domingo, 22 de marzo de 2026

Santos del día 22 de marzo

                                                             Santos del día 22 de marzo

Conmemoración de san Epafrodito, al que el apóstol san Pablo llama hermano, cooperador y compañero de los combates. († s. I)
En Narbona, al sur de la Galia, en la vía Domitia, fuera de la ciudad, sepultura de san Pablo, obispo y mártir. († s. III)
En Galacia, santos Calínico y Basilisa, mártires. († s. inc.)
En Ancira, también en Galacia, san Basilio, presbítero y mártir, que durante todo el mandato del emperador Constancio se opuso enérgicamente a los arrianos, y después, bajo el emperador Juliano, por haber rogado públicamente a Dios que ningún cristiano se apartase de la fe, fue apresado y conducido ante el prefecto de la provincia y, tras numerosos tormentos, consumó su martirio. († 362)
Conmemoración de santa Lea, viuda romana, cuyas virtudes y cuya muerte recibieron las alabanzas de san Jerónimo. († c. 383)
En Osimo, en el Piceno, san Bienvenido Scotivoli, obispo, que, elegido por el papa Urbano IV para esta sede, promovió la paz entre los ciudadanos y, según el espíritu de los Hermanos Menores, quiso morir sobre tierra desnuda. († 1282)
En Londres, en Inglaterra, san Nicolás Owen, religioso de la Compañía de Jesús y mártir, que durante muchos años creó refugios para acogida de sacerdotes, a causa de lo cual, bajo el reinado de Jacobo I, fue encarcelado y cruelmente torturado en el potro hasta exhalar el espíritu, confesando gloriosamente a Cristo Señor. († 1606)
En Angers, en Francia, beato Francisco Chartier, presbítero y mártir, que durante la Revolución Francesa fue guillotinado por ser sacerdote. († 1794)
En la provincia china de Sichuan, conmemoración de san Agustín Zhao Rong, presbítero y mártir, que, al recrudecerse la persecución, fue encarcelado por el nombre de Cristo, y en un día desconocido de primavera afrontó la muerte. († 1815)
En el campo de concentración de Stutthof, cerca de Gdansk, en Polonia, beatos Mariano Górecki y Bronislao Komorowski, presbíteros y mártires, que fueron fusilados durante la ocupación militar de su patria por los seguidores de doctrinas hostiles a la religión. († 1940)
En Münster, Alemania, beato Clemente Augusto Graf von Galen, obispo de Münster. († 1946)

LMM: Lázaro y Marta y María - Domingo 5º de Cuaresma A (22.03.2026): Juan 11,1-45 ¿Quiénes son Lázaro, Marta y María? y “Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12) CINCO MINUTOS

 LMM: Lázaro y Marta y María. 

