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domingo, 11 de diciembre de 2022

Munilla recuerda que el brutal auge de suicidios de menores también se debe a causas ideológicas 10122022

 

El obispo de Orihuela-Alicante apunta cinco factores para esta «deriva social»

Munilla recuerda que el brutal auge de suicidios de menores también se debe a causas ideológicas

Chica se tapa la cara, desesperada.
El razonamiento de Munilla es incontestable: ¿con qué argumentos disuadimos de que se suicide a un joven a quien antes hemos convencido de que es dueño absoluto de su vida y de que solo él puede decidir cuándo y cómo morir? Foto: Dev Asangbam / Unsplash.

C.L.

Según el Instituto Nacional de Estadística (INE), en el año 2020, último del que ha facilitado datos, en España se produjeron 314 suicidios de menores de edad.

Las cifras de la Fundación ANAR

Una cifra tan inquietante (casi un suicidio al día) como los resultados del Estudio sobre conducta suicida y salud mental en la infancia y la adolescencia en España (2012-2022) presentado a principios de diciembre por la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo).

Según dicha investigación, en la última década los casos atendidos en ANAR por ideación suicida se han multiplicado por 23,7 (incremento de un 2.370%) y por intentos de suicidio se han multiplicado por 25,9 (crecimiento del 2.590%).

Esta situación se ha agravado a raíz de los confinamientos y restricciones gubernamentales que empezaron en 2020: el 63,8% de los 9.637 casos atendidos desde 2012 se ha concentrado en los últimos tres años por la ampliación de los riesgos psicosociales: aislamiento, maltrato intrafamiliar, hacinamiento, abuso de las tecnologías, barreras asistenciales a la salud mental, pobreza, etc.

Estas cifras suponen "un fracaso social estrepitoso", afirmó este lunes el obispo de Orihuela-Alicante, José Ignacio de Munilla, en Sexto Continente, el programa que dirige en Radio María. Y rechazó que se puedan "camuflar" con lo sucedido a raíz del covid, pues ya eran escandalosas antes. 

De hecho, los principales problemas asociados con los menores que piensan o intentan suicidarse son la violencia de distintos tipos (60,9%) y la salud mental (27,4%), estos últimos incrementados tras los confinamientos, del 17,9% en 2019 al 34,5% en 2022. Hay que ver, sostiene el prelado, cuál es la causa de esas causas, que configuran ya una auténtica "deriva cultural y social".

José Ignacio Munilla.

El obispo José Ignacio Munilla presenta 'Sexto Continente' en Radio María los lunes y viernes de 8.00 a 9.00 de la mañana, una hora menos en Canarias.

"Piso un terreno delicado", reconoce Munilla, pero sin pretender ser exhaustivo propone "cinco factores determinantes para explicar cómo es posible" que esto suceda en una "sociedad del bienestar" que parece satisfacer todas las necesidades fundamentales.

1. Faltan referencias personales con autoridad moral

Esta "crisis de confianza está latente en nuestra cultura, que padece una gran orfandad moral" porque faltan "modelos de referencia con los que sentirse identificado y que digan la palabra de corrección fraterna que tengan que decir". Faltan referencias "de paternidad y maternidad, de la autoridad de un maestro, de unos líderes de los que sentirse orgulloso, de amigos que tiren de uno para arriba".

Sin esa guía, vivimos como en un "gran hermano" en el que "curioseamos en la vida de los demás" y nos sentimos esclavizados a los estereotipos que queremos reflejar y nos hacen sentirnos acomplejados, frente a la seguridad que aportarían esas figuras de autoridad.

2. Una educación para la fragilidad

"Hay una crisis de educación en la fortaleza", sostiene Munilla, y eso "nos ha creado una psicología muy frágil y nos ha hecho vulnerables".

Estamos educados en una pedagogía "que no sabe del sacrificio ni de la renuncia", sino que nos acostumbra a una satisfacción inmediata del deseo: "El umbral de la frustración es bajísimo, y no hemos madurado en la negación de nosotros mismos y de nuestro capricho".

En consecuencia, no tenemos "capacidad de resistencia" y fenómenos como el acoso pueden "destrozarnos" y llevarnos a la "desesperación".

