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sábado, 4 de diciembre de 2021

Santa Bárbara, virgen y mártir (4 de diciembre)

 

Santa Bárbara, virgen y mártir

volver a la lista de santos

fecha: 4 de diciembre
†: s. III/IV - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa

Elogio: Conmemoración de santa Bárbara, de la cual se dice que fue virgen y mártir en Nicomedia.

Patronazgos: patrona de los mineros, geólogos, arquitectos, albañiles, canteros, carpinteros, techistas, electricistas, los campesinos, carniceros, cocineros, campaneros, sombrereos, sepultureros, artilleros, armeros, bomberos, trabajadores de fuegos de artificio, protege contra explosiones, muerte súbita, tormentas, especialmente eléctricas, relámpagos, fiebre, peste...

Tradiciones, refranes, devociones: Expresiones y refranes:
«Acordarse de Santa Bárbara cuando truena», se usa en relación a la persona imprevista que luego se desespera ante las situaciones conflictivas.
Otra versión: «Santa Bárbara se menta, tan sólo cuando hay tormenta»

«Santa Bárbara bendita,
que en el cielo estás escrita,
con papel y agua bendita,
guárdanos el pan y el vino
y a los que van de camino.»

La expresión «Santa Bárbara bendita..!» se usa popularmente como exclamación enfática ante algo inesperado.

Ver más información en: Los 14 santos auxiliadores



Existen muchas ediciones en griego y traducciones latinas de la «Passio» de santa Bárbara; se trata, sin embargo, de narraciones legendarias, cuyo valor histórico es muy bajo, en parte porque hay entre ellas muchas divergencias. En algunas pasiones su martirio se coloca bajo el reinado de Maximino el Tracio (235 - 38) o Máximo (286 a 305), en otras, bajo el de Maximino Daia (308 -13). Tampoco hay gran acuerdo sobre el lugar de nacimiento, ya que los relatos hablan de Antioquía, Nicomedia y, finalmente, de un lugar llamado «Heliopolis», situado a unos 20 km de Euchaita, ciudad de Paflagonia. En las traducciones al latín la cuestión se complica aún más, y así en algunas de ellas Bárbara habría muerto en la Toscana; por ejemplo, en el Martirologio de Adón leemos: «En Toscana, nacimiento [en el cielo] de santa Bárbara, virgen y mártir, bajo el emperador Maximiano». Estamos entonces frente al caso de una mártir cuyo culto estuvo ampliamente difundido desde la antigüedad, tanto en Oriente como en Occidente, pero sin embargo sus datos biográficos son escasísimos, tenemos apenas unos pocos elementos: el nombre, el origen oriental, con toda probabilidad, Egipto, y el martirio. La leyenda, entonces, ha enriquecido con detalles fantásticos, a veces poco realistas, la vida de la mártir: detalles que han tenido una influencia especial sobre el culto, tanto como sobre la iconografía.

Sin pretensión de historicidad, entonces, pero para entender ese culto y esa iconografía, importa rescatar y transmitir algunos trazos de esas leyendas: El padre de Bárbara, Dioscuro, hizo construir una torre para resguardar a la bella hija, pedida en matrimonio por muchos pretendientes. Ella, sin embargo, no tenía intención de casarse, sino de consagrarse a Dios. Antes de entrar en la torre, no siendo aún bautizada y con el deseo de recibir el sacramento, fue a una piscina de agua cerca de la torre y se tiró tres veces, diciendo: «Bárbara se bautiza en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». Por orden de su padre, la torre iba a tener dos ventanas, pero quería Bárbara tres, en honor de la Ssma. Trinidad. Su padre, pagano, llegó a saber de la profesión de fe cristiana de su hija, y decidió matarla, pero ella, pasando milagrosamente entre las paredes de la torre, logró escapar. Capturada, su padre la llevó ante el magistrado. El prefecto Marciano trató de convencer a Bárbara de retirar su propósito de consagrarse a Dios, pero los intentos fueron inútiles; ordenó entonces atormentarla envolviendo todo su cuerpo en una tela áspera y gruesa, de modo que empezó a sangrar por todas partes, pero durante la noche Bárbara tuvo una visión y fue completamente curada. Al día siguiente, el prefecto la sometió a nuevas y más crueles torturas: sobre su carne vuelta a sanar hizo poner planchas de hierro caliente. Una tal Juliana, presente en el tormento, habiendo expresado sentimientos de compasión cristiana, fue asociada al martirio: el fuego encendido a sus costados para atormentarla, se apagó casi de inmediato. Bárbara fue paseada desnuda por la ciudad, pero milagrosamente volvió vestida y saludable, a pesar de la flagelación. Por último, el prefecto la condenó a la decapitación, y fue el padre mismo quien cumplió la sentencia, pero inmediatamente después descendió fuego del cielo y quemó al padre cruel, de quien ni siquiera quedaron las cenizas.

El emperador Justiniano, en el siglo VI, trasladó las reliquias de la mártir de Egipto a Constantinopla; algunos siglos más tarde, los venecianos las llevaron a su ciudad y fueron puestas en la iglesia de San Juan Evangelista en Torcello (1009). El culto de la mártir se había extendido por Italia, probablemente importado durante el período bizantino, es decir, en el siglo VI, y luego se desarrolló más durante las Cruzadas. En Roma, de acuerdo con el testimonio de Juan el Diácono (Vita, IV, 89), a san Gregorio Magno, cuando todavía era monje, le gustaba ir a rezar al oratorio de santa Bárbara; ese recuerdo, sin embargo, no corresponde al siglo VII de san Gregorio Magno, sino al IX del biógrafo, en el cual se construyeron, según puede leerse en el Liber Pontificalis (ed. L. Duchesne, II, pp. 50, 116), oratorios en honor de santa Bárbara, en época de Esteban IV (816-17) y León IV (847-55).

Santa Bárbara es invocada especialmente contra la muerte súbita por alusión a la muerte del padre, y, más tarde, su protección se extendió a todas las personas que fueron expuestas en su trabajo al peligro de muerte inmediata, de allí la relación con las bombas y la artillería, pero también con los carpinteros (oficio más peligroso antes que ahora). En los navíos de guerra, el almacén de las municiones se llama «Santa Barbara».

En la prereforma que se hizo del Martirologio Romano, inmediatamente después del Concilio Vaticano II, hacia 1969, posiblemente por un exceso de celo historicista, el registro de la santa se quitó -junto con muchos otros- del calendario, y se suprimió el culto. Sin embargo en la reforma final, que vige actualmente, desde el 2001, se ha vuelto a aceptar -al igual que a otros-; el criterio que prima no es la verosimilitud de las leyendas sino admitir que tras ese cúmulo de narraciones fantásticas hay trazos de una auténtica antigüedad de la veneración, que puede reconocerse como contemporánea de la existencia del personaje. De ninguna manera la inscripción de un santo en el Martirologio implica la convalidación de las leyendas, pero puede aceptarse la siguiente fórmula: el santo se inscribe en el Martirologio cuando se considera que el culto antiguo -testigo de la existencia histórica- dio lugar a la leyenda, y se rechaza cuando es la leyenda quien creó al personaje, como vemos en este caso a la «espectadora» Juliana, asociada a santa Bárbara en la leyenda, pero no presente en el culto antiguo.

La siguiente rima popular alemana la encontré en un martirologio alemán, y la reproduzco en una traducción lo más literal posible (pero sin perder completamente la cadencia infantil) por su interesante asociación entre el niño que pide por el padre, teniendo en cuenta el funesto papel legendario del padre de Bárbara:

 

Querido Dios, te pido a tiQuerido Dios, te pido a ti
protejas a mi padre por mí;
cuando esté en el pozo profundo
no lo dejes ni por un segundo;
esté con él un ángel bueno,
que a su muerte ponga freno;
y así a casa vuelva bien,
mi padre muy querido. Amén.


Santa Bárbara, de noche y de día,
cuida a mi padre que trabaja en la mina,
en cada peligro quédate a su lado,
de la muerte súbita sea salvado.

 

Primera parte basada, pero no literal, en el artículo de Gian Domenico Gordini en Enciclopedia dei Santi, reproducido en Santi e Beati. la rima tomada del Ökumenisches Heiligenlexikon.

Abel Della Costa

miércoles, 4 de diciembre de 2019

Santa Bárbara, virgen y mártir (4 de diciembre)


Santa Bárbara, virgen y mártir
fecha: 4 de diciembre
†: s. III/IV - país: Turquía
canonización: pre-congregación
hagiografía: Abel Della Costa
Elogio: Conmemoración de santa Bárbara, de la cual se dice que fue virgen y mártir en Nicomedia.
Patronazgos: patrona de los mineros, geólogos, arquitectos, albañiles, canteros, carpinteros, techistas, electricistas, los campesinos, carniceros, cocineros, campaneros, sombrereos, sepultureros, artilleros, armeros, bomberos, trabajadores de fuegos de artificio, protege contra explosiones, muerte súbita, tormentas, especialmente eléctricas, relámpagos, fiebre, peste...
Tradiciones, refranes, devociones: Expresiones y refranes:
«Acordarse de Santa Bárbara cuando truena», se usa en relación a la persona imprevista que luego se desespera ante las situaciones conflictivas.
Otra versión: «Santa Bárbara se menta, tan sólo cuando hay tormenta»

«Santa Bárbara bendita,
que en el cielo estás escrita,
con papel y agua bendita,
guárdanos el pan y el vino
y a los que van de camino.»

La expresión «Santa Bárbara bendita..!» se usa popularmente como exclamación enfática ante algo inesperado.
Ver más información en: Los 14 santos auxiliadores


Existen muchas ediciones en griego y traducciones latinas de la «Passio» de santa Bárbara; se trata, sin embargo, de narraciones legendarias, cuyo valor histórico es muy bajo, en parte porque hay entre ellas muchas divergencias. En algunas pasiones su martirio se coloca bajo el reinado de Maximino el Tracio (235 - 38) o Máximo (286 a 305), en otras, bajo el de Maximino Daia (308 -13). Tampoco hay gran acuerdo sobre el lugar de nacimiento, ya que los relatos hablan de Antioquía, Nicomedia y, finalmente, de un lugar llamado «Heliopolis», situado a unos 20 km de Euchaita, ciudad de Paflagonia. En las traducciones al latín la cuestión se complica aún más, y así en algunas de ellas Bárbara habría muerto en la Toscana; por ejemplo, en el Martirologio de Adón leemos: «En Toscana, nacimiento [en el cielo] de santa Bárbara, virgen y mártir, bajo el emperador Maximiano». Estamos entonces frente al caso de una mártir cuyo culto estuvo ampliamente difundido desde la antigüedad, tanto en Oriente como en Occidente, pero sin embargo sus datos biográficos son escasísimos, tenemos apenas unos pocos elementos: el nombre, el origen oriental, con toda probabilidad, Egipto, y el martirio. La leyenda, entonces, ha enriquecido con detalles fantásticos, a veces poco realistas, la vida de la mártir: detalles que han tenido una influencia especial sobre el culto, tanto como sobre la iconografía.
Sin pretensión de historicidad, entonces, pero para entender ese culto y esa iconografía, importa rescatar y transmitir algunos trazos de esas leyendas: El padre de Bárbara, Dioscuro, hizo construir una torre para resguardar a la bella hija, pedida en matrimonio por muchos pretendientes. Ella, sin embargo, no tenía intención de casarse, sino de consagrarse a Dios. Antes de entrar en la torre, no siendo aún bautizada y con el deseo de recibir el sacramento, fue a una piscina de agua cerca de la torre y se tiró tres veces, diciendo: «Bárbara se bautiza en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo». Por orden de su padre, la torre iba a tener dos ventanas, pero quería Bárbara tres, en honor de la Ssma. Trinidad. Su padre, pagano, llegó a saber de la profesión de fe cristiana de su hija, y decidió matarla, pero ella, pasando milagrosamente entre las paredes de la torre, logró escapar. Capturada, su padre la llevó ante el magistrado. El prefecto Marciano trató de convencer a Bárbara de retirar su propósito de consagrarse a Dios, pero los intentos fueron inútiles; ordenó entonces atormentarla envolviendo todo su cuerpo en una tela áspera y gruesa, de modo que empezó a sangrar por todas partes, pero durante la noche Bárbara tuvo una visión y fue completamente curada. Al día siguiente, el prefecto la sometió a nuevas y más crueles torturas: sobre su carne vuelta a sanar hizo poner planchas de hierro caliente. Una tal Juliana, presente en el tormento, habiendo expresado sentimientos de compasión cristiana, fue asociada al martirio: el fuego encendido a sus costados para atormentarla, se apagó casi de inmediato. Bárbara fue paseada desnuda por la ciudad, pero milagrosamente volvió vestida y saludable, a pesar de la flagelación. Por último, el prefecto la condenó a la decapitación, y fue el padre mismo quien cumplió la sentencia, pero inmediatamente después descendió fuego del cielo y quemó al padre cruel, de quien ni siquiera quedaron las cenizas.
El emperador Justiniano, en el siglo VI, trasladó las reliquias de la mártir de Egipto a Constantinopla; algunos siglos más tarde, los venecianos las llevaron a su ciudad y fueron puestas en la iglesia de San Juan Evangelista en Torcello (1009). El culto de la mártir se había extendido por Italia, probablemente importado durante el período bizantino, es decir, en el siglo VI, y luego se desarrolló más durante las Cruzadas. En Roma, de acuerdo con el testimonio de Juan el Diácono (Vita, IV, 89), a san Gregorio Magno, cuando todavía era monje, le gustaba ir a rezar al oratorio de santa Bárbara; ese recuerdo, sin embargo, no corresponde al siglo VII de san Gregorio Magno, sino al IX del biógrafo, en el cual se construyeron, según puede leerse en el Liber Pontificalis (ed. L. Duchesne, II, pp. 50, 116), oratorios en honor de santa Bárbara, en época de Esteban IV (816-17) y León IV (847-55).
Santa Bárbara es invocada especialmente contra la muerte súbita por alusión a la muerte del padre, y, más tarde, su protección se extendió a todas las personas que fueron expuestas en su trabajo al peligro de muerte inmediata, de allí la relación con las bombas y la artillería, pero también con los carpinteros (oficio más peligroso antes que ahora). En los navíos de guerra, el almacén de las municiones se llama «Santa Barbara».
En la prereforma que se hizo del Martirologio Romano, inmediatamente después del Concilio Vaticano II, hacia 1969, posiblemente por un exceso de celo historicista, el registro de la santa se quitó -junto con muchos otros- del calendario, y se suprimió el culto. Sin embargo en la reforma final, que vige actualmente, desde el 2001, se ha vuelto a aceptar -al igual que a otros-; el criterio que prima no es la verosimilitud de las leyendas sino admitir que tras ese cúmulo de narraciones fantásticas hay trazos de una auténtica antigüedad de la veneración, que puede reconocerse como contemporánea de la existencia del personaje. De ninguna manera la inscripción de un santo en el Martirologio implica la convalidación de las leyendas, pero puede aceptarse la siguiente fórmula: el santo se inscribe en el Martirologio cuando se considera que el culto antiguo -testigo de la existencia histórica- dio lugar a la leyenda, y se rechaza cuando es la leyenda quien creó al personaje, como vemos en este caso a la «espectadora» Juliana, asociada a santa Bárbara en la leyenda, pero no presente en el culto antiguo.
La siguiente rima popular alemana la encontré en un martirologio alemán, y la reproduzco en una traducción lo más literal posible (pero sin perder completamente la cadencia infantil) por su interesante asociación entre el niño que pide por el padre, teniendo en cuenta el funesto papel legendario del padre de Bárbara:

Querido Dios, te pido a ti
protejas a mi padre por mí;
cuando esté en el pozo profundo
no lo dejes ni por un segundo;
esté con él un ángel bueno,
que a su muerte ponga freno;
y así a casa vuelva bien,
mi padre muy querido. Amén.

Santa Bárbara, de noche y de día,
cuida a mi padre que trabaja en la mina,
en cada peligro quédate a su lado,
de la muerte súbita sea salvado.

Primera parte basada, pero no literal, en el artículo de Gian Domenico Gordini en Enciclopedia dei Santi, reproducido en Santi e Beati. la rima tomada del Ökumenisches Heiligenlexikon.
Abel Della Costa
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Santa Bárbara. Mártir. Protectora contra rayos y muerte repentina (4 de diciembre)


Santa Bárbara. Mártir. Protectora contra rayos y muerte repentina

santa barbara martir protectora contra rayos tormentas y muerte repentina


Lo último que santa Bárbara pidió a Dios fue que bendijera y ayudara a todos los que recordaran su martirio

  
Santa Bárbara, fue una de las primeras mártires griegas cristianas nacidas a mediados del siglo III en Heliópolis, Fenicia. Fue la hija de un rico pagano llamado Dióscoro, quien la sobreprotegió luego de la muerte de su esposa, madre de Bárbara. Como una forma de protegerla, Dióscoro encerró en lo alto de una torre. Él permitió que solo sus maestros paganos la vieran. Pero Santa Bárbara Pronto se dio cuenta de que los ídolos que adoraban su padre y sus maestros no pertenecían a la creación de Dios. Ella se convirtió secretamente en cristiana y dedicó su vida a conocer al Dios verdadero y hacerlo conocer a los demás. Ella se ofreció completamente al Señor, eligiendo una vida de virginidad consagrada.

Fiesta: 04 de Diciembre

Martirologio Romano: Conmemoración de santa Bárbara, de la cual se dice que fue virgen y mártir en Nocomedia, Siglo III y IV. Fue una virgen y mártir cristiana, forma parte de la lista oficial del martirologio de la Iglesia Católica y según el calendario o santoral católico su fiesta se celebra el 4 de diciembre.

Biografía de Santa Bárbara.

Una antigua tradición escrita en griego en el siglo VII cuenta lo siguiente acerca de Santa Bárbara:
Era hija de un tipo de tremendo mal genio llamado Dióscoro. Como ella no quería creer en los ídolos paganos de su padre, éste la encerró en un castillo, al cual le había mandado colocar dos ventanas.
Santa Bárbara mandó a los obreros a que añadieran una tercera ventana para acordarse de las Tres Divinas personas de la Santísima Trinidad. Pero esto enfureció más a su incrédulo papá.

El Martirio de Santa Bárbara.

El furioso Dióscoro, como su hija no aceptaba casarse con ningún pagano o no creyente, permitió que la martirizaran cortándole la cabeza con una espada, los enemigos de la religión.
Es por eso que a Santa Bárbara la pintan con una espada, y con una palma (señal de que obtuvo la palma del martirio) y con una corona porque se ganó el reino de los cielos.
Y dice la antigua tradición que cuando Dióscoro bajaba del monte donde habían matado a su hija, le cayó un rayo y lo mató. Por eso a santa Bárbara le reza la gente para verse libre de los rayos de las tormentas.
Dicen que junto a ella fue martirizada su amiga Juliana, y que en su sepulcro se obraron muchos milagros.
Se añade también la antigua tradición que lo último que santa Bárbara pidió a Dios fue que bendijera y ayudara a todos los que recordaran su martirio, en especial a la hora de su muerte

Las reliquias de Santa Barbara.

Las reliquias de Santa Bárbara quedaron en la Iglesia Griega y en 1108 una princesa griega, llamada también Bárbara trajo consigo las reliquias que fueron colocados en el monasterio Michailovsky-Zlatoverj en Kiev.
En la época de Napoleón, las sagradas reliquias fueron llevadas al Templo de San Martín de la isla de Murano, donde hasta el día de hoy, aún se custodian.

Anécdotas curiosas de Santa Bárbara.

La imagen de Santa Bárbara aparece en algunos casos vinculada con la espada con la cual fue decapitada, y dicha espada representa un símbolo de fe inquebrantable, pues prefirió la muerte por la espada antes que perder su fe
El rayo que cayó en su martirio ha hecho que sea relacionada con los explosivos y así es patrona del arma de Artillería. El depósito de explosivos en los buques recibe el nombre de Santa Bárbara.
Santa Barbara se le representa con manto rojo, cáliz de la sangre de Cristo, rama de olivo, corona y espada, todos ellos símbolo del martirio.
Santa Barbara es la santa patrona de los artilleros, arquitectos, albañiles, fortificaciones, cavadores de tumbas, fundadores, revistas, y protectora contra el rayo, fuego, muerte repentina e impenitencia

Oración a Santa Barbara.

Padre de Bondad, admirable en tus Santos, especialmente en la gloriosa Virgen y Mártir Santa Bárbara, por cuya fe a los doce años de edad padeció azotes y otros crueles martirios, hasta ser degollada por su mismo padre, en cuyo tránsito te pidió le concedieras la gracia de que todo aquel que se valieran de su intercesion fuese librado de todo mal, socorriéndolos en la hora de la muerte.
Te ruego, oh Senor, que por los meritos de tu querida esposa Santa Barbara, me concedas fortaleza para resistir las tentaciones, conocer y llorar mis culpas y conocer en verdad tu amor, para que así, en especial en la hora de mi muerte, y fortalecido con los Santos Sacramentos, pueda yo valerme de la poderosa intercesion de esta Virgen Santa, y gozar para siempre, en su compañía, toda tu gloria, en donde vives y reinas por todos los siglos de los siglos.
Por el mismo Jesucristo, Nuestro Señor.
Amen.

domingo, 4 de diciembre de 2016

Santa Bárbara no es lo mismo que Changó ¡Cuidado con la santería! 04122016

Santa Bárbara no es lo mismo que Changó ¡Cuidado con la santería!

 
santa barbara no es chango santeria paleria brujeria
 

Santa Barbara fue una fiel Cristiana que hasta entregó su vida por amor a Cristo. Santa Bárbara no es Changó

 

¿Quien fue realmente Santa Bárbara?

Santa Bárbara fue una Mártir del Siglo III, murió Virgen y Santa porque se mantuvo fiel a las enseñanzas de Cristo.
Cuenta la tradición que Santa Bárbara no quería de ninguna manera renunciar a su fe y creer en los ídolos paganos de su padre, entonces, éste encolerizado, la encerró en un castillo.
Como Santa Bárbara jamás quiso renunciar a la fe y mucho menos aceptaba casarse con ningún pagano o no creyente, su padre permitió que los enemigos de la religión la martirizaran cortándole la cabeza con una espada.
Como puedes notar, Santa Barbara fue una fiel Cristiana que hasta entregó su vida por amor a Cristo.

¿Que tiene que ver Santa Bárbara con la Santería?

*La Santería una religión de origen africano, traída en tiempos de la Colonia, la cual se caracteriza por el culto o adoración a espíritus llamados orichas, que se han identificado con imágenes de santos católicos. De allí el nombre de santería.
A primera vista parecería que los santeros creen en nuestros santos, pero no es así. Los espíritus venerados por los yorubas (pueblo africano proveniente de Nigeria y traído a América en condición de esclavitud)fueron identificados con las imágenes de los santos de la religión católica.
De allí el hecho de que haya gente que piense que ellos veneran a los santos igual que nosotros y que no hay inconveniente en ser católico y santero.*

Los Santeros identifican a Santa Bárbara con el orisha Changó

Tienes que saber que Santa Bárbara ¡¡no es Changó!!.Changó es un orisha (divinidad yoruba), para los santeros, Changó es hijo de Yemayá y Orungán, es un orisha mujeriego. Su esposa es obá, quien es a su vez su hermana, y tiene 2 amantes más: oshun y oyá (hermanas también)....
Es decir, Changó es un orisha que comete incesto y adulterio al mismo tiempo con su propia familia... ¿Es ese el ejemplo de santidad que tenemos los cristianos? No, los cristianos veneramos a Santos que fueron imitadores de Cristo en Espíritu y verdad.
¿Eres Santero o Santera?, puedes serlo, y te lo respeto, puedes profesar la religión que quieras, hay libertad de culto, y la Iglesia respeta la libertad de conciencia de cada individuo.
Cada persona tiene derecho a profesar libremente la religión que prefiere y también se debe tener presente que La Iglesia ama y respeta a todos, independientemente de sus creencias y opciones de vida y está siempre dispuesta a mostrarles el camino para llegar al Padre: Jesucristo y su Evangelio
Estas creencias no pueden mezclarse, no se puede tomar elementos del Cristianismo y hacerlos ver como que pertenecen a la Santería...
Santa Bárbara murió Virgen y Mártir, su padre la asesinó porque ella no aceptaba casarse con personas que profesaban otras religiones paganas. Murió firme en su Fe y por su amor a Jesús el Señor...
En cambio, Changó es todo lo contrario a la fe, es un dios que comete incesto y vive en adulterio con sus propias hermanas... ¡Nada tiene que ver lo uno con lo otro.
Pedimos entonces la intercesión de nuestra amada Santa Bárbara para que ilumine los corazones de todos aquellos que se han apartado de la Fe hacia el camino de la Santería e interceda por ellos para que pronto puedan ver la luz verdadera que es Cristo Jesús y se entreguen por completo al Amor de los amores. Amén.