jueves, 23 de abril de 2026

Santos del día 24 de abril

                                                        Santos del día 24 de abril


  San Fidel de Sigmaringa, presbítero y mártir (3 coms.) - Memoria litúrgica   
San Fidel de Sigmaringa, presbítero y mártir, que, siendo abogado, decidió entrar en la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, donde llevó una vida observante de vigilias y oraciones. Asiduo en la predicación de la Palabra de Dios, fue enviado a la región de Recia para consolidar la verdadera doctrina, y por su fe católica, en Sevis, en Suiza, sufrió el martirio por obra de algunos herejes. († 1622)

En Jerusalén, conmemoración de las santas mujeres María de Cleofás y Salomé, que junto con María Magdalena, al amanecer del día de Pascua, se dirigieron al sepulcro del Señor para ungir su cuerpo y allí recibieron el primer anuncio de la Resurrección. († s. I)
En Lyon, ciudad de la Galia, san Alejandro, mártir, que, tres días después de la pasión de san Epipodio, fue sacado de la cárcel, azotado y clavado en una cruz hasta expirar. († 178)
En Nicomedia, en Bitinia, san Antimo, obispo, y compañeros, mártires en la persecución bajo el emperador Diocleciano. Antimo, por confesar a Cristo, recibió la gloria del martirio al ser decapitado, y de la multitud de fieles de su grey, unos fueron también decapitados, otros quemados vivos y los restantes llevados a alta mar en pequeñas embarcaciones para ser ahogados. († 303)
En Illiberis, actual Elvira, en la Hispania Bética, san Gregorio, obispo, cuya obra titulada «Sobre la Fe» fue alabada por san Jerónimo. († s. IV)
En las cercanías de Blois, en la Galia Lugdunense, san Deodato, diácono y abad, que, después de llevar vida de anacoreta, fue guía de un grupo de discípulos que en este lugar se habían reunido en torno a él. († s. VI)
En Canterbury, en Inglaterra, san Melito, obispo, que enviado a Inglaterra por el papa san Gregorio Magno como abad, fue ordenado allí obispo de los sajones orientales por san Agustín, y finalmente, tras sufrir muchas tribulaciones, accedió a la sede de Canterbury. († 624)
En York, en Northumbría, san Wilfrido, obispo, que durante cuarenta y cinco años ejerció con gran empeño su ministerio, y obligado a ceder su sede, terminó en paz sus días entre los monjes de Ripon, de quienes fue abad durante un tiempo. († 709)
En la isla de lona, en Escocia, san Egberto, presbítero y monje, que se ocupó con dedicación a evangelizar varias regiones de Europa y, ya anciano, reconcilió a los monjes de lona con el uso romano del cómputo pascual, celebrando su Pascua eterna al término de la Misa de la solemnidad. († 729)
En Mortain, en la región de Normandía, san Guillermo Firmato, eremita, que, canónigo y médico en Tours, tras una peregrinación a Jerusalén se retiró a la soledad hasta su muerte. († 1103)
En Angers, en Francia, santa María de Santa Eufrasia (Rosa Virginia) Pelletier, virgen, que para acoger piadosamente a las mujeres de vida descarriada, que ella denominaba «Magdalenas», fundó el Instituto de Hermanas del Buen Pastor. († 1868)
En Dinan, en Francia, san Benito (Ángel) Menni, presbítero de la Orden de San Juan de Dios, fundador de la Congregación de las Hermanas Hospitalarias del Sagrado Corazón de Jesús. († 1914)
En el campo de concentración de Mauthausen, Perg (Austria), beato Jean Chavet, joven laico de la diócesis de Saint-Étienne, miembro de Estudiantes Cristianos, que dio testimonio de la fe como mártir bajo el nazismo. († 1945)
En Roma, santa María Elisabet Hesselblad, virgen, que, oriunda de Suecia, tras haber prestado servicio durante largo tiempo en un hospital, reformó la Orden de Santa Brígida, dedicándose particularmente a la contemplación, a la caridad para con los necesitados y a la unidad de los cristianos. († 1957)

24 de abril: Nuestra Señora del Buen Aire

 

24 de abril: Nuestra Señora del Buen Aire

La colina de Nuestra Señora de Buenos Aires se encuentra a Sureste de Cagliari.

