miércoles, 17 de junio de 2026

Santos del día 17 de junio

                                          Santos del día 17 de junio


En Roma, en la vía Salaria Antigua, «ad septem Palumbas», santos Blasto y Diógenes, mártires. († s. inc.)
En Apolonia, de Macedonia, santos Isauro, Inocente, Félix, Hérmio, Peregrino y Basilio, mártires. († s. inc.)
En Silistra, en Mesia, santos mártires Nicandro y Marciano, que, siendo soldados, rechazaron hacer ofrenda y sacrificar a los dioses, y por ello fueron condenados a la pena capital por el prefecto Máximo, en la persecución desencadenada bajo el emperador Diocleciano. († c. 297)
En Besançon, en la Galia Lugdunense, san Antidio, obispo y mártir, que fue condenado a muerte, según la tradición, por Croco, rey de los vándalos. († c. 411)
En Bitinia, san Hipacio, hegúmeno del monasterio de los Rufinos, el cual, con una vida austera y duros ayunos, enseñó a sus discípulos la perfecta obediencia a la observancia monástica, y a los seglares el verdadero temor de Dios. († 446)
En Bretaña Menor, san Herveo, eremita, que, según la tradición, ciego desde su nacimiento, cantaba con gozo las maravillas del paraíso. († s. VI)
En Orleans, en la Galia, san Avito, abad. († c. 530)
En Pisa, en la Toscana, san Rainerio o Raniero, pobre y peregrino por Cristo. († 1160)
En Lorvâo, en Portugal, santa Teresa, reina de León y madre de tres hijos, que, después de la muerte de su esposo, abrazó la vida regular en un monasterio fundado por ella misma, bajo la disciplina cisterciense. († 1250)
En Venecia, beato Pedro Gambacorta, fundador de la Orden de Eremitas de San Jerónimo, cuyos primeros religiosos fueron antiguos ladrones que él mismo había convertido. († 1435)
En Nápoles, de la Campania, beato Pablo Buralo, de la Orden de Clérigos Regulares (Teatinos), primero obispo de Piacenza y después de Nápoles, que se entregó de lleno a renovar la disciplina de la Iglesia y a fortificar en la fe a la grey a él confiada. († 1578)
En el litoral de Francia, en una nave anclada frente al puerto de Rochefort, beato Felipe Papon, presbítero de Autun y mártir, que, siendo párroco, durante la Revolución Francesa fue encarcelado por su condición de sacerdote y, después de haber dado la absolución a otro cautivo moribundo, también expiró él. († 1794)
En el lugar de Qua Linh, en Tonkín, san Pedro Da, mártir, el cual, de oficio carpintero y sacristán, tras ser sometido a muchos y crueles tormentos en tiempo del emperador Tu Duc, permaneció firme en la profesión de su fe, por lo que finalmente fue arrojado a las llamas. († 1862)
En Toulouse, Francia, beato José María Cassant, monje trapense y presbítero. († 1903)

Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 17: Sembrar obras para bien

   Mes del Sagrado Corazón de Jesús: 

Día 17: Sembrar obras para bien



No ha habido país ni orden religiosa en el cual, no fueran encontrados testigos de la hermosa devoción al Sagrado Corazón de Jesús

  

Entre los maravillosos desarrollos de la enseñanza sagrada y de la piedad, por los cuales los planes de la sabiduría divina se aclaran diariamente a la Iglesia, casi ninguno es más manifiesto que el triunfante progreso realizado por la devoción del Sagrado Corazón de Jesús.

Muy a menudo, en el transcurso de épocas pasadas, Padres, Doctores y Santos han celebrado el amor de nuestro Redentor, y han dicho que la herida abierta en el costado de Cristo era la fuente oculta de todas las gracias.

Más aún, a partir de la Edad Media, cuando los fieles comenzaron a mostrar una piedad más tierna hacia la humanidad más sagrada del Salvador, las almas contemplativas se acostumbraron a penetrar por esa herida casi hasta el mismo Corazón herido por el amor de los hombres.

