sábado, 6 de junio de 2026

Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 6 de junio: Corazón agonizante de Jesús.

  Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 6: Corazón agonizante de Jesús



Día 6 de junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús. Debemos ser devotos del Divino Corazón de Cristo que demuestra tanto amor a nosotros

La Devoción al Sagrado Corazón de Jesús, como la conocemos, comenzó alrededor del año 1672. En repetidas ocasiones, Jesús se le apareció a Santa Margarita María Alacoque en Francia, y durante estas apariciones le explicó la devoción a Su Sagrado Corazón como Él quería que la gente lo practicara. Para el día 6 de junio del mes del Sagrado Corazón,

Junio, mes del Sagrado Corazón de Jesús.

Hay dos cosas que siempre debemos encontrar juntas en la devoción al Sagrado Corazón: el Corazón de Cristo y el amor de Cristo por nosotros.
La verdadera devoción al Sagrado Corazón significa ser devotos al Divino Corazón de Cristo tal como Su Corazón representa y nos recuerda su amor a nosotros
Nuestro Señor Jesucristo pidió ser honrado en el símbolo de Su Sagrado Corazón. El Sagrado Corazón de Jesús representa el amor de Cristo por toda la humanidad, y nuestra devoción a ella es una expresión de nuestra fe en Su misericordia.
¡Conviértete en un fiel devoto del Sagrado Corazón de Jesús y verás milagros en tu vida!

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús.

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.
Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.
Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.
Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida. Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor. Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.
Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.
Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.
Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío. Amén.

3. Día 6 de junio: Corazón agonizante de Jesús.

También Jesús llora. ¿Recordáis el Huerto de los Olivos? Allí, el Corazón de Jesús fue expuesto al dolor, al miedo, a la tristeza. Aquí Jesús te renueva aquella triste escena. Pide adoradores, tiene sed de almas, y está solo, abandonado, olvidado. Solo en la noche. Solo en las largas jornadas. Siempre solo. ¿Irá quizá alguno a hacerle compañía?
Jesús vive en el sagrario y es abandonado por el hombre. Quiere ser su comida y sufre el rechazo. Derrama por él su sangre y la derrama inútilmente.
En vano el Señor llama adoradores a su altar. En vano llama a las almas a la comunión; pero los hombres se obstinan en vivir lejos de Él. Por eso, Él está triste.
Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.
Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.
Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.
Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.
Quiero sabe inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.
Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego. Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Meditación final.

El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.
El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:
"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".
Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Oración al Sagrado Corazón de Jesús.

Oración del día 6 de junio. Sagrado Corazón de Jesús, con especial devoción me dirijo a ti en este momento para pedir tu sanación sobre todos aquellos que sufren de un terrible VICIO en su vida. Dales la fuerza para vencer ese mal que los ata a una vida turbia y vacía. Llénalos de esperanza para que puedan ver las promesas que le esperan a los que ponen tu confianza en Ti. Tú que, por tu inmenso amor, eres capaz de romper con todas las cadenas, suelta las ataduras de aquellos que, preso de sus emociones, no han podido encontrar una salida a su terrible mal y les ha conducido a separaciones, relaciones rotas, a crímenes o la violencia. Po los méritos de tu Sagrado Corazón, libéralos de esa tiranía del vicio. Quita de sus corazones todo ese apego excesivo a los placeres terrenales y pasajeros, para que puedan sentir la plenitud de tu amor y puedan alcanzar la vida eterna. Amén.

Oraciones de confianza al Sagrado Corazón para tiempos difíciles.

Sagrado Corazón de Jesús, manantial divino de paz y sosiego, dulce santuario de descanso, ven a mi vida a traer paz a mi alma y a fortalecer mi espíritu, especialmente en esta situación difícil que estoy atravesando...
- Nombra aquí tu situación -
Prometo, oh Manso y Sagrado Corazón, poner todas mis preocupaciones y miedos en la herida de tu costado, para ser atendido de acuerdo con tu perfecta voluntad, que sólo desea el mejor y más alto bien para aquellos que recurren a ti.
Sagrado Corazón Jesús, sólo tu amor es suficiente para librarme de la ansiedad, me rindo ante él; aferrándome a la esperanza de una rápida resolución, confiando en todas tus promesas. Amén.
Redacción: Qriswell Quero, PildorasdeFe.net | Con información de: Padre León Dehón

Santos del día 6 de junio

                                                             Santos del día 6 de junio


  San Norberto de Magdeburgo, obispo y fundador (1 coms.) - Memoria litúrgica   
San Norberto, obispo, hombre de austeras costumbres y totalmente dedicado a la unión con Dios y a la predicación del Evangelio, que instituyó, cerca de Laon, en Francia, la Orden Premonstratense de Canónigos Regulares, y luego, designado obispo de Magdeburgo, en Sajonia, se mostró pastor eximio en la renovación de la vida cristiana y en la difusión de la fe entre las poblaciones vecinas. († 1134)

