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viernes, 7 de febrero de 2020

Beata Klara Ludwika Szczesna, virgen y fundadora (7 de febrero)



can.: B: Francisco 27 sep 2015
país: Polonia - n.: 1863 - †: 1916
En Cracovia, Polonia, beata Ludwika Szczesna, en religión Klara, virgen, cofundadora de la congregación de Siervas del Sagrado Corazón de Jesús.

miércoles, 24 de julio de 2019

Santa Kinga o Cunegunda, virgen 24 de julio)


Santa Kinga o Cunegunda, virgen

fecha: 24 de julio
n.: c. 1234 - †: 1293 - país: Polonia
canonización: 
Conf. Culto: Alejandro VIII 11 jun 1690 - C: Juan Pablo II 16 jun 1999
hagiografía: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
Elogio: En Stary Sacz, de Tarnow, en Polonia, santa Kinga o Cunegunda, hija del rey de Hungría y casada con el príncipe Boleslao, que de acuerdo con su esposo conservó su virginidad y, muerto éste, profesó la vida religiosa bajo la Regla de santa Clara, en el monasterio fundado por ella misma.
Patronazgos: patrona de Polonia y Lituania, y de los mineros; protectora de los pobres.
refieren a este santo: Beata Iolanda

Cunegunda, cuyo nombre en húngaro era Kinga, nació en 1224. Era hija de Bela IV, rey de Hungría, y sobrina de santa Isabel. Su madre, que había sufrido mucho en otros partos, la dio a luz con gran facilidad. Se cuentan, además, otros sucesos extraordinarios menos verosímiles sobre el nacimiento y la infancia de Cunegunda: por ejemplo, se dice que su primer grito fue una alabanza a la Virgen Santísima. Cunegunda se educó en la corte, donde «aprendió el latín y el temor de Dios». A los dieciséis años, contrajo matrimonio con Boleslao V de Polonia. Aunque había aceptado casarse, la noche de bodas pidió al rey que viviesen como hermanos, pues había consagrado a Dios su virginidad. Boleslao aceptó el pacto por un año, al cabo del cual ambos hicieron voto de virginidad perpetua ante el obispo de Cracovia. Por eso se conoce a Boleslao con el nombre de «el casto».
La reina llevaba una vida muy austera; vestía una camisa de cerda debajo de los brocados y consagraba la mayor parte del tiempo a atender a los enfermos y necesitados. Cuando Boleslao murió, en 1279, Cunegunda se negó a aceptar la regencia e ingresó en el convento de las Clarisas Pobres en Sandbeck. Allí permaneció hasta su muerte, ocurrida el 24 de julio de 1292. La santa construyó iglesias y hospitales, pagó los gastos de los capítulos de los Frailes Menores y rescató a muchos cristianos de mano de los turcos. En 1287, los tártaros invadieron Polonia; las religiosas de Sandbeck tuvieron que refugiarse en el castillo de Pyenín; gracias a las oraciones de Cunegunda, los atacantes levantaron el sitio de dicha fortaleza. Dios bendijo los últimos años de la santa con muchos milagros y gracias sobrenaturales. El culto de Cunegunda fue aprobado en 1690 y fue canonizada formalmente por SS Juan Pablo II en Polonia, el 16 de junio de 1999. Puede leerse aquí la homilía de la misa de canonización.
Existen dos biografías medievales de la santa. La primera, erróneamente atribuida a un franciscano llamado Estanislao, fue publicada en Monumenta Polon. histor., vol. IV, pp. 682-744. La segunda, escrita por Jan Dugloz, puede verse en Acta Sanctorum, julio, vol. V. El «Decretum Super Virtutibus» para la canonización, que puede leerse en AAS 91(1999) pág 461ss., contiene un resumen biográfico en latín, en el mismo volumen de Acta, pág 1173ss., se explica el milagro que se ha tenido presente para la canonización.
fuente: «Vidas de los santos de A. Butler», Herbert Thurston, SI
accedida 2362 veces
ingreso o última modificación relevante: ant 2012
Estas biografías de santo son propiedad de El Testigo Fiel. Incluso cuando figura una fuente, esta ha sido tratada sólo como fuente, es decir que el sitio no copia completa y servilmente nada, sino que siempre se corrige y adapta. Por favor, al citar esta hagiografía, referirla con el nombre del sitio (El Testigo Fiel) y el siguiente enlace: https://www.eltestigofiel.org/index.php?idu=sn_2529

jueves, 21 de marzo de 2019

San Nicolás de Flüe [El Hermano Klaus] Ermitaño. El Santo de la Paz (21 de marzo)

