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jueves, 1 de septiembre de 2016

Papa Francisco a Científicos: ¡La fe no hace daño a la razón! 31082016

Papa Francisco a Científicos: ¡La fe no hace daño a la razón!

papa francisco sonriendo fondo cielo vaticano



Papa Francisco: La Iglesia siempre han apoyado y ha señalado la importancia de la investigación científica para la salud humana y de la vida



Ciudad del Vaticano, 31/08/16.-"Debido a que 

los científicos nunca pueden ser neutrales en sus investigaciones, no deben verse tentados a suprimir la verdad e ignorar lo divino


", así lo expresó el Papa Francisco a los profesionales de la salud en un discurso a los expertos que participan en un congreso mundial sobre la investigación cardiovascular.

FE Y RAZÓN

La apertura a la gracia de Dios, que viene por la fe, no debilita la razón humana, sino que lo conduce hacia el conocimiento de una verdad que es más amplia y de mayor beneficio a la humanidad
Más de 32.000 profesionales, entre cardiólogos, procedentes de 120 países asistieron a la reunión de una semana en Roma. Organizado por la Sociedad Europea de Cardiología, el congreso anual pretende intercambiar las últimas y mejores prácticas en la investigación y la atención al paciente.

BENEFICIOS DE SALUD PARA TODOS

Francisco, que viajó a la sede del congreso en las afueras de la ciudad, insistió en que nadie debe estar privado de una atención médica adecuada y cuidado.
Mediante el reconocimiento de la plena dignidad de la persona humana, uno puede ver que los pobres, los necesitados y los marginados deben beneficiarse de la atención y la asistencia ofrecida por los sectores de salud públicos y privados

FRENAR LA CULTURA DE DESCARTE

Hay que hacer grandes esfuerzos para asegurar que no se "desechen" en esta cultura, que promueve una mentalidad de "usar y tirar".
Las enseñanzas de la Iglesia siempre han apoyado y ha señalado la importancia de la investigación científica para la salud humana y de la vida
papa francisco sonriendo pope francis smile
La Iglesia entiende que los esfuerzos dirigidos al bien auténtico de la persona son acciones siempre inspirados por Dios, y el cuidado de los enfermos y de los débiles es parte del plan de Dios.

LOS CIENTÍFICOS, LA FE Y LA VERDAD

Sin embargo, sabemos que el científico, en su investigación, nunca es neutral, ya que cada uno tiene su propia historia, modo de ser y de pensar.
Cada científico requiere, en cierto sentido, una purificación, a través de este proceso, las toxinas las cuales envenenan la persecución de la mente hacia la verdad y la certidumbre son eliminadas con el fin de obtener una mayor comprensión de la realidad
Al participar en la curación de enfermedades físicas, 

los profesionales de la salud tienen la oportunidad de ver que hay leyes grabadas dentro de la naturaleza humana que nadie puede manipular


, sino que deben ser descubiertas, respetadas y actuar en cooperación, para que la vida pueda corresponder cada vez más a los diseños del creador
Es por esto que las personas de ciencia no deben dejarse sucumbir a la tentación de suprimir la verdad.
Al terminar su Audiencia, el Papa Francisco dijo a los profesionales de la salud que aprecia su trabajo, y agregó que "yo también he estado en las manos de algunos de ustedes"
Al final de su discurso, el Papa Francisco fue presentado con un estetoscopio y una cruz hecha de laminados de mármon con formas de corazón.

PildorasdeFe.net | Con información de Catholic News Service

miércoles, 31 de agosto de 2016

El Papa pide a los médicos cardiólogos que tengan una mirada particular hacia los más pobres y marginados 31082016

El Papa pide a los médicos cardiólogos que tengan una mirada particular hacia los más pobres y marginados

