lunes, 29 de junio de 2026

Santos del día 30 de junio

                                          Santos del día 30 de junio


Santos Protomártires de la santa Iglesia Romana, que, acusados de haber incendiado la Urbe, por orden del emperador Nerón unos fueron asesinados después de crueles tormentos, otros, cubiertos con pieles de fieras, entregados a perros rabiosos, y los demás, tras clavarlos en cruces, quemados para que, al caer el día, alumbrasen la oscuridad. Eran todos discípulos de los Apóstoles y fueron las primicias del martirio que la iglesia de Roma presentó al Señor. († c. 64)

En Alejandría de Egipto, san Basílides, que en tiempo del emperador Septimio Severo, al conducir a la virgen santa Potamiena al suplicio, la protegió de las intenciones deshonestas de algunos hombres, recibiendo como premio, en primer lugar, la gracia de convertirse a Cristo, y después, tras un breve combate, llegar a ser también mártir glorioso. († c. 202)
En Limoges, de Aquitania, san Marcial, obispo. († s. III)
En Cenomanum (Le Mans), de Neustria, san Bertrando, obispo, pastor de paz, atento a las necesidades de los pobres y de los monjes. († 623)
En Salzburgo, en la región de Baviera, santa Erentrudis, primera abadesa del monasterio de Nonnberg y sobrina de san Ruperto, la predicación del cual sostuvo con oraciones y obras. († c. 718)
En Salánica, en el territorio de Vicenza, san Teobaldo, presbítero y eremita, que habiendo nacido en la familia de los condes de Champagne, nobles de Francia, junto con su amigo Gualterio renunció a las riquezas y a los honores, y por Cristo abrazó la soledad y la pobreza. († 1066)
En Nitra, en los montes Cárpatos, muerte de san Ladislao, rey de Hungría, que restableció en su reino las leyes cristianas dictadas por san Esteban, reformando las costumbres y dando él mismo ejemplo de virtud. Propagó fervientemente la fe cristiana en Croacia, que había sido incorporada al reino húngaro, estableciendo la sede episcopal de Zagreb. Murió cuando se disponía a una guerra con Bohemia y fue enterrado en Varadino, en Transilvania. († 1095)
En Bamberg, de Franconia, san Otón, obispo, que evangelizó con gran celo al pueblo de los pomeranios. († 1139)
En Osnabrück, en Sajonia, san Adolfo, obispo, que acogió en el monasterio de Altenkamp las costumbres cistercienses. († 1224)
En Londres, en Inglaterra, beato Felipe Powell, presbítero de la Orden de San Benito y mártir, el cual, originario del País de Gales, en tiempo del rey Carlos I le detuvieron a bordo de una nave y, por ser sacerdote e intentar entrar en Inglaterra, fue condenado al martirio en Tyburn. († 1646)
En Nápoles, de la Campania, beato Jenaro María Sarnelli, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor, que se entregó activamente a ayudar a toda clase de necesitados. († 1744)
En la ciudad de Hai Duong, en Tonkín, san Vicente Do Yen, presbítero de la Orden de Predicadores y mártir, que, en tiempo del emperador Minh Mang, fue decapitado por quienes odiaban la fe cristiana. († 1838)
En el territorio de Chendum, cerca de Jaohe, en la provincia china de Hebei, santos Ramón Li Quanzhen y Pedro Li Quanhui, mártires, que, siendo hermanos, en la persecución por parte de los partidarios de la secta Yihetuan, dieron un glorioso testimonio. El primero, llevado a un templo pagano, por negarse a venerar aquellas divinidades fue azotado hasta morir, mientras que el segundo fue asesinado con no menor crueldad. († 1900)
En Lviv, en Ucrania, conmemoración del beato Zenón Kovalyk, presbítero de la Congregación del Santísimo Redentor y mártir, que en tiempo de un régimen hostil a Dios, alcanzó la palma gloriosa en un día no precisado. († 1941)
En Winnipeg, en la provincia de Manitoba, en Canadá, beato Basilio Velyckovsky, obispo de la Iglesia grecocatólica de Ucrania y mártir, que, por haberse dedicado a ejercer clandestinamente en su patria el ministerio entre los cristianos católicos de rito bizantino, sufrió mucho por parte de los enemigos de la fe y murió en el exilio, asociado al sacrificio de Cristo. († 1973)

Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 30: La Comunión reparadora

  Mes del Sagrado Corazón de Jesús:

Día 30: La Comunión reparadora



El corazón de Jesús nos recuerda su enseñanza del agua viva que fluye de Su lado traspasado y la enseñanza de que el Espíritu Santo fluyó sobre la Iglesia


La devoción al Sagrado Corazón de Jesús representa actos de veneración de Su corazón físico, unido a su divinidad, como símbolo de su amor redentor a toda la humanidad

En un sentido popular, el corazón es el asiento de la vida interior de una persona, tanto natural como sobrenatural.

El corazón de Jesús nos recuerda su enseñanza del agua viva que fluye de Su lado traspasado y la enseñanza patrística de que el Espíritu Santo fluyó sobre la Iglesia a través de esa herida.

Santa Margarita María Alacoque, una santa del siglo XVII, promovió la devoción del Sagrado Corazón de Jesús especialmente en actos de reparación y de consagración

Consagremos nuestros corazones hoy al Sagrado Corazón de Jesús

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.

Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.

Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.

Amén

2. Oración inicial

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Amén.

3. Día 30: La comunión reparadora.

Si quieres amar al Corazón de Jesús debes comulgar su cuerpo muy frecuentemente. ¿No eres digno? Y para hacerla una vez al año ¿te sientes digno? No eres perfecto.

Pero la comunión no es un premio; es un medio para llegar a la perfección. ¿Tienes muchos defectos? Para corregirlos tienes necesidad de la comunión.

No son los sanos los que tienen necesidad de curación, sino los enfermos. ¿No sabes que la comunión borra por sí todos los pecados veniales y preserva de los mortales?

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.

Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.

Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.

Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:

"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

30 junio: Nuestra Señora de Calais

 

30 junio: Nuestra Señora de Calais

Francia, año 1347

Durante todo un año la ciudad de Calais en Francia fue sitiada por las tropas inglesas y había perdido muchos soldados durante el asedio.

El hambre, finalmente obligó a los franceses a considerar el abandono, pero el Rey Inglés Eduardo III, no aceptaría su rendición a menos seis ciudadanos de Calais vinieron ante su presencia con la cabeza descubierta, los pies descalzos, vestidos con camisas rugosas, y cada uno con un cabestro sobre su cuello. Él exigió las llaves de Calais y que estos hombres aceptaran sin reparo alguno, caso contrario el resto de los ciudadanos recibiría ningún tipo de misericordia.

Toda la población rezó a la Virgen de Calais, cuya imagen había sido dañada durante la guerra. Los que podían hacerlo se arrodillaron en su santuario. Esta capilla había sido construida por los ingleses.

Nadie quería dar su vida sometidos a los invasores. Así, un hombre noble se adelantó y ofreció su cabeza como un rescate para el monarca inglés y otras cinco personas se ofrecieron como voluntarios, todos vestidos como el rey había exigido. Cuando ellos se presentaron delante del rey furioso airadamente les recordó las pérdidas sufridas a través de su terquedad; luego ordenó a sus hombres que decapitaran a los seis ciudadanos.

Guerreros más valientes y nobles del rey le suplicaron que por las vidas de esos hombres, pero fue en vano. Entonces fue la reina Philippa quien, arrodillándose delante de él y con lágrimas corriendo por sus mejillas, se declaró: "Mi esposo y señor, he cruzado el mar a través de muchos peligros para estar con usted. Permítanme ahora orar a tener compasión de estos seis presos".

Después de unos minutos de pensamiento profundo el rey declaró: "Señora, me gustaría que hubiera sido en otro lugar el día de hoy. No puedo negar el favor usted me solicita. Tome estos hombres y disponer de ellos como quiera".