Monseñor Munilla había citado al principio del programa una reciente entrevista de El País a José Antonio Marina, donde el filósofo (no precisamente un referente para el pensamiento cristiano, recordaba el obispo) era certero al diagnosticar: "Que se haya puesto de moda la felicidad es catastrófico, porque se está diciendo a cada uno que piense en su felicidad psicológica y se rompe la relación de la felicidad con la justicia, con la ética y con la felicidad pública. Es una vuelta al narcisismo".

Y nada se rompe antes que un Narciso enfrentado a una realidad que no es tan hermosa como esperaba.

3. Un refugio virtual distorsionado

El "gran hermano" antes citado "queda potenciado por el anonimato de lo virtual, de lo digital". Internet se convierte en "un refugio distorsionado" al que los jóvenes se arrojan "sin acompañamiento ni discernimiento". 

[Puedes leer en ReL:

Los «papeles» de Instagram: oculta su responsabilidad en tendencias suicidas y problemas mentales

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Internet "es una selva" que debe ser "purificada" por "alguien con autoridad moral que guíe al menor en qué puede utilizar y qué no": "No se le puede dejar a un niño o adolescente una bomba en sus manos, como es un teléfono de última generación. Debe ser muy seriamente acompañado".

4. El olvido de Dios

Se han perdido los "valores eternos", lamenta Munilla, es "el olvido de Dios": "Falta el temor de Dios y no se experimenta su amor. Esto nos deja en la máxima orfandad". Porque tal vez nos lo han dado todo, pero ¿qué sentido tiene ese todo?

La respuesta que no se está dando es la que propone el obispo: "Hay un Dios que te ha traído aquí con un plan y un designio y espera de ti una vocación que tienes que descubrir. Dios es Dios y ante Él tienes una responsabilidad, tienes que responder ante Él; Él te ama, pero espera de ti una respuesta generosa".

Sin embargo, la cultura ambiente camina en sentido contrario. Munilla lamenta, por ejemplo, la lucha laicista contra la asignatura de religión, traducida en su marginación en las leyes educativas. Pero "quien siembra vientos recoge tempestades" y "el alejamiento de Dios, el presentar a los adolescentes una cosmovisión in-trascendente, inmanente, genera un problema: llegar a la conclusión de que 'todo esto' no tiene sentido".

Eso es la antesala del primer pensamiento suicida, pues "si después de 'esto' viene la nada, ¿para qué sirve ese 'todo'?".  Y entonces "empezamos a rayarnos la cabeza", apostilla el prelado.

5. La ideología de la autodeterminación

"La ideología progresista de la autodeterminación del hombre está transmitiendo mensajes totalmente confusos y contradictorios", denuncia don José Ignacio. En efecto, "estamos escandalizados por el aumento de los suicidios... pero al mismo tiempo le estamos diciendo  a los adolescentes que el hombre tiene derecho a autodeterminarse, a decidir cómo y cuándo tiene que marchar de este  mundo. ¿En qué ayuda eso?".

Esta ideología "deja en el olvido nuestra vocación comunitaria": "No nos poseemos en propiedad. Yo soy yo, pero no soy mío, decía San Agustín. Soy de Dios para los demás. Y el suicidio no entra en los parámetros de quien piensa que es de Dios para los demás".

Sin embargo, se aprobó no hace mucho en España una ley que legitima el suicidio asistido. Cuando estamos proclamando que es un derecho abortar o que es un derecho matarse a uno mismo, "¿con qué instrumentos te quedas, con que autoridad moral te quedas para decirle a un joven que el suicidio es una barbaridad?"

El propio Munillo contesta: "Te quedas con un teléfono por si en ese momento llama... A ver entonces qué le dices para convencerle".

lunes, 20 de mayo de 2019

Donación de órganos, nueva frontera de la eutanasia: no esperar a la muerte, matar trasplantando 20052019

Empieza a pedirse en congresos médicos y revistas especializadas

Donación de órganos, nueva frontera de la eutanasia: no esperar a la muerte, matar trasplantando

Con la normalización de la eutanasia para un número creciente de supuestos, se abre la posibilidad de una eutanasia específica para donación de órganos, incrementado brutalmente la presión sobre algunos pacientes.
Con la normalización de la eutanasia para un número creciente de supuestos, se abre la posibilidad de una eutanasia específica para donación de órganos, incrementado brutalmente la presión sobre algunos pacientes.
¿Existirá en un futuro más o menos próximo el concepto de "muerte por donación", es decir, que la extracción de órganos sea la causa inmediata y directa del fallecimiento del paciente? Hoy por hoy es ilegal: el ordenamiento jurídico exige que se haya producido la muerte del donante para que pueda procederse a la operación quirúrgica que rescate alguna parte de su cuerpo para salvar la vida de otra persona.
Sin embargo, ya existen voces que piden que se elimine esta exigencia. "En congresos médicos internacionales a lo largo de 2018 y 2019", cuenta el doctor E. Wesley Ely en un artículo publicado recientemente en USA Today, "he asistido al debate, por parte de cientos de especialistas en trasplantes y atención de emergencia, en torno a la 'donación después de la muerte'. Se refiere a un escenario en rápida expansión en Canadá y algunos países de Europa Occidental, en el que una persona muere a consecuencia de la eutanasia, mediante una inyección letal que ella misma ha pedido, y enseguida se le opera para coger órganos para donación".
El doctor E. Wesley Ely.
Pues bien, continúa, en cada uno de esos congresos ha surgido la cuestión de la 'muerte por donación', esto es, "acabar con la vida de una persona con su consentimiento informado, llevándoles al quirófano para allí, bajo anestesia general, abrirles pecho y abdomen cuando aún están vivos para quitar órganos vitales y trasplantarlos a otra persona".
Se trata de ganar unos minutos preciosos para disminuir el tiempo de isquemia, esto es, el tiempo durante el cual el órgano trasplantado deja de recibir sangre del organismo muerto. Los 5 o 10 minutos que tarda en producirse la muerte por inyección letal podrían así ganarse para mejorar la calidad del órgano obtenido y mejorar las posibilidades de una implementación exitosa en el receptor.
El doctor Ely no oculta su preocupación ante esta nueva línea roja que parece estar dispuesta a cruzar la mentalidad eutanásica en aquellos países donde se ha instalado al calor de la legalización, como Canadá, Bélgica u Holanda. Él es catedrático en la facultad de Medicina de la Vanderbilt University de Tennessee (Estados Unidos) y co-director de su centro para la enfermedad crítica, la disfunción cerebral y la supervivencia, como lo fue del programa de trasplantes de pulmón. Asimismo es director asociado del centro estatal para investigación geriátrica. Conoce, pues, bien toda la problemática de los pacientes en proximidad a la muerte.
"La 'muerte por donación' obviaría el principio, tanto tiempo respetado, del 'donante muerto', que prohíbe quitar los órganos vitales hasta que se declare el fallecimiento del donante. Actualmente la 'muerte por donación' sería considerada un homicidio dirigido a acabar con una vida y conseguir órganos", advierte, pero ya empieza a solicitarse la mitigación de ese criterio. Dos médicos y un bioeticista proponían recientemente en The New England Journal of Medicine que se anulase ese criterio, considerando la mejora en la calidad del trasplante como una justificación ética suficiente para ese 'homicidio'.
Ely, por el contrario, sabe lo que ocurriría: se estaría lanzando un mensaje de estigmatización sobre personas con discapacidades físicas y psíquicas proponiéndoles "hacer algo noble" con sus órganos sanos y solicitar la eutanasia voluntariamente con ese fin, al mismo tiempo que se hurtaría la posibilidad de decidir a los pacientes que no pueden expresarse por sí mismos.
Ben Mattlin escribe para diversos medios en torno a la enfermedad y la lucha por la superación. Tiene 57 años, lleva 30 años casado, tiene dos hijos y se licenció en Harvard, todo ello padeciendo una severa atrofia muscular degenerativa.
Cita el caso de uno de ellos, Ben Mattlin, quien en 2012 relató en The New York Times la realidad de las personas que, como él (víctima de una atrofia muscular espinal), son sometidas a presiones muy duras que se añaden a su problema físico: "¡Qué fácil es que alguien te influya sin darse cuenta para que te sientas subestimado y sin esperanza, presionándote suavemente pero con determinación… para aligerar a los demás de tu carga!", exclamaba con realismo. Y añadía: "No podéis ni imaginar la cantidad de fuerzas sutiles -invariablemente bienintencionadas, bondadosas, incluso amables, y sin embargo tan persuasivas como un tsunami- que se despiertan cuando tu autonomía física está comprometida y sin esperanza de recuperación".
En efecto, el doctor Ely cita estudios según los cuales en el 27% de las eutanasias practicadas en Bélgica se ha acelerado la muerte sin el consentimiento del paciente, algo que la Sociedad Belga de Medicina de Cuidados Intensivos considera "admisible".
"Cuando los médicos participan en procedimientos dirigidos a quitarle la vida a una persona", concluye, "¿se sentirán los pacientes 100% seguros de que su médico juega firmemente del lado de la curación? ¿Qué mensaje se manda sobre el valor de toda vida humana cuando los médicos respaldan el intercambio de una vida por otra?"

