jueves, 16 de julio de 2026

17 JULIO – Nuestra Señora de Campitelli, Italia (524)

 

17 JULIO – Nuestra Señora de Campitelli, Italia (524)

Publicado por Equipo Fatimazo Por la Paz el

🔸El santuario de Santa Maria en Campitelli es uno de los más famosos de Roma. Está dedicada a la Santísima Virgen María y se encuentra en la Piazza di Campitelli en Roma, Italia.

🔸Se veneró en la iglesia una imagen preciosa que fue transportada desde el pórtico del palacio de la matrona romana, Galla Patrizia Seveath, a quien la Virgen misma se apareció el 17 de julio de 524. El icono está en 25 centímetros de altura.

🔸La imagen se conoce como Nuestra Señora en el Pórtico, o la Virgen del Pórtico.

🔸La iglesia donde se guardaba el icono se conocía como Santa Galla Antiqua, y solía estar ubicada justo al norte de la Piazza Bocca della Verita y al oeste de Via Petroselli. La iglesia fue destruida por Mussolini con el pretexto de que la calle debería ser ampliada.

🔸El ícono de Nuestra Señora de Campitelli está rodeado por un santuario adornado, y hay una escalera detrás de la pantalla que permite una inspección más detallada del famoso ícono. No está abierto al público en general.

🔸Muchas veces, la imagen sagrada de Nuestra Señora de Campitelli ha sido llevada en procesión por las calles de Roma, las personas que invocan la protección de María contra la pestilencia, las epidemias y los terremotos.

🔸Esta imagen también se invoca bajo el título de Nuestra Señora de la Seguridad, y se conmemoran dos fiestas en honor a María: el dos de febrero y el diecisiete de julio.

Fuente:
https://www.roman-catholic-saints.com/our-lady-of-campitell…

❤️ Hagamos conocer y amar a la Virgen María.

Amor (Reflexión en valores)

 

Amor

Aún sigo diciendo que no te conozco?Aunque hablara las lenguas de los hombres y de los ángeles,

si no tengo amor, soy como campana que suena

o címbalo que retiñe.

Y aunque tuviera el don de hablar en nombre

de Dios y conociera todos los misterios y toda la ciencia;

y aunque mi fe fuese tan grande como para trasladar montañas,

si no tengo amor, nada soy. Y aunque repartiera

todos mis bienes a los pobres y entregara mi cuerpo

a las llamas, si no tengo amor, de nada me sirve.


El amor es paciente y bondadoso; no tiene envidia, ni orgullo,

ni jactancia. No es grosero, ni egoísta; no se irrita ni lleva

cuentas del mal; no se alegra de la injusticia,

sino que encuentra su alegría en la verdad.

Todo lo excusa, todo lo cree, todo lo espera, todo lo aguanta.

El amor no pasa jamás. Desaparecerá el don de hablar

en nombre de Dios, cesará el don de expresarse

en un lenguaje misterioso, y desaparecerá también el don

del conocimiento profundo. Porque ahora nuestro saber es

imperfecto, como es imperfecta nuestra capacidad de hablar

en nombre de Dios; pero cuando venga lo perfecto,

desaparecerá lo imperfecto. Cuando yo era niño,

hablaba como niño, razonaba como niño; al hacerme hombre,

he dejado las cosas de niño. Ahora vemos por medio

de un espejo y oscuramente; entonces veremos cara a cara.

Ahora conozco imperfectamente, entonces conoceré como Dios

mismo me conoce. Ahora subsisten estas tres cosas:

la fe, la esperanza, el amor;

pero la más excelente de todas es el amor.

