domingo, 10 de mayo de 2026

Mes de mayo Día 10: Cambiar con ella (Oración y reflexión).

  DOS IDEAS PREVIAS


Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día"; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en acabar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.

2 LO QUE NO ESTÁ ESCRITO ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con María.

 

ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:

"NO TIENEN VINO": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.

"HACED LO QUE ÉL OS DIGA": dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente.

"HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR": que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.


ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén

Día 10: Cambiar con ella

Cuenta Anthony de Mehlo una fábula que, más o menos, dice así:

"Durante años fui un neurótico. Era introvertido y egoísta. Y todo el mundo insistía en decirme que cambiara. Y yo me ofendía, aunque estaba de acuerdo con ellos, y deseaba cambiar, pero no me convencía la posibilidad de hacerlo por mucho que lo intentara.

Lo peor era que mi mejor amigo tampoco dejaba de recordarme lo neurótico que yo estaba. Y también insistía en la necesidad de que yo cambiara. Y también con él estaba de acuerdo. De manera que me sentía impotente y como atrapado.

Pero un día mi amigo me dijo: no te preocupes si no consigues cambiar, pues yo te quiero porque eres mi amigo, independientemente de cómo seas.

Aquellas palabras sonaron en mis oídos, entonces me tranquilicé. Y me sentí vivo. Y cambié".

"Cuánta razón se encierra aquí: nadie es capaz de cambiar si no se siente querido, si no siente una fuerza interior suficiente para subirse por encima de sus fallos", comenta un autor espiritual.

Tú no eres neurótico quizás, pero sí tendrás cosas que cambiar. Cuéntaselas a la Virgen. Y que sepas que Ella te dice que te quiere como eres y que cuentas con toda su ayuda, que es bastante, para conseguir cambiar. Te quiere con tus defectos pero luchando por vencerlos. Con Ella puedes, y.. ¡qué fácil! Madre mía, que me sienta amado por ti. Que sepa y me dé cuenta de que me quieres, me conoces, me sigues, que sepa que te importo, que estás pendiente de mí,... ¡Ah! y.. gracias.

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído.
Después termina con la oración final.

Quince Razones y más. - Domingo 6º de Pascua. Ciclo A (10.05.2026): Juan 14,15-21. Amaos unos a otros. Y nada más.- “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12) CINCO MINUTOS.

 Quince Razones y más.

¿Quién es Dios? ¿Qué sabemos de Dios? ¿Se puede hablar de Dios? ¿Se debe hablar de Dios? ¿Existe el Dios del judaísmo? ¿Dios es mujer? ¿Dios es Uno, Dos (padre-madre), Trinidad, Muchos? Estos son los siete primeros interrogantes que nos podemos hacer para 'saber' de Dios. Y junto a estos podríamos colocar otra larga lista de, al menos, siete por siete cuestiones sobre Dios. Nunca se acabará este asunto. 
Planteo estas cuestiones al comenzar la meditación de las narraciones bíblicas para este domingo segundo de mayo y último ya del tiempo de la Pascua. Creo que al fin nos ha quedado clarificado que Resucitar es vivir. La liturgia nos coloca para esta nueva semana la continuación del relato del Evangelio del pasado domingo. En boca de Jesús se coloca una 'catequesis sobre Dios', ¿el Dios en quien Jesús creía o el dios en quien creía el autor del Evangelio de Juan 14? 
En este contexto me ha parecido oportuno colocar 'un punto de humor'; precisamente, el humor que me ofrece Carlos Buendía Hervas cuando escribe aquella página suya titulada 'Razones por las que Dios no ganará nunca unas oposiciones a catedrático'. Y son estas:
1ª. Sólo posee una sola publicación.
2ª. Y no está escrita en inglés, sino en hebreo, aunque ha sido traducida con mayor o menor fortuna a todos los idiomas conocidos.
3ª. Dicha publicación no contiene referencias bibliográficas
4ª. No ha publicado en ninguna revista con Comité de Revisión.
5ª. Hay quienes dudan de que lo haya escrito él mismo. De hecho, se nota la mano de un buen puñado de colaboradores.
6ª. Tal vez creó el mundo, pero... ¿Qué ha hecho o publicado desde entonces?
7ª. Se le conocen pocos colaboradores.
8ª. La comunidad científica tiene muchas dificultades para reproducir sus resultados.
9ª. Su principal colaborador cayó en desgracia al intentar abrir una línea de trabajo propia.
10. Nunca pidió autorización al Comité de Ética para trabajar con sujetos humanos.
11ª. Si los resultados no le satisfacían, intentaba ahogar a la población.
12ª. Si un sujeto no se comportaba como había predicho, lo eliminaba del muestreo.
13ª. Da pocas clases y si quieres aprobar tienes que leer solo su Libro.
14ª. Según parece, las clases las suele dar su Hijo en su lugar.
15ª. Actúa con nepotismo haciendo que traten a su Hijo como si fuera él mismo.
16ª. Sus horas de tutoría son poco frecuentes y, a menudo, las hace en la cumbre de una montaña. Y
17ª. Expulsó a sus dos primeros estudiantes por aprender demasiado.
Es suficiente como curiosidad y como invitación a la lectura de los dos comentarios sobre el Evangelio. A continuación se pueden leer estos dos comentarios.

