Una reflexión para cada día del mes de agosto
Web católico de Javier

Día 4
San Juan Bautista María Vianney, más conocido en el mundo entero como el Cura de Ars, fue un sacerdote francés que destacó enormemente como confesor incansable. Su cuerpo se conserva incorrupto en Basílica de Ars y su fiesta se celebra el 4 de agosto. Sobre la felicidad, decía lo siguiente:
"Los buenos cristianos que trabajan en salvar su alma están siempre felices y contentos; gozan por adelantado de la felicidad del cielo; serán felices toda la eternidad. Mientras que los malos cristianos que se condenan, siempre se quejan, murmuran, están tristes... y lo estarán toda la eternidad. Un buen cristiano, un avaro del cielo, hace poco caso de los bienes de la tierra; sólo piensa en embellecer su alma, en obtener lo que debe contentarle siempre, lo que debe durar siempre. Ved a los reyes, los emperadores, los grandes de la tierra: son muy ricos; ¿están contentos? Si aman al Buen Dios, sí; si no, no están contentos. Me parece que no hay nada que dé tanta pena como los ricos cuando no aman al Buen Dios. Puedes ir de mundo en mundo, de reino en reino, de riqueza en riqueza, de placer en placer; pero no encontrarás tu felicidad. La tierra entera no puede contentar a un alma inmortal, como una pizca de harina en la boca no puede saciar a un hambriento".
Por tanto, haz caso al Santo Cura de Ars: trabaja para salvar tu alma y así estarás siempre feliz.










