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miércoles, 5 de junio de 2019

Día Mundial del Medio Ambiente: “Reducir la contaminación del aire” 05062019


Día Mundial del Medio Ambiente: “Reducir la contaminación del aire”.

La celebración de este día fue instituida por la Organización de las Naciones Unidas en 1974 con el fin de concienciar y buscar soluciones a la reducción de la capa de ozono, la gestión de productos químicos tóxicos, la desertificación o el calentamiento global.

Renato Martinez – Ciudad del Vaticano
En este día se recuerda que, el ser humano es a la vez obra y artífice del medio que lo rodea, el cual le da el sustento material y le brinda la oportunidad de desarrollarse intelectual, moral, social y espiritualmente. En la larga y tortuosa evolución de la especie humana en este planeta se ha llegado a una etapa en que, gracias a la rápida aceleración de la ciencia y la tecnología, las personas han adquirido el poder de transformar, de innumerables maneras y en una escala sin precedentes, cuanto las rodea.

Proteger y mejorar el medio ambiente

Las Naciones Unidas, conscientes de que la protección y el mejoramiento del medio humano es una cuestión fundamental que afecta al bienestar de los pueblos y al desarrollo económico del mundo entero, designaron el 5 de junio "Día Mundial del Medio Ambiente". La celebración de este día nos brinda la oportunidad de ampliar las bases de una opinión pública bien informada y de una conducta de los individuos, de las empresas y de las colectividades inspirada en el sentido de su responsabilidad en cuanto a la conservación y la mejora del medio. Este día ha ido ganando relevancia desde que comenzó a celebrarse en 1974 y, ahora, es una plataforma mundial de divulgación pública con amplia repercusión en todo el globo.
El país anfitrión del Día Mundial del Medio Ambiente, donde tienen lugar las celebraciones oficiales, varía anualmente. Este año es China.

Tema 2019: Unidos por un planeta sin contaminación del aire

Cada Día Mundial del Medio Ambiente se centra en un tema con que concienciar al público sobre un asunto ambiental particularmente apremiante. El tema para 2019 gira en torno a la "Contaminación del aire"; una llamada a la acción con que ayudar a combatir un grave problema que afecta a millones de personas en todo el mundo. Con la elección de este tema, China, el organizador del Día Mundial del Medio Ambiente de este año, nos invita a considerar los cambios que podemos hacer en nuestro día a día para reducir la contaminación del aire que generamos en nuestra vida cotidiana.
El objetivo es, ni más ni menos, que eliminar de forma progresiva nuestra contribución individual al calentamiento global y, de este modo, detener sus perniciosos efectos en nuestra salud, y la del planeta.

92% de la población respira aire contaminado

Nueve de cada diez personas en todo el mundo están expuestas a niveles de contaminación que superan los niveles de seguridad señalados por la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según datos de la ONU, el 92% de la población mundial no respira aire limpio y la contaminación del aire le cuesta a la economía mundial 5 billones de dólares al año en costos de bienestar. Cada año, 7 millones de personas mueren prematuramente a causa de la contaminación del aire; de éstas, alrededor de 4 millones viven en la zona de Asia y el Pacífico.


sábado, 28 de julio de 2018

Laudato Si’: El Papa llama a un “cambio radical a la altura de las circunstancias” 12072018


© Vatican Media

Laudato Si’: El Papa llama a un “cambio radical a la altura de las circunstancias”

