lunes, 22 de junio de 2026

Santos del día 22 de junio

                                                Santos del día 22 de junio


  San Paulino de Nola, obispo (1 coms.) - Memoria litúrgica   
San Paulino, obispo, que, recibido el bautismo en Burdeos, renunció a la dignidad consular y, de noble y rico, se hizo pobre y humilde por Cristo. Habiéndose trasladado a Nola, cerca del sepulcro de san Félix, presbítero, para seguir el ejemplo de su conducta, practicó una forma de vida ascética con su mujer y sus compañeros. Ordenado obispo, se distinguió por su erudición y santidad, por acoger a los peregrinos y por ayudar a los desvalidos. († 431)
  Santos Juan Fisher y Tomás Moro, mártires (1 coms.) - Memoria litúrgica   
San Juan Fisher, obispo, y santo Tomás Moro, mártires, que, por haberse opuesto al rey Enrique VIII en la controversia sobre su matrimonio y sobre la primacía del Romano Pontífice, fueron encarcelados en la Torre de Londres, en Inglaterra. Juan Fisher, obispo de Rochester, varón conocido por su erudición y por la dignidad de su vida, por mandato del rey fue decapitado este día frente a la cárcel, y Tomás Moro, padre de familia de vida integérrima y presidente del consejo real, por mantenerse fiel a la Iglesia católica murió el día 6 de julio, uniéndose así al martirio del obispo. († 1535)

En Roma, conmemoración de san Flavio Clemente, mártir, a quien el emperador Domiciano, con el cual había compartido el consulado, condenó bajo la acusación de ateísmo, aunque realmente fue por su fe en Cristo. († 96)
En Verulamio, en Gran Bretaña, hoy Inglaterra, san Albano mártir, que, según narra la tradición, todavía no bautizado se entregó ocupando el lugar de un clérigo que acogió en su casa, y de quien había recibido instrucción en la fe cristiana, cambiando sus vestidos por los de él, motivo por el cual, después de ser azotado y torturado, fue finalmente decapitado. († c. 287)
En Caerleon, en Gales, santos Julio y Aarón, mártires, que, en la persecución bajo el emperador Diocleciano, consumaron su pasión después de san Albano, al mismo tiempo que otros numerosos cristianos que, torturados de diversas formas y cruelmente ejecutados, terminaron su combate entrando gozosamente de la ciudad celeste. († s. IV in.)
En Dólica de Siria, san Eusebio, obispo de Samosata, que en tiempo del emperador arriano Constancio, vestido de militar, visitaba de incógnito las iglesias de Dios para confirmarlas en la fe católica. Posteriormente fue desterrado a Tracia por el emperador Valente, pero, recuperada la paz de la Iglesia, regresó del exilio y volvió a recorrer las comunidades, hasta que murió mártir herido en la cabeza por una teja que desde una altura le arrojó una mujer arriana. († 379)
Conmemoración de san Nicetas, obispo de Remesiana, en Dacia, a quien alaba san Paulino de Nola en uno de sus poemas por haber pacificado a los bárbaros al enseñarles el Evangelio, por convencerles de vivir unidos en paz y por haber obtenido que gente inculta y desalmada aprendiese a cantar a Cristo con un corazón romano. († c. 414)
En Roma, en Letrán, beato Inocencio V, papa, el cual, perteneciente primero a la Orden de Predicadores, enseñó teología en París y ocupó, a su pesar, la sede episcopal de Lyon. Junto con san Buenaventura preparó el II Concilio Ecuménico de Lyon, para tratar de la unión entre latinos y griegos. Elevado a la cátedra de san Pedro, desempeñó su magisterio por breve tiempo, apenas sin poder manifestarse a la Iglesia Romana. († 1276)

Mes del Sagrado Corazón de Jesús: Día 22: La persecución

 Mes del Sagrado Corazón de Jesús:

Día 22: La persecución




La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda nuestra misión en una Cultura que ha olvidado a Dios y de amor por todos los hombres

  

La devoción al Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda que es en Su Sagrada Humanidad donde encontramos el camino para llegar a ser plenamente humanos nosotros mismos.

En Su Encarnación, salvando la vida, la muerte y la Resurrección, recibimos la ruta de ese camino y los medios para llegar a ser más como Jesús.

La Fiesta del Sagrado Corazón de Jesús nos recuerda nuestra misión en una Cultura que ha olvidado a Dios.

Pasemos el mes de junio en oración al Sagrado Corazón de Jesús, elevando nuestra Nación, y de hecho el mundo entero, a Aquel en quien depositamos toda nuestra confianza.

Jesús no decepciona; Su Corazón todavía late con Misericordia y Amor por el mundo.

1. Confía en al Sagrado Corazón de Jesús

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra que es la semilla que alimenta al mío.

Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí.

Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón.

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor.

Amén

2. Oración inicial

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones.

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí.

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí.

Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. Sagrado Corazón de Jesús en ti confío.

Amén.

3. Día 22: La persecución

Quien más pesada, quien más ligera, todos tenemos una cruz personal que llevar, pero no hay una común a todos; es la cruz predicha por Jesús cuando subió al monte de las bienaventuranzas y pronunció las palabras que fueron una verdadera revelación para sus discípulos:

Dichosos vosotros cuando os ultrajen, os persigan y mintiendo, digan de vosotros cosas malas, falsas, etc., por mi causa.

Ser perseguidos por amor a Jesús es una bienaventuranza. Alegraos porque será grande vuestra recompensa en los cielos

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

4. Oración final

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados.

Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón.

Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad.

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso.

Quiero saber inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo.

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego.