Existe una historia narrada en el llamado Evangelio de Juan que comienza con estas palabras: "Un hombre llamado Lázaro había caído enfermo. Era natural de Betania, el pueblo de María y de su hermana Marta" (Juan 11,1). 
¿Quién no conoce lo que sucedió a continuación, según el relato de este narrador (Juan 11,2-44)? Me ahorro el escribirlo.
Sigo, como lector cautivado por el relato, el hilo de los acontecimientos narrados: "Al ver lo que Jesús había hecho, creyeron en él muchos de los judíos que habían ido a acompañar a María" (Juan 11,45).
Pasados unos días de estos hechos, sigo la lectura del inmenso relato: "Seis días antes de la Pascua fue Jesús a Betania, donde vivía Lázaro, a quien había resucitado. Allí hicieron una cena en honor de Jesús. Marta servía y Lázaro era uno de los que estaban a la mesa comiendo con él" (Juan 12,1-2).
Y, poco tiempo después, se nos informa a los lectores de este otro dato: "Muchos judíos, al enterarse de que Jesús estaba en Betania, fueron allá, no sólo por Jesús, sino también por ver a Lázaro, a quien Jesús había resucitado. Entonces los jefes de los sacerdotes decidieron matar también a Lázaro, porque por causa suya muchos se separaban de ellos y creían en Jesús" (Juan 12,9-11).
Al llegar a este punto de la narración me detengo unos instantes, porque mis neuronas me piden con insistencia una respuesta a tres preguntas elementales que me suscita la razón de la condena a muerte del resucitado Lázaro de Betania:
. ¿Cuándo se perpetró la muerte de este Lázaro decidida por los jefes de los sacerdotes judíos?
. ¿Dónde se realizó la muerte de este Lázaro decidida por los jefes de los sacerdotes judíos?
. ¿Cómo se ejecutó la muerte de este Lázaro decidida por los jefes de los sacerdotes judíos?
No tengo respuestas y, al parecer, tampoco tuvieron estas respuestas personas tan próximas a los hechos como lo fueron los seguidores y las seguidoras de aquel Jesús de Nazaret, como lo fue el contemporáneo judío procedente de Tarso llamado Pablo y como lo fueron cada uno de los que escribieron 'las tres primeras y peculiares biografías' del judío galileo y laico Jesús de Nazaret atribuidas a Marcos, Mateo y Lucas.
¿No hay respuestas a las tres preguntas? Probablemente no; a menos que nos sigamos preguntando quiénes son estas tres identidades llamadas Lázaro, Marta y María. ¿Identidades? Sí, identidades, personas de carne y hueso, y habrá que perder el miedo a seguir preguntándose...
Nada más ahora. A continuación se encuentran los comentarios para este domingo de la Cuaresma y de Marzo.
Carmelo Bueno Heras   


Comentario primero:

Domingo 5º de Cuaresma A (22.03.2026): Juan 11,1-45

¿Quiénes son Lázaro, Marta y María? Me lo pregunto CONTIGO.

En la semana pasada se nos leía la curación del ciego de nacimiento ocurrida en Jerusalén durante el transcurso de la fiesta de ‘Las tiendas’. Y en este quinto domingo de la Cuaresma se nos propone el relato llamado ‘La resurrección de Lázaro’ o, como señalan otros investigadores más meticulosos, ‘La revivificación de Lázaro’ (Juan 11). El Evangelista nos lo ha contado en relación con la celebración de la fiesta de ‘La dedicación del Templo de Jerusalén’ (Juan 10,22).

 

Ésta era la fiesta del invierno. En ella, cuenta el Evangelista, se han encontrado ‘las autoridades judías’ y Jesús de Nazaret. Y han discutido acerca de la realidad del Mesías. Y aquellos ‘judíos’ intentaron apresar a Jesús y ejecutarlo, pero este Jesús se les escapó de las manos y se marchó fuera y lejos de Jerusalén y de la tierra de Israel, ‘al otro lado del Jordán’, la Transjordania.

 

Y en ese lugar estaba con quienes creían en él. Y hasta ese lugar le llegó la noticia, primero, de que su ‘amigo querido’ estaba muy enfermo. Y poco tiempo después, al tercer día, Lázaro, su amigo, murió y Jesús decidió regresar a Judea para...  devolver lo que siempre es vida a la Vida o dicho con el narrador que pone en boca de su Jesús estas palabras: “Desatadlo y dejadle andar” (Juan 11,44). Llegado a este punto debo preguntarme quién es este Lázaro.

 

¿Quién es este Lázaro? ¿Quién es este amigo tan querido para Jesús? Ningún otro Evangelio nos ha hablado de esta persona. No me puedo creer que los tres Sinópticos ignorasen que su Jesús de Nazaret había resucitado a un muerto bien muerto, porque este Lázaro llevaba ya cuatro días y olía a muerto y a muerte (Jn 11,39). Y la prueba definitiva de toda cuestión crítica: ¿Por qué este Evangelista no nos ha contado la reacción emocionada de este Lázaro que vivió, murió y volvió a la vida? Muy despacio me digo que este Lázaro estuvo siempre y sólo en el imaginario creyente del autor de este relato.