Carmelo Bueno Heras. 

Comentario primero:

Domingo 6º de Pascua. Ciclo A (10.05.2026): Juan 14,15-21. Amaos unos a otros. Y nada más. Así lo escribo CONTIGO,

En la primera línea de esta página se nos informa de que estamos en la sexta semana del tiempo de pascua. Seis semanas ya desde aquel ‘primer día’ después de la fiesta de Pascua de la que nos dejó constatación escrita el Evangelista Juan. Y ahora, los responsables de las lecturas del Evangelio en la liturgia nos proponen, como el domingo pasado, un relato de la sobrecena de la pascua judía de Jesús y sus seguidores en el Cenáculo de Jerusalén (Jn 14,15-21). Un nuevo despropósito, me digo. ¿Podremos así entender el mensaje de este Evangelista?

 

Volveré a decirlo: esta pedagogía de la liturgia eucarística se sirve del Evangelio al que llega incluso a manipular, tal vez, por ignorancia. La liturgia se sirve, o aprovecha, del Evangelio para sus propios intereses. Y lo expreso así porque debe entenderse que todo texto dice lo que dice siempre dentro del contexto en el que se escribe. Sólo así podrá ser luz para otros contextos.

 

Escribo esto después de leerme un largo texto sobre la realidad del Covid-19 y su presencia en la vida cuaresmal de la Iglesia y de su liturgia: ‘Ánimo, no tengáis miedo’ (Mc 6,50) (Carta a todas las mujeres y hombres viri-coronables). Pliego de Vida Nueva 3170. La carta es muy sugerente y nada despreciable, pero en ningún momento se comenta nada a propósito de la cita expresa de Marcos. Ni una leve alusión. A la mente creadora del Evangelio le han robado la expresión sin detenerse a contemplar la luz de su mensaje. No se lo explican mis neuronas.  

 

Lo lamento mucho en esta ocasión, José Ignacio González Faus, teólogo y jesuita, que sabes de la centralidad de cada uno de los libros de la Biblia en las reflexiones de los servidores del Evangelio. Este silencio en tu documento no me lo puedo callar, porque no me ha dejado saborear en paz lo que has escrito. Al evangelizar, ¿no debe tratarse a la Biblia con más cariño?

 

Al comentar ahora el relato de Juan 14,15-21 me recuerdo que se trata de una de las teselas del mosaico de este simposio elaborado por su narrador en el capítulo decimotercero y decimocuarto del cuarto Evangelio. Y con más precisión, estas palabras que se le ponen en boca a Jesús de Nazaret están dirigidas a Felipe (14,8) que le preguntó explícitamente por ‘el Padre’: “Preséntanos al Padre” (14,8). ¡Qué atrevimiento, desear ver al Padre nuestro! En este impresionante mosaico del simposio de Juan atrae y atrapa mi atención la tesela del único mandamiento de aquel Jesús de Galilea. Ella es la luz que todo lo ilumina en este mensaje tan sencillo como plenamente humano y humanizador. Un mandamiento que lo escribe dos veces para que nunca nadie lo malinterprete: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos (amigos, de Jesús, seguidores, cristianos, personas, humanos, mujeres, varones), si os amáis unos a otros” (Jn 13,35). Es el único mandamiento de este Jesús. Toda su religión.

