martes, 17 de febrero de 2026

18 de febrero: Nuestra Señora del Rosario de Rota

 

18 de febrero: Nuestra Señora del Rosario de Rota

En el siglo XVI, la hermandad encarga la hechura de una imagen de la Virgen del Rosario. La Imagen de la Patrona, es de candelero, tiene bella expresión y porta en su mano izquierda la imagen del Niño Jesús, de bastante mérito. La imagen de la Patrona roteña fue restaurada en 1.856; en 1.943, realizándole unas nuevas y retocándole la cara; en 1950 vuelve a ser restaurada por el escultor Ribera. A finales de los años ochenta, más concretamente entre 1987 y 1989 la Virgen y el Niño son restaurados por el profesor Juan Manuel Miñarro López. Los elementos más anacrónicos de la imagen eran los ojos de cristal, las manos y el cuerpo. Sobre las manos no cabe duda de que ni por proporción y estilo, correspondían a la época de realización de la imagen. El cuerpo tampoco estaba proporcionado, y la cabeza se apreciaba extrañamente unida al mismo.

La policromía que presentaba tampoco era original, lo que se pudo constatar porque sobre la pasta que rodeaba los ojos, que no eran los originales, la policromía era la misma que la del resto el rostro, sin presentar repintes, que hubiese sido lo natural en caso contrario. Por otra parte, dicha policromía, procedente probablemente del siglo XVII, en que la imagen debió ser adaptada a la moda de la época, hasta el extremo de considerarse tradicionalmente procedente de dicho siglo.

Los ojos de cristal tampoco correspondían a la época original. La imagen tendría, con toda seguridad, los ojos de talla, y se puede afirmar esto porque los ojos de cristal fueron colocados desde fuera, ya que los párpados y parte de la órbita no presentan la madera original, sino pasta de estuco que fue colocada sobre el globo del ojo una vez que éste fue puesto en el vacío que la herramienta provocó para eliminar la talla original.

Con esta última restauración, la imagen ha recuperado en gran parte su primitivo estado, destacando su dulce y suave mirada y la encarnadura primigenia, similar a la del Niño que ostenta en los brazos.


Reseña Histórica

Aunque no se pueda documentar, los orígenes de la devoción a la Santísima Virgen del Rosario en nuestra Villa se pierde en la noche de los tiempos. Valga con citar que el 28 de enero de 1653, el Rvdo. P. Fray Francisco de San Lorenzo, Comendador del Convento de Mercedarios Descalzos de esta Villa, solicitó del Ayuntamiento se nombrase Patrón de Rota a San Pedro Nolasco, acordándose en Cabildo acceder a la petición, nombrándolo en segundo lugar, o sea, después del Patronato de la Virgen del Rosario, que en aquella fecha ya se consideraba patrona desde tiempo "inmemorial".

Con fecha de 1671, encontramos el documento más antiguo donde se hace referencia a la existencia de la Cofradía. En este documento se expresa que Doña Juana izquierdo comenzó a labrar y fabricar una capilla para la Virgen del Rosario, del mismo modo dejaba en proseguir las obras ya empezadas.

En 1709, una terrible plaga de langostas devoraba las cosechas, sacudiéndose el hambre, la enfermedad y la muerte de numerosos vecinos, males que se añadieron a la invasión anglo-holanesa de 1702. Se hicieron rogativas y se sacaron en procesión la imagen de la Patrona como la de San Roque, cesando en poco tiempo esta calamidad.

Del año 1749 data el libro propio y más antiguo que conserva la Hermandad. En el Cabildo celebrado el 25 de julio de ese año, se eligió Mayordomo a Don Bartolomé Sánchez "en quien advertían eficaz devoción para el desempeño de ella". A él debió la Cofradía mucha prosperidad y esplendor, lo mismo en su aspecto religioso que económico.

En 1751, ante la grave calamidad que afectaba al pueblo acordó el mayordomo que la fiesta en Honor de la Virgen tuviese un carácter penitencial, celebrándose los cultos en el interior del tiempo y sacando a la Virgen a la puerta e la iglesia, costumbre que se mantuvo hasta 1810, en que se suspendió con motivo de la invasión francesa, sacándose solo el estandarte de la cofradía acompañado por las farolas. Esta costumbre perduró durante muchos años.