 

Me está sucediendo ahora como a un excelente narrador llamado Sergio del Molino, autor del libro ‘La España vacía’ que en la página 146 escribe este apunte tan críticamente iluminador: ‘no conocemos la versión de Lázaro sobre su propia resurrección’. ¿Quién es este Lázaro del Evangelista Juan? Puestos a imaginar, cada lector e intérprete debe elaborarse su propia respuesta. Para mí, este Lázaro del cuarto evangelista es un símbolo del propio pueblo de Israel que su autor conoce de primera mano.

 

Este pueblo de Israel del tiempo de Jesús y de finales del siglo primero es un pueblo atrapado en la Ley, atado por Roma... ¿Para siempre? ¡Por tiempo nada más! Lo vuelvo a evocar o repetir: ‘Desatadlo y dejadle andar’. Hablar así es decirle o decirnos: eres libre, vuela. Y... Y es muy cierto que haber estado atado y apresado durante tiempo y tiempo genera miedo cuando se ve y se siente desatado y liberado. Afortunadamente, este Lázaro-Israel dispuso de las dos alas de sus dos hermanas, Marta y María. Dos mujeres. Aquel pueblo de Israel escucha de labios de un hombre de su tierra, el laico de Galilea, que las mujeres de este pueblo son las alas de su nueva y estrenada libertad. Y me digo, con sonora sencillez, que hoy la Iglesia sólo encontrará el camino de su libertad en las alas de sus mujeres todavía apartadas y silenciadas.

Carmelo Bueno Heras.  Madrid, 29.03.2020. Y también, Madrid, 22.03.2026. 


Comentario segundo

“Todo cuanto deseas que te hagan, házselo a los demás” (Mt 7,12)

CINCO MINUTOS para compartir el comentario de la 17ª página del Evangelio de Mateo 11,1-19.

Copio aquí el versículo primero de una larga narración de las actividades que el Evangelista Mateo atribuye a su Jesús de Nazaret: “Cuando Jesús acabó de dar instrucciones a sus doce discípulos, se fue a enseñar y a proclamar el mensaje en los pueblos de la región” (Mt 11,1). ¿Qué ha hecho este Jesús de Mateo hasta ahora? Enseñar y proclamar, según ya he leído desde 4,23 hasta 9,35 donde me he encontrado con ‘los dichos y los hechos’ de este hombre.

 

Sin embargo, lo que encuentro ‘novedoso’ en ese frontispicio narrativo de Mateo es esta matización: “En los pueblos de la región”. Y esta región de la que se habla es Galilea, la región del norte y la más alejada de la capital, Jerusalén, y de su Templo. Creo que ésta es la razón por la que tantos estudiosos de Jesús y de su vida entre nosotros dicen que fue ‘un profeta ambulante’. Y que a mí me encanta llamarlo, por ser un dato tan humanísimo, laico y galileo. ¿Qué enseñaba y proclamaba este hombre en los poblados de su región de Galilea? Para saberlo, tendré que esperar un poco y seguir leyendo, porque a quien recuerda ahora el narrador Mateo es a Juan el bautizador que perdonaba pecados tal como ya contó en el pasado capítulo tercero completo. Por tercera vez volverá este Evangelista a escribir de ambos personajes cuando su Jesús de Nazaret llegue a Jerusalén, según leeremos en todo el capítulo vigésimo primero completo.

 

Este Juan el Bautista y Jesús de Nazaret se presentan como dos judíos inolvidables. Con Juan se va acabando la presencia de aquel viejo Israel que parece ser que fue inaugurado con Moisés. Con Jesús está despertando una manera de ser y de vivir como judío en todos sus aspectos: “Vino Juan que no comía ni bebía y decían de él que estaba endemoniado. Y viene ahora este hombre llamado Jesús que come y bebe y dicen de él que es un comilón y un borracho, amigo de recaudadores de impuestos y de pecadores” (11,18-19).

