Santos del día 31 de agosto
can.: bíblicopaís: Israel -
†: s. I
hagiografía: Abel Della Costa En Jerusalén, conmemoración de los santos José de Arimatea y Nicodemo, que recogieron el cuerpo de Jesús bajo la cruz, lo envolvieron en una sábana y lo depositaron en el sepulcro. José, noble decurión y discípulo del Señor, esperaba el reino de Dios, y Nicodemo, fariseo y principal entre los judíos, que había ido de noche a ver a Jesús para interrogarle acerca de su misión, defendió luego su causa ante los sumos sacerdotes y los fariseos que buscaban la detención del Señor.
(† s. I)
En Atenas, en Grecia, san Aristides, filósofo, que, notabilísimo por su fe y por su ciencia, dedicó al emperador Adriano algunos de sus libros sobre la religión cristiana.
(† c. 150)
En Tréveris, en la Galia Bélgica, san Paulino, obispo y mártir, que en tiempo de la herejía arriana fue el verdadero heraldo de la verdad, y en el Sínodo de Arlés, convocado por el emperador arriano Constancio, ni amenazas ni adulaciones pudieron llevarle a condenar a san Atanasio ni a apartarse de la recta fe, por lo que fue relegado a Frigia, en la actual Turquía, donde pasados cinco años llevó a cumplimiento su martirio en el exilio.
(† 358)
En Lindisfarne, en el territorio de Northumbria, san Aidano, obispo y abad, varón de suma mansedumbre, piedad y rectitud de gobierno, que desde el monasterio de Iona fue llamado por el rey Osvaldo a esta sede episcopal, donde fundó un monasterio, para atender eficazmente a la evangelización de aquel reino.
(† 651)
En Cardona, de Cataluña, san Ramón Nonato, que fue uno de los primeros compañeros de san Pedro Nolasco en la Orden de Nuestra Señora de la Merced, y es tradición que, por el nombre de Cristo, sufrió mucho para la redención de los cautivos.
(† c. 1240)
En el desierto de Vallucola, en la Toscana, beato Andrés de Borgo Sansepolcro, presbítero de la Orden de los Siervos de María, entregado a la penitencia y a la contemplación.
(† 1315)
En Almería, en España, beatos Edmigio (Isidoro) Primo Rodríguez, Amalio (Justo) Zariquiegui Mendoza y Valerio Bernardo (Marciarlo) Herrero Martínez, mártires, que, por ser hermanos de las Escuelas Cristianas, sufrieron la muerte durante la persecución contra la fe en tiempo de guerra.
(† 1936)
En Pozo de La Lagarta, en la provincia española de Almería, beatos Tomás Morales Morales y Fernando Grund Jiménez, sacerdotes de la Orden de Predicadores y mártires, víctimas de la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil Española.
(† 1936)
En "El Pinar de Lada", Langreo. Asturias, beatos Isidro Ordóñez Díez, José María Palacio Montes, y Miguel Menéndez García, de la Orden de Predicadores, mártires en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Hipódromo, Barcelona, beata Josefina Sauleda Paulís, en el siglo Buenaventura, de la Orden de Predicadores, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Camino de la Pellejera-Málaga, beato Félix Paco Escartín, de la Sociedad de San Francisco de Sales, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Cementerio de San Rafael, Málaga, beatos Enrique Vidaurreta Palma, presbítero diocesano y Tomás Alonso Sanjuán, de la Sociedad de San Francisco de Sales, mártires en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Gijón, Asturias, beato Eustaquio de Villalquite Cembranos Nistal, en el siglo Bernardo Joaquín, de la Orden de Frailes Menores Capuchinos, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En El Polvorín de Serón, Almería, beato Antonio Torres García, presbítero diocesano, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Pozo de la Lagarta, Tabernas, Almería, beatos Segundo Arce Manjón, Joaquín Berruezo Prieto, Domingo Campoy Calvano, Lisardo Carretero Fuentes, Carmelo Coronel Jiménez, José Gómez Matarín, Francisco De Haro Martínez, José Lara Garzón, Enrique López Ruiz, Pedro Martín Abad, José María Martínez Vizcaíno, Gregorio Morales Membrives, Miguel Morano Sáez, Ángel Noguera Gallegos, Francisco Roda Rodríguez, Eduardo Romero Cortés y Agustín Sabater Paulo, presbíteros diocesanos y Agustín Sabater Paulo, sacerdote operario diocesano, mártires en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Sant Pere del Arquells, Lleida, beato Joan Blanch Badía, presbítero, de la Congregación de Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Villaviciosa de Córdoba, Córdoba, beato José Vargas Nevado, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Málaga, beato Rafael Machuca Juárez de Negrón, sacerdote diocesano, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Torredonjimeno, Jaén, beatos Bernardo Cruz Pérez, Pedro José Cejudo de la Torre, Juan Ángel Román Pulido, Francisco Martínez Baeza, Julián Ruiz Guzmán, José López Pérez, Cipriano Herrera Caballero, Roque Tarazona García, Miguel García Lahoz y Antonio Molina Rascón, sacerdotes diocesanos, mártires en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En el cementerio de Bedmar, Jaén, beato Pedro Marín Martos, sacerdote diocesano, mártir en la cruel persecución religiosa que acompañó a la Guerra Civil española. († 1936)
En Barcelona, España, beato Pere Tarrés i Claret, presbítero.
(† 1950)