San Nicolás de Flüe [El Hermano Klaus] Ermitaño. El Santo de la Paz

san nicolas de flue el hermano klaus el santo de la paz

El Hermano Klaus, en consenso familiar, se fue a vivir a las montañas sin comer ni beber durante 19 años. Solo comía la Eucaristía

 
San Nicolás de Flue, mejor conocido como el Hermano Klaus y el santo de la paz fue un Laico católico muy devoto que gozó de una gran popularidad en Suiza, donde fue proclamado santo patrono por el Papa Pío XII

Fiesta: 21 de marzo

Martirologio romano: En la montaña acantilado en Ranft Sachseln, en Suiza. San Nicolás de Flue, llamado por inspiración divina. En consenso familiar, dejó a su esposa y diez hijos, se fue a vivir a las montañas para llevar una vida como ermitaño; famoso por lo riguroso de sus penitencias y el desprecio del mundo. En una oportunidad, salió de su pequeña celda, y su poblado estaba bajo la amenaza de una guerra civil, entonces se fue a conciliar a las partes contrarias con una breve exhortación.

Biografía de San Nicolás de Flüe

San Nicolás nació en 1417 en Fliieli, Sachseln, en el cantón de Obwalden. Cuando tuvo 14 años fue por primera vez, junto a su padre, al centro administrativo de la región, del cantón, comenzando así su vida pública. A los 16 años tuvo la visión en que la que vio una torre alta y muy hermosa en el Ranft.
Aunque se sintió llamado de irse de inmediato a vivir en las montañas como un ermitaño, San Nicolás de Flue tuvo que cumplir con sus obligaciones de hijo, también aceptó algunos cargos civiles en la medida que pasó el tiempo: fue alcalde de Sachseln, consejero y juez cantonal, diputado y militar.
En medio de toda la actividad, permanece aún consigo el anhelo por la unidad en Dios. Cada tiempo disponible lo consagró a la oración. Para sí mismo se dejaba sólo lo más indispensable en alimento y bebida
En 1445, San Nicolás de Flue se casó con Dorothea Wyss: ella le dio cinco niños y cinco niñas, uno de ellos se convirtió en pastor de Sachseln y un sobrino, Corrado Scheuber, murió en aires de santidad.
San Nicolás hablaba de su esposa con una enorme ternura y respeto. Ella era, en cuestiones políticas y familiares, su fiel consejera. Dorotea se enorgullecía de su marido.

Una vida de oración y penitencia

La buena casa y su creciente prestigio en la región, la honraban también a ella. Pero, de vez en cuando, tenía preocupaciones, estaba desorientada y no sabía qué hacer, pues San Nicolás se exigíaexageradamente a sí mismo.
Se concedía apenas lo indispensable en alimento. En la noche se levantaba y oraba largas horas junto al fuego del hogar.
Luego del trabajo, San Nicolás de Flue se retiraba para estar a solas con Dios. Cuando volvía a casa, su rostro estaba marcado por experiencias que ella no comprendía

El llamado a su vocación

San Nicolás de Flue está cada vez más decidido a buscar en la soledad. Le contó a su familia de esta intención y se inició un doloroso tiempo de reflexión, de conversación y de búsqueda.
Dorotea piensa en los niños que necesitan al padre. Toda la familia sufren unos por otros bajo la pregunta: "¿Qué quiere Dios de nosotros?" Tratan de entenderse unos a otros.
Luego de largo tiempo pueden reconocer y aceptar la voluntad de Dios y dejar partir al padre al extranjero.
San Nicolás está agradecido por esto y más tarde señala el permiso de su mujer y de sus hijos para su vida de ermitaño, como una de las tres grandes gracias que Dios le había regalado.

Experiencia mística

Hasta entonces, Nicolás había tenido su vida en sus manos y la había manejado bien. Ahora, le sucede algo semejante a lo que le ocurrió a San Pedro, a quien el Señor le dijo:
"Cuando seas viejo, otro te ceñirá y te conducirá donde no quieres" (Juan 21,18)
San Nicolás se pone en camino a la cosecha. Le pide a Dios una vida piadosa. Entonces una nube le habla:
"Entrégate en la voluntad de Dios, tú, hombre loco; para lo que Dios quiere hacer contigo debes estar disponible"
Comienza entonces su peregrinaje a la profundidad de las montañas. Tiempo después, cuatro luces le señalan la quebrada del Ranft, en el lugar en que, cuando tenía 16 años, tuvo la visión de la torre.
Aquí alcanzó el Hermano Klaus la meta de su anhelo. Pasó el invierno en un refugio provisorio de barro, troncos y ramas, bajo un techo de hojas.
Su regreso dio de nuevo qué hablar. La familia sufre con los que se burlan de él y con los que dudan. Pronto se corre la voz que el Hermano Klaus vive sin comer ni beber, su único alimento era la Eucaristía. Esto lo confirmó el Gobierno de Obwalden, luego de una severa investigación.
En el verano de 1468, amigos y vecinos le construyeron al Hermano Klaus una Capilla con una celda para vivir. Los parientes, sin embargo, siguen escépticos. Con ocasión de la bendición de la Capilla, también el Obispo de Konstanz verifica el milagro del ayuno
Su vida santa y su ayuno pronto le ganaron la curiosidad de los vecinos. Entonces decidió ir a la Ranft, un barranco solitario en Flueli.
Salió sólo para ir a misa y cuando el país lo necesitaba: en 1473 frente a las amenazas de Austria, y en 1481 y 1482 cuando se produjo el grave peligro de la guerra civil: los buenos resultados de estas intervenciones le merecieron el título de Bruder Klaus "Padre de la Patria". Su oración fue más frecuente:
"Oh mi Señor y mi Dios, lejos de mí, todo lo que me aleja de ti.
Oh mi Señor y mi Dios, cerca de mí, todo lo que me acerca a ti.
Oh mi Señor y Dios mío, líbrame de mí mismo y que mi única posesión seas sólo tú"
Debido a su gran testimonio de oración y penitencia, sus vecinos le construyen una ermita y la capilla, consagrada en 1469.

Su muerte

La última semana en la vida del Hermano Klaus fue dura. Un gran dolor le ataca todo su cuerpo y lo atormenta día y noche. El biógrafo Heinrich Wolflin escribe:
"Soportó el dolor hasta el octavo día no menos paciente que pobremente; pidió el Viático salvador del Cuerpo y la Sangre de Cristo y, tendido en el desnudo suelo, según era su costumbre, el 21 de marzo del año 1487, a los setenta años de edad, en medio de grandes dolores, exhaló su alma".
Su cuerpo fue llevado a Sachseln y fue enterrado en la Iglesia Parroquial, como había decidido el Obispo Auxiliar de Konstanz. Se le hizo con eso un honor que, normalmente, está reservado a sacerdotes y a personas distinguidas.
Cuando Dorotea fue a la tumba, cuenta un mensajero, vio a su marido en la roca de Flüeli en brillante esplendor, teniendo en su mano la bandera con la garra de oso, símbolo de victoria.
En los libros de la Iglesia de Sachseln, desde 1488, se conservan testimonios de signos y milagros que suceden en su tumba.
Cada vez son más los peregrinos de toda Europa que visitan la tumba y los lugares en que vivió el Hermano Klaus. Es cierto que él murió, pero sigue viviendo en el corazón de los hombres.
Pasó mucho tiempo hasta que la Iglesia reconoció como santo al Hermano Klaus. El Papa Inocencio X lo beatificó el año 1649 y, veinte años después, el papa Clemente IX autorizó su veneración litúrgica.
En su alegría por ese hecho, los habitantes de Obwalden construyeron para su compatriota una Iglesia más grande. En 1679 se trasladó la tumba a la nueva Iglesia. Pero recién en el año 1947 Nicolás de Flüe fue canonizado por el Papa Pío XII.
Luego de dos devastadoras guerras mundiales, todo el mundo anhela paz. El Hermano Klaus es un santo de paz. Él conoce la fuente de la paz y el camino para alcanzarla. Toda su vida es un mensaje en pro de la paz, también para nuestro tiempo, tan carente de paz.

jueves, 7 de febrero de 2019

Beata Klara Ludwika Szczesna, virgen y fundadora (7 de febrero)


Beata Klara Ludwika Szczesna, virgen y fundadora

país: Polonia - n.: 1863 - †: 1916
En Cracovia, Polonia, beata Ludwika Szczesna, en religión Klara, virgen, cofundadora de la congregación de Siervas del Sagrado Corazón de Jesús.

martes, 17 de abril de 2018

Santa Kateri Tekakwitha (17 de abril)

Santa Kateri Tekakwitha

image Saber más cosas a propósito de los Santos del día


Kateri Tekakwitha (1656-1680), laica, india de América del Norte (Estados Unidos y Canadá), llamada también “lirio de los Mohawks”, muerta tres años después de su bautismo.
La América norteamericana ya tiene su santa india. Una figura extraordinaria llena de encanto, testigo de lo que la gracia divina hace en quien, con toda la inocencia de una juventud incontaminada, se deja llevar por su impulso. Kateri Tekakwitha vivió mucho en pocos años. Murió consagrada a Dios a los 24 años.
En el inmenso territorio descubierto en el siglo XVI, se establecieron poco a poco colonias de todas las procedencias, ambicionando establecerse en aquellas grandes praderas. En medio de la presencia holandesa y luego inglesa, vivió una joven india mohawk.
La santa ha realizado muchos milagros privados. La conocida como “el lirio de los mohawks” tiene su santuario nacional en Fonda, Nueva York. Fue fundado en honor de Kateri, en el lugar donde fue bautizada el domingo de Pascua, 5 de abril de 1676, y aquí vivió sus años de adolescencia.
Kateri nació en 1656 de una madre algonquina cristiana --raptada por los iroqueses y casada con un jefe mohawk--, en la aldea fortificada de Mohawk Canaouaga u Ossernenon (moderna Auriesville), en el actual estado de Nueva York.
Cuando sólo tenía cuatro años, quedó huérfana, debido a una epidemia de viruela. Kateri sobrevivió epro quedó marcada de cicatrices y con una visión reducida. Kateri fue apodada "tekakwitha", que significa "la que choca contra las cosas". Fue acogida por su tío, que se oponía duramente a la evangelización.
Cuando Kateri tenía diez años, en 1666, una partida de guerra compuesta de soldados franceses e indios hostle de Canadá destruyó las fortalezas mohawk en la orilla sur del río Mohawk. Los mohawks supervivientes se trasladaron a la parte norte del río. Kateri vivió en Caughnawaga, sede del actual santuario, los siguientes diez años.
Cuando tenía 18 años, inició la catequesis en secreto y finalmente su tío dio su consentimiento para que se convirtiera al cristianismo, a condición de saliera del pueblo indio. Tras caminar unos 320 kilómetros por el bosque hasta llegar a Sault Ste. Marie, un pueblo cristiano cerca deMontreal, en 1677. El asentamiento indio era conocido como Kahnawake, al otro lado del río San Lorenzo, fue denominado "El pueblo de los indios que rezan".
El día de Navidad de 1677, Kateri hizo la primera comunión y, en la Fiesta de la Anunciación de 1679, hizo voto de virginidad perpetua. Se ofreció a la Santísima Virgen María para que la aceptara como hija. En los últimos años de su vida, soportó un gran sufrimiento por una enfermedad grave. Murió el 17 de abril de 1680, poco antes de cumplir 24 años, y fue enterrada en Kahnawake, Quebec, Canadá. Sus palabras finales fueron: "Jesús, María, os amo". Para saber más, la página de la beata está en inglés: http://www.katerishrine.com/.







Oremos

Concédenos, Señor, un conocimiento profundo y un amor intenso a tu santo nombre, semejantes a los que diste a Catalina Tekakwitha, para que así, sirviéndote con sinceridad y lealtad, a ejemplo suyo también nosotros te agrademos con nuestra fe y con nuestras obras. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo.


sábado, 10 de marzo de 2018

Santa Kakukabilla (Cutubila, Kakwkylla, Kacacila, etc.) de Württemberg, abadesa. 10 de marzo.

Contra ratones, Santa Kakukabilla


Santa Kakukabilla (Cutubila, Kakwkylla, Kacacila, etc.) de Württemberg, abadesa. 10 de marzo.

Es esta una santa de la que es complicado versar algo sobre su vida, principalmente porque ni vida tiene, ya que no existió y se trata solamente de un culto popular nacido entre los siglos XI y XII. ¿Y de dónde salió? Pues lo más certero que han averiguado los historiadores, como Wilhelm Friedrich, es que es una corrupción del nombre de San Columquille (9 de junio), Columba, como conocemos en español al santo abad de Iona. Sin embargo, para dotarle de una "vita", se copiaron hechos de la de Santa Gertrudis de Nivelles (17 de marzo).


Según esta leyenda, Kakukabilla fue hija de un rey franco que a los 10 años fue prometida a un príncipe, pero ella se negó rotundamente, puesto que deseaba ser solo para Cristo. Finalmente pudo entrar a un monasterio de Württemberg, del que sería elegida abadesa. Fue muy culta, orante y penitente. Como de Gertrudis, igualmente hay ambigüedad con su protección sobre las plagas de ratas, pero la leyenda se encarga de decir que mientras hilaba, el diablo en forma de ratas intentaba enredarle el hilo para desesperarla y probarle su paciencia. 

Sus representaciones son escasas y se encuentran localizadas en el Norte de Europa. En el monasterio de Santa María de Adelberg, Göppingen, hoy templo luterano, aparece en un bellísimo retablo gótico del siglo XV, formando parte de un cortejo de santos (Ulrich, Catalina, y Liborio) en torno a la Virgen María. Otra representación queda en la capilla en Zeitlarnde, Ratisbona. Y una tercera en la iglesia de Film, Uppsala. En todas, tiene su atributo típico y que la hace reconocible: los ratones que, o suben por su báculo, o se mantienen a sus pies. Sin embargo, en el Tirol se hallan imágenes de un santo varón con la misma iconografía y el mismo nombre "Cutubille". 

El culto a Kakukabilla fue prohibido tardíamente, luego del siglo XV, aunque sus imágenes permanezcan, y fue prohibido por ciertas prácticas supersticiosas que le rodeaban, relacionadas con las ratas, impedir los matrimonios y los nacimientos de los hijos de "las rivales". Otra práctica era escribir el nombre de la santa en las cuatro esquinas de las casas para impedir el acceso a las ratas o a los diablos. 


Fuente:
-"Santa Kukabilla. Huellas de una santa misteriosa de nuestra iglesia medieval". MATS AMARK.

sábado, 13 de enero de 2018

San Kentigern de Glasgow, obispo.(13 de enero)

San Kentigern de Glasgow, obispo.

Taumaturgo, fundador, evangelizador y centenario.

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13 enero 2018
San Kentigern de Glasgow, obispo.
San Kentigern.
San Kentigern de Glasgow, obispo. 13 y 14 de enero.Su "vita" está repleta de relatos piadosos y legendarios con vista a darle importancia y dotarle de santidad extrema, al gusto del medievo, pus fue escrita por el monje Jocelyn de Furness lo menos 500 años después de la muerte del santo. Los datos biográficos que tenemos sobre él son sólidos, pero sazonados de estas pueriles leyendas.
Kentigern, a quien también se le conoce como Mungo, fue hijo de Santa Tannoc (18 de julio), hijo del rey Loth de Escocia. Este, aunque no era cristiano, confió su hija a Santa Modwenna (6 de julio y 8 de octubre) para que fuera educada en el monasterio de esta. Cuando la joven tuvo edad para el matrimonio su padre la prometió con el príncipe Owen y la mandó llamar a la casa de la familia. Tannoc, que quería ser religiosa, se excusó ante su padre y su prometido, diciendo que ya estaba prometida a un rey más importante que todos los reyes de la tierra. Entonces Loth la castigó echándola de su casa y poniéndola a cuidar una piara de cerdos que tenía en un bosque profundo.
Allí vivió la joven, dedicada a su trabajo y a la oración hasta que la halló el príncipe Owrn la halló, la violó y dejó embarazada. Al saberse aquello, su padre la condenó a muerte por la vergüenza (!), ordenando fuera puesta sobre un carro y despeñada desde el acantilado de Traprain Law. Sin embargo, Tannoc sobrevivió a este castigo y entonces fue puesta en un barco sin remos ni velas, para que fuera a la deriva y los dioses se hicieran cargo de ella. Pero ocurrió que, milagrosamente, un cardumen de peces condujo la barca sin contratiempos hasta Culross, donde Tannoc dio a luz apenas tocó tierra. Allí la encontró San Servan (20 de abril; 1 de julio, en Escocia, y Domingo de la Ascensión), quien bautizó al niño como "Kentigern" ("Señor nobilísimo") dándole como apodo "Mungo" ("favorecido"). Luego Tannoc se dedicó al servicio del Señor.
La infancia de Kentigern también nos es relatada como una sarta de continuas señales divinas. Cuéntase que era el encargado de mantener encendido el fuego de la sala de dormir. Una noche despertó y vio que el fuego estaba apagado del todo. Con la fe puesta en Dios, tomó un tronco que estaba congelado, sopló sobre él y el madero ardió al instante. Otra leyenda cuenta que el abad tenía un petirrojo domesticado, al que en una ocasión alguien le cortó la cabeza. Los otros niños del monasterio culparon a Kentigern del crimen. Él solo tomó los dos trozos del pájaro e invocando a Dios, el animalillo revivió, quedando todos edificados de la inocencia del santo niño.
Cuando Kentigern llegó a su primera juventud, dejó el monasterio y se fue a Kernach, junto a San Fergus (11 de julio), de quien fue discípulo hasta que el santo abad murió. Entonces Kentigern, no sabiendo donde enterrarlo, colocó el cuerpo sobre un carro tirado por dos toros salvajes, que amansó milagrosamente, y dejó que los animales caminaran por si mismos. Estos se dirigieron al río Clyde, donde había vivido San Ninian (16 de septiembre), y allí se detuvieron. Allí mismo Kentigern le sepultó, construyó una ermita y colgó en un árbol la campana que el santo había usado en vida para llamar a los fieles a la oración. Restauró la iglesia, construyó unas ermitas y dio comienzo a la vida eremítica en el lugar. Posteriormente se fundaría allí mismo la ciudad de Glasgow, que significa "iglesia amada" en gaélico antiguo. Está claro que esta leyenda pretende explicar el culto y la presencia de las reliquias de San Fergus en Glasgow, al mismo tiempo que da a la ciudad unos orígenes casi divinos.
El rey Rhydderch quiso que Glasgow fuera sede de un obispo, para impulsar mejor la evangelización, y eligió a Kentigern como primer obispo, quien aceptó a regañadientes el nombramiento, porque pensaba que era demasiado joven para ello. Una vez consagrado, comenzó una febril acción evangelizadora de los escoceses, que dio como fruto numerosas conversiones y la fundación de varios recintos monásticos donde se fomentaban la piedad y el saber. Cuando Morken, un tributario del rey se hizo con el poder, expulsó a Kentigern, e intentó reimplantar el paganismo. Entonces nuestro santo tomó camino del destierro y se fue a Cumbrië, donde vivió en el monasterio de San Asaf (1 de mayo) y luego pasó a Gales, donde convivió con el abad San David (1 de marzo). En 573 el rey Rhydderch retomó su trono y Kentigern pudo regresar y continuar la proclamación del evangelio, principalmente en el suroeste de Escocia.
Una leyenda cuenta que, siendo Rhydderch un rey muy generoso, hubo un monarca irlandés que lo dudaba y quiso ponerle a prueba. En una visita que hizo este rey a Rhydderch, luego de ser agasajado espléndidamente y recibir costosos regalos, dijo a Rhydderch: -"Si realmente quisieras honrar tu fama de rey generoso, me darías un plato de moras frescas". Parece algo simple, pero era pleno invierno y las moras, claro, eran inexistentes en ese momento. -"Miraré lo que puedo hacer por ti", contestó Rhydderch avergonzado. Y expuso su pena a nuestro biografiado, el cual, en atención al celo de Rhydderch por el Evangelio, hizo una larga oración. Y he aquí que, al amanecer, entró en el bosque y halló una zarzamora que colgaba lleno de moras, las cuales recolectó llevó al rey, quien salió airoso, por milagro, de la situación.
Otra fábula nos dice que Kentigern también acudió en socorro de la reina Strathclyde, quien tenía un amante al cual le había dado su anillo de bodas. El amante, temeroso de que el rey supiera la verdad, arrojó el anillo al mar. Cuando el rey vio a la reina sin el anillo y le preguntó, ella respondió que lo había perdido. El rey, lleno de cólera, le exigió que lo hallara sí o sí. Recurrió la mujer a San Kentigern, quien hizo oración por ella. Ese mismo día uno de los monjes pescó un salmón y al abrirlo, resultó que tenía el anillo dentro. El santo lo entregó a la reina a la par que le amonestaba por su liviandad.
Otro relato cuenta que Kentigern envió a su discípulo San Constantino (11 de marzo) al monasterio de Iona, donde era abad el célebre San Columbano (9 de junio), con el cual intercambiaron presentes de reliquias y libros sagrados, iniciando una relación de colaboración. Sin embargo, San Adamnan de Iona (23 de septiembre), biógrafo de Columbano, no menciona este hecho en absoluto, por lo que se considera un añadido de Jocelyn de Furness para remarcar las excelentes relaciones que, efectivamente, existieron entre las sede de Glasgow y el monasterio de Iona.
Pero tal vez la leyenda más curiosa sobre Kentigern sea la que habla de su encuentro con el mago Merlín en Drummelzier. En este encuentro nuestro santo predicó el Evangelio al famoso mago, quien aceptó a Jesucristo, hallando gracia y perdón justo antes de su muerte.
San Kentigern murió sobre 612, aunque si computamos todas las épocas en las cuales se le data, debió vivir nada menos que ¡180 años!. Fue sepultado en su primitiva catedral de Glasgow. En Escocia tiene fuerte devoción, y es abogado contra varias enfermedades y males, de pescadores, leñadores y en general casi todos los oficios rudos.
Fuente:
-"St. Mungo, founder of Glasgow". Univ. Ottawa Press, 1989.
-"Celtic Saints". MARTIN WALLACE. Apple Tree Publish, Belfast.
A 13 de enero además se celebra a
Santos Hermilo y Estratónico de Sigidon, mártires.
Beata Jutta de Huy, reclusa cisterciense.

lunes, 17 de abril de 2017

Santa Kateri Tekakwitha – 17 de abril

Santa Kateri Tekakwitha – 17 de abril

«Comparte con san Francisco de Asís el patronazgo de la naturaleza y de la ecología»
(ZENIT – Madrid).- Esta primera indígena canonizada, conocida como «El lirio de los Mohawks», nació en Ossernenon, estado de Nueva York, en 1656. Su padre pertenecía a la tribu Mohawk de la cual era jefe, y su madre a la Algonquin. La familia la completaba un hermano varón. Los tres murieron en 1660 a consecuencia de una epidemia de viruela que atacó ferozmente a todo el pueblo, diezmándolo. Kateri también contrajo la enfermedad que respetó su vida pero le desfiguró el rostro y le afectó a la vista. Una vez arrasada la aldea, que fue pasto de las llamas, se trasladó a Kahnawake y quedó bajo la tutela de dos tíos y una tía que no tenían descendencia. Uno de estos familiares no ocultaba su desprecio por la religión. La llamaban Tekakwitha por su significado: «la que pone las cosas en orden», nombre que se ganó con su eficiente trabajo sirviendo a la esposa del tío que la acogió en su casa.
En los pocos años que convivió con su madre Tagaskouita –que había conocido el catolicismo antes de ser raptada y obligada a desposarse tras una guerra entre clanes tribales–, le habló de Dios. Ella sufrió la hostilidad de su marido, que era pagano, y su inquina hacia los religiosos jesuitas. Y vivió apenada por ver a sus hijos maniatados y sin libertad de decisión para optar por el credo católico. Pero mantuvo firme su fe contra viento y marea. Kateri recordaba canciones religiosas que su madre sabía, y que entonaban juntas en casa de sus parientes.
En 1667 unos jesuitas fueron huéspedes de su tío y, aprovechando que tenía en sus manos la misión de atenderles, pudo profundizar en ese Dios amor que le bullía dentro porque ellos le hablaban de Jesús y de María. Sin embargo, no tuvo ocasión de confiarse y manifestar cuán grandes eran sus deseos de ser bautizada. Pero en 1674 otro de los jesuitas que había fundado la misión de San Pietro en Caughuawaga, el padre James de Lamberville, llegó a su tribu para evangelizar. Y Kateri vio el momento de cumplir su ardiente anhelo de convertirse en cristiana. De hecho, aunque sus tíos la prometieron a un joven guerrero, había rehusado casarse con él porque algo había en su interior, que no sabía descifrar, y que la empujaba a cumbres más altas. La ruptura del acuerdo establecido hacía años causó gran conmoción en su entorno y la mayor parte de la tribu no se lo perdonó.
Una oportuna lesión en el pie le permitió abrir su corazón al jesuita en casa de su tío, y pedirle secretamente la gracia del bautismo. Le explicó que su madre y la amiga de ella, Anastasie Tegonhatsihongo, al ser cristianas le habían enseñado algunos principios de fe, pero tenía sed de profundizar en ellos. No había dado antes este paso por temor a su familia. El sacerdote constató que Kateri no era precisamente una párvula del amor divino, sino que en la joven latían fuertemente virtudes que conforman la santidad; es decir, que el Espíritu Santo estaba actuando dentro de ella conduciéndola por el sendero de la perfección. Y en la Pascua de 1676, siempre en medio de gran cautela, la bautizó en la misión de San Pedro, cercana a la aldea. En ese momento le dieron el nombre de Kateri (Catalina).
La decisión tomada por la joven atrajo la hostilidad de la gente. Fue objeto de insultos e incluso vio amenazada su vida. Cuando el padre Lamberville se percató de que la situación que rodeaba a la muchacha era insostenible, se ocupó de sacarla de allí. Anastasie se encontraba ya en la conocida pradera de la Magdeleine en Nueva Francia, más allá del río san Lorenzo, y la esperaba con los brazos abiertos. En 1677 Kateri huyó abandonando a su tío con la ayuda de unos amigos. Logró llegar a la misión aunque para ello había tenido que recorrer más de 300 km. caminando por el bosque. Los jesuitas la consideraron un tesoro. Anastasie la instruyó en la fe y logró materializar su sueño de entregarse a la oración y a la penitencia. Le horrorizaba el pecado y se flagelaba sin compasión afligida por las faltas que hubiera podido cometer.
Convirtió los campos de maíz en el escenario ideal para rezar el rosario burlando los rigores climatológicos, sin tener en cuenta el esfuerzo que ello suponía. Mientras, en las riveras del río hacía cruces de madera. Para no importunar a quienes le daban cobijo, y llevada de su gran amor a la Eucaristía y a Jesús crucificado, se mantenía discretamente cercana a la capilla, esperando su apertura desde la madrugada. Luego permanecía allí hasta que culminaba la última misa que se oficiaba. En 1677, año en el que recibió la primera comunión, la misión de San Francisco Javier se trasladó a Sault St. Louis, cerca de Montreal en Canadá. En 1678 conoció a Marie-Thérèse TekaiaKentha, que se había convertido al catolicismo, compartiendo ambas similares anhelos de penitencia. Todo lo realizaban en común bajo la atenta mirada de su director espiritual, el padre Pierre Cholenec.
En 1679 Kateri emitió su voto de virginidad, una decisión que tenía un peso importante al proceder de una persona aborigen. Con ella dio un gran testimonio. Después de visitar un convento de religiosas en Montreal consultó si podría poner en marcha una fundación con algunas amigas, pero su confesor le hizo ver que no estaba preparada para tal empresa. Su misión fue catequizar a los niños y prestar impagable ayuda a los enfermos y ancianos; todo ello sin dejar de mortificarse. Su débil organismo no resistió tantos envites, pese a que el padre Cholenec había tenido que poner coto a sus excesos porque se temía lo peor. Y así fue. Al final, contrajo una tuberculosis que segó su vida el 17 de abril de 1680, cuando tenía 24 años. Sus últimas palabras fueron: «¡Jesús, te amo!». La muerte liberó su rostro de las huellas de la viruela. En todo momento había dado pruebas de fe, esperanza y caridad. Fue heroica en su paciencia, resignación y alegría en el sufrimiento. Juan Pablo II la beatificó el 22 de junio de 1980, y Benedicto XVI la canonizó el 21 de octubre de 2012. Junto a san Francisco de Asís se la considera patrona de la naturaleza y de la ecología.