El Papa en el congreso de cardiología - OSS_ROM
31/08/2016 17:16
 
(RV).- Papa Francisco visitó a los participantes del congreso europeo de cardiología que se celebró en Roma en el que participaron más de 35.000 médicos, a quienes el Santo Padre les pidió que su trabajo llegue a los más pobres y marginados para que no sean parte de la “cultura del descarte”.
El Obispo de Roma habló de la importancia que tiene el cuidado de este órgano tan importante que es el corazón y que tiene “tanta simbología”. “El Magisterio de la Iglesia siempre ha afirmado la importancia de la investigación científica para la vida y la salud de las personas. También hoy la Iglesia no sólo les acompaña en este arduo camino, sino que se hace promotor e intenta sostenerles porque comprende que lo que está dedicado al bien efectivo de la persona es en consecuencia siempre una acción que proviene de Dios”.  
“Sabemos también que el científico en sus descubrimientos nunca es neutral” porque llevan consigo mismo “su historia, su modo de ser y pensar”, dijo. En este sentido invitó a cada uno a tener “una especie de purificación, que mientras aleja las toxinas que envenenan la razón en su búsqueda de la verdad y de certezas, lleva a mirar con mayor intensidad la esencia de las cosas”. Porque no es posible negar que el conocimiento, aunque sea el más preciso y científico, “tiene necesidad de progresar interrogándose y encontrando respuestas sobre el origen, el sentido y la finalidad de la realidad, con el hombre incluido”. Todavía las ciencias por sí, naturales y físicas, “no son suficientes para entender el misterio que cada persona contiene en sí”. “Si se mira al hombre en su totalidad se puede tener una mirada de particular intensidad hacia los más pobres, a los más necesitados y marginados”, de manera que también a ellos “le llegue vuestra atención, como la asistencia y la atención de las estructuras sanitarias públicas y privadas”. E insistió en que se debe luchar para que no hayan “descartes en esta cultura del descarte que viene propuesta”.
Finalmente al terminar su discurso, expuso su aprecio por el trabajo de los cardiólogos y pidió al Señor que bendiga la investigación y curaciones médicas, de manera que “a todos pueda llegar el alivio ante el dolor, una mayor calidad de vida y un mayor sentido de esperanza en la vida humana y en la totalidad de la vida humana”.
(MZ-RV)

    El Papa Francisco instituye Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral 31082016

    El Papa Francisco instituye Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral

    El Papa Francisco y el Card. Turkson en un encuentro del Pontificio Consejo Justicia y Paz - REUTERS
    31/08/2016 12:15
     
    (RV).- Hoy L’Osservatore Romano publica la Carta Apostólica en forma de  Motu Proprio del Papa Francisco, con la que se instituye el nuevo «Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral», así como su Estatuto.
    Con este anuncio, un comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede señala que a partir del 1º de enero de 2017, en el nuevo Dicasterio confluirán los Pontificios Consejos para la Justicia y la Paz, Cor Unum, para la Pastoral de los Migrantes e Itinerantes y para la Pastoral de los Agentes Sanitarios. A partir de esa fecha, estos cuatro Dicasterios cesarán en sus funciones y quedarán suprimidos, abrogándose asimismo los artículos 142-153 de la Constitución Apostólica Pastor Bonus.
    «Una sección del nuevo Dicasterio expresa de manera especial la solicitud del Papa hacia los migrantes», se lee asimismo en el comunicado de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, que añade que «en efecto, no puede haber hoy un servicio al desarrollo humano integral sin una especial atención al fenómeno migratorio. Por ello, esta sección está puesta ad tempus directamente bajo la guía del Sumo Pontífice (cfr Estatuto art. 1 §4)».
    El Santo Padre ha nombrado Prefecto del nuevo Dicasterio al Cardenal Peter Kodwo Appiah Turkson, actual Presidente del Pontificio Consejo para la Justicia y la Paz.
    (CdM – RV)
    Carta apostólica en forma de «Motu proprio» del Sumo Pontífice Francisco con la que se instituye el Dicasterio para el Servicio del Desarrollo Humano Integral
    En todo su ser y obrar, la Iglesia está llamada a promover el desarrollo integral del hombre a la luz del Evangelio. Este desarrollo se lleva a cabo mediante el cuidado de los inconmensurables bienes de la justicia, la paz y la protección de la creación. El Sucesor del Apóstol Pedro, en su labor de promover estos valores, adapta continuamente los organismos que colaboran con él, de modo que puedan responder mejor a las exigencias de los hombres y las mujeres, a los que están llamados a servir.
    Con el fin de poner en práctica la solicitud de la Santa Sede en los mencionados ámbitos, como también en los que se refieren a la salud y a las obras de caridad, instituyo el Dicasterio para el servicio del desarrollo humano integral. En modo particular, este Dicasterio será competente en las cuestiones que se refieren a las migraciones, los necesitados, los enfermos y los excluidos, los marginados y las víctimas de los conflictos armados y de las catástrofes naturales, los encarcelados, los desempleados y las víctimas de cualquier forma de esclavitud y de tortura.
    En el nuevo Dicasterio, regido por el Estatuto que con fecha de hoy apruebo ad experimentum, confluirán, desde el 1 de enero de 2017, las competencias de los actuales Consejos Pontificios que se indican a continuación: el Consejo Pontificio Justicia y Paz, el Consejo Pontificio «Cor unum», el Consejo Pontificio para la Pastoral de los Emigrantes e Itinerantes y el Consejo Pontificio para la Pastoral de la Salud. En esa fecha, estos cuatro Dicasterios cesarán en sus funciones y serán suprimidos, quedando abrogados los artículos 142-153 de la Constitución apostólica Pastor Bonus.
    Cuanto deliberado con esta Carta apostólica en forma de «Motu proprio», ordeno que entre en vigor de manera firme y estable, no obstante cualquier disposición contraria, aunque sea digna de particular mención, y que sea promulgada mediante publicación en L’Osservatore Romano y, posteriormente, en Acta Apostolicae Sedis, entrando en vigor el 1 de enero de 2017.
    Dado en Roma, junto a San Pedro, el 17 de agosto de 2016, Jubileo de la Misericordia, cuarto de mi Pontificado.