 

Al Evangelista Lucas le debió de parecer luminosa esta manera de escribir sobre Jesús y se la apropió. Basta leerse el capítulo decimoquinto de su Evangelio para caer en la cuenta de este dato y valorar en toda su dimensión lo que aquí cuenta Mateo y lo que cuenta Lucas cuando nos regala el tesoro de aquellas tres parábolas que se suelen llamar de ‘la misericordia’. Ellas son una revolucionaria declaración social, política y religiosa en toda su extensión.

 

En este Mateo 11,1-19, el narrador se atrevió a poner en boca de su Jesús una alabanza agradecida de este Juan que perdonaba pecados en Israel. Esta tarea sólo podía realizarse, en exclusiva, en el templo y por medio de sus clérigos sacerdotes y a través de la ofrenda de sacrificios. Jesús está alabando aquí la tarea blasfema y herética de un judío a quien se atreve a calificarlo de ‘profeta’. Tan profeta como el gran Isaías (de quien se cita su texto de 35,5-6) o como el último de ellos, Malaquías (de quien se cita su texto de 3,1). Esta unidad narrativa que Mateo dedica a ensalzar a dos judíos heréticos y blasfemos, según la Ley del Israel de Moisés, acaba con una afirmación tan nítida como definitiva: En las obras de Juan y de Jesús se ha encarnado la sabiduría (Mt 11,19). Además de profetas, fueron sabios.

Carmelo Bueno Heras. Madrid, 24.03.2019. Y también Madrid, 22.03.2026 

22 de marzo: Nuestra Señora de Gádor

 

22 de marzo: Nuestra Señora de Gádor

A la ciudad de Berja, enclavada en la baja Alpujarra almeriense, llegaron en el otoño de 1588 dos ermitaños de remota procedencia, Domingo de San Juan y Juan de Santa María, fundando, con las limosnas recogidas en el pueblo, un santuario sobre las ruinas de una pequeña iglesia que existía en el despoblado paraje de Pixnela, al pie de la sierra de Gádor.

En ella depositaron una "figura de talla de Nuestra Señora con sus vestiduras de altura de poco más de media vara de alto ", a la cual dieron el nombre de Ntra. Sra. De Gádor.

Pronto apareció entre los virgitanos la devoción a la nueva imagen, subiendo los sacerdotes de la Parroquia de la Anunciación a darle culto en su ermita.

Cuatro años después, en 1592, los ermitaños decidieron abandonar la villa para entrar en una orden religiosa, cediendo mediante escritura pública, la ermita y la venerada imagen al pueblo de Berja, a cambio de una limosna. No sin antes poner como condición respecto a los enseres de la ermita ( incluida la imagen de la Virgen ) "que siempre estén en ella en sin poderse sacar a parte alguna, ni a la iglesia parroquial de esta villa".

En este mismo acto de cesión se constituyó la Hermandad de la Virgen de Gádor, con el fin de promover el culto a la venerada imagen.

Desde esas fechas la ciudad de Berja tendría como patrona a esta venerada imagen, ya que existe un decreto expedido por Urbano VIII, que declara legítimos patronos de los pueblos los elegidos por estos antes del 23 de marzo de 1630, fecha por la cual Berja llevaba más de cuarenta años proclamando el patronazgo de María Santísima de Gádor.

Dado que la imagen y el santuario son propiedad del pueblo de Berja desde 1592, a partir de esa fecha se configuró la singular forma de administración del santuario y de la imagen. Ambos elementos fueron controlados a través de un Patronato Municipal, haciéndose cargo de la Hermandad de la Virgen de los actos de culto, y el Ayuntamiento de la organización de las fiestas.

La devoción a la Santísima Virgen de Gádor ha estado siempre tan arraigada en los corazones de los hijos de Berja, y sus tradiciones tan respetadas por éstos, y por las instituciones que los representan, que a lo largo de la historia han sucedido gran cantidad de anécdotas que así lo reflejan y atestiguan.