Y desde entonces, esta forma de contemplación llegó a ser tan familiar a todas las personas de vida santa, que no había país ni orden religioso en el cual, durante este período, no fueran encontrados testigos de la hermosa devoción al Sagrado Corazón de Jesús.

1. Confía en el Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.

Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.

Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.

Amén

2. Oración inicial.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Amén.

3. Día 17: Sembrar obras para el bien.

El Corazón de Jesús habló claro y fuerte: Toda la ley divina se compendia en los mandamientos: el amor a Dios y el amor al prójimo. Sin estos dos amores es imposible agradar al Señor, es imposible entrar en el Cielo.

Pocos comprenden bien en qué consiste el amor al prójimo. Si crees que amar al prójimo basta con no odiarlo, no hacerle mal, sólo crees a medias. No, esto será de buenos hombres, pero no de buenos cristianos.

El amor es operativo y debe manifestarse haciendo aquello que queremos y deseamos se nos haga a nosotros.

La prueba generosa de este amor viene dada por el ejercicio de las obras de misericordia.

Jesús tiene como hecho a sí mismo todo lo que se hace a los pobres en su nombre.

Y cuando alguna persona está enferma, busca una media hora para visitarla, para darle una palabra de ánimo, para consolarla en sus dolores, para animarla a la paciencia, a la santa resignación a la voluntad de Dios

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4.- Oración final

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.

Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.

Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.

Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:

"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

17 de junio: Nuestra Señora del Bosque de Bretaña

 

17 de junio: Nuestra Señora del Bosque de Bretaña

Bretaña es una tierra conocida por sus peregrinaciones, y la de Folgoet es uno de los más destacados de ellos. En el año 1419 una iglesia tomó el lugar de una pequeña capilla de la Virgen en el Bosque de Lesneven, y se convirtió en el centro de un establecimiento eclesiástico grande.

En 1380 vivía cerca de Lesneven un buen anciano llamado Salaun o Salomón. No tenía a nadie para que lo cuide y vivía solo, era un hombre con los pies sobre la tierra pero su corazón en el Cielo.

Como pasaron los años, viejo y lisiado como él era, él podría ser visto cada noche cojeando hacia la capilla de la Santísima Virgen, donde pasó la mayor parte de la noche en oración después de que los aldeanos habían vuelto a la calidez y la seguridad de sus propios hogares. Él era un hombre sencillo de los bosques.

Salomón cantaba en honor a la Virgen María. Él pidió el pan de cada día para alimentarse, y solía ser objeto de burlas y maltratos.

Un día, mientras que los habitantes del pueblo estaban en camino a la capilla, se encontraron con el viejo hombre muerto en medio de la nieve. Ellos trataron de ayudarlo, pero ya era demasiado tarde: el anciano murió al poco tiempo con las palabras "Ave María" en sus labios. Él se había ido finalmente a su reina en el Cielo. La leyenda se refiere, además de que estaba enterrado en un lugar fuera de la vía en Lesneven, porque él no tenía familia que le diera sepultura.

Cuando llegó la primavera, un lirio blanco como la nieve se levantó de la tumba de los marginados y de los delicados pétalos de la flor de lis, con letras de oro, las palabras "Ave María!" podía ser vista. Se abrió la tumba, y pronto se descubrió que el lirio había echado raíces en la boca de aquel viejo ermitaño. Las noticias del milagro atrajo a una multitud de devotos, y se construyó una iglesia en honor a Nuestra Señora del Bosque. La tumba de la sencilla ermita todavía se puede ver en las inmediaciones, y se visitó incluso hasta en nuestros días. Se caracteriza por cuatro piedras simples.