En 1323 el Rey Alfonso de Aragón puso allí su base militar para conquistar la ciudad de Cagliari e hizo construir un castillo fortificado y una Iglesia.

En 1335 el Rey hizo dono de la Iglesia a los Fraile de la Orden de Nuestra Señora de la Merced para construir allí un convento donde todavía viven los monques. La Orden de Nuestra Señora de la Merced fue fundado en Barcelona por San Pedro Nolasco para liberar a los esclavos cristianos de los moros: muchas redenciones fueron efectuadas por los religiosos del Convento de Buenos Aires.

En 1370 un velero salpado de España se halló de improviso en una tormenta. El cargo fue echado en mar, y entre ést una pesante caja; pero como ésa toca el agua regresa pronto el buen viento. La caja se dirigió hacia el puerto de Buenos Aires donde los Religiosos la recogen y la abren: el contenido revela a sus ojos una maravillosa estatua de la Virgen que tenía el niño Jesus en la mano izquierda mientras en la derecha una candela encendida.

De repente la devoción de la Virgen se difunde en toda la isla y en el mundo y en particular entre los marineros que la envocan como su protectora.

Por su devoción a la Virgen de Bonaria los conquistadores dieron el nombre a la capital de Argentina: Buenos Aires.

S. Pio X el 13 de Septiembre de 1907 declaró la Virgen de Buenos Aires Patrona Maxíma de Cerdeña.

Papa Pablo IV honró con su presencia las celebraciones de seis siglos el 24 Abril de 1970.

Papa Juan Pablo II vino como peregrino a Buenos Aires el 20 de Octubre de 1985.

La Autentica y preciosisima estatua de la Virgen de Buenos Aires que llegó en 1370 está situada en el abside del altar mayor del Santuario. La Estatua “de maravillosa belleza” (Lippi) es toda de madera de “algarrubo” y mide en altitud metros 1,56.


El Santuario

Es el primer ejemplo de estilo gotico-catalan construido en Cerdeña. Fue construido por los aragoneses dentro de 1324 y 1326.

El abside se halla colada en la torre aragonés ahora campanil unica cosa que queda de la fortificación construida por el Rey Alfonso de Aragón. Al centro del abside está situado el tron de la Virgen. El simulacro de la Virgen de Buenos Aires encuentra su apoyo sobre un piedistal de marmol y está clara la distancia entre el mosaico de oro.

A los lados del abside dos pequeñas puertas tienen la función como pasillo de los devotos que van a besar el simulacro de la Virgen. El buquecito de avorio, que está colgado en el centro del abside es del siglo XV. De manera misteriosa señala los vientos del Golfo de los Angeles. Es el más antiguo ex voto del Santuario. Los afrescos de la vuelta del presbiterio son de la pintora Gina Baldracchini.

En la primera capilla a la derecha está la pequeña estatua de la Virgen del Milagro, más antigua que el simulacro de la Virgen de Buenos Aires. La pequeña estatua se encuentra allí desde cuando surgió la iglesia (1325). La Virgen del Cardellino, el cuadro de la primera capilla a la derecha es de Michele Cavaro (1517-1584).


La Basílica

La construcción del gran tempio tuvo empiezo en 1704, retomato en 1910, fue terminado en 1926. En el mismo año Papa Pio XI tituló el tempio como Basilica Menor.

Con los bombardeos de 1943 fueron arruinados los afrescos y los oros que la rodeaban y adornaban. Los trabajos de restructuración fueron retomado en 1947 y se acabaron por la Pascua del 1998 gracias, en parte, a los apoyos economicos del Ayuntamiento de Cagliari.

El altar està acompañado con cuatro columnas de marmo verde; los “capitelli”, los angeles y los arcos son de cobre dorado. La capilla de los caidos con el bajorelieve da la piedad es obra de Montaldi.

En cambio el monumento dedicado a los caidos bajo el organ es de Francisco Ciusa.

El cuadro de la Capilla de la Sagrada Familia es del pintor de Napoles José Aprea. Los cuadros de las capillas de la Virgen de Fatima, de la Asunción y de los Ayudos, Santisimo, de la Imaculada, del Rosario son obras del pintor sardo Antonio Mura.