    Catequesis del Papa: La misericordia ofrece dignidad 31082016

    Catequesis del Papa: La misericordia ofrece dignidad

    El Papa Francisco durante la audiencia general del último miércoles de agosto - ANSA
    31/08/2016 11:21
     
    (RV).- “Que el ejemplo de Jesús nos ayude a salir al encuentro de quien está solo y necesitado, para llevar su misericordia y ternura, que sana las heridas y restablece la dignidad de hijos de Dios”. Fue la invocación del Papa Francisco al saludar a los fieles y peregrinos procedentes de España y América Latina que participaron en la audiencia general del quinto y último miércoles de agosto.
    En su catequesis el Santo Padre reflexionó sobre la misericordia que ofrece dignidad. Y lo hizo a partir de la lectura de un pasaje del Evangelio de san Mateo que relata la vicisitud de una mujer que padecía hemorragias desde hacía años, y que quedó curada tras tocar el manto de Cristo.
    Hablando en italiano el Papa explicó que en efecto, esta pobre mujer desde hacía tantos años no sólo estaba enferma, sino que era considerada impura porque padecía de hemorragias. Por esta razón estaba excluida de las liturgias, de la vida conyugal, de las relaciones normales con el prójimo. De ahí que el Santo Padre haya afirmado que este caso nos hace reflexionar acerca de cómo la mujer muchas veces es percibida y representada, incluso en las comunidades cristiane, contra consideraciones de la feminidad aminoradas por prejuicios y recelos ultrajantes de su dignidad. Y en este sentido – dijo Francisco – son precisamente los Evangelios los que  restablecen la verdad y reconducen a un punto de vista liberatorio.
    Además el Papa explicó que Jesús admiró la fe de esta mujer a la que todos evitaban y transformó su esperanza en salvación. Porque en el encuentro con Cristo – dijo – se abre para todos, hombres y mujeres de todo tiempo y lugar, el camino de la liberación y de la salvación.
    El Papa Bergoglio destacó también en la parte central del relato evangélico el término salvación se repite tres veces. “Con sólo tocar su manto, quedaré curada. Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: ‘Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado’”. Ese “ten confianza, hija”, expresa toda la misericordia de Dios por aquella persona. La “salvación” adquiere múltiples rasgos: ante todo devuelve la salud a la mujer; después la libera de sus discriminaciones sociales y religiosas; además, realiza la esperanza que ella llevaba en su corazón anulando sus temores y su desaliento; y, en fin, la devuelve a la comunidad liberándola de la necesidad de actuar a escondidas. Porque como dijo elPontífice, la salvación que Jesús da es total, reintegra a la vida de la mujer en la esfera del amor de Dios y, al mismo tiempo, la restablece en su plena dignidad.
    En suma – dijo el Papa –  no es el manto que la mujer ha tocado el que le da la salvación, sino la palabra de Jesús, acogida en la fe, capaz de consolarla, curarla y restablecerla en la relación con Dios y con su pueblo.
    Jesús, una vez más – terminó diciendo el Papa –  con su comportamiento lleno de misericordia, indica a la Iglesia el itinerario que debe realizar para salir al encuentro de cada persona, para que cada uno pueda ser curado en el cuerpo y en el espíritu, y recuperar la dignidad de hijo e hija de Dios.
    (María Fernanda Bernasconi - RV).