 

¿Quién es el Padre? Sea quien sea o esté donde esté, sólo se le comprenderá o se le verá si os amáis unos a otros. ¿Quién es Jesús? Sea quien sea y esté donde esté, sólo se le comprenderá o se le verá si os amáis unos a otros. ¿Quién es el Espíritu? Sea quien sea y esté donde esté, sólo se le comprenderá o se le verá si os amáis unos a otros. Esto que acabo de escribir y que acabas de leer, ¿no es una manera de expresar el mismo mensaje de Jn 14,15-21? Así lo creo.

Carmelo Bueno Heras. En Madrid, 17.05.2020. Y también en Madrid, 10.05.2026.

 

Comentario segundo:

“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)

CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 24ª página del Evangelio de Mateo 13,53-58.

El texto de Mateo 13,53-58 completa la tercera parte de la palindromía que había comenzado en Mateo 12,46-50. Y ya adelanté que se trata de una palindromía tanto literaria como teológica sobre ‘la familia de Jesús’. Según mi propia comprensión este asunto de ‘la familia de Jesús’ es otra forma de responder a la pregunta que me hago: ¿Qué significa ser Jesús de Nazaret y pertenecer a su familia?

 

Después de contar las parábolas a las gentes reunidas en la orilla del mar de Galilea se fue Jesús a su cercana tierra de Nazaret y allí “enseñaba en su sinagoga” (Mt 13,54). ¿Qué enseñaba en aquella sinagoga de su pueblo? Enseñaba lo que había enseñado hasta ahora y que he tenido la oportunidad de leer desde Mateo 4,23 hasta 13,52. Y seguramente que entre estas enseñanzas no faltó jamás hablar de ‘el reino-reinado’. Este reino, ¿no era una semilla?

 

La enseñanza de Jesús despertaba comentarios maravillados en aquellas gentes de su tierra y su pueblo que le oían expresarse en la sinagoga. Es más, apunta este narrador Mateo, estas gentes reconocen la sabiduría y los milagros de este paisano suyo. ¿Cómo no iba a llamar la atención la enseñanza de Jesús si enseñaba a desobedecer la Ley o, al menos, a dejarla de lado y vivir de otra manera? ¿Acaso se pueden olvidar aquellos ‘se os dijo... pero yo os digo’ (Mt 5)?

 

¿Cómo no iba a llamar la atención su mensaje si se atrevía a reemplazar toda la tradición religiosa de Israel por el deseo que se despierta en el interior de cada persona y que le invitaba a ser ella misma toda la LEY y los PROFETAS? Jesús enseñaba a vivir sin una religión que les dijera a las personas qué debían hacer o no hacer, creer o no creer, orar no orar. Para este Jesús, y de ello hablaba abiertamente, no era necesaria una Ley, unos Profetas, un Templo, un Sacerdocio y unas Tradiciones que hablaban de comer así o asá, de beber así o asá, de vestir de tal o cual manera...

 

Si al leer esto que escribo sientes que me sobrepaso o soy parcial o trato de engañar, te invito a que medites muy despacio la síntesis de toda la enseñanza de este Jesús que nos ha transmitido el narrador Mateo en el primer discurso llamado de las bienaventuranzas y que dice lo que ya recuerdas tan acertadamente: “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás. En esto consiste toda la Ley y los Profetas” (Mt 7,12).

 

Aquellas gentes se hacían una gran pregunta. Y creo que también se la han hecho muchas personas lectoras de sus mensajes. Y tú y yo nos hacemos estas grandes preguntas: ¿Dónde aprendió aquel Jesús estas cosas? ¿Quién se las enseñó? ¿Participó en cursos de formación teológico-catequética inicial, avanzada y de investigación por medio de doctorados y másteres de sublime creación universitaria a lo divino?: ¿De dónde le vino aquella sabiduría suya? Cuando pienso en estas cosas vuelvo a releer el discurso de las parábolas y comprendo que aquel Jesús, tan humano como tú y yo, se pasó la vida como un contemplativo de la realidad y desde ella aprendió a estar y mirar a las personas y cuanto les dolía, alegraba y necesitaban...

Carmelo Bueno Heras. Madrid, 12.05.2019. Y también en Madrid, 10.05.2026.