En Roma, en la vía Aurelia, a dos miliarios de la ciudad, santos Artemio y Paulina, mártires. († 302)
En Scete, en Egipto, san Besarión, anacoreta, que por el amor de Dios fue mendicante y peregrino. († s. IV)
En Grenoble, en Burgundia, san Ceracio, obispo, que expresó palabras de gratitud al papa san León I por haber escrito a Flaviano, y preservó a su grey del contagio de la herejía. († c. 452)
En Milán, de la Liguria, san Eustorgio II, obispo, que, conocido por su piedad, justicia y demás virtudes propias de un pastor, edificó un célebre baptisterio. († 518)
En Hibernia, san Jarlato, obispo. († 550)
En los montes del Jura, san Claudio, a quien se considera como obispo y abad del monasterio de Condat. († c. 703)
En el territorio de Bolonia, en la Emilia, tránsito de san Alejandro, obispo de Fiésole, que, a su regreso de la ciudad de Pavía, adonde había ido para reclamar ante el rey de los longobardos los bienes de su iglesia retenidos por usurpadores, estos lo ahogaron arrojándolo a un río. († 823)
En Constantinopla, san Hilarión, presbítero y abad del monasterio llamado de Dalmacio, que por defender el culto de las sagradas imágenes tuvo que soportar cárcel, azotes y el exilio. († 845)
En las islas Orcadas, próximas a la costa de Escocia, san Colmán, obispo. († c. 1010)
En el monasterio de Cava dei Tirreni, en la Campania, beato Falcón, abad. († 1146)
En Clermont-Ferrand, en Aquitania, san Gilberto, abad de la Orden Premonstratense, que, después de haber vivido como eremita, fundó el monasterio y el hospital de Neufontaines. († 1152)
En Udine, en el territorio de Venecia, beato Bertrando, obispo de Aquilea y mártir, que trabajó en la formación del clero, alimentó con sus bienes a los pobres en tiempo de escasez, defendió con tesón los derechos de la Iglesia y, ya nonagenario, fue víctima de unos sicarios. († 1350)
En Ortona, en el Abruzo, beato Lorenzo de Másculis de Villamagna, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores, ilustre por su celo en predicar la palabra de Dios. († 1535)
En Londres, en Inglaterra, beato Guillermo Greenwood, mártir, monje de la Cartuja de esta ciudad, que en tiempo de Enrique VIII, por su tenaz fidelidad a la Iglesia católica, consumó su martirio con la cárcel, el hambre y la enfermedad. († 1537)
En Saint-Chamond, en el territorio de Lyon, en Francia, san Marcelino Champagnat, presbítero de la Sociedad de María, que fundó el Instituto de Hermanos Maristas de la Enseñanza, para la formación cristiana de los niños. († 1840)
En la ciudad de Luong My, en Tonkín, santos mártires Pedro Dung y Pedro Thuan, pescadores, y Vicente Duong, agricultor, que en tiempo del emperador Tu Duc, por negarse a pisotear la Cruz, fueron condenados a la hoguera. († 1862)
En Ciudad de México, tránsito de san Rafael Guizar Valencia, obispo de Veracruz, en México, que durante el tiempo de persecución, tanto clandestinamente como en el destierro, ejerció con coraje su ministerio episcopal. († 1938)
En Sachsenhausen, en Alemania, beato Inocencio Guz, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Conventuales y mártir, el cual, durante la ocupación militar de Polonia, su patria, por un régimen contrario a la religión y a los hombres, fue asesinado por los guardias del campo de concentración a causa de su fe en Cristo. († 1940)
En Chiavenna, en la región de la Lombardía, Italia, beata María Laura Meinetti, religiosa de las Hijas de la Cruz y mártir. († 2000)

06 de junio: Institución de las Monjas de la Visitación de Nuestra Señora por San Francisco de Sales (1610)

 

06 de junio: Institución de las Monjas de la Visitación de Nuestra Señora por San Francisco de Sales (1610)

La Orden de la Visitación de Santa María, V.S.M. u Orden de la Visitación de Nuestra Señora (en latin Ordo Visitationis Beatissimae Mariae Virginis) es una congregación de religiosas fundada por san Francisco de Sales y santa Juana Francisca Frémyot de Chantal. Se trata de un instituto de vida consagrada que viven en pobreza y humildad, caracterizándose también por no poner muchas restricciones a la hora de admitir a las postulantes (edad, estado de salud, viudedad, etc.). Su regla la crea San Francisco de Sales, quien se basa en la Regla de San Agustín. Promueven especialmente la devoción por el Sagrado Corazón de Jesús, de quien Santa Margarita María Alacoque, monja salesa, recibió las revelaciones.

Estas monjas son comúnmente llamadas visitandinas o salesas.