    Texto y audio de la catequesis del Santo Padre Francisco:
     
    Queridos hermanos y hermanas, ¡buenos días!
    El Evangelio que hemos escuchado nos presenta una figura que sobresale por su fe y su coraje. Se trata de la mujer a la que Jesús curó de sus pérdidas de sangre (Cfr. Mt 9,20-22). Pasando en medio de la muchedumbre, se acerca por detrás de Jesús para tocar el borde de su manto. Pensaba: “Con sólo tocar su manto, quedaré curada”  (v. 21). ¡Cuánta fe, eh! ¡Cuánta fe tenía esta mujer! Razonaba así porque estaba animada por tanta fe, tanta esperanza y, con un toque de astucia, realiza cuanto lleva en su corazón. El deseo de ser salvada por Jesús es tan grande que la hace ir más allá de las prescripciones establecidas por la ley de Moisés.
    En efecto, esta pobre mujer desde hacía tantos años no sólo estaba sencillamente enferma, sino que era considerada impura porque padecía de hemorragias (Cfr. Lv 15, 19-30). Por esta razón estaba excluida de las liturgias, de la vida conyugal, de las relaciones normales con el prójimo. El evangelista Marcos añade que había consultado a muchos médicos, agotando sus medios para pagarlos y soportando tratamientos dolorosos, pero sólo había empeorado. Era una mujer descartada por la sociedad. Es importante considerar esta condición – de descartada – para entender su estado de ánimo: ella siente que Jesús puede liberarla de la enfermedad y del estado de marginación y de indignidad en el que se encuentra desde hace años. En una palabra: sabe, siente que Jesús puede salvarla.
    Este caso nos hace reflexionar acerca de cómo la mujer muchas veces es percibida y representada. A todos se nos pone en guardia, también a las comunidades cristianas, contra consideraciones de la feminidad aminoradas por prejuicios y recelos ultrajantes de su intangible dignidad. En este sentido son precisamente los Evangelios los que  restablecen la verdad y reconducen a un punto de vista liberatorio.
    Jesús ha admirado la fe de esta mujer a la que todos evitaban y ha transformado su esperanza en salvación. No conocemos su nombre, pero las pocas líneas con las que los Evangelios describen su encuentro con Jesús trazan un itinerario de fe capaz de restablecer la verdad y la grandeza de la dignidad de toda persona. En el encuentro con Cristo se abre para todos, hombres y mujeres de todo lugar y de todo tiempo, el camino de la liberación y de la salvación.
    El Evangelio de Mateo dice que cuando la mujer tocó el manto de Jesús, Él “se dio vuelta”, la vio (v. 22), y le dirigió la palabra. Como decíamos, a causa de su estado de exclusión, la mujer ha actuado a escondidas, detrás de Jesús – tenía un poco de temor – para no ser vista, porque era una descartada. En cambio, Jesús la ve y su mirada no es de reproche, no dice: “¡Vete de aquí, tú eres una descartada!”, como si dijera: “¡Tú eres una leprosa, vete!”, ¿no? No reprocha. Sino que la mirada de Jesús es de misericordia y ternura. Él sabe lo que ha sucedido y busca el encuentro personal con ella, lo que, en el fondo, ella misma anhelaba. Esto significa que Jesús no sólo la acoge, sino que la considera digna de ese encuentro hasta el punto que le dona su palabra y su atención.
    En la parte central del relato el término salvación se repite tres veces. “Con sólo tocar su manto, quedaré curada. Jesús se dio vuelta, y al verla, le dijo: ‘Ten confianza, hija, tu fe te ha salvado’” (vv. 21-22). Este “ten confianza, hija” – “confianza hija”, dice Jesús – expresa toda la misericordia de Dios por aquella persona, y por toda persona descartada. Pero cuántas veces nos sentimos interiormente descartados por nuestros pecados, hemos hecho tantas, hemos hecho tantas… Y el Señor nos dice: “¡Confianza! ¡Ven! Para mí tú no eres un descartado, una descartada. Confianza, hija. Tú eres un hijo, una hija”. Y éste es el momento de la gracia, es el momento del perdón, es el momento de la inclusión en la vida de Jesús, en la vida de la Iglesia. Es el momento de la misericordia. Hoy, a todos nosotros, pecadores, que somos grandes pecadores o pocos [pequeños] pecadores, pero todos lo somos, ¡eh!,  a todos [nosotros] el Señor nos dice: “¡Confianza, ven! Ya no eres descartado, no eres descartada: yo te perdono, yo de abrazo”.
    Así es la misericordia de Dios. Debemos tener coraje e ir hacia Él; pedir perdón por nuestros pecados e ir adelante. Con coraje, como hizo esta mujer.  Después, la “salvación” adquiere múltiples rasgos: ante todo devuelve la salud a la mujer; después la libera de las discriminaciones sociales y religiosas; además, realiza la esperanza que ella llevaba en su corazón anulando sus temores y su desaliento; y, en fin, la devuelve a la comunidad liberándola de la necesidad de actuar a escondidas. Y esto último es importante: un descartado siempre hace algo a escondidas [alguna vez] o toda la vida: pensemos en los leprosos de aquellos tiempos, en los sin techo de hoy… pensemos en los pecadores, ¡eh!, en nosotros pecadores: siempre hacemos algo a escondidas, como … tenemos necesidad de hacer algo a escondidas y nos avergonzamos por lo que somos. Y Él nos libera de esto, Jesús nos libera y hace que nos pongamos de pie: “Levántate, ven. De pie”. Como Dios nos ha creado: Dios nos ha creado de pie, no humillados. De pie. La salvación que Jesús da es total, reintegra a la vida de la mujer en la esfera del amor de Dios y, al mismo tiempo, la restablece en su plena dignidad.
    En suma, no es el manto que la mujer ha tocado el que le da la salvación, sino la palabra de Jesús, acogida en la fe, capaz de consolarla, curarla y restablecerla en la relación con Dios y con su pueblo. Jesús es la única fuente de bendición de la que brota la salvación para todos los hombres, y la fe es la disposición fundamental para acogerla.
    Jesús, una vez más, con su comportamiento lleno de misericordia, indica a la Iglesia el itinerario que debe realizar para salir al encuentro de cada persona, para que cada uno pueda ser curado en el cuerpo y en el espíritu, y recuperar la dignidad de hijos de Dios. Gracias.