La reina de gracia le dio a los seis rehenes mejor ropa, cada una cierta cantidad de dinero, y tenía los llevaron con seguridad de vuelta a través de las líneas y puestos en libertad para regresar a casa.

El rey, humillado en la misericordia de su reina, perdonó a la ciudad. La Reina Philippa era una figura de la Virgen, intercediendo por aquellos hombres y la obtención de la misericordia para ellos al igual que la Santísima Virgen María, Puerta del Cielo, va a hacer por nosotros si le hacemos nuestro abogado ante Dios. A partir de entonces la Virgen de Calais fue cada vez más reconocida como Madre misericordiosa de Calais.

Una magnífica capilla esta en el santuario de Nuestra Señora de Calais en el año 1631 por James de Bolloye, cura de Calais.

traducido por mallinista 
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)

domingo, 28 de junio de 2026

Santos del día 29 de junio

                                                   Santos del día 29 de junio


  Santos Pedro y Pablo, apóstoles - Solemnidad litúrgica   
Solemnidad de san Pedro y san Pablo, apóstoles. Simón, hijo de Jonás y hermano de Andrés, fue el primero entre los discípulos que confesó a Cristo como Hijo de Dios vivo, y por ello fue llámado Pedro. Pablo, apóstol de los gentiles, predicó a Cristo crucificado a judíos y griegos. Los dos, con la fuerza de la fe y el amor a Jesucristo, anunciaron el Evangelio en la ciudad de Roma, donde, en tiempo del emperador Nerón, ambos sufrieron el martirio: Pedro, como narra la tradición, crucificado cabeza abajo y sepultado en el Vaticano, cerca de la vía Triunfal, y Pablo, degollado y enterrado en la vía Ostiense. En este día, su triunfo es celebrado por todo el mundo con honor y veneración. († c. 67)

En Génova, en la Liguria, san Siro, venerado como obispo. († c. 330)
En Narni, de la Umbría, san Casio, obispo, que, como refiere el papa san Gregorio Magno, cada día ofrecía a Dios el sacrificio de reconciliación bañado en lágrimas, y entregaba en limosna todo lo que tenía. Finalmente, en el día en que se celebra la solemnidad de los Apóstoles, en el cual todos los años acostumbraba a ir a Roma, después de celebrar la Eucaristía en su ciudad y haber distribuido a todos el Cuerpo de Cristo, retornó al Señor. († 558)
En Gurk, en el territorio de Carintia, santa Emma, condesa, que vivió cuarenta años como viuda y dio muchas limosnas a los pobres y a la Iglesia. († c. 1045)
En una nave frente a las costas de la isla de Mallorca, beato Ramón Llull, religioso de la Tercera Orden Regular de San Francisco y mártir, el cual, varón de gran cultura e iluminada doctrina, para propagar el Evangelio de Cristo estableció un diálogo fraterno con los sarracenos. († 1316)
En la aldea de Xiaoluyi, cerca de Shenxian, en la provincia china de Hebei, santos mártires Pablo Wu Juan, su hijo Juan Bautista Wu Mantang y su sobrino Pablo Wu Wanshu, que, en la persecución llevada a cabo por la secta de los Yihetuan, recibieron juntos la corona del martirio por confesar que eran cristianos. († 1900)
En la aldea de Dujiadun, también cerca de Shenxian, en la provincia china de Hebei, santas mártires María Du Tianshi y su hija Magdalena Du Fengju, que, en la misma persecución, sacadas de un cañizal donde se habían ocultado, murieron por su fe en Cristo, siendo Magdalena enterrada cuando aún no había fallecido. († 1900)
En Caracas, Venezuela, san José Gregorio Hernández Cisneros, médico de profunda vida religiosa, que unió su profesión al ejercicio cotidiano de su fe en beneficio de los hermanos, lo que le valió el apelativo cariñoso de "el médico de los pobres". († 1919)
En Tropea, Italia, beato Francisco Mottola, sacerdote diocesano, Fundador del Instituto Secular de los Oblatos del Sagrado Corazón. En él resplandece el carisma del amor desinteresado, que vivió con íntima coherencia y que propuso incansablemente a todos. († 1969)