Santos del día 10 de mayo: VI Domingo de Pascua, solemnidad


                    Santos del día 10 de mayo: VI Domingo de Pascua, solemnidad


   San Job, santo del AT   

Conmemoración del santo Job, varón de admirable paciencia, que vivió en el país de Hus.
En Mira, de Licia, san Dioscórides, mártir. († s. inc.)
En Lentini, en Sicilia, santos Alfio, Filadelfio y Cirino, mártires. († s. III)
En Roma, en la vía Latina, san Gordiano, mártir, que fue sepultado en la cripta de la iglesia donde, desde hacía tiempo, ya se veneraban las reliquias de san Epímaco. († c. 300)
También en Roma, conmemoración de los santos Cuarto y Quinto, mártires. († c. s. IV)
En Irlanda, san Comgall, abad, que fundó el célebre monasterio irlandés de Bangor y fue un padre sabio y un guía prudente de numerosos monjes. († c. 600)
En el lugar de Taranto, en la región de Apulia, san Cataldo, obispo y peregrino, procedente, según se cree, de Escocia. († c. s. VII)
En Bourges, en Aquitania, santa Solangia, virgen, de quien la tradición ha transmitido que sufrió el martirio en defensa de su virginidad. († c. s. IX)
En Pontoise, cerca de París, san Guillermo, presbítero de origen inglés, que ejerció su ministerio de párroco y resplandeció por su entrega a las almas y por su fervor religioso. († 1192)
En Padua, en el territorio de Venecia, beata Beatriz de Este, virgen, que fundó el monasterio de Gémmola, situado en los montes Euganeos, y aunque su vida fue breve, recorrió hasta el final el arduo camino de la santidad monástica. († 1226)
En Siena, en la región de Toscana, beato Nicolás Albergati, obispo de Bolonia, que ingresó de joven en la Orden de Padres Cartujos y, una vez ordenado obispo, prestó un gran servicio a la Iglesia con su celosa labor pastoral y con su participación en legaciones pontificias. († 1443)
La Memoria litúrgica litúrgica no se celebra hoy, porque hay una celebración de mayor rango
Memoria de san Juan de Ávila, presbítero y doctor de la Iglesia, que falleció en Montilla, lugar de Andalucía, en España; había recorrido toda la región de la Bética predicando a Cristo, y después, habiendo sido acusado injustamente de herejía, fue recluido en la cárcel, donde escribió la parte más importante de su doctrina espiritual. († 1569)
En la ciudad de Zagreb, en Croacia, beato Iván Merz, que, dedicado al estudio de las letras y a la enseñanza, dio a los jóvenes el ejemplo de un maestro fiel a Cristo y de un laico creyente entregado al bien de la sociedad. († 1928)
En Cremona, en Italia, beato Enrique Rebusquini, presbítero de la Orden de Ministros de los Enfermos (Camilos), que sirvió con sencillez a los afectados por dolencias. († 1938)
En Bucarest, Rumanía, beato Vasile Aftenie, obispo de Ulpiana y auxiliar de la Archieparquía de Alba Iulia y Fagaras, y mártir en un régimen enemigo de Dios y de la Iglesia. († 1950)

10 de mayo: Nuestra Señora de Saussaie

 

10 de mayo: Nuestra Señora de Saussaie

El abad Orsini escribió: "La iglesia de este convento benedictino fue dedicada a la Virgen, en el año 1305. "

Cerca de la ciudad de París había una vez un santuario dedicado a María bajo el título anterior, sino también conocida como la Abadía de la Alegría -les- Nemours, o Nuestra Señora de la Alegría, Abbaye De La Joie . Según la leyenda, este último título se le dio a la abadía cuando San Luis IX Rey regresaba de una expedición y se reunió con su madre cerca del convento. En esa ocasión, fue nombrado por el gozo que sentían en la reunión. El santuario se encuentra en una iglesia de un convento benedictino, y fue dedicada a la Virgen de Saussaie por el Papa Clemente V en el año 1305.

María, nuestra Reina Madre, es dueña de los elementos como su hijo el Rey fue y es. Se cuenta que una tormenta devastadora amenazó a miles de parisinos, lo que movilizó a la gente a refugiarse en el santuario para rogar a la Virgen María para que los proteja. Ante el asombro de la gente, la tormenta amainó repentinamente apenas se escuchaban las oraciones a la Madre Celestial.

De allí en adelante la imagen de Nuestra Señora de Saussaie fue reconocida como milagrosa y peregrinaciones comenzó y continuó.