Historia

La orden fue fundada como congregación religiosa por Francisco de Sales (1567-1622), obispo de Ginebra entonces exiliado en Annecy, y por su discípula la baronesa Jeanne-Françoise Frémiot de Chantal (1572-1641). La idea de crear una nueva congregación había sido expuesta por el obispo a la baronesa el 4 de junio de 1607: el 6 de junio de 1610, en la casa de la Galerie de Annecy, donde vivía Francisco de Sales, Juana de Chantal y Charlotte de Bréchard fundaron el Instituto de la Visitación de Santa María. En 1611, tras un año de noviciado, las primeras hermanas hicieron la profesión de manos de los fundadores. Las primeras constituciones son de 1613: escritas por Francisco de Sales, no prescribe la clausura, pero recomienda el "ejercicio del amor divino" mediante la visita a los pobres y los enfermos: de ahí vendrá el nombre de "visitandines" que recibirán las hermanas. Además, promueve la devoción al Sagrado Corazón.

El arzobispo de Lyon, Denis-Simon de Marguemont, pidió a Francisco de Sales que se abriera un convento de salesas en la ciudad en 1615, las autoridades eclesiásticas, entonces, impusieron modificaciones a las constituciones, que tomarán la forma definitiva hacia el 1616. La congregación se convierte entonces en una orden monástica de clausura, dedicado a la vida contemplativa. La regla se basaba en la Regla de San Agustín. La orden fue aprobada por la Santa Sede el 23 de abril de 1618, el 16 de octubre fue erigida como orden religiosa por Pablo V.

Pronto tuvo una gran difusión: en 1622, a la muerte de Francisco de Sales, había 13 monasterios, en 1641, al fallecer Chantal, ya eran 87 casas.

(fuente: wikipedia.org)

viernes, 5 de junio de 2026

Día 5: mes del Sagrado Corazón de Jesús: LOS MANDAMIENTOS DE DIOS (Una reflexión para cada día del mes de junio).

 Una reflexión para cada día del mes de junio.

Jesucristo

Corazón amantísimo de Jesús digno de todo amor y de toda mi adoración; movido por el deseo de reparar y de lavar las ofensas graves y numerosas hechas contra ti, y para evitar que yo mismo me manche de la culpa de la ingratitud,  te ofrezco y te consagro enteramente mi corazón, mis afectos, mi trabajo y todo mi ser.

Por cuanto son pobres mis méritos, ¡oh Jesús!, te ofrezco mis oraciones, mis actos de penitencia, de humildad, de obediencia y de las demás virtudes que practicaré hoy y durante mi vida entera hasta el último suspiro.

Propongo hacer todo por tu gloria, por tu amor y para consolar a tu Corazón. Te suplico aceptes mi humilde ofrecimiento por las manos purísimas de tu Madre y Madre mía María.

Dispón de mí y de mis cosas, Señor, según el beneplácito de tu Corazón. Amén.

P. León Dehón


5.-LOS MANDAMIENTOS DE DIOS

Jesús habló claramente: "Si me amas, guarda mis mandamientos"¿Quieres salvarte? Observa mis mandamientos. Aquí no hay escapatoria: para querer bien a Jesús y para salvarte, es necesario que hagas lo que Él te manda: observar sus santos mandamientos.

A ti no te queda mas que obedecer. Sí, es necesario obedecer. Pero la obediencia debe ser completa; observarlos todos y siempre.

Dios no ha dado ni cinco, ni siete mandamientos, sino diez; y al infierno se va lo mismo por transgredir uno que los diez. A la cárcel no se va por cometer muchos delitos; basta un solo delito.

Día 1: mes del Sagrado Corazón de Jesús: EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS (Una reflexión para cada día del mes de junio).

 Una reflexión para cada día del mes de junio.

Jesucristo

Corazón amantísimo de Jesús digno de todo amor y de toda mi adoración; movido por el deseo de reparar y de lavar las ofensas graves y numerosas hechas contra ti, y para evitar que yo mismo me manche de la culpa de la ingratitud,  te ofrezco y te consagro enteramente mi corazón, mis afectos, mi trabajo y todo mi ser.

Por cuanto son pobres mis méritos, ¡oh Jesús!, te ofrezco mis oraciones, mis actos de penitencia, de humildad, de obediencia y de las demás virtudes que practicaré hoy y durante mi vida entera hasta el último suspiro.

Propongo hacer todo por tu gloria, por tu amor y para consolar a tu Corazón. Te suplico aceptes mi humilde ofrecimiento por las manos purísimas de tu Madre y Madre mía María.

Dispón de mí y de mis cosas, Señor, según el beneplácito de tu Corazón. Amén.

P. León Dehón

Día 1.- EL DIVINO CORAZÓN DE JESÚS

¡El Corazón de Jesús! Una herida, una corona de espinas, una cruz, una llama, "He aquí el Corazón que tanto ha amado a los hombres". ¿Quién nos ha dado aquel Corazón? Jesús mismo. Él nos había dado todo: su doctrina, sus milagros, sus dones de la Eucaristía, su Madre divina. Pero el hombre permanece todavía insensible a tantos dones. Su soberbia les hace olvidar el Cielo, sus pasiones les hacen descender al fango. Fue entonces cuando Jesús mismo dirigió una mirada piadosa sobre la humanidad; se apareció a su hija predilecta, Margarita María de Alacoque, para manifestarle los tesoros de su corazón.