Discurso del Papa Francisco
(ZENIT – 12 julio 2018).- El Papa Francisco recibió en audiencia a los participantes en la Conferencia Internacional “Saving our Common Home and the Future of Life on Earth”, (Salvaguardar nuestra casa común y el futuro de la vida en la tierra) en el III aniversario de la encíclica del Santo Padre Francisco Laudato Si’, que tiene lugar en el Aula Nueva del Sínodo, en el Vaticano, del 5 al 6 de julio de 2018.
Publicamos a continuación el discurso que el Papa ha dirigido a los presentes en la audiencia:
***
Discurso del Papa Francisco
Señores cardenales,
Eminencia,
Queridos hermanos y hermanas,
Ilustres señores y señoras:
Os doy a todos  mi bienvenida, con motivo de la Conferencia Internacional convocada en el tercer aniversario de la publicación de la encíclica Laudato si’ sobre el cuidado del casa común. Quisiera saludar de forma especial a Su Eminencia el arzobispo Zizoulas porque fue él, junto con el cardenal Turkson, quien presento la encíclica hace tres años. Gracias por haberos reunido a “escuchar con el corazón” los gritos cada vez más angustiosos de la tierra y de sus pobres en busca de ayuda y responsabilidad, y para atestiguar  la gran urgencia de acoger  la llamada de la Encíclica a un cambio a una conversión ecológica. El vuestro es el testimonio del compromiso inaplazable de tomar medidas para salvar la Tierra y la vida en ella, partiendo del presupuesto de que “todo está conectado” concepto-guía de la Encíclica, en la base de la ecología integral.
También en esta perspectiva podemos leer la llamada que Francisco de Asís recibió del Señor en la iglesia de San Damián: “Ve, repara mi casa, que, como ves, está en ruinas“. Hoy, incluso la “casa común ” que es nuestro planeta necesita urgentemente ser reparada y asegurada para un futuro sostenible.
En las últimas décadas, la comunidad científica ha puesto a punto, en ese sentido, evaluaciones cada vez más precisas. “El ritmo de consumo, de desperdicio y de alteración del medio ambiente ha superado las posibilidades del planeta, de tal manera que el estilo de vida actual, por ser insostenible, sólo puede terminar en catástrofes, como de hecho ya está ocurriendo periódicamente en diversas regiones”. (Enc. Laudato si ‘, 161). Hay un peligro real de dejar a las generaciones futuras escombros, desiertos y suciedad.
Por lo tanto, espero que esta preocupación por el estado de nuestra casa común se traduzca en una acción orgánica y concertada de ecología integral. De hecho, “la atenuación de los efectos del actual desequilibrio depende de lo que hagamos ahora ” (ibid.). La humanidad tiene el conocimiento y los medios para colaborar con este propósito y, con responsabilidad, “cultivar y proteger” la Tierra de manera responsable. En este sentido, es significativo que vuestra  discusión también se refiera a algunos eventos clave del año en curso.
La cumbre climática COP24, programada en Katowice (Polonia) en diciembre próximo, puede ser un hito en el camino trazado por el Acuerdo de París de 2015. Todos sabemos que hay mucho por hacer para implementar ese Acuerdo. Todos los gobiernos deberían esforzarse por cumplir los compromisos asumidos en París para evitar las peores consecuencias de la crisis climática. “La reducción de gases de efecto invernadero requiere honestidad, valentía y responsabilidad, sobre todo de los países más poderosos y más contaminantes.” (ibid., 169). No podemos darnos el lujo de perder tiempo en este proceso.
Además de los Estados, también están interpelados otros actores: las autoridades locales, los grupos de la sociedad civil, las instituciones económicas y religiosas pueden fomentar la cultura y la práctica ecológica integral. Espero que eventos como la Cumbre Mundial de Acción Climática, programada para el 12 y 14 de septiembre en San Francisco, brinden respuestas adecuadas, con el apoyo de los grupos de presión de los ciudadanos de todo el mundo. Como afirmamos junto con Su Santidad el Patriarca Ecuménico Bartolomé, ” no puede haber una solución sincera y duradera al desafío de la crisis ecológica y del cambio climático si no se da una respuesta concordada y colectiva, si la responsabilidad no es compartida y responsable, si no damos prioridad a la solidaridad y al servicio”. (Mensaje para la Jornada Mundial de Oración por la Creación, 1 de septiembre de 2017).
Las instituciones financieras también juegan un papel importante como parte del problema y de su solución. Se necesita un cambio en el paradigma financiero para promover el desarrollo humano integral. Las organizaciones internacionales, como, por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, pueden promover reformas efectivas para un desarrollo más inclusivo y sostenible. La esperanza es que “las finanzas […] vuelvan a ser un instrumento encaminado a producir mejor riqueza y desarrollo”. (Benedicto XVI, Enc. Caritas in veritate, 65), así como el cuidado del medio ambiente.
Todas estas acciones presuponen una transformación a un nivel más profundo, es decir, un cambio de  los corazones, un cambio de las conciencias. Como decía San Juan Pablo II: “Es necesario […] estimular y apoyar la conversión ecológica” (Catequesis, 17 de enero de 2001). Y en esto las religiones, en particular las Iglesias cristianas, tienen un papel clave que desempeñar. La Jornada de Oración por la Creación y las iniciativas relacionadas con ella, comenzadas en el seno de la Iglesia Ortodoxa, se están difundiendo en las comunidades cristianas de todo el mundo.
Por último, la confrontación y el compromiso por  nuestro casa común  deben reservar un espacio especial a dos grupos de personas que están en la vanguardia del desafío ecológico integral y que serán el tema central de los próximos dos Sínodos de la Iglesia Católica: los jóvenes y las poblaciones indígenas, especialmente las de la Amazonía.
Por un lado, “nos reclaman un cambio. Ellos se preguntan cómo es posible que se pretenda construir un futuro mejor sin pensar en la crisis del ambiente y en los sufrimientos de los excluidos. “(Laudato Si’, 13). Son los jóvenes quienes deberán enfrentar las consecuencias de la actual crisis ambiental y climática. Por lo tanto, la solidaridad intergeneracional no es “una actitud opcional, sino de una cuestión básica de justicia, ya que la tierra que recibimos pertenece también a los que vendrán. ” (ibíd., 159).
Por otro lado, “es indispensable prestar especial atención a las comunidades aborígenes con sus tradiciones culturales” (ibid., 146). Es triste ver a las tierras de los pueblos indígenas desposeídos y sus culturas pisoteadas por una actitud depredadora a nuevas formas de colonialismo, alimentadas por la cultura del derroche y el consumismo (cf. Sínodo de los Obispos, el Amazonas: nuevos caminos para la Iglesia y para un ” ecología completa, 8 de junio de 2018). “Para ellos, la tierra no es un bien económico, sino que es don de Dios y de los antepasados ​que descansan en ella, un espacio sagrado con el cual necesitan interactuar para sostener su identidad y sus valores” (Laudato si ‘, 146). ¡Cuánto podemos aprender de ellos! La vida de los pueblos indígenas es “memoria viva de la misión que Dios nos ha encomendado a todos: cuidar la Casa Común. ” (Discurso en el encuentro con los pueblos indígenas,Puerto Maldonado 19 de enero, 2018).
Queridos hermanos y hermanas, los desafíos abundan. Expreso mi más sincera gratitud por vuestro trabajo al servicio del cuidado de la creación y de un futuro mejor para nuestros hijos y nietos. A veces puede parecer una tarea difícil, ya que “hay demasiados intereses particulares y muy fácilmente el interés económico llega a prevalecer sobre el bien común y a manipular la información para no ver afectados sus proyectos” (Laudato si’,54); pero ” los seres humanos, capaces de degradarse hasta el extremo, también pueden sobreponerse, volver a optar por el bien y regenerarse, más allá de todos los condicionamientos mentales y sociales que les impongan” (ibíd., 205). Por favor, seguid trabajando por un “cambio radical a la altura de las circunstancias” (ibid., 171). “La injusticia no es invencible” (ibid., 74).
Que san Francisco de Asís continúe inspirándonos y guiándonos en este camino, y que “nuestras luchas y nuestra preocupación por este planeta no nos quiten el gozo de  la esperanza” (ibíd., 244). Después de todo, el fundamento de nuestra esperanza descansa en la fe en el poder de nuestro Padre Celestial. Él, “que nos convoca a la entrega generosa y a darlo todo, nos ofrece las fuerzas y la luz que necesitamos para salir adelante. En el corazón de este mundo sigue presente el Señor de la vida que nos ama tanto. Él no nos abandona, no nos deja solos, porque se ha unido definitivamente a nuestra tierra, y su amor siempre nos lleva a encontrar nuevos caminos. Alabado sea” (ibid., 245).
Os bendigo. Y por favor no os olvidéis de rezar por mí.
© Librería Editorial Vaticano

domingo, 10 de enero de 2016

Ramanathan, el científico que descubrió los gases que más dañan la capa de ozono, asesor de 3 Papas 10012016

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Ramanathan, el científico que descubrió los gases que más dañan la capa de ozono, asesor de 3 Papas

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10 enero 2016
Ramanathan, el científico que descubrió los gases que más dañan la capa de ozono, asesor de 3 Papas
Ramanathan junto a una primitiva cocina de fuego, las que más contaminan por causar nubes de hollín
Hace poco más de 40 años, nadie sospechaba que el calentamiento global que ya empezaban a percibir los científicos de todo el mundo estuviera motivado por algo más que por las emisiones de dióxido de carbono (CO2).

Pero eso cambió de la noche a la mañana gracias a una única investigación publicada en 1975 por el investigador de la Universidad de California en San Diego Veerabhadran Ramanathan. El metano, el ozono, los clorofluorocarbonos... el CO2 no es el único causante del cambio climático y, además, estos gases tienen una capacidad de calentamiento mucho mayor que el dióxido de carbono -son entre 25 y 4.000 veces más potentes-, aunque son emitidos en cantidades mucho menores que éste.

Precisamente, ese descubrimiento, junto con muchas otras importantes aportaciones realizadas hasta hace pocos meses le han valido al científico nacido en Mandurai (La India) la concesión del Premio Fundación BBVA Fronteras del Conocimiento en la categoría de Cambio Climático.

Después de ese hallazgo, Ramanathan, de 71 años, no ha parado de hacer aportaciones clave al estudio del cambio climático.

"En 1985, cuantificó el efecto real de estos otros gases sobre el clima y demostró que son tan importantes como el CO2", ha explicado Carlos Duarte, oceanógrafo y catedrático Tarek Ahmed Juffali de la Universidad Rey Abdullah de Ciencia y Tecnología (Arabia Saudí), durante la presentación del premiado en la sede madrileña de la Fundación BBVA. Además, en 1995 dirigió el proyecto que descubrió las nubes de contaminación (conocidas en el campo como black clouds) que se generan en Asia como consecuencia de la emisión de hollín procedente de las obsoletas cocinas de carbón y reveló que provocan el enfriamiento de la superficie terrestre y que a su vez absorben calor en altura, lo que acelera el cambio climático y provoca el deshielo de los glaciares del Himalaya.


El científico, junto a una foto con el Papa Francisco

Para realizar ese descubrimiento Ramanathan diseñó junto con su hijo una flota de vehículos no tripulados -estaban sin saberlo marcando el camino para la actual industria de los drones, pero hace 20 años- que siguieron en el Pacífico a una de las nubes gigantes de contaminación que se generan en Asia.

De hecho, uno de sus trabajos más recientes, publicado en 2015, revela que actuar sobre este hollín y sobre el metano y el ozono -procedentes de vehículos, calefacciones y cocinas en zonas rurales de países en desarrollo- es mucho más sencillo que sobre el CO2 y se podría lograr frenar el cambio climático en gran medida y además se mejoraría la calidad del aire y la salud de la población en estas áreas.

"Tenemos la tecnología para reducir estos gases al menos en un 50%", ha asegurado el premiado en una teleconferencia con medios de comunicación celebrada tras el anuncio del premio.

La carrera del investigador indio ha acompañado los descubrimientos y las grandes aportaciones a la ciencia del clima con importantes trabajos de concienciación, sensibilización y divulgación. Tras analizar los datos procedentes de sus drones -aún no se llamaban así- y de darse cuenta de que estas nubes de contaminación estaban detrás de la fusión de los grandes glaciares del Himalaya, Ramanathan pasó una época de gran preocupación debido a la falta de concienciación de la población y de los líderes mundiales sobre el problema del cambio climático.

"Cuando realicé mi primer gran descubrimiento pensé que la sociedad se daría cuenta del problema real que teníamos y que actuaría con rapidez, pero casi 40 años después aún no habíamos hecho casi nada y mucha parte de la opinión pública no era consciente del problema", ha reconocido el investigador.

Para concienciar...¡Juan Pablo II!
Pero poco después de regresar de su estudio con los drones en Asia, un correo electrónico cambió el curso de su vida y de algún modo también la de todo el planeta.

El Papa Juan Pablo II le invitó a unirse a la prestigiosa Academia Pontificia de Ciencias. "Necesitamos un cambio fundamental en nuestra actitud y ese mensaje no hay mejor manera de difundirlo que con la ayuda de líderes espirituales como el Papa", ha contado.


Ramanathan con Juan Pablo II, que lo incluyó en la
Academia Pontificia para las Ciencias

Desde allí tendría la oportunidad de influir para que alguna encíclica del Pontífice incluyera alguna frase sobre la protección del planeta. No obstante, ni en sus más ambiciosos deseos se alcanzaba a soñar con lo que ocurrió en la realidad años después.

El propio Papa Francisco le citó para que le informara sobre el problema.

Tenía dos minutos para hacerle al Pontífice su propuesta.

Y sólo le dijo dos cosas:

-que el cambio climático es algo que concierne a toda la población

-y que son los 3.000 millones de pobres de todo el mundo quienes sufrirán en mayor medida las consecuencias del cambio climático.

Apenas transcurrieron unos pocos meses entre esta conversación y la última encíclica del Papa, Laudato Si´, en la que instaba a la población mundial, no en una única frase -como soñaba Ramanathan-, sino en la encíclica entera, a cuidar de nuestro planeta.

El mensaje ha ido calando en las sociedades mundiales y prueba de ello es el Acuerdo de París alcanzado por 195 países de todo el mundo para limitar el calentamiento de la temperatura media terrestre.

Pero, en su opinión, este documento, a pesar de que es el "pedazo de papel más importante que se haya acordado en los últimos tiempos", es insuficiente por sí solo para frenar el calentamiento.

"Tenemos que ir más allá si queremos evitar los peores desastres", ha asegurado. Para Ramanathan, no se logrará el objetivo del Acuerdo del Clima de París sólo reduciendo el CO2.

"Debemos reducir las emisiones de metano en un 50%, las de hollín en un 90% y debemos dejar de usar los HFCs en 2030 para reducir un 50% el cambio climático previsto para los próximos 35 años", según Ramanathan.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Defensores de pueblos indígenas de Ecuador en la COP 21 (14122015)

Defensores de pueblos indígenas de Ecuador en la COP 21

"Los elementos de la naturaleza nos los dejó Dios para que viviéramos con ellos" - REUTERS
14/12/2015 16:35
(RV).- “La encíclica Laudato Sì es la herramienta que necesitamos para que dé luces en el mundo”, son declaraciones de Pablo Fajardo, defensor de pueblos indígenas de Ecuador sobre problemas ambientales, quien asistió al encuentro de la COP 21 en París. En entrevista con Radio Vaticano, nos habla de su experiencia en esta Conferencia Internacional sobre Cambio Climático que se celebró en París y de cómo los mensajes del Papa ayudan para conservar los “elementos de vida que Dios nos dejó para que vivamos con ello”.  
Fajardo explica algunas de las atrocidades que se han llevado a cabo en la Amazonía con el fin de explotar los recursos naturales y que han hecho que desaparezcan miles de hectáreas de bosques, que se contaminen los ríos o que se extingan pueblos indígenas. “El día que se publicó la Laudato Sì fue para mí el día más feliz de este año, esperemos que poco a poco vayamos haciendo lo que pide Francisco en su encíclica”, asegura.
(MZ-RV)

jueves, 19 de noviembre de 2015

Haciendo eco de lo que invita el Papa en la Laudato si’ y desde el comienzo de su pontificado 19112015

Haciendo eco de lo que invita el Papa en la Laudato si’ y desde el comienzo de su pontificado

Amazonas uno de los pulmones del mundo - REUTERS
19/11/2015 11:21
(RV).- ¡Seamos custodios de nosotros, los unos de los otros y de la Creación!, invitó el Papa Francisco ya en su homilía en el comienzo de su pontificado,  nos recuerda Mons. Humberto González Franco, Oficial de la Pontificia Comisión para América Latina. El prelado colombiano destaca la importante acción e  iniciativa de la Iglesia en Colombia en la tutela de la riqueza de la biodiversidad y del ambiente natural en su país. Entrevistado por Alberto Goroni, Mons. González hace hincapié en el encuentro de la Red Eclesial Pan – Amazónica, en la sede la Conferencia Episcopal colombiana, en Bogotá.
Recordamos que cuando se presentó, en la Oficina de Prensa de la Santa Sede, el 2 de marzo de 2015, la Red Eclesial Pan - Amazónica, el Arzobispo de Huancayo, Perú, Mons. Pedro Ricardo Barreto Jimeno dijo que «la REPAM se creó como la respuesta de Dios a la necesidad sentida y urgente de cuidar la vida de las personas para que vivan en armonía con la naturaleza desde la amplia y variada presencia de los miembros y equipos de la Iglesia en la Pan - Amazonía».
(CdM – RV)

    lunes, 9 de noviembre de 2015

    La carta encíclica y lo que está ocurriendo 08112015

    Cristo boca abajo

    "Un pie no puede andar solo"

    La carta encíclica y lo que está ocurriendo

    "Me parece de Justicia alabar el trabajo inmenso de este Papa"

    Ángel Aznárez, 08 de noviembre de 2015 a las 07:24
     Es de justicia recordar las desinversiones en empresas pecadoras en estos dos últimos años
    Cabeza de Cristo Rey/>

    Cabeza de Cristo Rey

    • Cabeza de Cristo Rey
    (Ángel Aznárez, magistrado y notario en excedencia).- "Y los tiburones no dejan de moverse. Si se detienen, se hunden y se mueren en el fondo del mar". Carlos Fuentes (Los años con Laura Díaz)
    El último 28 de octubre asistí a una conferencia sobre la Laudatio si; La pronunció el P. Francisco Álvarez S.J. en el gimnasio del Colegio de La Inmaculada de los jesuitas, en Gijón, y de entrada diré que por ser sitio de tantos ejercicios (espirituales), lo del gimnasio me pareció insuperable.
    El P. Álvarez, al parecer con pesados fardos y cargas en Roma, quiere, por lo de la cercanía que se le llame Patxi. Soy de los que creen que la cara no es espejo del alma, no, pues estoy convencido que es el espejo del paisaje. Por tanto Patxi tiene la cara o/y el espejo de vasco, como yo los tengo de astur-navarro, lo cual no es una anécdota sino una categoría esencial.
    Y lo de la cercanía es una pretensión -que aplaudo- de jesuitas, que tanto gustan, como el pagano Heráclito de Éfeso, de armonizar los contrarios: ser muy cercanos y muy distantes, proximidad y lejanía extrema de las fronteras. Claro que a veces la cercanía pretendida se hace difícil por la necesaria contención emocional ¿acaso frialdad? de los milites de San Ignacio, que es un detalle dandy, inevitable en gentes inteligentes.
    El P. Patxi pronunció bien su conferencia sobre la Laudatio si con el inconveniente, natural, de que es joven y de que come -según dijo- mucha pasta y helados en su residencia romana; no obstante es flaco y alámbrico. Eché en falta -así lo manifesté- el presupuesto teológico de la Encíclica, a la Teología de la Creación, a Jonas y a Jürgen Moltmann (la Teología siempre es presupuesto fundamental), no por un culturalismo teórico o el tratar de acercar, sin complejos, la Teología a la Ciencia, sino por exigencias prácticas.
    Si el respeto al Medio Ambiente es voluntad de Dios y mandato evangélico, ha de "obligar" a todos, empezando por la Iglesia misma, que no solamente ha de predicar o escribir textos y textos, unos más literarios o líricos que otros, sino dar trigo, o sea, ejemplo. Recordar a los cristianos que tienen que hacer ahorros en los derroches de luz y agua, por ejemplo, está bien, aunque para eso basta mirar los recibos y facturas al final de mes de esos elementos y quedar de piedra. Hacer poesía en las encíclicas, tampoco está mal, aunque para poesías, lo mejor a mi gusto son los sonetos de Quevedo.
    Y me surgió una escandalosa pregunta: ¿la fundamentación teológica de lo ecológico no ha de obligar a la Iglesia, que tanto escribe y pontifica, a ser más cuidadosa con sus inversiones en empresas nefandas y dañinas para el Medio Ambiente, aunque muy rentables económicamente? Me imagino que en este punto, algún lector o lectora pensará y con razón: "¡Ya estamos con lo progre y la proguesía tonta del 68!"
    La reflexión sobre en qué invierte el Vaticano, cuáles son sus inversiones empresariales, fue, como dije, el 28 de octubre. Pues bien, en la tarde noche del día 5 de febrero, a propósito del libro de Fitipaldi, leí una información sobre la lista de empresas altamente contaminantes en las que busca réditos el Estado de la Ciudad del Vaticano. Como la información la creí, acaso ingenuamente, me empecé a sentir mal, muy mal -como en locura quijotesca-, por lo que consideré un acto de "cara-durismo" romano. Eso -pensé- impide el intento de "entrar en diálogo" al que la Carta se refiere.
    Hice a continuación lo que recomienda un libro o manual, mi preferido, de auto-ayuda ante situaciones de angustia, estrés, arrebato y cabreo: pasear y respirar muy hondo. Y todo se cambió para mí, como por ensalmo, pues lo que iba a ser un furioso y rabioso ataque a la Encíclica del Papa Francisco (también Papa Patxi) por extrema incoherencia entre la teoría y la práctica, se convirtió en defensa del texto y de su pontificio autor.
     
    De "mi bendito Benedicto", muy admirado, -así siempre lo llamé- escribí bastante (así consta en los archivos de Religión Digital), pero del Papa Francisco muy poco. Con los gorgoritos teológicos de Benedicto lo pasé muy bien, muy entretenido -reconozco, humildemente, que soy más de la especulación dura que de lo pastoral-, pero el Angelus de Francisco, día 3 de noviembre de 2013, sobre Zaqueo subido al sicomoro, me impresionó tanto que lo sigo llevando conmigo grabado en el móvil.
    Mis críticas a la "papolatría" contemporánea y a "santos súbitos", extraños a la tradición, constan en mis escritos, pero no me impiden reconocer lo que juzgo excepcional y destaco (sin ninguna pretensión, pues soy modesto laico por la gracia de Dios). La ventaja es que aprendí en La Torah aquello de: "No hay que hacer de nada un ídolo...".
    Es de justicia recordar las desinversiones en empresas pecadoras en estos dos últimos años, porque lo que pasaba con anterioridad (informaciones tengo) en las inversiones del Vaticano sí que eran de escándalo (tantas veces "último tenedor de..."
    Me parece de Justicia alabar el trabajo inmenso de este Papa entre fornicios, mafiosos y viciosos (un día habrá que escribir sobre esas que llaman indebidamente "sobrinas", las italianas y las llegadas del Este -Eslovenia, los eslovenos y las eslovenas son una joya- que tantas virguerías saben hacer).
    Ya lo escribió Golding: "Un pié no puede andar solo". Pues por eso, desde la segura insignificancia, creo que en estos momentos, casi descorazonadores, hay que apoyar a instituciones eclesiásticas fundamentales, al actual Papado, en primer lugar, y, después, a Órdenes Religiosas como la mencionada al principio y a Institutos, que cuentan en su seno con personas ejemplares y entusiastas, en las que tanto pienso y causan en mí admiración.
    Y no me olvido de mi posible pecado: Sedere cum viris vanitatem.
    PS. Antes, de los que salían de las academias pontificas en Roma, se decía que habían mamado sutilezas tales como bostezar sin abrir la boca. En un ambiente muy complejo, las continuas indiscreciones y/o eruptos, forzosamente llevan a la indiscreción total, con ayuda de la locura por no poder o saber administrar lo excesivo. No obstante, pido la pietas romana y la piedad cristiana.

    domingo, 8 de noviembre de 2015

    Leonardo Boff: "Laudato Si es la Carta Magna de la moderna ecología en el sentido más amplio y profundo" 08112015

    El teólogo Leonardo Boff

    Benjamín Forcano conversa con el teólogo sobre la Iglesia y sus retos en el campo ecológico

    Leonardo Boff: "Laudato Si es la Carta Magna de la moderna ecología en el sentido más amplio y profundo"

    "La Tierra no aguanta más, necesita un año y medio para recuperar lo que le arrancamos en uno"

    Benjamín Forcano, 08 de noviembre de 2015 a las 19:47
     Lo interesante es notar que, por la primera vez,el magisterio pontificio,asumió el nuevo paradigma, dejando para atras el viejo que es el convencional y todavía dominante
    Leonardo Boff/>

    Leonardo Boff

    • Boff en el Congreso de Amerindia en Belo Horizonte
    • Leonardo Boff
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    • Boff en el Congreso de Amerindia en Belo Horizonte
    • Leonardo Boff
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    • Leonardo Boff
    • Boff en el Congreso de Amerindia en Belo Horizonte
    • Leonardo Boff
    • Boff
    • Leonardo Boff
    (Benjamín Forano, en Éxodo).- La entrevista de hoy contigo, Leonardo, reviste para mí un interés singular. Está muy en la cima de la publicidad la Encíclica del Papa Francisco "Laudato ,Sí" y nadie duda de que el haber llegado hasta ahí, se debe en gran parte a tulabor pionera en el campo de la ecoteología. Una labor necesitada, muy sugeridora, que ha puesto a vibrar uno de los temas más cruciales en la humanidad actual. Tus escritos de veinte años para acá rezuman un aire fresco tuyo, inconfundible, muy reiterado, y que yo me propongo llevar a nuestros lectores, extrayéndolo de uno de tus últimos libros: "La gran transformación, en la Economía y en la Ecología".
    Para entender la sociedad en que vivimos, consideras imprescindible analizar y valorar la Gran Transformación que se formó a partir del año 1834. ¿En qué consiste? 
    Yo la entiendo como el paso de una sociedad con mercado a una sociedad sólo de mercado, es decir, una sociedad que coloca la economía como único eje estructurador de toda la vida social, sometiendo a ella la política y enviando la ética al limbo. Se trata de un mercado competitivo, en el que cuenta el beneficio individual o corporativo, conseguido por lo general a costa de la devastación de la naturaleza y de la gestación perversa de las desigualdades sociales. Dicho mercado postula ser libre, y rechaza todo control, incluido el de un Estado, que trata de ordenar el Bien Común con sus leyes.
    Y esta gran transformación , ¿qué tiene de malo?
    Pues que lo mercantiliza todo, desde el sexo a la Santísima Trinidad. Todo es objeto de compra y venta, de todo se puede obtener lucro, de la salud, educación, deporte, artes, religión, ...Se crea una gran masa de consumidores para obtener ingresos, se trate de bienes materiales o de bienes espirituales. Y hay cosas y sectores que no debieran entrar en el circuito comercial del mercado, tienen gran valor, pero no debieran ser sometidos a precio. 
    ¿Esta mercantilización global tiene consecuencias?
    Sí, muy graves. Señalo tres fundamentales.
    Primera: escinde la humanidad de arriba abajo, creando un foso enorme entre pocos ricos y muchos pobres, se crea una injusticia social espantosa, con multitudes descartables, consideradas ceros económicos. 
    Segunda: su afán explotador y acumulador , sin ninguna consideración social, sanitaria o ética, ejerce una injusticia ecológica tremenda.
    Tercera: actúa a sus anchas un capital especulativo (se calcula en unos 600 billones de dólares), del cual un billón y medio circulan diariamente en busca de ganancias mayores, por cuya razón decaen los capitales productivos, aumenta la precarización de trabajo y se expande más y más la pobreza.
    ¿Y esto supone repercusiones o efectos especiales para el planeta Tierra? 
    El planeta Tierra tiene unos límites físico-químicos.ecológicos-, que no soportan esa depredación y sobrevienen reacciones suyas violentas (terremotos, tsumanis, huracanes, desregulación de los climas...) para mantener su equilibrio y que resultan destructivos de las bases que sustentan la vida. La vida corre peligro y la especie humana pudiera ser extirpada por ella como si fuera una célula cancerígena.
    Ya que señalas este punto, por qué no explicas lo que supone la Gran Transformación en este campo de la ecología. ¿Por dónde comenzarías? 
    Por dónde comenzó la Teología de la Liberación, por liberar las opresiones que recubren la sociedad: obreros explotados, afrodescendientes discriminados, indígenas sobrevivientes, patriarcalismo - machismo y, finalmente, el grito de la Tierra, generadora de todas las formas de la vida y explotada en todos sus bienes desde siglos. Ella es la Gran Pobre, crucificada, y que clama por su resurrección: si la marca registrada de la Teología de la Liberación es la opción por los pobres contra la pobreza y su injusticia, la Tierra debe ser incluida en primer lugar en esta opción. Si no liberamos a la Tierra eliminamos la base real para cualquier otro tipo de liberación.
    Denunciamos que la misma lógica que explota al trabajador, a las clases y a los países, explota también a la Madre Tierra. Minorías poderosas se enriquecen ilimitadamente, sin ética ni equidad social alguna en el presupuesto de que la Tierra es una especie de baúl con una riqueza inagotable, lo que efectivamente no es.


    Sin embargo, yo que te conozco y acompaño desde hace más de treinta años, veo que esta opción por la Tierra Oprimida, apenas si aparece en el primer itinerario de la Teología de la Liberación.
    Nuestra prioridad por la opción de los pobres no tardó en descubrir el paralelismo e imperativo de nuestra Opción por la Tierra Pobre. La ecoteología hizo crecer la conciencia colectiva de que la Tierra ha llegado a la frontera de su sostenibilidad. Es decir, hemos descubierto que el avance de ese caos destructivo de la Tierra , tiene origen en la relación agresiva e irresponsable que el ser humano tiene con su habitat natural. Somos como un meteorito, no venido del exterior, que destruye el sistema-vida y el sistema-tierra. Los cientistas han creado una palabra para expresar esta realidad perversa: el antropoceno. Se trata de una nueva era geologica,en la cual el gran amenazador de la vida y del equilibrio del sistema-Tierra es el propio ser humano.

    ¿Existe y crece de verdad esa conciencia?
    Nosotros nos hemos organizado en torno al triunfo del más fuerte, que busca ventajas sobre los demás seres por competición y hemos abandonado la lógica solidaria del Universo, que es una lógica de conectividad, de interdependencia y colaboración, según señalan todos los científicos. Nuestra lógica es antinatural, hay que cambiarla, si queremos evitar el desastre. 
    Esta otra conciencia cosmológica nos obliga a ajustar nuestra conducta con la lógica del Universo, que asegura la expansión y autocreación con todos sus seres, inertes y vivos. Cuanto más se expande y complejiza el universo, más interiorización y subjetividad adquiere y más estrechan todos los seres su interdependencia y comunión. A la Teología de la Liberación ya no le servía el paradigma de una cosmología mecanicista y estática: la metáfora de una pirámide en cuya punta se encuentra Dios.
    ¿Ves importante y posible instaurar esta nueva visión?
    Difícil, después de tantos siglos que nos posee otro modelo. Pero, la crisis actual nos impone dejar atrás la monocultura del pensamiento único en la política, en el economía y en el teología oficial. Al ser humano no le basta con el consumo de los bienes materiales. Somos hijos e hijas de la Madre Tierra que, a través de nosotros, siente, ama, cuida y se preocupa por el futuro común, y nos responsabiliza sobre todo de los excluidos y de los que más injusticia sufren. Somos Tierra como se sugere en el Génesis 2,7.
    Afirmas que, si mantenemos en este nueva era geológica la mentalidad del antropoceno, como te referías antes podemos llegar a la sexta extinción masiva. 
    Hace tiempo que biólogos y cosmólogos nos advierten de que nuestra intervención agresiva está quitando a la Tierra su capacidad reguladora y aparece como posible el extermino de nuestra civilización.
    La Tierra ha conocido 15 extinciones de grandes proporciones. En los últimos 540 millones de años se ha dado una cada cien millones de años. La última, que ha destruido gran parte de la vida en el mar y en la tierra, ocurrió hace 65 millones de años, cuando fueron exterminados los dinosaurios, después de haber vivido más de cien millones de años en nuestro planeta. 
    ¿Y cómo sabemos que estamos en la sexta extinción?
    Se reducen las especies (se calculan en 250.000 las especies exterminadas), crece la contaminación del agua, del suelo, del aire, se ha revertido en tres millones de años el proceso evolutivo; no denunciamos lo que está siendo un atentado contra la Vida y contra la Tierra: biocidio y geocidio.


    ¿Se puede desacelerar esta sexta extinción?
    Se puede y se debe. Son 13.700 millones de años los que nos separan de nuestros orígenes. El Universo -impregnado de inteligencia y propósito- nos interpela y solicita nuestra colaboración para renovar el Contrato entre la Tierra y la Humanidad, que exprese nuestro cuidado y respeto hacia ella; para vencer la lógica individualista y competitiva y reinventarnos como especie que se preocupa de las demás especies y aprende a convivir con toda la comunidad de vida, respetando el valor intrínseco de cada ser. Al paradigma del sometimiento y extinción, tiene que suplir el paradigma de la compasión, del cuidado y del respeto. 
    Por tanto, sí que podemos, si acertamos a relacionar todas las cosas entre sí, combinar los saberes y controlar las ganancias del mercado. 
    ¿Tiene algo que ver con esto el calentamiento global? ¿Es ciencia o ficción?
    No voy a llorar como lo han hecho otras personas cuando les ha tocado narrar ante las Naciones Unidas el horror de tifones devastadores, etc. Voy a dar unos datos:
    -La temperatura del Pacífico tropical , que estaba por debajo de los 19,2º C, alcanzó en 1998 los 30ºC. Los tifones y vientos han incrementado su velocidad de 240 km / h en 1951, a 380 km / h en el 2013. 
    -La concentración de CO2 al inicio de la era industrial era de 280 ppm, hoy hemos llegado a 450 ppm.
    ¡Y los Gobiernos, multinacionales y otras instituciones sin reaccionar!
    Hay gentes de dinero, negacionistas a ultranza, que llegan a coaccionar a científicos para que no digan todo lo que saben. Su razón enloquecida les impide ver los perjuicios de su riqueza acumulada. Y hay Gobiernos y otros dueños del poder que dificultan de mil formas cualquier consenso. Quieren que las cosas sigan igual. 
    Pero la cuestión central está en reconocer que este caos ecológico se debe a nuestro modo de producción, que destruye la naturaleza y alimenta la cultura del consumismo ilimitado. 
    No hay más alternativa que la de cambiar la economía neoliberal, agresiva y competitiva y que establece una guerra de mercado, de todos contra todos. 
    La Tierra no aguanta más, necesita un año y medio para recuperar lo que le arrancamos en uno. El calentamiento global no es sino la fiebre que denuncia que ella está gravemente enferma.

    Frente a esta situación, ¿ves alguna solución, cuál sería tu propuesta? 
    Hablo de una sostenibilidad:
    -Que afecta en primer lugar a la Tierra, que contiene vida, está viva, se autorregula, se regenera y evoluciona. Sin ella, desaparece la base para la sostenibilidad de las otras formas de vida. 
    -De una sostenibilidad integradora: entre todos los seres hay un lazo de parentesco por su alfabeto genético básico. Somos todos interdependientes. Y nos necesitamos para subsistir. No sólo, pues, antropocéntrica sino holística, que asegura las condiciones necesarias para la generación de los seres, que los haga sostenibles en su valor intrínseco.
    -En este proceso evolutivo, el ser humano es como punta de lanza. Somos portadores de conciencia, sensibilidad e inteligencia. Nos corresponde por tanto cuidar de la Madre Tierra, garantizar la continuidad de la civilización y vigilar nuestra capacidad destructiva. 
    - El Universo se alimenta de la Fuente Originaria de todo ser, y posee un fin en sí mismo, como lo manifiesta el hecho mismo der existir que la da sentido y creatividad.
    -Las necesidades humanas podemos cubrirlas bien a través de un uso racional y cuidadoso de los bienes que la Tierra y el Cosmos nos ofrecen. Hay que vivir una sobriedad compartida, una frugalidad voluntaria y intentar ser mśs con menos.
    -Las futuras generaciones tienen derecho a heredar una Tierra y una Naturaleza bien preservadas y hasta enriquecidas por nosotros. La Tierra es suficiente para hoy y para mañana, pero sólo si establecemos relaciones de cooperación y solidaridad.
    ¿Cómo encajas en esta visión y cuidado con el hecho vergonzosamente mundial del hambre? 
    Gandhi decía con razón:" el hambre es un insulto;deshumaniza, destruye el cuerpo, el espíritu y la propia alma. El hambre es la forma más asesina que existe".Por el hambre, son muchas las personas que sufren. Y sufren porque en todos los países se ha establecido como patrón de progreso el consumismo ilimitado. Y sufren porque sucumbimos a políticas económicas que producen los bienes superfluos y, mediante feroces campañas de propaganda , nos hacen creer que los superfluo es necesario y fuente secreta de felicidad. Y sufren porque se fomenta nuestro deseo de poseer y consumir, que es ilimitado. Y sufren porque vivimos en una sociedad abarrotoda de bienes superfluos , con centros comerciales omnipresentes, verdaderos santuarios de consumo.
    ¿Y no santuarios de felicidad?
    No, porque esos santuarios con sus ídolos-fetiches dejan vacía el alma, no colman sus deseos que, además de pan, necesitan transcendencia, comunicación, belleza, y otros valores que no se compran ni se venden como son la gratuidad, el desinterés, el amor. 
    Multinacionales y muchos políticos no saben sino espolear el ansia de consumo para superar la crisis económica, siempre claro a costa del Planeta Tierra y de sus ecosistemas. Como decía en el 68 el presidente Robert Kennedy "El PIB mide todo menos aquello que hace la vida verdaderamente digna de ser vivida". No concordaba con el sistema imperante, tres meses después fue asesinado.
    O sea, ciudadano en esta sociedad, pero esclavo de la trampa del consumismo.
    No, porque podemos adoptar un comportamiento anticorriente, antisistema, mediante este quinteto de erres: reducir los objetos de consumo;reutilizar los que ya hemos usado; reparar los que ya se han estropeado; reciclar los productos dándoles otra finalidad; rechazar lo que el marketing nos obligar a consumir. De esta manera, creamos una nueva relación hacia los bienes, la naturaleza y, sobre todo, hacia las necesidades que son la mayor parte. Nos convertimos en anticultura. 
    ¿Qué quieres decir cuando afirmas que el respeto es el fundamento de la ética y de los derechos humanos? 
    El respeto es reconocer al otro como otro, percibir que tiene valor por sí mismo. Ahora, el otro son todos los que surgen ante mí, desde un árbol, un paisaje, un animal a un ser humano cualquiera. 
    El primer otro es la naturaleza; no tratar a la naturaleza con respeto es el gran vicio del antropocentrismo, imperante en casi todas las culturas mundiales. Nos hemos creido que todos los seres no tienen sentido sino en cuanto subordinados, para ser utilizados a nuestro antojo. 
    La mayoría de los seres vivos son más viejos que nosotros: águilas (150 millones de años), perros (30 millones)... Nosotros entramos en el escenario de la evolución cuando el 99,98 % de la historia de la Tierra estaba concluida. 
    La naturaleza no necesitó del ser humano para organizar esa inmensa complejidad y biodiversidad. Debiéramos admitir como lo más correcto sentirnos en comunión con la comunidad de vida anterior. En este sentido, son para meditar las palabras del famoso investigador Edward Wilson: "El ser humano ha transformado el Eden y el Paraíso ocupado en una paraíso perdido. El viene desempeñando hasta hoy el papel de asesino planetario, preocupado sólo por su propia supervivencia a corto plazo". 
    El segundo otro es el ser humano, surgido hace siete millones de años y como sapiens hace cerca de 100.000 años, portador de una conciencia de dignidad y un fín en sí mismo y merecedor de reverencia y respeto.Esa dignidad impide utilizarlo como medio para la producción, la guerra o la experimentación científica. Culmen de la evolución conocida hasta hoy, la evolución se hará, para el bien o el para mal, con su intervención libre y creadora. 
    Sin el respeto, se impone el derecho del más fuerte, que sustituye el Derecho por la Fuerza, y pretende reducir al otro en objeto o cosa, destituyéndole de su estatuto humano. 
    Esta reducción es del todo inadmisible cuando se pasa por encima de la conciencia personal, que reclama respeto sin condiciones, aun cuando sea invenciblemente errónea.
    La dignidad de la persona es la base de la laicidad -ciudadanía universal- y de la democracia. De esa dignidad brota un imperativo ético universal, que hace sentirnos unidos y en comunión con todos. Las personas son todas iguales , todas tienen un valor propio irrenunciable, y todas deben ser respetadas en sus derechos y deberes. Por lo que ningún Estado laico puede privilegiar a ninguna de las Confesiones religiosas; su misión es garantizar el pluralismo religioso y de las minorías, siempre que se ajusten a las reglas básicas, comunes, de la convivencia. 

    ¿A la vista de lo que estamos viviendo, este respeto del que hablas, es quimera o realidad? 
    Quimera, no; utopía, sí. Hemos conseguido por lo menos que sea reconocido como un ideal, una meta válida, teóricamente admitida y respaldada por todos los Estados. Si todos los seres humanos tienen un valor, lo es por el hecho mismo de existir, ninguno puede ser manipulado , se alza ante nosotros como un misterio que reclama cuidado, responsabilidad y veneración. Immanuel Kant tenia razón quando decía que el ser humano es un fin en si mismo y jamás puede ser un medio para cualquier otra cosa.
    El Budismo enseña a vivir en armonía con todas las cosas y con el Todo; el Hinduismo vive del respeto a todos y de la no violencia; Francisco de Asís daba el dulce nombre de hermanas y hermanos a todas las criaturas, de quienes, por maravilloso y de todos desconoc ido, adivinaba los secretos , como quien goza ya de la libertad y de la gloria de los hijos de Dios. Es el saber estar con las cosas, conviviendo con ellas, y no estar sobre ellas dominándolas. 
    Figuras eminentes de la Filosofía y de las Religiones coinciden en que lo que necesitamos es respeto y compasión hacia todos los seres del Universo, volverse de verdad humanos y hacer por los pobres lo que debe ser hecho, vivir en medio de vidas que quieren vivir. 
    La ética nos hace responsables de todo lo que existe y vive y de ella nace el respeto y la veneración por cada ser de la naturaleza. La falta de ética humanitaria es la causa de la mayor crisis de la historia de la cultura moderna. O vivimos el respeto incondicional a todo ser, o perdemos la base que sustenta el empeño por la dignidad y los derechos humanos.
    No sólo eso, sin el respeto y la veneración, perdemos la memoria de lo Sagrado y lo Divino, que atraviesan el universo y emergen en la conciencia humana. 
    Quizás , Leonardo, lo más incitante de tu discurso ecológico es que, frente al mundo descreído de hoy, situas a Dios en medio de este gran proceso cósmico. 
    Mira, este proceso, que tiene la friolera de 13.700 millones de años, ostenta paradas, retrocesos y avances , destrucciones masivas y renovaciones. Pero, visto hacia atrás, el proceso muestra una flecha que apunta hacia adelante y hacia arriba. Hay quienes descartan toda direccionalidad en el Universo, no tiene sentido. Otros no aciertan a entender que el universo carezca de sentido.
    Para mí, El Universo en proceso evolutivo manifiesta una escalada ascendente desde cuando la energía se convierte en materia hasta el surgimiento de la vida consciente e inteligente.
    Pero, ¿cómo está Dios en este proceso? 
    Está dentro y está fuera. Dentro como energía que subyace a todo lo que existe. Fuera porque es anterior a todo lo que existe y es el impulsor inicial de todo cuanto existe. 
    De la nada, no viene nada. ¿Quién hace brotar el big-bang con su energía material e informativa y quién le da el impulso para que ocurriera? Alguien puso a los seres en su existencia y los mantiene. 
    Sobre el Misterio de esta energía Pura, nadie puede decir nada, pues está antes que toda materia y que todo espacio-tiempo. Realidad incognoscible, pero que percibimos y sentimos como presente en el Universo y despierta en nosotros el sentimiento de grandeza, respeto y veneración. ¿Quién hizo esa noche cuajada de estrellas? "Es imposible despreciar la aurora del amanecer , permanecer indiferente cuando se abre una flor o no quedarse pasmado ante un recien nacido" ( A.J. Hacschel). Espontáneamente decimos: Dios puso todo en marcha. Si Dios no estuviera en el origen de todo , antes de todo, y, en cierto modo, fuera y al mismo tiempo dentro penetrando y sustentando todo, todo volvería a la nada o al vacio cuántico.



    Entonces, ¿todo lo que existe, Dios lo creó con una finalidad?
    Si sabemos responder a esto, dice Stephen Hawking, entonces habremos alcanzado el conocimiento de la mente de Dios. 
    Mientras los científicos buscan este designio escondido de Dios, nosotros podemos decir: El Universo es como un espejo de sí mismo, un desbordamiento de su ser, bondad e inteligencia y lo crea para hacerlo partícipe de su sobreabundancia.
    Ahí estamos nosotros con conciencia para oir su mensaje, captar las hisrorias de los seres de la creación, de su propio proceso y religarlos todos a su Fuente. Creó al ser humano para ser compañero de su bondad y de su amor, para ser visto y conocido desde fuera por alguien diferente a El, pero semejante. Para la tradición judeo-cristiana existimos para llevar adelante la creación y acabarla, siendo concreadores, protectores y cuidadores de todo lo que ha sido creado. 
    Mientras ascendemos y no llegamos a mostrar todas nuestras potencialidades escondidas, descubrimos muchas cosas buenas. Cuando llegue el momento de la plenitud, sólo entonces podremos afirmar con Stephen Hawking conocer algo de la mente de Dios, su designio sobre todo lo creado, y nuestra existencia. No sé si, acaso entonces, como dicen los místicos, no seremos convidados por Dios para ser también nosotros, Dios por participación. ¡Oh Gloria! 
    A la luz de todo lo que dijiste en esta entrevista, ¿cómo interpretas la encíclica del Papa Francisco sobre "el cuidado de la Casa Común"?

    Yo diría que la encíclica va en la línea de nuestras reflexiones. Lo interesante es notar que, por la primera vez,el magisterio pontificio,asumió el nuevo paradigma, dejando para atras el viejo que es el convencional y todavía dominante. 
    Los términos del nuevo paradigma están todos ahí: la interdependecia de todos con todos; la íntima conexión del ser humano con la naturaleza; el rescate de la razón sensible y cordial por que la razón cientifico-técnica es insuficiente para aclarar los problemas ecológicos actuales; la ética del cuidado, de la ternura y de la responsabilidad colectiva; una espiritualidad cósmica, que hace que el dolor de la Tierra y de los demás seres sufrientes sea sentido como nuestro dolor; la fe de que Dios es el "soberano amante de la vida" como se dice en el libro de la Sabiduría (11,26) y que no va a permitir la desaparición de la vida en la Casa Común; el sentido de fiesta y de esperanza, la presencia de la poesía en sus textos como en el final:"Caminemos cantando; que nuestras luchas y nuestra preocupacion por este planeta no nos quiten la alegría de la esperanza"(n.244) 
    No se trata de una encíclica "verde", sino que desarrolla una ecología integral que abarca lo ambiental, lo social, la político, lo cultural, lo cotidiano y la espiritualidad. 
    Yo diría, sin exagerar, que es la Carta Magna de la moderna ecología en el sentido más amplio y profundo.