Por su parte la Hermandad fundada en 1592 ha pasado por diversas etapas y refundaciones, desde ser una hermandad a la que sólo podían acceder nobles, hasta tener como titular a San Tesifón, patrono de Berja.

Sus últimas normas fueron aprobadas en 1996 por el obispo de Almería, contando en la actualidad con mil quinientos hermanos, y constituyendo una de las instituciones más queridas y populares de la ciudad.


La imagen

La talla que trajeron los ermitaños era una imagen de candelero con el Niño Jesús en su regazo. Dicha efigie fue destruida durante la dominación marxista al anochecer del día 29 de julio de 1936, pero como en cada pecho de los buenos virgitanos había un santuario para guardar en él la imagen de su Santísima Madre, durante la incivil contienda se encargó una nueva talla al afamado escultor granadino D. Eduardo Espinosa Cuadros, quien realizó una preciosa imagen a la que acopló un niño Jesús.

La Virgen llegó el 23 de septiembre de 1936, y es a la que actualmente rinde culto y vasallaje la ciudad de Berja. En 1991 sufrió una restauración en Granada a manos de Barbero Gor, quien repintó la imagen.


LAS BAJADAS DE LA VIRGEN

La expresión "Bajada de la Virgen" no sólo hace referencia al acto de traslado de la imagen de Ntra. Sra. de Gádor desde su santuario situado al pie de la Sierra del mismo nombre hasta la parroquia de La Anunciación de Berja, sino que también es empleado por los virgitanos para denominar al periodo de quince días en el que la imagen permanece en el templo parroquial.

Las fiestas en honor a la Santísima Virgen de Gádor están englobadas actualmente dentro de las dos Bajadas que anualmente realiza desde su ermita a la ciudad.

Durante éstas la Virgen lleva a cabo tres desfiles procesionales: el traslado desde su santuario a la parroquia, denominado "la bajada"; el desfile procesional por las calles del centro de la ciudad, que tiene su inicio y fin en "la Anunciación", al que llamamos "la procesión"; y la traslación de vuelta a la ermita, conocida como "la subida". Así pues, cada Bajada cuenta con los tres traslados aludidos.

- LA BAJADA DE MARZO

La primera de las Bajadas tiene lugar el segundo domingo de cuaresma, permaneciendo en la parroquia hasta el cuarto. Surgió como consecuencia del voto perpetuo hecho por el cabildo de la villa, el veintiuno de febrero de 1651, de trasladar a la Virgen al templo parroquial en rogativa por la tremenda sequía que azotaba a la población.

- LA BAJADA DE SEPTIEMBRE

La segunda Bajada a la ciudad se celebra el último domingo de agosto, o el primero de septiembre si el día ocho festividad de la Virgen de Gádor cae en Domingo, permaneciendo la imagen otros quince días en la parroquia de la Anunciación. Este traslado nació en 1955 como una alternativa que recuperase el carácter penitencial de la Bajada de Marzo, la cual estaba adquiriendo tintes festivos preocupantes.

- LA ROMERÍA DE LA FERIA.

Berja siempre tiene presente a su madre bendita de Gádor; por ello, si en las penas y momentos difíciles ella es nuestro consuelo, y la primera a quien acudimos en nuestro dolor, en las alegrías no podía ser menos. Necesitamos que la Virgen nos acompañe en el gozo y la fiesta, y que bendiga nuestra sana diversión. Por ello cuando la Feria de Berja no ha coincidido con las festividades patronales, ha tenido lugar durante la misma algún acto en honor de la patrona, bien sea una solemne eucaristía o una populosa romería.

- PROTOCOLO DEL TRASLADO

El Santuario de Ntra. Sra. de Gádor se encuentra a tres kilómetros del centro de la ciudad. Los preparativos comienzan unos días antes, con el montaje del altar en la parroquia y el arreglo del recorrido.