1 Corintios 13


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Reflexiones católicas

Santos del día 17 de julio

                                                 Santos del día 17 de julio


En Cartago, nacimiento en el cielo de los mártires escilitanos Esperado, Narzalo, Citino, Venturio, Félix, Aquilino, Letancio, Genara, Generosa, Vestina, Donata y Segunda, todos los cuales, por orden del procónsul Saturnino y por haber confesado a Cristo, primero fueron encarcelados, al día siguiente atados a un cepo, y finalmente, por mantenerse firmes en su fe en Cristo y negarse a dar culto al emperador como si fuera un dios, condenados a muerte. Puestos todos de rodillas en el lugar donde iban a ser ejecutados, fueron todos decapitados mientras daban gracias a Dios. († 180)
En Amastris, en Paflagonia, san Jacinto, mártir. († c. s. III)
En Sevilla, en la provincia hispánica de Bética, santas Justa y Rufina, vírgenes, que, detenidas por el prefecto Diogeniano, tras ser sometidas a crueles suplicios fueron encerradas en prisión, donde les hicieron pasar hambre y más torturas. Justa exhaló su espíritu encarcelada, y Rufina, por seguir proclamando su fe en el Señor, fue decapitada. († c. 287)
En Milán, de la Liguria, santa Marcelina, virgen, hermana del obispo san Ambrosio, a la que el papa Liberio impuso el velo de consagrada en la basílica romana de San Pedro, en la fiesta de la Epifanía del Señor. († s. IV ex.)
En Roma, en la basílica situada en el monte Aventino, se celebra con el nombre de Alejo a un hombre de Dios que, como cuenta la tradición, abandonó su opulenta casa para vivir como un pobre, mendigando limosna. († s. IV)
En Auxerre, en la Galia Lugdunense, san Teodosio, obispo. († s. VI)
En Pavía, ciudad de la Lombardía, san Ennodio, obispo, que compuso himnos en honor de los santos y de sus lugares de culto, y repartió generosamente sus bienes. († 521)
En Deurne, cerca de Anvers, en el territorio de Brabante, en Austrasia, san Fredegando, monje, al parecer procedente de Irlanda, que colaboró con san Foilán y otros misioneros itinerantes. († s. VIII)
En el monasterio de Winchelcumbe, en la región de Mercia, en Inglaterra, san Kenelmo, príncipe de este territorio, que, según la tradición, está considerado mártir. († c. 812)
En Roma, en la basílica de San Pedro, san León IV, papa, protector de la ciudad y defensor del primado de Pedro. († 855)
En Stockerau, cerca de la ciudad de Viena, en Baviera, san Colmano, irlandés, que, al dirigirse como peregrino en nombre de Dios a Tierra Santa, fue tomado por un explorador enemigo, motivo por el cual le colgaron de un árbol y llegó así a la Jerusalén celestial. († 1012)
En Nitra, en la ribera del río Waag, en los montes Cárpatos, santos Zoerardo o Andrés, y Benito, ermitaños, que, venidos de Polonia a Hungría a petición del rey san Esteban, llevaron en un eremo del monte Zabor una vida de extrema austeridad. († 1031/1034)
En Cracovia, ciudad de Polonia, santa Eduvigis, reina, que, nacida en Hungría, heredó el reino de Polonia, y casada con el gran duque lituano Jaguelón, que en el bautismo tomó el nombre de Ladislao, sembró con él la fe católica en Lituania. († 1399)
En París, en Francia, santa Teresa de San Agustín (María Magdalena Claudina) Lindoine y quince compañeras, vírgenes del Carmelo de Compiègne y mártires, que durante la Revolución Francesa se mantuvieron fieles a la observancia monástica, y ante el patíbulo renovaron las promesas bautismales y los votos religiosos. Son sus nombres: santas María Ana Francisca de San Luis Brideau, María Ana de Jesús Crucificado Piedcourt, Carlota de la Resurrección (Ana María Magdalena) Thouret, Eufrasia de la Inmaculada Concepción (María Claudia Cipriana) Brard, Enriqueta de Jesús (María Gabriela) de Croissy, Teresa del Corazón de María (María Ana) Hanisset, Teresa de San Ignacio (María Gabriela) Trézelle, Julia Luisa de Jesús (Rosa) Chrétien de Neufville, María Enriqueta de la Providencia (Ana) Pelras, Constancia (María Genoveva) Meunier, María del Espíritu Santo (Angélica) Roussel, María de Santa Marta Dufour, Isabel Julia de San Francisco Vérolot, Catalina y Teresa Soiron. († 1794)
En Zhujiaxiezhuang, pueblo cercano a Shenxian, en la provincia china de Hebei, san Pedro Liu Ziyu, mártir, el cual, durante la persecución desencadenada por el movimiento de los Yihetuan, desoyendo a amigos que le aconsejaban apostatar, permaneció firme en la fe cristiana ante el mandarín, por lo que fue traspasado con espada. († 1900)
En Leopoldov, lugar de Eslovaquia, beato Pablo (Pedro) Gojdich, obispo y mártir, el cual, pastor de la eparquía de Presov, bajo un régimen ateo fue encarcelado y sometido a tal clase de tribulaciones que, tras atroces torturas, acogiendo fielmente la palabra de Cristo, con una valerosa confesión de la fe pasó a la vida eterna. († 1960)