En 1758, se inician las obras de construcción de la nueva capilla debido a que la anterior fue derribada en el maremoto de 1755.

Esta Hermandad solicita de la autoridad eclesiástica la separación "filial" de la de Cádiz y formulando sus propias Constituciones y Reglas, que fueron aprobados por el Rey Carlos IV, el 13 de septiembre de 1805; por tal circunstancia, esta Hermandad ostenta entre sus títulos el de Real y Antiquísima. Una vez enterado el Ayuntamiento de dicha Real Orden, acordó por unanimidad su obedecimiento y cumplimiento. Así mismo el Ayuntamiento vuelve a reiterar el Patronato de la Virgen del Rosario acordando "que la Virgen del Rosario continuara como Patrona de la Villa que lo era de tiempo inmemorial"; del mismo modo se acordó "como era tradición" que el Ayuntamiento concurriese a la Función que todos los años se celebraba en Honor de la Santísima Virgen del Rosario.

En 1807 se experimentaba en Rota una notable escasez de agua, por cuyo motivo se hallaban los campos en la mayor esterilidad y, a iniciativa de don Antonio López, don Juan Pacheco y Don Bartolomé Bejarano, el Ayuntamiento el día 18 de febrero acordó que se hiciesen procesiones de rogativas para que lloviese sacándose en procesión las imágenes del Cristo de la Capilla y la Virgen del Rosario. Celebra la procesión llegaron las esperadas lluvias, con las cuales se salvaron las cosechas. Por tal motivo el Ayuntamiento, en la sesión del 2 de abril del mismo año, acordó organizar un septenario con misa cantada todo os días a la imagen del Santísimo Cristo de la Capilla, sacándola en procesión por el pueblo el último día por la tarde junto con la imagen de Nuestra Señora del Rosario.

El 22 de febrero de 1822, el Ayuntamiento acude nuevamente al corazón maternal de la Virgen ante la pertinaz sequía, de amenazadora ruina, pues el año anterior también la hubo, y acordó hacer ocho días de rogativas, y si no llovía sacar procesionalmente la imagen de la Patrona. No fue necesario, pues las nubes trajeron abundante lluvia que regó los campos, recogiéndose los frutos de su bendición.

El 19 de septiembre de 1895, el Ayuntamiento acuerda que la Virgen continuara como Patrona de la Villa. Asimismo se decoró y reparó la capilla, siendo costeado con limosnas de los fieles.

En el año 1.916 la maestra doña Virginia Hernández dirigió el bordado en hilo de oro sobre terciopelo verde, que entre sus alumnas habían realizado para la Virgen del Rosario, y que en los años ochenta fue pasado a otra tela similar.

En 1936, tiene lugar la reorganización de la Hermandad, a partir de la cual ha tomado un reconocido incremento de cofrades y un manifiesto progreso en todos los aspectos. A partir de este momento, la Hermandad del Rosario irá resurgiendo.

El 4 de mayo de 1947, la Virgen viajó en barco a Cádiz con motivo de la coronación canónica de la Patrona de la Capital, Ntra. Sra. del Rosario.

En la noche del 18 de agosto de 1947, hubo una terrible explosión en la fábrica de torpedos de Cádiz y con motivo de la fuerza expansiva de la onda, se abrió la ventana del Camarín de la Patrona, destrozando los cristales y derribando la imagen de su peana y gracias a las velas de madera no cayó la imagen del Camarín a la Capilla. Por tal motivo perdió tres dedos de la mano derecha y uno de la izquierda, al tiempo que la imagen del Niño no sufrió deterioro alguno, a pesar de que rodó hasta el suelo.

En 1951, El Ilustrísimo Ayuntamiento de esta Villa, acordó en sesión plenaria, celebrada el 10 de enero, nombrar a la Patrona Alcaldesa Honoraria, encabezando la Corporación Municipal la suscripción pública del bastón y medalla como atributos del cargo que en adelante ostentará la Virgen. Celebrándose el 11 de agosto, la solemne entrega del bastón de mando y el nombramiento honroso y significativo de Alcaldesa. El 19 de agosto la Patrona de Cádiz visita Rota.