      martes, 30 de agosto de 2016

      Simposio Ecuménico de Tesalónica. Papa: “Urge renovar los lazos con las raíces cristianas” 29082016

      Simposio Ecuménico de Tesalónica. Papa: “Urge renovar los lazos con las raíces cristianas”

      Imagen de archivo. Papa Francisco en la isla de Lesbos con Bartolomé I. - RV
      29/08/2016 16:42
       
      (RV).- Evangelizar de nuevo a los cristianos que han abandonado su fe. Éste es el objetivo del XIV Simposio Intercristiano que se está celebrando en la ciudad griega de Tesalónica, para el cual Papa Francisco envió un mensaje donde desea que se encuentren “métodos creativos y un lenguaje adaptado para hacer llegar el anuncio de Jesús”.
      En la carta, firmada por el cardenal Kurt Koch, presidente del Pontificio Consejo para la Promoción de la Unidad e los Cristianos, se lee un pasaje de la exhortación apostólica Evangelii gaudium donde habla del empeño misionero  y de la profundidad de la convicción de Cristo: “Él siempre puede, con su novedad, renovar nuestra vida y nuestra comunidad y, aunque atraviese épocas oscuras y debilidades eclesiales, la propuesta cristiana nunca envejece”. 
      “En una realidad como la europea en la que cada vez hay menos lazos con las raíces cristianas, se advierte claramente la necesidad de una nueva labor de evangelización”. De este modo –se lee en el mensaje- el Papa espera que con las reflexiones propuestas en el simposio de los ilustres relatores y con el intercambio de conocimiento gracias a los estudios católicos y ortodoxos, se puede “contribuir a individuar nuevos caminos, métodos creativos y un lenguaje adaptado” para hacer llegar la belleza de Cristo al “hombre europeo contemporáneo”.
      Por su parte el patriarca ortodoxo Bartolomé I, en un mensaje también dirigido por el simposio ecuménico, habla del papel "importante y nodal" de los cristianos en "una era en la que la colaboración y la unidad se hacen cada vez más necesarias." La cabeza de la Iglesia de Constantinopla se centra especialmente en las heridas infligidas por los recientes ataques terroristas en Europa, que "demuestran la absoluta necesidad de que el continente sea de nuevo evangelizado, y que con la descristianización de Europa de las últimas décadas se sigue un camino de desplazamiento continuo que se aleja de los valores y las tradiciones cristianas y está adoptando nuevas teorías y tradiciones que se oponen completamente a la ley de Dios".
       (MZ-RV)