La carreta vacía (Reflexión en valores)

 

La carreta vacía

La carreta vacíaCaminaba con mi padre cuando él se detuvo en una curva y después de un pequeño silencio me preguntó:

- ¿Además del cantar de los pájaros, escuchas alguna cosa más?

Agudicé mis oídos y algunos segundos después le respondí:

Estoy escuchando el ruido de una carreta.

- Eso es - dijo mi padre- Es una carreta vacía.

Pregunté a mi padre.: - ¿Cómo sabes que es una carreta vacía, si aún no la vemos?

Entonces mi padre respondió: - Es muy fácil saber cuándo una carreta está vacía, por causa del ruido. Cuanto más vacía está la carreta, mayor es el ruido que hace.

Me convertí en adulto y hasta hoy, cuando veo a una persona hablando demasiado, interrumpiendo la conversación de todos, siendo inoportuna o violenta, presumiendo de lo que tiene, sintiéndose prepotente y menospreciando a la gente, tengo la impresión de oír la voz de mi padre diciendo:

Cuanto más vacía la carreta, mayor es el ruido que hace.

La humildad consiste en callar nuestras virtudes y permitirle a los demás descubrirlas. Y recuerden que existen personas tan pobres que lo único que tienen es dinero. Y nadie está más vacío que aquel que está lleno de egoísmo, de un supuesto Mi Mismo.

"Envejecer es obligatorio, madurar es opcional"

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Reflexiones católicas

Santos del día 16 de julio

                                                 Santos del día 16 de julio


  Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo (6 coms.) - Memoria litúrgica   
Memoria de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo, monte en el que Elías consiguió que el pueblo de Israel volviese a dar culto al Dios vivo y al que, más tarde, algunos, buscando la soledad, se retiraron para hacer vida eremítica, y dieron origen, con el correr de los tiempos, a una orden religiosa de vida contemplativa, que tiene como patrona y protectora a la Madre de Dios.

