jueves, 5 de febrero de 2026

05 de febrero: Dedicación de la primera Iglesia de Nuestra Señora por San Pedro, Tortosa (Italia)

 

05 de febrero: Dedicación de la primera Iglesia de Nuestra Señora por San Pedro, Tortosa (Italia)

La primera iglesia dedicada a Nuestra Señora por San Pedro Apóstol no era en realidad en Italia, sino que fue en la ciudad de Tartus, Siria. La ciudad de Tartus fue conocido como Tortosa, por los cruzados. La Catedral de Nuestra Señora de Tortosa, construido en el año 1123 por estos cruzados y todavía está en el sitio del santuario original de la Santísima Virgen que fue dedicado por San Pedro. Se recuerda que el emperador Constantino miró con buenos ojos a la ciudad debido a su amor por la Santísima Virgen María y la devoción a ella por los fieles en Tortosa.

Por lo que parece la iglesia de Nuestra Señora se utilizó como una fortaleza, de hecho había torres en torno a la estructura, dos de los cuales han sobrevivido a los siglos. La iglesia creció como una fortificación, la cual era defendida por los cruzados, incluso después de Tortosa fue tomada por Saladino en el año 1188.

Los Caballeros Templarios siguieron utilizando a la iglesia como una especie de cuartel general hasta el año 1291, cuando también fue tomado. Una vez capturada, fue convertida en una mezquita. Más tarde, bajo el Imperio Otomano, la iglesia fue utilizada como lugar de almacenamiento. Actualmente, el templo sólo se utiliza como museo.

traducido por mallinista
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)

Santos del día 5 de febrero

                                                         Santos del día 5 de febrero

   Santa Águeda, virgen y mártir (9 coms.) - Memoria litúrgica   
Memoria de santa Agueda, virgen y mártir, que en Catania, ciudad de Sicilia, siendo aún joven, en medio de la persecución mantuvo su cuerpo incontaminado y su fe íntegra en el martirio, dando testimonio en favor de Cristo Señor. († c. 251)

En el Ponto, conmemoración de muchos santos mártires que murieron en la persecución desencadenada bajo el emperador Maximiano. Unos fueron rociados con plomo derretido, otros atormentados con cañas puntiagudas clavadas bajo las uñas y los restantes vejados con repetidos tormentos, hasta merecer del Señor, con su gloriosa pasión, la palma y la corona del martirio. († s. III ex.)
En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Avito, obispo, que en tiempo dei rey Gundobaldo, con su fe y su actividad pastoral defendió la Galia contra la herejía arriana. († c. 518)
En Sabiona, de la Recia, san Ingenuino, primer obispo de esta sede. († c. 605)
En Lucania, san Lucas, abad según las instituciones de los Padres orientales, que llevó una activa vida monástica, primero en Sicilia y después, a causa de la invasión de los sarracenos, en diversos lugares. Murió finalmente cerca de Armento, en el monasterio Carbonense de los Santos Elías y Anastasio fundado por él mismo. († 995)
En Roma, en el monasterio de San Cesareo, san Sabas, monje, llamado el Joven, que junto con su hermano san Macario difundió la vida cenobítica por Calabria y Lucania, en tiempo de la devastación causada por los sarracenos. († 995)
En Brixen (Bressanone), en la región de Trento, conmemoración de san Albuino, obispo, que trasladó a esta ciudad la sede episcopal de Sabiona. († 1005/1006)
En Colonia, de Lotaringia, santa Adalheide, primera abadesa del monasterio de Vilich, en el que introdujo la Regla de san Benito, y después del monasterio de Santa María de Colonia, donde falleció. († 1015)
En Nagasaki, ciudad de Japón, pasión de los santos Pablo Miki junto con veinticinco compañeros, cuya fiesta litúrgica se celebra mañana. († 1597)
En Laval, en Francia, beata Francisca Mézière, virgen y mártir, que, dedicada a educar niños y a curar enfermos, durante la Revolución Francesa fue muerta por odio a la fe cristiana que profesaba. († 1794)
En Roma, beata Isabel Canori Mora, madre de familia, que tras haber sufrido durante mucho tiempo, caritativa y pacientemente, la infidelidad de su marido, así como angustias económicas y el cruel trato por parte de parientes, ofreció su vida a Dios por la conversión, salud, paz y santificación de los pecadores, y entró a formar parte de la Tercera Orden de la Santísima Trinidad. († 1825)
En Valtiervilla, lugar de México, san Jesús Méndez Montoya, presbítero y mártir, que murió por su fe en Cristo durante la persecución mexicana. († 1928)
En Madrid, España, beato Primo Andrés Lanas, en religión Trinidad, religioso de los Hnos. Hospitalarios de San Juan de Dios y mártir en la cruel persecución religiosa en tiempos de la Guerra Civil española. († 1937)
En Roma, beato Eduardo Francisco Pironio, obispo, cardenal de la Santa Iglesia Romana, firme pero comprensivo, en su trabajo daba importancia a las relaciones personales: construir amistades y hacer crecer a los demás a través del encuentro. Esta pedagogía, que para sus detractores era una forma de debilidad, en realidad constituía su fuerza. († 1998)