En 1959, el Ayuntamiento acuerda poner el rosario en el escudo de la Villa.

El 10 de agosto de 1972, el Ilustrísimo Ayuntamiento concede a la Virgen del Rosario la medalla de oro de la Villa.

El 25 de marzo de 2003, Don Juan del Río Martín, Obispo de la Diócesis de Asidonia Jerez, concedió mediante Decreto el honor de la Coronación Canónica a la Sagrada Imagen de Nuestra Señora del Rosario. Ésta tendrá lugar el 7 de octubre de 2003, festividad litúrgica de Nuestra Señora del Rosario, fiesta local en la Villa y último día del "Año del Santo Rosario" proclamado por su Santidad, el Papa Juan Pablo II. El día 7 de octubre de 2003 la imagen de la Virgen del Rosario fue coronada canónicamente por el obispo de la Diócesis de Jerez - Asidonia Don Juan del Río Martín.


El Paso Procesional

El paso de Nuestra Señora del Rosario fue estrenado en la procesión del 7 de octubre de 1998. Fue realizado con 300 kilogramos de plata de ley. Es de estilo barroco e inspirado en unos dibujos del tallista sevillano D. Manuel Guzmán Bejarano. Fue realizado en Sevilla en los Talleres de Juan Borrero y muestra similitudes con otros pasos sevillanos, dicha similitud se puede contemplar en detalles del paso, como puede ser por ejemplo una ángel con un chupete o en el llamador del paso.

(fuente: www.rafaes.com)

Santos del día 18 de febrero

                                                            Santos del día 18 de febrero

En Beth Lapat, en el reino de los persas, pasión de los santos Sadoth, obispo de Seleucia, y ciento veintiocho compañeros mártires -presbíteros, clérigos y vírgenes consagradas-, que fueron apresados por haber rechazado adorar al sol y, tras crueles tormentos, sufrieron todos ellos la muerte por sentencia real. († 342)
En Toledo, en Hispania, san Eladio, que, después de haber dirigido los asuntos públicos en el palacio real, fue abad del monasterio de Agali y, elevado más adelante al obispado de Toledo, se distinguió por los ejemplos de caridad. († 632)
En Constantinopla, san Tarasio, obispo, insigne por su piedad y erudición, que inició el Concilio Niceno II, en el cual los Padres defendieron el culto de las santas imágenes. († 806)
En el monasterio de Céntula, en la región de la Galia Ambianense, san Angilberto, abad, que tras dejar los cargos palatinos y militares que ostentaba, y con el consentimiento de su esposa Berta, que también recibió el santo velo, abrazó la vida monástica y rigió con éxito dicho monasterio. († 814)
En Coimbra, en Portugal, san Teotonio, que peregrinó dos veces a Jerusalén y, tras rehusar el cargo de custodio del Santo Sepulcro, volvió a su patria, donde fundó la Congregación de Canónigos Regulares de la Santa Cruz. († c. 1162)
En Roma, beato Juan de Fiésole, llamado «Angélico», presbítero de la Orden de Predicadores, que, siguiendo de cerca a Cristo, expresaba en sus pinturas lo que contemplaba interiormente, con objeto de atraer a los hombres a los bienes eternos. († 1455)
En Londres, en Inglaterra, beato Guillermo Harrington, presbítero y mártir, oriundo del condado de York, que durante el reinado de Isabel I, a causa de ejercer su sacerdocio en Inglaterra, fue condenado a la pena capital, y en Tyburn alcanzó la corona del martirio. († 1594)
También en Londres, beato Juan Pibush, presbítero y mártir, que encarcelado varias veces, igualmente en el reinado de Isabel I, fue condenado a muerte a causa de su condición sacerdotal, y se cumplió la sentencia en Southwark, donde fue ahorcado y seguidamente descuartizado. († 1601)
En el lugar de Wuchang, en la provincia de Hubei, en China, san Francisco Régis Clet, presbítero de la Congregación de la Misión y mártir, que durante treinta años, y en medio de grandes dificultades, anunció en aquellos lugares el Evangelio, pero denunciado por un apóstata, después de una larga cautividad fue estrangulado por su condición de cristiano. († 1820)
En Guizhou, también en China, san Juan Pedro Néel, presbítero de la Sociedad de Misiones Extranjeras de París, que, acusado de predicar la fe cristiana, fue atado a la cola de un caballo y arrastrado un largo trecho; sometido luego a todo género de burlas y tormentos, finalmente fue decapitado. Con él sufrieron el martirio los santos Martín Wu Xuesheng, catequista, Juan Zhang Tianshen, neófito, y Juan Chen Xianheng. († 1862)
En Bérgamo, en Italia, santa Gertrudis (Catalina) Comensoli, virgen, que fundó una congregación de religiosas para la adoración del Santísimo Sacramento y la educación de la juventud. († 1903)
En Rzeszow, población de Polonia, beato Jorge Kaszyra, presbítero de la Congregación de Clérigos Marianistas y mártir, que durante la ocupación militar de su patria en tiempo de guerra fue quemado por los perseguidores de la Iglesia, a causa de su fe en Cristo. († 1943)
En el campo de concentración de Mittelbau-Dora, Nordhausen (Alemania), beato René Rouzé, joven laico de la diócesis de Saint-Denis, miembro de la Juventud Obrera Cristiana (JOC), que dio testimonio de la fe como mártir bajo el nazismo. († 1945)

