata Ifigenia de San Mateo (Francisca María Susana) de Gaillard de la Valdéne, virgen, monja benedictina, mártir durante la Revolución Francesa. († 1794)
Cerca de la ciudad de Hengyang, en la provincia de Hunan, en China, santos Antonino Fantosati, obispo, y José María Gambaro, presbítero de la Orden de Menores, que durante la persecución desencadenada por el movimiento de los Yihetuan, al acercarse a la costa para prestar ayuda a los fieles cristianos, fueron lapidados. († 1900)
En la ciudad de Jixian, en la provincia de Hebei, en China también, san Marcos Ji Tianxiang, mártir, quien, excluido por treinta años del banquete eucarístico porque no querer abstenerse del uso del opio, no por ello cesó de seguir pidiendo una muerte santa para concluir su vida y, citado a juicio, tras haber profesado firmemente su fe en Cristo, fue admitido al banquete eterno. († 1900)
En el pueblo de Hujiacun, en Shenxian, también en la provincia china de Hebei, santa María Guo Lizhi, mártir, que durante la misma persecución, cual otra madre de los Macabeos, dio ánimos a los siete miembros de su familia que la acompañaban en el lugar del suplicio, pidió que fuese ella la última en ser ejecutada, y así, habiéndolos visto partir previamente a todos al cielo, finalmente les siguió. († 1900)
En Fano, Italia, beato Carlos Liviero, obispo de Città di Castello y fundador de la congregación de las Pequeñas Esclavas del Sagrado Corazón. († 1932)
En Cuenca, España, beato Millán Garde Serrano, presbítero de los sacerdotes operarios diocesanos y mártir, muerto en la cruel persecución religiosa que acompañó a la guerra civil española. († 1938)
En el pueblo de Rakunai, en la isla de Nueva Bretaña, en Melanesia, san Pedro To Rot, mártir, padre de familia y catequista, que en tiempo de guerra fue arrestado por haber perseverado en su ministerio, sufriendo el martirio bajo los efectos de una inyección de veneno letal. († 1945)
En la ciudad de León, en Nicaragua, beata María Romero Meneses, virgen del Instituto de Hijas de María Auxiliadora, que en el territorio de Costa Rica se dedicó, con bondad y eficacia, a la instrucción de las jóvenes, especialmente las pobres y marginadas, y difundió la devoción a la Eucaristía y a la Santísima Virgen María. († 1977)

Otras celebraciones de santos o beatos no incluidas en el calendario general: