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domingo, 3 de enero de 2021

Santísimo Nombre de Jesús (3 de enero)

 

Santísimo Nombre de Jesús

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fecha: 3 de enero
fecha en el calendario anterior: 2 de enero
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

Elogio: El santísimo Nombre de Jesús, a cuyo solo nombre toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.

refieren a este santo: Dulcísimo Nombre de la Bienaventurada Virgen María

Oración: Oh Dios, que fundaste la salvación del género humano en la encarnación de tu Palabra, concede a tu pueblo la misericordia que implora, para que todos sepan que no ha de ser invocado otro Nombre que el de tu Unigénito. Él, que vive y reina contigo. Amén (oración litúrgica).



«Le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1,21). Occidente celebra la memoria del nombre de Jesús entre los días que rodean a la Epifanía. Así como en el crucifijo material honramos toda la Pasión de Cristo resumida en un símbolo, de igual manera el nombre de Jesús nos recuerda todo lo que está simbolizado en él: «Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre» (Flp 2,10-11), que es la cita evocada en el elogio del Martirologio. «Hablando de él, nos sentimos iluminados; pensando en él, recibimos el alimento de nuestras almas; invocándole, encontramos la paz», decía san Bernardo de Claraval, uno de los hombres que han hablado más sentida y profundamente del nombre de Jesús.

El Concilio de Lyon prescribió en 1274 una devoción especial al nombre de Jesús, y el beato Gregorio X comisionó especialmente a la Orden de Predicadores para propagarla. Pero quienes más hicieron por difundirla, a pesar de la gran oposición que encontraron, fueron dos franciscanos minoritas: san Bernardino de Siena y san Juan de Capistrano, quienes popularizaron el uso del monograma IHS, que puede entenderse como la simple abreviación de las tres primeras letras del nombre en griego (iota + eta + sigma), aunque se popularizó como las siglas latinas de "Iesus Hominum Salvator" (Jesús Salvador de los Hombres). El hecho de que la Compañía de Jesús adoptara ese monograma como parle de su divisa, contribuyó a su mayor difusión. La Santa Sede concedió a los Franciscanos, en 1530, la celebración de la fiesta del Santo Nombre, y el uso se fue extendiendo paulatinamente. En 1721, se convirtió en fiesta universal de la Iglesia de occidente; pero pocos años después, la comisión encargada de la reforma del Breviario recomendó al Papa Benedicto XIV que la suprimiera del calendario general. En la actualidad tiene rango de memoria libre.

Es interesante notar que el Nombre de Jesús figura en el calendario del «Book of Common Prayer» (libro de oraciones anglicano) el 7 de agosto, es decir, en la fecha que escogieron algunos obispos ingleses y escoceses, cuando adoptaron la fiesta, al fin de la Edad Media. Las Letanías del Santo Nombre de Jesús, que en realidad son más bien un comentario de los atributos del Salvador que de su Nombre, provienen tal vez de san Bernardino y san Juan Capistrano. La invocación continua del Santo Nombre de Jesús es una práctica normal en el monaquismo, especialmente en Oriente.

Realizado sobre la base de la noticia del Butler (Ed. W. Guinea), redactado según el actual carácter de la memoria litúrgica.

fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

accedido 4442 veces

ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_34

viernes, 3 de enero de 2020

Santos del día 3 de enero

Santos del día 3 de enero
Tertio Nonas ianuarii
   Santísimo Nombre de Jesús (4 coms.) - Memoria litúrgica   
El santísimo Nombre de Jesús, a cuyo solo nombre toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.
En Roma, en el cementerio de Calixto, en la vía Apia, san Antero, papa, que tuvo un breve pontificado después del papa mártir san Ponciano.
En Nicomedia, de la provincia romana de Bitinia, santos Teopempo y Teonas, que sufrieron el martirio en la persecución llevada a cabo bajo Diocleciano.
En Cesarea de Capadocia, san Gordio, mártir, al que san Basilio consideró émulo, como centurión que era, del que estuvo junto a la Cruz, por cuanto confesó a Jesús, Hijo de Dios, durante la persecución desencadenada bajo Diocleciano.
En Padua, en la región de Venecia, conmemoración de san Daniel, diácono y mártir.
En Parios, en el Helesponto, san Teógeno, mártir, quien, al negarse a formar parte de la milicia a causa de su fe cristiana, en tiempo del emperador Licinio fue martirizado en la cárcel y finalmente arrojado al mar.
En Vienne, en la Galia Lugdunense, san Florencio, obispo, que participó en el concilio celebrado en Valence.
En París, ciudad de la Galia, santa Genoveva, virgen de Nanterre, que a los quince años, aconsejada por el obispo Germán de Auxerre, tomó el velo de las vírgenes. Animó a los habitantes de la ciudad, amedrentados por las incursiones de los hunos, y ayudó a sus conciudadanos en tiempo de hambre.
En Lentini, lugar de Sicilia, san Luciano, obispo.
En el monasterio de Mannanam, en Kerala, en la India, san Ciríaco Elías Chavara, presbítero, fundador de la Congregación de Hermanos Carmelitas de María Inmaculada.

jueves, 3 de enero de 2019

Santísimo Nombre de Jesús. El Nombre sobre todo nombre (3 de enero)

Santísimo Nombre de Jesús. El Nombre sobre todo nombre

santo nombre de jesus fiesta toda rodilla se doble

El Santísimo Nombre de Jesús nos recuerda todas las bendiciones que recibimos de Él. Al nombre de Jesús toda rodilla se doble (Flp 2,10)

 
El Santísimo Nombre de Jesús, es una veneración especial que la Iglesia realiza al Sacratísimo Nombre de Jesús, debido a su especial poder por sobre todas las creatruras. El Santo Nombre de Jesús es invocado por los fieles desde los comienzos de la Iglesia, comenzó a ser venerado en las celebraciones litúrgicas en el siglo XIV.

Fiesta: 03 de enero

El Santo Nombre de Jesús nos recuerda todas las bendiciones que recibimos del Redentor. Para agradecer su amor y todas las bendiciones reverenciamos el Santo Nombre, como honramos la Pasión de Cristo honrando Su Cruz.
Es por esto que descubrimos nuestras cabezas y doblamos nuestras rodillas y nuestros corazones ante el Santísimo Nombre de Jesús; él da sentido a todos nuestros afanes, como indicaba el emperador Justiniano en su libro de leyes:
"En el Nombre de Nuestro Señor Jesús empezamos todas nuestras deliberaciones".

Invocando el Santo nombre de Jesús.

El Santo Nombre de Jesús brinda ayuda a necesidades corporales, según la promesa de Cristo:
"En mi Nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se curarán" (Mc 16,17).
En el Nombre de Jesús los Apóstoles dieron fuerza a los cojos (He 3, 6; 9, 34) y vida a los muertos (He 9,40). Da consuelo en las aflicciones espirituales.
El Santo Nombre de Jesús le recuerda al pecador la misericordia del padre del Hijo Pródigo y el del Buen Samaritano; le recuerda al justo el sufrimiento y la muerte del inocente Cordero de Dios.
Nos protege de Satanás y sus engaños, por eso el Demonio teme el Nombre de Jesús, Quien lo ha vencido en la Cruz.
En el nombre de Jesús obtenemos toda bendición y gracia en el tiempo y en la eternidad, pues Cristo ha dicho: "lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo concederá." (Jn 16, 23). Por eso la Iglesia concluye todas sus plegarias litúrgicas: "Por Jesucristo Nuestro Señor". Así se cumple la palabra de San Pablo:
"Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los infiernos." (Filipenses 2,10).

Devoción del Santo Nombre de Jesús

San Bernardo, habla del Santo Nombre de Jesús con especial ardor en sus sermones. San Bernardino de Siena y San Juan Capistrano, llevaban en sus misiones populares el monograma del Santísimo Nombre, rodeado de rayos, pintado en una tabla de madera, con el que bendecían a los enfermos y obraban milagros.
Al finalizar sus sermones mostraban el emblema a los fieles y les pedían que se arrodillaran para a adorar al Redentor.Recomendaban que colocaran el monograma de Jesús a las puertas de sus ciudades y a las puertas de sus casas.
San Bernardino predicaba esta devoción nueva, y fue acusado por sus enemigos y conducido al tribunal del Papa Martín V.
Defendido por San Juan Capistrano que le reconocía como su maestro y lo hizo con tanta elocuencia, justicia y éxito que el papa no sólo permitió la adoración del Santísimo Nombre de Jesús, sino que asistió a una procesión en la que se llevaba el Santo Monograma. La tabla usada por San Bernardino es venerada en la actualidad, en Santa María en Ara Coeli en Roma.

El monograma IHS

El monograma que representa el Santísimo Nombre de Jesúsconsiste en las tres letras: IHS.
En la Edad Media el Nombre de Jesús se escribía: IHESUS; el monograma contiene la primera y la última letra del Santísimo Nombre de Jesús. Se encuentra por primera vez en una moneda de oro del siglo VIII: DN IHS CHS REX REGNANTIUM (El Señor Jesucristo, Rey de Reyes).
Algunos equivocadamente creen que las tres letras son las iniciales de "Jesús Hominum Salvator", Jesús Salvador de los Hombres.
San Ignacio adoptó este monograma para la Compañía de Jesús, añadiéndole una cruz sobre la H y tres clavos bajo ella.
Y se inventó una nueva explicación del emblema, considerando que los clavos eran originalmente una "V", y que el monograma significaba "In Hoc Signo Vinces", "En Esta Señal conquistaréis", palabras que vio Constantino en los cielos bajo el signo de la Cruz antes de la batalla en el puente Milvio en 312, que decidió su conversión al cristianismo.

Le pondrás por nombre Jesús

San José ejerció el derecho de padre cumpliendo las palabras de Gabriel:
"Le pondrás el nombre de Jesús, porque Él va a salvar a su pueblo de sus pecados" (Mt 1, 21).
Así como en el crucifijo honramos toda la Pasión de Cristo resumida en el símbolo de la cruz, de igual manera el nombre de Jesús nos recuerda todo lo el amor simbolizado en él (Filip. II, 9,10).
Hablando de él, nos sentimos iluminados; pensando en él, recibimos el alimento de nuestras almas; invocándole, encontramos la paz, como dice San Bernardo de Claraval.
El Concilio de Lyon prescribió en 1274 una devoción especial al Santo Nombre de Jesús, y el beato Gregorio X comisionó a la Orden de Predicadores para propagarla.
La Santa Sede concedió a los Franciscanos, en 1530, la celebración de la fiesta del Santo Nombre de Jesús y el uso se fue extendiendo.

Oración al Santo Nombre de Jesús

Jesús, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, tanto amas a la humanidad que no sólo te rebajas a hacerte hombre, sino que eres el manso cordero que cargas con los pecados de todos nosotros.
¡Gracias por el don de tu humildad, tu misericordia y tu perdón!
Quiero que mi vida de cada día esté limpia de pecado, nunca indigna de un discípulo tuyo.
Te pido que toda mi existencia transcurra siempre en tu compañía, y las últimas palabras sean repetir tu santísimo Nombre, JESÚS, el Nombresobretodonombre.
Por el mismo Jesúcristo, Nuestro Señor.
Amén
En esta fiesta del Santísimo Nombre de Jesús, pidámosle que nos transforme y que seamos verdaderas imágenes de Jesús, portadores de su amor.

miércoles, 2 de enero de 2019

Santísimo Nombre de Jesús (3 de enero)


Santísimo Nombre de Jesús

fecha: 3 de enero
fecha en el calendario anterior: 2 de enero
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: El santísimo Nombre de Jesús, a cuyo solo nombre toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.

Oración: Oh Dios, que fundaste la salvación del género humano en la encarnación de tu Palabra, concede a tu pueblo la misericordia que implora, para que todos sepan que no ha de ser invocado otro Nombre que el de tu Unigénito. Él, que vive y reina contigo. Amén (oración litúrgica).
«Le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1,21). Occidente celebra la memoria del nombre de Jesús entre los días que rodean a la Epifanía. Así como en el crucifijo material honramos toda la Pasión de Cristo resumida en un símbolo, de igual manera el nombre de Jesús nos recuerda todo lo que está simbolizado en él: «Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre» (Flp 2,10-11), que es la cita evocada en el elogio del Martirologio. «Hablando de él, nos sentimos iluminados; pensando en él, recibimos el alimento de nuestras almas; invocándole, encontramos la paz», decía san Bernardo de Claraval, uno de los hombres que han hablado más sentida y profundamente del nombre de Jesús.
El Concilio de Lyon prescribió en 1274 una devoción especial al nombre de Jesús, y el beato Gregorio X comisionó especialmente a la Orden de Predicadores para propagarla. Pero quienes más hicieron por difundirla, a pesar de la gran oposición que encontraron, fueron dos franciscanos minoritas: san Bernardino de Siena y san Juan de Capistrano, quienes popularizaron el uso del monograma IHS, que puede entenderse como la simple abreviación de las tres primeras letras del nombre en griego (iota + eta + sigma), aunque se popularizó como las siglas latinas de "Iesus Hominum Salvator" (Jesús Salvador de los Hombres). El hecho de que la Compañía de Jesús adoptara ese monograma como parle de su divisa, contribuyó a su mayor difusión. La Santa Sede concedió a los Franciscanos, en 1530, la celebración de la fiesta del Santo Nombre, y el uso se fue extendiendo paulatinamente. En 1721, se convirtió en fiesta universal de la Iglesia de occidente; pero pocos años después, la comisión encargada de la reforma del Breviario recomendó al Papa Benedicto XIV que la suprimiera del calendario general. En la actualidad tiene rango de memoria libre.
Es interesante notar que el Nombre de Jesús figura en el calendario del «Book of Common Prayer» (libro de oraciones anglicano) el 7 de agosto, es decir, en la fecha que escogieron algunos obispos ingleses y escoceses, cuando adoptaron la fiesta, al fin de la Edad Media. Las Letanías del Santo Nombre de Jesús, que en realidad son más bien un comentario de los atributos del Salvador que de su Nombre, provienen tal vez de san Bernardino y san Juan Capistrano. La invocación continua del Santo Nombre de Jesús es una práctica normal en el monaquismo, especialmente en Oriente.
Realizado sobre la base de la noticia del Butler (Ed. W. Guinea), redactado según el actual carácter de la memoria litúrgica.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_34

miércoles, 3 de enero de 2018

Fiesta del Santísimo Nombre de Jesús. El Nombre sobre todo nombre 03012018


Fiesta del Santísimo Nombre de Jesús. El Nombre sobre todo nombre

santo nombre de jesus fiesta toda rodilla se doble


El Santo Nombre de Jesús nos recuerda todas las bendiciones que recibimos de Él. Al nombre de Jesús toda rodilla se doble (Filipenses 2,10)

 
La Fiesta del Santísimo Nombre de Jesús, es una veneración especial que la Iglesia realiza al Sacratísimo Nombre de Jesús, debido a su especial poder por sobre todas las creatruras. El Santo Nombre de Jesús es invocado por los fieles desde los comienzos de la Iglesia, comenzó a ser venerado en las celebraciones litúrgicas en el siglo XIV.

Fiesta: 03 de enero

El Santo Nombre de Jesús nos recuerda todas las bendiciones que recibimos del Redentor. Para agradecer su amor y todas las bendiciones reverenciamos el Santo Nombre, como honramos la Pasión de Cristo honrando Su Cruz.
Es por esto que descubrimos nuestras cabezas y doblamos nuestras rodillas y nuestros corazones ante el Santísimo Nombre de Jesús; él da sentido a todos nuestros afanes, como indicaba el emperador Justiniano en su libro de leyes:
"En el Nombre de Nuestro Señor Jesús empezamos todas nuestras deliberaciones".

El nombre de Jesús, invocado con gran confianza

El nombre de Jesús brinda ayuda a necesidades corporales, según la promesa de Cristo:
"En mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se curarán" (Mc 16,17).
En el Nombre de Jesús los Apóstoles dieron fuerza a los cojos (He 3, 6; 9, 34) y vida a los muertos (He 9,40). Da consuelo en las aflicciones espirituales.
El Nombre de Jesús le recuerda al pecador la misericordia del padre del Hijo Pródigo y el del Buen Samaritano; le recuerda al justo el sufrimiento y la muerte del inocente Cordero de Dios.
Nos protege de Satanás y sus engaños, por eso el Demonio teme el Nombre de Jesús, Quien lo ha vencido en la Cruz.
En el nombre de Jesús obtenemos toda bendición y gracia en el tiempo y en la eternidad, pues Cristo ha dicho: "lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo concederá." (Jn 16, 23). Por eso la Iglesia concluye todas sus plegarias litúrgicas: "Por Jesucristo Nuestro Señor". Así se cumple la palabra de San Pablo:
"Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los infiernos." (Filipenses 2,10).

Devoción del Santo Nombre de Jesús

San Bernardo, habla del Nombre de Jesús con especial ardor en sus sermones. San Bernardino de Siena y San Juan Capistrano, llevaban en sus misiones populares el monograma del Santísimo Nombre, rodeado de rayos, pintado en una tabla de madera, con el que bendecían a los enfermos y obraban milagros.
Al finalizar sus sermones mostraban el emblema a los fieles y les pedían que se arrodillaran para a adorar al Redentor.Recomendaban que colocaran el monograma de Jesús a las puertas de sus ciudades y a las puertas de sus casas.
San Bernardino predicaba esta devoción nueva, y fue acusado por sus enemigos y conducido al tribunal del Papa Martín V.
Defendido por San Juan Capistrano que le reconocía como su maestro y lo hizo con tanta elocuencia, justicia y éxito que el papa no sólo permitió la adoración del Santísimo Nombre de Jesús, sino que asistió a una procesión en la que se llevaba el Santo Monograma. La tabla usada por San Bernardino es venerada en la actualidad, en Santa María en Ara Coeli en Roma.

El monograma - IHS -

El monograma que representa el Santísimo Nombre de Jesús consiste en las tres letras: IHS.
En la Edad Media el Nombre de Jesús se escribía: IHESUS; el monograma contiene la primera y la última letra del Santísimo Nombre de Jesús. Se encuentra por primera vez en una moneda de oro del siglo VIII: DN IHS CHS REX REGNANTIUM (El Señor Jesucristo, Rey de Reyes).
Algunos equivocadamente creen que las tres letras son las iniciales de "Jesús Hominum Salvator", Jesús Salvador de los Hombres.
San Ignacio adoptó este monograma para la Compañía de Jesús, añadiéndole una cruz sobre la H y tres clavos bajo ella.
Y se inventó una nueva explicación del emblema, considerando que los clavos eran originalmente una "V", y que el monograma significaba "In Hoc Signo Vinces", "En Esta Señal conquistaréis", palabras que vio Constantino en los cielos bajo el signo de la Cruz antes de la batalla en el puente Milvio en 312, que decidió su conversión al cristianismo.

Le pondrás por nombre Jesús

San José ejerció el derecho de padre cumpliendo las palabras de Gabriel:
"Le pondrás el nombre de Jesús, porque Él va a salvar a su pueblo de sus pecados" (Mt 1, 21).
Así como en el crucifijo honramos toda la Pasión de Cristo resumida en el símbolo de la cruz, de igual manera el nombre de Jesús nos recuerda todo lo el amor simbolizado en él (Filip. II, 9,10).
Hablando de él, nos sentimos iluminados; pensando en él, recibimos el alimento de nuestras almas; invocándole, encontramos la paz, como dice San Bernardo de Claraval.
El Concilio de Lyon prescribió en 1274 una devoción especial al Santo Nombre de Jesús, y el beato Gregorio X comisionó a la Orden de Predicadores para propagarla.
La Santa Sede concedió a los Franciscanos, en 1530, la celebración de la fiesta del Santo Nombre de Jesús y el uso se fue extendiendo.

Oración al Santo Nombre de Jesús

Jesús, Cordero de Dios que quitas el pecado del mundo, tanto amas a la humanidad que no sólo te rebajas a hacerte hombre, sino que eres el manso cordero que cargas con los pecados de todos nosotros.
¡Gracias por el don de tu humildad, tu misericordia y tu perdón!
Quiero que mi vida de cada día esté limpia de pecado, nunca indigna de un discípulo tuyo.
Te pido que toda mi existencia transcurra siempre en tu compañía, y las últimas palabras sean repetir tu santísimo Nombre, JESÚS, el Nombresobretodonombre.
Por el mismo Jesúcristo, Nuestro Señor. Amén
En esta fiesta del Santísimo Nombre de Jesús, pidámosle que nos transforme y que seamos verdaderas imágenes de Jesús, portadores de su amor.

Santísimo Nombre de Jesús (3 de enero)

Santísimo Nombre de Jesús

fecha: 3 de enero
fecha en el calendario anterior: 2 de enero
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: El santísimo Nombre de Jesús, a cuyo solo nombre toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.

Oración: Oh Dios, que fundaste la salvación del género humano en la encarnación de tu Palabra, concede a tu pueblo la misericordia que implora, para que todos sepan que no ha de ser invocado otro Nombre que el de tu Unigénito. Él, que vive y reina contigo. Amén (oración litúrgica).
«Le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1,21). Occidente celebra la memoria del nombre de Jesús entre los días que rodean a la Epifanía. Así como en el crucifijo material honramos toda la Pasión de Cristo resumida en un símbolo, de igual manera el nombre de Jesús nos recuerda todo lo que está simbolizado en él: «Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre» (Flp 2,10-11), que es la cita evocada en el elogio del Martirologio. «Hablando de él, nos sentimos iluminados; pensando en él, recibimos el alimento de nuestras almas; invocándole, encontramos la paz», decía san Bernardo de Claraval, uno de los hombres que han hablado más sentida y profundamente del nombre de Jesús.
El Concilio de Lyon prescribió en 1274 una devoción especial al nombre de Jesús, y el beato Gregorio X comisionó especialmente a la Orden de Predicadores para propagarla. Pero quienes más hicieron por difundirla, a pesar de la gran oposición que encontraron, fueron dos franciscanos minoritas: san Bernardino de Siena y san Juan de Capistrano, quienes popularizaron el uso del monograma IHS, que puede entenderse como la simple abreviación de las tres primeras letras del nombre en griego (iota + eta + sigma), aunque se popularizó como las siglas latinas de "Iesus Hominum Salvator" (Jesús Salvador de los Hombres). El hecho de que la Compañía de Jesús adoptara ese monograma como parle de su divisa, contribuyó a su mayor difusión. La Santa Sede concedió a los Franciscanos, en 1530, la celebración de la fiesta del Santo Nombre, y el uso se fue extendiendo paulatinamente. En 1721, se convirtió en fiesta universal de la Iglesia de occidente; pero pocos años después, la comisión encargada de la reforma del Breviario recomendó al Papa Benedicto XIV que la suprimiera del calendario general. En la actualidad tiene rango de memoria libre.
Es interesante notar que el Nombre de Jesús figura en el calendario del «Book of Common Prayer» (libro de oraciones anglicano) el 7 de agosto, es decir, en la fecha que escogieron algunos obispos ingleses y escoceses, cuando adoptaron la fiesta, al fin de la Edad Media. Las Letanías del Santo Nombre de Jesús, que en realidad son más bien un comentario de los atributos del Salvador que de su Nombre, provienen tal vez de san Bernardino y san Juan Capistrano. La invocación continua del Santo Nombre de Jesús es una práctica normal en el monaquismo, especialmente en Oriente.
Realizado sobre la base de la noticia del Butler (Ed. W. Guinea), redactado según el actual carácter de la memoria litúrgica.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: http://www.eltestigofiel.orgindex.php?idu=sn_34

martes, 3 de enero de 2017

Santísimo Nombre de Jesús (3 de enero)

Santísimo Nombre de Jesús
Fiesta, 3 de Enero


Por: . | Fuente: Enciclopedia Católica || ACI Prensa 




Honramos el Nombre de Jesús no porque creamos que existe un poder intrínseco escondido en las letras que lo componen, sino porque el nombre de Jesús nos recuerda todas las bendiciones que recibimos a través de Nuestro Santo Redentor. Para agradecer estas bendiciones reverenciamos el Santo Nombre, así como honramos la Pasión de Cristo honrando Su Cruz (Colvenerius, "De festo SS. Nominis", ix). Descubrimos nuestras cabezas y doblamos nuestras rodillas ante el Santísimo Nombre de Jesús; Él da sentido a todos nuestros afanes, como indicaba el emperador Justiniano en su libro de leyes: "En el Nombre de Nuestro Señor Jesús empezamos todas nuestras deliberaciones". El Nombre de Jesús, invocado con confianza:

* Brinda ayuda a necesidades corporales, según la promesa de Cristo: "En mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien" (Marcos 16, 17-18). En el Nombre de Jesús los Apóstoles dieron fuerza a los lisiados (Hechos 3, 6; 9, 34) y vida a los muertos (Hechos 9, 40).

* Da consuelo en las aflicciones espirituales. El Nombre de Jesús le recuerda al pecador al padre del Hijo Pródigo y del Buen Samaritano; le recuerda al justo el sufrimiento y la muerte del inocente Cordero de Dios.

* Nos protege de Satanás y sus engaños, ya que el Demonio teme el Nombre de Jesús, Quien lo ha vencido en la Cruz.

* En el nombre de Jesús obtenemos toda bendición y gracia en el tiempo y la eternidad, pues Cristo dijo: "lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre." (Juan 16, 23). Por eso la Iglesia concluye todas sus plegarias con las palabras: "Por Jesucristo Nuestro Señor", etc.

Así se cumple la palabra de San Pablo: "Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos." (Fil 2, 10).

Un especial devoto del Santísimo Nombre fue San Bernardo, quien habla de él con especial ardor en muchos de sus sermones. Pero los promotores más destacados de esta devoción fueron San Bernardino de Siena y San Juan Capistrano. Llevaron consigo en sus misiones en las turbulentas ciudades de Italia una copia del monograma del Santísimo Nombre, rodeado de rayos, pintado en una tabla de madera, con el cual bendecían a los enfermos y obraban grandes milagros. Al finalizar sus sermones mostraban el emblema a los fieles y les pedían que se postraran a adorar al Redentor de la humanidad. Les recomendaban que tuviesen el monograma de Jesús ubicado sobre las puertas de sus ciudades y sobre las puertas de sus viviendas (cf. Seeberger, "Key to the Spiritual Treasures", 1897, 102). Debido a que la manera en que San Bernardino predicaba esta devoción era nueva, fue acusado por sus enemigos y llevado al tribunal del Papa Martín V. Pero San Juan Capistrano defendió a su maestro tan exitosamente que el papa no sólo permitió la adoración del Santísimo Nombre, sino que asistió a una procesión en la que se llevaba el Santo Monograma. La tabla usada por San Bernardino es venerada en Santa María en Ara Coeli en Roma.

El emblema o monograma que representa el Santísimo Nombre de Jesús consiste de las tres letras: IHS. En la mal llamada Edad Media el Nombre de Jesús se escribía: IHESUS; el monograma contiene la primera y la última letra del Santísimo Nombre. Se encuentra por primera vez en una moneda de oro del siglo VIII: DN IHS CHS REX REGNANTIUM (El Señor Jesucristo, Rey de Reyes). Algunos equivocadamente sostienen que las tres letras son las iniciales de "Jesús Hominum Salvator" (Jesús Salvador de los Hombres). Los jesuitas hicieron de este monograma el emblema de su Sociedad, añadiéndole una cruz sobre la H y tres clavos bajo ella. Consecuentemente se inventó una nueva explicación del emblema, pretendiendo explicar que los clavos eran originalmente una "V", y que el monograma significaba "In Hoc Signo Vinces" (En Esta Señal deben Conquistar), palabras que, de acuerdo a un registro muy antiguo, vio Constantino en los cielos bajo el signo de la Cruz antes de la batalla en el puente Milvian (312).

También se sostiene que Urbano IV y Juan XXII concedieron una indulgencia de treinta días a aquellos que añadieran el nombre de Jesús al Ave María o se hincaran, o por lo menos hicieran una venia con las cabezas al escuchar el Nombre de Jesús (Alanus, "Psal. Christi et Mariae", i, 13, and iv, 25, 33; Michael ab Insulis, "Quodlibet", v; Colvenerius, "De festo SS. Nominis", x). Esta afirmación puede ser cierta; pero fue gracias a los esfuerzos de San Bernardino que la costumbre de añadir el Nombre de Jesús al Ave María fue difundida en Italia, y de ahí a la Iglesia Universal. Pero hasta el siglo XVI era desconocida en Bélgica (Colven., op. Cit., x), mientras que en Bavaria y Austria los fieles aún añaden al Ave María las palabras: "Jesús Christus" (ventris tui, Jesús Christus). Sixto V (2 de julio de 1587) concedió una indulgencia de cincuenta días a la jaculatoria: "¡Bendito sea el Nombre del Señor!" con la respuesta "Ahora y por siempre", o "Amén". En el sur de Alemania los campesinos se saludan entre ellos con esta fórmula piadosa. Sixto V y Benedicto XIII concedieron una indulgencia de cincuenta días para todo aquél que pronuncie el Nombre de Jesús reverentemente, y una indulgencia plenaria al momento de la muerte. Estas dos indulgencias fueron confirmadas por Clemente XIII, el 5 de setiembre de 1759. Tantas veces como invoquemos el Nombre de Jesús y de María ("¡Jesu!", "Maria"!) podremos ganar una indulgencia de 300 días, por decreto de Pío X, el 10 de octubre de 1904. Es también necesario, para ganar la indulgencia papal al momento de la muerte, pronunciar aunque sea mentalmente el Nombre de Jesús.

Santísimo Nombre de Jesús (3 de enero)

Santísimo Nombre de Jesús
fecha: 3 de enero
fecha en el calendario anterior: 2 de enero
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI

Elogio: El santísimo Nombre de Jesús, a cuyo solo nombre toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.
Oración: Oh Dios, que fundaste la salvación del género humano en la encarnación de tu Palabra, concede a tu pueblo la misericordia que implora, para que todos sepan que no ha de ser invocado otro Nombre que el de tu Unigénito. Él, que vive y reina contigo. Amén (oración litúrgica).

«Le pondrás por nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados» (Mt 1,21). Occidente celebra la memoria del nombre de Jesús entre los días que rodean a la Epifanía. Así como en el crucifijo material honramos toda la Pasión de Cristo resumida en un símbolo, de igual manera el nombre de Jesús nos recuerda todo lo que está simbolizado en él: «Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos, y toda lengua confiese que Cristo Jesús es Señor para gloria de Dios Padre» (Flp 2,10-11), que es la cita evocada en el elogio del Martirologio. «Hablando de él, nos sentimos iluminados; pensando en él, recibimos el alimento de nuestras almas; invocándole, encontramos la paz», decía san Bernardo de Claraval, uno de los hombres que han hablado más sentida y profundamente del nombre de Jesús.
El Concilio de Lyon prescribió en 1274 una devoción especial al nombre de Jesús, y el beato Gregorio X comisionó especialmente a la Orden de Predicadores para propagarla. Pero quienes más hicieron por difundirla, a pesar de la gran oposición que encontraron, fueron dos franciscanos minoritas: san Bernardino de Siena y san Juan de Capistrano, quienes popularizaron el uso del monograma IHS, que puede entenderse como la simple abreviación de las tres primeras letras del nombre en griego (iota + eta + sigma), aunque se popularizó como las siglas latinas de "Iesus Hominum Salvator" (Jesús Salvador de los Hombres). El hecho de que la Compañía de Jesús adoptara ese monograma como parle de su divisa, contribuyó a su mayor difusión. La Santa Sede concedió a los Franciscanos, en 1530, la celebración de la fiesta del Santo Nombre, y el uso se fue extendiendo paulatinamente. En 1721, se convirtió en fiesta universal de la Iglesia de occidente; pero pocos años después, la comisión encargada de la reforma del Breviario recomendó al Papa Benedicto XIV que la suprimiera del calendario general. En la actualidad tiene rango de memoria libre.
Es interesante notar que el Nombre de Jesús figura en el calendario del «Book of Common Prayer» (libro de oraciones anglicano) el 7 de agosto, es decir, en la fecha que escogieron algunos obispos ingleses y escoceses, cuando adoptaron la fiesta, al fin de la Edad Media. Las Letanías del Santo Nombre de Jesús, que en realidad son más bien un comentario de los atributos del Salvador que de su Nombre, provienen tal vez de san Bernardino y san Juan Capistrano. La invocación continua del Santo Nombre de Jesús es una práctica normal en el monaquismo, especialmente en Oriente.
Realizado sobre la base de la noticia del Butler (Ed. W. Guinea), redactado según el actual carácter de la memoria litúrgica.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
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ingreso o última modificación relevante: ant 2012

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Santísimo Nombre de Jesús (3 de enero)

Santísimo Nombre de Jesús

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Santísimo Nombre de Jesús
El santísimo Nombre de Jesús, a cuyo solo nombre toda rodilla se dobla, en el cielo, en la tierra y en el abismo, para gloria de la Divina Majestad.
Honramos el Nombre de Jesús no porque creamos que existe un poder intrínseco escondido en las letras que lo componen, sino porque el nombre de Jesús nos recuerda todas las bendiciones que recibimos a través de Nuestro Santo Redentor.

Para agradecer estas bendiciones reverenciamos el Santo Nombre, así como honramos la Pasión de Cristo honrando Su Cruz (Colvenerius, "De festo SS. Nominis", ix). Descubrimos nuestras cabezas y doblamos nuestras rodillas ante el Santísimo Nombre de Jesús.

Él da sentido a todos nuestros afanes, como indicaba el emperador Justiniano en su libro de leyes: "En el Nombre de Nuestro Señor Jesús empezamos todas nuestras deliberaciones". El Nombre de Jesús, invocado con confianza:

> Brinda ayuda a necesidades corporales, según la promesa de Cristo: "En mi nombre expulsarán demonios, hablarán en lenguas nuevas, agarrarán serpientes en sus manos y aunque beban veneno no les hará daño; impondrán las manos sobre los enfermos y se pondrán bien" (Marcos 16, 17-18). En el Nombre de Jesús los Apóstoles dieron fuerza a los lisiados (Hechos 3, 6; 9, 34) y vida a los muertos (Hechos 9, 40).


> Da consuelo en las aflicciones espirituales. El Nombre de Jesús le recuerda al pecador al padre del Hijo Pródigo y del Buen Samaritano; le recuerda al justo el sufrimiento y la muerte del inocente Cordero de Dios.

>  Nos protege de Satanás y sus engaños, ya que el Demonio teme el Nombre de Jesús, Quien lo ha vencido en la Cruz.

> En el nombre de Jesús obtenemos toda bendición y gracia en el tiempo y la eternidad, pues Cristo dijo: "lo que pidáis al Padre os lo dará en mi nombre." (Juan 16, 23). Por eso la Iglesia concluye todas sus plegarias con las palabras: "Por Jesucristo Nuestro Señor", etc.

Así se cumple la palabra de San Pablo: "Para que al nombre de Jesús toda rodilla se doble en los cielos, en la tierra y en los abismos." (Fil 2, 10).

Un especial devoto del Santísimo Nombre fue San Bernardo, quien habla de él con especial ardor en muchos de sus sermones. Pero los promotores más destacados de esta devoción fueron San Bernardino de Siena y San Juan Capistrano.

Llevaron consigo en sus misiones en las turbulentas ciudades de Italia una copia del monograma del Santísimo Nombre, rodeado de rayos, pintado en una tabla de madera, con el cual bendecían a los enfermos y obraban grandes milagros. Al finalizar sus sermones mostraban el emblema a los fieles y les pedían que se postraran a adorar al Redentor de la humanidad.

Les recomendaban que tuviesen el monograma de Jesús ubicado sobre las puertas de sus ciudades y sobre las puertas de sus viviendas (cf. Seeberger, "Key to the Spiritual Treasures", 1897, 102). Debido a que la manera en que San Bernardino predicaba esta devoción era nueva, fue acusado por sus enemigos y llevado al tribunal del Papa Martín V. Pero San Juan Capistrano defendió a su maestro tan exitosamente que el papa no sólo permitió la adoración del Santísimo Nombre, sino que asistió a una procesión en la que se llevaba el Santo Monograma. La tabla usada por San Bernardino es venerada en Santa María en Ara Coeli en Roma.

El emblema o monograma que representa el Santísimo Nombre de Jesús consiste de las tres letras: IHS. En la mal llamada Edad Media el Nombre de Jesús se escribía: IHESUS; el monograma contiene la primera y la última letra del Santísimo Nombre.

Se encuentra por primera vez en una moneda de oro del siglo VIII: DN IHS CHS REX REGNANTIUM (El Señor Jesucristo, Rey de Reyes). Algunos equivocadamente sostienen que las tres letras son las iniciales de "Jesús Hominum Salvator" (Jesús Salvador de los Hombres).

Los jesuitas hicieron de este monograma el emblema de su Sociedad, añadiéndole una cruz sobre la H y tres clavos bajo ella. Consecuentemente se inventó una nueva explicación del emblema, pretendiendo explicar que los clavos eran originalmente una "V", y que el monograma significaba "In Hoc Signo Vinces" (En Esta Señal deben Conquistar), palabras que, de acuerdo a un registro muy antiguo, vio Constantino en los cielos bajo el signo de la Cruz antes de la batalla en el puente Milvian (312)-

También se sostiene que Urbano IV y Juan XXII concedieron una indulgencia de treinta días a aquellos que añadieran el nombre de Jesús al Ave María o se hincaran, o por lo menos hicieran una venia con las cabezas al escuchar el Nombre de Jesús (Alanus, "Psal. Christi et Mariae", i, 13, and iv, 25, 33; Michael ab Insulis, "Quodlibet", v; Colvenerius, "De festo SS. Nominis", x).

Esta afirmación puede ser cierta; pero fue gracias a los esfuerzos de San Bernardino que la costumbre de añadir el Nombre de Jesús al Ave María fue difundida en Italia, y de ahí a la Iglesia Universal. Pero hasta el siglo XVI era desconocida en Bélgica (Colven., op. Cit., x), mientras que en Bavaria y Austria los fieles aún añaden al Ave María las palabras: "Jesús Christus" (ventris tui, Jesús Christus).

Sixto V (2 de julio de 1587) concedió una indulgencia de cincuenta días a la jaculatoria: "¡Bendito sea el Nombre del Señor!" con la respuesta "Ahora y por siempre", o "Amén". En el sur de Alemania los campesinos se saludan entre ellos con esta fórmula piadosa. Sixto V y Benedicto XIII concedieron una indulgencia de cincuenta días para todo aquél que pronuncie el Nombre de Jesús reverentemente, y una indulgencia plenaria al momento de la muerte.

Estas dos indulgencias fueron confirmadas por Clemente XIII, el 5 de septiembre de 1759. Tantas veces como invoquemos el Nombre de Jesús y de María ("¡Jesús!", "¡Maria"!) podremos ganar una indulgencia de 300 días, por decreto de Pío X, el 10 de octubre de 1904.

Es también necesario, para ganar la indulgencia papal al momento de la muerte, pronunciar aunque sea mentalmente el Nombre de Jesús.








LETANÍA DEL SANTO NOMBRE DE JESÚS

-Señor, ten piedad de nosotros

-Cristo, ten piedad de nosotros

-Señor, ten piedad de nosotros

-Cristo, óyenos 

-Cristo, escúchanosSe repite

-Dios, Padre celestial, 

-Dios Hijo, Redentor del mundo, 

-Dios Espíritu Santo, 

-Santísima Trinidad, un solo Dios, 

-Jesús, hijo de Dios vivo, 

-Jesús, esplendor del Padre, 

-Jesús, pureza de la luz eterna, 

-Jesús, rey de la gloria, 

-Jesús, sol de justicia, 

-Jesús, hijo de la Virgen María, 

-Jesús, amable, 

-Jesús, admirable, 

-Jesús, Dios fuerte, 

-Jesús, padre del siglo futuro, 

-Jesús, mensajero del plan divino, 

-Jesús, todopoderoso, 

-Jesús, pacientísimo, 

-Jesús, obedientísimo, 

-Jesús, manso y humilde de corazón, 

-Jesús, amante de la castidad, 

-Jesús, amador nuestro, 

-Jesús, Dios de paz, 

-Jesús, autor de la vida, 

-Jesús, modelo de virtudes, 

-Jesús, celoso de la salvación de las almas, 

-Jesús, nuestro Dios, 

-Jesús, nuestro refugio, 

-Jesús, padre de los pobres, 

-Jesús, tesoro de los fieles, 

-Jesús, pastor bueno, 

-Jesús, verdadera luz, 

-Jesús, sabiduría eterna, 

-Jesús, bondad infinita, 

-Jesús, camino y vida nuestra, 

-Jesús, alegría de los ángeles, 

-Jesús, rey de los patriarcas, 

-Jesús, maestro de los apóstoles, 

-Jesús, doctor de los evangelistas, 

-Jesús, fortaleza de los mártires, 

-Jesús, luz de los confesores, 

-Jesús, pureza de las vírgenes, 

-Jesús, corona de todos los santos,Ten misericordia de nosotros.

-Senos propicioPerdónanos, Jesús.

-Senos propicioEscúchanos, Jesús.

-De todo mal, 

-De todo pecado, 

-De tu ira, 

-De las asechanzas del demonio, 

-Del espíritu impuro, 

-De la muerte eterna, 

-Del menosprecio de tus inspiraciones, 

-Por el misterio de tu santa encarnación, 

-Por tu natividad, 

-Por tu infancia, 

-Por tu divinísima vida, 

-Por tus trabajos, 

-Por tu agonía y Pasión, 

-Por tu cruz y desamparo, 

-Por tus sufrimientos, 

-Por tu muerte y sepultura, 

-Por tu resurrección, 

-Por tu ascensión, 

-Por tu institución de la santísima Eucaristía, 

-Por tus gozos, 

-Por tu gloria,Líbranos, Jesús.

-Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,Perdónanos, Jesús.

-Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,Escúchanos Jesús.

-Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,Ten misericordia de nosotros Jesús.

-Jesús, óyenos.

-Jesús, escúchanosSe repite

ORACIÓN



Te pedimos Señor, que quienes veneremos el Santísimo Nombre de Jesús disfrutemos en esta vida de la dulzura de su gracia y de su gozo eterno en el Cielo. Por Jesucristo nuestro Señor. Amen





Dios nuestro, que quisiste que en el parto de la Santísima Virgen María la carne de tu Hijo no quedase sometida a la antigua sentencia dada al género humano, concédenos, ya que por el nacimiento de Cristo hemos entrado a participar de esta renovación de la criatura, que nos veamos libres del contagio de la antigua condición. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.