Después de unos años, el santuario cayó en decadencia y fue destruido por el fuego durante la Revolución Francesa. Fue restaurada por el pueblo en 1818 y la venerada imagen de la Virgen que fue traída de vuelta y, posteriormente, coronada en 1888. La peregrinación ha crecido en popularidad desde entonces.

* De la mujer en la órbita y otras fuentes
traducido por mallinista
(fuente: www.roman-catholic-saints.com)

lunes, 15 de junio de 2026

Santos del día 16 de junio

                                               Santos del día 16 de junio


En la provincia romana de Asia Menor, conmemoración de los santos Quirico y Julita, mártires. († s. inc.)
En Besançon, en la Galia Lugdunense, santos Ferreol y Ferrucio, mártires. († c. s. IV)
En Nantes, también en la Galia Lugdunense, san Similiano, obispo, al que san Gregorio de Tours alaba como un gran confesor. († s. IV)
En Amato (Limassol), en la isla de Chipre, san Ticón, obispo, en tiempo del emperador Teodosio el Joven. († s. V)
En Maguncia, en la Galia Bélgica, santos Áureo, obispo, Justina, su hermana, y compañeros, mártires, que mientras celebraban la Eucaristía fueron asesinados por paganos hunos. († s. V)
En Lyon, en la Galia, sepultura de san Aureliano, obispo de Arlés, el cual, nombrado vicario en la Galia por el papa Vigilio, fundó en su ciudad dos monasterios, uno masculino y otro femenino, a los que dio una Regla propia. († 551)
En Carrara, en la Toscana, beato Cecardo, obispo de Luni y Sarzana, que, inicuamente asesinado por unos obreros cerca de las canteras de mármol, fue considerado como mártir. († 860)
En Meissen, en Sajonia, san Benón, obispo, que fue depuesto de su sede y enviado al exilio por defender la unidad de la Iglesia y mantenerse fiel al Romano Pontífice. († c. 1106)
En el monasterio de monjas cistercienses de Aywiéres, en Brabante, santa Lutgarda, virgen, insigne por su devoción al Sagrado Corazón del Señor. († 1246)
En Londres, en Inglaterra, beato Tomás Reding, mártir, monje de la Cartuja de esta ciudad, que, reinando Enrique VIII,, por mostrarse fiel a la unidad de la Iglesia católica, fue encerrado y encadenado en prisión, donde murió consumido por el hambre y la enfermedad. († 1537)
En el mar, frente al puerto de Rochefort, en Francia, beato Antonio Constante Auriel, presbítero y mártir, el cual, vicario parroquial en Cahors, durante la Revolución Francesa, por su condición de sacerdote, fue encarcelado en una vieja nave, donde, contagiado de fatal enfermedad mientras prestaba ayuda a sus compañeros de prisión, entregó su espíritu al Señor. († 1794)
En la ciudad de Lang Coc, en Tonkín, santos mártires Domingo Nguyen, médico, Domingo Nhi, Domingo Mao, Vicente y Andrés Tuong, agricultores, todos los cuales, arrestados por su fe cristiana y víctimas de crueles torturas en la cárcel, finalmente fueron decapitados en tiempo del emperador Tu Duc. († 1862)
En la aldea de Ingenbohl, cerca de la ciudad de Schwyz, en Suiza, beata María Teresa (Ana María Catalina) Scherer, virgen, primera superiora de la Congregación de Hermanas de la Caridad de la Santa Cruz. († 1888)
En Orneta, Lidzbark, Polonia, beata María Rolanda (en el siglo María Abraham), religiosa profesa de las Hermanas de Santa Catalina, Virgen y mártir, cruelmente asesinada en la persecución comunista en Polonia. († 1945)
En Emmendingen (Alemania), beato Jean Bernier, joven laico de la diócesis de Verdun, miembro de Scouts de France, que dio testimonio de la fe como mártir bajo el nazismo. († 1945)
En Tambaú, São Paulo, Brasil, beato Donizetti Tavares de Lima, presbítero. († 1961)