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

Nota final: El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de antivalores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque:

"Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí"

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

22 de junio: Nuestra Señora de Narni

 

22 de junio: Nuestra Señora de Narni

La historia de esta advocación está ligada a la Beata Lucía Brocadelli quien nació en el seno de una su piadosa familia italiana en el año 1476.

Cuando Lucía tenía cinco años de edad, tuvo una visión del Niño Jesús con la Virgen. Dos años más tarde, la Virgen se apareció con el Niño Jesús, Santa Catalina de Siena y de Santo Domingo. Jesús le dio el anillo y de Santo Domingo le dio el escapulario. A los 12 años, hizo un voto privado de la consagración total, determinado, incluso a esta temprana edad, para convertirse en un dominicano. Sin embargo, los asuntos de la familia iban a hacer esto difícil.

Pero su familia tenía otros planes para ella. Su padre murió y quedó a cargo de un tío suyo, quien deseaba que Lucía se casase con un muchacho y hasta le organizó una gran fiesta para elegirle un marido. El joven que fue elegido para ser su marido, intentó colocarle el anillo a Lucía pero ella lo rechazó.

En otra ocasión, su tío le organizó un matrimonio con el conde Pietro de Milán, quien era conocido de la familia. Pero Lucía ya había decidido vivir como religiosa. Toda esa situación la enfermó gravemente. Durante su enfermedad, la Virgen se le apareció de nuevo, acompañada por Santo Domingo y Santa Catalina, y le dijo que aceptara el matrimonio con la condición de que su futuro marido respetara su voto de virginidad. Cuando Lucía se recuperó, el asunto fue explicado a Pedro, y en 1491 fue solemnizado el matrimonio.

La vida de Lucía se caracterizó por su prédica del Evangelio y pronto se hizo conocida por sus obras de caridad a los pobres. Pietro, su marido, se mostró respetuoso de las actividades de su esposa hasta que su paciencia terminó al punto que decidió mantener a su joven esposa encerrada. Lucía permaneció durante el tiempo de Cuaresma; un día ella pidió permiso para poder ir a misa pero nunca más regresó. Ella fue a la casa de su madre y en la Fiesta de la Ascensión en el año 1494, se puso el hábito de terciaria Dominicana.

Al enterarse, Pietro se puso furioso y quemó el convento dominicano, e incluso trató de matar a su director espiritual que le había dado el hábito. Rico e influyente, él siguió tratando de traer a Lucía de vuelta. Al año siguiente, Lucía fue a Roma y entró en el monasterio de los terciarios dominicos cerca de Panteón. Al poco tiempo, el Superior General de los Dominicos decidió enviarla para iniciar un nuevo monasterio en Viterbo.

El día viernes 25 de febrero de 1496, Lucía recibió los estigmas, las Santas Llagas. Ella trató de ocultar sus favores espirituales, porque complican su vida dondequiera que iba. Ella tenía los estigmas visiblemente, y era por lo general en el éxtasis, lo que significó un flujo constante de curiosos que querían interrogarla, investigarla o simplemente mirarla. Ella continuó su vida como religiosa, en las que recibió numerosas visiones hasta morir el día 15 de noviembre de 1544.

El Santuario en honor a Nuestra Señora de Narni se erigió posteriormente para homenajear también a la Beata.

traducido por mallinista
(fuente: www.narnia.it)

sábado, 20 de junio de 2026

Santos del día 21 de junio: XII Domingo del Tiempo Ordinario, solemnidad

 Santos del día 21 de junio: XII Domingo del Tiempo Ordinario, solemnidad


En Gaël (Ghé), en la Bretaña Menor, san Meveno, abad, que, originario de Cambria, se retiró a los bosques de la Armórica, donde fundó un monasterio. († s. VI)
En el territorio de Evreux, en Neustria, san Leufredo, abad, fundador del monasterio de la Santa Cruz, que presidió durante cuarenta y ocho años. († 738)
En Bourges, en Aquitania, san Radulfo, obispo, el cual, solícito por la vida sacerdotal, junto con presbíteros de la Iglesia que tenía encomendada recogió textos de los santos Padres y de los cánones para uso pastoral. († 866)
En Huesca, ciudad del reino de Aragón, san Ramón, que, siendo canónigo regular, fue designado obispo de Roda y de Barbastro, sede de la que fue expulsado durante tres años por no querer combatir nunca con las armas a los enemigos de la fe cristiana. († 1126)
En Orvieto, en Umbría, beato Tomás Corsini, religioso de la Orden de los Siervos de María. († 1343)
La Memoria litúrgica litúrgica no se celebra hoy, porque hay una celebración de mayor rango
Memoria de san Luis Gonzaga, religioso, que, nacido de nobilísima estirpe y admirable por su pureza, renunció a favor de su hermano el principado que le correspondía e ingresó en Roma en la Orden de la Compañía de Jesús. Murió, apenas adolescente, por haber asistido durante una grave epidemia a enfermos contagiosos. († 1591)
En Londres, en Inglaterra, san Juan Rigby, mártir, el cual, detenido y condenado a la pena capital durante el reinado de Isabel I por haberse reconciliado con la Iglesia católica, fue ahorcado en Southwark y descuartizado mientras aún estaba vivo. († 1600)
En una nave anclada frente al puerto de Rochefort, en Francia, beato Jacobo Morelle Dupas, presbítero y mártir, que, severo para sí mismo y dulce para con los demás, durante la Revolución Francesa fue encarcelado por ser párroco en el territorio de Poitiers y falleció finalmente de hambre. († 1794)
En el lugar de Zapotlanejo, en México, san José Isabel Flores Varela, presbítero, mártir durante la gran persecución contra la religión en aquel país. († 1927)