Los traslados desde la ermita al pueblo se han realizado desde tiempo inmemorial en horario vespertino. Normalmente, la imagen de la Virgen abandona su santuario tras la celebración de una eucaristía. Para el acompañamiento de la talla los asistentes formaban una procesión, hasta que en septiembre de 1969 el entonces obispo de Almería, D. Ángel Suquía, al contemplar la enorme dificultad que suponía formar el cortejo de la procesión (dada la gran cantidad de fieles y la longitud del recorrido), sugirió al párroco que la bajada y subida de la venerada imagen se hiciese en romería, es decir, sin formar filas, llevándose a cabo así desde aquella fecha.

El itinerario de descenso desde la ermita ha permanecido inalterado durante cuatro siglos. A lo largo de ambos itinerarios los devotos realizan pequeños altares, que son, sin lugar a dudas, preciosas muestras de cariño y veneración a Ntra. Sra. de Gádor.


Hermandad

Desde que los ermitaños colocaron la imagen de Nuestra Señora, una devoción comenzó a palparse en el pueblo, dándole el título a la figura de María Santísima de Gádor.

No se sabe el origen de esta advocación, aunque lo más probable es que los ermitaños y el pueblo la llamaran así por estar la ermita y la imagen en la sierra de Gador.

Después de marcharse los ermitaños, comenzó a funcionar una Hermandad, con el título de “Cofradía de la Ermita de Nuestra Señora de Gádor”. Esta cofradía atendía el culto de la Santísima Virgen y se sustentaba de los productos de la tierra, unos veinticuatro celemines que rodeaban la Ermita…, esta Hermandad funcionó hasta 1651.

En 1738 se crea de nuevo la Hermandad con el nombre de Cofradía de la Virgen de Gádor y San Tesifón, cuyos estatutos estarán vigentes hasta 1787.

Por fin en 1906 se erige canónicamente la nueva Hermandad de la Santísima Virgen de Gádor, cuyo reglamento es aprobado por el Sr. Arzobispo de Granada. Entre otras cosas, se consigna que la hermandad radique en la Parroquia de la Anunciación de Berja, que su capellán nato sea el cura párroco de la misma y que los mayordomos y las camareras sean renovados cada año.

El pueblo de Berja asumió desde un principio sobre sí la dulce carga de hacerse responsable de cuidar los cultos y amar a la Señora, con tanta veneración y fervor.

Desde siempre el pueblo de Berja se ha identificado con su Virgen. La historia de estos últimos años es de todos conocida. No queda un solo virgitano, ni ninguno de los afincados en esta noble ciudad, que no pase por el templo para visitar y rezar a la Virgen. Una auténtica misión popular donde rivalizan todos en una expresión de fe y amor a la Señora.

La asistencia a los Actos Litúrgicos, Novenas y Solemnísimas Procesiones de la cuaresma y septiembre es masiva, así como la recepción de los sacramentos de la penitencia y la eucaristía.

A partir de 1955 las bajadas de septiembre se hacen tradicionales. Sin grandes acontecimientos hasta el año 1961, en que fue coronada la Virgen por el entonces obispo de la Diócesis de Almería , D. Alfonso Ródenas García; la Hermandad sigue funcionando normalmente.

En 1986 son aprobados los nuevos estatutos , por el obispo D. Manuel Casares Hervás. Estos últimos son los que han estado vigentes hasta ahora.

En 1988 con motivo del IV centenario del comienzo de los cultos en honor a la Virgen de Gádor y el Año Mariano, durante los meses de agosto y septiembre. La Virgen, peregrina a las parroquias de San Roque, Benejí, y Alcaudique, en una primera visita en toda la historia de la Patrona.

La organización de todos estos actos se realiza con la cooperación eficacísima de las directivas de las Hermandades y Mayordomías de las distintas parroquias.

La Virgen Santísima de Gádor, recorrió todos los caminos que llevan a las distintas Parroquias o filiales: San Roque, Benejí, Alcaudique y Anunciación. Más tarde iría también a Peñarrodada y pasó por Buenos Aires camino de su santuario.