El cuadro de la capilla de la Virgen de la Merced es obra de la pintora Gina Baldracchini.


Fundación de la Ciudad de Buenos Aires

Al conocerse la historia de como la imagen había salvado a los marinos, y del milagroso desenlace, los navegantes comenzaron a venerarla y se convirtió en su patrona. Uno de esos navegantes fue el español Pedro de Mendoza. Este marino fue el primer Adelantado del Río de la Plata y en 1536 arribó a lo que llamó bahía de la Candelaria, en dicho río, sobre lo que hoy sería la bahía de la ciudad de Montevideo. Luego decidió esperar intencionalmente hasta el 2 de febrero, día de la Candelaria, para arribar a la costa oeste y fundar, al desembarcar, el asiento de Nuestra Señora del Buen Aire, hecho que es conocido actualmente como la primera fundación de la ciudad de Buenos Aires. Dos religiosos llevaron además una imagen de la virgen. La ciudad se abandonó posteriormente y Buenos Aires fue nuevamente fundada en otra posición por Juan de Garay en 1580.

En la actualidad, una imagen donada por la Federación Sarda Argentina hace medio siglo, se encuentra en la plaza Cerdeña, frente a la Dirección Nacional de Migraciones (Avenida Antártida Argentina 1355, Buenos Aires)de MELINA REQUENA.

(fuentes: www.bonaria.eu; wikipedia.org)

miércoles, 22 de abril de 2026

Santos del día 23 de abril

                                                        Santos del día 23 de abril


  San Jorge, mártir (1 coms.) - Memoria litúrgica   
San Jorge, mártir, cuyo glorioso combate, que tuvo lugar en Dióspolis o Lidda, en Palestina, celebran desde muy antiguo todas las Iglesias, desde Oriente hasta Occidente. († s. IV)
San Adalberto (Vojtech), obispo de Praga y mártir, que aguantó dificultades en bien de aquella iglesia, y por Cristo llevó a cabo muchos viajes, trabajando para extirpar costumbres paganas, aunque ante el poco fruto obtenido se dirigió a Roma, donde se hizo monje. Vuelto al fin a Polonia, e intentando atraer a la fe a los prusianos, fue asesinado por unos paganos en la aldea de Tenkitten, junto al golfo de Gdansk. († 997)

En Edesa, ciudad de la antigua Siria, san Eulogio, obispo, que, según la tradición, falleció un Viernes Santo o Parasceve. († 387)
En Milán, Italia, san Marolo, obispo, amigo del papa san Inocencio I. († s. V)
En Toul, en el territorio de Lotaringia, san Gerardo, obispo, que durante treinta y un años legisló sabiamente para la ciudad, atendió a los pobres, intercedió por el pueblo con ayunos y plegarias en tiempo de peste, dedicó la iglesia catedral y ayudó a los monasterios con bienes materiales y con la instrucción de los discípulos. († 994)
En Suelli, en Cerdeña, conmemoración de san Jorge, obispo. († c. 1117)
En Perusa, en la Umbría, beato Egidio de Asís, religioso de la Orden de los Hermanos Menores, que fue compañero de san Francisco y mostró en sus peregrinaciones una fe intrépida y una gran simplicidad. († 1262)
En Udine, en la región de Venecia, beata Elena Valentini, viuda, que, para servir únicamente a Dios, abrazó la Orden seglar de san Agustín, y se distinguió por la oración, la lectura del Evangelio y las obras de misericordia. († 1458)
En Sevilla, España, beato José Torres Padilla, presbítero diocesano y cofundador de la Congregación de las Hermanas de la Compañía de la Cruz. Sacerdote enamorado del ministerio, que vivió fielmente el seguimiento de Cristo, uniendo en sí al hombre de oración, al profesor y al cofundador. († 1878)
En Campi Bisenzio, de la Toscana, en Italia, beata Teresa María de la Cruz Menetti, virgen, fundadora del Instituto de Terciarias Carmelitas de Santa Teresa. († 1910)
En el monasterio cisterciense de Grottaferrata, en las inmediaciones de Frascati, cerca de Roma, beata María Gabriela Sagheddu, virgen, que murió a los veinticinco años, tras haber ofrecido generosamente su vida por la unión de los cristianos. († 1939)