Una vez a la abadía real de la Orden del Císter, se encuentra en la orilla del río Loing en la comuna de Saint- Pierre- les- Nemours. La abadía se compone de grandes edificios dispuestos en forma de cruz, la rama izquierda incluyendo la capilla. Los edificios fueron parcialmente destruidas por un incendio en el año 1747, y en 1172 el duque de Orleans han comprado los edificios restantes que se vendieron de nuevo, aunque fueron demolidas el claustro y la capilla. Los jardines de la abadía es ahora el lugar de una casa de retiro .

* de The Woman in Orbit y otras fuentes
traducido por mallinista
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)

sábado, 9 de mayo de 2026

Mes de mayo Día 9: Un deseo expreso de María (Oración y reflexión)

  DOS IDEAS PREVIAS


Se trata de que hagas oración cada día. Todos los días puedes empezar el rato de oración con la "oración inicial para cada día"; después leyendo con atención el "texto de cada día", a continuación hablas con Dios y con María; por último, terminas rezando la "oración final".

1. PROHIBIDO CORRER: Es corto; no tengas prisa en acabar. No es leer y ya está. Dale tiempo a que Ella te hable.

2 LO QUE NO ESTÁ ESCRITO ¿Sabes qué es lo mejor de este texto? Lo que no está escrito y tú le digas; la conversación que tú, personalmente, tengas con María.

 

ORACIÓN INICIAL PARA CADA DÍA

Santa María, ¡Madre de Dios y Madre mía! Eres más madre que todas las madres juntas: cuídame como Tú sabes. Grábame, por favor, estas tres cosas que dijiste:

"NO TIENEN VINO": presenta siempre a tu Hijo mis necesidades y las de todos tus hijos.

"HACED LO QUE ÉL OS DIGA": dame luz para saber lo que Jesús me dice, y amor grande para hacerlo fielmente.

"HE AQUÍ LA ESCLAVA DEL SEÑOR": que yo no tenga otra respuesta ante todo lo que Él me insinúe.


ORACIÓN FINAL PARA CADA DÍA

¡OH SEÑORA MÍA, Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti; y en prueba de mi amor de hijo te consagro en este día mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo, Madre buena, guárdame y defiéndeme como cosa y posesión tuya. Amén

Día 9: Un deseo expreso de María

Año 1531. Ciudad de Méjico. Caminaba el indio Juan Diego por la falda de Tepeyac, una pequeña colina junto a la ciudad, al norte. De pronto, oyó que le llamaban. Volvió la cabeza y vio a una Señora bellísima que la miraba cariñosamente. De pies a cabeza resplandecía. Tras un breve silencio escuchó: Yo soy la Virgen María, Madre de Dios. Y añadió que era su deseo que Juan Diego pidiera al Obispo que levantase allí mismo, donde ellos estaban, un templo en su honor: la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe.

Juan Diego se dirigió al obispo y, después de mucho esperar, cuando pudo hablar con él se lo contó; pero éste no le creyó. Volviendo a casa con gran desánimo se encontró de nuevo con la Virgen, la cual le dijo que siguiera insistiendo.

Después de la segunda visita, alegre porque el obispo le había hecho caso, se encaminó al cerro y se lo contó a la Virgen. Al día siguiente, de madrugada, el indio tuvo que ir a la ciudad en busca de un sacerdote, ya que un tío suyo se encontraba muy grave. No quiso acercarse al cerro para no retrasarse por si se encontraba con la Señora, porque Ésta le prometió el día anterior darle una señal para entregársela al obispo. Al llegar cerca del cerro, el indio Juan Diego la vio bajar y se acercó hacia él. La Señora le dijo: -¿Qué te ocurre, hijo mío? ¿Adónde vas? Él le contó la enfermedad de su tío y la Virgen le enseñó a acogerse a su protección y a confiar en Ella, pues era su Madre. -Tu tío ya está recuperado, le dijo la Señora. Y a continuación le pidió: -Antes de ir a la casa del obispo, sube al cerro y recoge las rosas que allí veas. Juan Diego subió sin dudar, aunque era imposible que en la cima de aquel cerro, en el mes de diciembre pudieran florecer rosas. Al llegar arriba quedó sorprendido, pues toda la cumbre estaba llena de preciosas flores, difundiendo un olor suavísimo. El indio cortó todas las rosas que pudo, las recogió en su túnica, doblándola en su regazo y poniéndola en forma de bolsa. Al bajar del cerro, se las enseñó a la Virgen, que las tomó en sus manos y las volvió a dejar.