martes, 3 de febrero de 2026

Santos del día 4 de febrero

                                                            Santos del día 4 de febrero

En Roma, en las catacumbas de la vía Apia, san Eutiquio, mártir, que durante mucho tiempo fue torturado con privación de alimentos y sin poder dormir, para ser arrojado, finalmente, a una profunda cavidad, venciendo, con su fe en Cristo, todas las crueldades del tirano. († s. inc.)
En Perge, lugar de Panfilia, santos Papías, Diodoro y Claudiano, mártires. († s. III)
En Alejandría de Egipto, pasión de los santos mártires Fileas, obispo de Thmuis, y Filoromo, tribuno militar, quienes, durante la persecución llevada a cabo bajo el emperador Diocleciano, no cedieron a las persuasiones de sus deudos y amigos para que salvaran su vida, y obtuvieron del Señor la palma del martirio al ser decapitados. († c. 306)
En Pelusio, también en Egipto, san Isidoro, presbítero, hombre de profunda doctrina, que, despreciando el mundo y las riquezas, trató de imitar la vida de san Juan Bautista en el desierto, para lo que vistió el hábito monástico. († c. 449)
En Châteaudun, cerca de Chartres, en la Galia, tránsito de san Aventino, obispo, que había ocupado la mencionada sede de Chartres. († c. 511)
En Troyes, en la Galia Lugdunense, san Aventino, que fue servidor de san Lupo, obispo. († c. 537)
En Maguncia, de la Franconia, en Alemania, san Rabano, llamado Mauro, obispo, que, siendo monje de Fulda, fue elevado a la sede de Maguncia. Docto en ciencia y elocuente en el hablar, nunca dejó de llevar a cabo todo lo que pudiese redundar en mayor gloria de Dios. († 856)
En Constantinopla, san Nicolás Estudita, monje, que exiliado repetidas veces por defender el culto de las santas imágenes, terminó sus días como abad del monasterio de Estudion. († 868)
En Sempringham, lugar de Inglaterra, san Gilberto, presbítero, que fundó, con la aprobación del papa Eugenio III, una Orden monástica, en la que impuso una doble disciplina: la Regla de san Benito para las monjas y la de san Agustín para los clérigos. († 1189)
En Bourges, de Aquitania, santa Juana de Valois, que, siendo reina de Francia, al declararse nulo su matrimonio con Luis XII, se dedicó a servir a Dios. Cultivó una especial piedad hacia la Santa Cruz y fundó la Orden de la Santísima Anunciación de santa María Virgen. († 1505)
En Durham, en Inglaterra, beato Juan Speed, mártir, el cual, por haber auxiliado a unos sacerdotes, alcanzó, durante el reinado de Isabel I, la palma del martirio al ser decapitado. († 1594)
En Amatrice, lugar del Abruzo, san José de Leonessa, presbítero de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos, quien, en Constantinopla, sostuvo en su fe a los cristianos cautivos y sufrió grandes tribulaciones por haber predicado el Evangelio, incluso en el mismo palacio del Sultán. De regreso a su patria, se distinguió por atender a los pobres. († 1612)
En Oriur, en el reino de Maravá, en la India, san Juan de Brito, presbítero de la Orden de la Compañía de Jesús y mártir, que, tras convertir a muchos a la fe imitando la vida y la conducta de los ascetas de aquellas regiones, terminó su vida con un glorioso martirio. († 1693)

Mujer piadosa que enjugó el rostro de Jesús camino del calvario; la leyenda la ha identificado con distintos personajes, entre ellos la hemorroísa. En algunos lugares se celebraba el 12 de julio, aunque debe aclararse que esta devoción popular no sólo no está en el Martirologio Romano actual, sino que tampoco estaba -oficialmente- en el anterior.

Otras celebraciones de santos o beatos no incluidas en el calendario general:

Beato Eduardo Francisco Pironio (memoria litúrgica en Argentina)