lunes, 16 de febrero de 2026

17 de febrero: Nuestra Señora de Constantinopla

 

17 de febrero: Nuestra Señora de Constantinopla

La advocación de Nuestra Señora de Constantinopla tiene su origen en antigua sinagoga de los Judíos que fue convertida en una iglesia de la Santísima Virgen por el emperador Justino el Joven, en el año 566.

Actualmente, quedan pocos restos de la gran iglesia bizantina de Sainte -Marie -du- Rosaire, llamada Notre -Dame de Constantinopla, ya que posteriormente fue destruida .

En la década de 1930, Paul Schatzmann, un arqueólogo suizo, había hecho importantes descubrimiento, los que fueron completados posteriormente en 1990 por otro arqueólogo, Stephan Westphalen, de origen alemán. No sabemos mucho sobre el pasado bizantino del edificio, sólo se sabe con certeza que la iglesia fue trasladada a los dominicos en 1475, y tomó el nombre de Nuestra Señora de Constantinopla , y después, la de Santa María del Rosario.

En 1640, el templo en honor a la Virgen de Constantinopla fue convertida en una mezquita en el nombre del Kemankes, entonces odalar Camii. Gran parte de la subestructura se había reconstruido antes del incendio ocurrido en 1919, que llevó a su eventual abandono.

A pesar de las afanosas búsquedas realizadas por los dos arqueólogos, no es fácil tener una idea muy clara de la escala del edificio y sus dependencias. Sin embargo , la proximidad de la mezquita Kasim Aga, que también tiene estructuras bizantinas, y Aecio ( Ipek Bodrumu ) sugieren que la iglesia pertenecía a un gran monasterio, cuyo nombre sigue siendo desconocido.

Desde el punto de vista de los dos arqueólogos, los cimientos de la iglesia datan desde el siglo VII , pero la forma final de la iglesia se dio tras el incendio de 1203. Después de la reconstrucción y la expansión de la iglesia en el siglo XIII, los cimientos de la antigua iglesia se utilizaron como un mausoleo, mientras que dos capillas ligeramente asimétricas se añadieron en el ábside. Parte de la antigua iglesia se llenó para la construcción de la nueva iglesia con planta de cruz griega. Nada hace pensar que la subestructura del segundo edificio fue originalmente una capilla funeraria, ya que su función principal era proporcionar una base para una iglesia monumental. Al parecer, la subestructura se utilizó gradualmente para las tumbas de los fieles.