jueves, 9 de marzo de 2017

Santa Kakukabilla, abadesa.(10 de marzo)

Santa Kakukabilla, abadesa.

De como una confusión llevó a un culto.

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10 marzo 2017
Santa Kakukabilla, abadesa.
Santa Kakukabilla. Adelberg.
Santa Kakukabilla (Cutubila, Kakwkylla, Kacacila, etc.) de Württemberg, abadesa. 10 de marzo.

Es esta una santa de la que es complicado versar algo sobre su vida, principalmente porque ni vida tiene, ya que no existió y se trata solamente de un culto popular nacido entre los siglos XI y XII. ¿Y de dónde salió? Pues lo más certero que han averiguado los historiadores, como Wilhelm Friedrich, es que es una corrupción del nombre de San Columquille (9 de junio), Columba, como conocemos en español al santo abad de Iona. Sin embargo, para dotarle de una "vita", se copiaron hechos de la de Santa Gertrudis de Nivelles (17 de marzo).

Según esta leyenda, Kakukabilla fue hija de un rey franco que a los 10 años fue prometida a un príncipe, pero ella se negó rotundamente, puesto que deseaba ser solo para Cristo. Finalmente pudo entrar a un monasterio de Württemberg, del que sería elegida abadesa. Fue muy culta, orante y penitente. Como de Gertrudis, igualmente hay ambigüedad con su protección sobre las plagas de ratas, pero la leyenda se encarga de decir que mientras hilaba, el diablo en forma de ratas intentaba enredarle el hilo para desesperarla y probarle su paciencia.

Sus representaciones son escasas y se encuentran localizadas en el Norte de Europa. En el monasterio de Santa María de Adelberg, Göppingen, hoy templo luterano, aparece en un bellísimo retablo gótico del siglo XV, formando parte de un cortejo de santos (Ulrich, Catalina, y Liborio) en torno a la Virgen María. Otra representación queda en la capilla en Zeitlarnde, Ratisbona. Y una tercera en la iglesia de Film, Uppsala. En todas, tiene su atributo típico y que la hace reconocible: los ratones que, o suben por su báculo, o se mantienen a sus pies. Sin embargo, en el Tirol se hallan imágenes de un santo varón con la misma iconografía y el mismo nombre "Cutubille".

El culto a Kakukabilla fue prohibido tardíamente, luego del siglo XV, aunque sus imágenes permanezcan, y fue prohibido por ciertas prácticas supersticiosas que le rodeaban, relacionadas con las ratas, impedir los matrimonios y los nacimientos de los hijos de "las rivales". Otra práctica era escribir el nombre de la santa en las cuatro esquinas de las casas para impedir el acceso a las ratas o a los diablos.

Fuente:
-"Santa Kukabilla. Huellas de una santa misteriosa de nuestra iglesia medieval". MATS AMARK.

A 10 de marzo además se celebra al Beato Elías del Socorro Nieves, agustino mártir.