sábado, 4 de mayo de 2019

Trump garantiza a todo el personal sanitario la objeción de conciencia ante el aborto o la eutanasia 04052019

Trump garantiza a todo el personal sanitario la objeción de conciencia ante el aborto o la eutanasia

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Donald Trump anunció sus nuevas medidas provida en el Día Nacional de Oración.
Donald Trump anunció sus nuevas medidas provida en el Día Nacional de Oración.
Donald Trump ha dado un paso más en favor de la causa provida al proteger con un reglamento federal la objeción de conciencia de todo el personal sanitario en cualquier proceso relacionado con el aborto, las esterilizaciones, la eutanasia o el suicidio asistido. Teóricamente ese derecho ya estaba garantizado, pero en la práctica el acoso contra el personal provida era continuo y al Departamento de Salud llegaron por ejemplo, solamente el año pasado, 1300 quejas en ese sentido.
Por ese motivo, el secretario de Sanidad, Alex Azar (ya vinculado al departamento durante la presidencia de George Bush hijo), promulgó esta semana un detallado Estatuto de protección de los derechos de conciencia en la atención sanitaria que sistematiza las regulaciones existentes para "garantizar una firme aplicación de las leyes federales de objeción de conciencia y anti-discriminación aplicables al Departamento, a sus programas y a los beneficiarios de sus subvenciones, para delegar la responsabilidad de su aplicación y supervisión a la Oficina de Derechos Civiles" y para asegurar la "autoridad de la Oficina de Derechos Civiles para supervisar, investigar conductas y supervisar y coordinar su cumplimiento, afrontar sus violaciones y resolver las quejas".
Según explicó Roger Severino, director de la Oficina de Derechos Civiles en el Departamento de Sanidad, "la norma garantiza que los profesionales y las entidades que prestan servicios de salud no serán acosadas por el sistema sanitario por su rechazo a participar en actuaciones que violan su conciencia, entre ellas quitar la vida a personas".
Se invierte así la situación existente durante la presidencia de Barack Obama, que persiguió abiertamente a cualquier persona o institución que se negase a aplicar las políticas abortistas que caracterizaron su Administración. "Las leyes que prohíben al gobierno practicar la discriminación contra la libertad religiosa y de conciencia se cumplirán a partir de ahora como cualquier otra ley concerniente a los derechos civiles", afirmó Severino.
El mismo Trump quiso dar el máximo respaldo a esta normativa presentándola él mismo el jueves en la Casa Blanca, con motivo del Día Nacional de Oración.
"Precisamente hoy", dijo Trump, "hemos establecido nuevas protecciones para los derechos de conciencia de médicos, farmacéuticos, enfermeros, profesores, estudiantes e instituciones religiosas de caridad. Llevaban mucho tiempo esperando esto, hasta hoy. Juntos estamos construyendo una cultura que celebra la dignidad y valor de toda vida humana. Todos los niños, nacidos y no nacidos, son un regalo sagrado de Dios" (minutos 17:59-18:36).
Agradecimiento del movimiento provida
El aplauso del movimiento provida a esta nueva reglamentación ha sido general, según recoge Life News
"En este Día Nacional de Oración", afirmó Tony Perkins, presidente del Family Research Council, muchos prestadores de servicios de salud han tenido una respuesta a sus oraciones. Los profesionales sanitarios ya no se verán forzados a elegir entre sus convicciones morales y su deseo de ayudar a los pacientes".
Ashley McGuire, de The Catholic Association, celebró también que "ningún trabajador de la salud pueda ya ser obligado a escoger entre su profesión y su fe. Este principio ya estaba consagrado en numerosas leyes y reglamentaciones pero ha sido violado desde hace demasiado tiempo. Este nuevo reglamento restaura el compromiso de nuestra nación con los derechos de conciencia en los servicios de atención sanitaria".
La presidenta de National Right to LifeCarol Tobias, recordó que el gobierno de Obama "miraba hacia otro lado" cuando esos derechos eran violados: "Agradecemos al presidente Trump y a su gobierno por aplicar estas leyes y proteger a los trabajadores de los servicios de salud que se oponen a participar en la muerte de un ser humano inocente".
"Mientras algunos estados intentan ampliar el aborto hasta el momento del nacimiento, sin protección alguna de los derechos de conciencia, esta normativa subraya la seriedad de la Adminstración Trump situándose al lado de los trabajadores e instituciones provida. Agradecemos al presidente Trump y al secretario Azar por su compromiso en la lucha contra la discriminación", aplaudió Marjorie Dannenfelser, presidenta de la Susan B. Anthony List.
Jeanne Mancini, presidenta de la Marcha por la Vida, recalcó que "nadie debe ser obligado a participar en procesos que acaban con la vida, como el aborto o actividades similares que van contra sus creencias religiosas o sus convicciones morales".

Eutanasia, una bola de nieve inexorable: la caída progresiva en el abismo en 5 países donde es legal 03052019

Bélgica, Holanda, Canadá, Australia, Reino Unido... el mismo patrón

Eutanasia, una bola de nieve inexorable: la caída progresiva en el abismo en 5 países donde es legal

La eutanasia ha empezado a aplicarse a menores en todos los países donde se ha legalizado, incluso apelando a su «consentimiento».
La eutanasia ha empezado a aplicarse a menores en todos los países donde se ha legalizado, incluso apelando a su «consentimiento».
Durante los recientes debates electorales en España, tanto el presidente del Gobierno y ganador de las elecciones, Pedro Sánchez (PSOE), como Albert Rivera (Ciudadanos) y Pablo Iglesias (Podemos), mostraron su voluntad de legalizar la eutanasia. Actualmente pocos países disponen de una legislación permisiva, pero allí donde existe se verifica su creciente estandarización y ampliación, lejos de la excepcionalidad ("enfermedades muy graves") con la que el mismo Sánchez la justificaba). En Bélgica, muchos neonatólogos piden la puesta en marcha de la eutanasia activa (con inyección letal) en recién nacidos. En Holanda, se puede pedir la eutanasia por las normales dolencias debidas a la edad. En Australia piensan ya en limitar la objeción de conciencia. Y después está el Reino Unido de los pequeños AlfieCharlieIsaiah, recordándonos que la mentalidad de la eutanasia se está difundiendo con rapidez, con toda su carga de muerte y desesperación. Es el análisis de Ermes Dovico en La Nuova Bussola Quotidiana:
Australia, Bélgica, Canadá, Holanda, Reino Unido, y la lista podría continuar. Cinco países, de una parte a la otra del mundo, que demuestran cómo la mentalidad de quiénes apoyan la eutanasia se está difundiendo con rapidez, a veces también en ausencia de una ley específica, como en el caso inglés, donde bastó la adopción de un protocolo médico en varios hospitales (el denominado, "protocolo de Liverpool", luego sustituido por directrices aún peores) para convertir en habitual la eutanasia en las últimas dos décadas: primero en enfermos terminales, después en personas con discapacidad, ancianos o recién nacidos. Incluso sin petición explícita, como nos recuerdan los casos de los pequeños Charlie GardIsaiah Haastrup y Alfie Evans, convertidos en noticia -entre quién sabe cuantos más- sólo por la rebelión de sus padres. 
Presentamos algunos datos y hechos recientes de estos cinco países, que deberían hacer reflexionar a todos aquellos que, en Italia, desde los Radicales al Tribunal Constitucional, desearían ampliar la ya eutanásica ley del testamento vital (declaración anticipada de tratamiento) para incluir en ella el suicidio asistido. 
Australia
Aquí, el Estado de Victoria ha legalizado la eutanasia en 2018, pero el debate está abierto también en otras partes del país y se manifiesta en posiciones cada vez más extremas. En Queensland, por ejemplo, el presidente del Comité por las libertades civiles, Michael Cope, dijo en una comisión parlamentaria que la voluntad de los "menores maduros" de ser sometidos a eutanasia tendría que ser respetada.
¿Cómo de maduros? Incluso niños de 12 años o poco más. "Definimos un menor maduro como el niño de más de 12 años de edad que... tiene una comprensión e inteligencia suficientes para permitirle comprender plenamente lo que se le propone", ha afirmado Cope, añadiendo la habitual serie de matices para que no se perciba el veneno en la comida. Es interesante observar que Cope ha dicho que se inspira en los casos de Bélgica, donde tres menores han pedido la eutanasia desde 2014, y de Holanda, donde los menores asesinados por propia voluntad serían 12 desde 2002. En su opinión, además, un médico no debería verse obligado a practicar la eutanasia, pero tendría que remitir al paciente a un colega dispuesto a ofrecer el "servicio": en resumen, la idea es limitar la objeción de conciencia
Bélgica
La eutanasia se despenalizó en 2002 para los mayores de edad con una enfermedad terminal, ampliando después sus tentáculos mortales. En 2014 se extendió a los menores "capaces" de pedirla. Además, el consentimiento del paciente ya no se considera necesario por parte de muchos médicos y, a veces, por parte de los mismos enfermeros, que proceden autónomamente. Basta recordar el estudio publicado en el New England Journal of Medicine, donde se indicaba que el 1,7% (más de mil) de las muertes registradas en 2013 en la región de Flandes había sucedido sin petición expresa. Un porcentaje parecido, el 1,8%, se observó en el año 2007, siempre en referencia a Flandes, en otro estudio publicado en el Canadian Medical Association Journal, que confirma una tendencia ya arraigada.
Por el último informe público sobre la eutanasia se sabe, además, que en 2018 se declararon 2.357 casos (de los cuales, 83 correspondían a personas con simple malestar psíquico), que equivalen a un incremento del 147% respecto a los 953 casos de 2010.
Y la deriva no acaba aquí, porque muchos neonatólogos están pidiendo ahora una modificación de la ley para poder practicar la eutanasia activa en los recién nacidos; es decir, aplicándoles la inyección letal. Entre los defensores de esta modificación está Wim Distelmans, médico implicado en diversos casos extremos de "muerte dulce" y, a pesar de ello, copresidente del comité de control belga sobre la eutanasia: "Todo aquel que ponga fin activamente a la vida de un recién nacido puede ser acusado de infanticidio. Esto difiere mucho de los Países Bajos, donde hay un protocolo en vigor. Allí, cuando se cumplen todas las condiciones para poner fin a una vida, la acusación es rechazada".
Será así, pero la cuestión es que estamos hablando de infanticidio. Distelmans está apoyado por el político Jean-Jacques De Gucht, promotor de la ampliación de la normativa de 2014, y que hoy en día dice: "Ya se hace en los hospitales, lo que pasa es que nos falta un marco legal para esto". Es inútil decir que lo que siempre se utiliza como excusa es la falsa idea de "compasión".
Canadá
Eufemísticamente llamada Medical Assistance in Dying (MAID: muerte médicamente asistida), incluye tanto la eutanasia como el suicidio asistido, y es legal en todo el país desde junio de 2016. Limitándonos a los primeros dos años completos desde la aplicación de la nueva ley, en 2017 hubo 2704 "muertes asistidas" oficiales; en 2018, según cuanto ha referido en marzo del año pasado Jocelyn Downie, una activista pro eutanasia, hubo 4235. Un aumento de más del 56%. Según Downie, todos los pacientes que se han beneficiado -es una manera de hablar- de la muerte médicamente asistida cumplían los requisitos previstos por la ley. Pero como indica el activista provida Alex Schadenberglos datos la desmienten: el informe provisional para la provincia de Québec indica que el 3% de los casos, equivalente a 19 personas, no cumplían los criterios establecidos; cinco de estas personas no tenían una "enfermedad seria e incurable" y dos no estaban en situación terminal.
Holanda
Tras la despenalización en 2002 de la eutanasia para los mayores de edad, le siguió el Protocolo de Groning, aprobado en 2005 por la Asociación de Pediatras de Holanda, con el que se daba la posibilidad a los menores con edades comprendidas entre los 12 y los 16 años de pedir la eutanasia con el permiso de los padres. Se ha pasado de las 1882 personas asesinadas con la muerte asistida en 2002 a las 6585 de 2017, un incremento de casi el 250%. En el mismo año, unos 1900 holandeses obtuvieron el suicidio asistido, mientras que otros 32.000 murieron con sedación extrema, con el resultado de que una cuarta parte de las muertes ocurridas en los Países Bajos en 2017 (casi 150.000) son el resultado de la difundida mentalidad eutanásica.
Si al principio el requisito para la eutanasia era ser un enfermo terminal, hoy se puede pedir por una variedad enorme de razones, desde la demencia a la depresión o los normales achaques debido a la edad. El código de conducta de 2018, elaborado por la comisión de control de la eutanasia, prevé de hecho que un paciente que "quiera recibir la eutanasia [...] no tiene necesariamente que estar afectado por una patología terminal. La suma de las dificultades típicas de la vejez como problemas de vista, de oído, osteoporosis, artritis, problemas de equilibrio, declive cognitivo, pueden causar sufrimientos insoportables sin perspectivas de mejoría". Basta una sola de estas condiciones para autorizar la eutanasia y, además, en el documento se subraya que el criterio para valorar el sufrimiento "insoportable" hay que considerarlo "totalmente subjetivo", es decir, que depende de la percepción del paciente. A esto hay que añadir que también en la super progresista Holanda la idea de autodeterminación es una ilusión: en 2015 un estudio reveló que, en ese año, había habido 431 casos de eutanasia no solicitada.
Reino Unido
En el país donde se cumple un año de la muerte del pequeño Alfie, que subió al Cielo el 28 de abril de 2018 tras haber sido "eutanasiado" por el Estado, la agenda eugenésica avanza. Entre los últimos hechos que hay que señalar está la dimisión del presidente del comité ético del Royal College of Physicians (RCP, Colegio Real de Médicos), Albert Weale, que ha decidido dejar el cargo después de que la importante asociación de médicos cambiara su posición respecto a la eutanasia, que ha pasado de ser "contraria" a "neutral" tras una votación entre los miembros -la tercera desde 2006- definida en los ambientes provida como una "falsedad", vistas las reglas, cambiadas a propósito para aprobar la posición neutral, minoritaria (ver aquí y aquí): respondió sólo el 25%, de los cuales el 31,6% era favorable a la eutanasia y el 43,4% contrario. Weale, en ruptura con el RCP, ha dimitido junto con otros dos miembros del comité ético y ha definido "injusto" el procedimiento del sondeo. La posición neutral del RCP es claramente útil para los defensores de la eutanasia, que podrían aumentar su presión sobre los parlamentarios ingleses, para así llegar a una ley, por ellos deseada, y que empeoraría ulteriormente la situación.
En resumen, podemos decir esto: el tristemente plano inclinado que ve a una sociedad precipitándose en el abismo de la normalización de actos malvados, extendiéndolos progresivamente también al uso de un lenguaje engañoso ("muerte dulce", "muerte compasiva", "mejor interés del paciente", "autodeterminación", etc.), funciona por doquier, y sólo una marcha atrás cultural (lo que puede suceder sólo si volvemos a Dios), puede detener y cambiar sus efectos.
Traducción de Helena Faccia Serrano.