En la parte superior, hay pinturas de la vida de la Santísima Virgen que data de los siglos XI y XII. Los fragmentos de los frescos se han descubierto en varias paredes. En la pequeña sala central de la cripta, una Virgen coronada rodeada de ángeles sugiere que una reliquia mariana una vez pudo haber sido consagrado aquí .

traducido por mallinista
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)

Santos del día 17 de febrero

                                                                 Santos del día 17 de febrero

Los siete santos Fundadores de la Orden de los Siervos de la Virgen María: Bonfilio, Bartolomé, Juan, Benito, Gerardino, Ricovero y Alejo, todos mercaderes de Florencia, que se retiraron de común acuerdo al monte Senario para servir a la Santísima Virgen María, y fundaron para ello una Orden bajo la Regla de san Agustín. Son conmemorados en este día, en el que falleció, ya centenario, el último de ellos, Alejo. († 1310)

En Amasea, en el Helesponto, pasión de san Teodoro, soldado, que bajo el emperador Maximiano, por confesar que era cristiano, fue terriblemente azotado, recluido en la cárcel y finalmente quemado vivo. San Gregorio de Nisa cantó las alabanzas de este santo en un célebre elogio. († 306)
En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Bonoso, obispo, que, junto a san Hilario de Poitiers, trabajó con celo y sabiduría para que en las regiones de la Galia se mantuviese la integridad de la fe. († c. 373)
En Armenia, san Mesrob, doctor de los armenios, que siendo discípulo de san Narsete y escriba en el palacio real, se hizo monje. Creó los signos del alfabeto para que el pueblo pudiera ser instruido en las Sagradas Escrituras, tradujo al armenio los dos Testamentos y compuso himnos y cánticos. († c. 440)
Conmemoración de san Flaviano, obispo de Constantinopla, que por defender la fe católica proclamada en Efeso fue golpeado y pisoteado por los partidarios del impío Dióscoro, y, enviado al exilio, falleció poco después. († 449)
En el monasterio de Clúain Ednech, en Irlanda, san Fintán, abad, fundador de dicho cenobio y prestigioso por su austeridad. († s. VI)
En Lindisfarne, de Northumbria, san Fian, obispo y abad, célebre por su doctrina y por su celo en la evangelización. († c. 656)
En Auchy, en la región de Morins, sepultura de san Silvino, obispo. († s. VIII)
En el monasterio de Cava dei Tirreni, en la Campania, san Constable, abad, que por su eximia mansedumbre y caridad hacia todos mereció ser llamado justamente «protector de los hermanos». († 1124)
En Ratzeburg, en Holstein, de Germania, san Evermodo, obispo, que, discípulo de san Norberto en la Orden Premonstratense, se dedicó a evangelizar el pueblo de los vendos. († 1178)
En Padua, en la región de Venecia, beato Lucas Belludi, presbítero de la Orden de los Menores, discípulo y compañero de san Antonio. († 1286)
En Hiroshima, beato Matías Shóbara, quien mientras era guardián en la cárcel fue bautizado por uno de los presos. De camino hacia el lugar del martirio, iba rezando el rosario y explicando a la gente la doctrina cristiana; murió crucificado, después de ser atormentado. († 1624)
En Roma, Italia, beata Isabel Sanna Porcu, laica, miembro de la Tercera Orden Franciscana y de la Sociedad del Apostolado Católico, que, al enviudar, se dedicó totalmente a la oración y al servicio de los enfermos y de los pobres. († 1857)
En Pyongyang, en Corea, san Pedro Yu Chong-nyul, mártir, padre de familia, que mientras estaba leyendo los textos sagrados a los fieles que durante la noche se congregaban en el domicilio del catequista, fue apresado y, por su condición de cristiano, azotado hasta la muerte. († 1866)
En Cerdanyola del Vallès, Barcelona, España, beato Pedro Vallmitjana Abarca, monje de la Orden de San Benito en la Abadía de MOntserrat, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil. († 1936)
En Barcelona, beato Frederic de Berga (Martí Tarrés Puigpelat), presbítero, capuchino mártir en la persecución religiosa durante la Guerra Civil. († 1937)
En Huéscar, en la provincia española de Granada, beata Ascensión de San José (en el siglo: Isabel Ascensión Sánchez Romero), monja de la Orden de Santo Domingo y mártir, víctima de la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil Española. († 1937)
En Rzeszow, en Polonia, beato Antonio Lesczewicz, presbítero de la Congregación de la Compañía de María y mártir, que durante la ocupación militar de su patria en tiempo de la guerra, fue entregado a las llamas por los perseguidores de la Iglesia a causa de su fe en Cristo. († 1943)
En Roma, beata Edvige Carboni, laica que vivió en la sencillez y humildad una caridad sin límites. († 1952)