Cuando Juan Diego llegó a casa del obispo, pasó al despacho de éste y soltó la túnica. Las flores cayeron al suelo, y todos los que miraron se sorprendieron, porque en la túnica del indio estaba milagrosamente grabada la imagen de la Virgen Santísima, tal como está ahora en el templo de Guadalupe.

Ese era el deseo de María: un templo dedicado a Ella. Es lógico, pues esas "casas" de María son ocasión para que muchos hijos suyos vayan a buscarla. Y es verdad que la Virgen agradece que vayamos a esos templos marianos, y le visitemos, y allí hablemos más confiadamente con Ella.

Madre mía, en cualquier sitio puedo hablar contigo. Pero voy a procurar durante este mes ir algún día, o algunos días, a verte a un Santuario, Iglesia o ermita dedicado a Ti. ¡Te lo aseguro!

Ahora puedes seguir hablando a María con tus palabras, comentándole algo de lo que has leído. Después termina con la oración final.

Santos del día 9 de mayo

                                                        Santos del día 9 de mayo


Conmemoración de san Isaías, profeta, que en tiempo de Ozías, Jotam, Ajaz y Ezequías, reyes de Judá, fue enviado a un pueblo infiel y pecador para manifestarle al Dios fiel y salvador, en cumplimiento de la promesa hecha por el Señor a David. Conforme ha transmitido la tradición existente entre los judíos, murió martirizado bajo el reinado de Manasés. († s. VII a. C.)
Conmemoración de san Hermas, mencionado por san Pablo en la Carta a los Romanos. († s. I)
  San Pacomio, abad (1 coms.)   
En la región de Tebaida, en Egipto, san Pacomio, abad, que, cuando aún era pagano, se sintió impresionado por el testimonio de caridad cristiana para con los soldados detenidos en la cárcel común y, después de abrazar el cristianismo, recibió el hábito monástico de manos del anacoreta Palamón. Al cabo de siete años, por inspiración divina fue abriendo numerosos monasterios con el fin de recibir a los monjes en régimen de vida común, y escribió para ellos una célebre Regla. († 347/348)
En Persia, trescientos diez santos mártires. († c. s. IV)
En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Dionisio, obispo. († s. IV)
En Cagli, en la vía Flaminia, en el Piceno, san Geroncio, obispo de Ficocle, quien, según la tradición, fue martirizado en este día, mientras regresaba de un Sínodo celebrado en Roma. († c. 501)
En Vendôme, junto al río Loira, en la Galia, san Beato, presbítero y ermitaño. († c. s. VII)
En el monasterio camaldulense de Fonte Avellana, en la región de la Umbría, beato Forte Gabrielli, ermitaño. († 1040)
En el lugar de Monticchiello, en la Toscana, beato Benincasa de Montepulciano, religioso de la Orden de los Siervos de María, que vivió en una cueva del monte Amiata, en el territorio de Siena, donde llevó vida de penitencia. († 1426)
En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Pickering, mártir, monje de la Orden de San Benito, el cual, varón de sincera simplicidad y de vida inocentísima, fue acusado falsamente de conspirar contra el rey Carlos II y, movido por su amor a Cristo, se encaminó con ánimo sereno hacia el patíbulo en Tyburn. († 1679)
En la ciudad de Nam-Dinh, en Tonkín, san José Dô Quang Hiên, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, encerrado en una prisión, se dedicó con intensidad a convertir a los paganos y a confortar en la fe a los cristianos también allí encarcelados, hasta que fue decapitado por decreto del emperador Thiéu Tri. († 1840)
En Munich, ciudad de la región de Baviera, en Alemania, beata María Teresa de Jesús (Carolina) Gerhardinger, virgen, que fundó providencialmente la Congregación de Hermanas de las Escuelas de Nuestra Señora. († 1879)
En el campo de concentración de Dachau, cercano a la citada ciudad de Munich, en Alemania, beato Esteban Grelewski, presbítero y mártir, el cual, al ser invadida Polonia militarmente en tiempo de guerra, fue hecho prisionero por los perseguidores de la Iglesia y, extenuado por los crueles tormentos padecidos, recibió finalmente la corona de la gloria. († 1941)
En Gherla, Cluj, Rumanía, beato Alexandru Rusu, eparca de Maramures, y mártir en un régimen enemigo de Dios y de la Iglesia. († 1963)
En Caracas, Venezuela, santa Carmen Rendiles Martínez, María del Monte Carmelo en religión, fundadora de las Siervas de Jesús de Caracas. († 1977)