Después de los terremotos de la navidad 93-94, y mientras se acometían las obras de restauración de la Ermita, la imagen de la Virgen de Gádor permaneció en la Parroquia de la Anunciación desde el 25 de Junio de 1994 hasta el 21 de Mayo de 1995.

Así llega la Hermandad al año 1995, en que la de 1994-1995 es cesada para dar paso a la Comisión Gestora, formada para la redacción y presentación de nuevos Estatutos, todo ello por expresa decisión de las Autoridades Eclesiásticas Diocesanas.

El año 2006, será recordado por ser el año en que la hermandad se convertiría en Muy Antigua, Real, Venerable e Ilustre Hermandad de Nuestra Señora la Santísima Virgen de Gádor, ya que el rey Juan Carlos I, se convertiría en hermano mayor honorario.

(fuente: www.virgendegador.es)

sábado, 21 de marzo de 2026

Santos del día 21 de marzo

                                                                      Santos del día 21 de marzo


En Egipto, san Serapión, anacoreta. († s. inc.)
Conmemoración de los santos mártires de Alejandría de Egipto, que, en tiempo del emperador Constancio y del prefecto Filagrio, fueron sacrificados el Viernes Santo de la Pasión del Señor, al irrumpir los arrianos y los paganos en diversas iglesias. († 339)
En Lauconne, en la región de Lyon, muerte de san Lupicino, abad, que, junto con su hermano san Romano, observó en los bosques del Jura las reglas monásticas. († 480)
En Irlanda, san Endeo, abad, que en la isla de Aran fundó un cenobio tan célebre, que, por su fama, esta isla fue llamada «de los Santos». († c. 542)
En Montecasino, muerte de san Benito, abad, cuya memoria se celebra el día once de julio. († 547)
En Constantinopla, pasión de san Jacobo, conocido por el sobrenombre de «Confesor», que luchó valientemente a favor del culto de las santas imágenes y terminó su vida con un glorioso martirio. († c. 824)
En Valence, en la región de Vienne, san Juan, obispo, que primero fue abad de Bonnevaux, y luego, elegido para la sede episcopal, padeció muchas contrariedades en defensa de la justicia y ayudó generosamente a los pobres y a los mercaderes arruinados. († c. 1145)
En la región montañosa comúnmente llamada Ranft, junto a Sachseln, en Suiza, san Nicolás de Flüe, que, por inspiración divina, deseoso de otro género de vida, dejó a su esposa y a sus diez hijos, y se retiró al monte para abrazar la vida de anacoreta, en la cual llegó a ser célebre por su dura penitencia y desprecio del mundo. Solamente una vez salió de su celda, y fue para apaciguar con una breve exhortación a quienes estaban a punto de enfrentarse en una guerra civil. († 1487)
En Dorchester, en Inglaterra, beato Tomás Pilchard, presbítero y mártir, varón docto y manso, que en tiempo de la reina Isabel I fue condenado a muerte por ser sacerdote. Con él se conmemora también al beato Guillermo Pike, mártir, de oficio carpintero, que en la misma ciudad y en día desconocido, bajo el mismo reinado, fue despedazado con gran crueldad por haberse reconciliado con la Iglesia Romana. († 1587 y 1591)
En York, también en Inglaterra, beato Mateo Flathers, presbítero y mártir, que, habiendo sido alumno del Colegio de los Ingleses de Douai, en tiempo del rey Jacobo I fue descuartizado vivo por su fidelidad a Cristo. († 1608)
En Ronco Scrivia, de la Liguria, santa Benita Cambiagio Frassinello, que, de acuerdo con su marido, espontáneamente renunció a la vida conyugal y fundó el Instituto de Hermanas Benedictinas de la Providencia, para la instrucción cristiana de jóvenes pobres y abandonadas. († 1858)
En Guadalajara, México, beato Miguel Gómez Loza, mártir. († 1928)
En Shën Pal, Mirditë, Albania, beato Mark Gjani [Xhani], presbítero de la arquidiócesis de Shkodrë-Pult y mártir. († 1947)