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domingo, 17 de enero de 2016

‘La experiencia de los emigrantes recuerda al mundo la urgencia de eliminar las desigualdades’ 17012016

‘La experiencia de los emigrantes recuerda al mundo la urgencia de eliminar las desigualdades’
El cardenal Antonio Maria Vegliò celebra la misa en la Basílica de San Pedro en la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado

Cardinal Vegliò during the presentation of the Francis message for the migrants day.  Holy See press room 1 october 2015
ZENIT
Hoy la Iglesia celebra la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado y en Roma, se celebra además su Jubileo. Por ello, esta mañana, miles de emigrantes y refugiados han participado en el ángelus con el papa Francisco en la plaza de San Pedro y después han atravesado la Puerta Santa. Finalmente, han podido celebrar la misa en la Basílica, presidida por el cardenal Antonio Maria Vegliò, presidente del Pontificio Consejo de la Pastoral para el Emigrante y los Itinerantes. En la celebración eucarística estaba la cruz de Lampedusa, realizada con madera de los barcos naufragados, “símbolo expresivo del dramatismo del fenómeno migratorio”, tal y como la ha definido el purpurado.

Durante la homilía, haciendo referencia a la primera lectura, el cardenal ha indicado que en un cierto sentido, se puede ver en Isaías el grito de la humanidad que sufre y que busca la justicia y la solidaridad, el del migrante y el refugiado, en quien la esperanza ha desaparecido y la alegría se experimenta con dificultad.
Asimismo, ha asegurado que esta Jornada es una ocasión oportuna para recordar que la Iglesia siempre ha contemplado, en el emigrante, la imagen de Cristo. Aún más, en el Año de la Misericordia, estamos llamados a redescubrir las obras de misericordia y, entre las corporales, está la llamada a acoger a los forasteros.
Por otro lado ha advertido que la globalización favorece el intercambio de capitales financieros, de bienes, de servicios y de tecnología, pero al mismo tiempo, “lleva consigo el fenómeno de la migración”. Es más, muchas personas “se ven obligadas a huir de sus países”. De este modo ha asegurado que este éxodo de pueblos no es el mal, sino el síntoma de un mal: el de un mundo injusto, caracterizado en muchas regiones por conflictos, guerra y pobreza extrema.

La experiencia de los emigrantes y su presencia –ha precisado– recuerdan al mundo la urgencia de eliminar las desigualdades que rompen la fraternidad y la opresión que obliga a dejar la propia tierra.
De este modo, el cardenal ha indicado a los presentes que sus rostros esconden historia de incomprensión, de miedo y de inseguridad nacidas de la experiencia de tener que decidir dejar el propio país en busca de una vida mejor para ellos y sus seres queridos. Por otro lado, ha asegurado que la integración “no implica ni una separación artificial ni una asimilación, sino que más bien da la oportunidad de identificar el patrimonio cultural del migrante y reconocer sus dones y talentos” para el bien común de la Iglesia.
Finalmente, el cardenal ha dedicado unas palabras de agradecimiento a las personas que están al servicio de los emigrantes.

miércoles, 13 de enero de 2016

"Solidaridad, encuentro y hospitalidad para volver a diseñar nuestras sociedades". Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado 12012016

"Solidaridad, encuentro y hospitalidad para volver a diseñar nuestras sociedades". Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado

Foto de archivo - ANSA
12/01/2016 15:37
(RV).- "Solidaridad, encuentro y hospitalidad para volver a diseñar nuestras sociedades". Así se expresó Mons. Guerito di Tova, obispo auxiliar de Roma y Presidente de la Fundación Migrantes comentando las iniciativas de la Iglesia italiana para la celebración de la Jornada Mundial del Emigrante y del Refugiado, que se celebra el próximo domingo 17 de enero.
 
“El Papa nos pide la acogida como un fuerte recordatorio del amor de Dios, que llega a todos y a cada uno. No se trata de cifras, de números, sino de personas. Cada persona con su dignidad, con su propia historia, con su propia realidad. El discurso de la acogida se convierte en empatía: no es simplemente arreglar una situación, sino ser parte de algo más grande, en lo que estamos viviendo".
Son veintisiete mil las parroquias italianas involucradas en las iniciativas de la Jornada mundial. El próximo domingo más de seis mil migrantes de al menos treinta nacionalidades diferentes participarán en el Ángelus en la plaza de san Pedro, y luego, pasando por la Puerta Santa, participarán en la celebración Eucarística presidida por el Cardenal Antonio Maria Veglió, presidente del Pontificio Consejo para los Migrantes e Itinerantes.
Mons. di Tova comenta además que será colocado a los pies del altar de la cátedra la Cruz de Lampedusa, "para recordar el viaje dramático que para más de 3.700 personas, entre los cuales cerca de 800 niños, concluyó en el fondo del mar Mediterráneo".
Asimismo la Jornada Mundial del Emigrante y Refugiado, se celebrará el jueves 14 de enero en el Centro Astalli para Refugiados, con un momento de oración y testimonio en presencia de familias de diversas nacionalidades.
(GM - RV)