En Anastasiópolis, de Galacia, san Antíoco, mártir, hermano de san Platón. († s. III/IV)
En Sebaste, de Armenia, san Atenógenes, corepíscopo y mártir, que dejó a sus discípulos un himno en el que habla de la divinidad del Espíritu Santo y murió arrojado al fuego por ser cristiano. († c. 305)
En la isla de Jersey, en el mar Británico, san Helerio, ermitaño, martirizado, según la tradición, por unos piratas. († s. VI)
En Maastricht, en la ribera del Mosa, de Brabante, en Austrasia, santos Monulfo y Gondulfo, obispos. († s. VI/VII)
En Saintes, en Hainaut, santos mártires Reinildis, virgen, Grimoaldo y Gondulfo, los cuales, según cuenta la tradición, fueron asesinados por unos salteadores. († c. 680)
En la ciudad de Córdoba, en la región hispánica de Andalucía, san Sisenando, diácono y mártir, decapitado por los sarracenos por su fe en Cristo. († 851)
En el monasterio de Frauenwörth, junto al lago Chiemsee, en Baviera, beata Irmengardis, abadesa, que desde su más tierna infancia, despreciando el esplendor de la corte, se entregó al servicio de Dios y consiguió que otras muchas vírgenes siguieran al Cordero. († 866)
Pasión del beato Simón da Costa, hermano coadjutor de la Orden de la Compañía de Jesús y el último del coro de mártires de la nave «San Jacobo», que fue exterminado, por quienes odiaban la Iglesia, al día siguiente del martirio de los religiosos con quienes iba. († 1570)
En el monasterio de la Santa Cruz, en Viana do Castelo, en Portugal, beato Bartolomé de los Mártires Fernandes, obispo de Braga, que, eximio por su integridad de vida, se distinguió por la caridad pastoral en el cuidado de su grey y llenó de sólida doctrina sus numerosos escritos. († 1590)
En Warwick, en Inglaterra, beatos Juan Sugar, presbítero, y Roberto Grissold, mártires, que, condenados en tiempo del rey Jacobo I, el primero de ellos por haber entrado en Inglaterra siendo sacerdote, y el segundo por haberle prestado ayuda, alcanzaron la palma del martirio tras ser cruelmente atormentados. († 1604)
En la ciudad de Cunhaú, cerca de Natal, en Brasil, santos Andrés de Soveral, presbítero de la Compañía de Jesús, y Domingo Carvalho, mártires, que, mientras celebraban la Misa, fueron retenidos en la iglesia ante la desesperación de los fieles y atrozmente asesinados por unos soldados. († 1645)
Frente a Rochefort, en la costa de Francia, beatos Nicolás Savouret, de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales, y Claudio Béguignot, cartujo, ambos presbíteros y mártires, que durante la Revolución Francesa fueron encerrados, por quienes odiaban al sacerdocio, en una nave convertida en cárcel, donde enfermaron y murieron. († 1794)
En Orange, también en Francia, beatas Aimée de Jesús (María Rosa) de Gordon y otras seis religiosas, vírgenes y mártires, que durante la misma revolución fueron condenadas a muerte por haberse negado a renunciar a la vida religiosa y recibieron felizmente la palma del martirio.
Son sus nombres: beatas María de Jesús (Margarita Teresa) Charansol, María Ana de San Joaquín Béguin-Royal, María Ana de San Miguel Doux, María Rosa de San Andrés Laye, Dorotea del Corazón de María y Magdalena del Santísimo Sacramento de Justamont. († 1794)
En el territorio de Saint-Sauveur-le-Vicomte de Normandía, de nuevo en Francia, santa María Magdalena Postel, virgen, la cual, durante la citada revolución, al ser expulsados los sacerdotes, prestó toda clase de servicios a los enfermos y en general a todos los fieles. Vuelta la paz, fundó en la más completa pobreza la Congregación de Hijas de la Misericordia, para la formación cristiana de las jóvenes pobres. († 1846)
En Lüjiapo, lugar de Qinghe, en la provincia china de Hebei, santos Lang Yangzhi, catecúmena, y su hijo Pablo Lang Fu, mártires, que durante la persecución desencadenada por el movimiento de los Yihetuan, al confesar públicamente ser cristianos, murieron ambos consumidos por el fuego dentro de su propia casa, incendiada por los perseguidores. († 1900)
En Zhangjiaji, pueblo de Ningjin, también en la provincia china de Hebei, santa Teresa Zhang Hezhi, mártir, que durante la misma persecución, llevada a una pagoda, se negó a adorar a los ídolos del lugar, por lo que ella y sus dos hijos fueron traspasados con lanzas. († 1900)
En Pamplona, Navarra, España, beata Guadalupe Ortiz de Landázuri, laica perteneciente a la prelatura del Opus Dei. († 1975)